TRIVIA: Preguntas para el Seder de Pésaj

🎯 TRIVIA DE PÉSAJ

Una de las ideas más útiles y prácticas para el Seder es preparar una lista de preguntas en diferentes niveles.
El adulto que dirige el Seder —el “MC” del Seder— debe tener estas preguntas a mano, junto con una bolsa de premios 🎁.

Cada vez que sea necesario recuperar la atención, comenzar una nueva parte del Seder o darle energía a la mesa, el MC puede hacer una pregunta y mostrar el premio. Los niños conectan con esto de inmediato.

Si hay invitados que saben mucho y siempre responden correctamente, el MC puede decidir quién responde primero, para que no gane siempre la misma persona.

Guarda los mejores premios para el final 🏆.

A continuación, 35 preguntas divididas por nivel:

🟢 NIVEL PRINCIPIANTE

  1. ¿En qué mes hebreo comienza Pésaj?
  2. ¿Cuántos días se celebra Pésaj fuera de Israel?
  3. ¿Qué celebramos en el séptimo día de Pésaj?
  4. ¿Quién lideró a Bene Israel fuera de Egipto?
  5. ¿Quiénes eran el hermano y la hermana de Moshé?
  6. ¿Cómo se llamaban los padres de Moshé?
  7. ¿Qué alimento comemos en el Seder para recordar el pan del Éxodo? 🫓
  8. ¿Qué alimento amargo comemos para recordar la amargura de la esclavitud? 🌿
  9. ¿Qué alimento dulce en el plato del Seder nos recuerda los ladrillos que hacían Bene Israel en Egipto?  
  10. ¿Cuántas copas de vino o jugo de uva bebemos en la noche del Seder? 🍷
  11. ¿Quiénes son los Cuatro Hijos mencionados en la Hagadá?
  12. ¿Cuáles son las primeras dos preguntas de Ma Nishtaná?

🟡 NIVEL INTERMEDIO

  1. ¿En qué día del mes de Nisán comienza Pésaj?
  2. ¿Por qué se les ordenó a Bene Israel marcar los postes de sus puertas en la noche del Éxodo?
  3. ¿Cuáles son los cinco granos que pueden convertirse en jametz? 🌾
  4. ¿Qué tres elementos son necesarios para que algo se convierta en jametz?
  5. ¿Qué es Bedikat Jametz? 🔍
  6. ¿Qué es Bitul Jametz?
  7. ¿Cuál es la diferencia entre matzá común y matzá shemurá?
  8. ¿Qué dos berajot decimos antes de comer matzá en el Seder?
  9. ¿Por qué nos reclinamos durante el Seder?
  10. ¿Qué es el Afikomán y cuándo lo comemos?
  11. ¿Qué simboliza mojar el karpas en agua salada? 🧂
  12. ¿Cuántos años vivieron Bene Israel en Egipto?

🔴 NIVEL AVANZADO

  1. ¿Qué cantidad de jametz hace que un alimento esté prohibido en Pésaj?
  2. ¿Cómo se hace kasher un horno para Pésaj?
  3. ¿Qué representa la abreviación דצ״ך עד״ש באח״ב?
  4. ¿Cuál es el significado del texto Vehi She’amda en la Hagadá?
  5. Menciona cinco cosas por las cuales agradecemos a HaShem en Dayenu.
  6. ¿Qué lavado especial de manos hacemos durante el Seder que normalmente no hacemos en otras comidas? 🚿
  7. ¿Por qué nos reclinamos hacia el lado izquierdo durante el Seder?
  8. ¿Qué alimentos deben comerse reclinados?
  9. ¿Qué es el jaroset y qué representa?
  10. ¿Necesitamos verificar si el jabón o el champú son kasher para Pésaj? ¿Por qué sí o por qué no?
  11. ¿Cuáles fueron las diez plagas que afectaron a Egipto antes del Éxodo? En español y en hebreo 



Objeciones a la venta del Jamets

VENDER O NO VENDER EL JAMETS ANTES DE PESAJ?

En mi opinión, uno de los textos mejor documentados que nos permite comprender los detalles acerca del debate alrededor de la validez de la venta de Jamets que realizamos en nuestros días, es la respuesta, escrita por el Rab Eliyahu Zini, un rabino que es también profesor de matemáticas en el famoso Instituto Technión de Haifa.

El Rab Zini explica que el precedente para la venta del Jamets es la Toseftá que dice que, si un judío, se encuentra en un barco y lleva con él mercancía Jamets, en el caso que su barco se atrase y no pueda llegar a puerto antes de Pésaj, como estaba planeado , el Yehudí le puede vender su Jamets a un no judío, y al término de Pésaj, se le permite comprarlo nuevamente de él  .

Este caso fue considerado por los rabinos como excepcional: se trata de una persona que está en medio del océano y que para no perder su capital no le queda otro recurso más que vender toda su mercancía para no pasar por la prohibición de poseer Jamets. El Rab Zini trae muchas fuentes, especialmente del tiempo de los Gueoním, que sostienen que esta Toseftá contempla un caso excepcional y no pretende “normalizar” la venta ficticia del Jamets como una forma de deshacerse del mismo.

La Mishná y la Guemará, desarrollan ampliamente el tema de las maneras de deshacerse del Jamets (quemarlo, echarlo al mar, alimentar a las aves, etc.) pero nunca se menciona, ni se discute, ni se considera el concepto de la “venta” del Jamets como una de las maneras de desposeerse del Jamets. Más aún, si adoptásemos el método de venta convencional  del Jamets que se practica en nuestros días,  todas las reglas que los rabinos instituyeron respecto al Jamets —la búsqueda de Jamets, la eliminación del Jamets y la anulación de Jamets —se vuelven insignificantes y completamente innecesarias.   Siguiendo la Toseftá, los rabinos sefaradíes autorizaron la venta de Jamets a no judíos solamente en casos excepcionales, como por ejemplo: una tienda de alimentos, y solamente bajo condiciones muy estrictas, como veremos a continuación.

En el caso de la Toseftá, hubo una transferencia de la mercancía del judío al no judío. En otras palabras, el no-judío tomó posesión física de los productos Jamets (משיכה), lo cual no ocurre en el proceso de venta convencional que se hace hoy en día donde solo hay que firmar un formulario. El Rab Zini cita varias fuentes que afirman que, si la mercancía permanece en la casa del judío, eso sería un signo inequívoco de ha’rama, es decir:  transacción ficticia. Este requerimiento, que los productos sean transferidos a la casa del no judío, se trae como pre requisito para dar validez a la venta de Jamets por el Terumat HaDeshen, quien es la base del Bet Yosef en este tema. El Rab Zini también menciona a los Gueoním y Rishonim que mencionan la Toseftá, enfatizando que la venta de Jamets tendría validez únicamente, en caso de ser real (ובלבד שלא יערים), es decir, cuando es total y no cuando se sabe que voy recuperar mi jamets luego de Pésaj .

