VAYETSE: Anticipando la asimilación

La Perashá de esta semana comienza con el exilio de Ya’aqob Abinu, nuestro tercer patriarca. Ya’aqob huye de la tierra de Israel, cuando su hermano Esav declara su intención de asesinarlo. Ya’aqob se encamina entonces hacia Jarán, un pueblo cerca de lo que hoy es el norte de Siria. Allí viven los parientes de Abraham: Labán, el tío de Ya’aqob, y su familia.
Ya’aqob no llega a Jarán con una caravana de camellos, con guardias y esclavos, como cuando Eli’ezer, el siervo de Abraham visitó el lugar. Ya’aqob va solo, con un bastón, y lo que lleva puesto.  Y también a diferencia de Eli’ezer, Ya’aqob no va por unos días sino que va por un tiempo indeterminado (que terminó siendo 20 años). La primera noche de su viaje, cuando aún no había cruzado la frontera de Erets Israel, Ya’aqob tiene un sueño. Sueña con una escalera apoyada sobre el suelo, pero que llega hasta el cielo. Y ve ángeles. Los ángeles suben al cielo y bajan del cielo.  Y aquí nos encontramos con un desafío que el texto de la Torá nos presenta. Se supone que los ángeles «están en el cielo», y por lo tanto, primero deberían descender y luego ascender ¿Por qué, aunque se trate de un sueño, el orden está invertido?
Veamos ahora la interpretación más famosa sobre este punto, proporcionada por Rashí.
¿QUE SON LOS ANGELES?
En primer lugar debemos saber que los ángeles en la Torá no son «seres alados con aureolas sobre sus cabezas». Para entender el concepto de ángeles, recordemos que Dios no actúa “directamente” sobre Su mundo (hubo solamente dos excepciones a esta regla. 1. El primer acto de Creación y 2. la intervención Divina en la salida de Egipto) sino que lo hace a través de Sus “ángeles”.  Esto es, 1. fuerzas naturales dirigidas por Dios, o 2. Instancias que nos parecen “fortuitas”, o individuos que, sabiéndolo o no, cumplen una misión Divina. En Tehilim (104:4) el viento, por ejemplo, es considerado un ángel del Creador, ya que HaShem utiliza el viento para crear la lluvia.  Los ángeles que visitaron a Abraham y a Lot eran (o según otras interpretaciones: se veían como) seres humanos. Lo que tiene en común «el viento» y esos «ángeles» de apariencia humana es que ambos “cumplen estrictamente la voluntad de Dios”, la misión para la cual fueron creados. En hebreo la palabra “ángel” (mal-aj) en realidad quiere decir: emisario, representante, un agente de HaShem que a diferencia de los seres humanos, no tiene libertad de elección (es decir: «libertad de desobedecer»).     Algo más. En la Torá se mencionan ángeles en un contexto muy específico: Protección Divina.  Nuevamente, los “ángeles” no son seres independientes con poderes sobrenaturales: en el judaismo no adoramos “ángeles” ni le rezamos a los “ángeles”. Hablamos de ángeles cuando nos referimos a la intervención Divina a través de factores naturales o humanos, milagrosos o cotidianos, especialmente en el contexto de “protección”. En el caso de Ya’aqob los ángeles que vio en su sueño vienen a asegurarle que la protección de HaShem continuará aún fuera de Israel.
EN CASA DE LABAN
Una vez que entendimos que “ángeles” se refiere a Protección Divina, podemos abordar la segunda pregunta: ¿Por qué los ángeles primero suben y luego bajan? ¿No debería ser al revés?  Rashí dice lo siguiente,  basándose en un hermoso Midrash:lo que Ya’aqob contempló en su sueño fue “un cambio de guardia” entre los ángeles que protegen a Ya’aqob en la tierra de Israel y los ángeles que protegerán a Ya’aqob  en Jarán, el territorio de Labán.   Pero ¿Por qué hace falta un cambio de guardia? En el palacio de Buckingham el relevo de guardia se hace porque los soldados deben descansar, comer, etc.  Pero ¿por qué razón los ángeles tienen que cambiar la guardia?  Una idea: Porque los peligros que acechan a Ya’aqob en estos dos lugares son muy diferentes. En la tierra de Israel Ya’aqob estaba amenazado de muerte por Esav.  Ahora en su próximo destino, la tierra de Labán, a Ya’aqob no le aguarda ninguna amenaza física. Sin embargo los valores y las creencias de Ya’aqob estarán en peligro… Ya’aqob está yendo a vivir en el seno de una familia idólatra; va con la intención de casarse con alguna de las hijas de Labán y ser parte de esa familia. La posibilidad de que Ya’aqob se olvide de todo lo que aprendió de su papá Isaac y de su abuelo Abraham, y se transforme por completo en un miembro más de la familia de Labán, ¡es muy real! Esta nueva situación, la asimilación, requiere un nuevo tipo de protección Divina, que no había sido necesaria hasta ese momento. En este sueño, de acuerdo a nuestro Midrash,  Dios le muestra a Ya’aqob que Él lo protegió de Esav y le asegura que lo seguirá protegiendo en términos de su integridad física. Pero indirectamente, también le advierte a Ya’aqob que se habrá de encontrar con peligros desconocidos en su nuevo destino y que tendrá que tomar muy en serio la amenaza de la asimilación.
ISRAEL Y LA DIASPORA

Esto increíblemente similar a lo que ocurre en nuestros días. Los peligros a los cuales están expuestos los judíos de Israel y los judíos de la diáspora son muy diferentes. En Israel, el peligro fundamental –si bien no es el único– es la integridad física: las guerras, las intifadas, los ataques suicidas, etc.  Este era también el tipo de peligro que acechaba a Jacob en la tierra de Israel, a manos de Esav.  Por el otro lado, el peligro crucial que enfrentamos los judíos en la diáspora es similar al que Ya’aqob iba a enfrentar en su nuevo destino: la asimilación a los valores de Labán y a la sociedad pagana de Jarán. Este es un desafío mucho más sutil y más difícil de identificar, especialmente porque es menos visible… y a veces ocurre sin que nos demos cuenta.  Al igual que Ya’aqob luego de su sueño, nosotros en la diáspora debemos tomar conciencia de los peligros que enfrentamos y hacer todo lo posible por educar a la próxima generación para que la Torá siga siendo relevante para ellos, y que la vean como la más hermosa fuente de inspiración y la guía de sus vidas.




TOLEDOT: Nada nuevo bajo el sol de Gaza

ESFUERZO Y BENDICION

En la Parashá de esta semana, Génesis capítulo 26, leemos que Isaac tuvo que dejar su tierra por la hambruna y llegó hasta Guerar, una ciudad entre Gaza y Beer Sheba, la tierra de los Pelishtim (filisteos). Isaac se estableció temporariamente allí y se puso a trabajar duro. v:12-14 «Isaac sembró en aquella tierra, y cosechó aquel año cien por uno [cien veces más de lo que había sembrado]: ¡HaShem lo había bendecido! Isaac gozó de prosperidad y siguió engrandeciéndose hasta que llegó a ser muy rico: tuvo ovejas, vacas y muchos sirvientes…

Si bien HaShem lo bendijo, a Isaac la riqueza no le llovió del cielo, el hijo de Abraham era muy trabajador. Tuvo que esforzarse muchísimo para sembrar en esa zona árida, y tal como la Torá nos cuenta un poco más adelante , tuvo que cavar una y otra vez –sin pereza y sin darse por vencido– para obtener el elemento más escaso y preciado en el Medio Oriente: agua.

Pero ahora, el mismo versículo que menciona la riqueza de Isaac continúa describiendo el sentimiento y la reacción de los Pelishtim ante al éxito de Isaac.

