El Rab Yosef de Terani (1569-1639) y los mecenas de Constantinopla

LA VIDA EN ERETS ISRAEL
El Rabino Yosef de Terani (o “Miterani” רבי יוסף מטראני) nació en Safed, Israel, en 1569 y es considerado uno de los principales talmudistas de su generación. También es más conocido por las iniciales de su nombre “Maharit” (hebreo: מהרי”ט). Su padre fue el famoso rabino Moshé de Terani , autor de Bet Eloqim, que murió cuando Yosef tenía 12 años. Desde esa corta edad el Rab Yosef fue adoptado, y se transformó en el alumno predilecto del gran Sabio Ribbí Shelomó Sagis.  El Rab Yosef se casó en 1586. Ese mismo año se desató una gran plaga en Safed que cobró la vida de miles de Yehudim y entre ellos la de su maestro y padre adoptivo el Rab Sagis.  El Rab Yosef tuvo que abandonar la tierra de Israel y escapó a Egipto, donde vivió con su hermano Shelomó –que era rabino allí– por 15 años.  Durante todo ese tiempo se dedicó al estudio intensivo del Talmud. Cuando regresó a la tierra de Israel vivió en Safed y luego en Yerushalayim donde escribió el libro “Tsurat haBayit”, que describe el diseño y los detalles de la arquitectura del Bet haMiqdash. Este libro, lamentablemente, se ha perdido y solo nos llegaron algunas citas del mismo que fueron copiadas en el libro de uno de sus alumnos, el Rab Jayim Alfandari.  El Rab Yosef en esta época ya era famoso y le llegaban preguntas de todas las comunidades judías del mundo.  Pero la vida en Erets Israel era muy difícil y el Rab Yosef y su familia sufrieron pobreza, enfermedad y persecuciones.
DE SAFED A CONSTANTINOPLA
Al cabo de uno años,  luego de haber servido como Rabino principal de Safed, el rab Yosef se trasladó a la ciudad de Constantinopla, en Turquía, donde había una gran comunidad judía fundada por los judíos expulsados de España, Sefaradim. En Constantinopla el rab Yosef fue recibido con mucho entusiasmo por los hermanos Ben Ya’ish, que eran importantes benefactores y mecenas judíos.  Los hermanos Ben Ya’ish alojaron al Rab Yosef en su hacienda y le ofrecieron mantenerlo a él y a su familia con dignidad mientras se dedicaba a enseñar Torá y escribir sus libros. En la hacienda de los hermanos Ben Ya’ish el Rab estableció su propia Yeshibá o academia rabínica a la cual llamó “Qahal Qadosh Gerush”, la santa congregación de los refugiados de España.  A partir de este momento las penurias el Rab Yosef terminaron y ya sin preocupaciones materiales el rab Yosef se dedicó plenamente a enseñar Torá. Su Yeshibá se convirtió en un semillero de jóvenes rabinos que llegaban de todas partes del mundo a estudiar con el Rab Yosef. Sus hijos cuentan que la Yeshibá tenía más de 80 alumnos que estudiaban directamente con el rab Yosef.
RABINO DE TURQUIA
Luego de 20 años de haber llegado a Turquía el Rab Yosef fue elegido también como el rabino principal de Constantinopla, lo que confería el titulo de Jajam Bashi, rabino principal de Turquía, que en ese entonces era la comunidad judía más próspera del mundo judío. Aparte de seguir al frente de la enseñanza, el Rab Yosef se dedicó a mejorar todo el aspecto de asistencia social comunitaria y entrenó a sus propios alumnos para esta importante tarea. Sus alumnos se ocupaban personalmente de ir a visitar enfermos, consolar a los dolientes, alegrar a los novios y por supuesto, distribuir comida, ropa y todo lo que fuera necesario para los pobres, las viudas y los huérfanos. Entre sus estudiantes se destacan por ejemplo:  Ribbí Aharón DeLapapa, Ribbí Jayim Benveniste, Ribbí Jayim Algazi, y muchos más.
SUS ULTIMOS DESEOS
El Rab Yosef tuvo varios hijos, todos ellos grandes Sabios en Torá.
Antes de morir le encomendó dos cosas a sus hijos. 1. Que publicaran sus libros, que estaban en manuscritos. Y 2. que llevaran sus restos a la tierra de Israel para que pudiera ser enterrado cerca de su padre.  Al poco tiempo de fallecer, en 1639, sus hijos cumplieron fielmente con sus dos deseos.
SUS LIBROS
Entre los libros del Rab Yosef Miterani se destaca su colección de 152 preguntas y respuestas que fueron publicadas en Constantinopla en 1641.
En este link se puede obtener otro libro del Rab Yosef , Tsafnat Pa’aneaj, (Frankfurt, 1694) un comentario sobre la Torá. En las primeras páginas de este libro, por ejemplo, el Rab Yosef explica desde 15 ángulos diferentes cuál fue el pecado del primer hombre, cómo es que este pecado hizo que el hombre descubriera su desnudez, y por qué el Creador lo vistió con una vestimenta de cuero (o “luz”, de acuerdo a Ribbí Meir).
SU TUMBA
Sus hijos llevaron sus restos a Safed y enterraron allí a su padre. Por alguna razón (que desconozco) el lugar de su tumba no se conoció por siglos. Pero fue identificada en  2008 por el Rabino Shelomó Epsteinen en el viejo cementerio de Tsefat, al lado del tumba del rab Moshé Alshej .



El Rab Abraham Azulai (1570-1643) y la espada del Sultán

De FEZ a HEBRÓN
El Rab Abraham Azulai nació en la ciudad de Fez, Marruecos, en 1570. La ciudad de Fez fue un centro judío muy importante desde la época de los Gueonim. Tenemos referencias de Rab Sherira Gaón (906–1006), que escribió dictámenes rabínicos para la comunidad de Fez. La figura rabínica más ilustre de Fez fue Rabí Itzjak Alfasi (Rif, 1013–1103), uno de los rabinos más importantes de la Edad Media y uno de los pilares halájicos en los que se basan las decisiones del Shulján Aruj. La comunidad judía de Fez atravesó épocas de esplendor y decadencia. Cuando comenzó la Inquisición y las expulsiones en España, muchos refugiados judíos sefaradíes se refugiaron en Fez, especialmente tras la expulsión de 1492. La familia del Rab Azulai provenía de Castilla, España. Aunque por mucho tiempo Fez fue un centro vital de estudios de Torá, en los tiempos del Rab Azulai la ciudad estaba lejos de ser un paraíso. Aparte de las constantes persecuciones por parte de extremistas musulmanes, la región sufría de pobreza, sequías e incendios frecuentes. El Rab Shaul Serero cuenta que en la comunidad judía de Fez morían de hambre entre 10 y 20 personas por día. Tras una sequía que duró más de tres años, el Rab Azulai decidió abandonar Fez y dirigirse a la tierra de Israel. Esto ocurrió alrededor del año 1615. Los viajes en barco eran muy peligrosos. Cuando el barco en el que viajaba el Rab llegó cerca del puerto de Capotakia (Port Said), una gran tormenta destruyó su embarcación y todas sus pertenencias se hundieron. Milagrosamente, logró salvar su vida y llegar a la costa (se presume que nadando). Este milagro marcó profundamente al rabino, quien en señal de agradecimiento eterno a Dios por haberlo salvado, diseñó su firma con la forma de una embarcación.

De HEBRÓN a GAZA
Una vez que llegó a Israel, el Rab Abraham Azulai se estableció en la ciudad de Hebrón (Kiryat Arba), donde se relacionó con grandes rabinos de su generación, como el Rab Eliezer Arja. Sin embargo, en el año 1619, una epidemia devastadora lo obligó a abandonar Hebrón y trasladarse a Yerushalayim. Poco después, la plaga también alcanzó Jerusalén, por lo que el Rab Azulai decidió establecerse en la ciudad de Gaza, donde vivió durante varios años. En aquel tiempo, Gaza era una ciudad próspera y estratégicamente ubicada en el centro de la ruta comercial entre Siria y Egipto. Alrededor de 70 familias judías residían allí, dedicadas en su mayoría al comercio y a la agricultura. Durante el dominio otomano —Gaza formaba parte del distrito administrativo de Damasco desde 1517— la ciudad gozó de una relativa estabilidad. Esto permitió el florecimiento de una pequeña pero significativa comunidad judía, compuesta mayoritariamente por sefardíes descendientes de los expulsados de España y Portugal. La vida judía en Gaza se centraba en el estudio, la enseñanza y la práctica religiosa. El ambiente espiritual de la ciudad estaba fuertemente influenciado por la mística judía, y Gaza se convirtió en un centro de resonancia cabalística vinculado a la escuela del Arí z”l de Tsfat. La figura rabínica más destacada de ese período fue Ribbí Israel Najara —originario de la ciudad española de Nájera—, rabino principal de Gaza entre 1620 y 1625 y célebre poeta litúrgico. Su tumba fue venerada y cuidada durante generaciones. La importancia espiritual de Gaza también fue reconocida por viajeros judíos. Ribbí Moshe Basola, un visitante italiano que recorrió la región en 1522, dio testimonio de la vitalidad de su comunidad judía. Algunos describían a Gaza como un lugar dotado de ruaj kedoshá, un espíritu de santidad. No obstante, a partir del siglo XVIII, la presencia judía en la ciudad comenzó a declinar paulatinamente. Durante su estadía en Gaza, el Rab Azulai escribió dos de sus obras más significativas. La primera, un comentario al Zohar titulado Jesed LeAbraham (“La bondad que Dios hizo con Abraham”), fue concebida como una expresión de gratitud a HaShem por haberlo salvado de dos epidemias mortales. La segunda obra, Ba’ale Berit Abraham, es un comentario místico sobre la Torá, profundamente influenciado por la espiritualidad de su tiempo.