Otro elemento que también es considerado como un signo de הערמה, “ficción” , “mala fe” es que la venta de jamets convencional es premeditada. Me explico:  la mayoría de los rabinos indican que la Toseftá se refiere a un caso excepcional, dónde alguien involuntariamente queda durante Pésaj en altamar por un retraso que no era previsible. Así,  como indica Maimónides, הגיע השעה החמישית , “llegó la hora de deshacerse del Jamets en la víspera de Pésaj y a esta persona no tiene otro recurso. En términos Halájicos este tipo de situaciones se conoce como: “She’at Hadajac”, un caso extremo que es un equivalente de:“Bedi’abad”, “a posteriori . Pero esa Toseftá no contempla cuando alguien  deliberadamente “vende” su Jamets de manera convencional para eludir la Mitsvá de desechar el Jamets. Para estos Posqim, es un signo inequívoco de que la venta no es sincera y por lo tanto carece de validez.

Otro punto que trae Rab Zini es, que una transacción de venta válida, implica que el comprador es enteramente responsable por la mercadería que compra. Es decir, una vez que el comprador no-judío paga el anticipo del valor total, el Jamets le pertenece. La diferencia de dinero queda como una deuda.  El hecho que el comprador no ha liquidado su deuda, no afecta su responsabilidad (o sea derecho) sobre la mercadería en cuestión. En estas condiciones, la responsabilidad total por la mercancía debería ser del comprador. Por lo tanto, supongamos que yo vendí una caja de botellas de whisky de la manera convencional, y la mantengo en mi casa. Si es whisky es robado o se rompe, ¿quién se hace responsable? ¿El comprador? ¿Me pagará el después de Pésaj por la mercadería robada?  Todos sabemos que no. Este no es el caso en los términos prácticos de la venta de convencional del Jamets. En la practica, el comprador no tiene ninguna responsabilidad legal por los productos Jamets que supuestamente son suyos. Lo cual es la mejor evidencia de es Jamets no le pertenece.

La opinión en la cual se basan las autoridades rabínicas que aceptan como válida esa venta legal pero ficticia del Jamets es la del Jatam Sofer (1762–1839). Apoyarse en esta opinión, desestimando la opinión de la mayoría de los rabinos que exigen deshacerse realmente del Jamets o venderlo sin intención de recuperarlo , sería una lenidad excepcional, especialmente para los judíos sefaradíes que nunca adoptaron esta práctica.

Incluso entre los rabinos Ashkenazim este tipo de venta ficticia fue criticada. El principal portavoz de esta crítica, fue, no otro que, el Gaón de Vilna  (1720–1839) que afirmó que, quien vende su Jamets de esta manera (con הערמה) viola, dos prohibiciones bíblicas bal yeraé y bal ymatsé y no cumple, con el mandamiento bíblico positivo (tashbitu).

Recomiendo que la primera opción sea deshacerse de todo el Jamets que uno tiene en su propiedad, como lo hicieron las familias sefardíes durante TODA su historia.

Vender el Jamets de manera convencional , a través de un formulario de venta y conservando el Jamets en la casa propia, es un subterfugio halájico que un Yehudí yere shamayim debería evitar.




TODO SOBRE EL MAROR Y EL JAROSET

¿Qué es el Maror?

La Torá indica que el sacrificio de Pésaj se comiera junto con Matzá y Maror. Y así lo hacíamos cuando teníamos el Bet haMiqdash.

¿Qué es el maror? Una verdura amarga. La palabra maror proviene del hebreo mar, que significa “amargo”. La Torá explica que los egipcios “…amargaron la vida [de los esclavos judíos] con trabajos duros, con barro y con ladrillos…” (Shemot 1:14).

Comemos maror para recordar y experimentar simbólicamente la amargura de la esclavitud en Egipto.

¿Qué vegetal se usa para el maror?

Las familias ashkenazíes suelen usar rábano picante, mezclado con remolacha (jrein). En las familias sefaradíes se usa lechuga común.

¿Por qué lechuga? Los rabinos explicaron que al principio la lechuga —en hebreo, jazeret— es suave y no muy amarga. Pero cuando la planta crece, el tallo se endurece y las hojas se vuelven más amargas.

Esto es similar a lo que ocurrió en Egipto. El faraón nos quiso engañar y no crear una rebelión. Por eso, al principio, el trabajo que exigía a los judíos no era duro ni inusual. Pero poco a poco, el faraón oprimió más y más a los judíos, hasta finalmente esclavizarlos por completo.

Por eso, el sabor del maror nos enseña, entre otras cosas, que no hay que ser ingenuos: a veces el abuso comienza casi sin notarse y solo luego, cuando ya es demasiado tarde, se vuelve duro y amargo.

El maror debe ser explicado

En el Seder no solo comemos maror. También debemos mencionarlo y explicar su significado.

“Rabán Gamliel enseñó: Si una persona no menciona (y explica) las siguientes tres cosas, no cumple completamente con la mitzvá del Seder — vehiggadta lebinja, contar la historia de la salida de Egipto a nuestros hijos: Pésaj, Matzá y Maror.”

¿Qué trabajo hacían los hijos de Israel en Egipto?

Al principio, el faraón los obligó a trabajar como una especie de impuesto laboral. El pueblo de Israel ayudó a construir las ciudades de Pitom y Ramsés. Más tarde, el faraón los esclavizó completamente.

La Torá dice: “Los egipcios hicieron amarga la vida (del pueblo judío) con trabajos duros, con barro y con ladrillos” (Shemot 1:14). De la palabra vaymareru —”amargaron”— proviene la palabra maror.

La Torá describe el tipo de trabajo que tenían que hacer los Yehudim, que no consistía en arrastrar piedras para construir las pirámides, como a veces dibujan los niños en las escuelas. Los judíos tenían que fabricar ladrillos usando טִיט וְתֶבֶן (tit ve-teben) — barro mezclado con paja.

Este trabajo insalubre incluía:

  • Cargar barro pesado desde el fondo del Nilo, que venía con una especie de cal (“limo”).
  • Juntar la paja, una tarea agotadora, y agregarla al barro para fortalecer los ladrillos.
  • Mezclar el barro con la paja usando los pies, y formar los ladrillos con las manos.

Los esclavos judíos permanecían dentro del barro espeso y bajo un sol abrasador durante muchas horas. El lodo del Nilo irritaba la piel, haciendo el trabajo insoportable. El barro se pegaba al cuerpo y se secaba sobre la piel. Era un trabajo insalubre y peligroso. Y si un esclavo judío se debilitaba o se enfermaba, no podía descansar: tenía que seguir trabajando día tras día.

Este durísimo trabajo con tit ve-teben quedó grabado en nuestra memoria colectiva como una de las experiencias más difíciles de la esclavitud en Egipto.

¿Qué es el jaroset?

El jaroset es una mezcla barrosa de frutas frescas (por ejemplo: manzana), frutos secos (dátiles, nueces, etc.) y vinagre o vino.

La pasta espesa del jaroset se parece a la mezcla de barro y paja usada para hacer ladrillos en Egipto. Al ver el jaroset, recordamos el trabajo forzado que realizábamos en Egipto.

En el Seder recordamos la esclavitud de dos maneras:

  • El sabor del maror nos recuerda la amargura que sentíamos.
  • El jaroset nos recuerda el color del barro.

