BEJUQOTAI: La importancia del Corredor Filadelfia

En la Parashá de esta semana, Bejuqotai,  leemos las bendiciones que Dios le promete al pueblo de Israel: ”Si se condicen por Mis leyes.. les enviaré la lluvia en su tiempo y y la tierra y los árboles del campo darán sus frutos y ustedes probaron vivir  [en paz y] con seguridad en vuestra tierra”. Para que esto suceda y podamos sentirnos seguros en Israel , Dios prometió que estará con nosotros cuando luchamos contra el enemigo:  … cinco de ustedes perseguirán a cien [del enemigo] y cien de ustedes perseguirán a diez mil. HaShem estará de nuestro lado y superaremos  a los enemigos que son mas numerosos que nosotros y por fin legaremos a nuestro mayor deseo: traer la paz y la seguridad sobre la tierra de Israel.

Creo que nunca en el pasado esta Parsahá fue más relevante que el día de hoy.

El 7 de octubre hemos experimentado una vez más el terrible e incansable odio de Amaleq. Y el Estado de Israel ha entrado en una guerra única que seguir todos los expertos “nunca podria ganar”. Nadie imaginó que Israel entraría en Gaza y podria conquistarla una vez más para evitar que esa masacre se volvería a repetir.  Pero ahora, el día de ayer, Israel ha obtenido un triunfo militar inesperado. Logrado, sin duda, con la increíble bravura de nuestros valientes soldados, con la inquebrantable voluntad del primer ministro Netanyahu y con la Intervención Divina que menciona nuestra Parashá.

¿Qué es lo que ha logrado Israel? Rodear la franja de Gaza por todos sus fronteras. En el norte y en el este, la franja de Gaza limita con Israel. El ejercito de Israel ya ha conquistado todo ese perímetro, ha establecido una franja de seguridad y ha dividido Gaza en dos: el norte, con mucha más presencia del ejército de Israel y total acceso militar, y el sur, donde residen la mayoría de los habitantes de Gaza, refugiados , civiles, etc. . Por el lado oeste, el mediterráneo , Israel tiene bajo control toda la frontera marítima.  Y hace unos días, a pesar de la impresionante y sin precedentes presión internacional para que Israel no avance sobre Rafiaj (Rafa), Israel está ahora dentro de este ciudad terrorista que tiene un valor estratégico fundamental.  Lo resumo: en primer lugar, la ciudad de Rafiaj es el último bastión de las guerrillas de Hamás. Quedan allí 4 de las 24 brigadas terroristas, que esperemos pronto sean eliminadas. En segundo lugar, se sospecha que muchos de los israelíes secuestrados se encuentran en algunos de los túneles de Rafiaj. Y los mas importante es que Rafiaj es la ciudad fronteriza y el paso de mercaderías y gente entre Gaza y Egipto. La frontera tiene un corredor llamado en hebreo TZIR FILADELFI, que se extiende por 14 kilómetros desde la frontera con Israel hasta el mar Mediterráneo. En ese corredor hay decenas de túneles, se sospecha que la mayoría salen desde Rafiaj. Por estos enormes túneles pueden pasar personas, motocicletas y hasta autos. Y desde que Israel salió de Gaza ha sido utilizado para traficar drogas, terroristas, y especialmente armamentos para que Hamas siga con sus ataque a Israel. Ahora que finalmente Israel está en control del Corredor Filadelfi, mas de un 70% del mismo,  el ejército finalmente puede ubicar esos túneles y destruirlos.  Y una vez que esto suceda, la organización terrorista HAMAS no tendrá cómo proveerse de armamentos. Es decir, se le acabará el oxígeno para seguir con sus operaciones terroristas. Por eso es que la operación de Rafiaj-Filadelfi  es tan importante y por eso, para prevenir la viaria de Israel, hubo tanta presión para pararla.

La conquista de Rafiaj-Filadelfi acerca a Israel a los tres objetivos que declaró como finalidad de esta guerra: 1.  Desmantelar a la organización terroristas Hamas. 2. Hacer lo posible para identificar y liberar a los prisioneros y 3. Como dijo Netanyahu y como dice nuestra Parasha (26:6) “Y traeré la paz a la tierra [de Israel] y ustedes podrán irse a dormir sin temor [a ser atacados durante la noche]”




TSAV: No a la hipocresía religiosa

נפש כי תחטא ומעלה מעל בה’ וכחש בעמיתו בפקדון או בתשומת יד או בגזל או עשק את עמיתו
והיה כי יחטא ואשם והשיב את הגזלה אשר גזל או את העשק אשר עשק או את

Y habló HaShem a Moisés y le dijo: “Cuando alguien peque y cometa una falta engañando a su prójimo por robo o por extorsión, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, y recién entonces traerá al sacerdote su ofrenda de expiación para HaShem.

Levítico 5: 22-25

SACRIFICIO Y ARREPENTIMIENTO

La Parashá de la semana pasada y la de esta describen los qorbanot, los sacrificios y ofrendas que se ofrecían en el Mishkan o Tabernáculo, y que tenían varias funciones. Algunos eran parte del servicio diario en el Templo de Jerusalem. Otros se ofrecían durante las festividades, y algunos qorbanot eran ofrendas individuales, para agradecer a Dios o también como expiación de alguna transgresión cometida. Veamos un ejemplo de esta última categoría. La Torá describe el asham guezelot, un sacrificio que se traía cuando alguien robaba y luego se arrepentía y confesaba su falta. El sacrificio era, en este caso, el último paso de su expiación, la forma en que su falta quedaba finalmente cancelada. Hay dos puntos muy importantes sobre este qorbán que nos enseñan acerca de la altura moral del pueblo judío y de nuestra Torá.

UN BILLETE DE 100

En primer lugar, la Torá describe varias formas de robo. Además de mencionar el hurto directo, la Torá menciona, por ejemplo, el caso de alguien que encuentra algo que no le pertenece, un objeto que no se puede identificar a quién pertenece, como una moneda o un billete que uno encuentra en la calle: no hay forma de saber de quién es porque los billetes no tienen nombres, direcciones ni signos identificatorios que puedan ser usados para encontrar a su dueño. Pero hay objetos que uno sí puede identificar a quién pertenecen: por ejemplo, una billetera. Si encuentro una billetera, un celular o cualquier objeto identificable, y en lugar de procurar encontrarlo y devolverlo a su dueño me lo quedo para mí, la Torá lo considera como “robo”.

LA BICICLETA

Un segundo ejemplo es osheq, oprimir a una persona económicamente. Hay un caso muy específico que la Guemará reporta como el ejemplo más común de este tipo de opresión. Los Sabios lo describen con las palabras hebreas “LEJ VASHOB, LEJ VASHOB”, que significa, “vete (ahora) y regresa (mañana)”. Esto ocurre, por ejemplo, cuando yo le debo dinero a una persona, esa persona viene a cobrar su dinero y yo, aunque tengo el dinero para pagarle, le digo: “vete y regresa otro día”. Este acto (recuerdo que en Argentina a esta se lo llama  “bicicletear”) también requería un sacrificio expiatorio porque está clasificado por la Torá como “robo”, ya que me quedé con un dinero que no me pertenece, aunque sea temporalmente, y le “robé” tiempo a mi acreedor.

¿CÓMO NO “USAR” LA RELIGIÓN?

La Torá también aclara que el qorbán o sacrificio debía ser ofrecido solamente después de haber restituido lo que uno robó. De esta manera, la Torá afirma que el qorbán, un acto religioso, no puede reemplazar la restitución, un acto de justicia. Tal como ocurre en Yom Kippur, no puedo pretender que Dios perdone mis faltas hacia el prójimo a menos que yo primero obtenga el perdón del prójimo. En este caso, debo saldar las cuentas con la víctima de mi delito y recién después tengo derecho a buscar mi expiación religiosa. El Midrash Tanjumá dice que esta idea está formulada de manera explícita en las palabras de David haMélej, en Tehilim, Salmo 24. Allí, el rey de Israel se pregunta: מי יעלה בהר ה’ ¿Quién merece subir al monte de HaShem, y pararse en el lugar de Su santuario? Y la respuesta inmediata es נקי כפיים “Aquel cuyas manos están limpias” de robo o hurto, agrega el Midrash (Tanjumá, Parashá 1). Dios no acepta los sacrificios que vienen de los corruptos, que no se arrepienten ni tratan de hacerse cargo de sus errores o transgresiones. El sacrificio no es un soborno a HaShem. Es inaceptable y ofensivo que alguien traiga un sacrificio a Dios y pretenda el perdón Divino sin que antes obtenga el perdón humano y haya pagado por lo que robó. Nuestra Parashá, Tehilim y el Midrash apuntan a un mismo mensaje: “NO” a la hipocresía religiosa, que no era poco común en otros pueblos y religiones.




