LISTA de COMIDAS, ALIMENTOS Y OTROS ARTICULOS de CONSUMO AUTORIZADOS PARA PESAJ.

VER AQUI 2018 Pesach List by Rabbi Yehudah Boroosan

Esta lista incluye solamente productos elaborados en los EEUU




Pésaj, y el día de la mujer

Los Sabios se preguntaron: ¿Cómo fue posible que saliéramos de Egipto? La respuesta técnicamente es muy sencilla: gracias a la milagrosa intervención HaShem, nuestro Dios, y por supuesto de Moshé, y en cierta medida de Aharón, su hermano. Pero para nuestra sorpresa, o no, los Sabios del Midrash formularon otra respuesta: בזכות נשים צדקניות נגאלו ישראל ממצרים “Fue por el mérito de las mujeres virtuosas que el pueblo judío fue liberado de Egipto”. Para entender la absoluta lógica, y la belleza, de esta respuesta hay que abrir la Torá y leer desde Shemot (Éxodo) 1:15 hasta 2:10 (ver aquí).  Allí la Torá nos recuerda la orden del Faraón a las parteras hebreas (o de las hebreas) Shifrá y Puá. Estas dos parteras (que según un famoso Midrash eran Yojebed y Miryam) representan el primer ejemplo registrado en la Biblia, y en la historia de la humanidad, de desobediencia civil. Y la Torá afirma claramente que gracias al valor de estas mujeres el pueblo judío se fortaleció y se multiplicó: exactamente lo contrario de lo que quería lograr el faraón. Luego la Torá nos habla del coraje de la madre de Moshé, Yojebed, que decide tener un hijo a pesar del nuevo decreto público del faraón de asesinar a todos los niños judíos. Luego, como sabemos, cuando ya no pudo ocultar más a su hijo, su mamá puso a su pequeño bebe en una cesta. Y esa canastilla fue encontrada por la propia hija del faraón, Batyá, que en un segundo valiente acto de desobediencia civil, rescato al bebé judío y lo adoptó como su propio hijo.  La Torá también menciona a otra mujer, Miryam, la hermana de Moshé, que se quedó vigilando la canastilla que llevaba a su pequeño hermanito y le sugirió a la hija del Faraón conseguir una mujer hebrea, la propia madre de Moshé, para que alimente a su hijo adoptivo. Fue de esta manera que Moshé tuvo conciencia de su identidad judía.   Cada una de estas mujeres jugó un papel crítico y fundamental, directo o indirecto, en la liberación del pueblo judío de Egipto.
Pero hay algo más. Un hermoso Midrash que se pregunta: ¿Cómo fue posible que los hijos de Israel clamaron y rezaron por su liberación? ¿Cómo se llegaron a dar cuenta que eran esclavos? La pregunta parece absurda. A menos que nos acordemos de la cueva de Platón. Si una persona nació, se crió y vivió toda su vida en el fondo de una cueva oscura, obviamente no sabe lo que es la luz. Pero tampoco sabe lo que es la oscuridad. El reconocimiento de la oscuridad sólo es posible cuando uno conoce la luz. Sin conocer la luz la oscuridad es simplemente la condición natural de la existencia. Los judíos nacieron, se criaron y vivieron por varias generaciones en la esclavitud. ¿Cómo es posible que no se hayan acostumbrado a esa condición y que hayan aspirado a la libertad?
También en este caso el Midrash también le da el crédito a las mujeres de Israel. Los Sabios explicaron que todos los días, las mujeres judías iban al Nilo y juntaban allí pequeños peces que se acumulaban en la orilla del río. Con la mitad de esos peces hacían un ungüento especial, una crema, y con el resto preparaban una sabrosa comida. Cuando llegaban sus maridos por la noche, las mujeres se embellecían lo mejor que podían, frente a unos espejos especiales de cobre que tenían para ese fin, y vestían sus mejores ropas. Cuando sus maridos llegaban le quitaban su camisa y le pasaban el bálsamo que habían preparado sobre sus castigadas espaldas. Luego, le servían a sus esposos un delicioso plato de comida caliente y pasaban así la noche juntos.
Mientras que los amos egipcios hacían todo lo posible para humillar a los judíos en los campos de trabajos forzados, desmoralizarlos y quebrar sus espíritus, las mujeres judías redoblaban sus esfuerzos para que en su hogar sus esposos se sintieran como reyes, como “dueños” de su hogar, como hombres libres, felices y afortunados. En otras palabras: las esposas judías le hacían ver a sus esposos la luz. Para que no olvidaran que fuera de su hogar, estaban en la oscuridad.  Según nuestros sabios fue este noble esfuerzo de las mujeres de Israel lo que NO les permitió a los judíos resignarse a su condición de esclavos, como sucedió con tantos otros pueblos. Fue por el mérito las mujeres virtuosas —y de nuestras sabias esposas que supieron fortalecer nuestro espíritu en los momentos más difíciles de nuestra historia— que nuestra libertad de Egipto fue posible.
Dedicado a mi querida madre.