COMENTARIO SOBRE LA MISHNÁ
Uno de los libros menos conocidos del Rab Azulai es “Ahavá Bata’anuguim”, un hermoso y extenso comentario sobre la Mishná. Que lamentablemente no es tan conocido como sus libros de misticismo. En este libro el Rab Azulai explica el significado elemental de la Mishná, siguiendo los pasos de Maimónides, e incorporando los comentarios del Talmud, los midrashim y otros famosos libros, incluyendo el mismo Shulján Aruj. Este libro fue publicado en Israel recientemente (1985) en forma parcial (Seder Neziquín). Y la introducción de esta nueva edición fue escrita nada menos que por el Rab Obadiá Yosef (ver https://tablet.otzar.org/#/book/147034/p/15/t/1/fs/0/start/0/end/0/c). Cuando la plaga terminó, el Rab Azulai regresó a Hebrón, donde vivió hasta el final de sus días.

La obra de Ribbí Abraham Azulai sobre la Mishná representa una contribución excepcional dentro del estudio rabínico clásico, no solo por su profundidad sino por el espíritu con el que fue escrita. Su comentario se caracteriza por un enfoque claro, conciso y profundamente respetuoso hacia los sabios anteriores. A pesar de su vasto conocimiento, Ribbí Abraham rehusaba reinterpretar lo que ya había sido explicado por los grandes rishonim y ajaronim. Más bien, buscaba transmitir la Mishná con una mirada renovada, pero sin quebrar la cadena de la tradición. En sus propias palabras, declaró que no saldría de lo que fue recibido “si no es por completo”, y afirmó con humildad: “Nunca se me ocurrió algo que no estuviera ya insinuado por nuestros sabios anteriores”. Este equilibrio entre reverencia y renovación se expresa con fuerza en su descripción del estudio como “Ahavá Bata’anuguim” —un amor espiritual y placentero por la Torá—, concepto que impregna todo su comentario. Su intención no era únicamente aclarar la letra de la Mishná, sino despertar en el lector un deleite interior por las enseñanzas éticas, místicas y morales que encierra. El estilo de Ribbí Abraham es dulce y penetrante, cargado de sensibilidad espiritual, y su objetivo no era dictaminar halajá, sino guiar el alma del lector hacia un vínculo emocional con la Torá. Esta dimensión lo distingue radicalmente de muchos de sus contemporáneos y lo coloca en una categoría única: la de aquellos que enseñan no solo con sabiduría, sino con amor. Su influencia alcanzó a alumnos notables, como Ribbí Shlomó Solomon de Tzfat y Ribbí Nissim ben Malka, autor de Be’er Sheva, prolongando así su legado más allá del tiempo y del lugar en que vivió.  Presentamos en este link (https://www.dropbox.com/scl/fi/7p5g30uhv3qwsl0i8xvdv/Hebrewbooks_org_5281.pdf?rlkey=snwfo2yq07ses2706nq7cscfb&e=1&dl=0 ) el comentario del Rab Azulai sobre la Mishná de Pirqué Abot

LA ESPADA EN LA CUEVA DE MAJPELA
Cuentan que cuando el Sultán del Imperio Otomano, Mohamed IV —el hombre más poderoso de la tierra en su tiempo— visitó la tierra de Israel en 1643, llegó hasta Hebrón. Un viernes, siguiendo la tradición musulmana, fue a rezar a Me’arat HaMajpelá, la cueva donde están enterrados Abraham, Itzjak y Ya’akob. En ese entonces, existía un pozo profundo en el recinto dedicado a Itzjak Abinu, por el cual se podía acceder al interior de la cueva. Nadie descendía allí, ya que se consideraba extremadamente peligroso (posiblemente por falta de oxígeno o la presencia de gases o elementos tóxicos). Cuando el Sultán se inclinó sobre el pozo para observar, su valiosa espada cayó dentro. Envió a varios soldados atados con sogas para recuperarla, pero todos murieron en el intento. Los líderes locales decidieron no arriesgar más vidas de musulmanes y exigieron que fueran los judíos quienes la rescataran, bajo amenaza de exterminio. Fue entonces que el Rab Azulai, ya anciano, se ofreció para la peligrosísima misión. Tras una experiencia extraordinaria, logró recuperar la espada del Sultán. (Puedes leer el relato completo en el sitio oficial de Hebrón: https://en.hebron.org.il/history/228).

SU MUERTE
El Rab Abraham Azulai falleció al día siguiente de haber salido de la cueva de Majpelá, un viernes, justo antes de la parashá Jayé Sará. Está enterrado en el antiguo cementerio de Hebrón. Como era costumbre en esa ciudad, su tumba no lleva inscripción alguna, ni siquiera su nombre —posiblemente como gesto de deferencia a los Patriarcas que descansan allí. Uno de sus bisnietos fue el célebre rabino Jayim Yosef David Azulai, conocido como el Jidá (1724–1806).

 




El rab Ya’aqob Joli (1689-1732) y el libro que cambió al mundo Sefaradí

El rabino Ya’aqob Joli (muchos pronuncian su apellido incorrectamente: Culi o Koli, etc.) nació en Yerushalayim en 1689. Su padre era Ribbí Majir Joli, originario de la isla de Creta. Esa famosa isla, que hoy es la isla más grande de Grecia, perteneció por mucho tiempo al reinado de Venecia. En 1645 fue conquistada por los turcos y desde ese entonces la comunidad judía allí comenzó a declinar. En 1650 el padre del rab Joli emigró a Israel y se asentó en Yerushalayim. Se casó allí con la hija del famoso rab Moshé ben Jabib, que fue el Rishón leTsión, es decir, el rabino principal del los Sefaradim en Erets Israel. El Rab Moshé ben Habib era el nieto del famoso Rab Ya’aqob ben Jabib, autor del libro  ‘en ya’aqob(ver  AQUI).
El Rab Ya’aqob Joli llegó a estudiar por algunos años con su abuelo, y recibió una gran influencia de él. En aquellos días, la situación de los judíos en Israel era desastrosa, política y financieramente. El rab Ya’aqob se mudó a Constantinopla, Turquía, en principio para publicar los manuscritos de su abuelo, pero al final se quedó allí. En esa ciudad conoció al famoso rabino Yehuda Rosanes. El Rab Joli se convirtió en uno de sus mejores alumnos y al poco tiempo el rabino Rosanes lo asignó como Dayán (juez rabínico) de Constantinopla. El Rab Rosanes falleció en 1727 dejando una vasta obra literaria escrita a mano. El Rab Joli se ocupó de publicar los libros de su maestro y los de su abuelo, sabiendo que esta tarea le exigiría muchos años de dedicación, y tendría que postergar la redacción y publicación de sus propios libros. En 1728 publicó Parashat Derajim del rabino Rosanes y en 1731 publicó el libro más famoso del rabino Rosanes Mishné laMelej, un comentario sobre Mishné Tora de Maimónides.
EL ME’AM LO’EZ 
Recién entonces pudo dedicarse de lleno a su famosísimo libro: Me’am Lo’ez.
Me’am Lo’ez es una antología monumental de Midrashim y Halajot, organizada de acuerdo a la sección semanal. Aparte del rico material talmúdico, el Rab Joli presenta en su libro muchas notas autobiográficas y anécdotas, lo que hace que el lector se sienta transportado a las antiguas comunidades sefardíes. Al leer este libro uno puede sentir que los judíos eran víctimas de abusos y persecuciones permanentes. El Me’am Lo’ez los consolaba. El Rab Joli alentaba a los Yehudim a ver el Shabbat, por ejemplo, como una “isla de paz”, una oportunidad de 24 horas en la semana para desconectarse de la tristeza y la persecución y disfrutar de la paz y la familia. También educaba a sus lectores, la mayoría de ellos viviendo en malas condiciones, a practicar el Jesed (bondad, caridad) con aquellos que se encontraban en una situación peor. El Rab Joli insiste que el mejor antídoto para hacer frente a las dificultades personales no es la auto-compasión, sino el abrir el corazón y ayudar a aquellos que son más pobres que uno, o asistir a las viudas, a los huérfanos y a los enfermos.
Lo especial de este libro es que a diferencia de otros libros no fue escrito para judíos con conocimientos de Torá avanzados, sino para los judíos comunes, incluso, o especialmente, para los Yehudim que no entendían el hebreo.
EL LIBRO QUE HIZO FAMOSO AL LADINO
El libro Me’am Lo’ez fue escrito en ladino, esto es, español antiguo con algunas palabras hebreas, y escrito con letras hebreas. Voy a copiar a continuación el primer renglón (que se puede ver en la introducción al Me’am Lo’ez en la foto arriba) para que el lector pueda degustar el dulce estilo de esta hermosa lengua.
דיקלארו דיל ארבע ועשרים אין לאדינו דאנדו אה אינטינדיר איל ריז‘ו די לה וידה קי דיב‘י ריז‘ירסי לה פירסונה סיגון קומאנדו לה ליי סאנטה
Transliteración: “Declaro del arba ve’esrim en ladino dando a entender el reyo de la vida que debe regirse la persona según comandó la ley santa”
Traducción: El Me’am loe’z es “la declaración de los veinticuatro [libros de la Biblia hebrea, lo que hoy llamamos Tanaj] en ladino, para dar a entender la conducta [=regimiento, “reyo” en español antiguo] de la vida por la cual debe conducirse una persona , según lo comandó la Ley Santa [la Torá]”.
Digamos también que en esa época, siglo XVIII, el ladino era la lengua coloquial de los judíos en Turquía, Grecia y en muchas comunidades del medio oriente. El Me’am Lo’ez trajo entonces una increíble revolución educativa y se hizo inmensamente popular en las comunidades sefardíes ya que todo hombre, o mujer, que sabia leer las letras hebreas ¡tenía ahora la posibilidad de estudiar Torá! Algo que hasta ese entonces era impensable.
EDICIONES DEL MEAM LOEZ
El rab Joli publicó la primera edición de su libro en 1730, en la ciudad de Constantinopla. Pero su obra quedó inconclusa. El Rab Joli murió en 1732, a la muy temprana edad de 43 años. Y sólo alcanzó a completar el libro de Génesis y dos tercios del libro de Shemot.
Pero su obra era tan popular y necesaria que sus alumnos no permitieron que su muerte significara el final de su libro. Y así como el rab Joli se dedicó a publicar los libros de sus maestros, sus alumnos y seguidores continuaron escribiendo, y completaron “los veinticuatro libros” del Me’am Lo’ez en el mismo estilo que su autor original.
Algunos ejemplos.
El rabino Ytshaq Magriso completó el libro de Éxodo (Shemot) y escribió el comentario sobre los libros de Levítico y Números.
Deuteronomio fue escrito por el rabino Ytshaq Bekhor Agruiti.
El libro de Yehoshua por el rabino Rajamim Menajem Miterani.
El libro de Esther por el rabino Rafael Hiya Pontremoli.
El rabino Shemuel Kravitzer (Yerushalmi, 1992-1997), completó los libros que faltaban y tradujo el Me’am Lo’ez del ladino al hebreo.
Y el rabino Aryeh Kaplan, fallecido en 1983, tradujo el Me’am Lo’ez del ladino al inglés.