Así representamos el sabor y la imagen de la esclavitud que los judíos sufrimos en Egipto.

¿Cómo y cuándo comemos maror y jaroset?

En el Seder comemos maror con jaroset dos veces:

  • Primero, untamos el maror en jaroset después de decir la berajá: “asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al ajilat maror”.
  • Luego, comemos maror y jaroset nuevamente junto con la matzá, en el sándwich de korej, para recordar el sacrificio de Pésaj que se comía junto con matzá y maror, como lo indicaba Hilel.

De acuerdo a la opinión de Maimónides, el jaroset es el único condimento que debe haber en el Seder: en su opinión, el karpás se unta con jaroset, la Matzá cuando se come por primera vez debe ser comida con un poco de jaroset, y luego el maror, tanto cuando se come solo como en el korej.




SHABBAT HAGADOL: La Plaga Número Once

Hay un episodio que ocurrió previo a la salida de Egipto, cuatro días antes, el 10 de Nisán.  La Torá no lo describe en detalle, pero los Sabios no lo dejaron pasar y nos indicaron recordarlo al denominarlo “Shabbat HaGadol” — el Shabbat del gran milagro, y el extraordinario acto de valentía que le dio al pueblo judío el mérito de su libertad.

Veamos.

El dios de cuatro patas

Para comprender lo que ocurrió ese Shabbat — que tal como ocurre este año, también fue un sábado 10 de Nisán — hay que entrar por un momento en la cultura y religión egipcia.

Los egipcios tenían un panteón de dioses muy poderosos que supuestamente  los protegían  : Hapi, el dios del Nilo; Ra, el dios del sol; Geb, el dios de la tierra. Pero por encima de muchos de ellos se encontraba amón, el dios “carnero” — el macho de la oveja — símbolo supremo de la virilidad, la fertilidad y la creación de la vida. Según la mitología egipcia, amón había creado a los primeros seres humanos. Era, en cierto sentido, el dios de los dioses.

Las diez plagas habían sido, una por una, una demolición sistemática del panteón egipcio. ה׳ convirtió el Nilo — sagrado para los egipcios — en sangre. Hizo que las ranas, símbolo de la diosa Heqet, invadieran y devastaran el país. Transformó el polvo sagrado de Geb en piojos. Oscureció al todopoderoso Ra, etc. Cada plaga era un mensaje inequívoco: estos dioses son dominados por el Todopoderoso. Y no solo que no protegen a los egipcios — ¡se vuelven contra ellos!

Pero faltaba la prueba definitiva. La más audaz. Psicológicamente devastadora. Yo la considero la plaga número once.

La plaga número once

Cuatro días antes de Pésaj, ה׳ le dio a Moshé una orden que debió haber parecido una misión suicida: cada familia judía debía tomar un cordero — un carnero joven, el animal sagrado de Egipto — llevarlo a su casa, atarlo al poste de la cama y tenerlo allí durante cuatro días y sacrificarlo.

Imaginemos la escena. Los esclavos judíos — las personas que estaban en el último escalón de la sociedad — “secuestran” al dios de sus amos y lo atan a sus camas. En plena luz del día. Delante de sus amos.  En el corazón de Egipto.

Los egipcios lo ven. Lo saben. Y… ¡no pueden hacer nada! Están paralizados.

Nueve plagas ya habían destruido su riqueza material — el río, los animales, las cosechas, la salud, la luz. Pero ahora se destruía algo más profundo: su mundo espiritual. Sus esclavos judíos, a quienes los egipcios consideraban inferiores, estaban tomando a su dios más sagrado y anunciando públicamente que iban a sacrificarlo. Y los egipcios, ante este acto de increíble valentía, no pudieron reaccionar.

Esta es la plaga número once — que no fue enviada por ה׳ directamente como todas las anteriores, sino que fue ejecutada por Bené Israel, los hijos de Israel, literalmente “con sus propias manos”.

La prueba para los judíos

Lo que ocurrió ese Shabbat no fue solo una demostración de poder ante Egipto. Fue también — y quizás principalmente — una prueba para los judíos mismos.

Durante generaciones habían vivido inmersos bao la influencia de la cultura egipcia.   Aunque en su corazón guardaban la fe de Abraham, Itzjak y Yaacov, tantos años de esclavitud dejan huellas muy profundas en la mente y el corazón.  Especialmente “miedo” a esos dioses con supuestos superpoderes.   

Tomar ese cordero y llevarlo a sus casas era la prueba final: ¿habían entendido el mensaje de las diez plagas? ¿Estaban listos para declarar, con sus actos y no solo con palabras, que ה׳ es el único Dios  y que los dioses de Egipto son falsos? Era una prueba de obediencia y confianza en que ה׳ los protegería.

Si tomaban el cordero, significaba que se habían liberado mentalmente de Egipto y de sus supersticiones. Y la libertad mental siempre debe preceder a la libertad física.

La salida de Egipto comenzó en cierto sentido,  ese Shabbat — con la plaga número once, el acto de valentía que nos hizo merecer nuestra libertad.

¿Un moderno Shabbat Hagadol?

Han pasado más de tres mil años y Shabbat Hagadol sigue siendo absolutamente  actual.

El Estado de Israel vive rodeado de naciones que no ocultan su deseo de destruirlo. Y sin embargo, Israel existe y persiste. Construye. Crea. Se defiende y -a partir del 7 de Octubre de 2023, ya no espera a ser atacado: sino que ATACA a sus enemigos  en su propio territorio.

Hay algo en la resiliencia judía, en esa capacidad de seguir de pie después de todo, que produce en el mundo una mezcla de asombro, incomodidad y, en ciertos casos, parálisis.

En este momento Israel está llevando a cabo una guerra ¡a 2.500 km de distancia! En secreto, despierta la admiración del mundo entero: un ejército relativamente pequeño enfrenta amenazas que harían colapsar a muchos ejércitos más grandes.

Hay naciones antagónicas que quisieran reaccionar más duramente contra Israel — pero “algo” las detiene. Una mezcla de interés propio, miedo y, quizás, en algún rincón, el reconocimiento de que hay algo en este pueblo que no se puede simplemente borrar. Como los egipcios ante el cordero que iban a sacrificar los judíos.

Lo que recordamos este Shabbat Hagadol

Unos días antes de sentarnos en el Séder, recordamos que la historia de la salida de Egipto comenzó cuando un esclavo judío, con manos temblorosas pero corazón firme, trajo un cordero a su casa y le dijo al mundo: nosotros obedecemos al Creador y no tenemos miedo.

Esa valentía — la valentía de ser judío abiertamente, orgullosamente, en medio de un mundo que muchas veces no lo comprende — es la misma valentía que celebramos cada año en Shabbat HaGadol.