 וַיְקַנְא֥וּ אֹת֖וֹ פְּלִשְׁתִּֽים

וְכׇל־הַבְּאֵרֹ֗ת אֲשֶׁ֤ר חָֽפְרוּ֙ עַבְדֵ֣י אָבִ֔יו בִּימֵ֖י אַבְרָהָ֣ם אָבִ֑יו סִתְּמ֣וּם פְּלִשְׁתִּ֔ים וַיְמַלְא֖וּם עָפָֽר׃

וַיֹּ֥אמֶר אֲבִימֶ֖לֶךְ אֶל־יִצְחָ֑ק לֵ֚ךְ מֵֽעִמָּ֔נוּ כִּֽי־עָצַ֥מְתָּ מִמֶּ֖נּוּ מְאֹֽד׃

Los Pelishtim le tuvieron envidia a Isaac.

Y todos los pozos [de agua] que los siervos de su padre [Abraham ] habían cavado … los inutilizaron, llenándolos de tierra.»

Los Pelishtim recibieron a un Isaac refugiado, débil y pobre. Y simpatizaron con ese Isaac. Pero una vez que Isaac se recuperó, su éxito no los puso contentos, todo lo contrario: les molestó. La Torá usa aquí por primera vez en la historia bíblica la palabra quin’a que significa: «envidia» (ויקנאו אותו פלשתים «Los Pelishtim tuvieron envidia de Isaac».

Hay dos posibles reacciones que uno puede tener frente a una persona que tiene éxito. La primera, la mejor, es aprender del que hace las cosas bien e imitarlo. Los Pelishtim podrían haber imitado el esfuerzo de Isaac: trabajando más, levantándose más temprano, emborrachándose menos, ahorrando más, no gastando tanto, etc, etc. ¡pero nada de eso sucedió! La reacción de los Pelishtim consistió en una envidia destructiva que los llevó a algo inconcebible ¡tapar con tierra los pozos de agua que había cavado Isaac!

LA DIFERENCIA ENTRE LOS CELOS Y ENVIDIA

Hay una gran diferencia entre las palabras hebreas «celos» (jemdá o ta’avá לא תתאוה), y “envidia” (quin’a) . «Celos» siempre se refiere a un objeto: estoy celoso de lo que tienes, y quisiera tenerlo yo. Quiero tener tu casa, tu dinero, tu auto. Y en teoría, una vez que yo tengo lo que tú tienes (te lo quito o me lo compro), mis celos desaparecen o al menso disminuyen. La «envidia», por otro lado, es un sentimiento profundo, tóxico y complicado. No se trata de mi deseo de tener lo que la otra persona tiene, sino del oido hacia la persona que lo posee. Cuando te envidio, me molesta tu éxito. No lo puedo soportar. Voy a tratar de quitarte lo que tú tienes. Y si no te lo puedo quitar, lo voy a destruir. Porque lo que más me impronta ¡es que TU no lo tengas!  La envidia es destructiva y por naturaleza autodestructiva. La envidia / odio llevó a los Pelishtim a hacer lo más irracional que un habitante del medio oriente puede hacer: inutilizar pozos de agua en el desierto. Lo cual, obviamente, los perjudicaba a ellos también.

LA HISTORIA SE REPITE

Rambán, Najmánides, dice que la Torá se excede en los detalles de este evento para enseñarnos que מעשה אבות סימן לבנים , «lo que le ocurrió a nuestros antepasados no es sólo historia», sino que marca un patrón de conducta que se repetirá con sus descendentes. Esta historia se vuelve a repetir en nuestros días.

La bendición de HaShem y el éxito de Israel en las áreas de educación, innovación, tecnología, y economía despierta admiración en el mundo, pero también muchísima envidia, resentimiento y odio. Especialmente de parte de sus vecinos, a quienes que les importa destruir “los pozos de agua “ que podrían beneficiar a sus propios ciudadanos con tal de dañar a Israel.

La historia de Gaza lo deja en claro.

El 15 de agosto de 2005, 8.000 judíos israelíes fueron desterrados de sus casas en Gush Qatif (Israel). Esa tierra, que había sido conquistada militarmente por Israel en respuesta a la guerra iniciada por los egipcios, fue «regalada» a los Palestinos, quienes tuvieron elecciones democráticas en 2006 en las que fue elegido el partido de Hamas. La población de Palestina que eligió a Hamas conocía —y conoce perfectamente bien— los objetivos de Hamas ya que están absolutamente explícitos en su carta fundacional: en esa carta Hamas no menciona la voluntad de brindar prosperidad, derechos humanos o servicios sociales a los habitantes de Gaza para mejorar sus vidas.  TODO LO QUE LA CARTA DICE ES QUE HAMAS SE DEDICARA PLENAMENTE AL YIHAD, esto es, a la lucha armada contra el Estado de Israel hasta su destrucción, y aclara que rechazará toda negociación y gestión diplomático. Tal como lo hicieron los Pelishtim con Isaac, Hamas esta dispuesto a empobrecerse y autodestrurise (inmolarse =yihad) con tal de destruir Israel o por lo menos, matar la mayor cantidad posible de judíos.

Gaza no se dedica al terror porque son pobres, Gaza es pobre porque elige dedicarse al terror. Esta idea es tan alucinante para las personas normales que no la creen. Y en cierta manera los que tienen una mentalidad occidental, incluso en Israel, superponen a la fuerza sus propias ideas y tratan de ayudar a Gaza a salir de su pobreza. Los Palestinos de Gaza han recibido más dinero que cualquier otra población en el mundo entero. De la Unión Europea, de las Naciones Unidas, de estado Unidos, cientos de billones de dólares. Y todo este dinero que debería haber sido dedicado a para construir escuelas, hospitales y darle agua limpia a la población , ha sido dedicado a construir túneles de guerra, comprar armas, desarrollar mas armamentos y todo con la intención de destruir a Israel.

Es muy difícil para una persona normal entender que la envidia transformada en odio le haga perder a los seres humanos su deseo de prosperidad y auto preservación para dedicarse a la eliminación de aquel que trabaja y prospera. Pero la Torá ya lo advirtió en la historia de Isaac con los Pelishtim. Y hoy vemos más claro que nunca que no hay nada nuevo bajo el sol de Gaza.




