GENESIS 1:2. Lo que el viento se llevó. 

ורוח אלוקים מרחפת על פני המים

«Y un viento Divino soplaba sobre la faz de las aguas»

La traducción correcta de estas dos palabras, Ruaj Eloqim es clave para entender toda la secuencia del proceso creativo.  En hebreo bíblico ruaj originalmente significa ‘viento’.

Pero en un sentido metafórico la palabra ruaj también puede referirse al alma, la respiración o inspiración Divina: un estado intelectual o psíquico invisible que mueve a los seres humanos, en especial a los profetas.    En dos ocasiones la Torá usa la palabra ruaj Eloqim en este sentido,  refiriéndose a un tipo especial de sabiduría concedida por Dios. 1). Cuando el Faraón se maravilló de la sabiduría de Yosef  (Gn 41, 38) dijo que Yosef es «un hombre que posee ruaj Eloqim [‘una sabiduría divina especial’]». 2). Cuando Dios le ordena a Moisés designar a Betzalel (Éxodo 31, 3) para ser el arquitecto del Tabernáculo le dice que Él le concedió a Betzalel  ruaj Eloqim, una sabiduría divina, que más tarde se denominó ruaj jojma, ‘un espíritu de sabiduría’.    A lo largo del Tanaj, ruaj Eloqim conserva la misma connotación: una forma extraordinaria de sabiduría o inspiración Divina que por lo general se le concede a un profeta. De esta misma manera los Sabios han utilizado el término ruaj haqodesh para referirse a la inspiración divina. 

El sentido de esta y otras formas metafóricas de la palabra ruaj apuntan a una fuerza invisible que mueve o traslada por mandato Divino (Los sefaradim decimos en las hashkabot ruaj hashem tenijenu began eden, refiriéndonos -metafóricamente – a un viento enviado por Dios que eleva el alma del difunto al gan Eden).

Pero ¿qué puede significar ruaj Eloqim en nuestro versículo?  La ausencia de algún ser humano que pueda ser el sujeto o receptor de una sabiduría Divina especial, no nos permite entender estas palabras en su sentido metafórico como inspiración divina, o como alma. 

LA TRADUCCION CRISTIANA 

Las traducciones cristianas no dudan en traducir ruaj eloqim  como “espíritu divino”.  ¿Por qué? Porque uno de los principios fundamentales de la doctrina cristiana es la trinidad, es decir, la unidad del padre, el hijo y el espíritu divino (o santo).  El “espíritu divino” flotando sobre las aguas en el momento de la creación del mundo, es una confirmación de esta doctrina católica. Esta traducción “ideológica” no nos debería sorprender ya que, como alguna vez explicaremos, la interpretación cristiana de la Biblia tiene un objetivo fundamental: desmentir al judaísmo y afirmar las doctrinas de la iglesia.     

LA TRADUCCION JUDIA

La idea de ruaj Eloqim como ‘el espíritu de Dios’ es un concepto totalmente extraño al judaísmo y ofensivo para la normativa judía. Es una concepción que —entre otras cosas— cuestionaría el principio judío del monoteísmo y se acercaría peligrosamente al antropomorfismo, es decir, a la personificación de Dios. 

La traducción oficial judía, el Targum, que toda traducción vernácula debería tomar como referencia,   entiende que ruaj Eloqim se refiere a el VIENTO, aclarando que no es “una fuerza natural ciega y caprichosa” sino que está siendo dirigido por Dios. 

UN VIENTO GUIADO POR DIOS 

En  este versículo que describe el inventario del planeta tierra la Torá  menciona el segundo elemento físico presente en el planeta Tierra al momento de su creación: el viento. Y este viento, nos indica este texto, está guiado por Dios. Y si bien la Torá no lo menciona explícitamente,  ben Ezra y Radaq explican que el viento será un elemento auxiliar Divino en la creación y será utilizado por Dios en el tercer día para “secar” la tierra que emerge desde la profundidad del océano.  El viento como auxiliar divino aparece muchas veces en el texto bíblico y en la literatura  rabínica. La Torá menciona explícitamente que Dios hizo llegar la plaga de la langosta a Egipto a través de un viento que soplaba desde el este. Y que Dios abrió el mar, secándolo con Sus vientos, para que los judíos escapen de los egipcios.  Esto es ruaj Eloqim, un viento que Dios utiliza como uno de sus agentes en la “naturaleza”. Todos los días en nuestras plegarias mencionamos que Dios “hace soplar el viento para producir la lluvia”. En las hermosas palabras del  Rey David en Tehilim ruaj se’ara osa debaro, “el poderoso viento que obedece Sus ordenes” .   




GENESIS 1:2. Sobre oscuridad y abismos  

 והארץ היתה תוהו ובוהו וחושך על פני תהום

La tierra no tenia vida, la oscuridad prevalecía sobre las faz del océano  

OSCURIDAD  

Luego de explicar que al momento de su creación el planeta tierra no poseía ningún tipo de vida, el texto pasa a describir la atmósfera terrestre.  Nuestra atmósfera actual es clara y luminosa,  compuesta en un 78% por nitrógeno y 21 % de oxigeno. Pero la atmósfera  primitiva con la que el planeta tierra fue creado era diferente.  

