GENESIS 2:18: No es bueno que el hombre este solo

לא טוב היות אדם לבדו

“No es bueno que el hombre este solo…”  Génesis 2: 18

En el segundo capítulo de Bereshit (Génesis) la Torá nos cuenta en más detalle la creación del hombre y de la mujer.  Nos explica que el Creador inicialmente creó al hombre solo, sin la mujer, y luego, en una segunda etapa creó a la mujer.

HOMBRE y MUJER ¿QUIEN ES SUPERIOR?

Este orden en la Creación no establece ni sugiere un nivel de superioridad del hombre. En realidad se podría argumentar todo lo contrario. 1. En el relato de la Creación vemos una “evolución” desde lo menos sofisticado a lo más sofisticado.  Primero HaShem crea la materia: átomos. Luego con los átomos crea la atmósfera y los continentes. Recién al final del Tercer Día de la Creación aparecen las primeras células con la creación de las plantas.  Luego, en el Quinto Día, llegan los animales ovíparos: insectos, aves, peces, reptiles, anfibios. En el Sexto Día HaShem crea  a los mamíferos, seres que son superiores a los ovíparos (sangre caliente, cerebro más complejo, producción de leche etc.) .  Al final del Sexto Día HaShem crea al hombre, un mamífero, pero con un elemento Divino superior: su inteligencia.  Y la mujer aparece al final. Fue la última creación Divina. Y explicaron los Sabios que la mujer fue creada con biná yeterá, una inteligencia superior.    2. El hombre fue creado a partir de una fuente “inferior”, el polvo de la tierra, al igual que los mamíferos.   La mujer, y solamente la mujer, fue creada a partir de un cuerpo vivo, una  fuente “superior” al polvo de la tierra.

SPECIAL DELIVERY (Creada por pedido especial)

Hay otra lección muy importante que se aprende del orden el el cual la mujer fue creada. En Bereshit 2:18-20, el Creador le muestra al hombre los animales.  Adam, el primer hombre,  es invitado a designar el nombre de los animales y reconocerlos como una categoría diferente del ser. El famoso comentarista bíblico Radaq explica que este encuentro entre Adam y los animales le sirvió al hombre para reconocerse a sí mismo como un ser que, a diferencia de todos los demás, posee un elemento “divino” superior: su espíritu, su inteligencia. Además, si bien el elemento sexual todavía no aparece en este contexto, el “género”, lo masculino y lo femenino, también es reconocido por Adam en los animales al verlos en parejas.  Y fue entonces o gracias a esto que Adam se dio cuenta que él estaba solo.   La Torá afirma que el hombre no encontró entre los animales una “compañía” (עזר), o sea, alguien más, de un género diferente, pero (כנגדו) “en un nivel similar”, alguien en su mismo nivel mental, con la posibilidad de pensar y elegir.  El encuentro con los animales le ayudó a Adam a comprender simultáneamente su singularidad y su soledad. Quizás ésta sea la razón por la cual HaShem no creó a la mujer al mismo tiempo que al hombre. Para que el hombre llegue a darse cuenta por si mismo , gracias a su inteligencia Divina, que precisa de una compañía y que esa compañía (o compañera) todavía no existe.  Y así, aún antes de que la mujer o la sexualidad existiese, el hombre ya “desee” a la mujer.

La mujer no fue impuesta por Dios al hombre. Fue el hombre quien solicitó a HaShem que creara a la mujer. Los rabinos del Midrash expresaron esta profunda idea explicando que después de conocer a los animales Adam rezó (esta fue fue la primera plegaría!) y le pidió a HaShem una compañera a su nivel.




LA BENDICION DE LOS COHANIM

El texto de Bircat Cohanim, la bendición de los Sacerdotes, se encuentra en la Perashá de esta semana, Nasó. Esta bendición, que contiene 3 versículos, y menciona 6 elementos o cualidades que todos deseamos recibir de Dios. Si bien los Cohanim son los que recitan esta bendición para toda la comunidad, es Dios quien nos concede estas bendiciones y no los Cohanim.  Ademas de su profundísimo contenido cabe destacar que el texto está presentado en una progresión matemática muy precisa: el primer versículo tiene 3 palabras y 15 letras. El segundo 5 palabras y 20 letras. Y el tercero  7 palabras y 25 letras.

Como dijimos, cada pasuq contiene dos bendiciones, una complementa a la otra .

Veamos.

יברכך ה  El primer pasuq dice: “Que HaShem (= Dios) te bendiga y te proteja”.

TE BENDIGA: Esto quiere decir: que HaShem te conceda y te otorgue todas las bendiciones materiales que necesitas, casa, comida, vestimenta, etc.  Por supuesto que el hecho que Dios me bendiga no quiere decir que yo espere que Dios me conceda todos lo que necesito sin yo trabajar para merecerlo. “La bendición de Dios no reemplaza el esfuerzo humano, sino que lo gratifica con frutos”. El hombre debe trabajar la tierra y plantar las semillas. Y si Dios me concede Su bendición, las semillas crecerán y obtendré sus frutos.  La bendcion implica una suerte de asociación entre el hombre, que se esfuerza, y Dios,  que corona ese esfuerzo con frutos.

TE PROTEJA: Una persona que tiene abundantes bendiciones está expuesta al robo, al saqueo, a la envidia destructiva y ciortamente necesita más proteccieon material que alquin que no tiene nada. , sAdemas del esfuerzo tam,bien se trata de hacer méritos: por ejemplo, como puedo pretender que Dios bendiga mi esfuerzo si en mi trabajo, robo o actuo con deshonestidad, ”   sinoq eu puede requiere En la segunda bendición (veishmereja) pedimos que HaShem nos proteja de enfermedades o accidentes. Estas bendiciones se complementan entre sí: necesitamos dinero para comprar comida, ropa, etc. Pero también necesitamos la bendición de una buena salud, algo (una de las pocas cosas …) que no se puede adquirir con dinero. Obviamente, una bendición no es una fórmula mágica. Para recibir ésta y las demás bendiciones necesitamos  convertirnos en un receptor adecuado de esa bendición. Por ejemplo: Si pedimos de HaShem la bendición para nuestra buena salud, tenemos que hacer nuestro esfuerzo y mantenernos saludables, conducir nuestros autos con cuidado y hacer todo lo posible para evitar cualquier tipo de accidentes, etc.

