Rabbi Isaac Abohab y su enciclopedia de valores judíos

El rabino Isaac ben Abraham Abohab fue un erudito del Talmud en la España del siglo XIV. No se sabe con certeza las fechas exactas de su nacimiento o muerte, o en qué ciudad exactamente vivió. Había por lo menos otros dos rabinos con un nombre similar:  Rabino Isaac Abohab, también conocido como el Gaón de Castilla (España, 1433-1493), y el rabino Isaac Abohab de Fonseca (Portugal, 1605-1693), que fue le primer rabino que ejerció como tal en el continente Americano.

Nuestro Rab Isaac Abohab es conocido también con el seudónimo “Menorat Hamaor”, que es su libro más célebre. El Rab Abohab era un hombre muy culto en el Talmud, en todos los aspectos del judaísmo rabínico y también en la filosofía clásica. No ejerció el rabinato profesionalmente, sino que se dedicó al comercio. Hacia el final de su vida se entregó casi exclusivamente a escribir “Menorat Hamaor”. En su introducción, y desde un profundo sentido de humildad,  asegura a sus lectores que compuso su libro principalmente para su propio uso y conocimiento.

“Menorat Hamaor”, o “El candelabro que ilumina” es un libro que contiene las enseñanzas éticas y los valores espirituales que enseñaron los rabinos del Talmud. Es considerado un clásico de la literatura judía y prácticamente una enciclopedia de los valores judíos. Se abordan con frecuencia y con mucha profundidad temas relacionados con la mente y la psicología humana.

El libro se divide en siete Nerot, o candelas, como la Menorá bíblica. Cada candela del candelabro representa un principio de ética judía.

La primera candela, por ejemplo, se ocupa de identificar y advertir sobre los excesos. Es decir, hay conductas y deseos naturales, que debemos saber administrar con inteligencia y prudencia. Por ejemplo, el deseo de comer o de tener dinero. Los rabinos enseñaron que estos deseos se pueden trasformar facilmente en adicciones o “trampas”, que si no se identifican y se evitan, podrían causar nuestra propia destrucción. Los tres temas que se abordan son: La envidia (la competencia excesiva, los celos destructivos, el resentimiento hacia quien tiene más que nosotros), el materialismo (la obsesión por la comida, el sexo o el dinero) y la honra (la obsesión por el reconocimiento, la  imagen y el aplauso). En este capítulo el autor describe con detalle cada una de estas categorías, las malas consecuencias de seguir estos caminos y la forma de mantenerse lejos de estas conductas.

“Menorat Hamaor” se convirtió en uno de los libros más estudiados en las comunidades sefaradíes. Es un libro que se puede leer y releer para encontrar inspiración espiritual. Es una guía de conducta moral que abarca prácticamente todas las áreas relacionadas con nuestra vida diaria. Menorat Hamaor no es un libro corto. Se acostumbraba a enseñarlo a los niños en el Talmud Torá y era también estudiado por adultos cada Shabbat antes de Minjá. Esta costumbre persiste aún hoy en día en varias comunidades sefaradíes. Las comunidades de judíos yemenitas tienen una enorme estima por Menorat Hamaor y en algunas congregaciones hasta hoy, es el libro al que dedican su estudio diario de Torá (como si fuera Jok leIsrael).

El libro Menorat Hamaor fue publicado docenas de veces. Incluyendo varias ediciones contemporáneas. Fue traducido al español, alemán, yiddish y algunas partes al Inglés.

Estos son los temas de las siete Nerot o candelas  (en mis propias palabras)

Primera candela: ¿Cómo evitar los excesos?
Segunda candela: ¿Cómo evitar hablar con palabras negativas o dañinas?
Tercera candela: La diligencia y el entusiasmo necesario en el cumplimiento de las Mitsvot.
Cuarta candela: La importancia de estudiar Tora permanentemente .
Quinta candela: La Teshuba, la introspección y el arrepentimiento.
Sexta candela : ¿Cómo evitar la discordia y perseguir la paz y la armonía?
Séptima candela: ¿Cómo comportarse con humildad y sencillez?