La Torá la describe con la palabra joshej” , que normalmente se traduce por oscuridad. 

La gran mayoría de los comentaristas bíblicos clásicos están de acuerdo que aquí oscuridad no puede significar  “ausencia de luz”,  ya que como en la famosa historia de la cueva de Platón,  recién se puede hablar de la ausencia de luz una vez que la luz es creada.  Najmánides (Rambán) y Eben Ezra, por separado, proponen que aquí oscuridad sea entendido como algo tangible.  Najmánides lo compara con la novena plaga de Egipto, una especie de “gas” que previene la llegada de la luz. Para Eben Ezra es algo tóxico, con menos oxigeno.

Basado en estas y otras opiniones  podríamos comparar a la atmósfera terrestre con la atmósfera actual de Venus:  formada por 3 capas espesas de nubes oscuras, que no permiten que la luz solar llegue a la superficie,  y están compuestas  de ácido sulfúrico y dióxido de carbono. 

Esta indicación de la Torá acerca de la primitiva atmósfera terrestre quizás redefine un poco más las palabras anteriores tohu vabohu, que significan: deshabitada.  La Torá explica que no hay vida en la tierra y que todavía no están dadas la condiciones para que haya vida. en otras palabras, la tierra no solo esta deshabitada sino que en este punto inicial es también inhabitable.  

ABISMO 

Casi todas las traducciones bíblicas vierten la palabra tehom como abismo. Esto podría ser un segundo ejemplo de las influencias no-judías en las traducciones bíblicas.  La palabra “abismo” se relaciona con la mitología pagana de la Mesopotamia.  En los mitos de creación Sumerios como Enuma Elish, cuando los dioses / monstruos pelean entre sí hasta la muerte por poder o venganza el dios vencido o muerto “caía al abismo”,  un lugar legendario sin fondo (que puede ser un precipicio o el fondo del mar)  del cual no se puede regresar.  También en la tradición cristiana el abismo es un lugar donde se encuentran los espíritus malvados y donde luego de ser derrotado será arrojado Sátanas. 

Pero en hebreo la palabra abismo en este sentido NO existe  (no confundir con sheol que significa “sepultura”) .  En hebreo bíblico la palabra  tehom es un término “geológico” que está asociado con fuentes de agua. Puede significar el mar, sus profundidades o por lo general las reservas naturales de aguas subterráneas.  Rashí explica que aquí la palabra tehom significa el océano.  Pero debemos aclarar lo que dicen los Sabios:  En el momento de ser creada la tierra consistía principalmente de “agua”. La tierra firme recién surge el Tercer Día de la creación (todas las mañanas, cuando pisamos tierra firme, los Yehudim decimos una berajá que alude a este fenómeno: רוקע הארץ על המים) .  Los Sabios (ver Radaq abajo) dicen que en su fase inicial el planeta estaba completamente cubierto de agua. Esto es lo que causaba el tohu vabohu, la ausencia de vida.    Dios no creo nuestro planeta con vida, pero sí lo creo con agua.  Mucha agua. 

CIENCIA Y TORA:

Una vez que traducimos las palabras hebreas según su sentido original vemos las increíbles coincidencias entre lo que este versículo describe en 2 o 3 palabras y lo que la ciencia moderna especula que ocurrió en los inicios de nuestro planeta.   

DE acuerdo a la ciencia moderna 

√ La atmósfera primitiva no permitía la vida. Era oscura, carecía de oxigeno libre, y contenía amoníaco, metano y dióxido de carbono. 

√ En el principio el planeta tierra estaba compuesto de un enorme océano llamado Panthalassa. Los continentes tal y como los conocemos hoy, surgieron en una etapa posterior. 

√ ¿Y el agua? La Torá explica que nuestro planeta fue creado como un planeta de agua.  La ciencia moderna, especulaciones aparte, al presente no tiene una explicación demostrable o convincente de cómo nuestro planeta posee tanta agua.   

רד“ק בראשית 1:2

והארץ בתחילת בריאתה לא היתה בשלימותה, כי היתה תהו ובהו – כלומר: ריקה מכל בריאה שלא היתה לא בה ולא עליה, כי היתה כולה מכוסה במים




Presentación del Libro «Creación» , Yeshivá Majon Meir (VIDEO)




¿Qué tipo de Shofar se utiliza en Rosh haShaná?

וּבַחֹדֶשׁ הַשְּׁבִיעִי בְּאֶחָד לַחֹדֶשׁ מִקְרָא קֹדֶשׁ יִהְיֶה לָכֶם כָּל

מְלֶאכֶת עֲבֹדָה לֹא תַעֲשׂוּ

יוֹם תְּרוּעָה יִהְיֶה לָכֶם

Escuchar el Shofar es la Mitsvá mas importante de Rosh haShaná.
«Shofar» es la palabra utilizada por la Torá para definir en general los cuernos de animales, cuando estos se utilizan para emitir sonidos. La Torá también menciona otros instrumentos «jatsotsrot», que eran trompetas hechas de metal.
La pregunta que analizaremos hoy es: siendo que hay muchos animales que tienen cuernos, y casi todos esos cuernos pueden ser utilizados para emitir sonidos, ¿cuál es el que debemos usar para la Mitsvá del Shofar en Rosh haShaná? ¿Se puede utilizar cualquier cuerno animal con tal de que sirva para emitir un sonido o tiene que ser el cuerno de un animal específico?
Por siglos, el típico Shofar que se utiliza en Rosh HaShaná es el cuerno de carnero, o qeren hakebasim. El carnero es el macho de la oveja.
 

