La plaga número once

Rabbán Gamliel dice que hay tres conceptos que debemos mencionar en el Seder de Pésaj para cumplir con la obligación de enseñar a nuestros hijos la historia de nuestro Éxodo de Egipto: Pésaj, Matsá y Maror.

“Maror” representa la esclavitud que sufrimos los israelitas a manos de los egipcios.

“Matsá” nos recuerda la libertad que Dios le otorgó al pueblo de Israel mediante la intervención divina.

¿Pero qué es y qué significa Pésaj?

Pésaj es lo que el pueblo de Israel hizo para sí mismo. El Qorbán Pésaj fue el sacrificio, la ofrenda que los judíos hicieron para merecer su libertad.

Veamos. Dios le ordena a los israelitas tomar un cordero, una oveja joven, y llevarlo a sus casas. En la víspera del 15 de Nisán, ese cordero debía ser sacrificado, asado y consumido por los esclavos judíos, y su sangre debía ser aplicada a los postes y dinteles de las puertas, “del lado de afuera”. Si hacían esto, Dios protegería sus casas contra la plaga de los primogénitos; nadie moriría esa noche, y esa familia merecería salir desde la esclavitud de Egipto hacia la libertad.

Mitología egipcia

Para comprender maduramente Pésaj, es necesario adentrarse un poco en la mitología egipcia. Los egipcios tenían un panteón de dioses: el río Nilo (Hapi), el sol (Ra), el polvo de la tierra (Geb), y muchos dioses representados por animales, como Heket, una rana con cuerpo humano que representaba la fertilidad. Cuando Dios trajo las diez plagas a Egipto, cada una de ellas fue dirigida específicamente a uno de estos dioses egipcios. Dios primero afectó al dios Nilo y “lo hizo sangrar”, la principal fuente de vida se tranformó en una fuente de muertre . Luego Dios trajó a las ranas, haciéndolas reproducir en tal cantidad que invadieron y devastaron Egipto. Después, Moshe tomó un poco de la tierra sagrada de Egipto y la convirtió en piojos, lo que demostró que Geb se había vuelto contra Egipto. Así, uno por uno, los dioses egipcios eran vencidos o transformados en plagas incontrolables. La novena plaga, la oscuridad, mostró que el dios Ra era impotente ante el Dios de Israel. Finalmente, Dios trajo la muerte de los primogénitos, que eran los sacerdotes que en cada familia estaban dedicados al culto de sus dioses.

Carneros Sagrados

Volvamos a Pésaj. Los egipcios tenían un animal al cual adoraban sobre todos los demás: el carnero, el macho de la oveja, famoso por su virilidad (puede reproducirse solo con hasta 50 ovejas) . En todas las culturas paganas, el carnero representaba la masculinidad, la reproducción sexual y la creación de la vida. Para los egipcios, Amón, el dios carnero, había creado a los primeros seres humanos. Según Wikipedia, “El espíritu viviente de Ra en forma de carnero es un símbolo de su virilidad y vigor sexual como creador” .

¿Qué hizo Dios para neutralizar y demostrar la falsedad de este dios tan importante para los egipcios? Le pidió a los judíos que tomaran un cordero, es decir, un carnero joven, lo sacrificaran y expusieran su sangre en las puertas a la vista de todo Egipto. En otras palabras, los judíos debían llevar a cabo “la plaga número 11”: sacrificar con sus propias manos al gran dios egipcio Amón.

El golpe (maká) psicológico

Para los egipcios esta debe haber sido una plaga psicológicamente devastadora, ya que “sus esclavos” estaban tomando y sacrificando uno de los símbolos culturales más importanrews de su sociedad y su culto.

Para los esclavos judíos la orden de tomar y sacrifciar un cordero fue la prueba final: ahora tenían que demostrar que lo que habían presenciado durante las diez plagas —que HaShem es el verdadero Dios y los dioses egipcios son pura imaginación– había surgido efecto y estaban preparados para desconectarse de la religion pagana de Egipto y conectarse al Dios de Abraham, Isaac, y Jacob, el verdadero Creador del mundo y de la vida.

Si los judíos se animaban a tomar y sacrificar el cordero ¡se habían liberados mentalmente de Egipto! Y viceversa.

La noche del Seder recordamos el sacrificio de Pésaj, ese increíble evento que tuvimos la valentía de hacer para merecer nuestra libertad.




Todo sobre las cuatro copas de vino

ACTUAR COMO PERSONAS LIBRES

Los Sabios de la Mishná indican que durante el Seder de Pésaj “uno debe verse (להראות את עצמו) como si él mismo hubiera salido de Egipto”. Esto significa que en la noche del Seder debemos actuar y comportarnos como bené jorín, que en hebreo rabínico significa “libres y prósperos”. Por eso nos sentamos reclinados sobre el lado izquierdo, que era la forma en que en aquella época, solían sentarse los nobles y la aristocracia (ver aquí). Por esta razón también bebemos 4 copas de vino, algo común en una familia opulenta, pero no en una de recursos limitados.

En la noche del Seder nos comportamos con opulencia: nos sentamos, comemos y bebemos como nobles y aristócratas. En la antigüedad, era habitual en un banquete aristocrático servir vino: antes de la cena, en la recepción como aperitivo; durante la cena; después de la comida; y como sobremesa o vino de postre (after-dinner drinks). Estos hábitos sociales están mencionados varias veces en los textos talmúdicos, y muy específicamente en la Toseftá כיצד סדר סעודה (Berajot 4:8).

Es importante tener en cuenta que en la historia del pueblo judío la prosperidad no fue la regla, sino la excepción. Durante el Seder de Pésaj, entonces, nos obligamos a actuar con opulencia para sentir la libertad, experimentar la prosperidad y agradecer a Dios por lo que somos, libres, y lo que tenemos, comida en abundancia.

LAS CUATRO FASES DE LA SALIDA DE EGIPTO

והוצאתי והצלתי וגאלתי ולקחתי והבאתי

Las 4 copas de vino nos recuerdan también las 4 expresiones de redención que menciona la Torá en la salida de Egipto. En Shemot (Éxodo, capítulo 6), HaShem le dice a Moshé: (6) “…ve y diles a los israelitas: ‘Yo soy HaShem, y voy a rescatarlos de la opresión de los egipcios. Voy a librarlos de su esclavitud; voy a redimirlos con gran despliegue de [Mi] poder y con grandes actos de justicia. (7) Y los tomaré como Mi pueblo; y Yo seré su Dios”.

Es decir: Con la primera copa, la del Quiddush, celebramos que HaShem puso fin a nuestra opresión, y dejamos de ser esclavos del faraón. La segunda copa nos recuerda que HaShem nos sacó de Egipto. La tercera copa representa que al hacerlo, Dios desplegó todo Su poder contra los egipcios: las 10 plagas, la apertura del mar, etc. La cuarta copa conmemora que Dios nos eligió y nos tomó entre todos los pueblos para ser Su pueblo.

LA QUINTA COPA DE VINO

Recitar una bendición sobre una copa de vino es una tradición muy antigua en el pueblo de Israel, cuyo origen se remonta al Bet haMiqdash, cuando se ofrecía una ofrenda de libación con vino, y los Leviim recitaban y cantaban los Salmos (shirá) de agradecimiento a Dios. En el Seder pronunciamos 4 bendiciones sobre el vino, y una canción central de alabanza: el Halel (Salmos 113–118), donde agradecemos especialmente por haber sido rescatados de la esclavitud en Egipto.

Ahora bien, hay una tradición muy antigua, mencionada por el Talmud y por Maimónides, de recitar una quinta bendición por una quinta copa de vino. Y el Salmo correspondiente es el famoso Tehilim 136, conocido como Halel haGadol, la Gran Alabanza a HaShem. Este Salmo contiene 26 versículos que enumeran los actos de bondad de HaShem hacia la humanidad, desde la creación del mundo, pasando por la salida de Egipto, hasta el asentamiento del pueblo judío en su tierra, Israel. Este Salmo se recitaba en el Seder luego del Halel brindando con una quinta copa de vino ¡que Dios nos estableció en la Tierra de Israel!

Maimónides aclara que esta quinta copa no era obligatoria, sino opcional, y que —a diferencia de las primeras cuatro— era bebida solo por el individuo que lideraba la recitación de este salmo, no por todos los comensales.

¿BEBER O NO BEBER?

La costumbre de beber una quinta copa de vino se mantiene hasta hoy en día entre los judíos yemenitas, que siguen estrictamente la opinión de Maimónides en todos los asuntos halájicos. En otras comunidades, la tradición es servir la copa, pero no beberla.

Durante siglos, los Sabios debatieron si debía o no beberse esta quinta copa. ¿Por qué? Porque esta copa se bebe para agradecer a Dios por habernos dado la Tierra de Israel. Pero durante siglos, el pueblo judío vivió en el exilio y no poseía la Tierra. ¿Tenía sentido entonces bendecir y alabar a Dios por la tierra que habíamos perdido? Este debate nunca fue resuelto de forma definitiva. Y en la práctica, como dijimos, se sirve la quinta copa, pero no se bebe.