TOLEDOT: Jacob, Esav y el ejército de Israel

En la Perashá de esta semana nos despedimos de Abraham y Sará y nos encontramos con la segunda generación del pueblo judío: Isaac y Ribqá.
Comencemos por Ribqá la esposa de Isaac, poseía las mejores virtudes morales. Practicaba el Jesed, la generosidad extrema que se manifiesta cuando al ayudar uno hace o le da al otro más de lo que a uno se le pide. En este sentido Ribqá era un clon de Abraham, el hombre que representaba el epítome de la generosidad: ayudar al otro antes o sin que lo pida.  La extrema bondad de Ribqá estaba acompañada por una gran inteligencia y una personalidad con principios muy sólidos a la hora de mantener sus convicciones. También en esto Ribqá era parecida a Abraham, que se mantuvo firme en sus principios a pesar de tener al resto del mundo en su contra. La firmeza de Ribqá se convirtió en un elemento crucial para el destino del pueblo judío. Veamos.
Isaac y Ribqá tuvieron dos hijos. Yaaqob y Esav. Yaaqob era dócil e íntegro, un hombre de su casa y bondadoso. Esav, era todo lo contrario. Adrenalina pura. Un hombre de batalla; de lucha. Un gran cazador. Y llegó el momento de elegir un heredero. No se trataba de quién heredaría los bienes materiales de Isaac, sino de algo mucho más importante: ¿Quién iba a continuar,  liderar y promover el camino y los valores de Abraham Abinu?  Y en este punto —cuál de los dos hijos era el más indicado para liderar el camino que estableció Abraham— Isaac y Ribqá ¡no estaban de acuerdo!. Para Isaac el heredero indiscutido era Esav. ¿Por qué? Porque Isaac asumía que la fe de Abraham, tan controversial, iba a ser combatida violentamente por los pueblos idólatras, y seguramente tratarían de erradicar a los descendientes de Abraham por sus ideas tan radicales. No olvidemos que la fe que practicaba Abraham, el monoteísmo, es excluyente. No se trata de afirmar «mis dioses son más poderosos que los tuyos» sino «Existe un solo Dios, y tus dioses son una farsa» . Con un mensaje ideológicamente (y políticamente) tan revolucionario,  Isaac sabía que si sus descendientes seguían firmes en la fe de Abraham iban a tener infinidad de enemigos (¡y no se equivocó!) y era necesario entonces que los portadores de esa fe supieran defenderse, luchar y pelear por sus convicciones. Esav, pensaba Isaac, poseía las virtudes ideales para defender la fe de Abraham: era un poderoso guerrero, y podría organizar y liderar un ejército (como vemos que se menciona en Vayishlaj, donde vemos que Esav lidera un ejército de 400 hombres) para defenderse de futuros enemigos.
La visión de Ribqá era diferente. El futuro sucesor de Abraham debía tener las virtudes de Abraham. El sucesor de Abraham tenía que ser: amable, sensible y generoso con los extranjeros. Más inteligente que fuerte. Y más hábil y sofisticado, que violento. Alguien que le diera prioridad al estudio, no a la caza. Y estas eran las características de  Yaakob.  El conflicto entre Isaac y su esposa se  entiende   perfectamente bien: hay que darle prioridad a  quien pueda mantener los valores de  nuestro futuro pueblo o a quien pueda defenderlo de sus futuros enemigos?
De acuerdo a Rivká, Jacob debía ser el elegido para continuar el camino de Abraham.
Esav tenía una personalidad violenta, muy necesaria para la guerra, pero incompatible con la sensibilidad de Abraham.
Analizaremos a continuación la personalidad de Esav para entender mejor por qué Rivká .
יודע ציד איש שדה . Esav, era un experto a la hora de identificar y aprovecharse de las debilidades de sus enemigos. Se especializaba en engañar a sus víctimas, animales y humanas. Era un guerrero astuto, que fijaba sus pensamientos en cómo derrotar al otro. Este talento es muy importante para la guerra, pero ¿cómo afectaría esta característica la personalidad de Esav y de sus hijos? ¿Podría un hombre dedicado a la guerra ser generoso como lo fue Abraham con los extranjeros, o podría ser diplomático con sus vecinos como lo fue Abraham con los Hititas?
למה זה לי בכורה . Esav, como todo guerrero, sentía que la próxima batalla podía ser también la última. Y por eso es que vivía el presente sin pensar en el futuro.  cuando cambió su primogenitura por un plato de lentejas, Esav demostró que estuvo dispuesto a sacrificar su porvenir para satisfacer sus necesidades inmediatas. ¿Cómo influiría esta característica de Esav a la hora de mantener el camino de Abraham? Ya que los valores de Abraham consisten en gran parte en estar dispuesto a sacrificar el presente —deseos, necesidades y apetitos—pensando en el futuro.
יש לי רב . Esav era un hombre ambicioso y materialista. Esta es una virtud muy importante para un guerrero, porque el inconformismo material es el mejor estímulo para salir a conquistar otros pueblos, hacerse con sus riquezas y así ser  invencibles. Pero esta cualidad que caracterizaba a los guerreros que se aventuraban a la conquista, ¿cómo va a afectar los valores de Abraham Abinu, donde lo más importante no es lo que tengo, poseo o conquisto? Para Abraham lo más importante no era conquistar y saquear sino darle al que tiene menos.
Mientras que Isaac veía la personalidad agresiva de Esav como la garantía para preservar la integridad física y la supervivencia del pueblo de Abraham Abinu,  Rivká dudaba de que Esav pudiera «mantener» los valores de Abraham… Y sentía que aunque Esav se comprometiera formalmente frente a sus padres a adoptar y seguir los valores de Abraham.
Para Esav ya había cruzado una línea roja: en completa oposición a lo que había enseñando Abraham, Esav había se había casado con dos mujeres de la tierra de Canaan, algo que Abraham había rechazado totalmente,  ya que los valores de esas mujeres, sus familias y sus pueblos eran completamente opuestos a los de Abraham Abinu.
Ya’aqob, a diferencia de Esav, era un hombre bondadoso y generoso. Para Ya’aqob el futuro era más importante que el presente. Y lo material debía servir un propósito más allá de sí mismo. Para Ribqá , Ya’aqob era el heredero natural del camino de Abraham.
Como le ocurre a muchos padres, Isaac no veía los defectos de Esav, y como ya había sufrido ataques y provocaciones de los Filisteos quería que su pueblo fuese liderado por aquel de sus hijos que fuese el mejor guerrero. Pero Ribká, con su inteligencia y su sabiduría de mujer y madre, sabía muy bien que Esav no era el candidato más adecuado.
  y al final de la historia, vemos que Isaac reconoció que su esposa tenía razón. Y mandó a Ya’aqob a tomar una esposa de la familia de Abraham.
Esta decisión crucial de Ribqá, directa o indirectamente, influyó en la naturaleza y el carácter del pueblo judío: nunca nos destacamos por ser los temibles conquistadores, como fueron los hunos, los mongoles o los vikingos. Y lo que es más: el precio que tuvimos que pagar por esta falta de agresividad y fortaleza militar fue muy alto.  Los judíos siempre hablamos de paz, no de conquistas. No disfrutamos ni del derramamiento de sangre ni de la muerte de nuestros enemigos.  En este sentido somos las víctimas perfectas, porque somos fácilmente abusables.
Hoy B»H tenemos Medinat Israel, y por fin llegamos a un balance donde contamos con un poderosísimo ejército para defendernos y B»H   cada vez hay más estudio de Torá y observancia religiosa.
Nuestra supervivencia como pueblo de Israel es la prueba de que Ribqá NO se equivocó.



JAYE SARA: ¿Cómo ganarse el respeto de aquellos que profesan otra religión?

En la Parasha de esta semana encontramos a Abraham, nuestro primer patriarca, en una larga conversación con los Hititas, uno de los pueblos que habitaban en esos días la tierra de Canaán. Abraham quiere adquirir de ellos un terreno en Qiryat Arba, Hebrón, para enterrar a Sara, su esposa, quien había fallecido recientemente.

MONOTEISMO Y ANTISEMITISMO
En esta negociación entre Abraham y los hititas, vemos que los líderes de esta nación pagana (y muy violenta) trataron a Abraham con gran respeto. Además, se dirigen a Abraham como «Nasi Eloqim», «Un representante de Dios entre nosotros». Esto es muy extraño ya que los paganos no eran conocidos por tener una mentalidad abierta sobre otros «dioses». Los dioses mitológicos competían entre sí para demostrar su supremacía. Y Abraham no solo practicaba una religión diferente, su religión era «monoteísta», lo que significa que negaba la existencia de  otros dioses. En otras palabras, mientras otras personas proclamaban: «Mis dioses son más poderosos que tus dioses «, la religión de Abraham sostenía que:» Tus dioses, simplemente, no existen «. Esto debería haber sido considerado por los hititas como una ofensa. Y supongo que sabían que Abraham era un «monoteísta militante», un ¡iconoclasta ¡que había destruido los ídolos de su propio padre! Por esta misma razón, por sus creencias monoteístas; los judíos fuimos odiados, perseguidos y vistos como cerrados o arrogantes por siglos.
Abraham era diferente de los paganos incluso en el plano físico. Ya que había sido circuncidado. Algo más para distinguirlo.
En aquellos tiempos no había tolerancia religiosa. Vimos, por ejemplo, en el caso de Yosef y sus hermanos en Egipto, que los egipcios no comían en la misma mesa con los judíos, porque consideraban que su dieta -carne- era algo abominable.
¿Cómo fue entonces que Abraham, siendo tan diferente a los hititas, fue respetado por ellos, y seguramente por otros pueblos de la región también?