Veamos lo que discutieron nuestros Sabios 2000 años atrás. Si bien en principio prescribieron el uso del cuerno de carnero para el Shofar, nuestros Sabios también evaluaron el uso de los cuernos de otros animales para cumplir con esta Mitsvá. Todos los rabinos estuvieron de acuerdo en prohibir el uso de un cuerno de buey o toro (el macho de la vaca, queren shel pará) para la Mitsvá del Shofar. Más allá de ciertos tecnicismos (p.e., el relleno del cuerno del toro está integrado al cuerno, a diferencia del cuerno del carnero donde el relleno está separado del cuerno) al cuerno del toro lo asociaríamos con el pecado “del becerro de oro” (el becerro es un toro joven, de menos de dos años), precisamente durante el día que pedimos a Dios que nuestras transgresiones sean “olvidadas”.
El cuerno de carnero, por el contrario, trae un recuerdo muy positivo: ‘aquedat Itsjaq, el sacrifico de Itsjaq Abinu. Después de que nuestro patriarca Abraham pasó con éxito su prueba y demostró que estaba dispuesto a sacrificar lo que más quería en el mundo por hacer la voluntad de HaShem, encontró “un carnero que sus cuernos se habían prendado en un matorral” y lo ofreció a HaShem como sacrificio en lugar de Itsjaq. El cuerno de carnero, entonces, trae a la memoria el evento que marcó la última y la más difícil de las pruebas que pasó Abraham Abinu, luego de lo cual fue bendecido con una berajá especial por HaShem. Bereshit (Génesis 22: 17,18) «Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar…  y porque me has obedecido, haré que todas las naciones del mundo sean bendecidas por medio de tus descendientes.»
El cuerno de carnero, por lo tanto, no sólo emite un hermoso sonido sino que también trae a la memoria la bendición de HaShem a Abraham y el mérito de nuestro primer patriarca. Algo muy apropiado para el día en el cual nuestros méritos son evaluados .
En nuestros días se ha hecho muy popular el Shofar de antílope, también conocido como el ‘gran kudu “o ” Shofar yemenita” . Su tamaño es  3 o 4 veces más largo que el Shofar de carnero, más fácil de hacer sonar y produce un sonido muy profundo.

Ahora que entendemos la importancia del Shofar del carnero nos preguntamos : ¿podemos utilizar el cuerno de antílope u otro Shofar en Rosh Hashaná, o estamos obligados a utilizar exclusivamente un Shofar de carnero?
El Shofar de antílope puede ser utilizado sin problemas para Selijot durante el mes de Elul por aquellos–Sefaradim o Ashkenazim– que usan el Shofar durante Elul.
En Rosh Hashaná, sin embargo, el uso del Shofar de antílope es un tema controversial.
De acuerdo a la opinión de Maimónides (MT Hiljot Shofar 1:1), el único Shofar que puede ser utilizado en Rosh Hashaná es el Shofar de carnero. Todos los demás Shofarot no son apropiados para Rosh haShaná.
En la opinión de la Shulján Aruj (OJ 586: 1) se debe utilizar en principio el Shofar de carnero en Rosh Hashaná. Lo que significa, por ejemplo, que si no hubiera un Shofar de carnero disponible, se podría utilizar el Shofar de antílope u otro animal, que no sea toro o buey.
Continuará



TESHUBA: Sentimientos y Palabras

אנא ה ‘, חטאתי, עויתי, פשעתי

Si bien el arrepentimiento tiene que ver con nuestros sentimientos, Teshubá también es una Mitsva, un mandamiento indicado en nuestra Tora. Teshubá, la posibilidad (y la obligación) de arrepentirme por lo que hice mal, significa que Dios nos da la oportunidad de corregir y amendar nuestros errores, y no ser condenados para siempre por los errores que hemos cometido.

Maimónides explica que en el proceso de Teshuba o arrepentimiento hay dos elementos fundamentales involucrados. Primero, tenemos que elevarnos a un grado de arrepentimiento que despierte nuestra contrición y culpa por lo que hemos hecho mal. El segundo paso es el Viduy o confesión, es decir, articular con palabras lo que hicimos mal. Esta confesión no se hace delante de otra persona sino en privado ante Dios. Y esta confesión es lo que completa el proceso de Teshubá.

Estos dos elementos, arrepentimiento y confesión, son mutuamente excluyentes: por un lado, si confesé con palabras lo que hice mal, pero en mi corazón no me arrepiento de lo que hice, mi confesión no tiene valor. Por otro lado, si me arrepiento de lo que hice mal, pero no articulo mi arrepentimiento con palabras, mi Teshubá se considera incompleta (ver Bamidbar 5: 6-7).

En esta Halajá (Hilkhot Teshuba 1: 1) Rambam también explica de qué se trata esta confesión, citándoos la versión mínima del Viduy que contiene los elementos básicos del mismo.