Por el mérito de las mujeres virtuosas, el pueblo de Israel salió de Egipto

CAPITULO 1  

15: Había dos parteras hebreas, llamadas Shifrá y Puá, a las que el rey de Egipto les ordenó: 16 ―”Cuando asistan a las mujeres hebreas en sus partos, fíjense en el sexo [del recién nacido]: si es un niño, mátenlo; pero, si es niña, déjenla con vida”. 17 Las parteras, sin embargo, temieron a Dios, y no siguieron las órdenes del rey de Egipto, sino que dejaron con vida a los varones. 18 Entonces el rey de Egipto mandó llamar a las parteras y les preguntó: ―”¿Por qué han hecho esto? ¿Por qué han dejado con vida a los varones?” 19 Las parteras respondieron: “Las mujeres hebreas no son como las egipcias. (Las mujeres hebreas) están llenas de vida y dan a luz a sus bebes antes de que nosotras lleguemos”. 20. Dios recompensó a las parteras, y los israelitas se hicieron más fuertes y más numerosos. 21 Y por haberse mostrado temerosas de Dios, Dios les concedió tener muchos hijos. 22 El faraón, por su parte, dio esta orden a todo su pueblo: “¡Echen al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas, déjenlas con vida”.   CAPITULO 2:  1 Hubo un hombre levita que tomó por esposa a una mujer levita. La mujer quedó embarazada y tuvo un hijo, y vio que estaba sano y lo escondió durante tres meses. Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo. Y la hermana del niño se quedó a cierta distancia para ver qué pasaría con él. En eso, la hija del faraón bajó a bañarse en el Nilo. Sus doncellas, mientras tanto, se paseaban por la orilla del río. De pronto la hija del faraón vio la cesta entre los juncos, y ordenó a una de sus esclavas que fuera por ella. Cuando la hija del faraón abrió la cesta y vio allí dentro un niño que lloraba, le tuvo compasión y exclamó: ―¡Es un niño hebreo! La hermana del niño preguntó entonces a la hija del faraón:―¿Quiere usted que yo vaya y llame a una nodriza hebrea, para que críe al niño por usted? ―Ve a llamarla —le contestó. La joven fue y trajo a la madre del niño, y la hija del faraón le dijo: ―Llévate a este niño y críamelo. Yo te pagaré por hacerlo. Fue así como la madre del niño se lo llevó y lo crió. 10 Ya crecido el niño, se lo llevó a la hija del faraón, y ella lo adoptó como hijo suyo; además, le puso por nombre Moisés, pues dijo: «¡Yo lo saqué del río!»