Entre los egipcios y el mar

Falta una semana para que comience Pésaj. Mientras cumplimos con la Mitzvá de eliminar el jametz de nuestros hogares y nos preparamos para el Seder, los misiles siguen cayendo sobre Medinat Israel. Las sirenas interrumpen la noche, y nuestros hermanos en Israel se levantan de sus camas — varias veces cada noche — junto a sus hijos, sus bebés, sus padres y sus abuelos, para refugiarse en los miklatim (refugios). Y no parece que esto vaya a terminar pronto. Cuando uno piensa en la cantidad de enemigos que rodean hoy a Israel, es difícil imaginar una salida. Muchos se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara.

Hay un momento en la historia de Pésaj que quizás no recibe suficiente atención. No me refiero a las plagas ni a la apertura del mar, sino al instante justo anterior. Bene Israel de pie, frente al mar. El ejército egipcio avanzando por detrás. No hay adónde escapar. Se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara. Nadie — absolutamente nadie — ni siqueira Moshé– podía haber imaginado ¡que el mar se iba a abrir! .

La Hagadá no evade la realidad de la incertidumbre existencial del pueblo judío. Ayer, hoy y mañana. Y nos enseña que en cada generación se levantan enemigos que quieren destruirnos. Esto no es poesía. Es una descripción objetiva de la historia judía, repetida con implacable precisión a lo largo de miles de años —y también hoy.

Y junto a esa dura afirmación está Su promesa: que ה׳, de mil maneras diferentes, nos salvó y nos salvará.

Este año, cuando nos sentemos a la mesa del Seder, no estaremos leyendo historia antigua. Estaremos leyendo nuestra propia realidad.

Y rezaremos para que, así como ה׳ cumplió Su Promesa entonces, la siga cumpliendo ahora.

חג כשר ושמח לכל בית ישראל




Los 8 Preceptos de Pésaj

Esta lista de ocho mitzvot está basada en la introducción de Maimónides a Hiljot Pésaj, y no incluye las mitzvot relacionadas con el sacrificio de Pésaj (Korban Pésaj).

Hay tres mandamientos positivos (cosas que hacemos) y cinco prohibiciones (cosas que no debemos hacer) relacionados con Pésaj.


⭐ LOS 3 MANDAMIENTOS POSITIVOS

1. אכילת מצה

🫓 Comer Matza

En la primera noche de Pésaj comemos Matza. (En la Diáspora comemos Matza las primeras dos noches.)

La Matza nos recuerda que el pueblo judío salió de Egipto muy rápidamente, antes de que su pan tuviera tiempo de leudar.

Durante el resto de Pésaj está prohibido comer Jametz, pero técnicamente no hay obligación formal de seguir comiendo Matza.


2. והגדת לבנך

📖 Contar a nuestros hijos la historia de la salida de Egipto 

En la primera noche de Pésaj (en la Diáspora, las primeras dos noches) contamos a nuestros hijos la historia de:

➡️ la esclavitud en Egipto ➡️ cómo HaShem nos redimió

Lo hacemos leyendo y explicando la Hagadá en el Séder.

Esta mitzvá incluye muchas bellas tradiciones:

🍷 Beber las cuatro copas de vino 🪑 Reclinarse como personas libres 🥬 Comer maror (hierbas amargas) para recordar la amargura de la esclavitud 🍎 Comer jaroset, que nos recuerda los ladrillos que fabricaron nuestros antepasados en Egipto ❓ Hacer las Cuatro Preguntas y comentar la historia del Éxodo

Todas estas tradiciones nos ayudan a contar la historia y recordar lo que sucedió.


3. השבתת חמץ

🧹 Renunciar a la posesión de Jametz

Antes de Pésaj, debemos renunciar a cualquier Jametz que nos pertenezca, declarándolo “hefker” sin dueño (bitul).

Los Sabios agregaron que también debemos deshacernos físicamente de cualquier alimento Jametz  que haya en nuestra propiedad — nuestros hogares, autos, oficinas, etc. (Bi’ur).

¿Cómo nos deshacemos del Jametz?

Hay que retirarlo de nuestros hogares y luego podemos

🗑 Tirarlo a la basura fuera de la casa

🔥 Quemarlo

🐦 Dárselo a pájaros o peces (en un lago o río)

🎁 Regalarlo o vendérselo a un no judío

Esto debe hacerse en la víspera de Pésaj, el 14 de Nisán, hasta la cuarta hora de la mañana


⛔ LAS 5 PROHIBICIONES

4. איסור אכילת חמץ

🚫🍞 No comer Jametz ni Se’or

Durante Pésaj no está permitido comer Jametz.

El Jametz es cualquier alimento preparado con estos cinco cereales:

🌾 trigo 🌾 cebada 🌾 centeno 🌾 avena 🌾 espelta

Si estos granos fermentan o leudan, se convierten en Jametz.

El Se’or es la masa madre, utilizada para hacer pan durante el año. No podemos usar ni conservar esta masa durante Pésaj.


5. איסור אכילת תערובת חמץ

🚫🥨 No comer alimentos que contengan Jametz

También está prohibido comer durante Pésaj cualquier alimento que contenga Jametz o levadura natural.

La Guemará trae ejemplos de alimentos que contenían mezclas de Jametz, como:

🧀 Kutaj ha-Babli — un tipo de queso similar al cottage que contenía pequeños trozos de Jametz.

🍺 Shejar ha-Madi — una bebida elaborada con cereales, similar a la cerveza.


6. בל יראה 👀

🚫 El jametz o se’or no debe “verse” en nuestras propiedades.

Esta prohibición no es literal. Es decir, no se refiere a no “ver” algo de jametz. La prohibición consiste en que no puede haber jametz que nos pertenezca, sin importar dónde se encuentre.


7. בל ימצא 🔎

🚫 No puede haber nada de jametz que nos pertenezca durante Pésaj.

Estas dos mitzvot (6 y 7) son “idénticas”. Enseñan exactamente la misma prohibición de poseer jametz en Pésaj, expresada en dos versículos. Son un

caso único y excepcional en la Torá. Por esta razón, los Sabios siempre mencionan estas dos Mitzvot juntas con la expresión בל יראה בל ימצא

“Ningún alimento jametz  debe encontrarse en tu posesión durante Pésaj.”


8. איסור אכילת חמץ ערב פסח אחר חצות היום

⏰🚫🍞 No comer Jametz en la víspera de Pésaj

El día antes de Pésaj debemos dejar de comer Jametz al mediodía, es decir, a partir de la la sexta hora conatdo desde el amencer  .

Los Sabios adelantaron esta prohibición, de modo que el Jametz solo puede comerse hasta el final de la cuarta hora del día.

Estas horas se calculan  dividiendo el tiempo desde el amanecer hasta el atardecer en doce partes.

📅 Para 2026:

El martes 31 de marzo por la noche hacemos la Bedikat Jametz; buscamos el Jametz en la casa.

Al día siguiente, el miércoles 1 de abril, es Erev Pésaj. Debemos terminar de comer Jametz antes de las 10:00 a.m. y eliminarlo (Bi’ur) y declararlo sin dueño (Bitul) antes de las 11:00 a.m. (estos son los horarios en UMJCA en NY. Para otras zonas de residencia, ver aquí.  https://www.myzmanim.com/search.aspx?lang=es).




PESAJ: ¿Cómo y cuándo prepararse para la noche más importante del año?