Dicho sea de paso, cuando un debate rabínico no puede resolverse, se suele decir que cuando venga Eliyahu haNabí —para anunciar la llegada del Mashiaj— se resolverán las dudas halájicas pendientes. De allí que esta quinta copa sea conocida como la copa de Eliyahu haNabí.

LA QUINTA COPA DESPUÉS DE 1948

Vale la pena señalar que, en nuestros días, muchos prominentes rabinos sefardíes como el Rab Jaim David haLevi z”l, y ashkenazíes como el Rab Shelomo Goren z”l sostienen que, al tener B”H un Estado Judío, deberíamos volver a beber la quinta copa de vino y agradecer a Dios, ¡hoy más que nunca, por la Tierra de Israel! Y por eso, muchos Yehudim que viven en Israel acostumbran a servir y beber la quinta copa de vino en honor a Erets Israel.

QUIERA HASHEM QUE MUY PRONTO ELIYAHU HANABI ANUNCIE LA LLEGADA DEL MASHIAJ TSIDQUENU, Y TENGAMOS EL MÉRITO DE BRINDAR TODOS JUNTOS EN LA TIERRA DE ISRAEL POR NUESTRA REDENCIÓN DEFINITIVA. AMÉN.

Para más información sobre la 5ta copa, ver este interesante artículo en hebreo del Rab Moshé Tsuriel

¿Cómo beber 4 o 5 copas de vino y mantenerse sobrio? שתה ארבעה כוסות אלו מיין שאינו מזוג יצא ידי ארבעה כוסות ולא יצא ידי חירות

EL TAMAÑO DE LAS COPAS

Cuando mencionamos la cantidad de vino que se bebe durante el Seder de Pésaj, “4 copas llenas”, uno podría pensar que la intención es terminar el Seder embriagados. ¿Por qué? Porque una copa de vino promedio contiene 200cc- 300cc. 4 copas llenas de vino significaría que cada uno de los participantes del Seder estaría bebiendo casi un litro de vino, en la noche del Seder.

En Pésaj debemos estar felices y agradecidos a HaShem por nuestra libertad, pero ¿hay que embriagarse en el Seder para sentirse libre?

Para aclarar este importante punto debemos hacer un poco de historia y remontarnos a 2000 años atrás, cuando las directivas del Seder fueron formuladas por nuestros Sabios. Las copas de vino en la antigüedad eran mucho más chicas que las copas de vino en nuestros días. Los Sabios del Talmud mencionaron que la medida de vino que acompaña las bendiciones del Seder—y todas las demás bendiciones y ceremonias religiosas— era rebi’it, esto es uno 86cc o 3 oz.. Lo cual obviamente es muchísimo menos que el promedio de una copa en nuestros tiempos. Pero eso no es todo…

VINO DILUIDO

Maimónides (MT, Jamets uMatsa 7:9) explica que el vino que se bebe en el Seder debe ser mazug, diluido con agua. Y para la gran sorpresa del lector moderno la cantidad de agua que los Sabios del Talmud y Maimónides aconsejan es: 3/4 agua, 1/4 vino (sic.).

Los Sabios explicaron que para que el vino represente un gesto de libertad y nobleza, debe ser tomado de una manera placentera, saludable y moderada (שתיה ערבה). Maimónides aclara que si en el Seder uno bebiera 4 copas de vino “puro”, es decir: sin agua, si bien ha cumplido con la obligación de beber las 4 copas, falló en cumplir con la obligación de jerut, es decir, de actuar como personas libres y nobles, que beben para celebrar ¡sin embriagarse! El vino puro (יין חי), con una altísima concentración de alcohol, se consideraba imbebible, y no era bebido por personas nobles y educadas.

EL VINO CAMBIÓ….

Esta conducta no era seguida solo por los judíos. Wikipedia, en la palabra krater, afirma que en los famosos simposios, los griegos solían beber el vino diluido con 3 partes de agua. Y agrega algo similar a lo que dicen los Jajamim del Talmud. Cito: ”El consumo de vino “ákratos” –puro, sin diluir–era considerado un grave error de juicio en la antigua Grecia, suficiente para caracterizar al que lo bebía como un borracho y alguien que carecía de moderación y principios. Los escritores griegos antiguos prescribieron que una proporción de mezcla de 1 parte de vino, 3 partes de agua era la óptima”.

El articulo también cita la razón por la cual en la antigüedad el vino diluido no perdía su esencia y sabor a vino, aunque estuviera diluido con tanta agua. Continúo la cita: “… estas mezclas con agua producirían una bebida no apetecible y acuosa si se aplicara a la mayoría de los vinos elaborados al estilo moderno. Esta práctica de los antiguos ha llevado a la especulación de que los vinos antiguos se elaboraban con un alto grado alcohólico y un alto contenido de azúcar, p.ej. usando uvas deshidratadas, ese vino podía resistir mejor la dilución con agua…“.

Así también lo explicaron entre otros Rashí y Maimonides: el vino en los tiempos del Talmud era mucho más concentrado que el de hoy.

EN NUESTROS DIAS

La práctica habitual hoy en día en cuando a la dilución del vino es diferente a la que establece Maimonides. Si bien la cantidad mínima de vino que uno debe beber por copa no se modificó, 86cc, los rabinos contemporáneos explican que hoy en día si bien templamos el vino, no agregamos tanta agua (3/4) porque el vino moderno perdería así su sabor. El Rab Obadiá Yosef, por ejemplo, indicó que en nuestros días la copa de vino se debe diluir agregando solo un poco de agua, para que el sabor y la esencia del vino prevalezca.




La increible historia de la copa de Eliyahu HaNabí

והוצאתי והצלתי וגאלתי ולקחתי והבאתי

La recitación de una bendición sobre una copa de vino es una tradición muy antigua en el pueblo de Israel, cuyo origen se remonta al Bet haMiqdash, cuando se ofrecía una ofrenda de libación con vino y los Leviim recitaban y cantaban los Salmos (shirá) de agradecimiento a Dios. En el Seder tenemos 4 bendiciones y 1 canción principal de alabanza: el Halel (Salmos 113-118), donde agradecemos a Dios particularmente por habernos rescatado de la esclavitud en Egipto.

Ahora bien: hay una tradición muy antigua, mencionada por el Talmud y Maimónides, de recitar una quinta bendición con una quinta copa de vino. Y el Salmo sobre el cual se recita esta bendición es el famoso Salmo de Tehilim: 136, llamado por los Sabios “Halel haGadol”, la gran alabanza a HaShem. Contiene una serie de 26 versos que describen todos los actos de bondad que HaShem hizo por la humanidad, y nuestro agradecimiento por ellos. Comienza desde la creación del mundo y llega hasta la salida de Egipto y el establecimiento del pueblo judío en su tierra, Israel. Este Salmo, de acuerdo a Maimonides, se recitaba en el Seder luego del Halel ¡sobre una quinta copa de vino! Maimonides clarifica que esta 5ta copa de vino NO era obligatoria, sino opcional, y a diferencia de las 4 primeras copas, era bebida sólo por la persona que recitaba la oración, y no por los demás comensales.

La costumbre de beber una quinta copa de vino es mantenida hasta el día de hoy por los judíos yemenitas, que en todas las instancias Halájicas siguen estrictamente la opinión de Maimónides.

En cuanto a otras comunidades, la costumbre es servir la copa de vino pero no beberla. ¿Por qué? Los Sabios debatieron por siglos si se debe o no se debe beber la quinta copa de vino. Si bien hay varias explicaciones acerca de la razón de este debate, voy a presentar una de esas explicaciones.

Las 4 copas de vino nos recuerdan las 4 expresiones de redención que menciona la Torá en relación a la salida de Egipto: En Shemot (Éxodo, capítulo 6) HaShem le dice a Moshé: (6) …ve y diles a los israelitas: “Yo soy HaShem, y voy a rescatarlos de la opresión de los egipcios. Voy a librarlos de su esclavitud; voy a redimirlos con gran despliegue de [Mi] poder y con grandes actos de justicia. (7). Y los tomaré como Mi pueblo; y yo seré su Dios.

Es decir, con la primera copa, la del Quiddush, también celebramos que HaShem puso fin a nuestra opresión, ya que dejamos de ser esclavos del Faraón. La segunda copa nos recuerda que HaShem nos sacó de Egipto. La tercera copa nos recuerda que al hacerlo, HaShem desplegó todo Su poder: las 10 plagas, la apertura del mar, etc. Y la cuarta copa, nos recuerda que HaShem nos eligió y nos tomó entre todos los pueblos para ser Su pueblo.

Pero, hay una 5ta idea, expresada en el próximo verso: (8) y los traeré a la tierra de Israel. Una idea que también se expresa al final del Salmo 136!

Al parecer, la discusión entre los sabios durante nuestro largo exilio fue: si bien somos libres y somos el pueblo elegido, ya NO tenemos la tierra de Israel. ¿Qué sentido tiene entonces decir esta 5ta bendición, cuando el tema principal es la salida de Egipto, y alabar a Dios en Pésaj por algo que perdimos?