 

 

PERSONAL

El libro Me’am Lo’ez tiene un significado muy particular para mí. En primer lugar, por el lado de mi madre, somos descendientes directos del Rab Joli (“Joli” era también el apellido de mi abuela materna, Sofia Aurora Joli, de Damasco, Siria, z”l).
Por el otro lado, el abuelo de mi esposa, Ribbí Shemuel Chocrón, z”l, de la ciudad de Melilla, España, recibió su gran erudición en Torá “exclusivamente” del Me’am Lo’ez. R. Shemuel vivió en la época de Franco y tuvo que retirase forzado de su trabajo en 1937, a una edad muy joven. Los padres de R. Shemuel tenían la edición completa del Me’am Lo’ez de Esmirna, en ladino. Y R. Shemuel le dedicó su vida a este libro. Me cuentan que estudiaba el Me’am Lo’ez todos los días, por 8 horas diarias, o más. Y llegó al punto de aprender el Me’am Lo’ez de memoria. Tuve el gran mérito de conocer a Ribbí Shemuel y ver con admiración cuando mi esposa Coty, o alguna de sus 7 hermanas, leían el Me’am Lo’ez a su abuelo –porque ya le costaba leer– y si cometían algún error en la lectura él las corregía ¡de memoria!  A través del Me’am Lo’ez Ribbí Shemuel se había convertido en un alumno “directo” de Ribbí Ya’aqob Joli. Mi amor por el Me’am Lo’ez y mi admiración por la obra del Rab Joli crecieron exponencialmente cuando vi el impacto que el Me’am Lo’ez había tenido en este gran hombre y como sus lecciones habían moldeado su personalidad. Ribbí Shemuel Chocrón fue un ejemplo de decencia, integridad, nobleza, bondad sin limites, amor a la Torá y temor a Dios.
Ayer fue el aniversario de Ribbí Shemuel ben Mordejai Chocrón.
Dedico esta Halaja of the Day a su bendita memoria .




El Rab Jayim Vital (1543-1620) y el dilema de los verdaderos Cabalistas

SU FAMILIA
El Rabino Jayim Vital nació en la ciudad de Tsefat (Safed, Israel) en 1543. Su padre fue Ribbí Yosef Vital, un experto escriba (sofer). Los Tefilín escritos por Ribbí Yosef eran muy apreciados por el mismísimo Ribbí Yosef Caro, autor del Shulján Aruj y principal rabino de Safed en esos tiempos, no solo por la santidad y pureza de aquel gran Jajam sino también por haber sido escritos siguiendo algunas tradiciones muy antiguas, por ejemplo, el diseño de la letra kaf sofit (o peshutá, extendida) que era escrita por Ribbí Yosef con la parte superior redondeada y no rectangular (ך).  El Rab Moshe Galante cuenta que más de mil pares de Tefilín habían llegado a la comunidad judía de Egipto desde Safed, escritos por el famoso “rab Yosef el Calabrés”. La familia Vital era originaria de Calabria, así que al rab Yosef y a su hijo el rab Jayim se los conocía como los rabinos “calabreses”.
SAFED (צפת)
La ciudad de Safed se había transformado en uno de los destinos más importantes para muchos judíos que llegaban desde la península ibérica luego de la expulsión de España (1492) y Portugal (1497) . En el año 1540 había 5.000 judíos en la ciudad de Safed, 719 familias.
El maestro del rab Vital fue el famoso rabino Moshé Alshej, también de Safed. Cuando el rab Yosef Caro falleció lo sucedió el rab Alshej, quien heredó de Ribbí Yosef Caro la autoridad para ordenar nuevos rabinos. El rab Alshej le concedió su ordenación solamente a un Rabino: el Rab Jayim Vital. Si bien el Rab Jayim Vital es conocido principalmente por sus escritos sobre la Qabbalá, sus estudios iniciales fueron estudios rabínicos convencionales. Su hijo, el rabino Shemuel Vital, cuenta en su libro “Fuente de aguas de Vida” (be-er mayim jayim) que su padre solo se permitió a sí mismo iniciarse en el estudio de la Qabbalá cuando ya había completado sus estudios rabínicos avanzados, lo cual incluye un conocimiento total de las obras Talmúdicas y Halájicas, lo que normalmente lleva décadas de estudios intensivos.
LOS GRANDES MAESTROS
En Safed el Rab Jayim también estudió con el célebre rabino cabalista (mequbbal) Moshé Cordobero (Ramak) hasta el año 1570, cuando el rabino Itzjak Luria, conocido como el Ari haQadosh, llegó a la ciudad de Safed proveniente de Egipto. El Arí haQadosh es considerado como uno de los más famosos cabalistas de la historia. Según el rab Vital, mientras que las obras de los primeros cabalistas —desde Najmánides (1270) hasta el propio Arí— se formularon en base al intelecto humano, las enseñanzas de su maestro, el Ari, fueron reveladas por inspiración divina. En el año 1572 la población de la ciudad de Safed fue diezmada por una terrible plaga que también cobró la vida del Ari haQadosh a la corta edad de 38 años. Luego de la muerte del Arí, el Rab Jayim Vital fue reconocido como su principal alumno y su sucesor.
DE JERUSALEM A DAMASCO
En el año 1578 el Rab Vital dejó Safed y se estableció en Yerushalayim (Jerusalem). Allí fundó su propia academia y ayudó a la comunidad local junto con otras grandes luminarias Talmúdicas como el Rab Betsalel Ashkenazi, de Egipto, autor de Shitá Mequbetset y maestro del Arí haQadosh.
En 1597 el Rab Jayim Vital se trasladó a la ciudad de Damasco, Siria y ejerció allí como el rabino de la comunidad de judíos sefaradim que habían llegado recientemente de Sicilia, Italia. Su principal función en esa comunidad era educativa: enseñar las bases de la Torá a las familias judías, muchas de las cuales estaban regresando al judaísmo luego de haber vivido aterradas por la inquisición española por una, dos o más generaciones.
El Rab Vital falleció en Damasco en 1620, a la edad de setenta y siete años.
SUS OBRAS
El Ari haQadosh no escribía sus enseñanzas sino que las impartía oral y privadamente a un pequeño grupo selecto de alumnos. Con la autorización de su maestro el Rab Vital tomó notas que luego del fallecimiento del Ari organizó, redactó y editó, pero por expresa voluntad del Arí, no las publicó. Por muchos años el libro principal del rab Vital “Ets HaJayim” permaneció “enterrado” (גנוז), y el rab Vital no permitió que fuera publicado.  El Rab Tsemaj cuenta en su libro que una persona muy acaudalada obtuvo de manera indebida libros del Rab Vital y los hizo copiar sin su permiso.
Uno de los temas más controversiales en esta area hasta el día de hoy es la publicación de los libros y estudios de Qabbalá. La propia palabra hebrea “qabbalá”, que significa “recepción”, indica que el conocimiento cabalístico debe ser recibido por el alumno directamente de su maestro, y no a través de un texto escrito (o un video en Youtube…).
La popularización del conocimiento esotérico conlleva a un grave riesgo: que el conocimiento místico sea banalizado, o peor aún, explotado por individuos sin escrúpulos para fines materiales, personales, beneficios, etc. Esto ocurrió lamentablemente más de una vez. Por ejemplo, en los tiempos del falso mesías, el impostor Shabetay Tseví (1666), quien utilizó conceptos de la Qabbalá para justificar y promover su falso mensaje.
La Qabbalá popularizada puede ser explotada por charlatanes y personas sin escrúpulos, como ocurre incluso en nuestros días, porque la mayoría de la gente no sabe de qué se trata la Qabbalá, y no tiene entonces la posibilidad de diferenciar entre el maestro y el impostor. Aunque uno de mis maestros me enseñó lo siguiente que puede ser de mucha ayuda en este tema: “El que la sabe no la dice, y el que la dice no la sabe”