יאר ה   El segundo pasuq dice: “Que HaShem te ilumine con Su presencia y te agracie”.

Aquí ya no se trata de bendiciones materiales, sino más bien espirituales. “Que HaShem te ilumine” significa que esperamos que HaShem nos ayude e inspire a obtener un tipo muy especial de sabiduría, la sabiduría de la Torá, que es la que viene directamente de HaShem. Las palabras bíblicas “Que HaShem te ilumine” יאר aluden a esa iluminación espiritual e intelectual, imprescindible para  abordar el estudio de la Torá. La segunda bendición de este versículo es חן,  gracia o favor. Los jajamim explican que aquí los Cohanim piden que HaShem nos bendiga con un buen carácter, nos inspire para ser amados por la gente, o como se dice en hebreo: para encontrar gracia en los ojos de los demás. La primera bendición se refiere a nuestros talentos espirituales e intelectuales. La segunda a lo que se llama hoy “inteligencia emocional”, la bendición de ser aceptado y querido por las personas que nos rodean.

ישא ה”  El tercer pasuq dice: “Que HaShem dirija Su presencia hacia ti y te conceda la paz”.

Empecemos por el final. Nuestros rabinos explicaron que no hay mayor bendición para el pueblo judío que la paz שלום. Los judíos no aspiramos a destruir a nuestros enemigos o a los infieles y controlar el mundo. Nuestras aspiraciones son nobles y muy sencillas. Sólo pedimos que nos dejen vivir en paz. Para poder servir a nuestro Dios,  cumpliendo con Su Torá y en nuestra propia tierra ,  Israel. Estas son todas nuestras aspiraciones nacionales.

Volviendo a la primera parte de esta berajá, literalmente dice: “Que HaShem dirija Su rostro hacia ti”. Obviamente Dios no tiene “rostro”. Nuestros rabinos explican que esta expresión significa: “Que HaShem te preste atención”. Esta es probablemente la  bendición más importante. Vamos a explicarlo con un simple ejemplo. ¿Qué debo hacer para merecer este extraordinario privilegio? ¿Que debo hacer para que Dios dirija Su rostro/atención hacia mí? Imaginen una clase en un enorme auditorio, con cientos de estudiantes. Todos llegaron a escuchar una conferencia que será impartida por un famoso profesor. Al entrar en el auditorio el profesor mira al público y le da la bienvenida a todos. Pero de pronto su vista se detiene en uno de los estudiante, alguien que está sentado en la quinta fila. El profesor fija su mirada en él por unos segundos, le sonríe, y lo saluda con su mano. Al final de la conferencia los demás alumnos se acercan al privilegiado alumno y le preguntan: ¿Por qué el profesor dirigió su rostro hacia ti, por qué te presto a ti una atención especial?  El alumno responde:  “Es que durante los últimos años he leído sus libros, intercambié algunos correos electrónicos con el profesor, y me he reunido con él en persona.”  Si queremos ser los destinatarios de esta bendición, si queremos ser identificados por HaShem y merecer su atención especial,  “debemos ser conocidos por Él.” Estudiando Sus obras y comunicándonos con Él tan frecuentemente como podamos. Así, nos transformaremos en un destinatario apropiado de ésta y de las demás bendiciones.




RUT Y EL AMOR INCONDICIONAL

וַתִּשֶּׂנָה קוֹלָן וַתִּבְכֶּינָה עוֹד וַתִּשַּׁק עָרְפָּה לַחֲמוֹתָהּ וְרוּת דָּבְקָה בָּהּ

En la fiesta de Shabu’ot, que muy pronto celebraremos, leeremos Meguilat Rut. El texto del Tanaj que relata la historia de una mujer Moabita que se convirtió al judaísmo y que fue la bisabuela del rey David.    Brevemente, Naomí, su esposo Elimelej, y sus dos hijos Majlón y Kilión abandonaron la tierra de Israel en un tiempo de hambruna y se radicaron en Moab (Jordania, en nuestros días) . Allí, los hijos de Naomí se casaron con mujeres Moabitas: Rut y Orpá.    Trágicamente, Elimelej falleció y también sus dos hijos.  Orpá,  regresó a su pueblo Moab.   Rut, sin embargo decidió unir su destino al de su suegra Naomí y por extensión (“Tu pueblo es mi pueblo, tu Dios es mi Dios”), al destino del pueblo judío. A su debido tiempo, Rut se convirtió al judaísmo, se casó con Boaz y tuvieron un hijo: Obed. Obed fue el padre de Ishai, que fue el padre de David: el Rey más importante de Israel, y de cuya dinastía procederá el Mashiaj.

Volviendo a Rut, hay un término muy interesante con el que la Meguilá  describe la decisión de Rut de unirse al destino de Naomí      ורות דבקה בה    VERUT DABQA BAH. “Y Rut se apegó a ella” [a su suegra Naomi].   Este verbo DABAQ (que en hebreo moderno da origen al sustantivo “debeq”, goma de pegar) cobra aquí un significado muy especifico y que se aprende de su contexto: al unirse a su suegra, Naomí, Rut lo dejó todo; se “despegó” definitivamente de su familia, de su casa, de su pueblo, y se apegó a Naomí sin tener nada que ganar.  En realidad, su apego a Rut fue totalmente incondicional y en teoría esta nueva relación la hubiera dejado en la indigencia. Rut no tenia ninguna esperanza de casarse otra vez, o de prosperar económicamente. Ni siquiera de tener un techo para dormir o alimento para comer.  No nos debe extrañar entonces que Rut se haya convertido en el modelo de la conversion al judaísmo, donde el prosélito se convierte sin motivos ulteriores, se despega de su pasado, de su identidad, y por amor al pueblo judío está dispuesto a perder todo lo que posee o podría poseer.