Alcohol y disfraces en Purim

Hoy es el 12 de Adar de 5778
PURIM COMIENZA MAÑANA MIERCOLES A LA NOCHE
BEBIDAS ALCOHOLICAS
Una importante Mitsvá que celebramos en Purim es el Mishté, es decir, el banquete de Purim. Durante el día de Purim, el jueves 1ro de Marzo a la media tarde, participaremos de una comida festiva o Se’udat Purim. En este banquete cantamos, nos alegramos y transmitimos nuestra gratitud a HaShem por habernos salvado del decreto de Hamán.
Es costumbre servir vino en este banquete (MT Meguilá 2:15) y así “brindar” por nuestra salvación, tomando un poco más que de costumbre. Pero debemos actuar con moderación.
Así escribió el Rosh (1250-1320) en su libro Orjot Jayim. “[Aunque se sirve alcohol durante el banquete de Purim] no debemos emborracharnos, porque emborracharse es una prohibición seria, y en realidad no hay transgresión más grande, ya que la embriaguez lleva a una persona a actuar con promiscuidad y hasta podría provocar que una persona [involuntariamente] mate a otra persona (estoy pensando en accidentes automovilísticos fatales que a veces son consecuencia de la embriaguez .Y.B.) u otras [graves] transgresiones similares”.
Maimónides (1135-1204) aclara que la medida del consumo de alcohol en Purim es וירדם בשכרות “hasta que uno se sienta somnoliento por los efectos del alcohol”. El alcohol en moderación hace que uno se sienta adormecido ya que es un relajante muscular y tiene efectos sedativos.
Maimónides aclara que beber alcohol en exceso, como una forma de estimular la embriaguez es una conducta indebida, y sus efectos pueden provocar el pecado más grave en el judaísmo: “Jilul HaShem” (profanación del nombre de Dios). En Mishné Torá De’ot 5:2 escribe: ” kol hamishtaker … emborracharse es un pecado y es deplorable y hace que una persona pierda su sabiduría Y si [un erudito de la Torá] se emborracha frente a otras personas ( ‘am ha-arets) ha profanado el nombre de Dios (חלל את השם)
Nosotros, el pueblo judío, debemos sentirnos las personas más privilegiadas del mundo por haber sido elegidos por HaShem, y tener la oportunidad de estar más cerca de Él, estudiando Su Torá y haciendo Su voluntad. En Purim celebramos también que HaShem —cumpliendo con Su promesa que nunca va a dejar que el pueblo judío desaparezca— nos libró de un gran peligro. Nuestra felicidad debe provenir de esta conciencia, no del alcohol.
Pero ¿Qué pasa si aún no estamos en ese nivel espiritual / intelectual, y necesitamos de algún estímulo externo para estar más contentos? ¿Qué podemos hacer para estimular nuestra alegría en Purim? Maimónides explica que nuestra felicidad personal se incrementa cuando hacemos algo por los demás o compartimos lo que tenemos con aquellos que tienen menos. En MT Meguila 2:17 aclara cómo podemos llegar a estar más felices en Purim: “No hay mayor y más sincera felicidad que hacer felices a los pobres, a los huérfanos, a las viudas y a los extranjeros. [Porque] la persona que ayuda a que la gente pobre se sienta feliz, está imitando las acciones de HaShem [middamé bashejiná] y así está escrito “porque haShem es Quien revive el espíritu de los pobres y el corazón de los oprimidos” (Yesha’ayahu 57:15).
Purim no debe utilizarse como una excusa para beber en exceso. “En estos días”, declara el rabino Weinreb, un líder de la ortodoxia en Estados Unidos “en el que muchos de nuestros jóvenes son propensos a experimentar con drogas o alcohol, nos corresponde advertir contra los peligros del abuso de alcohol, especialmente en Purim … No se nos ordena embriagarnos y perder la cabeza… más bien se nos demanda estar felices de una manera que incremente nuestra gratitud y amor a HaShem, en agradecimiento a los milagros que Él hizo con todos nosotros”.
TRANSVESTIMO en PURIM
לא יהיה כלי גבר על האשה ולא ילבש גבר שמלת אשה כי תועבת ה ‘ כל עושה אלה
En nuestros días, muchas personas acostumbran a disfrazase en Purim. Obviamente no hay ninguna Mitsvá o Minhag de hacer esto. Es sólo una práctica popular que fue aceptada en las muchas comunidades judías (¡aunque muchos Jajamim como el Shelá haQadosh la rechazaban completamente!), especialmente en el caso de los niños. Sin embargo, debemos saber, e informar a aquellos que no lo saben, sobre la prohibición de transvestismo (cross-dressing), es decir, el uso de ropa o elementos diseñados para el sexo opuesto, lo cual es una prohibición explícita de la Torá, (Deut. 22: 5): “Una mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer…”. Explicaron nuestros rabinos que cuando un hombre se viste (o se disfraza) “para parecer una mujer”, vistiendo una falda o una peluca, o usando maquillaje, etc., o cuando una mujer se viste con ropa de hombre para parecer un hombre, están transgrediendo este mandamiento Bíblico. Esta prohibición también se aplica durante Purim. El Rab Obadia Yosef z “l era muy estricto en este punto y aclaró que el transvestismo se prohibe incluso cuando uno se disfraza del otro género “sólo por diversión “

TAANIT ESTER

Mañana, 13 de Adar, observaremos el ayuno de Ester, desde la mañana (en NY comienza a las 5.25am) hasta el anochecer, al terminar la lectura de la Meguilá. Ver aquí los horarios del ayuno para su ciudad de residencia.



ZAJOR ¿Negociar o no negociar con los enemigos de Israel?