 

Ver aquí uno de sus principales pero mas desconocidos libros.  Este es un libro de Musar completamente accesible para quien lee hebreo básico. Este libro inspira al lector practicar el amor y la dedicación a Dios, estudiando Su Torá y profundizando en las plegarias que a Él le dedicamos.  

LIBRO SHAARE QUEDUSHA

https://beta.nli.org.il/he/books/NNL_ALEPH001896079/NLI




Rab Refael Ben Shimón (1847-1928) y la comunidad Ashkenazí de El Cairo

El Rabino Refael Aharón ben Shimón nació en Rabat, Marruecos, en 1847. Su padre y principal maestro fue el rabino David ben Shimón. En 1854, su familia decidió emigrar a Israel y establecerse en Yerushalayim. Allí, además de sus estudios rabínicos, especialmente en el campo de la ley judía, el rabino ben Shimón aprendió idiomas europeos. Además de hebreo y árabe, el Rab hablaba fluidamente italiano, francés y español. En 1890 fue invitado a servir como rabino principal de la importante comunidad judía de El Cairo, puesto que ocuparía hasta 1921.

Fue un pionero en la determinación de los nuevos desafíos halájicos del mundo moderno, tanto en el área de las innovaciones tecnológicas como en las nuevas tendencias sociales.

En su libro más famoso, Umitsur Debash, el Rab examinó la legalidad de temas muy delicados. Por ejemplo: el uso de la electricidad y el encendido de fósforos en Yom Tob; el uso de carruajes fúnebres conducidos por gentiles con el fin de enterrar a un muerto durante Yom Tob; y su veredicto más famoso (y controversial) la evaluación de la ingeniería del sistema de suministro de agua del río Nilo en El Cairo, para considerar si las aguas podían ser usadas en un Mikvé (מים שאובים), etc. Este monumental pesaq le llevó más de 20 páginas, que analiza cada artículo del Shulján Aruj a la luz de los mapas de los ingenieros locales, que describen todos los detalles técnicos del sistema de transporte de agua en El Cairo.

También se pronunció sobre temas sociales como la prevención del suicidio; el estatus de los hijos de matrimonios mixtos; y la legalidad o nulidad de casamientos realizados privadamente. En este último caso, el Rab denunciaba que estas ceremonias, generalmente entre jóvenes judíos que llegaban de Europa y mujeres jóvenes locales, terminaban siendo fraudulentas, ya que los maridos, sorpresivamente y sin aviso, desaparecían del país y regresaban a Europa, dejando a esas jóvenes mujeres abandonadas e imposibilitadas de volver a casarse (עגונות).

La forma en que el rabino Ben Shimón resolvió este caso es un gran ejemplo de su admirable actitud halájica y de su enorme humildad. El Rab decidió prohibir y anular la legalidad de estos casamientos (הפקעת קידושין). Sin embargo, a pesar de que en 1893 el Pashá (sultán turco) lo había designado como la exclusiva autoridad rabínica de Egipto, entendió que esta decisión halájica, de tremendas repercusiones sociales y como precedente jurídico radical, no podía ser tomada sin consenso. El Rab consultó entonces con el rabino Eliyahu Hazán de Alejandría y también con el rabino Mendel HaCohen, quien era el rabino de la comunidad Ashkenazí de El Cairo. Todos coincidieron en invalidar esas ceremonias privadas y liberar a estas mujeres de su estado de aguná.

Veamos ahora un poco más en detalle la comunidad Ashkenazí en El Cairo. Esta comunidad se creó a raíz de los pogroms que afectaban a Europa desde finales del siglo XIX. La comunidad ashkenazí tenía su propia sinagoga y cuidaba sus costumbres y tradiciones. El rabino Aharón Mendel HaCohen llegó a El Cairo desde Tiberia, Israel. Él y el Rab Ben Shimón fueron muy buenos amigos y trabajaron juntos para el beneficio de la comunidad judía. Antes de tomar cualquier decisión halájica importante, el Rab ben Shimón solía consultar con el rabino Mendel y buscar su aprobación, aunque no la necesitaba. La relación y la camaradería entre ambos rabinos se conocía en el mundo entero como un ejemplo del trabajo en equipo y del respeto mutuo entre un rabino sefaradí y un rabino ashkenazí, algo que no era muy común en aquellos tiempos.

En 1903, el rabino Mendel, junto con el rabino Zvi Makowsky (Vaashiba Shofetaij), quiso restablecer el Sanhedrín (Jiddush HaSemijá) en Israel. Es decir, un Tribunal Rabínico supremo y universal que, entre otras cosas, (i) resolvería todos los desacuerdos entre rabinos, sefaradim, ashkenazim, etc., y llegara a una decisión halájica única, uniforme, final y mandatoria para todos; y también (ii) asignaría oficialmente a los rabinos de las comunidades de la diáspora que actuarían en nombre de este Sanhedrín.

El Rabino Ben Shimón, si bien se entusiasmaba con la idea, era escéptico y, en una hermosa carta dirigida a su colega el rabino Mendel (que se puede encontrar en Nehar Mitsrayim, Bet, págs. 583–587), intentó disuadirlo. La oposición del Rab ben Shimón se basaba únicamente en consideraciones prácticas: “en los tiempos actuales”, dijo con resignación, “hay tantas divisiones entre los judíos, que será imposible convencer a los líderes rabínicos de que renuncien a su autoridad local y asignen a un tribunal por encima de ellos”. Desafortunadamente, el Rab Ben Shimón tuvo razón y el proyecto nunca llegó a buen término.

En 1921, el Rab emigró con su familia a Israel y se estableció en Tel Aviv. Su casa fue también su sinagoga, y los rabinos de Tel Aviv consultaban con él permanentemente sobre los más delicados temas de ley judía.

Falleció en 1928 y fue enterrado en el Monte de los Olivos, en Jerusalem.