PEQUDE: Ser honrado y parecer honrado

ואת האלף ושבע המאות וחמישה ושבעים עשָה ווים לעמודים

En la Parashá de esta semana , Vayaqhel-Pequdé, seguimos leyendo acerca de la construcción del Mishkán, el Tabernáculo o Templo móvil que el pueblo de Israel erigió en el desierto. La construcción del Mishkán fue precedida por la recaudación de elementos de valor que fueron donados generosa y espontáneamente por los Yehudim. Las donaciones consistieron en telas, pieles, maderas, piedras y metales preciosos como bronce, plata y oro, entre otros. Lo que el pueblo donó no solo alcanzó para construir el Mishkán, sino que también, como el pasuk lo dice explícitamente, sobró. Moshé era, naturalmente, el administrador general de todos estos fondos. Y aunque se trataba del “más humilde de todos los hombres” y el único ser humano que “habló con Dios”, algunas personas de esa difícil generación del desierto cuestionaron la integridad de Moshé y sugirieron que Moshé pudo haberse quedado con fondos públicos. Cuando Moshé escuchó estos infundados rumores, dijo, de acuerdo con el Midrash: “Cuando termine la construcción del Mishkán, daré cuenta exacta de todo lo que se colectó y de todo lo que se gastó”. Y así es como comienza nuestra Parashá: “ele fequdé hamishkan...” que quiere decir: “Este es el reporte de [todo lo que se utilizó en] el Mishkán”. El registro de Moshé fue muy detallado y minucioso. En un pasuk que representa el preciso detalle de este reporte: “Y con las 1775 piezas de plata hizo los clavos de las columnas”, estos eran los clavos o ganchos que sostenían las cortinas del Mishkán.

Lo que ocurrió con Moshé fue muy doloroso. En realidad, era la primera vez que se recaudaban y se administraban fondos públicos en la historia del pueblo judío. Pero este lamentable episodio sirvió, desde entonces, como una inspiración para los líderes judíos: no solo se debe proceder con integridad, también hay que hacer todo lo posible para evitar que se despierten sospechas sobre la honestidad de quienes manejan o tienen acceso a fondos públicos.

En las palabras de nuestros Sabios: והייתם נקיים מה’ ומישראל “Uno debe ser honesto [procediendo con rectitud] a los ojos de Dios, y también a los ojos de Israel [evitando así que los demás sospechen de su integridad]”. La Guemará trae varios ejemplos de esta transparencia  que caracteriza a aquellos que manejan fondos públicos.

La familia Garmú estaba encargada de preparar el lejem hapanim en el Bet haMiqdash. Este pan, compuesto por 12 hogazas grandes que se colocaban en una mesa especial, debía ser preparado con harina blanca y extra fina. Existía una fórmula “secreta”, ya que debía permanecer fresco por una semana y algunos afirmaban que no podía llevar levadura. Esta receta era cuidadosamente guardada por una sola familia: los Garmú, quienes la transmitían para la preparación del pan de generación en generación. Sin embargo, la familia Garmú tenía una costumbre que también había sido transmitida de generación en generación: en sus casas nunca consumían pan con harina fina. El pan de los Garmú estaba elaborado con harina gruesa, o lo que hoy conocemos como “integral”, la cual en ese entonces era considerada como harina de pobres o de segunda categoría. Hacían esto para evitar que alguien sospechara que ellos utilizaban la harina del “lejem hapanim” para su consumo privado.

Por otro lado, había otra familia muy importante en Yerushalayim: los Abtinás, quienes estaban encargados de preparar el quetoret, es decir, el incienso que se usaba en el Bet haMiqdash y que se preparaba con especias y resinas sumamente valiosas. Ellos también tenían una fórmula secreta para preparar el quetoret. Aunque conocemos todos los ingredientes y cantidades utilizados para su elaboración, había una misteriosa plantita llamada “ma’ale ‘ashán” y unas hojitas de esta planta hacían que el humo del quetoret subiera verticalmente, lo cual era requerido ritualmente, en vez de expandirse. Solamente esta familia sabía identificar la planta que producía este efecto sobre el quetoret. Además, solo ellos conocían la fórmula para mezclar las 11 especies utilizadas para el quetoret. Los Abtinás tenían una buena costumbre: las mujeres de la familia nunca se perfumaban. Los perfumes, ya sean caseros o comerciales, se producían con los mismos elementos utilizados para la preparación del quetoret, y querían evitar que alguien pensara que habían usado los restos de las especies del quetoret para hacer sus propios perfumes. Cuando una novia se comprometía con algún miembro de la familia Abtinás, la hacían prometer que nunca usaría perfumes, para evitar cualquier sospecha de que utilizaban estos elementos públicos para su uso personal.




El uso de celulares en Shabbat

La adicción a los dispositivos electrónicos es una preocupación creciente en nuestra sociedad. Porque nunca nos separamos de ellos. Cuando terminamos nuestro trabajo y volvemos a casa para relajarnos, seguimos conectados a nuestras computadores, cables, y Wi-Fi. Los teléfonos celulares son particularmente problemáticos, especialmente para los niños y adolescentes. Los maestros no saben qué hacer para controlar su uso. Muchos padres ya se han rendido, y un día se dan cuanta que sus pequeños hijos prefieran tener un iPhone en sus manos que darle la mano a su padres. El síndrome de «ansiedad por separación» que en el pasado reciente se refería al miedo de separarse de los padres, se ha convertido hoy en el pánico que sienten los adolescentes cuando no tienen sus teléfonos celulares a su alcance.

Poder desconectarse de esta adicción es hoy más importante que nunca. Pero parece que nadie sabe cómo hacerlo, excepto por el pueblo judío.En la primera parte de esta Parashá, la Torá nos habla sobre el “descanso sabático”. El Shabbat es un regalo Divino cuya relevancia no es moderna:  es eterna. Milagrosamente, no tengo otra manera de explicarlo, el significado del Shabbat siempre se fue transformando, se fue adaptando, a lo que más necesitamos en esos momentos. En los tiempos de esclavitud, cuando salimos de Egipto, el Shabbat nos ayudaba a sentirnos libres y experimentar el descanso que por generaciones no tuvimos.   En tiempos difíciles, en el exilio, el reposo sabático fue un refugio emocional, un espacio familiar, una identidad comunitaria, una isla de paz. En tiempos de pobreza, la mesa de Shabbat con sus “dos” panes obligatorios nos ayudó a recuperar el sentido de la dignidad.

En los tiempos modernos, el Shabbat una vez más revela su mágica relevancia. Al punto que a mí me hace pensar que el Shabbat NUNCA fue más necesario que en 2023. Durante un poco más de 24 horas, desde el viernes por la tarde hasta el sábado por la noche, se suspende todo contacto con el mundo electrónico. En Shabbat, re-aprendemos a disfrutar de los verdaderos placeres del mundo real. Nos sentamos a conversar, ¡no a chatear! con nuestras queridas familias. No escuchamos música digital: cantamos junto a nuestros hijos. Hablamos de Torá sin la intervención de Alexa o Siri: nuestros hijos no escuchan un podcast, sino palabras que salen desde pulmones humanos y cuerdas vocales.

Las imágenes de nuestra familia alrededor de la mesa de Shabbat, no van a ser compartidas en chat de la familia ni van a terminar en una nube virtual: serán almacenadas en el corazón de nuestros hijos y crearán las memorias que se convertirán en identidad. Y en sentimientos que unirán padres e hijos por generaciones. El Shabbat nos invita a practicar la desconexión con el mundo virtual para construir una familia real. Nunca fue tan necesario.

SHABBAT SHALO




BEHA’ALOTEJA: ¿Quién era Moisés?

וְהָאִ֥ישׁ מֹשֶׁ֖ה עָנָ֣ו מְאֹ֑ד מִכֹּל֙ הָֽאָדָ֔ם אֲשֶׁ֖ר עַל־פְּנֵ֥י הָאֲדָמָֽה

¿DE QUÉ ESTÁN HECHOS LOS HÉROES JUDIOS?

Los pueblos de la antigüedad no exaltaban las virtudes morales de su heroes, como la integridad personal o la humildad. Las civilizaciones antiguas admiraban el poder físico de sus líderes, como en el caso de Hércules, o su ingenio militar, como Alejandro Magno, o su astucia para engañar al enemigo, como Hermes. La humildad nunca fue vista como una virtud por los paganos. Por el contrario, la humildad se asociaba con la debilidad. La Torá, sin embargo, no enfatiza la fuerza militar o el poder físico nuestros  líderes: el buen líder judío —como el rey David, por ejemplo— es aquel atribuye la victoria en el campo de batalla, en última instancia, a Dios.