Este Shabbat se llama Shabbat Zajor (= ¡Recuerda!). Por la mañana se sacan dos Sefarim (rollos de la Torá), en uno se lee la Perashá semanal, en este caso TETSAVE y en el segundo leemos un texto especial del libro Debarim 25:17, ZAJOR, . “Recuerda lo que te hizo Amaleq cuando saliste de Egipto … Amaleq atacó a los más débiles, al final del campamento … y no temió a Dios … no lo olvides!!!”.
ODIO INCONDICIONAL
Cuando salimos de Egipto, Amaleq nos atacó. Sin provocación, sin razón, sin motivo. Israel no representaba una amenaza para Amaleq ni para su territorio. Las razones de Amaleq para atacar a los judíos no eran “lógicas” sino más bien, y usando un término moderno: “ideológicas.  No era el poder de los judíos o el dinero de los judíos lo que provocaba el odio de Amaleq hacia los judíos. ¿Qué poder o dinero tenían los esclavos recién escapados de un larguísimo cautiverio?  No era tampoco una cuestión territorial: estábamos en el desierto, tierra de nadie. Lo de Amaleq no era un ataque preventivo: no estaba en nuestros planes conquistar el territorio de Amaleq. La violencia de Amaleq contra los judíos no estaba motivada por factores económicos, conflictos territoriales, venganza o prevención. Lo de Amaleq fue un odio obsesivo hacia el pueblo judío. Y lo que parece absolutamente sobrenatural es que este patrón de conducta hacia Israel no haya desaparecido, y siga hoy tan o más activo que ayer. No puedo dejar de pensar en Irán, por ejemplo, ¿qué razones tiene Irán para amenazar con borrar a Israel del mapa? Irán amenaza destruir a Israel a pesar de que Israel no representa una amenaza para Irán. No hay territorios en disputa. E Irán no comparte ninguna frontera con Israel. ¿Qué explicación lógica existe para la obsesión de Irán contra Israel?
TERRORISMO
Pero quizás lo más curioso —y lo más peligroso— del ataque de Amaleq es que Amaleq sabía que no tenía la capacidad militar de destruir al pueblo judío. ¿Por qué? Porque en ese momento, al salir de Egipto, Israel tenía una ventaja numérica enorme sobre sus enemigos. Contábamos con un ejército de 600.000 hombres, un número que en esos tiempos (o incluso hoy en día) se considera inusualmente alto. En otras palabras. El ataque de Amaleq era “suicida”. Sabía que no podía derrotar a Israel, pero Amaleq estaba dispuesto a inmolarse con tal de “dañar” a Israel y crear pánico. Desmoralizarlos, o como explican los Jajamim: “enfriarlos” (אשר קרך בדרך) y demostrar a los futuros enemigos de Israel que Israel no es invencible sino vulnerable.  Por eso, Amaleq no salió a pelear de frente, sino que como explica la Torá, atacó a los civiles: mujeres, niños , ancianos y enfermos que iban al final del campamento porque caminaban más lento. Y cuando el enemigo tiene un objetivo suicida en mente, el daño que puede causar es impredecible. Ya que la regla número uno del mundo militar —el enemigo con menos poder no ataca al enemigo con más poder —no se aplica para Amaleq. Un enemigo que se guía por una ideología suicida, cree que su propia muerte está justificada aún cuando sólo logre infligir daños al enemigo. Los actos terroristas perpetrados por Hamas o Hizballá contra Israel —misiles, bombas, cuchillos o ataques con autos— son ataques “a la Amaleq”: dirigidos contra la población civil, y destinados a desmoralizar y generar dolor…
RACIONALIZAR A AMALEQ
Este enemigo es imposible de disuadir y especialmente de “comprender”. Nuestra necesidad sicológica de “comprender: a Amaleq, es decir, tratar de verbalizar con argumentos lógicos por qué Amaleq quiere atacar o destruir a Israel, nos hace mucho más vulnerables a Amaleq. Imaginemos que ignoramos la naturaleza irracional del odio de Amaleq y nos sentamos a negociar territorios con Amaleq. O cedemos territorios unilateralmente, o renunciamos a nuestros asentamientos para que Amaleq “tenga lo que quiere” y nos deje tranquilos. Lo único que estaremos logrando es fortalecer a Amaleq, y tener sus armas y sus terroristas más cerca de nuestras poblaciones civiles. Algo que pagaremos con más víctimas de nuestro pueblo.  La Torá, previendo lo peligroso de nuestra ingenuidad bien intencionada cuando de trata de Amaleq, no solo nos dice “Zajor” recuerda a Amaleq, sino que en ese mismo texto repite su exhortación, con una expresión excepcional “al tishkaj”, ¡¡¡No te olvides!!!. No te olvides de la obsesión suicida de Amaleq y de su irracionalidad.
NO OLVIDES QUIÉN ES AMALEQ
Mañana, el Shabbat antes de Purim, leeremos una vez el texto de Amaleq, porque Hamán fue el primer descendiente de Amaleq que intentó borrar a todo el pueblo de Israel del mapa. La Torá nos asegura que HaShem no dejará que Amaleq nos destruya. Pero también nos da a entender que NO podemos ser ingenuos acerca de la verdadera naturaleza y las intenciones de Amaleq. Olvidarlo, nos puede costar la vida.
Escuchar la lectura de Perashat ZAJOR es un mandamiento directo de la Torá. Eso implicas entre otras cosas, que las mujeres también tienen la obligación de asistir a la sinagoga y escuchar la lectura de este importante texto.