MÁS ALLÁ DE LIMPIAR Y COCINAR

Pésaj ya está cerca. En muy pocos días, celebraremos la noche del Seder. Seguramente, las esposas y madres judías ya están preparando todo para Pésaj: limpiando la casa, removiendo el jametz, haciendo las compras para la cena y mucho, mucho más. La preparación de la casa para Pésaj no se puede improvisar.

Pero hay otra área que también requiere preparación — y por alguna razón muchos no lo saben o no lo ponen en práctica. Hay que planificar y anticipar el Séder de Pésaj.

Así como la mujer de la casa se prepara con tiempo, también el hombre de la casa, el Ba’al haBayit, quien va a estar a cargo del Seder, debe prepararse con anticipación para esta noche.

Esa noche cumpliremos una mitzvá extraordinaria: “VeHigadtá leBinjá” — “y le contarás a tu hijo” la salida de Egipto (Shemot 13:8). Es decir, contaremos a nuestros hijos, familiares e invitados la historia del pueblo de Israel — y eso no se improvisa.

¿PARA QUÉ ESTÁ LA HAGADÁ?

La Hagadá de Pésaj está diseñada para mantener un orden — un proceso claro de 15 pasos que seguimos durante el Seder. Pero saber leer la Hagadá no es suficiente. La Hagadá no es un texto de plegarias que hay que recitar mecánicamente y tratar de terminarlo rápido. La Hagadá es, en gran medida, un “libro de historia”. Y nuestro desafío como padres es enseñar esa historia sin que los participantes se aburran.

Desde este punto de vista, la Hagadá debe ser vista como un “disparador”: un conjunto de textos básicos que deben ser explicados de manera significativa, dinámica y relevante.

Y para eso hace falta preparación. Mucha preparación, con tiempo.

LO PRIMERO

Todo Séder exitoso necesita un líder, un conductor: un maestro de ceremonias, o MC. El MC carga con la responsabilidad de mantener el ritmo — que el Seder no sea ni demasiado corto ni excesivamente largo —, involucrar a los niños, mantener el interés de los adultos y asegurar que la noche sea significativa. Un Seder sin preparación se vuelve largo, pesado o superficial; un Seder preparado se convierte en una experiencia viva, dinámica e inolvidable.

DIVIDE Y CONQUISTARÁS

La primera estrategia que sugiero es que el MC divida para sí mismo las diferentes partes del Seder y las asigne antes de Pésaj. Cada participante debe tener una tarea: uno explica la matzá, otro el maror, otro el jaroset, otro las cuatro copas, otro la hasibá, etc. También se deben asignar los textos que cada uno va a leer — lecturas en hebreo y sus traducciones. Cuando las personas se preparan, participan más, leen mejor y se sienten parte del Seder — y el nivel de la noche cambia completamente.

LOS NIÑOS — EL CENTRO DE ATENCIÓN

El Seder fue diseñado para los niños. No son invitados, son protagonistas.

Durante el Seder, hay que dejar que los niños:

  • compartan lo que aprendieron en la escuela
  • muestren sus proyectos y dibujos de Pésaj
  • expliquen la Matzá
  • expliquen el Maror
  • expliquen el Jaroset

Hay que incentivar a los niños a:

  • disfrazarse de Moshé, Aharón o el Faraón
  • representar a un Yehudí que sale de Egipto (מִשְׁאֲרֹתָם צְרוּרוֹת)
  • recrear las Diez Plagas
  • cantar el Ma Nishtaná
  • cantar canciones de Pésaj
  • leer los textos que conocen

El objetivo es simple: que los niños sientan que esta noche les pertenece.

HACER EL SEDER RELEVANTE

La Hagadá es un punto de partida. Durante el Seder, y especialmente una vez que comenzó la comida, podemos debatir algunos temas que menciona la Hagadá y hacerlos relevantes. Algunos ejemplos de temas para debatir:

CAMBIO DE GOBIERNO — Por mucho tiempo, los judíos vivieron muy bien, muy cómodos en Egipto y gozaban de libertad y prosperidad. La esclavitud comenzó cuando un nuevo Faraón llegó al poder. ¿Los cambios políticos afectan hoy la manera en que los países tratan a Israel o al pueblo judío? Piensen en Estados Unidos, Argentina o Brasil.

ESCLAVITUD — No toda esclavitud es física. ¿Existe la “esclavitud mental”? ¿Hasta qué punto las personas están influenciadas por las redes sociales o la presión del entorno? ¿Es difícil hoy pensar de forma independiente?

DEMONIZACIÓN — Los egipcios justificaron la esclavitud hablando mal del pueblo de Israel: el faraón los acusó falsamente de ser demasiado poderosos, de haber robado el dinero de los egipcios y de que en el futuro serían traidores. ¿Hoy en día los judíos o Israel siguen siendo acusados falsamente o demonizados? ¿De qué manera?

ANTISEMITISMO — ¿Qué tienen en común el faraón egipcio y el líder de Irán? Ambos quisieron destruir al pueblo judío y usaron las armas que tenían a su disposición: tirar a los niños al río o lanzar una bomba atómica a Israel. ¿Cómo nos protegió y nos protege HaShem de nuestros enemigos? Explicar aquí el texto VeHi SheAmda…

Regla importante para quien dirige el Seder: evitar debates largos antes de la comida, y dejar las discusiones más profundas para después.

REFLEXIÓN FINAL

Prepararse para el Seder, las dos noches más importantes del año, es esencial. Así como no dejamos la limpieza o la preparación de la cena para último momento, tampoco podemos dejar el Seder a la improvisación. Pésaj no es solo recordar el pasado: es recrearlo, vivirlo y transmitirlo — y eso requiere anticipación.




GUIA DE ALIMENTOS KASHER DE EEUU PARA SEFARADIM

Esta guía es un servicio al público general y ha sido preparada por el rabino Yehuda Boroosan, empleado de la Unión Ortodoxa, la agencia de certificación kosher más grande del mundo, como Representante Rabínico de Campo y Mashgiach para la región sureste de Estados Unidos.

El Rab Boroosan cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria alimentaria y un amplio conocimiento de la producción comercial de alimentos y productos para el hogar. El rabino Boroosan obtuvo su semijá en el Colegio Rabínico Ner Israel y es rabino emérito de la Congregación Netzach Israel de Atlanta.

La Lista de Productos de Pésaj se basa en Heter Kitniot para Sefaradim. El Rab Boroosan hace esta guía por su cuenta, y ni como parte de su trabajo para la OU.

Nuestro objetivo al proporcionar esta guía es:
 Educar al público sobre las leyes de Pésaj
 Ayudarles con una guía fácil de entender para prepararse para Pésaj
 Proporcionar una lista alternativa de productos que son L’jatajilá/ (categóricamente) aceptables para los Sefaradim

https://www.dropbox.com/scl/fi/tekofju7siuq4khx4yqax/Rabbi-Boroosans-2026-Pesach-List.pdf?rlkey=y9onz6zsci8vpuh0u36i9kq6x&st=3e00egab&dl=0




TEMAS DE CONVERSACIÓN PARA UN SEDER INTELIGENTE

¿Cómo se evitó la asimilación en Egipto?
Cuando nuestro patriarca Ya’aqob se preparaba para descender a Egipto y reunirse con su hijo Yosef —el segundo hombre más poderoso de Egipto— tuvo miedo y dudó. HaShem entonces se le reveló a Ya’aqob y le dijo: “No temas descender a Egipto, Ya’aqob, porque allí haré de ti una gran nación”.

