Durante los siete días que siguen a la boda se realizan comidas festivas en honor de los novios y, al terminar el Birkat HaMazón, se recitan las Sheba Berajot, las siete bendiciones. Pero estas bendiciones no se recitan en cualquier comida. Para poder decirlas deben cumplirse tres condiciones.
LAS TRES CONDICIONES
1. Minyán. Tienen que estar presentes diez hombres adultos. El novio se cuenta entre ellos.
2. Bet jatanim. De acuerdo con el Shulján Aruj, la comida debe realizarse en la residencia de los novios. Sobre este punto, sin embargo, existen diferentes costumbres. En muchas comunidades sefaradíes de la diáspora se recitan las Sheba Berajot aunque la comida no tenga lugar en la casa de los novios. Por eso, en este tema se debe seguir la costumbre de cada comunidad. La costumbre ashkenazí también permite recitarlas cuando la comida se realiza fuera de la residencia de la nueva pareja.
3. Panim jadashot. Según la tradición sefaradí que seguimos, tienen que estar presentes por lo menos dos invitados “nuevos”, es decir, personas que no participaron anteriormente de una comida de celebración de los novios. La costumbre ashkenazí se conforma con un solo invitado nuevo.
¿Y EN SHABBAT? En la cena del viernes por la noche y en la comida de Shabbat al mediodía no hacen falta panim jadashot —ni uno ni dos—, porque el propio Shabbat se considera panim jadashot y aporta una dimensión nueva de alegría a la celebración.
CUANDO FALTA ALGUNA CONDICIÓN
Si alguna de estas condiciones no se cumple, y hay por lo menos tres hombres adultos participando de la comida formal, se recita solamente la última berajá: Asher bará.
CÓMO SE RECITAN
Cuando se dicen las Sheba Berajot, la costumbre es utilizar dos copas de vino. Sobre la primera copa se recita el Birkat HaMazón. Luego se toma una segunda copa y sobre ella se recitan las primeras seis berajot. Al terminar, quien dirigió el Birkat HaMazón recita sobre la primera copa “Boré perí haguefen”, y a continuación se recita sobre la segunda copa la última berajá, “Asher bará”. Finalmente se mezcla un poco del vino de ambas copas y se les da de beber a los novios.
Cuando se recita solamente la berajá Asher bará, la costumbre es decir primero “Boré perí haguefen” y después “Asher bará”.
Rab Yosef Bitton