Haman y su arrogancia ilimitada

El villano de la historia de Purim es Hamán ben Hamedata, descendiente de Amaleq. El Rey Ajashverosh designó a Hamán como su “gran vizir” (o primer ministro) y dio la orden de que todos los oficiales de la corte se arrodillaran ante Hamán. Todos los oficiales obedecieron la orden del rey excepto un hombre: Mordejai. Y cuando Hamán supo que Mordejai no se arrodillaba ante él, decidió eliminar a todo el pueblo de Mordejai: destruir a la nación judía.
Hamán era malvado pero no era tonto. Veamos, por ejemplo, cómo se las ingenió Hamán para tratar de ejecutar su versión de “la solución final”. Primero, tenía que persuadir a Ajashverosh, el rey, presentando un plan que beneficiara al rey y ocultar así su ánimo de venganza personal y su odio hacia Mordejai y su pueblo. Persuadir al rey no resultó muy difícil. Hamán le presentó un plan con “cero” costos operativos y a cambio de la orden ejecutiva del rey, Hamán le ofrecía una gran cantidad de dinero para el tesoro real: 10.000 “lingotes” (en hebreo: “panes”) de plata, que era un poco más que lo que se recaudaba de impuestos en un año, en todo el imperio persa (9.880 lingotes de plata por año).
Ahora bien, ¿cómo pensaba hacer Hamán para reclutar cientos de miles de soldados que encontraran y ejecutaran a cientos de miles de judíos, esparcidos por todo Imperio Persa, desde Turquía en el oeste, Etiopía al sur y la India al este?
Hamán diseñó un perverso plan que la Meguilá describe brevemente con dos palabritas: ושללם לבוז (“y sus pertenencias serán para despojo”) . El decreto de Hamán decía más o menos así: “El día 13 de Adar -un día elegido al “azar” (pur) por Hamán- le estará permitido a todos los ciudadanos del imperio matar a los judíos. Los agentes del orden no se opondrán y nadie será procesado. Y lo que es más: el que mate a un judío, se podrá quedar con su dinero, propiedades, valores, etc.” El plan de Hamán era “diabólicamente genial”. No había ninguna necesidad de distraer al ejército de sus obligaciones, ni de transportar a los judíos a campos de concentración para matarlos en cámaras de gas.
Nuestros Rabinos explican que no había escasez de voluntarios. Mucha gente, hasta aquellos que no odiaban a los judíos se peleaban entre sí para que cuando llegara el día indicado fueran los primeros en matar a los judíos y quedarse así con su dinero y sus bienes….
Si Hamán hubiera tenido éxito (y estuvo muy cerca!) hubiera sido el final de nuestro pueblo ח”ו….
Al final, con la ayuda de HaShem, como todos sabemos, la reina Ester y Mordejai pudieron revertir el perverso plan de Hamán, quien terminó pagando su maldad con su propia vida en la horca.
La Meguilá también nos ofrece un vistazo del perfil psicológico de Hamán. En el capítulo 5, versículo 13, cuando Hamán está en casa con su esposa, después de haber asistido como invitado de honor a una cena especial con el rey y la reina, y sin sospechar aún que Ester estaba diseñado un plan para contrarrestar el plan de él, hay un diálogo inusual, casi un monólogo, en el que Hamán hace una especie de catarsis de sus sentimientos. En primer lugar Hamán reconoce su inmenso poder, su increíble riqueza, su honor, etc. Y lo que sigue a continuación es sorprendente. Hamán, increíblemente admite lo siguiente: “Y todo esto [mi poder, mis riquezas, mi familia] no vale nada para mí, cuando veo a Mordejai el judío, sentado en la puerta de la corte real, no arrodillándose ante mí “].”
Hamán fue probablemente uno de los hombres más ricos y poderosos en la historia de la humanidad. Y, sin embargo, el hecho que una sola persona, Mordejai, no lo reverenciara, dejó al desnudo la increíble fragilidad del ego de este hombre tan poderoso. Hamán sufría de una altísima dosis de  arrogancia al nivel de megalomanía: la obsesión por el ejercicio del poder, especialmente por el dominio y el control de los demás.
La arrogancia destruye. Casi elimina a nuestro pueblo y al final llevó a Hamán a su propia perdición.



¿Cuándo llegará el Mesías?