Analicemos con más profundidad esa palabrita “DABAQ”. Los Rabinos del Talmud dijeron: דברי תורה עניים במקום אחד ועשירים במקום אחר “Las palabras de la Torá son pobres en un lugar y ricas en otro lugar.” Esto significa que a veces una palabra se encuentra en un contexto “pobre”, que no alcanza para iluminar todo el sentido de la misma. Y otras veces, esa misma palabra se encuentra en un contexto más “generoso”, que ilumina toda la riqueza de su significado. Y así el contexto más rico ayuda a entender la palabra que se encuentra en una contexto mas reducido.

Veamos.  La Torá nos dice que debemos “apegarnos” a HaShem .  לאהבה את ה’ א’ ללכת בכל דרכיו ולדבקה בו , “Amar a HaShem, encaminarnos en Sus senderos y apegarnos a Él.”  De Meguilat Rut aprendemos que “apegarse” significa un nivel muy superior de amor: estar dispuestos a “renunciar” , “sacrificar” beneficios materiales. Apegarse a HaShem significa amar a HaShem cuando las cosas me van bien y también cuando no me van bien. Cuando HaShem responde mis oraciones y cuando no responde mis pedidos. Ser leal y fiel a  HaShem incondicionalmente, en las buenas y en las malas.

Es interesante observar que la primera vez que esta palabra DABAQ se encuentra en la Torá está allí para definir la relación marido y mujer (Gen. 2:24)  ודבק באשתו והיו לבשר אחד  “Y el hombre se apegará a su mujer y serán una sola carne.”   A las ya muchas y hermosas  interpretaciones sobre este versículo podemos agregar ahora una interpretación más, que aprendimos de Rut. El amor entre marido y mujer, más allá del enamoramiento y el romance,  implica renunciamiento y sacrifico. Debe ser incondicional y desinteresado. Debe continuar y crecer en las buenas y en las malas. Cuando yo tengo razón y cuando ella tiene razón. Cuando estamos de acuerdo y cuando no estamos de acuerdo.

En resumen, gracias al generoso contexto de la palabra “dabaq” en Meguilat Rut podemos comprender ahora que la palabra DABAQ define un nivel de amor donde uno debe estar dispuesto a renunciar y sacrificar para entregarse incondicionalmente a quien (o a Quien) uno ama.




¿Quién es Sabio?

איזהו חכם? הלומד מכל אדם

En el cuarto capítulo de Pirqué Abot Shimón Ben Zomá nos dice:  “¿A quién se le puede considerar como un sabio? A aquel que aprende de todas las personas. “

¿Cómo se lo llama en hebreo a un sabio de la Torá?  El término más honorable que se le puede atribuir a una persona en en el campo del conocimiento de la Torá no es JAJAM (Sabio), sino TALMID JAJAM (discípulo de un sabio), o de acuerdo a una tradición Sefaradí casi olvidada, a un estudioso de la Torá se lo llama “TALMID JAJAMIM” , (discípulo de los sabios), es decir, un individuo que ha absorbido y absorbe el conocimiento  de varios instructores.

El gran rabino Sefaradí Maimonides (1135-1204) escribió en una de sus cartas médicas lo siguiente: “Una de las disfuncionalidades sicológicas más comunes, tan común que casi nadie escapa de ella … es considerarse a uno mismo más sabio que todos los demás. Así,  la mayoría de los hombres pretende que todos escuchen y acepten sus ideas, a las cuales él considera superior a las ideas de los demás… y esta auto-percepción es característica incluso de personas que no son grandes expertos en esos temas”.

Ben Zomá nos viene a enseñar que uno de los pre-requisitos para adquirir la sabiduría es reconocer que no lo sabemos todo. Cuanto mayor es nuestra conciencia de lo poco que sabemos, más sabiduría tenemos, y viceversa.  Esta idea fue formulada por los Sabios del Talmud ז”ל, que siempre discutían y debatían temas de Sabiduría, MODIM DERRABANAN HAYNU SHIBJAYHU, “La Sabiduría de un Sabio (de la Torá) se nota cuando le da la razón a otro Sabio.”

El verdadero Sabio siempre esta aprendiendo. Explica el Rab Shemuel Pinjasi en su comentario a Pirqué Abot, que el verdadero Sabio es un campeón de la objetividad y la integridad intelectual, ya que valora la Sabiduría, sin importar de quien venga.  Siempre se fuerza por instruirse , aún de los que saben menos que él.  Y es capaz de aprender no solo de los aciertos sino o (especialmente) de los errores de los demás.    “El hombre simple aprende de su propia experiencia ; el hombre sabio, de las experiencias de los demás”.

“El objetivo final de la sabiduría, explica el Rab Pinjasi, es la humildad intelectual: saber que no sabemos lo suficiente” . Esto es algo muy característico de la filosofía de Maimonides, cuando habla por ejemplo de nuestras limitaciones para saber cómo fue el acto inicial de Creación, o los detalles del Mundo por Venir, y especialmente cuando habla de nuestras limitaciones en cuanto a lo que podemos comprender  de Dios.  El individuo ignorante piensa que lo sabe todo acerca de Dios, ya que cuando piensa en Dios, inconscientemente, lo humaniza.  El Sabio, en cambio, adquiere cada vez más conciencia de la irreducible distancia entre el hombre y Dios. Y en realidad “cuanto menos características humanas le atribuye a Dios, más se incrementa su conocimiento de Dios”.  A esto se lo conoce como aprendizaje via-negativa o conocimiento apofático.

No hay persona más ignorante que aquel que nunca dice “No se”  o “Tienes razón”. En este sentido, la  arrogancia intelectual es el signo más evidente de la falta de sabiduría.




TEST DE LA PERSONALIDAD, por el REY SALOMON

“בצדק תשפוט עמיתך”    ויקרא י”ט:15

הוי דן את חברך לכף זכות

El mundo está dividido entre los buenos y los malos. El problema es que nadie se considera a sí mismo del lado de los malos. Los ladrones, los corruptos e incluso los criminales más grandes del mundo, piensan que están haciendo lo correcto y justifican sus acciones de mil maneras diferentes.  La Guemará se hizo eco de este fenómeno ético, filosófico y psicológico cuando dijo hace 2000 años atrás: kol derej ish yashar beenav “Todo lo que un individuo hace es correcto a sus propios ojos. “

¿Cómo diferenciar entonces entre los buenos y los malos?