Este debate nunca fue resuelto de forma definitiva. Y en la práctica, como dijimos, se sirve la 5ta copa y no se la bebe. Y cuando un debate entre los Rabinos no se puede resolver, se suele decir que cuando venga Eliyahu haNabi [y anuncie la llegada del Mashiaj], entonces resolveremos las dudas Halájicas inconclusas. De allí que a esta 5ta copa se la conoce popularmente como la copa de Eliyahu haNabi.

Vale la pena mencionar que en nuestros tiempos algunos Rabinos, Sefaradim (como el Rab Hayim David haLevi z”l y otros) y Ashkenazim (Rab Shelomó Goeren, z”l y otros) afirman que deberíamos volver a la costumbre de beber la 5ta copa de vino, ¡hoy más que nunca! ya que tenemos nuevamente la tierra de Israel. Por este motivo, muchos Yehudim que viven en Israel, especialmente Yehudim Ashkenazim (ya que Ribbí Yosef Caro z”l, no mencionó del todo la 5ta copa…) acostumbran a servir y beber la 5ta copa de vino en honor a Erets Israel.

QUIERA HASHEM QUE MUY PRONTO ELIYAHU HANABI ANUNCIE LA LLEGADA DEL MASHIAJ TSIDQUENU Y TENGAMOS EL MERITO DE CELEBRAR TODOS JUNTOS EN ISRAEL NUESTRA REDENCIÓN DEFINITIVA. AMÉN!

Para más información sobre la 5ta copa, ver este interesante artículo artículo en hebreo del Rab Moshé Tsuriel



Halel en Jerusalem ¡Lo más emocionante de Pésaj!

La fiesta de Pésaj se vivía con mucha intensidad en los tiempos del Bet haMiqdash (Gran templo de Jerusalem, destruido en el año 68 de la era común). Cientos de miles de Yehudim llegaban a Yerushalayim desde todos los confines de Israel y se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (=una ovejita o cabra) el 14 de Nisán.
Los que venían de afuera de Yerushalayim se hospedaban en casa de familiares o conocidos, o muchas veces, donde hubiera lugar. Las casas en Yerushalayim estaban abiertas para todos los que quisieran hospedarse. Y sólo cuando en una casa no había más lugar disponible, se anunciaba colgando un paño rojo arriba de la puerta. En nuestros días recordamos este gesto de hospitalidad cuando decimos al principio de la Hagadá: “que todo el que quiera participar del Seder de Pésaj, venga y participe”.
En las casas, la gente se juntaba en grupos de familias, amigos e invitados llamados “jaburot” o en singular “jaburá”. Cada jaburá, que podía consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartía un mismo qorbán.
La ovejita era llevada por la tarde del 14 de Nisán al Bet haMiqdash por uno o dos representantes de cada jaburá, y allí era sacrificada, mientras se recitaba el Halel.
Hay una hermosa costumbre, que pocos practican hoy en día, y que se practicó durante siglos en recuerdo a este Halel de víspera de Pésaj. ¿Saben cuándo solía la gente hornear las Matsot que se utilizaban en el Seder de Pésaj? ¡El 14 de Nisán! es decir, después del mediodía de la víspera de Pésaj. Exactamente cuando se acostumbraba a sacrificar el qorbán Pésaj. Este es el tiempo ideal para preparar las Matsot (mitsvá min hamubjar, la misma hora en la cual se preparan normalmente las jalot un día viernes). Y mientras se preparaban las Matsot en la víspera de Pésaj, ¡toda la familia cantaba el Halel!
Regresemos a Yerushalayim. Luego de ser sacrificado, el animal era asado en una sola pieza y llevado a la casa. Por la noche, siendo ya el 15 de Nisán, se realizaba el Seder de Pésaj más o menos como lo hacemos hoy. Se leía la Hagadá, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servía mucha comida, incluyendo otros qorbanot como jaguigá, y todo acompañado, por supuesto, de Matsá, Maror y Jaroset. La gente se sentaba sobre sofas o almohadones y comían reclinados, como los nobles. Bebían cuatro copas de vino templado, brindando por nuestra salvación, redención, libertad, y asignación como pueblo elegido. Al final de la cena, antes de la medianoche, se repartía el qorbán pésaj como afiqomán (última comida, o sobremesa) entre todos los miembros de la jaburá. Cada uno tenía que comer de ese qorbán por lo menos un pedacito del tamaño de una aceituna (kazait).
Hoy en día acostumbramos a poner en la bandeja de Pésaj, la que’ará, un hueso con carne (o entre los Ashkenazim, una pata de pollo) para recordar el qorbán Pésaj. Y también, al final del Seder comemos una porción adicional de Matsá, afiqomán diciendo: “[Comemos esta matsá ]en recuerdo al qorbánPésaj, que se comía una vez que uno está satisfecho”.
Al terminar de comer el qorbán Pésaj, se recitaba el Birkat haMazón, la bendición de agradecimiento a HaShem por nuestra comida.
Hacia la medianoche, una vez terminada la cena de Pésaj, llegaba un momento muy especial. La gente subía a las terrazas de sus casas y desde allí, mirando hacia el Bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, todo el pueblo cantaba el Halel, los Salmos de Tehilim, que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto. Creo que este era el momento más hermoso de la noche, cuando las voces de cientos de miles de Yehudim se juntaban para cantar el Halel, todos al mismo tiempo, con una misma melodía, y la ciudad se transformaba con ese extraordinario canto. La Guemará dice que las voces de ese multitudinario coro eran tan poderosas que las terrazas de la ciudad “temblaban”.
Hay quienes explican que hoy en día, para recordar ese hermoso Halel que cantábamos todos juntos al terminar el Seder, decimos todos juntos el Halel en la Sinagoga, antes de comenzar el Seder.
Quiera HaShem que el próximo año cantemos el Halel, en Yerushalayim, juntos, con una sola voz y con la misma melodía, frente a nuestro Bet haMiqdash. AMEN
יהי רצון שנזכה לחגוג את חג הפסח בבנין בית תפארתינו במב”י, אמן



¿Cómo beber 4 copas de vino y mantenerse sobrio?

שתה ארבעה כוסות אלו מיין שאינו מזוג יצא ידי ארבעה כוסות ולא יצא ידי חירות
EL TAMAÑO DE LAS COPAS
Cuando mencionamos la cantidad de vino que se bebe durante el Seder de Pésaj, “4 copas”, uno podría pensar que la intención es terminar el Seder embriagados… ¿Por qué? Pensemos por ejemplo que si uno bebió dos o tres copas llenas hasta el tope de vino, dependiendo del nivel de alcohol del vino, no debería conducir un vehículo.   Hoy en día una copa de vino promedio contiene 200cc- 300cc. Por lo tanto, 4 copas de vino significaría que cada uno de los participantes del Seder estaría bebiendo como un litro de vino, en cada una de las dos noches del Seder…
En el Pésaj debemos estar felices y agradecidos a HaShem por nuestra libertad. Pero ¿acaso hay que embriagarse en el Seder para sentirse libre?
Para aclarar este importante punto debemos hacer un poco de historia y remontarnos a 2000 años atrás, cuando las directivas del Seder fueron formuladas por nuestros Sabios.
Las copas de vino en la antigüedad eran mucho más chicas que las copas de vino en nuestros días. En el cuadro que se ve arriba podemos apreciar el cambio dramático en el tamaño de las copas de vino, desde el siglo 17 hasta nuestros días. Coincidiendo con lo que se aprecia en este cuadro, los Sabios del Talmud mencionaron que el tamaño de las copas de vino que acompañan las bendiciones del Seder (y a todas las demás bendiciones y ceremonias religiosas) era mínimamente rebi’it. Esto es, más o menos, 86cc (o 3 oz. , hay otras opiniones). Lo cual obviamente es muchísimo menos que el promedio de una copa en nuestros tiempos.
Pero eso no es todo…
VINO DILUIDO
Maimónides (MT, Hamets uMatsa 7:9) explica que el vino que se bebe en el Seder debe ser mazug, diluido con agua. Y para la gran sorpresa del lector moderno la cantidad de agua que los Sabios del Talmud y Maimónides aconsejan es: 3/4 agua, 1/4 vino (sic.).  Los Sabios explicaron que para que el vino represente un gesto de libertad y nobleza, debe ser tomado de una manera placentera, saludable y moderada ( שתיה ערבה).  Maimónides aclara que si en el Seder uno bebe 4 copas de vino “puro”, es decir: sin agua, si bien cumplió con la obligación de las 4 copas, falló en cumplir con la obligación de jerut, es decir, de actuar como personas libres y nobles, que beben para celebrar pero no para embriagarse. Técnicamente, como también lo aclara Maimónides, el total de las 4 copas de vino debe contener un mínimo de … rebi’it, o 86 cc de vino puro, y el resto debe ser agua. Esto puede parecer  muy diferente a las costumbres modernas, ya que para nosotros el vino diluido se considera algo de menor calidad. En la antigüedad, sin embargo, el vino puro (יין חי), era casi un concentrado de vino, y se consideraba imbebible, o una bebida que no correspondía a personas nobles y educadas.
EL VINO CAMBIÓ…. 
Un lector que escuchó una clase que presenté esta semana sobre este tema, me refirió a un artículo de Wikipedia (“krater”, en inglés) que afirma que en los famosos simposios  griegos solían beber el vino diluido con 3 partes de agua. Exactamente igual que lo que dicen los Jajamim del Talmud. Cito:  ”El consumo de vino ákratos (sin diluir) era considerado un grave error de juicio en la antigua Grecia, suficiente para caracterizar al bebedor como un borracho y alguien que carecía de moderación y principios. Los escritores griegos antiguos prescribieron que una proporción de mezcla de 1 parte de vino, 3 partes de agua era la óptima…
Este articulo también cita la razón por la cual el vino diluido no perdía su esencia y sabor a vino, aunque estuviera diluido con tanta agua. Continúo la cita: “…siendo que estas mezclas producirían una bebida no apetecible y acuosa si se aplicara a la mayoría de los vinos elaborados al estilo moderno, esta práctica de los antiguos ha llevado a la especulación de que los vinos antiguos podrían haber sido elaborados con un alto grado alcohólico y un alto contenido de azúcar , p.ej. usando uvas deshidratadas, y ese vino podía resistir mejor la dilución con agua… “.
Así también lo explicaron entre otro Rashí y Maimonides: el vino en los tiempos del Talmud era mucho mas fuerte que el de hoy.
EN NUESTROS DIAS
La práctica habitual hoy en día es por lo tanto un poco diferente. El tamaño mínimo que la tradición judía requiere de la copa no se modificó. Sigue siendo de aproximadamente 86cc. En cuanto a mezclar el vino con agua varios rabinos contemporáneos explican que hoy en día si bien agregamos agua al vino, no se podría añadir tanta agua (3/4) sin que el vino perdiese su sabor. El Rab Obadiá Yosef, por ejemplo, indicó que en nuestros días la mayoría de la copa debe ser llenada con vino, para que el gusto y la esencia del vino prevalezca. Esto varía obviamente, según el tipo y la calidad del vino que se utilice. Personalmente, he notado que si se mezcla vino de calidad media con un tercio de agua, esta proporción satisface los dos requisitos esenciales: 1. templar el vino y 2. preservar el sabor del vino.



