SEFARADIM vs. ASHKENAZIM: Arroz en Pésaj



De las 8 Mitsvot de Pésaj que mencionamos ayer (ver abajo), 6 se relacionan con Jamets. Durante Pésaj NO nos está permitido comer, beneficiarnos o incluso poseer Jamets. Vamos a entender mejor qué es y qué no es Jamets
LOS CINCO GRANOS Jamets (o Jametz) es cualquier sustancia fermentada, sólida o líquida, que proviene de uno de los siguientes 5 granos: trigo, centeno, espelta, cebada y avena. Estos son también los cinco granos de los cuales generalmente se elabora el pan. Nuestros sabios establecieron que solamente sobre un pan hecho de uno de estos cinco granos decimos la berajá (bendición) haMotsí y luego Bircat haMazon. Si un pan está hecho, por ejemplo, de harina de soja, harina de arroz o de de maíz, no será considerado “pan”.
El proceso de fermentación no ocurre solamente con “la harina” de estos granos. La cerveza por ejemplo, se elabora a partir de granos de cebadas, que se ponen en remojo y se dejan fermentar. La cerveza (al igual que el whisky, y otras bebidas alcohólicas a base de granos ) también es Jamets, aunque el grano nunca fue convertido en harina.
Un producto alimenticio fermentado que no contiene ninguno de estos 5 granos no se considera Jamets, incluso si pasa por un proceso de fermentación. El vino, por ejemplo, pasa por un proceso de fermentación, pero se hace de la uva. Lo mismo ocurre con otras bebidas alcohólicas como el saké (“vino de arroz” japonés) que se elabora a partir de arroz fermentado.
Ahora bien, NO todo lo que proviene de estos 5 granos es Jamets. De hecho la Matsá debe ser elaborada a partir de uno de estos 5 granos. La Matsá también es un tipo de “pan”. En hebreo se llama “pan pobre” o לחם עוני, y , en español se llama “pan ácimo”, que significa, pan no fermentado.
¿Cuál es entonces la diferencia entre el pan y la Matsá?
TIEMPO La diferencia fundamental entre el pan y la Matsá es el tiempo. El pan y la Matsá se preparan con los mismos ingredientes básicos: harina y agua. La diferencia es la siguiente: para preparar Matsá, una vez que se mezcla la harina con el agua, no se puede dejar reposar la masa. Esta debe ser amasada y horneada en menos de 18 minutos. Ya que si se deja la masa inactiva por 18 minutos o más, desde el momento en que la harina entró en contacto con el agua, esa masa se considera fermentada. A esta fermentación se la llama en hebreo Jimuts, y al producto de esta fermentación se lo llama “Jamets”. El pan común se elabora con harina y agua, y en el proceso se deja reposar la masa intencionalmente para que ésta fermente. Al fermentar, la masa se agranda y se forma el pan con miga (la miga, que no encontramos en la Matsá, es evidencia del proceso de fermentación) .
AGUA Si la harina procedente de uno de los cinco granos se mezcla “exclusivamente” con jugo de fruta, o con miel o con huevos sin que se le agregue a esta masa nada de agua, no se producirá el Jimuts o la fermentación prohibida en Pésaj. Técnicamente, si se prepara una masa mezclando harina de trigo con puro jugo de frutas, sin agua, y la dejo reposar, esa masa no es Jamets, se llama Matsá Ashirá y se puede consumir durante Pésaj.
SEOR En todos los ejemplos mencionados no hablamos aún de la levadura per sé, o en hebreo שאור. La prohibición de Jamets incluye adicionalmente la prohibición del uso, y la posesión, de levadura. La levadura no es un elemento comestible, sino un aditivo. Hasta hace un siglo atrás la levadura se elaboraba en casa. ¿Cómo se preparaba la levadura? Mezclando harina y agua y dejando reposar esa masa por un periodo de 4- 5 días. Esa “masa” ácida y con olor a alcohol se conoce en español como “levadura natural” o también “masa madre” (ver este interesante artículo https://tequedasacenar.com/como-hacer-masa-madre-como-hacer-pan-13/) y se usa como un catalizador del proceso de fermentación. En otras palabras, en el proceso de elaboración del pan fresco, una vez que la harina y el agua se mezclan, se introduce un poco de esa levadura natural en la masa, para acelerar y mejorar el proceso de fermentación. La masa se inflará más rápido y mejor y el pan saldrá mucho más esponjoso. Todas las prohibiciones de Jamets (consumo, posesión, beneficio) se aplican también al seor, la levadura natural o comercial

Falta menos de un mes para Pésaj. El primer Seder de Pésaj se celebrará B’H la noche del lunes 10 de Abril de 2017. Las leyes y tradiciones de Pésaj son tantas y tan diversas que nuestros rabinos indicaron que 30 días antes de Pésaj debemos empezar a estudiar las leyes y costumbres de Pésaj. Así que, ya estamos un poco atrasados …
Vamos a comenzar por aprender la Mitsvot bíblicas de Pésaj. Esto es, las leyes seminales de esta festividad, de las cuales todos los demás detalles y Halajot de Pésaj se desprenden.