EL GENERAL MOSHÉ

Esta es la razón por la cual muy pocas personas recuerdan que Moshé fue un poderoso líder militar y que derrotó a sus multiples enemigos:

Moshé enfrentó al Faraón, el hombre más poderoso del mundo en ese momento y llevó de la esclavitud a la libertad a tres millones de personas.

Moshé también lideró y triunfó en las gloriosas batallas contra Sijón y ‘Og en trans-jordania. Mientras que otros pueblos y culturas harían culto a Moshé por su proezas militares, lo que la Torá destaca no de él no son su victorias militares ni su habilidad política, sino su carácter y su personalidad. Particularmente, su humildad. ¿Qué es la humildad de un líder judío? ¿Y por qué es tan importante?

TORÁ Y POLÍTICA

Un líder puede tener dos tipos de objetivos: sus aspiraciones públicas y sus objetivos personales. Las aspiraciones públicas consisten en lo que el líder quiere hacer por el bien de su comunidad, su pueblo o su nación. Las aspiraciones personales consisten en lo que el líder quiere hacer para su beneficio personal: su riqueza, su imagen y su prestigio. A veces estas dos dimensiones coexisten armoniosamente. Y otras veces, estas dimensiones se vuelven inversamente proporcionales. En este último caso, cuando el principal objetivo de un líder político es su beneficio personal, el líder estará dispuesto a sacrificar el bien de su comunidad o su país para alcanzar sus objetivos personales. Hay muchos ejemplos de este tipo de liderazgo: ayer , hoy y mañana. Lo que no hay es muchos ejemplos de situaciones inversas, es decir: cuando un líder está dispuesto a sacrificar sus aspiraciones personales, su honor, sus bienes y hasta su dignidad personal por el bien de su pueblo.

Es por eso que Moshé era un líder excepcional.

Veamos ahora algunos ejemplos del liderazgo de Moshé Rabbenu para descubrir este aspecto de su vida.

EL BECERRO DE ORO

Moshé reacciona con indignación cuando desciende del monte Sinaí y ve al pueblo judío adorando al becerro de oro. Habían reemplazado a Dios con un ídolo egipcio y lo estaban adorando. La ira de Moshé en ese momento fue tan severa que rompió las Tablas.

LA GENTE SE QUEJA

En la Parashá de esta semana, beha’alotekha, cuando el pueblo se queja diciendo con insolencia que “solo tenían el maná para comer en el desierto” y comienzan a decir en voz alta que extrañan lo que comían en Egipto, Moshé también se ofende  (ובעיני משה רע). Recordemos que esas quejas de ingratitud estaban dirigidas hacia Dios, y no hacia la persona de Moshé …

MÁS QUEJAS

En el desierto, el pueblo nuevamente se quejó y manifestó su profunda falta de apreciación hacia Dios«¿Por qué Dios nos sacó de Egipto y nos trajo a este desierto? ¿Para hacernos morir de sed y hambre?” Moshé se ofendió y llamó al pueblo de Israel “rebeldes” (שמעו נא המורים).

En estos tres casos en los que Moshé reacciona con enojo y se ofende hay algo en común: las quejas no están dirigidas hacia Moshé; el pueblo se estaba comportando con desagradecimiento hacia Dios.

Ahora que vemos que Moshé es capaz de reaccionar y ofenderse en estas situaciones veamos otro tipo de casos que normalmente hubieran merecido una reacción por lo menos similar, si no mayor, de parte de Moshé.

COMPETENCIA RABINICA

En la Parashá de esta semana, dos individuos, Eldad y Medad, estaban profetizando en el campamento de Israel. «Profetizar» era una prerrogativa exclusiva de Moshé, hasta ese entonces. Este aparente desafío al liderazgo espiritual de Moshé, una afrenta personal,  fue notado por Yehoshua, quien inmediatamente informa a Moshé y le propone neutralizar a estos dos hombres que le hacían la competencia» a Moshé. ¿Cuál fue la respuesta de Moshé a Yehoshua? (Bamidbar 11:29): «Y Moisés respondió (a Yehoshua): ¿Acaso estás celoso por mí? [yo no me ofendo. Es más:] ¡Ojalá todo el pueblo de Dios se volviera profeta!

OFENSAS PERSONALES

En otro episodio, también en nuestra Parashá (Bamidbar 12: 1-2), «Miriam y Aharón hablan en contra de Moshé…». En esta ocasión, nuevamente, Moshé no se enoja, no se ofende, no reacciona. No hay celos ni reproches ni contraataques. Moshé lo deja pasar y permanece en silencio.

¿Y POR QUE?

Moshé tiene un mecanismo de defensa emocional selectivo. Muy distinto, opuesto, al que tenemos los seres humanos normales. Moshé se «ofende» y reacciona, y no lo deja pasar cuando se trata de defender el honor Divino. Moshé se preocupa apasionadamente por la causa y el honor de Dios.  SU MAYOR AMBICIÓN Y DESEO ES QUE EL PUEBLO DE ISRAEL SE COMPORTE COMO EL PUEBLO DE DIOS. Y esa aspiración de Moshé, se transformó en la «única» que merece ser defendida.

Por eso, cuando se trata de temas personales, que afectan su propio honor, Moshé no se molesta ni se ofende, ni actúa con arrogancia,  PARA MOSHÉ LAS ASPIRACIONES PERSONALES SON UNA DISTRACCION DE LAS ASPIRACIONES QUE TIENE COMO LIDER: EL BIEN DE SU PUEBLO!

La “Humildad” de un líder judío se manifiesta cuando ese líder  se despreocupa por su ego y sus aspiraciones personales.

Por eso la Torá dice en la Parashá de esta semana acerca de Moshé :

Y Moshé, el líder [del pueblo judío], era extremadamente humilde, más [humilde] que cualquier otro ser humano [que habita] en la faz de la tierra

Bamidbar 12:3




KI TISA: Una interpretación personal de las tablas rotas

אמר רבי יהושע בן לוי לבניו: הזהרו בזקן ששכח תלמודו מחמת אונסו, שלוחות ושברי

 לוחות מונחים בארון

ברכות דף ח

En la Parashá de esta semana el pueblo de Israel protagoniza un terrible pecado y uno de los eventos más estremecedores de su historia: la adoración del becerro de oro. Todo esto ocurría mientras Moshé (Moises) estaba ausente recibiendo de Dios las Tablas de la Ley. Cuando Moises desciende del Monte y ve al pueblo completamente descontrolado y adorando a un ídolo egipcio, tiró las Tablas de la Ley y las rompió. Hay mucho, muchísimo, para analizar de todo lo que ocurrió alrededor de este desafortunado evento. Pero quisiera concentrarme hoy en un punto aparente marginal, pero con una gran enseñanza moral para todos nosotros. Como ya sabemos, más tarde Moisés recibió una nueva «copia» de las Tablas de la Ley, que las colocó en el Arca de la Alianza (Aron haBerit). Y la pregunta es: ¿qué pasó con las primeras Tablas, con esos pequeños trozos de las primeras tablas rotas? Nuestros rabinos explican que los restos de las tablas rotas ¡no fueron enterrados! Moshé las recogió y las depositó en el Arca de la Alianza junto con las nuevas tablas. ¿Por qué? Porque las tablas de la ley rotas son un permanente testimonio para que el pueblo judío nunca olvide su pasado, que atesore esas lecciones y aprenda de ellas para su presente y su futuro.

Un famoso rabino del Talmud, el rabino Yehoshua ben Levi, nos enseñó una lección maravillosa inspirado en el hecho de que las tablas no fueron enterradas. “debemos respetar a un anciano que perdió su memoria, y concederle el mismo respeto que tenía cuando su memoria estaba intacta”. No podemos “enterrar” el pasado de una persona, hacerlo desparecer. El presente es importante, pero lo que pasó no debe ser suprimido. Las malas experiencias del pasado, cerradas, dentro del Arca, las cargamos con nosotros como un tesoro. Esta interpretación de rabbi Yehoshua abre la puerta para que mas allá de las piedras podamos extender la idea de tablas Rotas a un nivel humano. Nuestros errores o nuestros dolores, no tienen que estar allí en la superficie de la conciencia, condicionando nuestra felicidad presente. Pero por otro lado, son una parte de nuestro pasado que no debemos enterrar.

Un par de ejemplos.