El Maror y el antisemitismo

Anteriormente mencionamos que la idea de Pésaj, protección Divina, representa lo que HaShem hizo por nosotros. También dijimos que la Matsá simboliza lo que hicimos nosotros, los Yehudim, para merecer nuestra libertad. Y hoy hablaremos del Maror, que representa lo que hicieron los egipcios con nosotros durante nuestra estadía en su país.

En un pasaje fundamental que leemos en la Hagadá de Pésaj, Debarim capitulo 26, la Torá describe el método del Faraón para su solución final: exterminar a los judíos. Antes de dar la orden de matar a los niños judíos, el Faraón diseñó un plan de tres pasos:  ( וירעו אותנו המצרים ויענונו)

1.Demonización y difamación de los judíos.

2. Tomar el dinero de los judíos, aplicando impuestos a los extranjeros.

3. Esclavizando a los judíos.

Hoy nos referiremos solo a la primera parte de este plan:  la difamación antisemita.

CAMBIO DE GOBIERNO

Un tiempo después de la muerte de Yosef,  hubo un cambio de gobierno en Egipto, una nueva dinastía de faraones, que tomó o recuperó el gobierno por la fuerza. El nuevo Faraón, como siempre pasa en la política, se enemistó con los amigos del gobierno anterior, en este caso, nosotros: el pueblo de Israel. Para justificar esta enemistad, el Faraón tuvo que reescribir la historia (revisionismo) y hacer una gran propaganda de demonización anti-judía. El nuevo Faraón tuvo que invertir mucho esfuerzo en su campaña de difamación.  Ya que en el pasado reciente fue Yosef, un miembro del pueblo hebreo, quien había salvado a Egipto de una tremenda hambruna. Y al final en Faraón lo logró: los judíos fuimos caracterizados como abusadores, xenófobos y traidores.

La Torá, muy brevemente pero con una escalofriante precisión describe el discurso del Faraón. Lo escalofriante es que, de alguna increíble manera, este discurso y sus argumentos siguen siendo el repertorio habitual de los antisemitas modernos.

Veamos:

Exodo 1: (9)  “y [el Faraón] le dijo a su pueblo: “Miren, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros.

DEMAGOGIA

El Faraón le dijo a ‘su’ pueblo. Nótese que el Faraón NO se dirige a su corte, a su congreso o a su gabinete, como lo hace en otras ocasiones. En este discurso el Faraón le habla directamente al pueblo (por cadena nacional:), ya que necesita cambiar la opinión de su gente sobre los judíos. El efecto de un discurso directo es altamente beneficioso para su propaganda.

XENOFOBOS

El Faraón le dijo a ‘su’ pueblo. He aquí ‘un’ pueblo, los hijos de Israel. Si bien los judíos vivíamos en Goshen y seguíamos nuestras propias tradiciones, eso no nos hacia elitistas ni desleales a Egipto. El Faraón, sin embargo, toma cínicamente esta característica de los judíos (probablemente enfatizando la endogamia) para afirmar que los judíos NO son parte del pueblo egipcio, difamándolos y caracterizándolos como xenófobos y cerrados.

DEMASIADOS JUDIOS

Luego el Faraón dice que éramos muchos. “Son más que nosotros”, miente el faraón.  Los antisemitas modernos también exageran deliberadamente el número de judíos para prevenir al mundo sobre nosotros. La única vez que se minimiza el número de judíos es cuando los judíos somos las víctimas. “En la Shoá sólo murieron 1 million de judíos, lo demás es propaganda judía”, dicen por ejemplo los antisemitas contemporáneos.

MUY PODEROSOS, RICOS, INFLUYENTES

Luego el Faraón caracteriza a los judíos como poderosos y ricos. Y repite la mantra antisemita:   los judíos son más ricos que nosotros.  Pero hay que ver esta expresión con un poco más de profundidad y entender, sin alejarnos de la semántica hebrea, que el Faraón no está diciendo únicamente que los judíos son ricos. El Faraón dice:  “son ricos  por nosotros”, es decir: los judíos se hicieron ricos ¡quitándonos nuestro dinero! (ממנו). Este discurso del Faraón tiene que haber sido la inspiración  de “Los protocolos de los sabios de Zion” y de todas las teorías de conspiración anti-judías hasta nuestros días…

Veamos ahora el próximo versículo

El Faraón continúa: (10) Seamos, pues, mas astutos que ellos, no sea que se multiplique y en caso de guerra, se una con nuestros enemigos, pelee contra nosotros y se vaya del país.”

LOS JUDIOS SON MUY ASTUTOS

El Faraón dice indirectamente que los judíos son malévolamente inteligentes, “astutos”. Insinuando que fue así, con astucia, que explotaron a los egipcios y tomaron su dinero. “Ahora es el momento de hacerles pagar, y recuperar lo nuestro. Y la única manera de lidiar con los judíos es ser más astutos que ellos.”  Todo esto, por supuesto, crea en el pueblo egipcio un gran resentimiento hacia los judíos, a quienes se los culpa con mentiras de haber usado su inteligencia para abusarse de los egipcios.

LOS JUDIOS SON DESLEALES

Y ahora llega la estocada final del Faraón, la más conocida acusación antisemita. “Los judíos, en la eventualidad de una guerra, nos traicionarán. Se unirán a nuestros enemigos y pelearán contra nosotros. Y cuando alcancen la victoria se “escaparán de Egipto” hacia su propia tierra (sic.?!).

Todo esta propaganda del Faraón, que la Torá resume en sólo 2 versículos, logró su objetivo, ya que solo 3 versículos más adelante (Exodo 1:12) vemos el resultado de la propaganda antisemita. vayaqutsu…y los egipcios sintieron odio (o “desprecio”) por los hijos de Israel”. El terreno, sembrado con propaganda antisemita, está ahora listo para proceder a la solución final.  El Faraón ordena un genocidio selectivo muy cínico. Exodo  1:16 “Maten a los varones recién nacidos, pero dejen a las niñas”, así eliminamos a los judíos, y a la vez nos quedamos con sus mujeres.

Todo este odio y esta difamación infundada que sufrimos y seguimos sufriendo los judíos, comenzó por primera vez en Egipto. Y está representada por el Maror, la hierba amarga que en el Seder nos recuerda la amargura de la persecución y lo que uno siente cuando es acusado con falsedad y odiado gratuitamente.

HaShem nos ayudó y nos rescató de Mitsrayim de manos del Faraón y de su diabólica propaganda. Y así, en nuestros días, HaShem nos sigue protegiendo de todos aquellos que se levantan para difamar y destruir a nuestro pueblo, o a nuestro Estado de Israel.  




De la prosperidad a la asimilación en Egipto

ובני ישראל פרו וישרצו וירבו ויעצמו במאוד מאוד ותמלא הארץ אותם

“Y los hijos de Israel se reprodujeron, se multiplicaron profusamente, crecieron, y se hicieron muy, muy poderosos. Y la tierra se llenó de ellos”.

Confieso que siempre leí este versículo de la Torá de una manera diferente a la que estoy leyendo este año. Yo entendí este texto así: los judíos en Egipto habían crecido hasta el punto de convertirse en una amenaza demográfica para los egipcios. “Y la tierra se llenó de ellos”, significa que los egipcios notaban la presencia judía por todos lados. El texto en sí no halaga a los judíos por sus impresionantes logros económicos pero tampoco parece criticarlos. Solo menciona los hechos y nos explica la razón por la cual el Faraón decide poner un punto final al crecimiento de los judíos.