לע”נ מר אבי יעקב בן יהודה ז”ל

En la ilustración se puede ver la Sinagoga de rabbi Isaac Abohab, en Tsefat, Israel




Rabbi Ishma’el haCohen (1723-1811)

El Rab Ishmael HaCohen nació en la ciudad de Modena, Italia, en 1723. Fue considerado el rabino más importante (poseq) de su generación en Italia. También fue un rabino muy querido por todos sus feligreses. A pesar de su gran intelecto, solía hablar a los miembros de su comunidad en un lenguaje sencillo y en su nivel de entendimiento.
Rabí Ishmael sirvió a la comunidad judía de Módena durante más de 30 años, pero en la práctica él fue el principal referente rabínico de toda Italia durante su vida. Escribió miles de Teshubot (Responsa rabínica) respondiendo a las preguntas enviadas por los judíos italianos desde todos los rincones del país. Fue muy elogiado por todos sus colegas contemporáneos, entre ellos el famoso rabino Yosef Jayim David Azulay, el Jida, z”l.
Los tiempos del rabino Ishmael fueron los tiempos de los primeros reformistas en Europa. Muchos de estos “iluminados” proponían cambios radicales en el judaísmo, reformar  la Tora a los tiempos modernos y remover del judaísmo su dimensión nacional. Rabí Ishmael se estableció a la vanguardia de la batalla contra la reforma, salvaguardando el judaísmo tradicional contra las nuevas oleadas de asimilación.
Escribió muchos poemas religiosos (pizmonim, baqashot), algunos de ellos eran cantados cada Shabbat en su sinagoga.
También escribió:
Sefat Emet: una colección de sus discursos sobre la Parasha de la semana.
Shebaj Pesaj. Un libro que explica la Hagadá de Pesaj y las leyes de esta festividad.
Su libro más famoso es zera’ emet (זרע אמת) una colección de cientos de Respuestas rabínicas sobre diversos temas legales. Esta obra es fundamental ya que es uno de los primeros libros que aborda cuestiones que surgieron en los tiempos modernos, lo cual requiere una figura Halajica respetada con la autoridad para establecer nuevos precedentes jurídicos.
El nombre del libro zera’ emet (“La verdadera descendecia”) merece una breve explicación. Rabí Ishmael no tuvo hijos. Y aunque, como el mencionó en su libro, él amaba y cuidaba a cada uno de sus alumnos como si fueran sus propios hijos, consideró a este libro su verdadero “legado (=descendencia) para la posteridad”. En la introducción de zera’ emet  cita a la hermosa analogía que nuestros Rabinos escribieron para expresar la “inmortalidad” que adquiere un estudioso de la Torá que escribe un libro relevante. Dijeron que cuando los lectores leen las palabras de un estudioso de la Torá que falleció “sus labios se mueven en su tumba”, (siftotav dobebot baqaber), es decir, el acto de leer y estudiar revive las palabras del autor, con lo que su legado y su memoria vuelven de nuevo a la vida.
Rabí Ishmael haCohen falleció en Módena en 1811
Para download el libro
zera’ emet, hace click

aqui

 




Rabino Menashe Setton (1810 -1876) y la lucha contra las supersticiones

El Rabino Menashe Setton (סתהון, también Settehon, Sutton, etc.) nació en Aram Soba (Aleppo) Siria. Era un gran erudito en Tora, y muy versado en disciplinas seculares como astronomía, filosofía, matemáticas e ingeniería. Siguiendo la tradición de los Rabinos Sefaradies, también  era un experto en gramática hebrea (diqduq).
Aunque era un Rabino titulado, él se mantenía profesionalmente a través de sus propias iniciativas comerciales.
Uno de los libros más famoso del rabino Setton es “kenesiya leshem shamayim“, o “Reunión por la causa de los cielos”. En este breve libro el Rab Setton denuncia vehementemente una ceremonia pagana, muy popular en su tiempo, llamada “Endulzado”.
En el comienzo de su libro el rabino Setton describe esta práctica: Cada vez que un miembro de la familia se enfermaba, una mujer estaba a punto de dar a luz, o cuando alguna familia era victima de accidentes fatales, etc. se les indicaba que tenían que vaciar y limpiar la casa y sacar de allí los libros de Tora y las Mezuzot. Luego, se colocaba en el suelo de la casa todo tipo de dulces horneados, golosinas, miel, etc.  El paciente y el “exorcista”, generalmente una mujer, se quedaban en la casa durante tres días consecutivos. En todo ese tiempo, estaba prohibido para el paciente pronunciar alguna palabra de Tora o Tefilá. La exorcista invocaba entonces a los “demonios” (shedim o se’irim) y los invitaba a visitar la casa. Los demonios podían entran en la casa libremente, ya que estaba vacía de todo tipo de santidad o artículo religioso, que los haría volver atrás. Una vez que la exorcista sentía que los demonios se encontraban dentro de la casa, les ofrecía esos dulces para apaciguarlos y pedirles que curen al paciente o lo liberen de su maldición.
El rabino Setton primero explica que éste es un acto flagrante de idolatría, en hebreo ‘Aboda zara, la ofensa más grave de toda la Tora. A continuación, aclara que estas personas aprendieron esta ceremonia idolatra de los libros de los “sabeos”, una antigua secta pagana que adoraban ángeles y demonios.
Luego de describir esta práctica el rabino Setton se refiere al “silencio” de los rabinos de la ciudad. Dice que la razón por la que los rabinos no denunciaron esta práctica era probablemente porque no eran conscientes de lo que estaba pasando detrás de las puertas cerradas. Muchos Rabinos pensaban que tal vez, la gente estaba rezando de una manera intensa, etc. Ahora bien, una vez que los rabinos entendieron lo que estaba pasando en esas casas, todos ellos se “reunieron por la causa de los cielos” (leshem shamayim de aquí el nombre de el libro) para prohibir y erradicar esta práctica pagana.
El Rabino Setton recibió un amplio apoyo de los rabinos de su ciudad (36 rabinos de Aleppo firmaron la aprobación de su libro), así como de los líderes rabínicos de Jerusalem, Tiberias, Hebrón y Safed, tanto de comunidades Sefarditas como Ashquenazitas.
El Rab Menashe Setton murió en Alejandría, Egipto, en 1876