אני ה‘ , בעיתה אחישנה
Estoy en Ashdod, Israel, viviendo un milagro contemporáneo. Recuerdo que cuando me casé, hace como 30 años atrás, la casa de mis queridos suegros estaba al final de Ashdod. Hacia el sur, solo se veía arena. Kilómetros de dunas vacías y desoladas, hasta donde se perdía la vista. Con el tiempo esto cambió, y esta ciudad se extendió más y más. Ahora está hermosamente irreconocible. Los edificios, cientos de nuevos y modernos edificios, parece como que hubieran florecido desde la arena. Y lo más importante es que estos edificios no están deshabitados. Las profecías se están haciendo realidad. Ezequiel capitulo 36. 24 [En los tiempos mesiánicos] sacaré [al pueblo judío] de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos, y los haré regresar a su propia tierra.
30 Multiplicaré el fruto de los árboles y las cosechas del campo
38 Y las ciudades desoladas se llenarán de gente…
Como dijo David ben Gurión: en Israel, el que no cree en milagros no es realista.
El aspecto del milagro de la redención más visible aquí en Ashdod es el humano. Ashdod, sexta ciudad más poblada de Israel, es una de las áreas más cosmopolitas del país. Cuenta con la concentración de judíos marroquíes mas grande del mundo. Pero también hay muchos judíos de Rusia. Y judíos etíopes e hindúes (sic!). Y Jasidim, de todos las vertientes. Algunos judíos sudamericanos. Y cada más judíos de Francia. Evidentemente estamos viviendo las antiguas profecías que anunciaban el regreso de los judíos a su tierra. Y sólo nos falta un pequeñísimo detalle para que nuestra redención sea competa: el Mesias (Mashiaj), el líder politico y religioso que traerá al resto del pueblo judío a Israel y reconstruirá nuestro Bet haMiqdash.
¿Y dónde está? ¿Por qué no llega ya? Creo que intuyo la respuesta. En la tradición judía el Mashiaj no es un “dios” o un angel. Es un hombre. Como el rey David o Bar Kojbá, el comandante en jefe del último ejercito judío antes del IDF ( צה“ל).  El Mashiaj, según lo explica Maimónides, será un descendiente del Rey David; una persona que estudia Torá, se ocupa de las Mitsvot y lucha en las guerras de Israel contra sus enemigos.  Pero creo que hay algo más. Un tecnicismo. El Mashiaj, naturalmente, tendrá que ser “aceptado por todos”, o por lo menos por la gran mayoría del pueblo judío. Y puede ser que este sea el “problemita” que estamos enfrentando. ¿Existe algún tipo de judío que pueda ser aceptado hoy por todos los judíos? Pareciera que no… Porque como consecuencia de 2000 años de un largo exilio , todavía estamos muy divididos. Piensen por ejemplo, si el Mashiaj se presenta con todas sus credenciales pero… ¡es Sefaradí! Los Ashkenazim van a decir: “un Sefaradí no puede ser el Mashiaj.” Y me parece que lo mismo pasaría si el Mashiaj fuera Ashkenazí: los sefaradim lo rechazarían. Y si fuera un judío sirio, pero de la ciudad de Alepo, los judíos sirios de Damasco, no lo aceptarían. Y viceversa. Y si fuera Ashkenazí pero no fuera un Jasid, los Jasidim lo rechazarían. Y si fuera un Jasid, los que no son Jasidim lo rechazarían. Y si fuera o no fuera Yemenita…. etc, etc. Esta es nuestra lamentable realidad. Todavía no hemos superado nuestras divisiones y subdivisiones internas, un indispensable pre requisito para aceptar a unlíder que nos guíe. Nos tendremos que liberar de las secuelas de un largo exilio; olvidar las identidades artificiales y reconstruir una identidad judía que esté basada más en lo que nos une que en lo que nos separa.
A menos que….
En este punto es donde quiero recordar nuevamente a mi suegro, Ribbí David Carciente z”l, sin la mínima exageración. Mi suegro, nacido en Melilla, enclave español en el Norte de Africa (geográficamente “Marruecos”), llegó a Ashdod hace 40 años atrás. Su humilde departamento está en un vecindario de Jasidim de Gur. Creo que él era el único Sefaradí en ese enclave. En un kilometro a la redonda hay judíos etíopes, rusos, hindúes, argentinos y franceses.  Su vecindario es un microcosmos del pueblo judío que llegó, literalmente, de los cuarto rincones del planeta.
Y lo más especial que tenia mi suegro era que TODOS, absolutamente todos, lo querían y lo respetaban.
¿Por qué? Primero porque él respetaba a todos los demás.
Pero principalmente porque tenía un carácter tan dulce y bondadoso que todos se rendían ante él y su dulzura. Los hindúes y los etíopes lo amaban. Los Jasidim, por lo general muy cerrados en los suyo, lo veneraban. Para los marroquíes, era un superhéroe. Y quizás lo más admirable era que también los judíos de Rusia lo respetaban y lo querían. Digo esto porque muchos judíos rusos cargan con la pesada herencia nihilista que les dejó Stalin, y no recibieron una educación judía tradicional. Pero aún esos judíos, muy alejados y hasta no creyentes, adoraban a mi suegro. Cuando alguien se encontraba con él, mi suegro lo bendecía, así espontáneamente. Al principio no lo entendían… “¿Por qué me está bendiciendo a mí, si prácticamente no me conoce?”. Pero una vez que descubrían su gran corazón, se rendían ante su calidez. Luego, lo respetaban. Luego, lo admiraban. Y luego, inevitablemente, se enamoraban de él….
No se preocupen: no estoy diciendo que mi suegro era el Mesías. Pero sí estoy afirmando, con bastante convicción, que mi suegro representa la esperanza que el Mashiaj pueda llegar mañana, a pesar de nuestras vergonzosas separaciones. Habiendo conocido de lo que era capaz mi querido suegro, veo que es posible que todos los Yehudim aceptemos a un Yehudí como nuestro líder. Quizás esa sea la evidencia que identificará al Mashiaj.
Así que si queremos que el Mashiaj llegue mañana, o todos cambiamos y nos unimos, o HaShem Itbaraj nos enviará un Mashiaj con una personalidad unificadora como la de Ribbí David Carciente: un corazón tan grande que nos hará olvidar las pequeñeces que nos dividen.
SHABBAT SHALOM y JODESH TOB