¿De qué tenía miedo Ya’aqob?

EVITANDO LO INEVITABLE

Nuestro último patriarca temía que sus nietos y bisnietos se asimilaran a la prestigiosa cultura egipcia y terminaran convirtiéndose en “egipcios de origen semita”. La asimilación de los inmigrantes al país que los acoge no solo es común, sino normal y en cierto modo, deseable. En Estados Unidos hay nietos y bisnietos de inmigrantes italianos, irlandeses o polacos, que llegaron a principios del siglo XX (¡o antes!). Hoy se consideran 100% estadounidenses. No tienen, que yo sepa, ninguna conexión “existencial” con la tierra antigua de sus ancestros, ni con sus antiguas tradiciones, salvo quizá en lo culinario. Este era el temor de Ya’aqob: que sus descendientes se asimilaran.

Ya’aqob hizo dos cosas para evitar la asimilación. Primero, según nuestros Sabios, envió a Yehudá antes de que la familia llegara y le encargó la organización de una especie de escuela hebrea o Talmud Torá. De esta manera, podrían continuar inculcando en sus hijos los valores de Abraham Abinu.

En segundo lugar, Ya’aqob pidió (¡exigió!) a Yosef que llevara su cuerpo y lo enterrara en la tierra de Israel. Así, sus nietos y bisnietos siempre tendrían presente que su lugar está en Israel.

YOSEF SE UNE AL ESFUERZO

Yosef, por su parte, también tomó varias medidas para evitar la asimilación.

Primero, estableció a su familia en la tierra de Goshen, una zona separada. Y dejó en claro al faraón, y a su propia familia, que continuarían dedicándose a la cría de ganado, una ocupación tabú para los egipcios debido a sus creencias religiosas (creían, como muchos hindúes hoy, que ciertos animales encarnaban el espíritu de dioses o de personas fallecidas, y que debían ser dejados en paz). De este modo, Yosef procuró que su familia mantuviera una relación social limitada con los egipcios. Finalmente, Yosef, como su padre, hizo que sus descendientes juraran que también su cuerpo sería llevado fuera de Egipto a la tierra de Israel.

VESTIMENTA, NOMBRES Y LENGUAJE

Y aún hay más. En el plano cultural, los judíos rehusaron adoptar ciertos elementos de la sociedad egipcia. Los hijos y descendientes de Israel conservaron la vestimenta tradicional semita, y no adoptaron el código de vestimenta egipcio. Muy probablemente, los hombres judíos llevaban una barba corta y túnicas de colores especiales. La imagen que se ve más abajo muestra a una familia semita (los egipcios no eran semitas) que venía de Canaán, y se puede ver claramente sus barbas y túnicas, a diferencia de los egipcios rasurados (o sin barba), con túnicas blancas o faldas. El código de vestimenta de los descendientes de Ya’aqob era lo suficientemente distintivo como para diferenciarse visualmente de los no judíos.

Nuestros Sabios también explicaron que los judíos no cambiaron sus nombres hebreos por nombres egipcios. Así, incluso cuando no había un judío presente o visible, si alguien mencionaba a “Leví” o “Shimón”, sabían que se trataba de un individuo judío.

Finalmente, no cambiaron su idioma. Esto significa que los padres hablaban hebreo en casa y los maestros probablemente enseñaban en hebreo en las escuelas. Y quizás, si el idioma materno de los judíos era el hebreo, cuando hablaban egipcio lo hacían con “acento hebreo”.


EGIPTO, VISTO DESDE CHINA

Sobre el origen de estos tres elementos, mi hijo David, que fue rabino en la sinagoga sefaradí de Shanghái (China), compartió conmigo su Jidush. Me dijo que estos tres elementos son mencionados por la Torá en la historia de Yosef, cuando, forzadamente, tuvo que integrarse a la sociedad egipcia. Lo primero que hicieron los egipcios con Yosef cuando lo sacaron de la prisión fue afeitarlo y vestirlo como egipcio. Luego, los egipcios cambiaron su nombre hebreo “Yosef” por un nombre egipcio, “Tsafenat Pa’aneaj” (el que descifra lo oculto). Y finalmente, también vemos que Yosef adopta el idioma egipcio como lengua principal, ya que cuando se comunicaba con sus hermanos, antes de revelarles su identidad, lo hacía por medio de un intérprete. No creo que sea coincidencia que estos mismos tres elementos hayan sido identificados por nuestros Sabios (¡o quizás por el mismo Yosef!) como claves para comprender cómo se acelera el proceso de asimilación de un grupo humano en su nuevo entorno.


APRENDIENDO DEL PASADO

Resumiendo y pensando en nuestra realidad actual, aprendemos que hace 3500 años nuestros antepasados hicieron todo lo posible por evitar la asimilación: estableciendo un sistema propio de educación judía; manteniendo un vínculo muy fuerte con la tierra de Israel; viviendo en comunidad; trabajando en oficios con poca interacción con los egipcios; usando una vestimenta que los identificaba como judíos (como podría ser hoy una kipá); conservando sus nombres hebreos y aprendiendo y hablando hebreo: el idioma de Abraham, Itzjaq y Ya’aqob.

¿ES BUENO PARA LOS JUDÍOS UN CAMBIO DE GOBIERNO?

וַיָּ֥קָם מֶֽלֶךְ־חָדָ֖שׁ עַל־מִצְרָ֑יִם אֲשֶׁ֥ר לֹֽא־יָדַ֖ע אֶת־יוֹסֵֽף

“Se levantó un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a Yosef.” (Shemot / Éxodo 1:8)

Ya explicamos (Éxodo 1:7) que después de dos o tres generaciones de haber llegado a Egipto, los judíos nacidos allí empezaron a sentirse como en casa: lo primero que hicieron fue abandonar su comunidad, Goshen, y aventurarse en el territorio egipcio en busca de nuevas oportunidades económicas. El siguiente versículo nos muestra cómo comenzó a empeorar la situación de los judíos. Éxodo 1:8 dice: “Y se levantó un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a Yosef”.

UNA NUEVA DINASTÍA

Había dos formas de convertirse en faraón en Egipto: heredando el trono del padre (o del abuelo), o liderando un golpe de Estado contra el monarca de turno. Todo parece indicar que en este caso fue lo segundo, una revuelta militar que produjo una nueva dinastía, algo no inusual en Egipto. Como suele ocurrir en estos casos, los aliados del gobierno anterior ahora son los enemigos del nuevo gobierno. Los judíos gozaban de una posición privilegiada con el faraón de la época de Yosef. Este nuevo rey, sin embargo, “no conocía” a Yosef. Esto no significa que nunca hubiera oído hablar de él: Yosef era extremadamente famoso. Salvó la economía de Egipto con sus predicciones proféticas sobre los años de hambruna y sirvió lealmente a Egipto. Los egipcios agradecieron profundamente a Yosef por salvarles la vida y darles alimento y semillas para sembrar. Yosef era un héroe nacional. Pero ahora el nuevo faraón decide reescribir la historia y condenar a Yosef, no al olvido, sino al desprecio.