El Rab Shemuel Pinjasi, Shelita, autor de un extraordinario comentario sobre Pirqué Abot, explica en su libro Imré Shefer ‘al Pirqué Abot, Vol. 1, p. 87 que el rey Salomon estableció un “test” de moralidad y altruismo en el pasuq de Proverbios 27:21 que dice  “En el crisol se prueba la plata; en el horno [del orfebre] se prueba el oro; y en las alabanzas se prueba al hombre.” El crisol y el horno de fundición permiten examinar la calidad de los metales preciosos: cuanto más tiempo o temperatura necesitan para derretirse, mejor es la calidad del metal.  De una manera similar, a través de “las alabanzas” se puede medir la calidad de una persona. El Rab Pinjasi explica que aquí “alabanzas” se refiere al  lenguaje positivo.   Cuando se habla bien de los demás. Cuando nos concentramos en identificar y alabar las virtudes de los demás más que en observar y criticar sus defectos.  Las personas muy buenas son aquellas que ven constantemente el lado bueno de los otros, y de alguna manera ignoran sus defectos. Cuando alguien hace algo malo, lo ven como un “error” y lo juzgan con el beneficio de la duda (aclaro que no estamos hablando de crímenes o casos extremos, sino de situaciones sociales cotidianas). El individuo malo, sin embargo, no tiene la capacidad de “alabar” . No puede ver el lado positivo y siempre se concentra en lo negativo de los demás. No ve las virtudes, no las valora y por lo tanto no las “alaba”.    Así dijo Rabenu Yoná: “Los tsadiquim (las personas buenas) siempre alaban y enaltecen a los demás, cada vez que ven algo positivo en ellos. Los malvados, por otra parte, tratan de buscar lo negativo para criticar y humillar al otro” .  La capacidad o incapacidad de “alabar” es el test de la bondad o la maldad social.

Los Sabios de la Guemará, que deberían ser considerados también como los pioneros de la psicología moderna, explicaron por qué algunas personas tienen la tendencia a ver lo bueno y otras a ver lo malo. Lo dijeron con 4 palabritas en hebreo: Kol haPosel, beMumó Posel. “Cuando alguien tienen un defecto, ve en los demás este defecto” . Las personas reflejamos en los demás lo que llevaos en nuestro interior.   Imaginemos que yo necesito el aplauso de los demás, y cuando hago una donación no pienso en el beneficio que estoy trayendo a una buena causa, sino en el beneficio que esta donación me dará a mi, a mi imagen ante los demás , a mi popularidad, etc.  Cuando yo vea otra persona haciendo una donación seguramente voy a pensar que todo lo esa persona quiere quiere es destacarse y ostentar ante los demás cuanto dinero tiene. Y cuando la gente “alabe” la generosidad de este individuo, yo voy a pensar y seguramente lo dire en voz alta: “Yo sé por qué está donando su dinero: ¡no es generosidad! ¡Lo hace para presumir de su fortuna!”.   Mi propio defecto, mi egoísmo, me bloquea psicológicamente para concebir que una persona pueda actuar altruismo y desinterés.

Ahora entendemos mejor lo que dijo el rey Salomón de el test de personalidad:  cuando puedo identificar y “alabar” las virtudes del otro, es porque en mi interior hay buenas cualidades. Y viceversa.




IDEAS Y MATERIAL EDUCATIVO PARA EL SEDER DE PESAJ

Nuestra misión en la noche del Seder es “enseñar” la Hagadá no sólo “leerla”. Para enseñar la Hagadá, entre otras cosas, debemos hacerla presente y relevante, también para aquellos que no están familiarizados con la historia judía. Debemos demostrar que la historia que la Hagadá cuenta no es parte de un pasado olvidado sino sorprendentemente contemporánea. Con esta idea en mente vamos a analizar un pasaje de la Hagadá. Este párrafo, de cuatro palabras, describe la estrategia que los egipcios utilizaron para esclavizarnos sin ninguna oposición interna.
 
  El pasuq dice: וירעו אותנו המצרים ויענונו (Deut. 26: 6). Por lo general este versículo se se traduce así “Y los egipcios nos hicieron mal y nos torturaron [esclavizaron]”. La palabra vayare’u la tradujimos aquí “nos hicieron mal”, “nos trataron con crueldad”.  Pero esta palabra hebrea, se puede leer también (o principalmente) en Hif’il, la construcción verbal transitiva. Y cuando se lee de esta manera el pasuq no dice: “Nos hicieron mal” sino que dice “Nos hicieron malos”, en otras palabras, “Nos hacían ver como malvados”, o en una sola palabra: nos “demonizaron”.
 
Este fenómeno, demonización> antisemitismo, fue iniciado por el Faraón, pero se repitió innumerables veces. En 1492 la reina Isabel de España expulsó a los mismos judíos que habían hecho tan exitosa a España, y que incluso habían ayudado a la reina en su guerra contra los árabes. Antes de expulsarnos, los judíos fuimos demonizados en España y en toda Europa, no sólo como “deicidas” (asesinos de un dios) sino también como envenenadores de pozos, usureros, y asesinos de niños gentiles con fines rituales, es decir, para hornear con su sangre las matzot de Pésaj….
 
En 1506 en Portugal hubo una gran sequía en Lisboa, y el gentío culpó de la sequía a los judíos. Mas de 2000 judíos fueron torturados y masacrados “por haber causado la sequía”.
 
Lamentablemente, la lista de demonización >antisemitismo es larguísima. Y desgraciadamente, no termina allí.  Si Usted mira el website: memritv.org, verá que en el mundo Arabe se sigue acusando a los judíos de todos los males del mundo. Aquí hay un ejemplo.
 
Hoy en día, esta demonización se aplica sistemáticamente al Estado de Israel, que es el “judío” entre las naciones de la tierra. Israel es vilipendiado, atacado y acusado falsamente de todos los males imaginarios. El auge del antisemitismo en el mundo no es, como usualmente se suele racionalizar, la consecuencia de las “demoniacas” acciones del Estado de Israel, por el contrario, el antisemitismo es la causa de la sistemática denominación de Israel .
 
Como el lector podrá apreciar, los temas de la Hagadá, además de referirse a nuestra historia son absolutamente actuales y relevantes.  Éste fue solo un ejemplo.
 