CREENCIA o CARÁCTER
Creo que los hititas respetaban a Abraham porque Abraham era generoso, respetuoso y humilde.

1. GENEROSIDAD: Abraham, quien era visto por los paganos como el representante de Dios en la tierra, habría tenido todas las razones para actuar con superioridad hacia otras personas. Sería razonable para él exigir, por ejemplo, ofrendas y regalos, como sucedió con Malqi Tsedq, un sacerdote a quien Abraham le dio su diezmo. Pero Abraham, lejos de esperar que otros lo ayudaran materialmente debido a su «superioridad espiritual», se dedicaba a asistir a los demás. Se sentaba todos los días en la entrada de su famosa tienda esperando recibir a los viajeros que necesitaban sombra, pan y agua.

2. RESPETO: Dios le habló a Abraham y le prometió a él y a sus descendientes la tierra de Canaán. Pero Abraham nunca se comportó arrogantemente frente a los habitantes de Canaán. Su fe incondicional en HaShem podría haberlo llevado a decirles a los paganos que habitaban la tierra: «Esta tierra será mía». Abraham los trató con dignidad y honor. Abraham representaba el epítome de este tipo de nobleza obliga , «cuanto más cerca estás de Dios, más debes respetar y mostrar deferencia a aquellos que son menos religiosos que tú».

3. HUMILDAD: la humildad de Abraham se vuelve mucho más evidente cuando comparamos a Abraham, como lo hicieron nuestros Sabios, con Bil’am. Bil’am era un profeta pagano. HaShem se comunicaba con Bil’am, como lo hizo con Abraham. Pero este privilegio, en lugar de hacer que Bil’am sea más humilde, hizo que Bil’am mirara a todas las demás personas con desdén. Bil’am se dijo a sí mismo: Si Dios habla conmigo ¿quién puede ser comparado conmigo? La arrogancia de Bil’am lo hizo comportarse con desprecio hacia los demás. No estaba dispuesto a ayudar a nadie, a menos que viera algún beneficio material en retribución. Era exigente y ambicioso. Y todo esto por su «superioridad espiritual».

IMITANDO A DIOS
Aunque Abraham tenía ideas diferentes, que él sabía que eran «superiores» a las personas que vivían a su alrededor, Abraham era generoso, respetuoso y estaba dispuesto a ayudar a cualquiera que lo necesitara. Abraham incluso le pidió a Dios que perdonara la vida de las personas que eran espiritualmente y moralmente inferiores a él: la gente de Sodoma y Gomorra. Abraham trataba a todos con respeto y deferencia, independientemente de la fe que profesaran.

Es por eso que Abraham no tuvo enemigos y nunca fue juzgado negativamente por sus diferentes creencias. Por el contrario. Debido a su excelente comportamiento hacia los demás, Abraham se convirtió en una inspiración para otras personas: nuestro patriarca Abraham fue verdaderamente el INFLUENCER más grande de la historia. Y le enseño al mundo cómo identificar al único y verdadero Dios.




LEJ LEJA: Subir el precio… para ganar tiempo 

Esta semana comienza la historia de Abraham nuestro primer patriarca. Dios bendice a Abraham una y otra vez, y le asegura que de él surgirán, y por él serán bendecidos, numerosos pueblos y civilizaciones, y que sus descendientes heredarán la preciada tierra de Canaan: Israel.  

Pero las cosas no suceden como lo hubiéramos esperado. Irónicamente, al poco tiempo de llegar a Israel una tremenda hambruna azota la región, probablemente por falta de lluvias.   El Midrash dice que nunca hubo una hambruna tan grande en la tierra de Israel.    Abraham se ve obligado a escapar. No regresa al norte, de donde salió por orden Divina. Abraham se dirigió   a Egipto, un país que gracias al caudaloso rio Nilo no se vio afectado por las sequías.  

Abraham llega a Egipto como un refugiado que escapa para no morir de hambre. En Egipto es un extranjero que puede ser fácilmente abusado. Y aparte tiene un problema muy delicado.  A pesar de su avanzada edad su esposa Sara era todavía una mujer hermosa.

Abraham conoce la duplicidad de la moralidad egipcia. Para los egipcios el adulterio estaba prohibido. El matrimonio era sagrado. Y ni siquiera el faraón podia tomar una mujer casada.  En ese sentido la moralidad egipcia era superior a la lamentable moralidad contemporánea… ¡Pero no existía ningún problema moral o legal en tomar a una mujer viuda!.

La vida humana en esos tiempos no valía nada. Recordemos que hasta hace unos pocos siglos atrás la causa número 1 de muerte no era la enfermedad sino el asesinato.   Aparte, para evitar problemas con la ley, había muchas formas de matar sin que se note…. y especialmente a un extranjero.

Previendo todo esto, y con muy pocas opciones en sus manos,  Abraham diseña un plan: decir que Sará es en realidad su hermana. De esa manera, Abraham no sería asesinado. Y cuando algún egipcio pidiese la mano de su “hermana”,  Abraham negociaría. ¿Su plan? Demandar una dote exhorbitante, un sobreprecio por Sará.  Esto llevaría a negociaciones que Abraham trataría de hacerlas lo más largas posible.  Y mientras las negociaciones con los candidatos potenciales tienen lugar Abraham podría vender toda la mercadería que trajo para vender, comprar animales, comida y semilla y regresar lo antes posible a Israel.  

Pero el plan de Abraham no funcionó come él lo esperaba. ¿Por qué? Porque Abraham nunca llegó a sospechar que el mismísimo Faraón iba a estar interesado en Sará.  La Torá cuenta que cuando los hombres del Faraón vieron a Sará decidieron llevarla al harem del monarca egipcio. Y aquí no hubieron negociaciones. Los hombres del Faraón tomaron a Sará por la fuerza, sin el consentimiento de Abraham y luego inundaron a Abraham de “regalos”, seguramente superando la suma exorbitante que Abraham fingía demandar. 

Abraham estaba desesperado. Dios no se comunicó con Abraham y él no podía estar seguro si el plan Divino era que tenía que regresar a Israel sin Sará y buscar otra mujer con la cual tener hijos y una gran descendencia como Dios le prometió o esperar la intervención Divina.

HaShem protegió a Sará. Y milagrosamente, toda la corte del Faraón y el mismo monarca sufrieron una rara aflicción que el Faraón, correctamente , interpretó como un castigo Divino.   Tras unas cortas investigaciones, dicen los comentarios bíblicos, el verdadero estado civil de Sará fue descubierto . El Faraón citó a Abraham, lo recriminó por lo ocurrido, le regresó a su esposa y lo expulsó de Egipto.  

Sin saberlo y sin entender mucho lo que había ocurrido en el palacio, Abraham sano y salvo e irónicamente «rico», regresó con su amada esposa Sará a la tierra e Israel, y ya nunca más volvió a pisar Egipto. 