¿POR QUÉ?

LA NECESIDAD DE UN ENEMIGO

El filósofo italiano Umberto Eco explicó en su ensayo “Construyendo al enemigo” que para muchos gobernantes, especialmente dictadores, un enemigo —real o imaginario— es una necesidad esencial. Sirve al dictador para consolidar su poder creando un sentimiento de unidad nacional basado en el odio a un enemigo común. Ese enemigo será culpado de todos los males del Estado. Y esto servirá al tirano como perfecta distracción de los problemas internos que no puede resolver. Durante siglos, el enemigo favorito de la humanidad ha sido el pueblo judío. Y este fenómeno, que aún persiste —por ejemplo, en la obsesión de las Naciones Unidas contra Israel— nació en Egipto.

El nuevo faraón redefinió a Yosef y sus descendientes como “enemigos del pueblo”. Y durante mucho tiempo me pregunté cómo pudo ocurrir eso. ¿Era posible reescribir la historia, borrar la memoria nacional de un pueblo y convertir a héroes en villanos?


NADA NUEVO BAJO EL SOL

He notado algunas similitudes entre lo que ocurrió con Yosef y ciertos eventos que tuvieron lugar en Estados Unidos en los últimos meses. Hay algunos grupos extremistas en Estados Unidos que se dedican, entre otras cosas, a borrar la memoria histórica de este país, demonizando a “héroes nacionales”.

Tomen, por ejemplo, a Thomas Jefferson (1743-1826), uno de los Padres Fundadores de Estados Unidos; que fue el tercer presidente del país, y entre otras cosas, el principal autor de la Declaración de Independencia y un defensor de la democracia y de los derechos individuales. Pero como era dueño de esclavos —lo cual en aquellos tiempos era la norma aceptada— hoy se lo critica y demoniza como si “fuera dueño de esclavos hoy, en 2021”. O Abraham Lincoln (1809-1865), el presidente que puso fin a la esclavitud en Estados Unidos. Las estatuas de estos héroes han sido destruidas o vandalizadas. Escuelas que llevan sus nombres serán renombradas. Y lo mismo ocurre con Cristóbal Colón, George Washington, Benjamin Franklin, o en Inglaterra con el Capitán James Cook y otros.

Estos revisionistas radicales están tratando de reescribir la historia de manera anacrónica, basados en una agenda política, convirtiendo a los héroes del pasado en los nuevos villanos del presente.


UN MIDRASH Y LA ACTUALIDAD

A pesar de las obvias diferencias, lo que uno ve hoy ilumina lo que pasó entonces. Me queda más claro entender lo que ocurrió en Egipto y cuáles fueron las tácticas que usó el faraón para “demonizar” a Yosef y hacer creer al pueblo egipcio que todos sus problemas eran culpa de él. ¡Y que ahora sus descendientes tendrían que pagarlo!

El Midrash Tanjuma presenta una opinión que parece surrealista por su contemporaneidad tan increíble. Dice que el nuevo faraón “mandó exhumar los restos de Yosef de su lujosa tumba y los arrojó al Nilo, como muestra de desprecio por parte del nuevo gobernante egipcio hacia el gran líder judío”.

La Torá no es una colección de mitos antiguos o cuentos. A veces el presente nos ayuda a entender mejor la Torá; y la Torá nos permite analizar y comprender mejor los eventos actuales, mostrándonos patrones de conducta del pasado que aún podemos identificar hoy.

LA GRAN LECCION DEL MAROR

Rabán Gamliel indica que el «Maror», la verdura amarga que consumimos durante las dos primera noches de Pésaj, representa una de las tres ideas centrales que debemos transmitir a nuestros hijos en el Seder . El Maror nos recuerda que los egipcios nos demonizaron, nos esclavizaron y nos hicieron sufrir. Pero, ¿por qué es tan importante transmitir esta lección «dolorosa» a la próxima generación en la noche del Seder? ¿No deberíamos concentrarnos exclusivamente en celebrar nuestra libertad?

Hay varias razones por las que debemos recordar el significado del Maror.

Primero, al debatir el orden en que debe contarse la historia de Pésaj, nuestros sabios entendieron que tenemos que mencionar las cosas malas que nos sucedieron, y que estos recuerdos dolorosos deben mencionarse primero, para que de esta manera apreciemos más y mejor la libertad que obtuvimos y las cosas buenas que nos pasaron.

Segundo, porque el odio hacia el pueblo judío, simbolizado por el Maror, lamentablemente no es algo del pasado. De alguna manera, nuestros hijos deben saber que nuestro destino como pueblo elegido implica estar expuestos a la demonización y a la persecución. Es una parte integral del privilegio de pertenecer al pueblo judío.

Y creo que hay una razón adicional muy importante para preservar la memoria de nuestro sufrimiento. La Torá nos enseña a canalizar de manera positiva la memoria del dolor que sufrimos en Egipto. ¿Cómo? Haciendo todo lo posible para que otras personas NO sufran. Esta idea y el momento en que esta idea es transmitida, me parece que es una REVOLUCIÓN en el pensamiento humano.

Hay un patrón de conducta que siempre se repetió en la historia. Las civilizaciones que fueron oprimidas y esclavizadas luchaban por su libertad, y luego, cuando triunfaban, su primera necesidad era la venganza: hacer sufrir a sus perseguidores. Pero no terminaban ahí. Una vez que las personas que habían sido oprimidas se volvían más fuertes y poderosas, se dedicaban a conquistar otros pueblos, esclavizarlos y hacerlos sufrir, como habían sufrido ellos. Este comportamiento sádico es un fenómeno psicológico bien conocido. Las estadísticas muestran que hay una proporción muy alta de personas «abusivas» (en todos los sentidos) que han sido abusadas en el pasado.

La Torá presenta aquí una revolución moral. Una visión 180 grados diferente.

La Mitzvá que la Torá más veces repite es: “Y amarás [= te preocuparás por, cuidarás de…] al extranjero [= los pobres, las personas más expuestas al abuso], porque ustedes han sido extranjeros en la tierra de Egipto». La Torá nos enseña a canalizar el abuso que sufrimos en Egipto de una manera contra-intuitiva, casi sobrenatural. En lugar de alimentar o justificar la sed subconsciente de venganza y abuso, nosotros, el pueblo de Dios, debemos comportarnos con más compasíon con los necesitados.

La Torá nos dice: Tú sabes lo que significa el sufrimiento, por lo tanto, no dejes que otras personas sufran ya que estás mejor calificado que aquellos que no sufrieron, para evitar que otros sean humillados y oprimidos.