1. ANNA: «Por favor» …: comenzamos el Viduy rogándole a Dios que acepte nuestras disculpas. Esto nos ayuda a comprender que no tenemos «derecho» a lo que le pedimos a HaShem. Estamos pidiendo su perdón virtualmente como un favor, un asunto más allá de la justicia. Es a discreción de Dios perdonarnos, y es por eso que apelamos a su compasión y amor por nosotros. Nos damos cuenta de que de acuerdo con la letra de la ley, merecemos ser castigados por nuestras transgresiones.

2. HASHEM: «Dios». Al pronunciar en la confesión el nombre de Dios nos damos cuenta  que confesamos directamente frente a Él. Y esto nos recuerda que Dios es omnisciente (lo sabe todo) y que sabe exactamente nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras intenciones, etc., y obviamente sabe lo que hemos hecho mal. Somos nosotros los que necesitamos tomar conciencia de esto, y recordar que estamos constantemente vigilados por Su vista … Al decir el nombre de HaShem nos damos cuenta de que no podemos engañar a Dios con palabras falsas, como podríamos hacer con otras personas, debemos reconocer nuestros errores y suplicar su perdón.

3. HATATI, AVITI, PASHATI. «Me equivoqué, he pecado, me he rebelado contra ti …». Estas tres palabras indican los tres niveles posibles de transgresión, que se clasifican principalmente de acuerdo con la intención del pecador.

«Estaba equivocado», esta categoría incluye las acciones incorrectas que uno cometio involuntariamente, por error, ignorancia o sin plena conciencia.

«He pecado», uno confiesa aquí las transgresiones que hizo voluntariamente, sabiendo que estaba haciendo algo mal, y lo hizo porque dio fue lo suficientemente fuerte,  y no pudo contenerse o controlar sus instintos.

«Me rebelé contra ti» este es el nivel más serio y grave. Algunas veces las personas actúan contra la Torá no porque no pueden controlar sus impulsos sino porque quieren probar algo: por ejemplo, que la religión está desactualizada o es irrelevante, etc., y demostrar así que que el «pecador» sabe mejor que nadie. En este caso, el pecado no se cometió debido a la debilidad del carácter y la imposibilidad de vencer los propios instintos. La causa más común de este tipo de rebelión contra la Tora es la arrogancia, para manifestar sentimientos antirreligiosos.

Es importante tener en cuenta que, aunque este es el nivel más grave y serio, si más tarde el ofensor lamenta sinceramente lo que hizo, las puertas de la Teshubá están abiertas, incluso para él.




TESHUBA: ¿Cómo puedes saber si estás despierto?

בֶּן אָדם מַה לְּךָ נרְדָּם
MARATON 
Hoy es el segundo día del mes de Elul.
Estamos a un poco más de un mes de Yom Kippur, el día del perdón. Yom Kippur es un día maratónico, 24 horas totalmente consagradas a la “Teshuba”: arrepentirnos, pedir perdón, confesar nuestras faltas y tomar decisiones que deberán mejorar el rumbo de nuestras vidas.
Para poder llegar bien preparados a este día transcendental comenzamos con el proceso de Teshubá 40 días antes de Yom Kipur.
Entre los judíos Ashkenazim, esta preparación consiste en escuchar el Shofar todos los días, desde hoy hasta Yom Kippur, para inspirarnos con su sonido y empezar el proceso de reflexión.
Entre los judíos Sefaradim, para lograr el estado mental necesario para Yom Kippur, comenzamos a partir de hoy con la recitación de las plegarias conocidas como “Selijot”.  Estas plegarias se recitan una hora antes de las oraciones de la mañana, desde hoy hasta Yom Kippur.
El corazón de las Selijot es el viduy o confesión, y la recitación de los 13 Atributos del Divino Perdón o Middot. Estas son también las dos plegarias más importantes de Yom Kippur.
ESCAPARSE DURMIENDO
En las Selijot también recitamos piyutim,o poemas religiosos, que nos inspiran a arrepentirnos y regresar a HaShem. El primer poema que recitamos en la mañana comienza con las palabras: ben adam ma leja nirdam, «Hijo del hombre, ¿por qué estás dormido? Despierta, ora y ruega a tu Dios».
Estas palabras, en hebreo, בֶּן אָדם מַה לְּךָ נרְדָּם «¿Por qué estás dormido?» Se encuentran en el libro de Yoná 1:6. El famoso profeta había sido llamado por Dios para una importante misión. Pero Yoná rechaza su misión Divina e intenta huir de Dios.  Para eso se escapa en un barco. Pero Dios envía una tormenta que amenaza con destruir el barco. El capitán del barco cita a la tripulación y les pide hacer todo lo posible para calmar la tormenta, entre otras cosas, rezar. Todos acuden a su llamado con excepción de Yoná.  El profeta se había quedado dormido en el interior del barco ignorando deliberadamente todos los peligros a su alrededor. Los comentaristas bíblicos explican que Yoná estaba en un estado psicológico de «negación» (denial), deliberadamente tratando de ignorar la realidad frente a él. En este caso, la posibilidad de su propia muerte. El capitán encuentra a Yoná y le pregunta:  “ma leja nirdam, «¿Por qué estás dormido? Despierta, ora y ruega a tu Dios».
¿COMO PUEDO SABER SI ESTOY DESPIERTO?
Estas palabras, «¿Por qué estás durmiendo?» Fueron elegidas por nuestros rabinos para iniciar las Selijot a fin de advertirnos sobre el riesgo de la negación o el escapismo. Como Yoná, muchas veces nosotros también elegimos ignorar nuestra inminente mortalidad y nos ponemos a dormir. La lección inicial de Selijot es un llamado a “despertar”. En primer lugar para recordarnos que durante el mes de Elul sacrificaremos una hora de sueño. Pero principalmente para invitarnos a identificar a nuestras conciencias dormidas.
Ahora bien, ¿cómo podemos darnos cuenta si estamos espiritualmente dormidos o despiertos? Lo que indica la condición de nuestra conciencia es la profundidad o superficialidad de nuestros pensamientos profundos.
Hay 3 preguntas fundamentales,
1ץ ¿Hasta qué punto sé y conozco que es lo que Dios quiere y espera de mí?
2. ¿Qué tan sólida y fluida es mi relación con Dios?
3. ¿Estoy dirigiendo mi vida hacia el objetivo correcto, con los valores y las prioridades correctas?
Si NO dedicamos una parte importante de nuestro tiempo a pensar en estos 3 puntos podemos decir que nuestras conciencias «están dormidas».
El despertar espiritual consiste en refrescar estas preguntas en nuestra mente.
Estamos espiritualmente «despiertos» cuando estas preguntas nos quitan el sueño.