El Rab Abraham Portaleone (1542-1612) y el Bet haMiqdash

SU VIDA
El Rab Abraham Portaleone (אברהם משער אריה) nació en la ciudad de Mantova, Italia en el año 1542. La familia del rab Abraham estaba en muy buena posición económica, lo que les permitía, entre otras cosas tener acceso a la mejor educación, tanto en Torá como en estudios seculares. El joven Abraham comenzó sus estudios de Torá con su padre, como era la costumbre en aquella época, y luego con tutores privados. Grandes luminarias como el Rab Moshé Cazés y otros famosos Talmudistas. También estudió en profundidad los libros e ideas de Maimónides con el rab Yosef Sinai y el rab Ya’aqob MiPano, de la ciudad de Bolonia. Su ordenación rabínica fue otorgada por el famoso Rab Abraham Provenzal, quien terminó siendo su maestro principal (רבו המובהק)
Paralelamente a sus estudios de Torá el rab Portaleone también se dedicó a estudiar medicina. La familia Portaleone ya contaba con cuatro generaciones de médicos. Su maestro fue el mismísimo Rab Provenzal, que también le enseño Latin y ciencias.  Luego de 3 años de estudios intensivos de medicina el Rab Portaleone recibió su titulo de Doctor en Medicina de la Universidad de Pavia, una ciudad italiana cerca de Milán, a al edad de 21 (sic!) años. En su libro explica que durante esos años que estudió medicina no pasó un día sin estudiar también Torá. A los 24 años recibió su licencia para practicar medicina de parte de 35 médicos de la ciudad de Montova, y poco a poco fue ayudando y luego reemplazando a su padre, que ya no estaba bien de salud.
En esos días a los médicos judíos les estaba prohibido atender a pacientes no judíos, a menos que tuvieran un permiso especial. En 1573 el Papa Gregorio XIV le otorgó a Rab Portaleone una dispensación especial para tratar a pacientes cristianos.
En ese año fue nombrado médico de la corte de Don Guglielmo Gonzaga, Duque de Mantova. Durante toda su vida también ejerció como el Mohel y el médico principal de la comunidad judía, a cuyos miembros atendía de forma gratuita.
SHILTE HAGUIBBORIM
Por encargo del Duque de Montova el Rab Portaleone escribió 2 tratados de medicina. El mas conocido es un libro sobre las propiedades curativas del oro .
A los 62 años el rab Portaleone sufrió una enfermedad que lo dejó paralizado de medio cuerpo. Pasó 9 meses postrado en una cama. Cuando pudo recuperarse lo suficiente como para poder escribir, comenzó a escribir su obra maestra, el libro Shllté haGuiborim.
Este libro fue escrito como una guía para la oración y el estudio de Torá para sus hijos, ambos médicos. La mayor parte del libro, sus primeros 90 capítulos, están dedicados al Bet haMiqdash, el gran Templo de Jerusalem. El Ran describe la construcción del Templo, los utensilios sagrados que allí se utilizaban, el servicio Divino en el Templo, etc. Todo esto para comprender mejor el texto que leemos en nuestros rezos diarios que se refieren al sacrifico de la mañana y de la tarde en el Templo.
Shilté haGuibborim es uno de los libros más importantes escritos sobre este tema. Y no solo por ser prácticamente una enciclopedia del Bet haMiqdash. En casi todo tema halájico que el Rab analiza, también enriquece nuestros conocimientos con información científica, técnica e histórica que nos ayuda a comprender y visualizar mejor el complejo tema del Bet haMiqdash. Ejemplos: Gracias a sus profundos conocimientos de música el Rab Portaleone describe las canciones e instrumentos de los levitas de un manera comprensible para el lector moderno. Sus conocimientos de gemología son fundamentales para identificar con claridad las piedras que vestía el Cohen Gadol;. Y sus conocimientos de arquitectura facilitan la exposición de temas muy técnicos y complejos.
El rab Portaleone también definió en este libro un regimen de estudio de Torá diario para sus hijos, que es nada menso que la base de lo que se estudia hoy en casi todas las comunidades Sefaradies del mundo , “Joq leIsrael” (esto se suele atribuir el Rab Jayim Vtal, z”l) .
Al final del libro también se incluye un curriculum de estudio de Torá para las noches.

כולל בית הבחירה, כרמי צור

El libro Shilté haGuiborim ha sido reimprimido en una edición moderna y preciosa, hecha por una Yeshibá muy especial: el Kolel Bet haBejirá, una academia rabínica que se encuentra en la ciudad de Carmé Tsur, en Gush Etzión, Israel. Esta Yeshibá es única porque allí se estudia exclusivamente los temas referidos al Bet haMiqdash. Así, cuando HaShem lo disponga, y muy pronto tengamos nuevamente nuestro Templo en Yerushalayim, contaremos con Talmidé Jajamim expertos que nos podrán guiar en la Abodat haQodesh . 
El Rosh Yeshiva es el rab Tsvi Shalva, שליט”א , quien escribió la introducción al libro. 
Si algún lector quiere hacer una donación a este maravilloso Kolel (muy recomendado!) por favor use la siguiente dirección de email en PayPal.    kolelb@gmail.com  



El rab Abraham de Castro (1520) y el Purim de Egipto

 “יכולין בני עיר לתקן בהסכמה ובחרמות עליהם ועל זרעם והבאים אחריהם מעתה ועד עולם לעשות פורים יום שנעשה להם נס, ואפילו אם הולכים לשכון בעיר אחרת לא תסור מעליהם התקנה ההיא עד עולם. ה”ר משה אלשקאר סימן מ”ט”
(כף החיים סי’ תרפ”ו ס”ק י)
Lo primero que viene a la mente cuando escuchamos acerca de Mitsrayim (Egipto) es la festividad de Pésaj. Pero los judíos oriundos de Egipto asocian a Mitsrayim con la festividad de Purim. No con el Purim de Mordejay y Ester sino con el Purim de Rabbi Abraham de Castro. Esta festividad “local”  es conocida como Purim Mitsrayim, y conmemora lo acontecido en la ciudad de El Cairo, Egipto, en 1524. La comunidad de los judíos oriundos de Egipto celebran esta festividad el día de hoy, el 28 de Adar.
A lo largo de la historia de nuestro pueblo, no pocas veces ocurrió que ciertas comunidades judías fueron amenazadas o sentenciadas al exterminio total. Estas sentencias provenían generalmente de un soberano que proyectaba su odio contra los judíos de esa ciudad, país o reinado (el “Hamán” de turno). Muchas comunidades, al sobrevivir estas desgracias y ver la mano de HaShem en su milagrosa salvación, declaraban ese día como un “Purim comunitario”, local, para que esa comunidad festejase y recordase el milagro de su salvación año tras año.
Hay decenas de comunidades que festejan o festejaban estos mini Purim. Por ejemplo, los judíos que celebran el Purim de Castilla (1339) o el Purim de Zaragoza (1380) o el Purim de Frankfurt (1616), entre otros . En estos Purim, las comunidades omitían el tajanún (súplicas que se realizan después del rezo de la Amidá), realizaban banquetes y entonaban canciones  compuestas especialmente para dichas ocasiones.
En algunas comunidades hasta practicaban los mismos preceptos observamos en el Purim “verdadero”, Mishloaj Manot y Matanot Laebiyonim.
El “Purim Mitsrayim” contiene un elemento más. Los sabios de Egipto de esa generación establecieron leer, durante todas las noches del 28 de Adar, una “meguilá” que relata toda la epopeya de su salvación. Los primeros rabinos que escribieron acerca de estos “Purim locales” fueron coincidentemente los grandes Rabinos de Egipto de aquel entonces. En su responsa halájica, pregunta 49, el Rab Moshé Alashqar (1466-1542), trayendo varias pruebas del Talmud, llegó a la conclusión que las comunidades tienen la autoridad halájica para declarar un día festivo de Purim local para ellos y sus futuros descendientes. El Rab Hayim Benveniste (1603-1673, Keneset haGuedolá, Tur 686:1) escribió que también Rabbi David Ibn Zimrá (el Radbaz, 1479-1573), que fue Gran Rabino de Egipto, dictaminó lo mismo. Si bien el Rab Jizquiá de Silva (1659-1698, Perí Jadash, O. J. 496:14) disiente con ellos, la mayoría de los rabinos siguen la opinión del Rab Alashqar y el Radbaz, y en nuestros días así lo dictaminó también el Rab Obadia Yosef (Iabía Omer tomo 10, O.J. 53).
Contemos en resumen lo relatado en la “meguilá” de Purim Mitsrayim.
Era en los días de Solimán el magnífico, el sultán del Imperio otomano. En 1523, el sultán nombró como gobernador de Egipto a Ahmed Pasha, que explotó corruptamente a sus súbditos  egipcios, enriqueciéndose con el dinero del pueblo. Ahmed Pasha fue víctima de su propia megalomanía y le ordenó al ministro de la casa de la moneda otomana en Egipto, que era el Rab Abraham de Castro, que grabara su nombre e imagen en las monedas, con la intención de rebelarse contra Solimán y proclamarse sultán de Egipto. El Rab Abraham de Castro se escapó a Estambul para avisarle al sultán lo sucedido. Mientras tanto, Ahmed fue fortaleciendo su propio ejército, atacó a los soldados fieles al sultán y se autoproclamó sultán de Egipto. Muchos de sus soldados saquearon y atacaron el barrio judío matando a varios miembros de la comunidad. Poco después, impuso a la comunidad judía impuestos imposibles de afrontar y amenazó matar a todos los miembros de la comunidad judía local si no pagaban la fortuna que él exigía.  El 17 de Adar del 1524 (5284), al no cumplir la comunidad judía con el pago de los impuestos, decretó la pena de muerte para todos los judíos de El Cairo, la cual se iba a aplicar los días siguientes. Los Yehudim se congregaron, clamaron y suplicaron a HaShem para que los salve. Al día siguiente, el 18 de Adar, un grupo de soldados fieles al Sultán se reorganizaron y atacaron el palacio de Ahmed. Ahmed se escapó y los rebeldes tomaron el palacio en nombre del Sultán. A los pocos días llegaron a Egipto 12.000 soldados de parte del sultan, enviados a partir de la denuncia del rab de castro. Los soldados capturaron a Ahmed y lo mataron el 28 de Adar de 1524. Ese 28 de Adar fue un día de salvación, regocijo y alegría para los judíos de Egipto, y lo declararon como “Purim Mitsrayim”, un día de celebración para ellos y sus descendientes.
Tras estos sucesos, el Rab Abraham de Castro, fue nombrado por Solimán el magnífico como gerente del tesoro real. Por pedido del Rab Abraham, el Sultán Solimán, que gobernaba todo Medio oriente, mando a construir las murallas de protección que rodean hasta el día de hoy la Ciudad Vieja de Jerusalem. Estas murallas fueron un gesto de agradecimiento del Sultán al Rab Abraham de Castro, que demostró su fidelidad con el gobernante otomano. El Rab Abraham fue querido por toda su comunidad, y a su vez muy conocido por su gran filantropía. Rabbi Abraham fue el padre de uno de los jajamim más grandes de la historia de Egipto, el famoso Rabbi Yaaqob de Castro, el Mahariqash (1525-1612).