Muchas veces he tratado que ayudar a individuos que estaban destruyendo sus vidas por su adicción al alcohol. Se negaban a recibir ayuda profesional. Y si bien creo que hice lo posible por ayudar, siempre he sentido que mi asistencia no era suficiente. ¿Por qué? Porque gracias a Dios, no disfruto del alcohol. No sé, ni entiendo hasta al final, esa terrible adicción. Pero tengo un amigo que siempre se ofrece a asistir en estos casos, y su ayuda, sin excepción, resultó ser muy, muy efectiva. Mi amigo no es un psicólogo profesional ni un trabajador social. Es un ex alcohólico. Un hombre que tocó fondo, que perdió todo lo que tenía y amaba, y tuvo que empezar su vida de nuevo. Y ahora, feliz y totalmente recuperado, decidió no enterrar sus «Tablas rotas”. Las lleva siempre con él, en su Arca mental privada, como un recordatorio permanente de lo que tiene que evitar y para ayudar a los demás.

Todos tenemos nuestras tablas rotas. Errores que cometimos o tragedias que sufrimos. En abril de 2016, unas pocas semanas antes de Pésaj, recibí la devastadora noticia de que tenía cáncer de colon en nivel 3. Fue sin duda la experiencia más difícil y dolorosa de mi vida. Gracias a Dios, ahora estoy muy bien. Y por lo general, evito hablar del tema. Los recuerdos de la quimioterapia, las náuseas, el dolor, la fatiga, el hospital, los mareos, los miedos y las lágrimas ya no me afectan en mi vida diaria. Están en mi Arca privada que por general permanece cerrada.

Pero hay momentos en los que abro el Arca y resucito mis tablas rotas. ¿Cuándo? Cuando un miembro de la comunidad, un amigo o un desconocido me cuenta que ha sido diagnosticado con cáncer. En esos momentos, abro el Arca de mi corazón, literalmente, y muestro la cicatriz del «port» de la quimioterapia. Esa cicatriz, una pequeña pero permanente mancha morada en mi pecho, representa mis Tablas rotas. Y cuando alguien que está sentado frente a mí reconoce esas tablas, la conversación se transforma, porque mi interlocutor sabe ahora que yo realmente entiendo por lo que está pasando. Y le ayuda a abrirse y a tener más esperanza. Antes de que yo tuviera cáncer, cuando no tenía esas tablas rotas en mi privilegiada vida, trataba de ayudar o empatizar con los que sufrían, pero no era lo mismo. Mi cicatriz morada se ha transformado en un irremplazable instrumento de gran ayuda para los demás.

Y mis Tablas son también como mi propio MODE ANI personalizado, un permanente recordatorio de que estar vivo es un privilegio por el cual siempre debo agradecer a mi Creador.

Todos nosotros, especialmente los que ya vivimos una buena parte de nuestras vidas, cargamos con cicatrices emocionales o físicas, tablas rotas que llevamos en nuestras arcas privadas. No dejemos que interfieran con disfrutar el presente, ¡pero no las enterremos! Tenemos que atesorarlas y de vez en cuando abrir el Arca y usarlas, para ayudar los demás o a nosotros mismos.

SHABBAT SHALOM




KI TISA: Moisés, el becerro de oro y los alumnos de 5to grado

LA AUSENCIA
Mi hijo, el Rab David, me contó hace unas semanas que estaba pasando por la habitación de su hija, Tamar, que estaba estudiando por Zoom. Y él escuchó las voces alborotadlas de las niñas — que gritaban se reían a carcajadas y jugaban —en lugar de estudiar. Y le preguntó a su hija: “Tamar ¿qué está pasando?  y ella le dijo: “¡La maestra se desconectó!”. La maestra no estaba allí, presente por Zoom, y eso era todo lo que se necesitaba para el caos: 30 niñas “buenas”, sin supervisión, estaban de fiesta.
Nuestra Parashá describe una situación parecida, pero en una escala mucho más grande. Y muy grave. El maestro, Moshé, dejó a sus alumnos. Se “desconectó” del pueblo para recibir las tablas de la Ley en lo alto del Monte Sinaí. Era la primera vez que el pueblo estaba solo, sin supervisión de su líder. Y debemos admitir en favor del pueblo, que dadas las circunstancias se portaron increíblemente bien durante casi 40 días. Pero cuando llegó el momento que todos esperaban a Moshé (que lo habían calculado mal…) y el Maestro no estaba allí, todo se transformó en un tremendo caos. Siempre hay oportunistas, rebeldes, o personas menos maduras (que la Torá llama en hebreo: העם, “el gentío”, el segmento menos educado del pueblo) esperando la primera oportunidad para sembrar la anarquía — la ausencia de ley, el orden y la responsabilidad personal. Ahora, las masas tienen la excusa perfecta para celebrar que el líder no regresó: ¡Que empiece la fiesta!
 
 
LA FIESTA DE LA ANARQUIA
La multitud convocó a Aarón y le exigió: “…haznos un dios que vaya delante de nosotros, porque ese hombre Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le ha sucedido”. (Éx 32:1). Aharon trata de ganar tiempo: “¡Mañana hemos una fiesta para Dios!”. Al día siguiente, los líderes de la “celebración de la anarquía”, se despertaron más temprano que de costumbre, adoraron el becerro de oro y celebraron con comida, bebida y promiscuidad. ¿Cómo pudieron hacer esto? ¿Cómo pudieron las mismas personas, que apenas unas semanas antes escucharon directamente la voz de Dios, pecar de esta manera? Si bien los comentaristas ofrecen diferentes respuestas para explicar este incomprensible evento, creo que la respuesta más simple es que en este momento el sistema de creencias del pueblo dependía absolutamente de la presencia de Moshé. El pueblo judo no estaba emocionalmente maduro. Eran como los alumnos de 5to grado sin su maestro. Sin la presencia visible de Moshé habían perdido la disciplina y el rumbo . 40 días sin Moshé, fue simplemente demasiado. 
¿Quién no ha experimentado en 5to grado esa sensación de libertad / libertinaje cuando el maestro sale del aula? Solamente cuando uno madura y comprende que la educación es para su propio bien, las cosas pueden ser diferente. Cuando uno “madura” desarrolla la autodisciplina moral que no depende de la presencia física del maestro o la autoridad de turno. 
Cometimos un gran error… pero nuestro amado líder, Moshé Rabbenu, nos representó ante HaShem y el 10 de Tishrí, Yom Kippur, fuimos perdonados por el pecado del becerro de oro.
 
La pregunta es ¿qué pasó desde entonces? ¿Aprendimos nuestra lección? ¿Somos ahora lo suficientemente maduros para vivir una vida de santidad y lealtad a Dios sin supervisión? La siguiente historia seguramente nos ayudará a encontrar la respuesta.
 
RECONCILIACIÓN Y TIKÚN
El rabino Levi Yitzjak, conocido popularmente como el Magid de Berditchev (1740–1809), era famoso por su rol como “defensor del pueblo judío”. Tal como lo había hecho Moshé, él también rezaba permanentemente a Dios abogando por Israel, presentando ante el Todopoderoso las virtudes y las obras de bien que realiza nuestro pueblo. Fue durante los días intermedios de Pésaj, mientras caminaba por las calles del barrio judío, que Rabí Levi Yitzjak notó algo que lo inspiró a orar a HaShem y encontrar un argumento muy poderoso a favor del pueblo judío. Confiando totalmente en los resultados positivos, se dispuso a hacer la prueba. Llamó a sus alumnos y les pidió que le buscaran tabaco. Ellos le recordaron al rabino que en la Rusia del Zar, la posesión de tabaco estaba prohibida y sancionada con multas y prisión. Que las autoridades no quitaban los ojos de los contrabandistas y que sería muy difícil encontrar tabaco. Pero el rabino insistió: “Estoy seguro de que por el precio justo encontrarán algo de tabaco para mí” Los alumnos, un poco confundidos, comenzaron a buscar y tal como lo había anticipado el rabino, al cabo de buscar un par de horas en toda la ciudad, encontraron tabaco en grandes cantidades. Se lo llevaron al rabino que estaba contentísimo con los resultados. Pero allí no terminaba la sorpresa de sus alumnos. Acto seguido, volvió a pedirles otro favor: “Habéis hecho un gran trabajo. Pero tengo una nueva misión para ustedes. Por favor, tráiganme un poco de whisky. Vayan y pregunten por todo el barrio judío, ofrezcan la suma de dinero que pidan y tráiganme algo de whisky”. Los estudiantes le recordaron a su maestro que si bien no había ninguna prohibición “gubernamental” por la posesión de whisky, era el cuarto día de Pésaj, y obviamente ¡el whisky es Jamets!. Pero el maestro insistió en que intentarán por todos los medios posibles conseguir algo de whisky en el barrio judío. Los estudiantes pasaron horas y horas buscando la bebida alcohólica, ofrecieron fortunas por un poco de whisky … pero no encontraron nada (*)… y regresaron a su maestro con las manos vacías….  
 