El arrepentimiento y la condición humana

La idea del arrepentimiento es imprescindible para la existencia de la humanidad, tanto en el plano Divino como en el plano social.  Esto se basa en la noción de que el hombre, por naturaleza, es falible.  Fuimos dotados por Dios de libre albedrío. Actuamos constantemente haciendo uso de nuestro libre albedrío. A veces hacemos bien, y a veces lo incorrecto. A veces decimos la verdad, a veces mentimos. A veces causamos daño a otra persona sin querer, y a veces intencionalmente.  Si no existiera la posibilidad del arrepentimiento, si cada acción equivocada que comentemos trajera automáticamente sus consecuencias, la vida sería insostenible.

Imaginemos, por ejemplo, una sociedad donde no existe el perdón. En esa sociedad cada error cometido significa la ruptura irreversible de nuestra relación con otra persona. Imaginemos la ausencia del perdón entre padres e hijos, entre marido y mujer, amigos, colegas, etc.  La vida, tal como la conocemos, no sería posible.  Es la potencialidad del arrepentimiento lo que lleva a la posibilidad del “perdón” entre seres humanos.   Claro que, tal como lo explica el Rab Abohab un poco más adelante, el “perdón”, tanto en el plano divino como en el humano, depende de la seriedad del error cometido: hay faltas perdonables y otras que son irreversibles.  Hay faltas involuntarias y otras hechas con premeditación, etc.

Pensemos los que pasaría en el plano de nuestra relación con el Creador si  cada vez que cometiéramos un pecado hacia Él fuésemos condenados a desaparecer… Y lo que más,  si no existiera un margen de posibilidad de arrepentimiento entre la transgresión y el castigo, si cada vez que comentemos un error somos automáticamente castigados, nos comportaríamos como robots, y sería imposible mantener nuestro libre albedrío (elegir actuar bien o mal)  que es esencial para nuestro crecimiento espiritual y para nuestra relación con Dios.   La Teshubá es el margen de reflexión que HaShem concibió entre el error cometido y el castigo que merecemos por ese error. Ese tiempo es el que debemos usar para admitir el error, arrepentirnos y enmendar nuestras acciones.

El Rab Abohab, citando un famoso Midrash, dice que la Teshubá es un elemento fundacional en la sociedad humana.  Ese Midrash dice que el Creador  מחריט לפניו את כל העולם ולא היה עומד  (con mis propias palabras) “concebía mundos sin Teshubá y esos mundos no eran sostenibles”. Entonces creo nuestro mundo, con la posibilidad de Teshubá.

Algo más sobre esta idea tan profunda del Rab Abohab.

Cuando el Midrash dice que “el mundo” no sería sostenible sin Teshubá no se refiere al mundo “natural”, se refiere exclusivamente a la civilización humana.   De hecho, en la naturaleza, digamos en el reino animal, no existe la Teshubá. Las criaturas  NO-humanas no pueden elegir actuar “bien” o “mal”, actual necesariamente por instinto. Los animales pueden engañar, guiados por su instinto para cazar o sobrevivir, pero no pueden mentir con conciencia o con maldad. Cuando no existe el libre albedrío, no cabe el concepto de Teshubá.  En el mundo “natural” no hay marcha atrás. La naturaleza se rige por las irreversibles leyes de la causa y el efecto. No hay un tiempo de espacio de reflexión entre acción y consecuencia.  Un tumor no se arrepiente. Y una vez que que Sócrates bebe la cicuta, el arrepentimiento de sus victimarios no puede detener los efectos del veneno, este sigue su curso “natural”.   Sólo en un mundo con conciencia, la raza humana, existe la posibilidad de reflexión y arrepentimiento.