 




Rab Jayim Jabib (1882-1945) y la Shoah en Salónica, Grecia.

El rabino Jayim Jabib nació en la ciudad de Salónica (o Thesaloniki), Grecia, en 1882. Su padre era el Dayan (juez rabínico), Rab Refael Jabib.
En su apogeo, alrededor del año 1550 y gracias a los esfuerzos de Doña Gracia Mendes z”l, Salónica  era la única ciudad del mundo con mayoría judía. Su población consistía especialmente de refugiados que habían escapado de España y Portugal.  Entre sus ilustres Jajamim se cuentan Ribbí Shemuel de Medina, Ribbí Moshe Almosnino, Ribbí Yaakob Ibn Jabib, etc.  A principios del siglo 19 la comunidad de Salónica era la comunidad Sefaradí más importante  del mundo. En 1900 había aproximadamente 80.000 judíos de Salónica, de una población total de 173.000 almas. Los judíos se destacaban en todas las profesiones:  abogados, médicos, maestros y especialistas en comercio marítimo.  Los estibadores judíos del puerto de Salónica eran famosos en el mundo entero. Durante Shabbat, el puerto de Salónica, uno de los más importantes de Europa, estaba cerrado, ya que la mayoría de los trabajadores y empresarios portuarios eran judíos . Había 49 sinagogas en Salónica y un cementerio Sefaradí de 500 años de edad, con medio millón de tumbas (sic.).
El rabino Jayim Jabib estudió en el Talmud Tora dirigido por el rabino Moshe Ottolenghi (1840-1901) y más tarde en la escuela rabínica de Salónica “Bet Yosef” donde se le concedió su ordenación rabínica. También estudió contabilidad y lenguas europeas.
A los 40 años al Rab Jabib le fue ofrecido servir como gran rabino de Salónica. Era tan humilde que al principio se negó a tomar esa posición, pero ante la insistencia de muchos colegas, aceptó ese difícil cargo. Los deberes del rabino Jabib eran muchos y muy complejos. Además de ser responsable de la Kashrut de la ciudad y la supervisión de todos los aspectos técnicos de la ley civil judía (Bet Din) también estaba a cargo de supervisar la educación judía de su ciudad. El Rab Jabib enseñaba a los maestros, examinaba a los estudiantes y proponía constantemente mejoras en el plan de estudios de las escuelas, que incluía también el estudio del hebreo moderno.
También supervisaba la escuela rabínica y estaba a cargo del nombramiento de los Jazanim, Mohalim y Rabbanim para todas las sinagogas de la ciudad.
El rabino Jabib era muy querido por su comunidad y muchos lo consideraban un santo (איש קדוש) porque siempre estaba pendiente de ayudar a los necesitados. Los pobres, los enfermos, los ancianos, todos ellos podían contar con el apoyo incondicional del Rab Jabib.
Durante los años1900s muchos judíos dejaron Salónica  y emigraron a los EE.UU., Francia e Israel. Aún así, la población judía pre-Segunda Guerra Mundial de Salónica contaba con 56.000 almas.
En 1941 los nazis יש”ו llegaron a Salónica.  En abril de ese año, Alemania invadió Grecia, el rey griego Jorge II huyó de Atenas. El país quedó dividido en tres zonas diferentes. Atenas y ciertas islas estaban bajo el control de Italia; Macedonia oriental estaba bajo el control de Bulgaria; y los nazis controlaban Salónica. Los nazis Destruyeron las sinagogas, las escuelas judías, las bibliotecas, y profanaron el cementerio judío. Pronto, un gueto fue creado para los judíos de Salónica, y los judíos se vieron obligados a trasladarse allí y portar la estrella de David amarilla. Esto llevó al saqueo generalizado de los hogares y negocios judíos. Espectáculos públicos aterradores de humillación de judíos se convirtieron en algo común, y no pasó mucho tiempo antes de que los judíos fueran deportados a los campos de concentración, lo cual comenzó en Marzo de 1943.