¡¿QUIéN COMO EL PUEBLO DE ISRAEL?!
Infinitamente feliz de los fallidos resultados de su última búsqueda, y emocionado hasta las lágrimas, el rabino miró hacia el cielo y dijo:¡HaShem, Dios Todopoderoso: qué orgulloso tienes que estar de tu pueblo Israel, que tanto te quiere y te respeta!  El Zar de Rusia tiene guardias, comisionados y policías dedicados a ubicar y castigar a los contrabandistas de tabaco. Sin embargo, con un poquito de esfuerzo y dinero ¡uno puede encontrar todo el tabaco que quiera! Por el otro lado, mira la fidelidad de tus hijos, el pueblo judío. Han pasado ya más de 3.000 años desde que nos ordenaste observar Pésaj y nadie tiene Jametz. No hay policía, ni guardias, ni tribunales, ni multas, ni cárceles para hacer cumplir esta orden ¡y, sin embargo, todo judo, sin excepción, guarda Tus leyes al máximo nivel!
“Mi KeAmejá Israel—¿Quién es como Tu nación, Israel?! una nación única en el Mundo”
 
Cuando nuestros antepasados hicieron el becerro de oro, se equivocaron . Pero con el tiempo, maduramos y nos convertimos en un pueblo incondicionalmente leal a nuestro Dios y Su Torá.
 
SHABBAT SHALOM
 
 
Dedicado a mi querida nuera, Keren Magid, y a mis nietos Tamar, Mijal y Yosef Yehudá. Karen es descendiente directa, octava generación, del Magid de Berditchev.  
 
 
 Rab Yosef Bitton
 
 
 
•En aquellos días, tanto los judíos Sefaradim como los judíos Ashkenazim se desprendían de todo su Jamets por completo, tal como lo indica la Guemará (ver aquí).



TETSAVE: El Cohen Gadol y la responsabilidad del uniforme judío

BREVE HISTORIA DE LA MORALIDAD

La primera vez que la Torá se refiere a vestimentas –utilizando la palabra hebrea kutonet,  es en la historia de la creación. Luego de probar el fruto prohibido, Adam y Eva, los primeros humanos, experimentan un “reset” de su mente. Hasta ese momento, su neshamá (ruaj memalelá, o inteligencia verbal) dotaba al hombre con la capacidad de pensar con palabras, lo que le concedía libertad de elección: mientras que los animales “perciben” imágenes (u olores o sonidos) y reaccionan a través de sus  instintos,  el ser humano procesa con palabras —piensa— lo que ve u oye, puede calcular, anticipar y obedecer. Pero también puede rebelarse.  Al desobedecer la orden Divina y comer del único fruto prohibido el hombre, parafraseando a Maimónides, activa su “imaginación” y la incorpora a su pensamiento. Las consecuencias pueden ser potencialmente desastrosas: la superioridad humana ya no solo sirve para servir a Dios, como naturalmente sucedía. Ahora el ser humano via la imaginación puede usar sus capacidades para su beneficio personal. Su poder sobrenatural puede ser utilizado no solo para ayudar o hacer el bien—como hace el Creador— sino también para someter, sacar ventaja del otro. Otro ejemplo: la sexualidad, más allá de su propósito explícito “1. Unir íntimamente a marido y mujer , y 2. procrear”, puede ser también canalizada hacia el abuso, la infidelidad, la violación, etc.

¿El antídoto? Al cubrir su desnudez con el kutonet, y diferenciarse de los animales, el hombre recuerda que debe emplear sus poderes para el objetivo que fueron concebidos por el Creador.  

YOSEF Y EL PESO DE LA REPRESENTACIÓN

La segunda vez que aparece kutonet en la Torá,  es cuando Jacob le regala a su hijo una túnica especial. Una ropa de colores, un uniforme, que representa la autoridad que le concede su padre para supervisar las tareas de sus hermanos e informarle sobre su conducta.  Como ya sabemos, las consecuencias de esta decisión de Jacob, y de la sencillez que Yosef no ejerció,  fueron cruciales en nuestra historia. Se podría afirmar que fue este uniforme de colores, este kutonet,  el que nos condujo a Egipto y luego nos llevó a la esclavitud.

En nuestra Parashá, Tetzavé, el kutonet aparece por tercera y última vez en la Torá, cuando se describe el uniforme del Cohen Gadol. Las vestimentas del Cohen más que un ropaje para cubrir la desnudez, son un uniforme que manifiesta un cargo representativo,  y como tal lleva el peso de la responsabilidad de la representación. 

LA DOBLE REPRESENTACION

Por un lado, en el Bet HaMiqdash, el Cohen representaba el ideal de un judío: la consagración de una vida cerca de (“sirviendo a…”) el Creador.  Por el otro lado, el Cohen Gadol también representa  al pueblo judío ante Dios. Y esto se manifestaba en las doce piedras que llevaba en su pectoral con los nombres de las 12 tribus de Israel.  Los Cohanim tenían en claro que su cargo implicaba una mayor responsabilidad.  También debía mantener la sobriedad emocional y evitar aun involuntariamente,  dejarse llevar por el uniforme y sentirlo como si fuera un honor a su propia persona, y no a su cargo. Las consecuencias pueden ser desastrosas.  El uniforme de un policía, por ejemplo, debe inspirar honestidad, honradez y servicio. Si un policía usara su uniforme para beneficios  personales, o para abusar de su poder, estaría deshonrando, a su uniforme, a su cargo y por extensión a todo el Departamento de Policía. 

¿KIPPA O GORRA?

Recuerdo que la primera vez que entendí los beneficios y riesgos del uniforme judío fue cuando, de adolescente, le pregunté a uno de mis maestros si era mejor que yo llevara una gorra o un kippá en la calle (en esos años tenía que hacer largos viajes en colectivo y en tren).  Mi maestro respondió: “Todo depende de cómo te vayas a portar…”.    La Kippá es un catalizador, porque a diferencia de una gorra genérica la Kippá, me identifica sin dudas como judío. Si actúo bien y llevo la Kipá probablemente esté cumpliendo con la enorme Mitzvá de Quiddush HaShem , “santificar el Nombre de Dios”.  Esto es: “sumar puntos” a la reputación de la Torá y a Su Autor.   Por el otro lado, si llevo la Kipá y me comporto mal  ante los gentiles  o si mal-represento a la Torá ante judíos menos observantes que yo, estaría  violando el más grave de todos los pecados de la Torá:  Jilul HaShem, “afectar negativamente la reputación del Creador”.

Mi maestro completó su respuesta con la siguiente reflexión:  “nunca olvides que para usar la Kippá, ¡primero tienes que tener cabeza!”




MISHPATIM: Dime con quién te sientas y te diré quién eres

אם כסף תלוה את עמי את העני עמך לא תהיה לו כנושה לא תשימון עליו נשך

“Cuando prestes dinero a Mi pueblo, al pobre que vive junto a ti, no lo oprimirás, no tomarás de él intereses” . Shemot 22:24

En la Parashá de esta semana tenemos un gran número de Mitsvot. Muchas de estas Mitsvot se refieren a nuestra actitud hacia el prójimo. Entre ellas nuestra obligación de asistir a los más necesitados.

EVITAR EL COLAPSO ECONOMICO

Los rabinos describieron este precepto, la tsedaqá, explicando que hay 8 categorías de asistencia material al necesitado. La categoría más alta consiste en ayudar a alguien evitando que colapse financieramente y se vea en una situación en la que necesite pedir asistencia. Por ejemplo: a) Ofreciéndole trabajo a alguien que perdió su empleo. b). Prestando dinero a alguien que le va mal en sus negocios para que se puede mantener y no caiga o quiebre.

Refiriéndose a este segundo caso la Torá dice que el que prestó el dinero no puede cobrar intereses. Y tampoco puede acosar al deudor, por ejemplo, yendo a su domicilio particular, avergonzarlo frente a su familia o conocidos, etc.

MI PUEBLO

Otra importante lección que se aprende de este versículo se relaciona con la una palabrita que podría pasar desapercibida.   Esa palabrita es ‘ami (עמי), “Mi pueblo.”