Permítanme presentarles ahora una lectura alternativa de este mismo texto y arribar a una conclusión un poco diferente.

VIVIR SIN COMUNIDAD
El texto comienza por describir la explosión demográfica y el éxito de los judíos (=crecieron) para luego explicar qué hicieron los judíos una vez que triunfaron. Cuando llegaron a Egipto los judíos vivían voluntariamente recluidos en la tierra de Goshen. Eran una sociedad de extranjeros privilegiados. Pero ahora (posiblemente 60 o 70 años, 2 o 3 generaciones después) ya no se sentían más como extranjeros, sino como parte integral del pueblo egipcio. Y su gueto ahora ¡les quedaba chico! Lo que la Torá nos dice aquí es que los judíos abandonaron su territorio, su comunidad, su barrio judío y comenzaron a expandirse por todo el país (“Y la tierra —de Egipto—se llenó de ellos), en busca de más riqueza, más poder y más influencia. Las barreras étnicas o sociales que les brindaba vivir en comunidad, y los protegía de la asimilación, eran ahora un estorbo para la continuidad de su desarrollo económico.Fue la primera vez —pero no la última —que la asimilación comenzó a gestarse como consecuencia de la prosperidad y el éxito por parte de judíos que se sentían integrados a la sociedad gentil.

OLVIDARSE DE DIOS
Si bien mi lectura (negativa) de este texto es un poco especulativa, hay razones para pensar que puede no estar muy equivocada. Aunque en otros contextos, la Torá advierte varias veces al pueblo judío acerca de los “riesgos” de la abundancia material. En el libro de Debarim (Capítulo 8) cuando la Torá describe la abundancia que habrán de disfrutar los judíos en la Tierra Prometida dice así: “Ten cuidado de no olvidarte de HaShem tu Dios y de abandonar Sus mandamientos… cuando hayas comido hasta hartarte y te hayas construido hermosas casas para vivir, y tus vacas y tus rebaños se multipliquen y tu plata y tu oro hayan aumentado, y cuando hayas prosperado en todo lo que posees… ten cuidado de que tu corazón no se haga arrogante y te olvides de HaShem tu Dios, que te liberó de la tierra de Egipto….”. ¿Y cómo comienza la asimilación? Olvidándose de Dios.

OLVIDARSE DE ISRAEL
Hay un elemento adicional que puede probar la sensatez de esta lectura. El notable el silencio de la Torá respecto al regreso del pueblo de Israel a su tierra. Todos recordamos que los hijos de Jacob vinieron a vivir temporariamente (“lagur”) en Egipto: se supone que iban a estar allí hasta que la situación mejorase, y luego regresar a la tierra de Abraham Isaac y Jacob. En Egipto Dios los bendijo con fertilidad. Recordemos que vencer la infertilidad fue el mayor drama del libro de Génesis. Ni a Sará ni a Ribqá ni a Rajel les fue sencillo traer hijos al mundo. Ahora, HaShem les concedió una descendencia inmensa que les hubiera permitido regresar a Israel “por las buenas” y restablecerse allí como un pueblo consolidado. Pero este versículo parece decir que los judíos, que disfrutaba de un altísimo nivel de vida muy elevado, estaban muy cómodos en “la nueva tierra”, donde cada vez había más judíos ¿quién quiere abandonar este paraíso económico? .
Entendido de esta manera este versículo parece expresar que el pueblo judío está en un callejón sin salida respecto a su identidad, a su espiritualidad y a su voluntad de regresar a Israel.

Irónicamente, pero de una manera que no debería sorprendernos en el 2023, parece que lo único que salvó a los judíos de la asimilación, fue el antisemtisimo de los egipcios.

 

ESTE ES EL TEXO HEBREO QUE ME INSPIRO A ESTAS REFLEXIONES

העמק דבר

por Naftali Zvi Yehuda Berlin ( 1816-1893) Varsovia, POLONIA

ותמלא הארץ אתם. מהם מיבעי וכן ת״א מנהון. אבל לשון המקרא אותם. בא ללמד דלא ארץ גושן לבד שהי׳ מיוחד לישראל ומלאה מישראל לבד. אלא אפילו כל א״מ שהי׳ עיקר ישיבת עם מצרים מ״מ מלאה הארץ את ישראל. ומשמעות אותם עמם. כמש״כ בספר ויקרא י״ז ה׳ עה״פ וזבחו זבחי שלמים לה׳ אותם. והיה כל מקום פנוי שמצאו ישראל לקנות ולדור נתישבו שמה. והיינו דכתיב במכת בכורות ופסח ה׳ על הפתח הרי שהיו הרבה בתי ישראל בקרב בתי מצרים. ואע״ג שיבואר להלן ב׳ כ״ה וג׳ ז׳ שפרעה נגש לישראל ולחצם לדור במיצר כדי להשפיל דעתם. מ״מ הי׳ באופן שנשארו בקרב ערי מצרים בין בתיהם. ובא הכתוב להקדים בזה סיבת שנאת מצרים וגזרת המלכות. ומחשבת חשד מה שלא עלה ע״ד ישראל. כ״ז בא משום שבקשו לצאת מרצון יעקב אביהם שישבו דוקא בארץ גושן כדי שיהיו בדד ונבדל ממצרים כמש״כ בפ׳ ויגש. אבל הם לא רצו כן. ובש״ר איתא עוד שפסקו למול מזה הטעם שאמרו נהיה כמצרים. דאחר שקבעו דירתם בקרבם מצאו טוב להם להשתוות למצרים ולא יהיו ניכרים שהמה יהודים. ומשום זה ביאר המדרש שהפך ה׳ לבם לשנוא עמו. וכבר ביארנו בס׳ בראשית עה״פ כי גר יהיה זרעך וגו׳ אשר היא הסבה שבכל דור ודור עומדים עלינו לכלותנו בשביל שאין אנו רוצים להיות כגרים ונבדלים מן האומות

“Y la tierra se llenó de ellos”. ¿Qué significa? … viene a enseñarnos que no solo el área de Gosén, que originalmente fue designada para Israel, estaba llena de ellos, sino que incluso todas las demás ciudades egipcias también estaban llenas de ellos. Esto significa que dondequiera que los judíos encontraban un espacio vacío en Egipto, lo compraban y se establecían allí. Esto es lo que está escrito en la plaga de los Primogénitos, que Dios tuvo que diferenciar entre las casas de los israelitas y las de los egipcios porque los israelitas tenían sus casas entre los egipcios. Y aunque… el Faraón había obligado a los judíos a vivir en sus propias areas para degradar sus espíritus, sin embargo… se instalaron dentro de las ciudades de Egipto, entre sus hogares. Este texto, por lo tanto, viene a anticipar la razón del odio y el decreto de de la esclavitud de los egipcios contra Israel: la sospecha de que Israel albergaba pensamientos de traición y querían apoderarse de Egipto. Esta fue la razón por la que Jacob quería que ellos habitaran específicamente en la tierra de Gosén, separados de Egipto, como dice en la Parasha Vayigash. ¡Pero los judíos no querían eso! Y [para asimilarse] incluso dejaron de circuncidarse por esta razón, diciendo que quieren llegar a ser como los egipcios… y no ser reconocidos como judíos… como ya hemos explicado en el libro de Génesis: “tu descendencia serán extranjeros en la tierra…” (Génesis 15:13), y cuando los judíos no se comportan como extranjeros, las naciones se levantan contra nosotros para destruirnos, porque no queremos estar separados de ellos.




La gran lección del Maror

Rabán Gamliel indica que el “Maror”, la verdura amarga que consumimos durante las dos primera noches de Pésaj, representa una de las tres ideas centrales que debemos transmitir a nuestros hijos en el Seder . El Maror nos recuerda que los egipcios nos demonizaron, nos esclavizaron y nos hicieron sufrir. Pero, ¿por qué es tan importante transmitir esta lección “dolorosa” a la próxima generación en la noche del Seder? ¿No deberíamos concentrarnos exclusivamente en celebrar nuestra libertad?

Hay varias razones por las que debemos recordar el significado del Maror.

Primero, al debatir el orden en que debe contarse la historia de Pésaj, nuestros sabios entendieron que tenemos que mencionar las cosas malas que nos sucedieron, y que estos recuerdos dolorosos deben mencionarse primero, para que de esta manera apreciemos más y mejor la libertad que obtuvimos y las cosas buenas que nos pasaron.

Segundo, porque el odio hacia el pueblo judío, simbolizado por el Maror, lamentablemente no es algo del pasado. De alguna manera, nuestros hijos deben saber que nuestro destino como pueblo elegido implica estar expuestos a la demonización y a la persecución. Es una parte integral del privilegio de pertenecer al pueblo judío.

Y creo que hay una razón adicional muy importante para preservar la memoria de nuestro sufrimiento. La Torá nos enseña a canalizar de manera positiva la memoria del dolor que sufrimos en Egipto. ¿Cómo? Haciendo todo lo posible para que otras personas NO sufran. Esta idea y el momento en que esta idea es transmitida, me parece que es una REVOLUCIÓN en el pensamiento humano.