El plan de Abraham me recuerda a un aspecto muy emotivo de la historia de los judíos de Mashad, Irán. En 1840 los judíos de esta ciudad fueron convertidos por la fuerza al Islam shiita.  Los primeros años fueron los más difíciles, porque tenían que fingir que ya no observaban el judaísmo. Entre otras cosas, los judíos se vieron forzados a mantener sus negocios abiertos durante Shabbat.   Pero en su esfuerzo por minimizar la violación del Shabbat los dueños del negocio mandaban a algún niño a atender a los clientes. Cuando alguien preguntaba el precio de alguna mercadería el niño le pedía una suma exorbitante, que desalentaba al cliente a comprar “hasta que alguien competente esté al frente del negocio”.    Esta situación de pretender el abandono del judaísmo siguió por varios años, hasta que las presiones bajaron y los judíos de Mashad BH pudieron volver a abrazar abiertamente la fe de Abraham Abinu

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BERESHIT: La creación de la mujer

MATERIA: En el principio, Dios crea los cielos y la tierra. Es decir: la materia. (1) El microcosmos, formado por moléculas, átomos y partículas sub-atómicas, y (2), el macrocosmos: 2000 millones de galaxias, con 2000 millones de estrellas cada una, con un inestimable número de planetas alrededor de cada estrella.   Dentro de ese vastísimo universo hay un planeta único y singular: la Tierra. Un planeta donde los átomos se combinan en forma de agua líquida, y que está ubicado a una distancia muy precisa del sol: la distancia necesaria para la tierra posea una temperatura promedio de 14 grados. Lo que permite preservar el agua en estado líquido.   
VIDA: Luego, en el Quinto Día, después de haber creado la atmósfera terrestre, los océanos, los continentes, las plantas y el sistema solar, es decir, todo lo necesario para sostener la vida, HaShem crea a los seres vivos. Durante el Quinto Día HaShem crea: reptiles, aves, artrópodos, anfibios y peces. ¿Qué tienen en común todos estas criaturas? Que son ovíparos (nacen de huevos).
LENGUAJE: En el Sexto Día, HaShem crea a los mamíferos.   Ese mismo día llegamos a un tercer nivel de creación: la creación del ser humano. Una criatura que comparte muchos rasgos físicos con los demás mamíferos, pero que se distingue por un elemento que lo hace único y categóricamente diferente de los demás seres vivos: Su neshamá (alma). Para entender qué es la neshamá, en su nivel más básico, usemos la palabra «mente». 1. La capacidad de pensar, la inteligencia, la imaginación. 2. El libre albedrío: la posibilidad de elegir. De obedecer o desobedecer. De hacer el bien o el mal. De arrepentirse o pedir perdón. 3. Y un elemento más, a veces olvidado. El Targum Onquelós nos enseña que el hombre, por encima de los animales, es «ruaj memalela», un ser que puede «hablar» o pensar con palabras, o enunciarlas con sonidos, o escribirlas con signos, y combinarlas para crear oraciones y expresar ideas o emociones. Ruaj memalelá es la inteligencia lingüistica. La neshamá con la que el hombre fue dotado.
EMPATIA: La narración de la Creación sigue un orden absolutamente progresivo. Casi se podría llamar «evolutivo». Donde cada elemento creado es superior al anterior e inferior al que seguirá.  Pero, la última creación de HaShem no fue el hombre. Lo último que HaShem creó fue la mujer.  Dentro de este esquema de creación progresiva ¿qué es lo que caracteriza a la mujer? ¿qué la hace diferente del hombre? Hace 2000 años atrás los rabinos del Midrash notaron este detalle.  Y dieron una explicación, que creo que es muy convincente. Dijeron: biná yeterá nitená laishá, la mujer fue dotada con una inteligencia «superior» [presumo que habrán querido decir: superior a la del hombre]. ¿Qué quisieron decir? Los científicos modernos que estudian el cerebro humano (Simon Baron-Cohen entre muchos otros) explican algo que quizás nos ayude a comprender lo que insinuó la Torá y lo que explicaron nuestros Sabios: el cerebro femenino está estructurado de manera que NO depende exclusivamente del lenguaje (1) para expresarse y especialmente (2) para entender (descifrar) lo que otro ser humano expresa. Esto es lo que le permite a una madre entender y atender todas las necesidades de su bebé, un ser que durante dos años no se comunicará a través del lenguaje.  La mujer está capacitada para «leer» situaciones. Entender lo que otra persona siente, quiere, necesita, sufre (y hasta «piensa») sin que medien palabras. Más que inteligencia emocional yo lo llamaría inteligencia comunicativa. O como dice Baron-Cohen,empatía (superlativa!). 
Leyendo entre líneas la historia de la Creación vemos que primero HaShem crea la materia, luego la vida, luego la inteligencia semántica y por último la emocional. Desde el principio, uno puede descubrir la exquisita precisión y sofisticación de nuestra Torá. Y entender que cuanto más comprendemos el mundo a nuestro alrededor, mejor apreciamos la infinita Sabiduría del Libro de los Libros.
שבת שלום



NITSABIM: El Sionismo moderno y la Torá

Si bien el término «Sionismo» fue acuñado por Nathan Birnbaum en 1890, quien debería ser acreditado por la idea del Sionismo moderno es el Rabino Yehudá Bibás (1776-1852). El Rab Bibás nació en Gibraltar (colonia inglesa, como Las Malvinas). Por el lado de su madre, fue nieto del famoso rabino marroquí Rabbenu Hayim ben Attar, el Or-haJayim-haQadosh (1696-1743). Su padre pertenecía a la prestigiosa familia Bibás, una familia de Rabbanim, Dayanim y Shojatim de Tetuán, Marruecos español. El Rab Bibás fue por muchos años el rabino de la prominente y afluente comunidad judía de Corfu, una hermosa isla que hoy pertenece a Grecia.
El Rab Bibás vio la oportunidad para el pueblo judío de tener su propio estado en el hecho de que muchos países en esos días se sublevaban contra los imperios gobernantes y lograban así su independencia. Vivir en Corfu le permitió al Rab Bibás la perspectiva privilegiada de ser testigo directo de la revolución del los griegos contra el Imperio Otomano y la victoria que condujo a la creación del estado griego independiente. Israel, llamada en ese entonces “Palestina” , también estaba bajo el gobierno del Imperio Otomano. Rabí Bibás estimó en 1835 que los judíos eran capaces de obtener su propia independencia, ya que el Imperio Otomano era cada vez más débil política y militarmente. El Rab Yehuda Bibas opinaba que: «Los judíos deben conquistar militarmente la tierra de Israel de los turcos, de la misma manera que los griegos conquistaron su propia tierra de los turcos».
El rabino Bibás viajó por Europa y África del Norte visitando Turquía, los Balcanes, Viena, Londres, Alemania, Hungría y Praga y muchas más comunidades judías. El principal mensaje que predicaba a todos los judíos del mundo era “TESHUBA”, un llamado para retornar como nación a Israel.
El Rab Bibás le dio un significado más amplio al término Teshubá. Literalmente “Teshubá” significa “retorno”. Pero más allá del significado convencional, el retorno del individuo judío a Dios, en la Torá encontramos la idea de “Teshubá/retorno” principalmente como el retorno del pueblo judío a la tierra de Israel.
En la Parashá de esta semana, Nitsabim, en el libro de Debarim, capítulo 30, 1-11 el concepto de Teshubá está mencionado ocho veces. En primer lugar como “arrepentimiento” , seguido por la “reconciliación” nacional con HaShem . Luego Teshubá define a la forma que HaShem hará “retornar” al pueblo judío a su tierra. Al igual que el exilio en el capitulo anterior fue el resultado del abandono de HaShem, el retorno a la tierra de Israel se presenta como el resultado de la reconciliación entre Am Israel y HaShem, nuestro Dios.
El rabino Bibás explicaba que al morar en la Diáspora: «Estamos dando la espalda a HaShem, como lo explicaron nuestros rabinos: Un judío que vive fuera de Israel es como un judío sin Dios. Y ¿por qué estamos viviendo en el exilio? ¿Para buscar nuestro sustento? ¿No dijo la Torá que la tierra de Israel es una tierra que HaShem supervisa constantemente, una tierra en la que no se comerá el pan con pobreza? ¿No es una tierra que no le faltará nada? recordemos que cada día, después de comer pan, agradecemos a HaShem por la tierra de abundancia que Él nos concedió … »
Quien formuló por escrito las ideas del rabino Yehuda Bibás fue el Rab Yehudá Alqalay (1798-1878). A diferencia del Rab Bibás, que no llego a publicar sus ideas (o sus libros no nos llegaron o no fueron difundidos…) el Rab Alqalay fue un escritor prolífico. Al igual que el Rab Bibás, el Rab Alqalay no concebía el regreso del pueblo de Israel a Sión como una solución para el eterno problema del antisemitismo, sino esencialmente como una forma de cumplir la aspiración judía de una normalización política: es decir, el pueblo judío, viviendo en su tierra, Israel, y gobernado por su ley, la Torá. Ambos rabinos, el rab Bibás y el Rab Alqalay, entendieron que el pueblo de Israel no necesitaba esperar pasivamente el arribo del Mashiaj para concretar esta aspiración. Más bien, debemos buscar activamente el restablecimiento de un estado judío independiente en la tierra de nuestros antepasados ​​como una manera de avanzar y facilitar la llegada del Mashiaj.
El rabino Alqalay, inspirado por el Rab Bibás formuló su plan e ideas para la restauración de los judíos en Israel en su libro “Goral laHaShem”, publicado en Viena en 1857. En este libro el rabino Alqalay diseñó un plan comprensivo con las fundaciones religiosas y las medidas prácticas a tomar para la “TESHUBA” nacional, el retorno de la nación judía a Israel. El libro fue publicado en tres ediciones diferentes y traducido a muchos idiomas, incluyendo el inglés.
Presento a los lectores el libro de Rabi Yehuda Alqalay donde podrán observar que la palabra que define al Sionismo es «TESHUBA».
Haga click aquí para obtener el libro del rab Alqalay.
Es muy interesante leer las haskamot (cartas de recomendación) que tuvo este libro de muchos rabinos prominentes. En mi opinión la carta más interesante es la de Sir Moses Montefiore (1784-1885) escrita originalmente en hebreo por este famoso filántropo y líder del pueblo judío