SIETE LEYES DE BENE NOAJ (#7): Jueces y tribunales de justicia

La última de las siete leyes de Nóaj es un mandamiento positivo. La Mitsvá de designar jueces y oficiales.
Este es el lenguaje de Maimónides sobre este asunto.
¿De qué manera los hijos de Nóaj deben cumplir el mandato de establecer tribunales de justicia? Están obligados a establecer jueces y magistrados en cada ciudad importante, para juzgar de acuerdo a las Seis Leyes anteriormente mencionadas y advertir a la gente sobre su cumplimiento. Si un Ben Nóaj infringe una de estas leyes será sentenciado con la pena capital … Y esta es la razón por la cual los habitantes de Shejem fueron responsables por la pena capital… porque cuando Jamor secuestró a [Diná la hija de Ya’aqob] los habitantes de la ciudad de Shejem fueron testigos de esto y sabían lo que Jamor había hecho, pero no lo juzgaron [y así se transformaron en cómplices de este crimen]. Un Ben Nóaj puede ser declarado culpable basado en el testimonio de un solo testigo. Y el veredicto [aunque se trate de la sentencia capital puede ser emitido] por un solo juez. Yo no se requiere una advertencia previa para ser encontrado culpable…
Maimónides, Hiljot Melajim 9:14
Hay algunas diferencias importantes entre la ley Mosaica y la Ley Noájica. En la ley Mosaica, el robo, por ejemplo, con conlleva la pena máxima. Está está reservada para casos extremos como el secuestro o trafico humano. En la ley Mosaica hace falta dos testigos para sentenciar al culpable. Y los testigos no pueden ser familiares, etc.
La ley Noájica es más estricta. El hecho que un solo testigo pueda incriminar al acusado es un buen ejemplo de la mayor dureza de esta ley.
Todas estas restricciones en la ley de Noé son consistentes con la idea que hemos expresado anteriormente. La gran diferencia numérica de leyes está así compensada con una sentencia agravada al extremo: la pena capital.
Vamos a ver algunos ejemplos de los detalles que la ley que requiere la establecimiento de cortes jurídicas indica.
El juez debe tratar con igualdad y objetividad a los litigantes.
El juez deb investigar diligentemente el testimonio de los testigos.
El juez no puede aceptar un soborno o un regalo de un litigante.
El juez no puede demostrar gestos de honor hacia uno de los litigantes.
El juez no puede actuar o juzgar por temor a la amenaza de uno de los litigantes.
El juez tampoco puede juzgar injustamente a favor a uno de los litigantes, aunque sea por lástima o compasión.
El juez no puede discriminar contra un litigante porque en el pasado fue un pecador.
El juez no puede escuchar a un litigante en ausencia del otro.
El juez no puede sentenciar a un individuo basado en pruebas circunstanciales.
Quien sea testigo de un crimen tiene la obligación de testificar ante el tribunal.
La corte no puede asignar a un juez que carece de los conocimientos de la ley.
El tribunal tiene que castigar al individuo que tome la ley en sus propias manos, y por ejemplo, ejecute al autor de un crimen.
Todas estas leyes son idénticas en la ley judía (excepto en el tipo de sentencia que se aplica a quien las viola).



Siete Leyes de Bené Nóaj: (#6) No comer carne de animales…vivos

תניא ר’ אומר עם הארץ אסור לאכול בשר
El Creador le indicó al primer hombre que su dieta consistiría en plantas, semillas y frutas. Cito las palabras del rabino Menashé ben Israel (1604-1657) sobre esta cuestión. Dos Sabios talmúdicos, el rabino Iojanán y Rab, concordaron que al principio… “no se le permitió a Adam tomar a los animales como alimento […] Después de que Dios bendijera a Adam y lo hiciera supremo sobre todos los animales, a pesar de que este tenía dominio sobre ellos, no era su amo absoluto [al que se le permitía tomar la vida de los animales] … Dios ya había designando el alimento a través del cual todo ser vivo debía mantenerse «He aquí que les he dado toda hierba que da semilla … y todo árbol que tiene fruto … para ustedes será como alimento». (Génesis 1, 29).
10 generaciones más tarde, en el tiempo de Nóaj (Noé), esto cambió. Dios le concedió a Nóaj el derecho de comer carne animal:
Génesis 9:2… las aves, las bestias salvajes, los animales que se arrastran por el suelo, y los peces del mar. Todos estarán bajo tu dominio. 3 Todo lo que se mueve y tiene vida, será, al igual que las plantas, lo que Yo les concedo como alimento.
¿Por qué este cambio?
Hay varias opiniones, que merecerían ser analizadas una por una y en más profundidad. Pero nuestro tema es “Las Siete Leyes de los Hijos de Nóaj”, así que solamente voy a mencionar un par de opiniones sin profundizarlas.
1. Cuando Nóaj sale del arca, lo primero que hace es ofrecer un sacrificio a Dios, en señal de agradecimiento. Este sacrificio consistió en carne animal asada, cuyo humo y aroma se elevaba hacia el cielo. Algunos estudiosos indican que Nóaj estaba proyectando lo que él mismo deseaba recibir. En otras palabras, una ofrenda, un regalo, representa por lo general algo que quien lo ofrece lo valora, lo aprecia, y subliminalmente, desearía recibir. El hecho que Nóaj ofreció al Creador carne animal manifiesta su deseo subconsciente de consumir carne animal.
2. La licencia de comer carne animal puede tener un efecto positivo en cuanto a la supresión del deseo de derramar sangre humana y asesinar. La violencia,como dice en el capítulo 6 de Génesis, fue lo que provocó la destrucción de la humanidad y trajo el diluvio.
Volviendo a las Siete Leyes de Nóaj, si bien a Nóaj le fue concedido el permiso de comer carne de cualquier tipo de animal, Dios le manifestó una limitación:
Genesis 9:4:
[Podrás comer carne animal]…sin embargo, no comerás la carne del animal, mientras ese animal esté con vida.
A este caso se lo conoce como eber min hajai, es decir, cuando se mutila un animal y se come su carne mientras el animal está aún con vida. Este es un fenómeno común en el mundo animal, donde muchos animales sufren una lenta e indescriptiblemente dolorosa muerte mientras son comidos por sus depredadores. Lo mínimo requerido de los seres humanos es evitar este tipo de sufrimiento al animal.
Como podemos apreciar las leyes Noájica del consumo de carne son mucho menos extensas que las leyes Mosaicas del Cashrut.
Una breve comparación:
1.Existen más de 1.000.000 de especies animales en el mundo. Los animales y peces permitidos por la ley Mosaica, estimo yo, no deben superar unos cuantos cientos de especies. La Ley Noájica, los permite todos.
2. La Ley Mosaica exige que los animales y aves sean sacrificados de una forma especial llamada en hebreo shejitá (yugulación?) que reduce al mínimo el sufrimiento del animal en el momento de su muerte. En la ley Noájica la forma de matar al animal no está regulada.
3. La ley Mosaica prohibe el consumo de la sangre de aves y animales. La Ley Noájica, según la mayoría de las opiniones, no lo prohíbe.
4. La ley Mosaica también contiene una regulación mucho más extensa, la prohibición de hacer sufrir innecesariamente a un animal (tsa’ar ba’alé Jayim), incluso o especialmente más allá del acto de consumo de su carne.
5. Finalmente, y aunque no se trata de una prohibición formal, la Guemará (Pesajim 49b) indica que una persona judía que no posee la mínima educación (‘am haarets) no tiene derecho a consumir carne animal.