Todo esto nos debe ayudar a entender (y valorar!) menos superficialmente la lo que es la Teshubá. Al igual que el libre albedrío o la conciencia, la posibilidad de corregir lo que hicimos mal, es un elemento “sobrenatural», un regalo del Creador para la humanidad.

 
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¿Qué celebramos el 15 de Ab?

Hoy es el 15 del mes de Ab. Un día muy feliz y especial.

En el tratado talmúdico de Ta’anit, Raban Shimon ben Gamliel dice: “No hubo días más felices para el pueblo de Israel que el 15 de Ab y Yom HaKippurim, ya que en esos días las muchachas solteras de Jerusalén salían vestidas de blanco a bailar en los viñedos…. le decían a los jóvenes solteros: «Considera a quién elegirás (para ser tu esposa)».

La Guemará cuenta que algunos jóvenes se inclinaban por invitar a las mujeres más virtuosas, otros iban por las chicas más bonitas y otros por las que venían de muy buenas familias. ¡Muchas parejas judías se conocían por primera vez el 15 de Ab!

Para explicar por qué este día específico fue elegido para un evento tan alegre y significativo, el día de los SHIDUJIM, el Talmud menciona lo que sucedió el 15 de Ab a lo largo de la historia judía.

Entre ellos:

  1. Cuando el pueblo de Israel se quejó de entrar en la tierra de Israel, todos los mayores de 20 años fueron condenados a morir en el desierto. Cuarenta años después, el 15 de Ab, este decreto fue cancelado.
  2. Para asegurar la división ordenada de la Tierra de Israel entre las doce tribus (que se establecieron en doce «provincias» o «estados» אחוזות או נחלות) los matrimonios entre miembros de diferentes tribus se restringieron temporalmente. A una mujer que había heredado la tierra de su padre en el territorio de Yehuda, por ejemplo, no se le permitía casarse, por ejemplo, con una persona de la tribu de Binyamin. Dado que esto causaría la transferencia de tierras de Yehuda a Binyamin (Bamidbar, Capítulo 36). Estas restricciones se levantaron en 15 Ab, cuando se permitieron los matrimonios entre las diferentes tribus.
  3. El 15 de Ab fue también el día en que la tribu de Binyamin fue readmitida al pueblo de Israel. Los miembros de Binyamin habían sido excomulgados por su comportamiento en el terrible episodio de la violación de una mujer en la Gib’ah (Jueces 19-21), un evento que sacudió a la comunidad de Israel.
  4. En el año 130 el emperador Adriano cambió el nombre de Israel a «Palestina», para borrar definitivamente el nombre de Israel. Y también planeó transformar Jerusalem en una ciudad completamente pagana. Aró la ciudad, cambió su nombre a Aelia Capitolina y ordenó construir una casa de adoración al dios romano Júpiter en el sitio de Bet haMiqdash. Esto llevó a la revuelta de Bar Kojba, cuyo ejército logró evitar que los romanos construyeran esa casa de culto, y establecieron por un breve período (de 132 a 135), un estado judío independiente. Fue necesario un gran número de tropas romanas para aplastar la revuelta. Bar Kokhba finalmente fue derrotado y se retiró a la ciudad de Biter (Betar), ubicada al suroeste de Jerusalem. Se estima que alrededor de 400,000 judíos vivían en ese momento en Biter, y todos fueron masacrados por los romanos «hasta que su sangre llegó al mar Mediterráneo». Como castigo adicional, Adriano no permitió enterrar los cuerpos de los judíos asesinados. Según la tradición judía, los cuerpos, milagrosamente, no se descompusieron por un período de tres años.
    Finalmente, el 10 de julio de 138, que era un 15 de Ab, el malvado emperador Adriano murió. Y en aquellos días, cuando el rey moría, todos sus decretos eran levantados. A los judíos se les permitió entonces enterrar los cuerpos y comenzó un período de relativamente más tranquilidad para el pueblo. Y las esperanzas de sobrevivir y crecer como pueblo judío renacieron de las cenizas. En los tiempos de Adriano, llamado en hebreo SHEMAD, todos los judíos fueron condenados a muerte, y debido a esto, los rabinos pensaron en suspender los matrimonio y evitar traer más niños judíos a este mundo, que eventualmente terminarían asesinados, esclavizados u obligados a vivir como gentiles. Con la muerte de Adriano el 15 de Ab, el pueblo judío volvió nueva,nte a celebrar bodas y traer hijos al mundo.



Yehoshua bin Nun y el nepotismo

Moshé Rabenu sabe que su vida pronto va a terminar. También sabe que su pueblo, Am Israel, necesitará un líder que lo reemplace.  ¿Quiénes eran los candidatos para tomar el puesto de Moshé?

Lo más natural en esa época y en esas circunstancias hubiera sido que los hijos de Moshé lo reemplacen.  Al fin y al cabo todo nuestro sacrifico es “para nuestros hijos”. Y Moshé podría haber pensado que él se sacrificó lo suficiente como para merecer ver a sus hijos tomar el mando.