En este versículo Dios se habla de los pobres como “Mi Pueblo”, es decir, el pueblo de Dios. Los Sabios dijeron lo siguiente: “HaShem es muy diferente a los hombres. En la mayoría de los casos, cuando alguien tiene un familiar pobre, no le gusta que lo vean con él, porque no quiere ser identificado con los pobres…. pero cuando alguien tiene un familiar rico, corre hacia él y trata por todos los medios que la gente lo vea en su compañía, para elevar su prestigio… HaShem actúa diferente : “Su Pueblo” se refiere a ‘los pobres de Su pueblo’ . HaShem está con los pobres, se identifica con ellos y nos enseña a que nosotros también nos identifiquemos con ellos… 

DIME CON QUIEN TE SIENTAS…

No es raro, lamentablemente, que los pobres -especialmente si es de conocimiento público que son pobres- sean literalmente dejados de lado y que en un evento social o una fiesta nadie quiera sentarse en su mesa. Todos quieren estar en compañía de los ricos, y aparecer en los fotos con ellos.

Este pasuq nos enseña que debemos tratar a los que tiene menos que nosotros con especial deferencia. No solo a través de la ayuda material sino también empatizando con su situación. Comportarnos hacia los que tienen menos como nos gustaría que nos trataran a nosotros mismos si estuviéramos en esa condición.

Este hermoso versículo nos enseña una enorme lección. Que HaShem está del lado de los pobres, que se identifica con los más necesitados. Esta identificación, estar o sentarse junto a los más necesitados, es un acto de humildad, de bondad, de empatía y por sobre todo un acto en el cual imitamos los nobles atributos de HaShem.  

https://www.youtube.com/watch?v=QYCieWcSIDs



BO: Las 10 plagas de Egipto y las 11 de Gaza

Las 10 plagas de Egipto

SANGRE

Cuando Moisés convierte el río Nilo en sangre, la reacción del Faraón es de indiferencia y orgullo. El dios Nilo, una de las principales deidades de Egipto, ha sido derrotado y herido. La industria pesquera egipcia colapsa. El Faraón, que había alimentado al dios Nilo con los cuerpos de los bebés hebreos, ahora ve con sus propios ojos cómo la sangre emerge como testimonio de su genocidio. Pero el Faraón no muestra remordimiento y permanece (o actúa como si estuviera) impasible. Lejos de ceder, llama a sus magos para demostrar que él también tiene sus armas. Cuando los magos lo logran, a travez de un acto de ilusionismo, el monarca declara victoria. Y se retira orgullosamente al confort de su palacio, pensando que es el final de un concurso que él ha ganado.

RANAS

Pero hay una segunda plaga, esta vez lo afecta al Faraón personalmente. Las ranas salen del río e invaden las ciudades, las casas y, lo peor de todo, el propio palacio y habitaciones del Faraón. Las ranas eran adoradas como los dioses de la reproducción en Egipto, pero ahora esa reproducción está fuera de control, infestando Egipto. Dios está demostrando su dominio sobre los dioses de Egipto y los vuelve contra sus propios adoradores.

Los magos, una vez más, son capaces de reproducir la plaga. Pero el Faraón se da cuenta, aunque un poco tarde, de que no necesita que sus magos repliquen la plaga, sino que la detengan, que controlen la infestación. Cuando los magos fallan en este intento, el Faraón envía a llamar a Moisés y Aarón e intenta negociar. Finge ceder. Promete aceptar sus demandas si detienen a las ranas. Pero cuando la plaga desaparece, endurece su corazón y rompe su promesa. Probablemente piensa que Moisés ha agotado toda su magia. No deja salir a los cautivos judíos.

PIOJOS

La tercera plaga es la de los piojos. El Faraón confirma lo que ya sospechaba: sus ilusionistas no pueden detener las plagas. Pero también se da cuenta de que esto no es una simple competencia de magia negra, sino una lucha teológica. Los insectos eran reverenciados por los egipcios como manifestaciones invisibles y mágicas de los espíritus divinos. Es el Dios de Israel luchando contra los dioses egipcios. Admitir la derrota es como abrogar de su propia fe.

INSECTOS

La cuarta plaga es el arob. De acuerdo con Ribbí Nejemiá, se trataba de una mezcla de varios tipos de insectos, como avispas, mosquitos y posiblemente tábanos, insectos que abundan en las regiones pantanosas del Nilo. “Los insectos invadirán tu pueblo y tu casa”, advierte Moisés.

El Faraón ahora reacciona. ¿Será porque Moisés mencionó su casa? Hace traer a Moisés y Aarón y les ruega que hagan desaparecer la plaga y que se vayan. Pero cuando los insectos se van, el Faraón da marcha atrás: los rehenes judíos se quedan aquí.

PESTE

La quinta plaga, advierte Moisés, es una epidemia que matará al ganado de todos los egipcios. Los animales mueren. Los egipcios, que ya no tenían agua ni pescado, ahora no tienen carne. Pero al Faraón le queda abundante comida, y esta plaga no parece haber afectado su ganado personal (como se vería mas adelante). Solo los animales del pueblo sufrieron. Así que, para sorpresa de nadie, el Faraón no reacciona. No llama a Moisés y Aarón como lo hizo antes. No se inmuta porque es un sacrificio del pueblo, y el Faraón ha dedicado décadas para adoctrinar a su pueblo que se tiene que sacrificar por él.

SARNA

La sexta plaga es la sarna. Moisés arroja un puñado de cenizas “frente a los ojos del Faraón”. Las cenizas se expanden y se transforman en una enfermedad de la piel que afecta a los egipcios. La Torá enfatiza que la sarna también afectó a los poderosos magos egipcios. El hambre, la sed por la escasez del agua, ahora también sufren de epidemias. El Faraón, aparentemente, no se vio afectado. ¿Adivinen qué sucedió? No reacciona. No llama a Moisés. No hubo negociaciones.

GRANIZO

La séptima plaga es el granizo. Moisés le advierte al Faraón que proteja a su ganado (lo que confirma que su ganado no se vio afectado antes). El granizo arruina toda la cosecha de Egipto y destruye los granos, y los árboles frutales. El Faraón llama a Moisés y Aarón y les dice: “Esta vez estuve equivocado… por favor, que termine esta plaga”. Pero al terminar la plaga no libera a los hebreos. No se puede negociar con el Faraón. No le importa lo que sufra sus pueblo. Los judíos no éramos los únicos cautivos del Faraón. Los propios egipcios “inocentes” o culpables por complicidad o silencio, eran rehenes de este tirano, que solo se preocupaba por su vida, su prestigio y su permanencia en el poder.

LANGOSTAS

Luego, en nuestra Parashá BO, llega la octava plaga: las langostas invaden Egipto y destruyen todas las plantas y hierbas que sobrevivieron al barad. La población está muriendo de hambre: no hay pescado, no hay ganado, no hay granos, no hay frutas, no hay hierbas… Pero al Faraón no le importa. Su palacio tiene reservas de alimento para mucho tiempo. Sin embargo, esta plaga lo afecta de manera personal, así que ahora reacciona. Llama a Moisés y Aarón y les pide que se vayan, aunque con condiciones que Moisés no acepta.

OSCURIDAD

La novena plaga, la oscuridad, paraliza el país. Como si hoy, de repente, se cortara por completo la electricidad por 72 horas. Pero esta plaga también tiene un devastador efecto psicológico en el Faraón y su pueblo. Ra, el dios del sol, es la principal deidad en la tierra del Nilo. Para los egipcios, la guerra no es solo un enfrentamiento entre ejércitos, sino también entre dioses: el que gana demuestra que su religión es el verdadera. ¿Y el que pierde? Bueno, no puede admitir la derrota en el campo religioso, pero puede disimularla simulando la victoria para salvar su imagen…

En esta guerra con Egipto sucede algo más: los judíos se despiertan. Al ver la milagrosa intervención de su Dios, comienzan a sentir Su presencia y la protección que concede a Su pueblo.

¿Y POR GAZA COMO ANDAMOS?

Gaza está destruida. La economía colapsó. No hay más industria pesquera, no quedan animales, no hay cultivos, el agua escasea y no hay electricidad ni combustible. Para los ciudadanos de Gaza.

Pero los líderes de Gaza, se apoderan por completo de los 500 camiones con combustible y comidas que llegan a Gaza todos los días. A estos líderes no les importa en lo más mínimo el sufrimiento de su propio pueblo: el hambre, la sed, la destrucción de sus casas. Están “dispuestos a seguir hasta el final”, sacrificándolos. Mientras a ellos le sigan llegando los camiones.