No hay que olvidar que el principal mensaje de Pésaj es, como dice el Rab David Sutton (ver abajo) es fortalecer nuestra fe en HaShem (Emuná). Afirmar que a pesar de la demonización, esclavitud y tortura que sufrimos, HaShem nos protegió, nos salvó de enemigos mucho más poderosos que nosotros y nos rescató de allí con grandes milagros.  “Porque en cada generación [nuestros enemigos] se levantan contra nosotros para destruirnos, pero HaQadosh Baruj Hu, nos rescata de sus manos”.    No tenemos que olvidar que “HaShem” es el principal protagonista de la noche del Seder. Y que por eso en la Hagadá no se menciona a Moshé, para que nadie piense que fue un ser humano quien nos salvó y  nos liberó de Egipto.  Gracias a Él, los enemigos de Israel no triunfaron ni triunfarán.
 
 
 
 
                           MATERIAL PARA PESAJ
 √ Recomiendo a los lectores que visiten la página de AISH aquí, donde encontrarán muchísimo material educativo para adultos, así como también juegos para niños,  aquí
 
√ Para encontrar muchísimos juegos educativos para niños,  incluyendo una enorme lista de preguntas para Pésaj se puede visitar este sitio web  (en inglés)
 
√ La Sra Zelma Curiel de Argentina me envió este hermoso juego, que ella misma diseñó,  “¿Qué ves?” para imprimir, y hacer participar a los niños del Seder de Pésaj.  Ver aquí
 
√ El Rab David Sutton de Nueva York, me mandó sus comentarios de la Hagadá en Inglés. Ver aquí
 
√ Para los estudiantes más avanzados recomiendo este fantástico comentario de la Hagadá escrito por el rabino Don Ytsjaq Abarbanel (1437-1508). Ver  aquí . Esta hagadá comienza con 100 preguntas o temas de discusión (she’arim) que serán abordados a lo largo de su comentario. No se salteen la introducción, donde el Rab Abarbanel cuenta su increíble (y trágica) historia personal.
 
√ Para los que quieran disfrutar de una Hagadá en español antiguo, ver esta Hagadá publicada por el Rab Ytsjaq Yehuda Leon Templo, en Amsterdam, 1728. Esta interesante Hagadá comienza con una receta:  la del Jaroset (polvo de ladrillo) .  No se lo pierdan!!!!
 
√ Este año también recomiendo la hagadá del Rab Israel Yaaqob Algazi (1680-1757), miren su explicación del Ha Lajmá, donde conecta ese texto con nuestra “obligación” de ser generosos con los pobres (Jesed), como una retribución por el Jésed que haShem hizo con nosotros al sacarnos de Egipto.  Ver aquí



¿Cómo tener un Seder no aburrido?

EL OBJETIVO:  El viernes 19 de Abril y el sábado 20 de abril de 2019  por la noche celebraremos el Seder de Pésaj. Estas serán probablemente dos de las noches más importantes del año ya que vamos a cumplir una Mitsvá muy especial: והגדת לבנך, enseñar a nuestros hijos la historia de Pésaj. Creo que lo primero que debemos hacer es definir nuestro verdadero objetivo en el Seder de Pésaj. Si tuviera que resumir esta idea en una sola frase diría: “En el Seder de Pésaj no vamos a ‘leer’ la Hagadá: la vamos a ENSEÑAR”. En esas dos noches los padres nos transformamos en educadores. ¿Cómo debemos hacer para capturar la atención de nuestra audiencia y enseñar la Hagadá en el seder de Pésaj?

DIVIDE Y CONQUISTARAS: Mi primera recomendación es que se divida la Hagadá de manera que todos: los hijos, los familiares y los invitados, puedan participar. Para eso, hay que hacer los deberes YA.

1. Primero tenemos que dividir la Hagadá en secciones o textos, como , “Abadim hayinu”, “Los 4 hijos” ,”Las 10 plagas”, etc.

2. Una vez que dividimos la Hagadá tenemos que pensar quién puede ser el mejor candidato para cada parte de la hagadá. “Ma Nishtaná”, por ejemplo,  lo pueden cantar y explicar los niños.”Los 4 hijos” lo puede leer, traducir y/o explicar un adulto. “Las 10 plagas” pueden ser actuadas, etc.

3. Una vez que más o menos tenemos clara nuestra estrategia para el Seder tenemos que mandar un email, un text o un Whatsapp a cada miembro de la familia y a nuestros invitados y asignar a cada uno de ellos la parte de la Hagadá que le corresponde leer o explicar.

A los adultos, por ejemplo, se les puede pedir que preparen un párrafo de la Hagadá en hebreo y en español, y que comenten brevemente alguna idea que se desprenda de ese texto. Hay que pedirles que busquen material sobre estos textos preguntando a rabbanim, a personas que estudian Torá, y/o buscando material only sobre la Hagadá. Aparte de preparar textos, los adultos también pueden presentar temas del Seder, por ejemplo “¿Por qué bebemos 4 copas de vino?,¿Por qué comemos reclinados?, ¿Que representa el Jaroset”?, etc.

A los más pequeños, hay que pedirles que se preparen para cantar (y tal vez explicar) las partes de la Hagadá que se cantan como “Ma nishtaná”, o “Jad Gadya “, etc. Una buena idea es pedirle a los niños más pequeños, 3 a 7 años, que dibujen (antes de Pésaj) algunas partes de la Hagadá, que traigan sus dibujos al Seder y expliquen a todos los presentes el significado de sus “obras de arte”. Esta participación los hará sentir muy importantes.

EL SEDER NO PUEDE SER ABURRIDO: No olvidemos la premisa más importante de esta noche:  que los niños se queden despiertos HASTA EL FINAL del Seder. Podemos pedirle a los niños más grandes que actúen algunas partes de la Hagadá, por ejemplo, las diez plagas. Para hacer más “visibles” las 10 plagas podemos traer ranitas de plástico para “tsefardea”, máscaras de animales para “deber”, pelotas de ping pong para “granizo”, lentes de sol negros de cotillón para “oscuridad”, etc.