El Rab Abraham Antebi (1765-1858) y el terremoto que devastó Alepo

El Rab Abraham Antebi ז”ל nació en Alepo (Aram Tzobá), Siria, en 1765. Era descendiente de judíos expulsados de España que se asentaron en la ciudad de Ein-Tab, hoy en día conocida como Antep situada al sur de Turquía. Su tatarabuelo, el Jajam Rajamim (1554-1627), emigró de Ein-Tab a Alepo, y de ahí el origen de su apellido Antebi.
En su juventud estudió principalmente con su padre, el Jajam Itzjaq Antebi, de los grandes sabios de Alepo. En 1817 fue nombrado Gran Rabino y Juez Superior de todo Alepo, cargo que ocupó por más de 40 años.

El Rab se destacó por ser un autor muy prolífico. Sus obras son principalmente de halajá (ley judía), derushim (discursos y  sermones) y musar (ética judía). También compuso varios poemas y canciones de carácter religioso. Pero no menos que por sus obras, se destacó por su preocupación y dedicación por el bienestar de su comunidad que en esos años se encontraba en una situación muy difícil.

En 1824 un terremoto arrasó la ciudad de Alepo y fallecieron cerca de mil judíos (tengamos en cuenta que la comunidad no superaba las 10.000 personas) y los que se salvaron, entre ellos el propio Rab, tuvieron que acampar en carpas en las afueras de la ciudad durante 18 meses. En esa época el Rab Antebi escribió su primer libro, al cual llamó a causa de ese desarraigo Yosheb Ohalim, en español “Asentado en las Carpas”. Este libro contiene sermones sobre las secciones semanales de la Torá en los que combina, de una manera muy creativa, el análisis halájico, los relatos bíblicos y las narraciones hagádicas (historias y parábolas de los sabios). Cuentan que en esas improvisadas carpas, desprovisto de libros de Torá, el Rab escribió su obra citando todas las fuentes de memoria.

El principal problema que el Rab Antebi debía enfrentar como líder comunitario era el empobrecimiento general de la comunidad. Los ingresos bajaban, los precios subían y el imperio otomano exigía más impuestos. Hay muchas historias acerca de cómo el Rab se dedicaba a apoyar a los necesitados. En sus libros de musar Ohel Yesharim y Jojmá Umusar escribe extensamente sobre cómo cada judío es garante por su hermano Yehudí y no debe ignorarlo en sus momentos de aprieto. También escribió que uno de los motivos de la mala situación económica de los judíos alepinos se debía a que sólo se dedicaban al comercio y no poseían profesiones u oficios. El Rab exhortaba a los padres a proveer a sus hijos una profesión y no conformarse con adiestrarlos en el comercio.

Uno de los libros más importantes del Rab es Mor Vahalot, preguntas y respuestas sobre innumerables casos que se presentaron en la comunidad Alepina y requerían  una opinión rabínica autorizada.

Veamos una de estas preguntas (J. M. 2).

La costumbre de los tribunales judíos de  Alepo era que el Gran Rabino de la ciudad, en ese entonces el Rab Antebi, juzgaba individualmente los distintos conflictos monetarios, sin estar acompañado por otros dos jueces (dayanim), lo cual era la práctica común de los otros jueces rabínicos.

El Rab fue cuestionado por este proceder. No se trataba de un problema legal, ya que según la halajá los litigantes pueden aceptar ser juzgados por un solo dayán. El problema era una cuestión de ética. El famoso Rab Shaj [Rabbi Shabetai Hakohen, Polonia, siglo XVII] (J. M. 3, 10), basándose en el Shulján Aruj y el Talmud de Jerusalem, escribió que si bien técnicamente  el juez rabínico puede juzgar por sí mismo, no está bien que un juez lo haga, a menos que se trate de un gran experto en jurisprudencia Rabínica. Pero no termina ahí. El Rab Shaj sigue diciendo, que hoy en día nadie puede considerarse como “gran experto” tal como sucedía en la época del Talmud. Ya que con el paso de las generaciones los conocimientos de Torá han disminuido. Por lo tanto hoy en día ningún rabino debería juzgar individualmente. Muchos prominentes rabinos adoptaron la opinión del Shaj.

En este punto es donde el Rab Abraham nos ilumina con su visión halájica. El Rab Antebi disentía con la visión del Shaj. Estas son algunas de sus palabras traducidas al español:

“contrariamente [a lo que dice el Rab Shaj], es más común encontrar un experto en nuestras generaciones que en las generaciones del Talmud, ya que todo el estudio [de los Sabios del Talmud] estaba basado en la memoria y la transmisión oral. En esas épocas el experto no era algo muy común. No ocurre lo mismo en nuestra generación, que ya está toda [le ley] está escrita en los libros y [los Sabios] no dejaron ni lo grande ni lo pequeño sin registrar. Por lo tanto, si un juez rabínico sabe analizar jurídicamente [el caso que enfrenta] y está familiarizado con el estudio de los posqim (legisladores halájicos), no hay duda que puede ser considerado un “gran experto” en la ley.”

Rabbi Abraham Antebi falleció en Alepo en 1858 a la edad de 93 años, y es recordado hasta el día de hoy como una de las luminarias más grandes de Alepo.

Escrito por Abraham Sacca, hijo del Rab Isaac Sacca de Buenos Aires, ARGENTINA




El Rab Jayim ben Attar y los abuelos que inspiran a los nietos

Rab Jayim ben Attar

El Rab Jayim ben Attar, conocido también como el Or HaJayim HaQadosh, nació en la ciudad de Salé, en la costa occidental de Marruecos, en el año 1696. Su padre era Moshé ben Attar, un gran estudioso de la Tora. Desde los 9 años estudió con su abuelo, que se llamaba igual que él. Según cuenta el mismo Rab, por las noches estudiaban juntos Guemará y luego su abuelito rezaba, lloraba y recitaba Piyutim y Baqashot (poemas religiosos), implorando a HaShem para que termine nuestro exilio, regresemos todos a Israel y presenciemos la construcción del Bet HaMiqdash.

La familia Ben Attar gozaba de un muy buen pasar económico, lo que le permitió al Rab Jayim dedicarse de lleno al estudio. Con el tiempo, el Rab Ben Attar creció en su conocimiento de Tora y transformó su casa en un Bet Midrash, una academia de Tora donde todo el que quisiera podía venir a estudiar, durante cualquier hora del día o de la noche. El Rab también ayudaba a los necesitados, a los pobres, a las viudas y a los huérfanos. Todos los jueves él hacía Shejita a una vaca y repartía la carne entre los alumnos de su Bet Midrash y los pobres, para que todos tuvieran suficiente carne para comer durante Shabbat.

Pero la vida en Marruecos comenzó a ser difícil. El rey de Marruecos se ensañó contra su familia y confiscó toda su fortuna. Esto hizo que el Rab Ben Attar tuviera que irse de Salé hacia la ciudad de Fes, donde vivió durante el año 1738. Ese año, una gran hambruna azotó la ciudad, lo que generó una epidemia, y el Rab tuvo que refugiarse en el norte de Marruecos, en la ciudad de Tetuán. Estando allí, tomó una decisión crítica para el resto de su vida: decidió irse a vivir a la tierra de Israel.

Su ambicioso plan era fundar una Yeshibá, una casa de estudios de Torá, en Yerushalayim, y ya contaba con más de 10 estudiantes que viajarían con él. En esos tiempos, la vida para los Yehudim en Yerushalayim era muy difícil. No había pan ni trabajo, y las epidemias azotaban la ciudad frecuentemente. Los Yehudim también sufrían de las perpetuas persecuciones y abusos de los gentiles que dominaban la ciudad. Yerushalayim no era “judía” como, B”H, es hoy. Cristianos y musulmanes se peleaban a muerte por reclamar Yerushalayim y los Yehudim eran menos que ciudadanos de segunda clase. El hecho de que hoy Yerushalayim sí sea judía es un enorme milagro, un evento mesiánico, que a veces dejamos de apreciar.

El Rab se dio cuenta de que la única posibilidad para fundar una Yeshiba sostenible en Yerushalayim era contar con la asistencia de los judíos que vivían en Europa. Decidió entonces viajar con sus alumnos a la ciudad de Livorno, Italia, donde había una comunidad judía próspera y generosa y muy dispuesta a ayudar a los Yehudim a emigrar y establecerse en Israel, y particularmente en Yerushalayim.

Estuvo casi 3 años en Italia. Dictaba clases de Torá y atraía multitudes con su conocimiento y carisma. La comunidad de Livorno, hipnotizada con el Rab Ben Attar, le imploró que se quedara allí y se estableciera como el Rabino de la comunidad de Livorno. Le ofrecieron que hiciera allí su Yeshiba, y le prometieron que no le faltaría nada. Pero el Rab renunció a esos privilegios y confirmó que su destino era Erets Israel.

