Anteriormente explicamos que la boda judía consiste en dos pasos, qiddushín y jupá, que hoy se integran en una sola ceremonia. Comenzaremos por describir el qiddushín.
EL RABINO
Puede haber muchos rabinos invitados a participar de la boda, pero la novia y el novio deben designar a uno para ser el mesadder qiddushín, es decir, el rabino que presidirá la ceremonia. Ese rabino será responsable del orden de la boda y de todos sus aspectos legales. Entre otras cosas: la verificación, previa a la boda, de la judeidad de la novia y del novio; la preparación y la escritura de la Ketubá; y la asignación o la aprobación de los testigos. El mesadder qiddushín recita las dos primeras bendiciones, conocidas como birkat irusín.
BIRKAT IRUSÍN
Sosteniendo una copa de vino en la mano, el rabino dice: “Boré perí haguefen” (Bendito eres Tú, HaShem, el Creador del producto de la vid). La principal Mitsvá de la ceremonia de la boda judía es la alegría, es decir, alegrar al novio y a la novia. El vino, en moderación, representa la alegría, como dice en Tehilim 104: “y el vino alegra el corazón del hombre”.
La segunda berajá dice: “…meqaddesh amó Israel al yedé jupá veqiddushín”. “Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios, que nos consagró con Sus mandamientos… y nos santificó con la jupá y con los qiddushín”. Es una bendición por la cual alabamos a HaShem por haber establecido en Su Torá la institución del matrimonio, en aras de la preservación de nuestra moralidad y de la santidad de la familia judía.
Después de recitar estas dos bendiciones, el rabino bebe un poco del vino y le da la copa al novio. Después de que el novio bebe, el rabino le da la copa a la madre de la novia para que ella le dé de beber a su hija. Una de las razones por las cuales es la madre, y no el novio, quien le alcanza la copa a la novia, es que todavía, en el momento del qiddushín, la novia es más “la hija de sus padres” que “la esposa de su marido”.
EL ANILLO
Una vez que el rabino que preside la boda pronuncia las dos primeras bendiciones, se lleva a cabo la ceremonia de qiddushín, la consagración de la novia por medio de un qinyán, un proceso legal por el cual la novia se consagra al novio oficialmente.
Técnicamente, este qinyán podía hacerse de diferentes maneras. Por ejemplo, el novio le podía dar a la novia un documento (shetar) en el que declaraba su intención de casarse con ella de acuerdo con la ley judía. O bien podía ofrecerle un regalo de un valor mínimo. Sin embargo, en la mayoría de las comunidades la costumbre en nuestros días es que el qiddushín se realice dando un anillo a la novia. Hasta donde yo sé, la única excepción a esta regla es la comunidad judía siria de Nueva York, donde los qiddushín se hacen con una moneda de plata en lugar de un anillo.
El anillo que se utiliza en el qiddushín debe ser liso, sin ninguna piedra ni accesorios, y tiene que pertenecer al novio. Esta es la razón por la cual el rabino normalmente le pregunta al novio a quién le pertenece el anillo: para asegurarse de que sea suyo y de que todavía no se lo haya regalado a su novia.
Durante la ceremonia del casamiento judío no hay un intercambio de anillos entre la novia y el novio. Es solo el novio quien le da un anillo a la novia. El novio consagra a la novia como su mujer, y la novia se consagra al novio como su esposa. El intercambio de anillos en la ceremonia sería una imitación de una ceremonia gentil. En muchas comunidades, sin embargo, se acepta que el novio se ponga su anillo, si así lo desea, antes de que comience la Jupá o después de ella.