Hay un patrón de conducta que siempre se repetió en la historia. Las civilizaciones que fueron oprimidas y esclavizadas luchaban por su libertad, y luego, cuando triunfaban, su primera necesidad era la venganza: hacer sufrir a sus perseguidores. Pero no terminaban ahí. Una vez que las personas que habían sido oprimidas se volvían más fuertes y poderosas, se dedicaban a conquistar otros pueblos, esclavizarlos y hacerlos sufrir, como habían sufrido ellos. Este comportamiento sádico es un fenómeno psicológico bien conocido. Las estadísticas muestran que hay una proporción muy alta de personas “abusivas” (en todos los sentidos) que han sido abusadas en el pasado.

La Torá presenta aquí una revolución moral. Una visión 180 grados diferente.

La Mitzvá que la Torá más veces repite es: “Y amarás [= te preocuparás por, cuidarás de…] al extranjero [= los pobres, las personas más expuestas al abuso], porque ustedes han sido extranjeros en la tierra de Egipto”. La Torá nos enseña a canalizar el abuso que sufrimos en Egipto de una manera contra-intuitiva, casi sobrenatural. En lugar de alimentar o justificar la sed subconsciente de venganza y abuso, nosotros, el pueblo de Dios, debemos comportarnos con más compasíon con los necesitados. 

La Torá nos dice: Tú sabes lo que significa el sufrimiento, por lo tanto, no dejes que otras personas sufran ya que estás mejor calificado que aquellos que no sufrieron, para evitar que otros sean humillados y oprimidos.

Si bien aquellos que experimentaron opresión naturalmente albergan sentimientos de venganza, a los judíos se nos pide que enseñemos a nuestros hijos a preservar el recuerdo de nuestra aflicción para procesar nuestros recuerdos de abuso de forma positiva y ser más sensibles  con aquellos que sufren.

Conozco a muchas personas buenas y generosas. Pero, sinceramente, las personas más amables, compasivas y angelicales que he conocido son algunos sobrevivientes del Holocausto. Entre ellos, por ejemplo, a la rabbanit Esther Jungreis z”l, que dedicó su vida a inspirar a otros a ser buenos, generosos y pacientes (mira su video abajo). O a Yehuda Lindenblatt, un sobreviviente de la Shoah –un hombre muy mayor– que se dedica a ser voluntario en Hatzalah y salvar vidas. Con los años, he conocido a muchos otros sobrevivientes del Holocausto. Y me sorprendió su extraordinaria amabilidad y altruismo. Estos ancianos sufrieron lo inconcebible. Sus familias fueron destruidas. Y siguiendo el sentido común de los abusados que se transforman en abusadores, los sobrevivientes del Holocausto deberían ser las personas más malvadas y abusivas del planeta. Sin embargo, ¡son todo lo contrario! Y creo que todo el crédito le corresponde a nuestra Torá, a esta increíble idea que Dios proyectó en nuestras mentes: DEBEMOS AYUDAR A LOS QUE SUFREN, PORQUE SABEMOS PERSONALMENTE LO QUE SIGNIFICA EL SUFRIMIENTO. Esta idea contra-intuitiva en términos de psicología humana, es una idea Divina, que se convirtió en parte de nuestro carácter y nuestro ADN.

¡Que HaShem nos inspire y nos ayude para que siempre estemos del lado de los que dan!

AMÉN




JAMETS PSICOLÓGICO

AIRES DE GRANDEZA

Durante Pésaj está prohibido comer o poseer cualquier alimento que sea o contenga Jamets. ¿Por qué? Más allá de las razones históricas bien conocidas –nuestra redención fue tan presurosa que no hubo tiempo para que la masa del pan se eleve– nuestros Rabinos vieron en el Jamets, el proceso de fermentación que eleva a la masa, una representación muy significativa. Compararon al Jamets con la soberbia. La masa que se infla sola, con el individuo que permite que su ego se expanda y se engrandezca. La soberbia y el Jamets son simplemente:  aire; una inflación ilusoria del yo.

LA LIBERTAD Y EL CONSUMO

Pero, ¿por qué nos ponemos a pensar en arrogancia y en humildad específicamente durante Pésaj? Porque no todas las personas están expuestas al riesgo de convertirse en individuos arrogantes. Un esclavo judío en Egipto, por ejemplo, no podía darse el lujo de ser vanidoso. El riesgo de la vanidad excesiva solo es relevante para un hombre libre, pudiente, dueño de su vida. Y en Pésaj, cuando conmemoramos nuestra libertad, tenemos en mente que como individuos soberanos, fácilmente podríamos caer en un tipo diferente de auto-esclavitud. Una esclavitud mental. Una adicción a los aspectos inflables de nuestro ego: la soberbia. La sociedad moderna, en sus incansables esfuerzos por convertirnos en esclavos del consumo. Siendo más narcisistas, más egocéntricos y más hedonistas. Nos empuja a convencernos de que debemos tener no sólo todo lo que necesitamos, sino también todo lo que queremos y deseamos. Esta inmensa ambición, cuando se satisface, puede derivar fácilmente en arrogancia: sentir que SOY más que los demás, porque TENGO más que los demás.

HUMILDAD Y AUTOESTIMA

La Matsá, un pan plano, sin miga ni pretensiones, representa la humildad.   Ser humilde no significa degradarnos, humillarnos. Sino asumir la verdadera dimensión de la vida humana, tomando conciencia de nuestra ineludible mortalidad, y reconociendo nuestra dependencia de Dios. La humildad, en un plano psicológico, es también la esencia de la autoestima. Quererse, y fundamentalmente aceptarse, es un prerrequisito para estar en paz con uno mismo. El individuo arrogante es inseguro. Necesita el halago público y el permanente aplauso de los demás para sobrevivir emocionalmente. Busca la aprobación del otro, a veces desesperadamente, con el fin de compensar lo que le falta, o porque es incapaz de enfrentar sus propias fallas y errores. Solo el humilde, la persona que no necesita el aplauso de los demás para sentirse mejor, es verdaderamente libre, independiente. El hombre humilde es capaz de admitir sus desaciertos, cambiar y mejorar. La persona arrogante, por otro lado, no puede admitir errores y, por lo tanto, le es imposible cambiar. Y al no poder corregirse, termina adaptándose a sus propios defectos. Esclavizándose a ellos. La arrogancia es un Faraón tirano que condena nuestra personalidad al estancamiento.

HUMILDAD y ESPIRITUALIDAD

La arrogancia, este Jamets mental, es la principal barrera entre el hombre y su prójimo. Y también entre el hombre y Dios. La persona arrogante no concibe “servir a Dios”, pretende más bien “usar” a Dios para su propio beneficio. Nuestros rabinos explican que desde la perspectiva del hombre soberbio, “no hay lugar en este mundo para él y para Dios”. ¿Qué significa esto? Que si la realidad de la existencia fuera un círculo, alguien (o Alguien) tiene que estar en el centro. Y en el centro, no hay lugar para dos. El arrogante se sitúa en el centro y desplaza a Dios a la periferia. En esa relación, él no sirve a Dios, sino que trata de servirse de Él.El objetivo más importante de la vida de un individuo judío es alcanzar un nivel de humildad que reconoce que Dios está en el centro. Y asumir que uno, el ser humano, está aquí por Él y para Él. Una misión imposible para el individuo soberbio, esclavizado a su pequeñez…

De la misma manera que eliminamos cada migaja de Jamets de nuestros hogares, debemos borrar todo rastro de vanidad y soberbia de nuestros corazones.




¿Qué significa la palabra Pésaj?

Rabban Gamliel dice que hay tres palabras que se deben exponer en el Seder para cumplir con la obligación mínima de enseñar a nuestros hijos la historia de nuestro Éxodo de Egipto: Pésaj, Matzá y Maror.

Maror representa el sabor de la esclavitud.

Matzá representa el sabor de la libertad obtenido a través de la intervención divina.

¿Pero qué es Pésaj?

¿Qué significa «Pésaj» y qué nos enseña que podemos aprender hoy?

Pésaj fue un sacrificio animal, una ofrenda. Pero a diferencia de los sacrificios mencionados en la Parashá de nuestra semana, Vayiqra, el sacrificio de Pésaj tenía un propósito único. Un cordero, una oveja joven, tenía que ser sacrificado por los esclavos judíos el 14 de Nissan. HaShem le dijo al pueblo judío que sacrificara un cordero y marcara el poste de la puerta de sus casas con su sangre. Las casas judías con la sangre en las puertas no serían afectadas por la peste que condenaba a los primogénitos a la muerte.