El 95 por ciento de los judíos de Salónica, 54.000 judíos, fueron asesinados en Auschwitz-Birkenau, o murieron durante el terrible “Marcha de la muerte” desde enero a mayo de 1945.  En esa marcha también murió o fue asesinado el rabino Jayim Jabib, su esposa y dos de sus hijas הי”ד.

Una hija y un hijo del Rab Jabib emigraron a Israel antes de que los nazis llegaran a la ciudad. Los descendientes de rabino Jabib viven hoy en Tel Aviv, Israel.
                                           

 




Menashe ben Israel, el rabino más famoso del mundo

Rabbi Menashe ben Israel,
retratado por Rembrandt
 Rab Menashé Ben Israel, cuyo nombre original era Manoel Dias Soeiro, nació en 1604 en la isla de Madeira, Portugal, en una familia de judíos sefardíes que huía de la Inquisición. En 1610, la familia se trasladó a los Países Bajos, donde encontraron refugio en Amsterdam, una ciudad que se convertiría en un importante centro de la vida judía en Europa.

Desde joven, se destacó como erudito, escritor y líder comunitario. Fue el fundador de la primera imprenta hebrea de Amsterdam, Emeth Meerets Titsmah, establecida en 1626. A través de esta imprenta, publicó obras fundamentales como El Conciliador (1632), un libro escrito en español que abordaba las aparentes contradicciones en los textos bíblicos. Esta obra, que ganó gran reconocimiento, no solo reforzó la fe de los conversos sefardíes, sino que también atrajo la atención de académicos cristianos y judíos en Europa.

Rab Menashé fue un prolífico autor que exploró una amplia gama de temas filosóficos, teológicos y cabalísticos. Entre sus obras más destacadas se encuentran:

  • Nishmat Jayim: Un tratado en hebreo sobre la resurrección de los muertos y la inmortalidad del alma. Es una obra fundamental en el pensamiento judío sobre la vida después de la muerte.
  • De Termino Vitae (1639): Un estudio en latín sobre la duración de la vida humana, que más tarde fue traducido al inglés en 1709.
  • De Creatione Problemata XXX (1635): Un análisis en latín sobre la creación, recientemente traducido al inglés y francés.
  • De Resurrectione Mortuorum (1636): Originalmente escrito en español y luego traducido al latín, trata sobre la resurrección de los muertos desde una perspectiva judía.
  • De la Fragilidad Humana (1642): Una reflexión filosófica y teológica sobre la naturaleza humana y sus limitaciones.
  • Piedra Gloriosa: Una obra acompañada de grabados realizados por Rembrandt, quien era su contemporáneo y conocido.
  • La Esperanza de Israel (1650): Escrita en español y latín, esta obra fue un esfuerzo por defender la idea de que las tribus indígenas de América del Sur podrían ser descendientes de las diez tribus perdidas de Israel, conectando este descubrimiento con la llegada del Mesías.
  • Vindiciae Judaeorum (1656): Una defensa apasionada de los judíos ante las acusaciones y prejuicios de la época, publicada en Londres.

También produjo un compendio ritual titulado Thesouros dos dinim, que ofrecía una guía práctica para las leyes y costumbres judías. Su obra se extendió más allá de las comunidades judías, influyendo en intelectuales cristianos y fortaleciendo los lazos entre diferentes tradiciones religiosas.