Si bien aquellos que experimentaron opresión naturalmente albergan sentimientos de venganza, a los judíos se nos pide que enseñemos a nuestros hijos a preservar el recuerdo de nuestra aflicción para procesar nuestros recuerdos de abuso de forma positiva y ser más sensibles  con aquellos que sufren.

Conozco a muchas personas buenas y generosas. Pero, sinceramente, las personas más amables, compasivas y angelicales que he conocido son algunos sobrevivientes del Holocausto. Entre ellos, por ejemplo, a la rabbanit Esther Jungreis z»l, que dedicó su vida a inspirar a otros a ser buenos, generosos y pacientes (mira su video abajo). O a Yehuda Lindenblatt, un sobreviviente de la Shoah –un hombre muy mayor– que se dedica a ser voluntario en Hatzalah y salvar vidas. Con los años, he conocido a muchos otros sobrevivientes del Holocausto. Y me sorprendió su extraordinaria amabilidad y altruismo. Estos ancianos sufrieron lo inconcebible. Sus familias fueron destruidas. Y siguiendo el sentido común de los abusados que se transforman en abusadores, los sobrevivientes del Holocausto deberían ser las personas más malvadas y abusivas del planeta. Sin embargo, ¡son todo lo contrario! Y creo que todo el crédito le corresponde a nuestra Torá, a esta increíble idea que Dios proyectó en nuestras mentes: DEBEMOS AYUDAR A LOS QUE SUFREN, PORQUE SABEMOS PERSONALMENTE LO QUE SIGNIFICA EL SUFRIMIENTO. Esta idea contra-intuitiva en términos de psicología humana, es una idea Divina, que se convirtió en parte de nuestro carácter y nuestro ADN.

¡Que HaShem nos inspire y nos ayude para que siempre estemos del lado de los que dan!




Preparando la cocina para Pésaj: Platos, ollas, cubiertos, etc.

Durante Pésaj, no usamos los mismos utensilios de cocina o la misma vajilla que usamos durante todo el año para Jamets. ¿Por qué?

Porque aunque los utensilios en los que cocinamos puedan estar completamente limpios, sin ningún resto visible de comida, los poros y la superficie de esos utensilios absorben el sabor de las comidas que cocinamos en ellos.Por ejemplo:  si en una olla se hierve carne y luego en esa misma olla, limpia, se hierve huevos, los huevos habrán absorbido algo del gusto de la carne.  De la misma manera, los utensilios de cocina utilizados para cocinar algo Jamets están impregnados con sustancias Jamets, que de no ser removidas reabsorberían algo del gusto del Jamets en los alimentos que prepararemos para o durante Pésaj.

Es costumbre (y es lo más recomendable) tener un juego de vajilla, platos y utensilios de cocina que se use exclusivamente para Pésaj. Durante el resto del año,  esta vajilla nunca entra en contacto con Jamets. Ahora bien, cuando esto no es posible, se podrá utilizar para Pésaj los mismos utensilios que usamos durante todo el año para cocinar o servir alimentos Jamets, luego de que éstos pasen por un proceso conocido como hag’ala, (una especie de esterilización) para eliminar los residuos de Jamets que puedan estar dentro de las paredes y de los poros de estos utensilios.

Antes de hacer la Hag’ala tenemos que asegurarnos que los utensilios estén completamente limpios de restos visibles de Jamets (חמץ בעין). La hag’ala entonces, expulsará el Jamets “invisible” (בלוע), es decir,  absorbido en las paredes del utensilio. La eliminación de estos residuos de alimentos va a ocurrir en las mismas condiciones en las que se produjo la absorción de estas substancias (כבולעו כך פולטו). Las superficies porosas se abren al estar expuestas al calor, y es entonces cuando ocurre la absorción. La expulsión de esas partículas ocurrirá en consecuencia al exponer estos utensilios al calor.

Algunos ejemplos de hag’ala:

Metal: Los cubiertos de metal como tenedores, cucharas o cuchillos, tienen que ser limpiados de todo residuo visible de Jamets. Luego, deben ser sumergidos en una olla de agua hirviendo. Después, tienen que ser lavados con agua fría, y así se podrán utilizar para Pésaj. El agua caliente abre los poros de metal, lo que permite la eliminación de cualquier Jamets absorbido. El agua fría cierra los poros de nuevo.

Utensilios que se usan en frío: Dado que la absorción tiene lugar sólo a altas temperaturas, si se utilizó un utensilio durante el resto del año sólo para preparar o servir comida Jamets fría, podrá ser utilizado durante Pésaj después de limpiarlo a fondo de todo resto “visible” de Jamets. Y no hará falta someterlo al proceso de Hag’alá, ya que no contiene Jamets absorbido ene su paredes (invisible)

Vidrio: De acuerdo con la tradición Sefaradí, los utensilios de vidrio como vasos o platos, utilizados a lo largo del año para Jamets deben lavarse a fondo y luego, pueden ser utilizados para Pésaj sin que sea necesario someterlos al proceso de Hag’ala. ¿Por qué? Porque los utensilios de vidrio son estériles, es decir no absorben ni quedan impregnados con ninguna sustancia alimenticia través de sus poros, y por lo tanto no hay ningún Jamets absorbido de sus paredes. Esto es aplicable incluso cuando esos utensilios de vidrio se hayan utilizado a altas temperaturas para cocinar o servir comida Jamets caliente.

Esta Halajá es radicalmente diferente para la costumbre Ashkenazí. Algunos rabinos Ashkenazim como Ram”a, piensan que, como el vidrio se elabora a partir de la arena, los utensilios de vidrio deben ser considerados como los utensilios de arcilla, que no son susceptibles de Hag’ala y no pueden ser utilizados en Pésaj (ver abajo). Otros rabinos Ashkenazim son más flexibles y permiten un proceso de Hag’alá.  Por favor, consulte con el rabino de su comunidad.

Utensilios de arcilla, cerámica y porcelana (Kelé Jeres): Si estos utensilios fueron usados para Jamets no podrán ser utilizados para Pésaj, ya que NO son susceptibles de Hag’alá.  ¿Por qué? De acuerdo a los Rabinos del Talmud los utensilios de arcilla (en ese entonces no existía la porcelana que conocemos hoy) absorben sustancias en su paredes. Pero a diferencia de los utensilios de metal, por ejemplo,  los utensilios de arcilla eliminan las sustancias impregnadas en sus paredes de una manera errática (=no consistente). Es decir, a veces expulsan lo absorbido y a veces no lo expulsan. Y por eso, no son susceptibles de Hag’alá y no se pueden usar en Pésaj.  Los rabinos contemporáneos opinan que los utensilios hechos de porcelana  deben ser considerados en la misma categoría que los utensilios de arcilla.  (Hay otras consideraciones para tomar en cuenta, por ejemplo: si se usaron para “cocinar” o sólo para “servir” comida;  la temperatura de la comida que se sirvió; si esa porcelana se usó o no se usó durante mucho tiempo; si se trata de porcelana común o recubierta de vidrio, etc, etc.). En estos casos y para otros casos que aquí no han sido expuestos, consulte por favor con el rabino de su comunidad para un veredicto definitivo.