LIBERTAD MENTAL

Este sacrificio de Pesaj representa lo que el pueblo judío tuvo que hacer para merecer su libertad física. Y la razón es la siguiente: los cambios socioculturales generalmente tardan muchos años o décadas en ocurrir. En el caso del pueblo judío, todo sucedió en unas pocas horas. El 10 de Nissan, Dios ordenó a los judíos que tomaran una oveja y la sacrificaran el 14 de Nisan. Recuerden que los egipcios adoraban a muchos animales porque creían que los animales poseían algún poder sobrenatural dado por los dioses. Las ovejas, especialmente el macho adulto llamado «carnero», representaban la virilidad y el poder de la procreación. Los israelitas ahora enfrentaban un serio desafío: Dios, por un lado, les había ordenado que tomaran a uno de los «dioses egipcios» y lo sacrificaran, lo asaran y lo comieran. Al hacerlo, los israelitas demostrarían a Dios, pero principalmente a sí mismos, que eran «libres» de la cultura idólatra de los egipcios. Tengan en cuenta que los judíos vivían completamente integrados en la sociedad egipcia durante 210 años y que, obviamente, estaban expuestos a todo tipo de supersticiones de la sociedad aboda zara (idolatría). Matar a un cordero, por lo tanto, presentaba una gran dificultad psicológica. ¡Después de todo, sus amos egipcios consideraban al carnero «un dios»! Y si un esclavo naturalmente temía a sus amos, ¡cuánto más temería al dios de sus amos! En la víspera de Pésaj, sin embargo, el pueblo judío sacrificó el cordero, y en un único acto extremadamente difícil y de extraordinario coraje, se liberaron de la cultura de la idolatría y sus supersticiones. Esa noche, al hacer el sacrificio de Pésaj, los judíos abandonaron mentalmente Egipto y le mostraron a HaShem que

estaban listos para seguirlo a Él.

PROTECCIÓN

Todo lo anterior se refiere al sacrificio de Pesaj. Pero aún necesitamos entender el significado de la palabra «Pésaj». En inglés, por ejemplo, Pésaj generalmente se traduce como «Passover» (es decir, pasar por encima), de acuerdo con esto, cuando HaShem causó la muerte de los egipcios primogénitos, «pasó por encima» de las casas de los judíos y no los afectó. Sin embargo, según el rabino Menashe Ben Israel (1604-1677) y otros comentarios, la idea de «Pésaj» en la Torá es un poco más profunda y, al mismo tiempo, menos conocida. En su opinión, la palabra «Pésaj» y su verbo «Pasaj» no deben entenderse como «pasar por encima» sino como «protección». Así es como el Targum Onkelos tradujo «pasaj», jayis, le importó>cuidó (como אדם חס על ממונו). Y esto, entonces, es lo que sucedió: Cuando HaShem desató la décima plaga, una epidemia enviada por Dios –que la Torá llama el «maschjit» y causaba la muerte de los primogénitos (ver Shemot 12:13 y 12:23)– HaShem «protegió» (pasach ‘al) las casas de los israelitas, que estaban marcadas con sangre en los postes de las puertas, y no permitió que esta plaga mortal afectara a los primogénitos judíos. En «Pesaj», por lo tanto, recordamos que Dios protege constantemente y directamente al pueblo de Israel. Esta protección sobrenatural (hashgacha peratit) comenzó la noche del 15 de Nisan, la noche del Seder, conocida en la Torá también como lel shimurim, «la noche de protección». La supervivencia del pueblo judío desafía las estadísticas y las predicciones lógicas. El grupo humano más perseguido en la historia de la humanidad existe gracias a la protección milagrosa y permanente de Dios. ¡Y eso es exactamente lo que celebramos en Pesaj!

 
 
 

MATERIAL PARA EL SEDER DE PESAJ

 
 
 √ Recomiendo a los lectores que visiten la página de AISH aquí, donde encontrarán muchísimo material educativo para adultos, así como también juegos para niños, aquí
 
√ Para encontrar muchísimos juegos educativos para niños, incluyendo una enorme lista de preguntas para Pésaj se puede visitar este sitio web  (en inglés)
 
√ La Sra Zelma Curiel de Argentina me envió este hermoso juego, que ella misma diseñó, «¿Qué ves?» para imprimir, y hacer participar a los niños del Seder de Pésaj. Ver aquí
 
√ El Rab David Sutton de Nueva York, me mandó sus comentarios de la Hagadá en Inglés. Ver aquí
 
√ Valeria Judith Salem, de Argentina, nos cuenta su experiencia: Rab, me gustaría compartir con usted lo que hice el año pasado en mi casa: decoré todo el largo de la mesa dividiéndola en dos (keriat iam suf) con una larga tela de arpillera y a los costados papel celofán enrollado de color celeste…en el medio puse animalitos y personitas de juguete! Eso motivo muchísimo no solo a los niños sino también a los adultos! Y a su vez cada chico que participaba se ganaba un ticket para ser canjeado en un kiosco de premios y golosinas de Pésaj! Mis hijos me piden que se repita! Creo que jamas lo olvidaran!
 
√ Zelma Berson, de Argentina, que nos envió el año pasado un juego de “cards” con adivinanzas nos contactó este año nuevamente. “Shalom… le envío la segunda parte de ¿qué ves? VER AQUI (repuestas: Pésaj, Matsá, Eser hamacot, man, shirat hayam, corban, piramide, jag aviv, ranas , barej, 4 cosot, sne boer, miriam, halajm ania, Moshe, Aharón
 
√ Agradecemos también el material de Tania Shamai de México . Ver AQUI y AQUI
 
√ Y también agradezco al rab Ramy Avigdor del Centro Kehila de Israel. Vean este hermoso material de Pésaj https://centrokehila.org/category/pesaj-2
 
√ Para los estudiantes más avanzados recomiendo este fantástico comentario de la Hagadá escrito por el rabino Don Ytsjaq Abarbanel (1437-1508). Ver  aquí . Esta hagadá comienza con 100 preguntas o temas de discusión (she’arim) que serán abordados a lo largo de su comentario. No se salteen la introducción, donde el Rab Abarbanel cuenta su increíble (y trágica) historia personal.
 
√ Para los que quieran disfrutar de una Hagadá en español antiguo, ver esta Hagadá publicada por el Rab Ytsjaq Yehuda Leon Templo, en Amsterdam, 1728. Esta interesante Hagadá comienza con una receta: la del Jaroset (polvo de ladrillo). No se lo pierdan!!!!
 
√ También recomiendo la hagadá del Rab Israel Yaaqob Algazi (1680-1757), miren su explicación del Ha Lajmá, donde conecta este texto con nuestra obligación de ser generosos con los pobres, como una forma de agradecer lo que Dios hizo con nosotros al sacarnos de Egipto. Ver aquí

 




Mi receta del Jaroset

 Según Maimónides, el Haroset se hace con frutas secas (higos, dátiles o pasas de uva) y vinagre de vino y los tebalín  o hierbas. Las frutas le dan el color y la textura del barro; el vinagre su sabor agridulce,  y los tebalín, el aspecto del material que usaron nuestros antepasados en la esclavitud de Egipto para hacer el “adobe”, esto es, el ladrillo de barro y pajilla.

Siguiendo la receta de Maimonides, preparé sin dificultades una pasta con dátiles secos, higos secos y vinagre.

Pero siendo que nadie parece darle importancia a los tebalín, tenía que ponerme a buscar algo para poner en el Jaroset y que se parezca visualmente al “teben” o paja.

Fui de compras, buscando algo desconocido. Primero fui al supermercado. Se me ocurrió que los brotes de alfalfa podían ser los tebalín, pero necesitaba hierba seca, no algo fresco que pueda estropearse. En un momento dije: “Eureka”, ¡encontré las “pajitas”. Eran unos “hongos japoneses Enoki” con certificación Kosher. Eran largos, blancos y delgados. Perfecto para los efectos visuales. Compré una bolsa pequeña para probar. Pero Coty no estaba muy conforme con tener hongos japoneses en el Seder. En ese momento tuve que elegir entre mi esposa y Maimónides … y como todos entenderán, deje a un lado los “Enokis”…

Luego, fui a “Everfresh”, el almacén Kasher local, para buscar una alternativa. Vi palitos de canela, que podrían tener la forma perfecta, pero eran demasiado oscuros, demasiado similares al color del Jaroset. Y necesitaba los efectos especiales de colores que marcaran el contraste entre el barro y la paja. También encontré una bolsita de cáscaras secas de naranja, pero me parecieron demasiado cortas. Luego vi en el fenecer “Espirales congeladas de calabacín”, pero eran demasiado parecidos a espaguetis… no para Pésaj. Las ramas de lavanda se veían perfectas. Llame a mi esposa y me recordó que debiera usar algo comestible.

Llegué a casa con algunas compras: Algunos artículos comestibles, otros no comestibles, otros congelados. Estaba indeciso sobre lo que podía usar y sabía que tenia que experimentar. Entonces, ¡ocurrió un pequeño milagro! Coty me trajo un pequeño paquete de Rosemary Leaves (hojas de Rosemary o romero) para que yo le dijera si eran kasher para Pésaj.

Y cuando las vi se prendió la lamparilla!   Las hojitas secas de Rosemary eran una opción perfecta. El color es claro, entre blanco y amarillo. Eran hierbas como lo requería Maimónides, y comestible, como lo requería mi esposa. Pero había un problema. Las hojas eran muy cortas. Se iban a perder dentro del Jaroset… Y mientras estaba observando las hojitas, y pensado cómo mezclaras con el Jaroset, tuve una “visión”: me acordé del Jaroset marroquí, que se prepara en forma de bolitas, como si fueran bolitas de falafel o albóndigas. Y de pronto visualicé a las hojas de Rosemary mezcladas con las bolitas de Jaroset. ¡Y ahí fue cuando vi al barro con las pajitas!