Y como no pueden admitir su derrota, pero por motivos teológicos la tienen que aparentar, no van a dejar salir a todos los cautivos judíos de Gaza. Como en la historia de Egipto, en Gaza también tendrá que llegar una décima plaga que afecte directamente a sus líderes. Comenzando con que se acaben los camiones con ayuda “humanitaria”.

Y siguiendo con que el Mosad repita la historia bíblica y se encargue de que los líderes de Gaza paguen un precio personal —y no solo nacional— por sus crímenes. Tal vez así liberen a los israelíes cautivos y finalmente puedan regresar a la tierra prometida.

Rab Yosef Bittón




El antisemitismo comenzó en Egipto

(Escrito en 2016)
Acabamos de terminar el libro de Bereshit, Génesis. Bereshit no es un libro de leyes. Es un libro que nos cuenta cómo comenzó la humanidad y particularmente cómo se formó la “familia” de Israel (bené Israel).  En el libro de Bereshit, es interesante notar, no se menciona al “pueblo” de Israel. Recién en Shemot, en el primer capítulo, vemos que la familia se trasformó en un pueblo. En nuestra Perashá encontramos por primera vez la palabra, עם  ‘am: pueblo, nación, para definir a “Israel”.
DE FAMILIA A PUEBLO
הנה עם בני ישראל “Tenemos aquí un pueblo, los hijos de Israel…”. La palabra “pueblo” para definir a la ahora numerosa familia de Israel es mencionada por primera por el Faraón, y en un contexto negativo, hostil; hoy diríamos “antisemita”. El Faraón le habla a su pueblo argumentando que los judíos son una gran amenaza para Egipto, y presenta un plan para su eliminación. ¿No es irónico, e increíble, que en la primera escena en la que se menciona al “pueblo judío” también aparezca el mensaje antisemita de la “solución final”?
CAMBIO DE GUARDIA
¿Cómo comenzó el antisemitismo en Egipto? ¿Hicimos algo mal los judíos para merecer ese trato de parte del Faraón? Hay varias opiniones. Creo que desde un punto de vista estrictamente histórico se trata de un fenómeno político bastante común.
En el pasuq 1:8 de Shemot la Torá dice que: “Un nuevo Faraón surgió en Egipto, que no reconocía a Yosef” . ¿Quién era este nuevo Faraón y por qué eligió ignorar a Yosef y la enorme contribución de su pueblo para salvar a Egipto?  Cuando un nuevo gobierno, digamos “la oposición”,  asume la presidencia, es natural que todos los “amigos” del gobierno anterior pasen a ser automáticamente los “enemigos” del nuevo gobierno. Ejemplo: en EEUU desde que asumió Donald Trump en 2016, EEUU ha sido el mejor aliado que el Estado de Israel haya tenido desde su fundación en 1948. Pero el partido opositor a Trump, ha tomado una posición más antagonista hacia Israel, y mas amistosa hacia los enemigos de Israel (como Irán) solo porque Trump es favorable a Israel.
ANTISEMITISMO POR OPOSICION
En Egipto surgió una nueva dinastía faraónica, lo equivalente a un partido político opuesto al anterior. Sería lógico que si el pueblo judío era amado por el gobierno anterior, sea ahora mal visto por la nueva dinastía. Esta hipótesis nos permite aprender una enorme lección respecto al antisemitismo. El odio hacia los judíos no sucede necesariamente por culpa de algo malo que los judíos hayamos hecho. Las causas del antisemitismo no siempre son las mismas. Hitler י”ש nos odiaba por ser comunistas y Stalin por que éramos capitalistas, etc. El antisemitismo  muchas veces surge por razones que están mucho más allá de lo que los judíos hacemos o dejamos de hacer.  Y cuando estamos en el exilio, somos absolutamente vulnerables. Que un gobierno nos trate bien, no quiere decir que el próximo gobierno automáticamente nos va a tratar bien. En realidad, cuanto mejor nos trate un gobierno, peor nos tratará la oposición.  Aunque no hagamos nada malo para merecer ser maltratados.  Esto ocurrió cientos de veces en la historia del pueblo judío en el exilio.
ANTISEMITISMO Y REVISIONISMO
También es interesante ver (y comparar con el presente) cómo se desarrolla la propaganda antisemita, es decir, cómo justifica el tirano de turno su voluntad de eliminar al pueblo judío.
La Torá nos cuenta que el nuevo Faraón לא ידע את יוסף “no conocía [=eligió ignorar] a Yosef” : Lo primero que hace el tirano de turno para justificar su animosidad es ignorar las contribuciones del pueblo judío. Y cuanto más importantes estas contribuciones hayan sido,  más esfuerzo pondrá el soberano para ignorarlas. El gobierno nazi ignoró la participación y la lealtad de los judíos que lucharon por la “madre patria” Alemania durante la primera guerra mundial. Ignoraron la contribución de científicos y médicos judíos, y otros hombres de ciencia y negocios que contribuyeron enormemente para que la Alemania pre-nazi fuera uno de los países más avanzados de Europa.  Los reyes españoles ignoraron la contribución de los judíos en los campos de medicina (piensen en Lorenzo Badoz, el médico judío que salvó la vida de la reina Isabel) , astronomía y navegación (los estudios e inventos del Rab Abraham Zacuto, que le permitieron a Colón llegar a América) y especialmente en el área del comercio.
ANTISEMITISMO Y ANTI-ZIONISMO
Hoy en día, el mundo ignora sistemáticamente las enormes contribuciones del estado de Israel al mundo moderno. Israel se destaca en los campos de medicina, tecnología, agricultura, computación, óptica, irrigación, etc. Pero en lugar de que Israel sea el país más admirado del mundo por sus increíbles contribuciones a la humanidad a pesar de ser un país fundado por sobrevivientes y refugiados; que está en constante estado de alerta por sus infinitos enemigos y es el único país del mundo en la actualidad cuya existencia está amenazada,  Israel – el judío entre las naciones- fue considerado por la BBC en 2016 como el país que “más amenaza la paz mundial”.
El problema del antisemitismo no cambió. En todo caso, se hizo más sofisticado.



VAYISHLAJ: Una respuesta proporcional a la masacre de Hamás

VAYISHLAJ: Israel y sus guerras desproporcionadas

LAS NACIONES, UNIDAS CONTRA ISRAEL

La mayoría de las naciones del mundo critican y demonizan sistemáticamente a Israel cuando Israel se defiende de ataques terroristas. Y cuando el crimen de los enemigos de Israel es tan grande que ya no pueden justificar el llamado a la pasividad de Israel, utilizan uno de sus argumentos favoritos: “Israel debe defenderse en proporción al crimen al que fue sometido”. Este aberrante argumento que las naciones del mundo sólo utilizan en su permanente vocación de deslegitimar y demonizar a Israel es una invitación al enemigo a continuar con su agresión. Israel, por supuesto, no puede escuchar estos reclamos de las naciones que, aunque no lo digan abiertamente, desean fervientemente la desaparición del Estado judío.

Quiero presentar un episodio histórico (un crimen y la reacción ante ese crimen) del que nos habla la Parashá Vayishlaj de esta semana en el capítulo 34 del Génesis. Veamos qué lección podemos aprender de esta historia.

LA PELIGROSA INOCENCIA DE DINA

Jacob y sus hijos finalmente se restablecen en la tierra de Israel. Están cerca de la ciudad de Siquem. Un día, Dina, la única hija de Yaakob y hermana de doce niños, visita el pueblo vecino para intentar conocer a las chicas locales. Es joven y ha salido sola sin la protección de sus valientes hermanos. Dina, equivocadamente, no tiene miedo, porque fue criada en un lugar seguro para una mujer: la casa de Yaakob. Ella no es consciente del comportamiento de los hombres en esos lugares. El error de Dina, como les ha ocurrido a muchas víctimas decentes de crímenes, fue proyectar sus valores morales en personas sin moral. Y es por eso que terminó en sus viciosas manos.

El nombre del atacante era Shejem  (se llamaba como su pueblo). Era el hijo del rey Hamor. Este príncipe, a quien efectivamente no le faltaba nada, vio a la joven judía Dina, “la tomó por la fuerza, la sometió y la violó”. Y tras violarla, se obsesionó con Dina y la secuestró.

La familia de Jacob se entera de lo que está pasando. Los hijos de Israel “están tristes y enojados” por la abominación cometida por este pueblo. Mientras tanto, el joven titulado le pide a su padre que “le consiga a esta chica como esposa” (קַח לִי אֶת הַיַּלְדָּה הַזֹּאת לְאִשָּׁה). El rey Hamor ofrece dinero a la familia de Jacob para quedarse con Dina: “Ustedes fijan el valor de la dote”, les dice, “y yo os la pagaré”. Pero los hijos de Jacob tienen un plan diferente. Engañan al rey con palabras que él entiende: “Estamos dispuestos a unirnos a tu pueblo en matrimonio y comercio. Pero con una condición: primero, estar circuncidados”. Los habitantes de Shejem, pensando en los beneficios futuros, se someten a una circuncisión masiva.