En su introducción a Hiljot Pésaj, Maimónides describe uno por uno los mandamientos de esta festividad, enumerando un total de 8 Mitsvot bíblicas relacionadas con Pésaj. Es importante destacar que en este cálculo, Maimónides NO incluye las Mitsvot relacionadas al sacrificio de Pésaj (qorbán Pésaj).
Hay 3 mandamientos positivos y 5 prohibiciones concernientes a Pésaj.
LOS 3 MANDAMIENTOS POSITIVOS DE PESAJ
אכילת מצה 1. Comer Matsá durante la primera noche de Pésaj (en la diáspora, esto se convierte automáticamente en la obligación de comer Matsá durante las DOS primeras noches de la festividad). Durante el resto de Pésaj está prohibido comer Jamets pero no hay una obligación formal de comer Matsá.
2 והגדת לבנך. Relatar a nuestros hijos durante la primera noche de Pésaj (en la diáspora, las dos primeras noches) la historia de la esclavitud en Egipto y nuestra redención. Este relato , en términos prácticos, consiste en leer y explicar la Hagadá de Pésaj. Esta Mitsvá incluye muchas otras Mitsvot y tradiciones, como por ejemplo la realización del Seder, beber las cuatro copas de vino, comer el maror, etc.
3 השבתת חמץ. Renunciar a la posesión de nuestro Jamets en la víspera de Pésaj, el 14 de Nisán (el lunes 10 de Abril) antes del mediodía. En los próximos días explicaremos esta Mitsvá en detalle.
LAS 5 PROHIBICIONES DE PESAJ
4 איסור אכילת חמץ. La prohibición de comer Jamets durante Pésaj. Se considera Jamets a una comida que contenga trigo, cebada, centeno, avena o espelta que hayan fermentado. En los próximos días explicaremos este punto en detalle.
5 איסור אכילת תערובת חמץ. La prohibición de comer cualquier comestible que contenga algo Jamets o se-or (levadura natural) durante Pésaj. La Guemará cita como ejemplos de mezcla de Jamets el kutaj haBabli, un queso tipo cottage (כותח=cottage?) que contenía pedacitos de pan, y el shejar hamadi, una bebida alcohólica hecha de a base de grano, posiblemente cerveza.
6 בל-יראה. La prohibición de poseer Jamets durante Pésaj, independientemente de dónde se encuentre ese Jamets.
7 בל -ימצא. La prohibición de poseer Jamets durante Pésaj. Estas Mitsvot, la 6 y la 7, son de hecho idénticas, no hay ninguna diferencia entre ellas y se aplican exactamente igual. Este es un caso excepcional en toda la Torá. Los Jajamim se refieren a este par de Mitsvot con las palabras hebreas: בל יראה בל ימצא (“No se verá, no se hallará”).
8 איסור אכילת חמץ ערב פסח אחר חצות היום. La prohibición de comer Jamets en vísperas de Pésaj (lunes 10 de abril), a partir del mediodía. Los rabinos adelantaron esta prohibición unas dos horas, por lo tanto el lunes 10 de abril podemos consumir Jamets solo hasta el final de la cuarta hora del día. Vale aclarar que esta “horas” no son horas de 60 minutos, sino “horas diurnas”, que se obtienen dividiendo por doce el periodo diurno del día (desde el amanecer hasta el anochecer).
En los próximos días B’H tendremos la oportunidad de definir y profundizar cada una de las ocho Mitsvot de Pésaj.