En 1655,  viajó a Londres para presentar sus argumentos directamente al gobierno de Oliver Cromwell. A través de su participación en la Conferencia de Whitehall y la publicación de Vindiciae Judaeorum, influyó significativamente en el cambio de actitud hacia los judíos. Aunque no logró obtener un decreto formal que legalizara su asentamiento, su trabajo abrió las puertas para su gradual retorno a Inglaterra.

Falleció en 1657 en Middelburg, Países Bajos, mientras llevaba el cuerpo de su hijo Samuel para enterrarlo. Fue sepultado en el cementerio judío de Ouderkerk aan de Amstel.

Su vida y obra representan no solo el renacimiento de la comunidad sefardí en Amsterdam, sino también la lucha por la libertad y los derechos de los judíos en Europa.

Ver aqui
Este libro se puede leer en el siguiente link.



Rab Abraham Zacuto (1452-1515)

Rabí Abraham Zacuto nació en Salamanca, España, en 1452. Estudió Tora con su padre, Shemuel Zacuto y con el celebre rabino Isaac Abohab. El Rab Zacuto era un gran erudito en Tora, muy versado en el Talmud ley judía, Filosofía y Mística. También estudió astronomía en la famosa Universidad de Salamanca y enseñó ciencias en las universidades de Zaragoza y Cartagena.

En 1492, cuando los judíos fueron expulsados de España, Rabí Zacuto huyó a Portugal. El rey portugués Juan II lo designó como el astrónomo real y el historiador de la corte. En 1497, con la llegada del nuevo rey Manuel, los judíos de Portugal fueron obligados a una conversión forzada, es decir, que fueron declarados cristianos “por decreto”, y si a un judío se lo encontraba practicando el judaísmo, éste sería ejecutado por la Inquisición en los infames Autos de Fe. Rabí Zacuto huyó de Portugal a Túnez y más tarde logró llegar a Jerusalén, donde murió en 1515 (Otras versiones dicen que en sus últimos días vivió en Damasco, Siria).

Rabí Abraham Zacuto se dedico a la investigación astronómica, un conocimiento indispensable para la navegación en los mares. En 1478 escribió en hebreo su obra principal en astronomía, “haJibbur haGadol”. Este libro, junto con otros libros y tratados sobre astronomía (por ejemplo “Sobre los eclipses solares y lunares”) fueron traducidos del hebreo al español y latín. En 1496 el rey Juan buscó su consejo antes de enviar a Vasco da Gama a su expedición marítima a la India, alrededor de la costa sur de África. El Rab Zacuto preparó los cálculos navales y astronómico y entrenó a la tripulación para usar su astrolabio recientemente perfeccionado. Este nuevo astrolabio era capaz de determinar la latitud geográfica mientras uno está en el mar. Su astrolabio y sus tablas marítimas y astronómicas, en especial el Almanach Perpetuum (o Biur Lujoth) revolucionaron la navegación oceánica.

El Rab Zacuto tambien escribió muchos libros de Tora. Su obra más famosa es Sefer Yojasin (ספר יוחסין) “El libro del linaje”, un magnífico tratado de historia judía desde los tiempos bíblicos hasta sus propios días.

Para una biografía más completa de rabino Abraham Zacuto ver www.zacuto.org

  Por sus contribuciones a la astronomía, el cráter Zagut en la Luna fue nombrado en honor a Rabí Abraham Zacuto
Hay muchas historias fascinantes sobre la contribución del Rabino Abraham Zacuto a las expediciones de Cristóbal Colón. Sabemos que Colón conoció y utilizó las tablas marítimas de Zacuto en su expedición a las Indias (=América ). El Rabino Zacuto también fue instrumental en la obtención de los fondos para las expediciones de Colón y fue él quien introdujo al desconocido Colon a Rabí Don Isaac Abarbanel, quien arregló la primera audiencia entre el famoso navegante y los reyes de España.
Las tablas astronómicas de Rabí Zacuto salvaron la vida de Colón. Durante el último viaje de Colón a America, en febrero de 1504, su pequeña flota quedo abandonada en Jamaica, donde los nativos no querían darle alimentos ni a él ni a sus marineros. Las tablas predecían que el 29 de febrero 1504 habría un eclipse lunar. Colón reunió a los caciques nativos y los amenazó diciendo que si no le entregaban alimentos él haría desaparecer la luna. El eclipse asustó a los nativos y desde entonces respetaron a Colón y le dieron todo lo que necesitaba.