KI TETSE: La Torá y los derechos humanos

ואחר כן תבוא אליה…ולקחת לך לאשה



KI TETSE: ¿Perdonar o no perdonar?

MISHNE TORA, HILJOT TESHUBA: Capitulo 2, Halajá 10.

«Está prohibido para un individuo judío ser cruel y negarse a perdonar. Más bien, uno debe ser rápido para perdonar y difícil de enojarse. Y cuándo uno persona que lo ha agraviado le pide perdón, uno debe perdonarlo con un corazón completo y un espíritu dispuesto….y no debe buscar venganza ni guardar rencor. Este es el camino de los hijos de Israel y su espíritu recto.»

PERASHAT KI TETSE. Capitulo 25:17-19

17 Recuerda lo que te hicieron los Amalequitas en el camino, cuando salisteis de Egipto. 18 Cuando te agredió en el camino, atacando a todos los que estaban rezagados…. y no tuvieron temor de Dios. 19 Cuando HaShem tu Dios te dé descanso de todos los enemigos a tu alrededor, en la tierra que te da en posesión como herencia, borrarás el nombre de Amaleq de debajo del cielo. ¡Nunca lo olvides!

Estos dos textos presentan dos ideas distintas, opuestas, respecto al perdón. Por un lado, como estamos aprendiendo en estos días dedicados a la Teshubá, debemos perdonar y olvidar. Por otro lado, en la Perashá de esta semana, se nos prohibe «olvidar». No podemos perdonar lo que hizo Amaleq. ¿Cómo se explica esta contradicción? ¿Qué tenemos que hacer, perdonar y olvidar o no perdonar y recordar?
Somos una nación que, lamentablemente, fue, es y será perseguida. Los «motivos» de esas eternas persecuciones son más excusas que motivos.  La persecución antisemita siempre fue  una cuestión de odio gratuito, injustificado.
El primer ejemplo, el arquetipo, de este odio gratuito fue Amaleq. Amaleq atacó a Israel sin motivo alguno. El pueblo de Israel, recién salido de Egipto, no era una amenaza para Amaleq. No pretendía conquistar sus tierras o quitarle sus posesiones. El ataque de Amaleq no fue provocado por Israel. Además, Amaleq no libró una guerra frontal contra Israel: atacó por atrás. Atacó a los que caminaban más lento: a los civiles, a los ancianos, a los débiles y enfermos. En otras palabras: atacó a los que no se podían defender. No fue una guerra convencional. Fue un ataque terrorista cobarde. Como el atentado a la pizzeria Sbarro en Jerusalem, o el ataque contra la AMIA en 1994.
Amaleq es sinónimo de «enemigo nacional» del pueblo judío.
Amaleq, desgraciadamente (e increíblemente!), no desapareció. Cambia de piel y de nombre pero su esencia judeofóbica no se modifica.
Cuando los reyes católicos echaron a casi medio millón de judíos de España en 1492, dirigiéndolos a una muerte segura, lo justificaron diciendo que era para proteger a los «conversos», para que éstos, a quienes también acabaron persiguiendo, no perdieran su nueva fe Cristiana. Pero, si así fuera, ¿Por que se ensañaron también contra los 120.000 judíos de Portugal? ¿Por qué los españoles persiguieron también a los judíos cuando conquistaron el norte de Africa o el continente americano? ¿A qué conversos molestaban los judíos allí?
¿Qué amenaza presentaban los judíos de Alemania a su país?  Eran profesionales, intelectuales, científicos muy preparados, o comerciantes exitosos que contribuían a la economía de Alemana. ¿Y qué amenaza presentaban para Alemania los judíos de Polonia o de Hungría? La Shoá fue una manifestación más, la peor en toda la historia, de la filosofía de odio de Amaleq.
Irán amenaza con borrar a Israel del mapa. Pero ¿Por qué quiere Irán eliminar a Israel? ¿Cuál fue la provocación de Israel a Irán?   ¿Existe acaso un conflicto territorial entre Irán e Israel?  Israel e Irán están bastante lejos uno del otro. Hay dos países que separan a Israel de Iran: Siria, o Jordania, e Irak. No hay fronteras en común. Están tan separados uno del otro, como Argentina de Colombia.  Es increíble que tan poco se hable de esto, y que tan poco «sorprenda» la falta de justificación del odio de Irán hacia Israel.  Irán no es otra cosa que una nueva versión de Amaleq
Los ejemplos, lamentablemente, son muchos más de los que recién mencionamos. Pero creo que alcanzan para establecer la diferencia entre dos tipos de «enemigos, y aclarar así la aparente contradicción de los dos textos señalados
.
El judaísmo distingue entre el enemigo «social» y el «nacional».
La enemistad social, afrima la Torá, sólo puede ser temporaria: enojarse con un amigo, un familiar, un colega es natural, pero no puedo permanecer enojado con mis amigos, colegas, familiares, etc. para siempre. Si estamos peleados, ofendidos, «enemistados», debemos tener buena disposición para deja pasar, perdonar, no guardar rencor y olvidar. En estos casos hay que dar vuelta la página.
En cuanto el enemigo nacional,  aquel gentil que se comporta como Amaleq, la Torá nos exige en la Perashá de esta semana exactamente lo contrario. «Recordad y no olvidar». Porque Amaleq no se hace más dócil cuando lo perdonamos: todo lo contrario.  ¡Se hace más cruel!  Interpreta nuestro perdón como debilidad y se envalentona aún más. Olvidar a Amaleq nos puede costar la vida. Es nuestro deber como nación nunca bajar la guardia con Amaleq.
Shabbat Shalom!



SHOFETIM: El juego de la Teshubá. Por Rabbanit Coty Bittón.