En realidad los hijos de Moshé no son mencionados por la Torá como candidatos a la sucesión. Sus nombres no aparecen del todo en el texto que habla del legado de Moshé y quien lo va suceder. Pero los Sabios del Midrash afirmaron que Moshé en un principio sí pensó en sus hijos como sus sucesores naturales. Los sabios dedujeron esto de la yuxtaposición de dos textos. El texto que habla del señor Tselofjad, y el texto que habla de sucesión política de Moshé. Tselofjad no tenían hijos varones.  Las hijas vinieron a reclamarle a Moshé que ellas merecían heredar las tierras que les corresponderían a su padre. Al final, la Torá les da la razón y las hijas de Tselofjad obtuvieron su herencia.  Los Sabios especulan que en ese momento Moshé pensó: “Si las hijas de Tselofjad heredan la tierra de su padre,  mis hijos deberían heredar mi posición de liderazgo”.  En este punto los Sabios, con una inusual ausencia de eufemismos, reconstruyen la respuesta teórica que HaShem le manifestó a Moshé: “¡Tus hijos no hicieron nada (ישבו להם) para merecer heredarte. No asistieron a la casa de estudios y no se esforzaron para aprender Torá.” Moshé recibió una gran lección. Que el nepotismo automático es inaceptable. Que la Torá no se recibe por herencia como un pedazo de tierra.  Que sin esfuerzo no hay logros.

Pero aquí no terminó el tema. HaShem, al final, le transmite a Moshé que quien lo sucederá será Yehoshua, el asistente personal de Moshé.  Los Sabios del Midrash dicen que HaShem le transmitió su decision a Moshé de esta manera: “Yehoshua, si bien no es ni tu hijo ni tu sobrino, se esforzó en todo lo que pudo. Durante los años que te asistió, Yehoshua se levantaba muy temprano por la mañana y se presentaba en la casa de estudios (בית ועד). Allí, antes de que llegara cualquier otra persona, Yehoshua limpiaba el piso, disponía las alfombras y arreglaba los bancos. Es decir, estaba dispuesto a realizar cualquier trabajo que fuera necesario, sin importarle que ese trabajo no fuera acorde a su prestigio, etc.….  Yehoshua se quedaba en la casa de estudio hasta altas horas de la noche, estudiando y ayudando aún cuando ya todos se habían marchado.”

La comparación entre Yehoshua y los hijos de Moshé no deja lugar a ambigüedades. HaShem le enseña a Moshé, y por su intermedio a todos nosotros, que los judíos debemos practicar la “meritocracia” .  Esto es según el diccionario: “Un sistema basado en el mérito. Donde las posiciones jerarquizadas son conquistadas el base al merecimiento, en virtud  del talento, la educación, la competencia y la aptitud específica del individuo para un determinado puesto de trabajo. La sociedad meritocrática suele integrar el concepto de talento con el esfuerzo.”

A diferencia de un pedazo de tierra o una gran fortuna,  la Torá o el liderazgo en el ámbito de Torá NO se hereda. El hecho de que mi padre sea o haya sido un gran sabio, no me convierte a mí, su hijo, en un gran sabio. Y viceversa.  Es posible que un gran sabio haya tenido un padre que no era un gran sabio.

En última instancia la posición que uno tiene depende del propio esfuerzo. Así lo explicó Aqabiyá ben Mahalalel, un rabino muy prestigioso, a su hijo. Cuando Aqabiyá estaba por morir su hijo le pidió que lo introdujera a sus colegas. Y su padre se negó. Su hijo le preguntó: ¿Acaso encontraste algo malo en mí? Y su padre le respondió:

מעשיך יקרבוך ומעשיך ירחקוך

«Tus propios actos te van a acercar a ellos o te van a alejar de ellos» 

SHABABT SHALOM




La Exquisita Precisión Del Relato Bíblico

Muchos arqueólogos y eruditos se han manifestado en contra de las objeciones de la crítica bíblica y se han dedicado a demostrar la extrema precisión y credibilidad del Libro de los Libros. Ya sea a través de los nuevos descubrimientos arqueológicos que corroboran la narrativa bíblica (y que son cada vez más numerosos y sólidos), o a través de argumentos textuales.
Veamos primero algunos ejemplos de este segundo tipo de argumento.

CORROBORACION TEXTUAL

La Tora nos dice que Yosef, hijo de Ya’aqob, fue vendido como esclavo por sus hermanos a mercaderes que lo llevaron a Egipto. Después de una dramática historia de falsas acusaciones, encarcelamiento, un encuentro con el faraón y la interpretación de sus misteriosos sueños, Yosef es elevado a la posición de Primer Ministro (Visir) de Egipto. Yosef es un excelente administrador, salva a Egipto de la ruina y lleva al imperio faraónico a una gran prosperidad.

Para evaluar la corroboración de cualquier texto antiguo, los historiadores confrontan el texto con su contexto histórico. Un autor del año 1000 que pretenda pasar como el autor de un texto del año 500 no podrá capturar el contexto con la fidelidad del autor real del año 500. Involuntariamente, pero inevitablemente, el autor apócrifo fracasará mientras presenta algunos detalles de la historia, revelando así su tiempo real y su geografía. Por otro lado, cuando a un texto se lo confronta con el contexto y la cultura de su época y los detalles resultan ser genuinos, el texto se considera auténtico.