Personalmente, pienso que lo que inspiró al Rab Ben Attar para querer vivir en Erets Israel y renunciar a todo el confort que le ofrecían en Livorno fueron las noches que pasó con su abuelito, viéndolo llorar y cantar las Baqashot por la reconstrucción de Yerushalayim, el Bet HaMiqdash y la Gueula, la redención. Que, dicho sea de paso, es el tema casi excluyente del 90% de los Piyutim, poemas religiosos, de los Jajamim Sefaradim. Las melodías y los llantos de su abuelo deben haber hecho florecer en el pequeño Rab Jayim un gran amor y añoranza por Erets Israel que nunca dejo de crecer.

Así, en el año 1741, el Rab Ben Attar partió de regreso a Israel contando ahora con 30 alumnos y sus familias que no podían dejar de estudiar con él y estaban dispuestos a sacrificar todo su bienestar material para hacerlo. La mayoría de ellos eran de Marruecos, había otros de Argelia y algunos de Italia. Entre estos últimos estaba el Rab Abraham Ishmael Jay Sanguinetti, que escribió el diario de la travesía desde Italia hacia Israel y todo lo que pasó hasta que llegaron a Yerushalayim.

El contingente llegó primero al puerto de Arco (Acre), cerca de Haifa. Yerushalayim estaba pasando por momentos muy malos en cuanto a las condiciones sanitarias de la ciudad, y muchos morían víctimas de plagas y epidemias.

En 1742, las condiciones en Yerushalayim mejoraron un poco, y en el mes de Tamuz el Rab y sus discípulos se establecieron en Yerushalayim. Allí el Rab Ben Attar concretó el sueño de su abuelito y fundó su Yeshiba, a la cual llamó “Keneset Israel”, el mismo nombre de la comunidad de Livorno que los ayudaba económicamente. El Rab se convirtió en el líder rabínico más importante de Yerushalayim y, aparte de enseñar Torá, también se dedicó a asistir a los necesitados. En muy poco tiempo y con la ayuda de sus seguidores de Italia, logró que la comunidad judía de Yerushalayim creciera en tamaño y prosperidad. Algunas fuentes indican que muchos Jasidim que llegaban de Europa a Yerushalayim, alumnos del Ba’al Shem Tob, fueron muy cercanos al Rab Ben Attar y fueron ellos los que lo llamaron “HaOr HaJayim HaQadosh” (el santo).

El Rab escribió 3 libros principales:

  1. Or HaJayim, un comentario sobre la Torá que tiene una particularidad: este libro es leído y muy valorado por Sefaradim y Ashkenazim por igual, algo que no fue muy común, especialmente en esos tiempos.
  2. Un libro sobre el Talmud: Jefets HaShem.
  3. Un libro sobre Yoré De’a, la segunda parte del Shuljan Aruj: Perí To’ar.

Tuvo alumnos brillantes. Entre ellos el famoso Rab Jayim Yosef David Azulay, החיד”א.

Lamentablemente, el Rab sólo llegó a vivir en Yerushalayim por un poco más de 11 meses. Falleció el 15 de Tamuz (6 de julio) de 1743, cuando tenía solo 47 años. Sus restos fueron enterrados en el Monte de los Olivos (Har HaZetim), Yerushalayim, y su alma seguramente se elevó hacia la Jerusalem celestial.

Su tumba, que está pintada de azul en su base (no sé por qué) permanece allí hasta el día de hoy.




Rab Isaac Abendana (1640-1699), profesor en la universidad de Cambridge

El Rab Abendana nació en España. Era hijo de Yosef Abendana, un famoso banquero.  De pequeño fue enviado por sus padres a la ciudad de Hamburgo, Alemania, donde se recibió de rabino y luego a Leyden, Holanda, donde estudió medicina. Su hermano mayor, Rab Ya’aqob Abendana también estudió para rabino en la famosa Academia Rabínica de los hermanos Pinto, en Amsterdam. En 1655 Rab Ya’aqob fue nombrado como el rabino de la ciudad de Rotterdam y entre otras cosas, tradujo al español el libro Cuzarí, de Yehuda haLevi  (ver aquí).
Una vez en Londres, Rab Isaac Abendana enseñó hebreo en la universidad de Cambridge. Y aunque este dato no está documentado, se dice que Isaac Newton (1642-1726), que aparte de ser un gran científico era un gran hebraista, fue uno de sus discípulos. En Cambridge el Rab Abendana terminó un proyecto que había comenzado hacia 30 años atrás: la traducción de la Mishná al Latin. En ese tiempo el interés por los temas judíos en el mundo gentil era muy grande.  Veamos por qué.
Los judíos fueron expulsado de Inglaterra por el rey Edward en 1290. Esta expulsión, como en otros países de Europa, implicaba que estaba prohibido por ley para cualquier judío vivir en ese país. Con la llegada de Oliver Cromwell (1599-1658 ) al poder y la creación de la nueva república, comenzó a debatirse en el gobierno la readmisión de los judíos. Cromwell estaba a favor, pero la oposición era muy grande. Incluso aquellos que se pronunciaban a favor especulaban con que los judíos que llegaran a Inglaterra iban a ser rápidamente convertidos al cristianismo (lo cual no ocurrió), algo que muchos cristianos consideran un presagio del Apocalipsis o el final de los días. Entre 1655 y 1656, y luego de muy intensos debates, se autorizó a readmitir a los judíos en Inglaterra. Con la condición que no podían rezar en público y no podían convertir gentiles.
Los primeros en asentarse fueron los judíos Sefaradim que venían de Amsterdam. En 1657 Antonio Fernández Carvajal y Simón de Cáceres compraron un pedazo de tierra para un cementerio judío. Carvajal finalmente recibió unos documentos reales para él y su hijo, y fue el primer judío al que se le garantizaron ciertos derechos de ciudadanía. Solomon Dormido, sobrino del Rab Menashé Ben Israel, el principal responsable  del regreso de los judíos a Inglaterra, fue admitido al  Royal Exchange como corredor de bolsa debidamente licenciado por la City de Londres, y no se le requirió  tomar el juramento habitual que implicaba una declaración de fe en el cristianismo.
El interés por los temas judíos surgió a partir de la readmisión de los judíos en este país. Esa curiosidad se manifesto principalmente desde círculos intelectuales y académicos. El estudio del idioma hebreo y de la literatura rabínica se hicieron muy populares.
En este contexto, Rab Isaac Abendana tradujo la Mishná al latin, que era el idioma que se usaba frecuentemente en las universidades.  El Rab Abendana también escribió un libro muy importante. Este libro, fue el primer libro sobre judaísmo escrito en el idioma inglés.  Se llama “Discourses of the ecclesiastical and civil polity of the Jews” y es una obra que introduce el judaísmo a un público gentil.
A mí  me parece que este libro no sólo sirve para una audiencia no-judía. Yo lo leí y creo que contiene material educativo e histórico que representa una extraordinaria introducción al judaísmo para muchos judíos también. En mi opinión, se debería re-publicar (y traducir al castellano!) ya que no es un libro superfluo.
A continuación voy a presentar los títulos de las principales secciones de esta obra:
El Rab Abendana Comienza su obra con un estudio acerca del sistema jurídico judío. Explicando lo que es la Ley Oral y el Sanhedrín y cómo las cortes judías determinaban las leyes.
Luego explica la Mitsvá de Terumá y el Ma’aser, que incluye algunos aspectos de la tsedaqá (asistencia social).
En tercer lugar, habla de la institución de la Kehuná (los Sacerdotes del pueblo de Israel).
Luego, sobre la liturgia hebrea, es decir, la Tefilá, los rezos y oraciones.
Luego describe ampliamente las academias judías, especialmente las Yeshibot del tiempo de la Mishná y la Guemará.
Al final escribe acerca de las festividades, los ayunos, el calendario hebreo y termina su obra con una apéndice acerca de las equivalencias contemporáneas de la monedas y de las medidas de peso y volumen bíblicas. ,
Este libro, que hasta 5 o 10 años era imposible de conseguir fuera de Bibliotecas especializadas, se puede download hoy de Google books (ver AQUÍ).