La Parashá y nuestros hijos
שופטים ושוטרים תתן לך
Los Jajamim del Musar vieron un mensaje muy importante en el primer pasuk de esta Parashá, algo que se relaciona con el comienzo del mes de Elul y el proceso de Teshubá o arrepentimiento.  Las primeras palabras de nuestra parashá literalmente dicen: Jueces… deberás asignar para ti mismo…  Esto quiere decir que, más allá de la Mitsvá de asignar jueces para juzgar y sentenciar crímenes, debemos desarrollar la capacidad de actuar como jueces «de nosotros mismos».
Las palabras: «Jueces… deberás asignar para ti mismo»,  nos enseñan que la Teshubá no es posible a menos que abandonemos la zona de confort de la auto-defensa y tengamos el coraje de observarnos a nosotros mismos «desde el balcón» es decir, como otras personas nos ven.
Cuando mis niños eran chiquitos los llevaba a la cama un poco más temprano de su horario de dormir. Esto nos permitía disfrutar un ratito juntos leyéndoles un cuento, charlando y jugando algún juego sin sentirme presionada por el tiempo. Uno de esos «juegos» consistía en que cada uno de nosotros tenía que contar algo que hicimos durante ese día y que nos hizo sentir contentos y orgullosos. Surgían ejemplos como: dije Tefilá con Kavaná;  le presté mi lápiz a un amigo; ayudé a mamá a poner la mesa; no lloré cuando me caí; metí un gol, etcétera.
En una segunda ronda nos tocaba hablar de algo que hicimos hoy, pero que ahora desearíamos haber actuado de manera diferente. Y los casos que traían mis niños podían ser: Le pegué a mi hermanito; tiré mi sandwich a la basura en vez de comerlo; le dije una palabra fea a mi amiga; tomé algo «prestado», etc.  Por supuesto que yo también participaba con ejemplos de mi día. Compartía con ellos mi sentimiento de satisfacción si le había cocinado la cena a la familia de mi amiga que había dado a luz, y mi frustración si, por ejemplo, fallé y hablé lashón hará.
Muchas veces, cuando nos sentíamos inspirados y creativos, se desarrollaba una conversación donde cada uno analizaba lo que había dicho su hermanito o hermanita. Se aplaudía por los logros, y también opinábamos sobre cómo se podía modificar una acción equivocada: mañana le tengo que pedir perdón a mi amiga; no voy a tirar la comida; tengo que devolver lo que tomé prestado, etc.
Hoy entiendo que sin darme cuenta les estaba regalando a mis hijos una práctica invaluable: el hábito de la  introspección. Acostumbrarse a tener el coraje de mirar adentro de uno y reflexionar. Y analizar nuestro comportamiento en la forma más objetiva posible, sin caer en el riesgo de llevarlos a sentir una culpa dañina o destructiva. Porque estábamos jugando y aprendiendo que nadie es perfecto. Que es normal equivocarse y cometer errores. Y que siempre es posible ¡y muy bueno a los ojos de HaShem! mirar hacia atrás y hacia adentro, reconocer nuestras fallas, reparar y pedir perdón. Practicamos a no ser muy estrictos juzgando a los demás. Y sobre todo aprendimos que cuando me pongo en el papel de juez «de mis propias acciones», y reconozco que lo que hice estuvo mal,  me va a llevar a mejorar, y va ayudarme a que lo que haga hoy sea mejor que lo que hice ayer.
SHABBAT SHALOM. 
 
ABOUT THE AUTHOR 
Rabbanit Coty Bittón is a certified marriage and family counselor. Her weekly Torah classes are rich in relationship advice and home improvement. Her Shalom Bayit and parenting classes combine modern psychology and Tora knowledge.  Her email address for referrals and consultations is: cotybitton@yahoo.com.



VAETJANAN: Los peligros de la riqueza heredada

Cuando HaShem tu Dios te haya traído a la tierra que prometió entregar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob… una tierra con grandes ciudades que tú no edificaste; con casas llenas de todo tipo de cosas buenas, que tú no trabajaste por ellas; con pozos de agua que tú no cavaste y con viñas y olivares que tú no plantaste, entonces cuando comas y te sientas [cómodo y] satisfecho, ¡ten cuidado de no olvidarte de HaShem, tu Dios, que te sacó de Egipto de la casa de servidumbre! «
Deut. 6: 10-12
LOS EFECTOS ADVERSOS DE LA PROSPERIDAD
La parashá de esta semana, Vaetjanán, nos dice que el pueblo de Israel está listo para entrar a la Tierra Prometida. Es cierto que va a tener que luchar por conquistar esta tierra, pero HaShem les prometió que los acompañará en el campo de batalla, así que en el plano militar, la victoria está asegurada. Es por eso que al hablarle al pueblo sobre la nueva tierra, Moshé no se muestra preocupado por la guerra, sino más bien por la paz. Y más específicamente por la «prosperidad heredada» y sus efectos secundarios. La tierra que van a conquistar está totalmente equipada. Los judíos NO van a tener que pasar los próximos años trabajando duramente para construir ciudades, muros y casas. Ni siquiera van a tener que sembrar los campos: de hecho, van a heredar la tierra prometida con casas edificadas; pozos y cisternas llenos de agua; campos con el grano listo para ser recogido y árboles, viñedos y olivares que ya están dando sus frutos.   Pero esto, que parece ser la materialización del mayor sueño de un hombre, puede convertirse en una trampa espiritual y psicológica. La Torá advierte al pueblo de Israel contra aquel fenómeno que los psicológicos norteamericanos llaman «affluenza» (=los efectos negativos de la riqueza, de la palabra «affluence», «afluencia»). La «affluenza» se puede contraer cuando uno tiene todo lo que necesita, todo lo que quiere y todo lo que desea. Una persona así puede volverse arrogante, desagradecido y egoísta.
LA RIQUEZA HEREDADA
La «affluenza» no suele afectar a las personas con un buen pasar material que han trabajado duramente para obtener lo que tienen. Los que están más expuestos a la «affluenza» son las personas que tienen todo lo que quieren «por herencia». Estos individuos privilegiados no necesitaron «aprender a ganar» el dinero trabajando duro: el gran esfuerzo lo hicieron los padres. Padres que inocentemente creyeron que sería muy positivo para sus hijos permitirles disfrutar de la prosperidad sin realizar el esfuerzo personal para alcanzarla. «Yo trabajo para mis hijos» dicen estos buenos padres, y suponen ingenuamente que al heredar la prosperidad, sus hijos cultivarán un gran aprecio hacia sus benefactores, sus progenitores, y les estarán eternamente agradecidos. Muchos padres también creen que al haber recibido tanto, sus hijos aprenderán naturalmente que hay que ser generosos y magnánimos con los demás, imitando lo que sus padres hicieron por ellos. Hay casos así: pero creo que son más la excepción que la regla.
¿COMO DAR SIN EDUCAR?
Muchos padres descubren que lejos de haber educado a sus hijos e hijas a ser agradecidos, al «darles todo sin exigirles nada» lograron exactamente lo contrario: sus hijos «malcriados» no aprecian ni valoran lo que recibieron de sus padres y puede que por el resto de sus vidas piensen que lo más natural es recibir de los demás sin hacer ningún escuerzo. En algunos casos, una vez que los hijos se acostumbran a recibirlo todo, no solamente que no sienten la necesidad de «dar» sino que, por el contrario, ¡siempre están pidiendo más!. Fueron entrenados para recibirlo todo y ahora esperan que el mundo entero los siga complaciendo, ¡sin necesidad de hacer ningún mérito para conseguirlo! Este era el miedo principal de Moshé Rabenu. Él temía que algo parecido pudiera suceder con la herencia que Dios le está «regalando» al pueblo de Israel. Que sean afectados por la «affluenza» y se hagan egoístas, desagradecidos, y demandantes. Y por eso les advierte: Tengan cuidado con la riqueza. Especialmente, con la riqueza heredada. Nunca se olviden de «QUIEN» nos da todo lo que tenemos.
APRENDER A RECIBIR
La Torá nos enseña a apreciar y aprender a expresar nuestra apreciación permanentemente. Así, por ejemplo, cada vez que disfrutamos o comemos algo, bendecimos (=reconocemos) a Dios antes de hacerlo diciendo una berajá, una bendición por la comida. Y cada vez que terminamos de comer expresamos nuestro agradecimiento a Dios en voz alta y en una elaborada plegaria llamada «Birkat haMazón».
Finalmente, HaShem no solo espera de nosotros que sepamos apreciar y agradecer. Él también demanda que hagamos lo mismo que hace Él. Que «imitemos la generosidad de Dios» compartiendo aquello que recibimos de Él con aquellos que tienen menos. Y cuando nos acostumbramos a dar, automáticamente, aprendemos a valorar lo que hemos recibido.