Podemos organizar también juegos educativos para los niños, aparte del Afiqomán, como una búsqueda del tesoro de Pésaj. Pero estos juegos tienes que ser breves y limitados al recinto donde se lleva a cabo el seder.  Recomiendo también, especialmente cuando hay muchos niños, que quien encabeza el Seder tenga preparadas 20 preguntas y respuestas sencillas y lo más importante, con 20 (o más) pequeños premios para recompensar las respuestas correctas. Cada vez que el Seder esté a punto de salirse de control, o esté aburrido, o se necesite la atención de todos, podrá preguntar una de esas preguntas, mostrando primero el premio que se recibirá, y así se podrá recuperar el control sobre el Seder, cada vez que sea necesario.   Ejemplos: “¿Quién puede mencionar las 10 plagas? ¿Como se llamaba el abuelo de Moshé Rabenu?  ¿Quién puede mencionar 3 comidas que son Jamets? “

EL SECRETO PARA TENER EXITO:  Creo que ya no es necesario que les diga cuál es el secreto para un exitoso seder de Pésaj , pero  por si algún lector aún no lo captó, aquí va: ANTICIPACION Y PREPARACION. No podemos improvisar y dividir los textos la misma noche del Seder, y esperar que nuestros invitados participen de una forma inteligente, sin haberles dado tiempo a que se preparen. Yo recomendaría HOY MISMO, una semana antes del Seder, a dividir los textos, los roles, las actuaciones,  las canciones, pedir a los niños que hagan los dibujos, comprar las pelotillas de ping pong, etc  y escribir el email a nuestros familiares e invitados invitándolos a llegar al Seder debidamente reparados.

Si algún lector tiene alguna otra idea para compartir, juegos o algún link con material didáctico sobre el Seder, especialmente en castellano, por favor enviarlo lo antes posible a  “rabbibitton@yahoo.com”, Subject: Ideas para el Seder.




PESAJ EN EL BET HAMIQDASH

La fiesta de Pésaj se vivía con mucha intensidad en los tiempos del Bet haMiqdash. Cientos de miles de Yehudim llegaban a Yerushalayim desde todos los confines de Israel y se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (=la ovejita o cabra que se sacrificaba y se consumía por la noche del 14 de Nisán). Los que venían de afuera de Yerushalayim se hospedaban en casa de familiares o conocidos, o muchas veces, donde hubiera lugar. En general las casas en Yerushalayim estaban abiertas para todos los que quisieran hospedarse. Y sólo cuando en una casa no había más lugar disponible, se anunciaba colgando un paño rojo arriba de la puerta.

La gente se juntaba en grupos de familias llamados “jaburot” o en singular “jaburá”. Cada jaburá, que podía consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartía un mismo qorbán. La ovejita era llevada por la tarde del 14 de Nisán al Bet haMiqdash por uno o dos representantes de cada jaburá, y allí era sacrificada.  Luego el animal era asado entero, en una sola pieza.  Por la noche, siendo ya el 15 de Nisán, se realizaba el Seder de Pésaj, más o menos como lo hacemos hoy. Se leía la Hagadá, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servía mucha comida, incluyendo otros qorbanot como jaguigá, y todo acompañado, por supuesto, de matsá y maror. La gente se sentaba sobre almohadones y comían reclinados sobre almohadas, como los nobles. Bebían las cuatro copas de vino brindando por nuestra salvación, redención, libertad, y asignación como pueblo elegido. Al final de la cena, antes de la medianoche, se repartía el qorbán pésaj como afiqomán (última comida, o “postre”) entre todos los miembros de la jaburá.  Cada uno tenía que comer de ese qorbán por lo menos un pedacito del tamaño de una aceituna (kazait).  Luego del qorbán Pésaj se recitaba el Birkat haMazón, la bendición de agradecimiento a HaShem por nuestra comida.

Hacia la medianoche, una vez terminada la cena de Pésaj, todo el mundo subía a las terrazas de Yerushalayim, y desde allí, mirando hacia el Bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, todo el pueblo cantaba el Halel, que son los salmos de Tehilim que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto.  Creo que este era el momento más hermoso, cuando las voces de miles y miles de Yehudim se juntaban para cantar el Halel, todos al mismo tiempo, llenando la ciudad de una melodía inigualable. La Gemará describe que esas voces eran tan poderosas que la gente sentía que temblaban las terrazas de la ciudad.

Luego de la destrucción del Bet haMiqdash,  acostumbramos a poner en la bandeja de Pésaj, la que’ará, un hueso con carne (o entre los Ashkenazim, una pata de pollo) para recordar el qorbán Pésaj. Y también, al final del Seder comemos una porción adicional de Matsá, Afiqomán,  en recuerdo del qorbán Pésaj, diciendo:  “[Comemos esta matsá ]en recuerdo al qorbán Pésaj, que se comía una vez que uno está satisfecho”

También recitamos el Halel, al concluir la Hagadá, después de comer el Afiqomán.  En realidad lo recitamos dos veces: primero en la Sinagoga, en recuerdo al Halel que decíamos todos juntos en Yerushalayim, y luego en casa, al final del Seder.

Hay una hermosa costumbre, que muy pocos practican hoy en día, y que se hacía en recuerdo a ese famoso Halel del Bet haMiqdash.  ¿Saben cuándo solía la gente hornear las Matsot que se utilizaban en el Seder de Pésaj?  El 14 de Nisán, es decir, después del mediodía de la víspera de Pésaj. Exactamente cuando se acostumbraba a sacrificar el qorbán Pésaj. Este es el tiempo ideal para preparar las Matsot (Mitsvá min hamubjar), que es similar al tiempo que se preparan las jalot en un viernes normal. Y mientras se preparaban las Matsot en la víspera de Pésaj, ¡toda la familia cantaba el Halel! Hoy en día, esta costumbre lamentablemente se perdió, excepto en algunas comunidades judías de Yemen y  Kurdistán.