El Rab Hayim Benveniste (1603-1673) y el falso Mashiaj Shabetay Tsebí

En esta foto se ve “Balat”, el antiguo barrio judío de Estambul
El Rab Hayim Benveniste (hay quienes escriben “Benbeniste”) nació en la ciudad de Estambul, Turquía en 1603.  En esa época esta ciudad se llamaba  Constantinopla y contaba con una población judía muy numerosa y próspera. Conformada en gran parte por los judíos que fueron expulsados de España en 1492.  Mientras los pobres exiliados eran rechazados de cualquier otro lugar del mundo, o forzados a convertirse al Cristianismo o al Islam para ser aceptados, el Sultán turco Beyazid II (1481-1512), invitó formalmente a los judíos expulsados de España a llegar a Turquía y emitió una ley que prohibía la persecución   o la discriminación de los judíos en todo el imperio Otomano. Los judíos se establecieron en dos ciudades principales: Constantinopla y Salónica (Salónica llegó ser la única ciudad del mundo en el siglo 16 con una mayoría de población judía).  Con el tiempo más y más Yehudim llegaron a Turquía, no solamente de España Portugal y España sino también de Polonia, Alemania y Francia.
El Rab Hayim Benveniste provenía de una prestigiosa familia de Rabinos que provenía de España.  En su juventud estudió con las grandes luminarias de Turquía: entre otros el Rab Yosef Miterani. A los 21 años El Rab Benveniste fue elegido como uno de los dos rabinos principales de Esmirna, junto al famoso Rab Aharon Lapapa.
En el año 1665 se presentó en Turquía el falso Mashiaj Shabetay Tsebí. El cual gozaba de una enorme popularidad en prácticamente todas las comunidades del mundo: Sefaradim y Ashkenazim. El sufrimiento de los Yehudim era muy grande y la gente se aferró ciegamente a lo que veían como un rayo de esperanza. Shabetay Tsebí era muy carismático y muchos Rabanim lo apoyaban. El Rab Hayim Benbeniste junto con su colega, el Rab Aharon Lapapa, fueron los principales opositores a Shabetay Tsebí en Turquía. Pero el dia 12 de Diciembre de 1665, Shabbat, Shabetay Tsebí irrumpió de prepo en la principal Sinagoga de Esmirna se enfrentó duramente frente a frente con el Rab Benveniste y causó un enorme revuelo.   La gente y muchos Rabanim se dejaron conquistar por su gran carisma (y seguramente por la gran desesperación) y Shabetay Tsebí se transformó prácticamente en la máxima autoridad de la comunidad judía de Turquía.  El Rab Benveniste se vio superado…. El Rab Aharon Lapapa, que continuó enérgicamente con su oposición  a Shabetay Tsebí, fue expulsado de la comunidad (sic.).
La mayoría de los otros rabbanim apoyaron a Shabetay Tsebí. Esta situación duró por nueve meses.   Shabetay Tsebí fue a encontrarse con el Sultán y fue amenazado por él  a convertirse al Islam o ser ejecutado. (Dicen  que el Sultán le dijo: “Si tú eres tan poderoso y puedes hacer milagros como dices,  les pediré a mis soldados que te disparen 10 flechas.  Si sigues vivo, yo mismo me convertiré en uno de tus seguidores”. Shabetay Tsebí no aceptó el reto y optó por convertirse…). Cuando se convirtió, aunque algunos de sus seguidores dijeron que era sólo una estrategia temporaria del Mashiaj, el Rab Benveniste y los demás Rabbanim se dieron cuenta que habían sido engañados.  Toda esta historia fue muy dolorosa y muy perjudicial, no sólo para Turquía, que fue el epicentro de todo este movimiento, sino también para casi todas las comunidades judías del mundo.
El Rab Benveniste escribió libros muy famosos. Entre ellos: “Keneset haGuedolá”, un libro sobre el Tur Bet Yosef y el Shuljan Aruj. Este libro es tan importante que el famoso rabino JIDA (Jayim Yosef David Azulay  1724-1806) dijo que un rabino no puede emitir una sentencia (pesaq) sin consultar el kenest haguedolá.   “הרב הנזכר מאיר עיני גולה הוא בספרי כנסת הגדולה אשר נדפסו בשמונה חלקים, ובלעדו לא ירים איש מורה הוראה הבקי בדרכי הוראה והוא מיראי הוראה את ידו בשום הוראה עד שילך מהרה לבית הכנסת ויראה מה בפיו ומה ירמזון עיני חכמתו, ואחר צאתו מבית הכנסת בנחת רוח יערה יורה יורה”.
También escribió BA’E HAYE, un libro de Responsa rabínica, esto es, preguntas y respuestas sobre innumerables casos que se presentaron en el comunidad y requerían  una opinión rabínica autorizada. Este libro sirve también como un gran documento histórico para estudiar los detalles de la vida judía en Turquía en el siglo 17.



Rab Moshe Alashqar (1466-1542) , defensor de Maimónides

La ciudad de Zamora, España

 

 

El Rabino Moshe Alashqar (מהר”ם אלאשקר) nació en 1466 en la ciudad de Zamora, España. En 1492, cuando el rabino Moshe tenía 26 años, los judíos fueron expulsados de España. El rab Moshé y su familia sufrieron muchas tribulaciones. Su barco se hundió y él fue capturado por piratas. Al final logró escapar y se estableció en la ciudad de Túnez, junto con el célebre rabino Abraham Zacuto. Desde Túnez se fue a Salónica Grecia. Y luego en 1522 se estableció en Egipto, donde formó parte de la corte rabínica del rabino David Ibn Zimra (El Radbaz). Fue una de las más grandes autoridades rabínicas de su tiempo y, como tal, fue consultado desde todo el mundo.   

Hablemos un poco de sus libros. 

Su obra más famosa es Teshubot Maharam Alashqar, un libro de 120 preguntas y respuestas sobre muy diversos temas Halájicos . 

Un ejemplo (Teshuba 96). La pregunta original trata de la determinación de la fecha de la circuncisión de un niño que nació entre el atardecer y el anochecer (ben hashemashot) de un viernes , al comienzo del Shabbat. La pregunta es si este segmento de tiempo se considera parte del día viernes o del Shabbat. De acuerdo a esta determinación se fijará la fecha de la circuncisión para el próximo viernes o sábado.  El Rab Alashqar analiza las diferentes opiniones Halájicas que discuten cuándo comienza y cuándo termina un nuevo día desde el punto de vista legal. Para eso el rab Alashqar cita el Talmud en Pesajim p. 94. El Talmud registra un debate  que tuvo lugar en el primer siglo de la era común entre los sabios judíos y los sabios griegos. Los sabios judíos pensaban que durante el anochecer, cuando el sol se oculta por el oeste, se traslada por encima de la “bóveda celestial”, y luego desciende y aparece por la mañana por el este. Mientras que los sabios griegos creían que por la noche el sol se trasladaba por debajo de la tierra, de oeste a este.

Al final, el Talmud concluye diciendo que los rabinos admitieron que los sabios griegos tenían razón. ¿Cómo llegaron a esa conclusión? Porque observaron que por la noche el agua de los océanos, ríos y lagos está más cálida que durante el día, y esto sólo tiene sentido si el sol se traslada por debajo de la tierra y no por arriba de la bóveda celestial.

En la edad de media, como 10 siglos luego que este debate tuvo lugar, los rabinos debatieron acerca de qué significa exactamente la “admisión” de los rabinos del talmud. Rabenu Tam y Najmánides opinaron que, siendo que los rabinos del Talmud no pueden estar equivocados, lo que el Talmud quiso decir es que los rabinos admitieron “el razonamiento” de los sabios griegos pero no los hechos (de aquí la famosa opinión de Rabenu Tam, para quien ben hashemashot –el crepúsculo o el período de tiempo entre el atardecer y el anochecer– dura 72 minutos, ya que “durante la noche el sol se desplaza por encima de la bóveda celestial”).  

Por el otro lado Maimónides y otros rabinos afirmaron que debemos entender la admisión de los rabinos literalmente, como reconociendo un error en la apreciación de los hechos. De acuerdo a esta opinión los rabinos del Talmud revaluaron sus previos supuestos y cambiaron de opinión basados en los nuevos elementos que analizaron. Para Maimónides, esta admisión, lejos de socavar la autoridad de los rabinos, demustra la integridad intelectual de los sabios del Talmud y su pasión por la búsqueda de la verdad (de acuerdo a esta conclusión para Maimónides y otros rabinos el ben hashemashot dura alrededor de 14 minutos, no 72. Y esto, por suepusto afecta la determiancion de cuándo empieza un nuevo día…). 

El Rab Alashqar se inclinó por la opinión de Maimónides, quien explicó que los rabinos son la autoridad suprema e indiscutible en la ley judía (son la corte Suprema de Justicia), pero en otras áreas (ciencias, por ejemplo) en las que no se recibió una tradición oral, las opiniones de los rabinos están abiertas al debate.

Otra  de las respuestas más famosas del rab Alashqar, que es casi un libro independiente,   es la responsa 117 de su libro conocida también como Hasagot (= refutaciones), donde el Rab Alashqar rechaza los argumentos de Rabí Shem Tob ben Shem Tob quien había escrito muy críticamente contra las ideas de Maimónides en su Moré Nebujim, la famosa “Guía de los perplejos”.  El Rab Alashqar admiraba a Maimónides y en su libro Hasagot defendió apasionadamente sus ideas filosóficas. Muy interesantemente, cuando el Rab Alashqar defiende a Maimónides demuestra una y otra vez que la mayoría de sus críticos no entendieron cabalmente a Maimónides ya que no leyeron el Moré Nebujim en el idioma que éste fue escrito originalmente, árabe, lo que creó infinidad de confusiones.

 En 1539 se estableció en Erets Israel. Falleció en 1542 y fue enterrado en Yerushalayim.

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