SHELAJ LEJA y el origen de Fake News

LOS HECHOS
El pueblo judío está en el desierto, preparándose para la conquista de la tierra prometida. Moshé decide enviar 12 hombres para una misión de inteligencia: ingresar disimuladamente en territorio enemigo y explorar sus debilidades y fortalezas. Esta información es absolutamente necesaria para que la conquista militar de Canaan fuera un éxito y haya que lamentar el menor número posible de muertes. Los 12 espías exploran la tierra de norte a sur. Al cabo de 40 días, cuando llegan de regreso al desierto, son rodeados por las multitudes. La gente con la entendible ansiedad de tener alguna información acerca del territorio en el que muy pronto van a vivir, se congrega alrededor de los espías para escuchar lo que le cuentan a Moshé. Y allí empiezan los problemas… porque se crea una trágica situación que va a afectar, literalmente, a toda una generación. Al principio no lo notamos porque parece como que todos los espias hablan con una misma voz, pero muy pronto vemos que hay dos grupos “enfrentados” entre los espías. Los que quieren ir a Israel y los que no.
El discurso de los espías que expresan su oposición a Israel es un magnífico ejemplo de demagogia y retórica usada para manipular y persuadir a las masas, algo de mucha relevancia en nuestros tiempos de Fake News, donde el periodismo objetivo ha desparecido y se ha transformado en propaganda de estadoo o partidos politicos.
Veamos algunas ilustraciones.
EL MIEDO A LA LIBERTAD
Lo primero que nos aclara la Torá es que los espías tenían ya formada su opinión «antes» de ir a explorar la tierra. Estos lideres de Israel no querian una tierra por la cual tuvieran que pelear: preferian regresar a la estabilidad de la esclavitud de Egipto, donde seguramnte serian recomopensados por haber traido a los esclavos de regreso.  Y cuando uno ya tiene una idea determinada, y desea el beneficio que de esta idea derivará, los datos o la realidad nunca lo harán cambiar de opinion.  Hace unos años dos congresistas de Estados Unidos anti israelíes (y antisemitas) informaron que querían visitar Israel «para ver con sus propios ojos la situación de los palestinos allí». Algunas personas pensaron inocentemente que era una extraordinaria oportunidad para que vieran la realidad de Israel, entendieran que los árabes que viven en Israel son los más privilegiados del Medio Oriente,  y cambiaran de opinión. El gobierno de Israel fue menos ingenuo: no importa lo que vean o dejen de ver, pensó el gobierno, la opinión anti-israelí de estas dos congresistas ya está formada y nada las va a hacer cambiar de parecer. En todo caso va a ser peor: van a regresar con Fake News:  “Ahora ya vimos Israel y es mucho peor de lo que pensábamos”.
Es posible, pero es muy difícil que la gente cambie su opinión cuando ya está formada su ideología.
EMPIEZA POR LO QUE QUIERES DESCARTAR
Los 10 espías, critican a Israel pero sorprendentemente comienzan hablando bien de Israel: “Israel es una tierra que mana leche y miel”, es decir, que es apta para la cría del ganado (para obtener la leche) y para la agricultura (miel, que no indica en este caso la miel de abejas, sino el dulce zumo de los dátiles maduros).  ¿Por qué? En el campo de la retórica es sabido que cuando uno quiere convencer a su audiencia de que “A” es mejor que “B”, no puede simplemente ignorar los argumentos de “B”.  Si lo hace, a la gente siempre le quedará la duda. Por lo tanto, hay que presentar brevemente a “B”, con argumentos seleccionados, como para pretender que uno tiene objetividad, para así quitarle puntos al lado contrario. Y algo más: cuando uno quiere convencer a la audiencia que “A” es mejor que “B”, ¿tiene que empezar presentando “A” o presentando a “B”? Respuesta: cuando un juez presenta su fallo y, digamos que en su veredicto declarará al acusado “inocente”, va a presentar en primer lugar los argumentos que demuestran la “culpabilidad”, luego los descartará, y terminará presentando los argumentos de “inocencia”.  Por lo general, cuando un individuo presenta dos posibles ideas, los primeros argumentos que presenta, son los que al final va a descartar.
METER MIEDO
Cuando un demagogo quiere que la gente lo escuche y lo siga, no dirige sus palabras hacia la inteligencia de su audiencia, sino hacia sus emociones. Las masas se dejan llevar por las pasiones, no por los argumentos “lógicos”. Una de las emociones más efectivas para la manipulación de las masas es  el miedo. No importa si lo que uno dice es verdad, exagerado o imaginario. El miedo penetra en nuestro ser, sin pasar por el filtro de la mente. Los 10 espías arman toda una campaña de intimidación. Dicen por ejemplo: 1. “Los hombres contra los cuales tendremos que luchar son ¡salvajes!” Nos van a vencer militarmente, y los que no mueran en la batalla, serán torturados por el enemigo. 2. Además de salvajes, «¡Son gigantes!», Parecen jugadores de rugby.  Frente a ellos nos veíamos como insectos. 3. “Amaleq”, el primer enemigo de Israel, que atacó a mujeres, niños y ancianos, “habita en el sur” y ¡serán los primeros enemigos que tendremos que enfrentar (recuerden que el solo escuchar el traumático nombre de Amaleq, causaba pánico en el pueblo) 4. “La tierra de Israel se traga a sus habitantes”. ¿Piensan que podrán vivir allí en paz? ¿Cultivando la tierra y criando ganado? En realidad, la tierra es hostil. Tanto que “se traga a sus habitantes” que mueren de forma constante. En sus esfuerzos por desmoralizar al pueblo los espías describían a Israel, la tierra fertil, como si fuera Islandia: una región rocosa, esteril, volcánica y donde los movimientos sísmicos (que tragan a la gente) abundan.
Hoy en día el discurso del miedo es el preferido de algunos personajes políticos. Los tiranos y dictadores por lo general “inventan” un enemigo al que culpan de todos lo males «que en realidad, ellos mismos producen» y persuaden al pueblo que el enemigo “los amenaza”, etc. y así dominan la mente de las masas.
¡NO SE PUEDE!
Los espías fueron enviados con una misión de inteligencia: identificar objetivamente el poder y las debilidades del enemigo. Pero tal como lo hacen algunos periodistas del “Fake News”, en lugar de reportar los hechos, los espías se convirtieron en «asesores politicos» y reflejando sus miedos (o sus intereses personales, según otra opninión) proclaman la derrota antes de empezar la guerra: LO NUJAL LAALOT. ¡No podremos conquistar la tierra!
El pueblo comenzó a llorar, gritar y entrar en un estado de pánico y desesperación. Los dos espías leales, Yehoshua y Caleb, intentan hacer entrar al pueblo en razón y les ofrecen argumentos racionales: ¿Ya se olvidaron del poder de HaShem y las 10 plagas en Egipto? ¿Ya se olvidaron que venció al poderoso ejército del Faraón? ¿No se dan cuenta de que es Dios quien nos está guiando hacia allí y que Él nos prometió cedernos esta tierra? «¡No teman! Con la ayuda de Dios, ¡vamos a poder conquistar la tierra!”
Pero ya era demasiado tarde. Los argumentos “lógicos” de Caleb y Yehoshúa no pueden eliminar ni apaciguar el efecto desmoralizador del Fake News y sus palabras de sabiduria caen en oídos sordos. El resto, es historia conocida.
Entre las líneas de esta Perashá, podemos aprender a identificar los principios de la demagogia y la manipulación. Muy importante para que no seamos ingenuos y no nos engañe el aceitado mecanismo del Fake News.
SHABBAT SHALOM