יהי רצון שנזכה לחגוג את חג הפסח בבנין בית תפארתינו במב”י, אמן




El rab Abraham de Castro (1520) y el Purim de Egipto

 “יכולין בני עיר לתקן בהסכמה ובחרמות עליהם ועל זרעם והבאים אחריהם מעתה ועד עולם לעשות פורים יום שנעשה להם נס, ואפילו אם הולכים לשכון בעיר אחרת לא תסור מעליהם התקנה ההיא עד עולם. ה”ר משה אלשקאר סימן מ”ט”
(כף החיים סי’ תרפ”ו ס”ק י)
Lo primero que viene a la mente cuando escuchamos acerca de Mitsrayim (Egipto) es la festividad de Pésaj. Pero los judíos oriundos de Egipto asocian a Mitsrayim con la festividad de Purim. No con el Purim de Mordejay y Ester sino con el Purim de Rabbi Abraham de Castro. Esta festividad “local”  es conocida como Purim Mitsrayim, y conmemora lo acontecido en la ciudad de El Cairo, Egipto, en 1524. La comunidad de los judíos oriundos de Egipto celebran esta festividad el día de hoy, el 28 de Adar.
A lo largo de la historia de nuestro pueblo, no pocas veces ocurrió que ciertas comunidades judías fueron amenazadas o sentenciadas al exterminio total. Estas sentencias provenían generalmente de un soberano que proyectaba su odio contra los judíos de esa ciudad, país o reinado (el “Hamán” de turno). Muchas comunidades, al sobrevivir estas desgracias y ver la mano de HaShem en su milagrosa salvación, declaraban ese día como un “Purim comunitario”, local, para que esa comunidad festejase y recordase el milagro de su salvación año tras año.
Hay decenas de comunidades que festejan o festejaban estos mini Purim. Por ejemplo, los judíos que celebran el Purim de Castilla (1339) o el Purim de Zaragoza (1380) o el Purim de Frankfurt (1616), entre otros . En estos Purim, las comunidades omitían el tajanún (súplicas que se realizan después del rezo de la Amidá), realizaban banquetes y entonaban canciones  compuestas especialmente para dichas ocasiones.
En algunas comunidades hasta practicaban los mismos preceptos observamos en el Purim “verdadero”, Mishloaj Manot y Matanot Laebiyonim.
El “Purim Mitsrayim” contiene un elemento más. Los sabios de Egipto de esa generación establecieron leer, durante todas las noches del 28 de Adar, una “meguilá” que relata toda la epopeya de su salvación. Los primeros rabinos que escribieron acerca de estos “Purim locales” fueron coincidentemente los grandes Rabinos de Egipto de aquel entonces. En su responsa halájica, pregunta 49, el Rab Moshé Alashqar (1466-1542), trayendo varias pruebas del Talmud, llegó a la conclusión que las comunidades tienen la autoridad halájica para declarar un día festivo de Purim local para ellos y sus futuros descendientes. El Rab Hayim Benveniste (1603-1673, Keneset haGuedolá, Tur 686:1) escribió que también Rabbi David Ibn Zimrá (el Radbaz, 1479-1573), que fue Gran Rabino de Egipto, dictaminó lo mismo. Si bien el Rab Jizquiá de Silva (1659-1698, Perí Jadash, O. J. 496:14) disiente con ellos, la mayoría de los rabinos siguen la opinión del Rab Alashqar y el Radbaz, y en nuestros días así lo dictaminó también el Rab Obadia Yosef (Iabía Omer tomo 10, O.J. 53).
Contemos en resumen lo relatado en la “meguilá” de Purim Mitsrayim.
Era en los días de Solimán el magnífico, el sultán del Imperio otomano. En 1523, el sultán nombró como gobernador de Egipto a Ahmed Pasha, que explotó corruptamente a sus súbditos  egipcios, enriqueciéndose con el dinero del pueblo. Ahmed Pasha fue víctima de su propia megalomanía y le ordenó al ministro de la casa de la moneda otomana en Egipto, que era el Rab Abraham de Castro, que grabara su nombre e imagen en las monedas, con la intención de rebelarse contra Solimán y proclamarse sultán de Egipto. El Rab Abraham de Castro se escapó a Estambul para avisarle al sultán lo sucedido. Mientras tanto, Ahmed fue fortaleciendo su propio ejército, atacó a los soldados fieles al sultán y se autoproclamó sultán de Egipto. Muchos de sus soldados saquearon y atacaron el barrio judío matando a varios miembros de la comunidad. Poco después, impuso a la comunidad judía impuestos imposibles de afrontar y amenazó matar a todos los miembros de la comunidad judía local si no pagaban la fortuna que él exigía.  El 17 de Adar del 1524 (5284), al no cumplir la comunidad judía con el pago de los impuestos, decretó la pena de muerte para todos los judíos de El Cairo, la cual se iba a aplicar los días siguientes. Los Yehudim se congregaron, clamaron y suplicaron a HaShem para que los salve. Al día siguiente, el 18 de Adar, un grupo de soldados fieles al Sultán se reorganizaron y atacaron el palacio de Ahmed. Ahmed se escapó y los rebeldes tomaron el palacio en nombre del Sultán. A los pocos días llegaron a Egipto 12.000 soldados de parte del sultan, enviados a partir de la denuncia del rab de castro. Los soldados capturaron a Ahmed y lo mataron el 28 de Adar de 1524. Ese 28 de Adar fue un día de salvación, regocijo y alegría para los judíos de Egipto, y lo declararon como “Purim Mitsrayim”, un día de celebración para ellos y sus descendientes.
Tras estos sucesos, el Rab Abraham de Castro, fue nombrado por Solimán el magnífico como gerente del tesoro real. Por pedido del Rab Abraham, el Sultán Solimán, que gobernaba todo Medio oriente, mando a construir las murallas de protección que rodean hasta el día de hoy la Ciudad Vieja de Jerusalem. Estas murallas fueron un gesto de agradecimiento del Sultán al Rab Abraham de Castro, que demostró su fidelidad con el gobernante otomano. El Rab Abraham fue querido por toda su comunidad, y a su vez muy conocido por su gran filantropía. Rabbi Abraham fue el padre de uno de los jajamim más grandes de la historia de Egipto, el famoso Rabbi Yaaqob de Castro, el Mahariqash (1525-1612).



Entendiendo la prohibición de poseer Jamets durante Pésaj

בל יראה
בל ימצא
השבתת חמץ

Uno de los elementos que hacen que la prohibición de Jamets sea excepcional es que, a diferencia de otros alimentos prohibidos, la prohibición de Jamets incluye también la restricción de su posesión. Vamos a explicar detalladamente este tema ya que no es muy conocido.

