Hiljot Teshubá, (4:1) El efecto domino

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והאומר אחטא ואשוב; ובכלל זה האומר אחטא, ויום הכיפורים מכפר

En el capítulo 4 de Hiljot Teshubá Maimónides enumera veinticuatro tipos de acciones o actitudes que impiden o hacen muy difícil para una persona iniciar el proceso de Teshubá (=arrepentimiento).

Tres ejemplos.

EL EFECTO DOMINO (4:1)

«Aquellos que por sus enseñanzas equivocadas … influyen en otras personas a actuar mal y los hace pecar o alejarse de la Torá».

Si hemos enseñado o hemos influido en otras personas a actuar de una manera errónea en el área religiosa, hemos desencadenado un efecto dominó cuya reparación escapa de nuestras manos. En este caso, el arrepentimiento es prácticamente imposible. ¿Por qué? Debido a que parte del proceso de arrepentimiento consiste en reparar lo que hemos hecho mal. En este caso, si por ejemplo hemos enseñado incorrectamente una ley de la Torá, aunque personalmente nos arrepintamos de nuestras acciones equivocadas, va a ser imposible reparar el daño causado ya que nuestras enseñanzas incorrectas ya pueden haber pasado de boca en boca (o de Facebook en Facebook) y provocado que otras personas actúen equivocadamente. En estas circunstancias, a pesar de mi sincero arrepentimiento, la Teshubá completa resulta imposible.

LA TESHUBÁ CALCULADA (4:1)

Si uno comete una transgresión con la intención de arrepentirse más tarde, esa transgresión no es perdonada. Maimónides se refiere aquí a una situación en la que yo estoy a punto de cometer un pecado y antes hacerlo me digo a mí mismo: «Ya que la Teshubá sirve para perdonar todas mis transgresiones, voy a pecar ahora y me arrepentiré de esa transgresión más adelante». O si me digo a mí mismo: «Voy a pecar ahora y Dios me perdonará por este pecado en Yom Kipur». En estas condiciones la Teshubá es inaceptable. Debido que la Teshubá es recibida por HaShem cuando se trata de un arrepentimiento sincero, no cuando es parte de un arrepentimiento calculado de antemano.

PERSONALIDAD DEFENSIVA (4:2)
Cuando alguien se niega sistemáticamente a ser corregido o criticado, es muy difícil que haga Teshubá. Imagínense a una persona incapaz de aceptar una mínima crítica constructiva, incluso cuando viene de aquellos que se preocupan por su bienestar. Muchas veces, este tipo de personalidad disfuncional es consecuencia de la baja autoestima u otros problemas psicológicos (=gaava) que impiden a una persona hacer frente a cualquier crítica. Esta persona, Maimónides concluye, probablemente continuará con sus malos hábitos, porque es incapaz de verse a sí misma como otras personas lo perciben.

SHABBAT SHALOM!