Los investigadores bíblicos «maximalistas», esto es, que defienden la historicidad de la Torá, han analizado el texto bíblico de esta manera. Y han demostrado la precisión exquisita de la Torá con respecto a su contexto histórico.

Uno de estos historiadores es el arqueólogo y egiptólogo Kenneth Kitchen, nacido en 1932 y autor del famoso libro: «Sobre la fiabilidad del Antiguo Testamento». Mencionaré ahora uno de los muchos ejemplos que presenta Kitchen para ilustrar esta metodología.

¿CUÁNTO SE PAGÓ POR YOSEF?

En la antigüedad, la esclavitud era común, y había un valor de mercado internacional para los esclavos. Kitchen muestra que el precio de los esclavos en Shekalim, una moneda internacional en el Medio Oriente, fluctuó con el tiempo. Alrededor del año 2000 antes de la era común, el precio de un esclavo era de 10 sheqalim (siclos). Más tarde, alrededor de 1750 aec, el precio de un esclavo en los mercados internacionales aumentó a 20 sheqels. En 1500 los esclavos eran comprados por 30 shequels. Y en el año 750 por 50 sheqels. De acuerdo con los cálculos tradicionales, Yosef vivió alrededor del año 1700. Moshe, alrededor de 1500. Pero según la crítica bíblica, la historia de Yosef y el Éxodo se escribió en el año 750 aec.Kitchen demuestra la precisión histórica de la Torá al mencionar que el precio que se pagó por Yosef fue de 20 shekels, exactamente la cantidad de dinero que se pagaba en el mercado internacional en ese tiempo específico (ver Bereshit 39:28) Y cuando la Torá habla de la redención de los esclavos (Shemot 21:32) en el tiempo de Moshé, alrededor del año 1500 aec , la Torá menciona que el precio de un esclavo era de 30 sheqels. En el año 750 aec, cuando el rey Menajem rescató a los judíos esclavizados por los asirios, pagó 50 sheqels por esclavo (Reyes 2: 15:20).Kitchen muestra entonces que no hay anacronismos en el texto bíblico; los números son muy precisos y compatibles con su época.

LA CORONACION DE YOSEF

Un método textual un poco parecido es el utilizado por el gran (pero lamentablemente desconocido) orientalista y egiptólogo sefaradí Abraham Shalom Yahuda, nacido en Baghdad en 1877, y quien fuera profesor universitario en España y New York. En 1934 Yahuda publicó un libro en ingles que llamó «La precisión de la Biblia». 

Veamos algunos ejemplos que Yahuda menciona en la historia de Yosef. 

La Torá cuenta en Bereshit 41 que al ser sacado del calabozo Yosef fue rasurado. Yahuda explica que rasurase por completo la cara y la cabeza era una costumbre típicamente egipcia —lo hacían para protegerse del intenso calor y los insectos. Los semitas, sin embargo, se dejaban crecer el cabello y la barba. El protocolo egipcio era que cuando algún extranjero se presentaba ante el faraón debía verse presentable, esto es: afeitado y rasurado (quizás este detalle contribuyó a que sus hermanos no reconocieran a Yosef).
Y lo mismo sucedía con la vestimenta. Los semitas, como Yosef, llevaban túnicas de telas de colores, que cubrían todo el cuerpo. Los egipcios usaban túnicas lisas, de medio cuerpo, blancas o trasparentes (quizás esto es lo que los Jajamim insinuaron cuando dijeron que los hijos de Israel «no se asimilaron a los egipcios en su forma de vestir»). Los dignatarios egipcios, o los extranjeros que se presentaban ante el Faraón, se vestían con túnicas de lino, como lo menciona la Torá.

En el momento de su coronación el faraón le entrega a Yosef un anillo, lo viste con un collar de oro y luego, como se acostumbraba en Egipto, se lo hacia desfilar en un carruaje real para introducirlo oficialmente a su cargo.

Para que un individuo pudiera ser funcionario del gobierno también debía tener un título de nobleza, que se heredaba de padre a hijo o se obtenía por casamiento. El faraón casa a Yosef con Asenat, la hija del sacerdote de On, una ciudad de sacerdotes típica de esa época, para este propósito. 

Finalmente, cuando el faraón designa a Yosef como funcionario de su gobierno lo “nacionaliza”, haciendo lo que según Yahuda se solía hacer en estas circunstancias: cambiando su nombre de Yosef a Tsafenat Pa’aneaj, un nombre típicamente egipcio que según Yahuda significa “el que proveerá de alimento a todo Egipto” . 
Yahuda presenta todo esto y mucho más con lujo de detalles a lo largo de unas 20 páginas de su libro. Yahuda también muestra ilustraciones de estas ceremonias formales con dibujos y relieves egipcios de la época que demuestran la exquisita precisión y fidelidad histórica del relato bíblico.

A continuación presento algunas de las ilustraciones mencionadas

Semitas que llegan a Egipto. Así se verían los hermanos de Yosef.
Ceremonia de coronación de un Visir egipcio. Rasurado, vestido de blanco (lino) y con un collar de oro.
La carroza real en la cual se introducía a los dignatarios
Abraham Shalom Yahuda, de joven

 

Continuará