Hay tres Mitsvot en la Torá relacionadas con la prohibición de Jamets, que NO se refieren a comer Jamets:

1. bal yeraé , lit.  “Tu Jamets, no será visto en tu propiedad”, (Ex. 13: 7).

2. bal-yimatsé, lit. “Tu Jamets no será encontrado en tu propiedad”(Ex. 12:19).

3. tashbitu. “Durante la víspera de Pésaj eliminarán el Jamets de sus propiedades” (Ex. 12:15).

La Torá Shebe’al pe, es decir, la tradición halájica, explica que los primeros dos versículos, esas dos prohibiciones, se consideran una sola e idéntica prohibición: “poseer” Jamets durante Pésaj (el énfasis está en el pronombre posesivo: “Tu” Hamets… que tanto se repite).

Maimónides consagra casi un capítulo entero, el capítulo 2 de Hiljot Jamets uMatsá, para explicar este concepto. Entre otras cosas aclara que aunque el Jamets se encuentre fuera de mi residencia, si ese alimento Jamets me pertenece, estoy transgrediendo esas 2 prohibiciones Bíblicas.   En Halajá 2, dice: “… si el [alimento] Jamets pertenece a un judío, a pesar de que ese Jamets esté enterrado, o se encuentre en otra ciudad, o se lo haya entregado a un gentil para que lo cuide,  se estará violando [los mandamientos]: “[Jamets] no será visto…” y “[Jamets] no será encontrado.”

En otras palabras, lo que está prohibido por estos dos pesuqim es “poseer” Jamets, independientemente de dónde se encuentre ese alimento Jamets.

También tenemos una tercera mitsva llamada “tashbitu”

“Durante el primer día [la víspera de Pésaj] eliminarán el Jamets de sus propiedades” (Ex. 12:15). Una vez más, la Tora shebe’al pe explica que está Mitsvá se refiere a “terminar  nuestra posesión de Jamets” antes que comience Pésaj.

En resumen, hay dos prohibiciones bíblicas idénticas (un caso excepcional en la Torá!) y un mandamiento positivo, y todo esto afectado a un solo tema: “poseer” Jamets durante Pésaj.

¿Qué hay que hacer entonces para terminar la posesión de nuestro Jamets antes de Pésaj? Desde el punto de vista Bíblico (y siempre siguiendo la opinion de Maimónides) estas tres mitsvot se cumplen todas a la vez con un solo acto: el “Bitul jamets”, es decir, abandonado mentalmente y para siempre el Jamets que me pertenezca (Maimónides) y declarando que renunciamos a su  posesión (Tosafot), independientemente de dónde se encuentre ese Jamets.  Al declarar que uno renuncia a la posesión de su Jamets, y al afirmar que de ahora en más mi Jamets se considera “sin dueño” (hefqer) uno estaría  1.  Cumpliendo la Mitsvá de “poner fin a la posesión de su Jamets” y 2. No estaría transgrediendo las dos prohibiciones de la Torá de poseer Jamets durante Pésaj.

Pero, como todos sabemos, esto NO es lo que hacemos en Pésaj… ¿Por qué? Los Rabinos de la Gemará (Jazal) explicaron que si sólo “declarásemos” que nuestro Jamets ya no tiene dueño y no lo sacásemos físicamente de nuestras casas, podría existir un par de complicaciones prácticas. En primer lugar, dijeron, podríamos “declarar” que renunciamos a nuestro Jamets, pero si poseemos algún alimento Jamets valioso, una botella de whisky, por ejemplo, ¿estaremos realmente renunciando con sinceridad a la posesión de ese Jamets que tiene un valor económico sustancial? En segundo lugar, dijeron los Jajamim, siendo que el Jamets es uno de los alimentos más comunes (pan, galletas, pasta, cereales, etc.), aun cuando declarásemos que nuestro Jamets ya no nos pertenece, si no sacamos el Jamets de nuestras casas, correríamos el riesgo de comer Jamets accidentalmente…

Es por todo esto que nuestros rabinos de la Mishná nos instruyeron “deshacernos físicamente” (“bi’ur Jamets” = eliminación del Jamets) de todo los alimentos Jamets antes de que comience Pésaj, y recién después de deshacernos de Jamets renunciamos (“Bitul Jamets”) a la posesión de cualquier Jamets que pudiera encontrarse en nuestras casas, y no lo hayamos identificado ni eliminado.

Esto es entonces, lo que hacemos en la práctica:

(1) Limpiamos nuestro hogar, automóviles, oficinas y otras propiedades antes que comience Pésaj para identificar y eliminar todas los alimentos Jamets que poseemos.

(2) Llevamos a cabo una inspección final de todas nuestras propiedades la noche antes del seder de Pésaj para asegurarnos que hemos eliminado todo el Jamets que allí se encuentre (Bediqat Jamets).

(3) Nos deshacemos físicamente de cualquier alimento Jamets que hayamos encontrado en nuestras propiedades antes y durante la búsqueda (Bi’ur Jamets). Podemos dar nuestros alimentos Jamets como regalo a una persona no judía si se trata de alimentos en buen estado, o si lo que nos queda es por ejemplo, sobras de pan o de galletas, podemos dárselo de comer a los pájaros, o a los peces en el mar o en el río, o quemarlo o tirarlo en la basura fuera de nuestra propiedad.

(4) Finalmente, después de deshacernos de todo nuestro Jamets decimos el “Kal Jamirá …”, que significa: “{Declaro que] todo Jamets que me pertenece, que no lo haya detectado (durante el bediqá) o que no lo haya eliminado (durante el bi’ur),  ya no me pertenece más, y que de ahora en adelante se considera sin dueño (hefqer) como el polvo de la tierra, este es el Bitul Jamets.

De esta manera, cumplimos con todos los requisitos bíblicos y rabínicos: 1. Buscamos y sacamos todo el Jamets de nuestras propiedades. 2. Renunciamos a la posesión de cualquier alimento Jamets que no hayamos identificado ni encontrado, y que podría todavía estar en nuestras propiedades.