Del lado izquierdo se ve el barro con la pajilla para hacer los ladrillos. Del lado derecho, el Jaroset con las hojitas de Rosemary . 



Pesaj, a través del Jaroset

«Y [los egipcios] amargaron la vida [de los hijos e Israel, obligándolos a hacer] las obras más duras, [como la extracción del] barro y [la fabricación de los] ladrillos …»

Éxodo 1:14

LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO

Durante varias décadas, desde la época de Yosef hasta la nueva dinastía egipcia (la XVIII?) que gobernó Egipto, los judíos tuvieron una vida privilegiada. Vivían en una zona segura y fértil: Goshen. No les faltaba comida. Disfrutaban de prosperidad, buena salud y otros privilegios.  Este bienestar material les daba a los judíos poder e influencia.  Pero cuando llegó un nuevo Faraón al trono, encabezando una nueva dinastía, buscó frenar el poder de los judíos y su crecimiento demográfico. Primero les impuso impuestos excesivos para empobrecerlos y debilitarlos. Pero no tuvo éxito.  Luego, el Faraón pasó a la segunda etapa de su plan: el enfrentamiento directo. El Faraón declaró a los judíos oficialmente como los  “enemigos del pueblo» y los privó de su libertad. 

LOS ESCLAVOS DEL PUEBLO

Visualizar este escenario donde los judíos son denigrados y llevados desde lo más alto de la sociedad a lo más bajo, de la noche a la mañana, es muy difícil desde nuestras cómodas residencias. Este evento solo puede volverse más real –y aterrador– si pensamos en la Shoah. Elie Wiesel, en su libro «Job: Ou Dieu dans la tempête» (francés) fue uno de los primero en comparar el cautiverio de Egipto con el Holocausto. Según Wiesel las propiedades y los bienes de los judíos fueron confiscados por el gobierno. Los hombres y mujeres fueron sacados a la fuerza de sus hogares y llevados a «guetos»  o campos de concentración, donde fueron obligados a trabajar para el gobierno. Según el el rabino Wisser, mejor conocido como el Malbim (Rusia, 1809 – 1879) muchos judíos fueron entregados a los ciudadanos egipcios como mano de obra gratuita, y como «reparaciones» por todo el dinero “que los judíos ganaron en los buenos tiempos”.  Estas son las palabras del Malbim:  «los judíos fueron tomados como esclavos permanentes, pero ya no trabajaban para el monarca [el gobierno], sino para la población en general. Los judíos eran ahora los esclavos de los esclavos [del Faraón] y estaban obligados a hacer cualquier trabajo que cualquier egipcio les pidiera».

LA VENGANZA DE LOS EGIPCIOS

La Torá describe cómo los ciudadanos egipcios trataron a sus esclavos judíos. «Y los egipcios amargaron sus vidas con duros trabajos». Había algo personal en este maltrato a los judíos. Animosidad. Resentimiento. ¿Por qué? Porque el nuevo faraón  —un revisionista calculador—cambió la narrativa de la historia y demonizó a Yosef y a sus descendientes . Yosef pasó de ser el héroe que salvó a Egipto de la hambruna, al villano que aprovechó la hambruna egipcia para favorecer a su propia familia. Así, los egipcios comenzaron a mirar a los judíos ahora como abusadores y este resentimiento se traducía ahora en la más terrible venganza: los judíos «ricos» eran ahora los esclavos de pueblo. Mano de obra gratis para los resentidos egipcios, “que disfrutaban” de tenerlos bajo sus pies.

TRABAJAR HASTA MORIR

Los trabajos asignados a los judíos eran, por supuesto, los peores. Los más insalubres y los más arriesgados. Lo que nadie más estaba dispuesto a hacer en Egipto. ¿Qué sabemos de estos trabajos? Los niños pequeños dibujan a los esclavos judíos arrastrando piedras, pero esto no es lo que dice la Torá. El primer trabajo duro mencionado por la Torá es el de «jomer ulbenim», barro y ladrillos: no piedras. Incidentalmente, en el sur de Egipto se utilizaba la piedra para la construcción, pero en el norte, en el delta del Nilo, donde residían los judíos, se utilizaban ladrillos de barro.  Al parecer, de todos los arduos trabajos que había que hacer en Egipto, el más humillante, agotador y letal era el de producir estos ladrillos. ¿En qué consistía este trabajo?  Los ladrillos de Egipto estaban hechos de dos materiales: 1. barro o lodo y 2. paja. Estos ladrillos de barro, también conocidos como “adobe” se usan en las áreas rurales de casi todo el planeta, y se siguen fabricando en las orillas del Nilo hasta el día de hoy (ver video al final de este artículo) . Los esclavos judíos tenían que extraer el lodo del Nilo, que era rico en minerales, pero dañino para la piel. Transportarlo, mezclarlo con estiércol y revolverlo con los pies y las manos durante 4 o 5 días, hasta que el lodo alcanzase el punto de fermentación. Luego, se introducía la paja en ese lodo para hacerlo fuerte, sólido y duradero y se vertía esa mezcal en los moldes de ladrillos. Todo este trabajo se realizaba en los pantanos del Nilo, un río infestado de cocodrilos, hipopótamos y mosquitos, y bajo el sol abrasador del desierto que quemaba la piel.

EL JAROSET

Hay dos comidas que la Torá indica que debemos consumir en el Seder de Pésaj: la Matsa, que nos recuerda que fue Dios –y no Moises o cualquier otro líder politico –quien nos liberó de Egipto. Y el Maror, una verdura agria que nos recuerda el sabor de la esclavitud. Los Sabios agregaron dos alimentos más para ayudarnos a experimentar lo más físicamente posible la esclavitud y la libertad. Por un lado introdujeron las cuatro copas de vino, para celebrar nuestra libertad. Y por otro lado nos indicaron preparar el Jaroset, que de acuerdo a Maimonides es una Mitsvá establecida por los Rabinos, para recordar la esclavitud, especialmente  al combinarlo con el Maror . El Jaroset es una pasta hecha con frutas frescas, frutos secos y vino o vinagre, que nos recuerda el color y la textura del barro.  La imagen del barro en nuestras manos se ha grabado en la memoria colectiva de nuestro pueblo como un trauma nacional de la esclavitud y la opresión. Y el Jaroset nos lo recuerda en el Seder. 

LA RECETA DE MAIMONIDES

Hay algo más. Siguiendio estrictamente lo que cuenta el Talmud, Maimonides indica que al Jaroset  se le debe agregar “pedacitos de hierbas” (tebalin) , que representen visualmente las pajillas que se agregaban al barro para construir los ladrillos.  No sabemos cuales eran esas hierbas comestibles, pero sí sabemos que no son para darle sabor al Jaroset sino para crear “efectos visuales”. Por eso, Maimónides indica que las hierbas no deben ser molidas sino cortadas en pequeños trocitos para que se vea como la paja (teben) y así el Jaroset parezca el “barro con las pajillas” (טיט ותבן). La presencia de este ingrediente, las hierbas o tebalín, era imprescindible en los tiempos del Talmud. La Guemará en Pesajim relata que la costumbre generalizada en Jerusalem era que cuando la gente llegaba a los mercados para hacer las compras de Pésaj los comerciantes anunciaban: “Vengan y llévense (gratis) las hierbas para cumplir con la mitsvá [el precepto del Jaroset]” 

LA FUNCION DE LAS HIERBAS

Ya que el efecto de estas hierbas debe ser visual, no hay una limitación respecto al tipo de hierbas o vegetales que se deben usar parea este propósito . Algunos rabinos mencionaron especias, como la canela, el jengibre, o las ramitas de hisopo, aclarando que NO deben ser molidas sino cortadas. El Rab Maharil (1366-1427) creo que fue el más explícito, al decir que se usen hierbas cortadas en trozos largos y finos (מחותכין ארוכין) para darles el aspecto de “pajillas”.   Hoy en día –por alguna razón que todavía no he podido comprender — casi todas las recetas del Jaroset incluyen especias o hierbas aromáticas ¡Pero ninguna menciona estas hierbas que le dan al Jaroset el efecto visual que debe despertar en nuestra memoria…. Por alguna razón este importantísimo elemento ha caído en desuso.

TEXTOS DONDE MAIMONIDES MENCIONA EL JAROSET

מ”ת, הלכות חמץ ומצה, פ”ח

ה“ב :מתחיל ומברך בורא פרי האדמה, ולוקח ירק ומטבל אותו בחרוסת

ה“ח: בזמן הזה, שאין שם קרבן, אחר שמברך המוציא לחם חוזר ומברך על אכילת מצה, ומטבל מצה בחרוסת ואוכל, וחוזר ומברך על אכילת מרור ומטבל מרור בחרוסת ואוכל, ולא ישהה אותו בחרוסת שמא יבטל טעמו, וזו מצוה מדברי סופרים, וחוזר וכורך מצה ומרור ומטבל בחרוסת ואוכלן בלא ברכה זכר למקדש.