חזרנו לקרוא החודשים בשם שנקראים בארץ בבל, להזכיר כי שם עמדנו ומשם העלנו ה’
רמב”ן שמות י”ב, 2
Este sábado, 29 de marzo, por la noche comienza el mes de Nisan. Mañana Shabbat, leeremos la Perashá semanal, Pekudé. Luego, leeremos de un segundo Sefer Torá “HaJodesh hazé lakhem”, es decir, un texto del libro de Shemot (Éxodo), capítulo 12, que anuncia la llegada del mes de Nisan y la fiesta de Pésaj: “Este mes será para ustedes el primero de los meses del año”.
En el calendario hebreo hay 12 meses (o 13 cuando hay año bisiesto, y se añade un segundo mes de Adar cada tres años aproximadamente). En la Torá, los nombres de los meses se designan con números ordinales: primer mes, segundo mes, tercer mes, etc. El mes de Nisán es el primero de los doce meses del año. Para quienes están acostumbrados al calendario gregoriano, esto puede parecer curioso: enero es el primer mes del año y también es el mes en que comienza el año nuevo. Sin embargo, en el calendario hebreo, el año comienza en el séptimo mes del año, el mes de Tishri, mientras que el primer mes del año es Nisán.
El mes que hoy llamamos “Nisán” fue designado por la Torá como el primer mes del año porque es el mes de Pesaj. Al contar los meses desde Nisan, recordamos el gran milagro de nuestra redención. Así, cuando decimos “el tercer mes”, en realidad estamos diciendo “el tercer mes, contando desde Nisan, el mes de nuestra redención”.
Algo similar, aunque en dirección opuesta, ocurre con los días de la semana. En hebreo (como en portugués), contamos los días con números ordinales: el primer día (Yom Rishón) es domingo, el segundo día (Yom Shení) es lunes, etc. Y cada vez que contamos los días, lo hacemos en referencia al Shabbat. Cuando decimos en hebreo “lunes”, estamos diciendo “hoy es el segundo día, contando hacia el Shabbat” (Shení baShabbat). Así que cada vez que mencionamos un día de la semana, recordamos el Shabbat.
Hoy en día, aunque seguimos contando los días de la semana con números ordinales, ya no contamos los meses con sus nombres ordinales, sino que usamos los nombres Nisán, Iyar, Tishrí, etc. ¿Por qué? ¡Estos nombres no son hebreos! En realidad, estos eran los nombres de los meses en la antigua Babel (y más tarde en Persia, como aparecen en la Meguilat Ester).
La gran pregunta es: ¿por qué abandonamos nada menos que los nombres bíblicos de los meses y usamos los nombres no-hebreos de los meses?
Ramban (Shemot 12:2) explica que esto está relacionado con una profecía de Yirmiyahu. Yirmiyahu tuvo la difícil misión de anunciar que si el pueblo de Israel persistía en su abandono de la Torá, el Bet haMiqdash y Yerushalayim serían destruidos, y los sobrevivientes serían llevados cautivos a Babel. Pero también consoló al pueblo, anunciando que HaShem los traería milagrosamente de regreso desde Babel a la tierra de Israel. Este gran milagro ocurrió en el año 538 AEC, cuando, como dicen los últimos Pesuquim del Tanaj, el emperador persa Koresh anunció que HaShem se le había revelado y le había ordenado reconstruir el Bet haMiqdash en Yerushalayim. Milagrosamente, Koresh también invitó a todos los Yehudim que quisieran volver a Israel a hacerlo bajo su protección.
Yirmiyahu profetizó la destrucción y el exilio de Israel (capítulo 16:9-13) y también el regreso del pueblo judío a su tierra. Y dijo (16:14-15) que cuando esto sucediera, cuando HaShem trajera de vuelta al pueblo judío desde Babel a la tierra de Israel: “…ya no se recordará [solamente] que HaShem nos sacó de la tierra de Egipto, sino que se dirá que HaShem trajo de vuelta a los hijos de Israel desde la tierra del norte (= Babel) y desde todos los países donde Yo [HaShem] los exilié.”
Sobrevivir al exilio babilónico fue un milagro de proporciones bíblicas. Entonces, ¿cómo recordamos el gran milagro de la supervivencia del pueblo judío en Babel y el regreso a Erets Israel como lo indicó el profeta Yirmiyahu? Ramban explica que, para seguir las palabras de Yirmiyahu, ¡adoptamos los nombres babilonios de los meses del año! Y de este modo, cada vez que mencionamos el nombre babilónico de uno de los meses de nuestro calendario, recordamos automáticamente nuestro exilio en Babel y la Yetsiát Babel, nuestra milagrosa redención de ese cautiverio.