Siete Leyes de Bené Nóaj: (#5) La Prohibición de Robar

מִכֹּל עֵץ הַגָּן אָכֹל תֹּאכֵל
El robo, en todas sus formas, está condenado en la ley Noájica. Como es costumbre, el Rab Benamozegh comienza su exposición de esta ley mencionando su fuente. Las fuentes de las leyes Noájicas, que son universales, son obviamente pre-Mosaicas, y según la opinión de muchos comentaristas clásicos de la Torá, estas fueron las leyes que cumplieron nuestros ancestros Abraham, Itsjak y Yaaqob, antes de la entrega de la Torá.
Veamos las fuentes en Génesis que describen, directa o indirectamente, la idea de adquisición posesión, propiedad privada y robo.
En primer lugar, la Torá presenta la idea que asocia la trabajo con la adquisición, que luego se llamará quniyán en la ley judía. Es cuando uno “trabaja” , modifica un objeto, o cuando trabaja y cuida la tierra que la obtiene y toma posesión de la misma. Esta idea fundacional de la Torá le fue transmitida al primer hombre, como dice la Torá (Genesis 2:15): “HaShem, Dios, tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo trabaje y lo cuide”. El labor le dio al hombre el derecho de posesión de la tierra en la que Dios lo estableció, cuando esta tierra no pertenecía a otro hombre. El robo es un crimen que también atenta contra esta idea: que la adquisición sea el resultado del labor, el esfuerzo y el trabajo y no de un acto de violencia.
En segundo lugar, cuando Dios establece a Adam en el paraíso le dice: (Génesis 2:16) “Podrás comer [los frutos} de todos los árboles de este jardín, pero no podrás comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal”. Los rabinos indicaron que de la primera parte de este versículo se aprende la prohibición del hurto. Ya que Dios tuvo que autorizar explícitamente al hombre a comer de los frutos de los árboles. En otras palabras, el beneficio de un elemento “natural” no es un derecho innato del hombre. El primer ser humano fue instruido para saber que TODO lo creado le pertenece al Creador, y que él no lo podría tomar, usar o disfrutar de ningún elemento de la Creación si no tuviera el permiso Divino para hacerlo.
En el tratado de Berajot el Talmud se refiere a un concepto muy parecido cuando habla de las las bendiciones que decimos antes de comer. En principio, explican los Sabios, debemos entender que todo le pertenece a Dios, por ser el Creador. Cuando decimos una bendición antes de comer no estamos agradeciendo a Dios (“agradecemos” cuando bendecimos a Dios después de comer) , sino que lo estamos reconociendo y declarando como Creador, y de esta manera obtenemos el “permiso Divino” para tener un beneficio de la Creación. Por lo tanto, si una persona no dice una bendición antes de comer es como si le hubiera robado a Dios (מעילה ).
La prohibición de robar incluye todo tipo de robo. Activo, como asalto o hurto, o pasivo como rehusar pagarle al empleado su salario. El empleado asimismo debe respetar el tiempo que trabaja para el empleador y su propiedad privada: un trabajador que recoge fruta, por ejemplo, no puede comer de la fruta de su empleador sin su permiso explícito. También está prohibido en esta ley el robo de personas: secuestro y tráfico de esclavos.
Al igual que en otras leyes, la transgresión del robo para la ley Noájica es más grave que para la ley Mosaica. Esto se refleja particularmente en la sentencia aplicada a esta transgresión: la pena máxima. El Rab benamozegh cita al famoso Montesquieu (1689-1755) quien dijo: “Cuando los derechos de propiedad privada no son respetados, pueden haber razones para aplicar la pena máxima”. Esto nos recuerda una vez más la imperiosa necesidad de mantener una civilización donde la propiedad privada sea respetada meticulosamente, lo cual no era algo sobreentendido en muchas sociedades y culturas de la antigüedad, donde el pillaje o la piratería eran considerados una “profesión” más.