EL PODER DE LA DISUASIÓN

Al tercer día después de la circuncisión, que es cuando el dolor es más evidente, Shimón y Leví, hermanos de padre y madre de Dina, realizan una operación militar de rescate: atacan la ciudad, que era incapaz de defenderse y matan a todos los hombres. , destruyen la ciudad y finalmente rescatan a su hermana Dina del cautiverio.

La reacción de los hijos de Jacob no fue proporcional al crimen que sufrieron. Jacob objetó lo que hicieron sus hijos (sigo en esta explicación la opinión del rabino David Qimji) y les dijo: “¡Me estáis destruyendo! Me has puesto en peligro delante de todas las naciones de esta región ya que ahora se van a unir entre sí, atacarnos y eliminarnos a mí y a toda mi familia”. Ya’akob, explica el rabino Quimchi, temía la posible reacción violenta de sus vecinos, que eran mucho más numerosos que su familia y podían fácilmente atacarlo y destruirlo. Sus hijos, quienes, según el rabino Qimchi, mostraron más coraje que Jacob, dijeron a su padre: “¿Vamos a permitir que traten a nuestra hermana como a una prostituta?”

¿QUIÉN TENÍA RAZÓN?

El capítulo anterior termina sin un veredicto final de la Torá sobre este argumento: ¿hicieron lo correcto los hermanos al atacar desproporcionadamente a los habitantes de Shejem?

Para encontrar un veredicto indirecto pero inequívoco, debemos seguir leyendo el siguiente capítulo, el 35.

La familia de Jacob se prepara para abandonar el lugar. Cuando levantan el campamento y están a punto de partir, saben que es un momento de extrema vulnerabilidad. Sería natural que sus enemigos los atacaran entonces. Jacob lo sabe. Hay tensión en el aire. El versículo 5 lo dice todo en una palabra, “VAYISAU”. “Y comenzaron su viaje”. Luego, hay casi un punto final (atnach), creando suspenso y expectativa sobre lo que hará el enemigo a continuación. Luego, la Torá dice con su habitual economía de palabras: “Pero las naciones de la región estaban poseídas por un temor ‘divino’ (sobrenatural) y no persiguieron a la familia de Jacob”.

La reacción desproporcionada de Shimón y Leví tuvo el efecto deseado: persuadió a las naciones de la región de que estos judíos eran impredecibles y no era prudente meterse con ellos. La Torá emitió así su veredicto: una respuesta proporcional podría haber puesto en peligro a Jacob. La respuesta desproporcionada de Shimon y Levi creó un elemento disuasorio para todo el vecindario hostil.

SHIMON LEVI Y EL EJÉRCITO DE ISRAEL

Como mencioné en ocasiones anteriores, la historia actual del pueblo judío, especialmente desde 1948, es como un déjà vu bíblico: se siente que ya hemos vivido experiencias similares que están grabadas en nuestra memoria genética bíblica. Vemos cómo el patrón de comportamiento de nuestros enemigos (violencia, indignación, secuestro) se repite exponencialmente. Pero quizás también podamos aprender de los acontecimientos bíblicos un par de cosas sobre la respuesta adecuada a la masacre shoática del pasado 7 de octubre: Israel no tiene que reaccionar proporcionalmente a la masacre. Israel debe responder de una manera no proporcionada que impida que Hamás u otros enemigos de Israel repitan este crimen. Israel debe reaccionar de una manera que cree un “disuasivo sobrenatural entre nuestros implacables enemigos”. No hay otra manera.

Mi amigo Mordejai Kedar ya lo dijo: los funcionarios libaneses advirtieron a Hezbollah que no se metiera con Israel cuando vieron la destrucción de la ciudad de Gaza. ¡No quieren que Beirut se parezca a Gaza! Y las palabras que usaron fueron: “Israel se volvió loco. Los israelíes están peligrosamente locos”. La respuesta no proporcional disuadió al enemigo y le hizo pensar dos veces antes de atacarnos. Si Israel no destruye a Hamás, si no aprende una lección completamente humillante, corre el riesgo de ser atacado por Hamás y nuestros demás vecinos.

Israel, al igual que los hijos de Jacob, no sólo tiene que ser el tipo más musculoso en el vecindario de Medio Oriente sino también el más impredecible si es atacado. La no proporcionalidad de la respuesta al ataque del enemigo es la estrategia existencial para el futuro del Estado judío.

AMOR A LA MUERTE

Hay una razón adicional por la que Israel no puede defenderse proporcionalmente contra un enemigo como Hamás. Es un tema muy delicado, incomprendido por la mayor parte del mundo y del que Hamas abusa cínicamente como material de propaganda. Tiene que ver con la total asimetría moral entre judaísmo y yihadismo respecto al valor de la vida.

Este tema, absolutamente fundamental para comprender las fenomenales vulnerabilidades de Israel, fue formulado magistralmente por el periodista estadounidense Charles Krauthammer, fallecido hace unos años. Escribió las siguientes palabras en enero de 2009, cuando Israel luchaba contra Hamás en respuesta a una serie de ataques suicidas y al asesinato de tres jóvenes israelíes. Después de una incesante presión internacional sobre las víctimas palestinas, Israel tuvo que suspender su ataque y dar marcha atrás:

“Algunos conflictos geopolíticos son moralmente complicados. La guerra entre Israel y Gaza no lo es. Posee una claridad moral que no sólo es rara sino insoportable. […] Para Hamas, lo único más preciado que los judíos muertos son los palestinos muertos”.

Krauthammer explica lo inconcebible: que Hamás “celebre” el martirio, la muerte de sus civiles, no sólo porque, según su religión, heredan un paraíso sexual en el más allá, sino también porque su muerte es un factor crítico en la Jihad, crea un elemento precioso y “preciado” que pone a Israel de rodillas, cuando el ejército judío está a punto de derrotar a Hamas, debido a una tremenda presión internacional.

La idea de que la muerte de los propios ciudadanos sirve como herramienta de presión en el ámbito internacional es muy difícil de digerir para una persona con moralidad occidental. Pero explica, por ejemplo, por qué Hamás no tiene problemas para esconderse detrás de civiles o almacenar arsenales en hospitales y escuelas o por qué los combatientes de Hamás abrieron fuego contra su población cuando abandonaban el norte de Gaza mientras Israel, irónicamente, protegía a los civiles con sus tanques.

La respuesta proporcional y aún aborrecible que siempre proponen nuestros enemigos políticos: “Debería matar a una persona de tu lado por cada persona que mates a mi lado”, nunca disuadirá a un movimiento que abraza el martirio de la Jihad. Incluso si la proporción es mayor: 10 x 1 o 100 x 1, esto no hará que Hamás deponga las armas y se rinda, ya que para los yihdistas, la muerte que la Jihad causa a los civiles está moral y religiosamente justificada, siempre que puedan ser atribuido al ejército sionista y sirve para exacerbar la opinión pública internacional con cínicas afirmaciones de genocidio.

Las siguientes palabras de Ismail Haniyeh, uno de los líderes actuales de Hamás, lo explican todo: “Nosotros [Hamás] amamos la muerte en la misma medida que nuestro enemigo [Israel] ama la vida”.

TIERRA > VIDA

Pero si la muerte de sus combatientes y civiles (15.000, 20.000 o más) no significa una derrota para Hamás, ¿cuál debería ser la respuesta de Israel para disuadir al enemigo terrorista? Según el periodista israelí Guy Bechor, la única respuesta aleccionadora al terrorismo y el único castigo significativo y realmente “proporcional” que Hamás debería sufrir, más allá de perder su poder político, es perder parte de sus territorios en Gaza. ¿Por qué? Porque para la narrativa yihadista palestina, la tierra es lo único más preciado que la vida. Perder parte de us territorio, Nakba,  sería la peor pesadilla de Hamás. La recuperación de Gush Katif y la creación de cinturones de seguridad territoriales de 4 o 5 kilómetros de ancho por parte de Israel representarían la derrota más significativa para Hamás y un elemento disuasorio de dimensiones bíblicas para todos los pueblos de la región. 

Espero y rezo para que esta respuesta, la única respuesta “proporcional” a la masacre del 7 de Octubre en el lenguaje de Hamás, sea parte de los planes de Netanyahu para el día después de la guerra.

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