4. La Rebelión de los judíos contra el imperio romano


En preparación para el ayuno del 9 de Ab, observamos ciertas costumbres de duelo. Estas tradiciones, que difieren considerablemente de una comunidad a otra, se vuelven más estrictas a medida que nos acercamos al 9 de Ab.
Hay 4 niveles de duelo que guardamos:
LAS TRES SEMANAS (el nivel de duelo menos estricto)
CASAMIENTOS: Los rabinos del Talmud, Maimónides, el Shulján ‘aruj, etc., no mencionaron ninguna restricción respecto a la celebración de bodas durante estas semanas, antes del comienzo del mes de Ab. La antigua costumbre sefaradí, por lo tanto, no limitaba la celebración de un matrimonio entre el 17 de Tamuz y el comienzo del mes de Ab. Sin embargo, la costumbre ashkenazí fue suspender la celebración de matrimonios a partir del 17 de Tamuz. En la actualidad, y para mantener un nivel de uniformidad en el tema de los matrimonios entre las dos comunidades, las congregaciones sefaradíes también han adoptado la costumbre de suspender los matrimonios en estos días.
SHEHEJEYANU: El Shulján Aruj menciona que es apropiado evitar el consumo de una fruta de temporada nueva, lo cual requiere la recitación de la bendición Shehejeyanu, durante estas tres semanas. La costumbre sefaradí (Rab Obadaia Yosef) y ashkenazí (Penine Halajá) es reservar la recitación de Shehejeyanu por una fruta nueva para Shabbat.
CORTE DE CABELLO: La costumbre para la mayoría de los sefaradíes es permitirse cortarse el cabello o afeitarse hasta la semana de Tish’a BeAb. La tradición ashkenazí (Ramá 551:4) y la costumbre de los judíos marroquíes es diferente: está prohibido cortarse el pelo o afeitarse desde el 17 de Tamuz hasta después de Tish’a BeAb (las restricciones de corte de cabello no se aplican a las mujeres).
Rab Yosef Bitton


Los menores de edad: niños menores de 13 años y niñas menores de 12 años están completamente exentos de este ayuno.
Las mujeres embarazadas están exentas de este ayuno.
Mujeres lactantes. En muchas comunidades Sefaradíes la tradición es que después de dar a luz las mujeres están exentos de ayunar durante 24 meses luego del parto, incluso cuando ya no están amamantando a su bebé. En otras comunidades Sefardíes y en las comunidades Ashkenazíes sólo se excusa de ayunar a las mamás durante los primeros 24 meses si todavía siguen amamantando a sus bebés. Consulte con el rabino de su comunidad respecto a la costumbre a seguir.
Una persona que se siente mal, por ejemplo, con síntomas de gripe o fiebre, o una persona con una enfermedad crónica, como diabetes, no debe ayunar.
Las personas mayores de edad deben consultar con sus médicos para determinar si el ayuno afectará su salud y en ese caso están exentos de ayunar.
El ayuno del 17 de Tamuz comienza al amanecer y termina al anochecer.
Vea en este link los horarios del ayuno en su ciudad de residencia.

EL ESTADO JUDIO DE TIBERIAS
Explicamos anteriormente que en 1558 Doña Gracia Mendes acordó con el Sultán Suleimán el Magnifico reconstruir la ciudad de Tiberias, que estaba prácticamente en ruinas. Los cristianos no vivían allá, ni la pretendían. Y los musulmanes no tenían ningún reclamo sobre ella. Tiberias era tierra de nadie: una ciudad fantasma. Doña Gracia, su sobrino Yosef Nasí y el Rab Yosef ben Aderet comenzaron a revitalizar la ciudad, embellecerla, desarrollar industrias y traer inversores, pensando en Tiberias como una futura “ciudad judía”. Sin embargo, en 1564, cuando finalmente culminó la construcción del muro de seguridad de la ciudad y los judíos comenzaban a regresar a Israel, de pronto, la cuidad de Tiberias, que hasta ese momento a nadie le había interesado, comenzó a ser reclamada como propia por Cristianos y Musulmanes.
LA HISTORIA SE REPITE
Según explica André Aelion Brooks en su libro sobre Doña Gracia Mendes (“La Mujer que desafió a los Reyes” , inglés) el problema no era que los gentiles de pronto se enamoraron de Tiberias. El problema era que los que la estaban reconstruyendo eran “los judíos”, y que planeaba hacer de Tiberias una ciudad refugio, donde eventualmente todos los judíos del mundo pudieran tener su propio lugar, establecerse y vivir en paz en su tierra original. Esto, los cristianos y los musulmanes no lo podían aceptar. Y estuvieron dispuestos a hacer lo que fuera para evitarlo. Pero ¿Por qué no dejar que los judíos tengan su propio lugar independiente donde vivir? En realidad, un “estado judío” debería ser la solución más simple para el problema judío: nuestros enemigos no nos quieren en sus tierras, nos demonizaron y nos expulsaron de todos sus países … ¿Por qué entonces la ilógica oposición a que los judíos tengamos nuestro propio lugar?… No tiene sentido…
EL JUEGO DE LA SUPERORIDAD RELIGIOSA
Tal como sucedió en esos tiempos —y sucede hoy en día con el Estado de Israel— el problema de los enemigos de Israel no es político sino religioso. La oposición a Israel se disfraza de política, pero esconde una raíz religiosa. La presencia del pueblo judío en Israel es un gravísimo problema teológico, para el Islam y especialmente para el cristianismo. Veamos. Por siglos, los musulmanes toleraron dejar vivir a los judíos en sus tierras siempre y cuando estos se sometieran a la autoridad “política” del Islam, paguen un impuesto extra , la yizia, y sean ciudadanos de segunda categoría dhimmis. Pero de ninguna manera conciben que los judíos tengan un estado independiente y mucho menos en Medio Oriente, en las tierras que ellos consideran santas para el islam (estos puntos estan muy claramente aclarados, por ejemplo, en la Carta Fundacional del Hamas, artículos 6: “por debajo del ala del Islam los seguidores de todas las religiones pueden coexistir en la seguridad y la seguridad de que sus vidas, posesiones y derechos se refiere . Y 12: “el nacionalismo, desde el punto de vista del Movimiento de Resistencia Islámico, es parte del credo religioso” ver más aquí). Quién ignore este punto nunca comprenderá acabadamente el conflicto palestino-israelí. Volviendo a los tiempos de Doña Gracia un jeque musulmán comenzó a correr la voz que se había encontrado una antigua profecía donde se afirmaba que si los judíos reconstruían y regresaban a Tiberias “la fe musulmana iba a desaparecer y los musulmanes se convertirían en un pueblo nómada”. Y a pesar de lo absurdo de esta declaración, el Sultán Suleimán comenzó a sentir la presión de los extremistas que lo empezaban a acusar de traidor al Islam. Y así las cosas comenzaron a tornarse mas difíciles para el establecimiento de los judíos en Tiberias.
EL JUDIO ERRANTE
Pero eso no fue todo. El cristianismo se considera la religión que heredó y reemplazó al pueblo judío y a su Torá con una nueva Alianza o Testamento. El único inconveniente con esta teoría es que los judíos originales ya tendrían que haber aceptado a Yeshu y convertirse colectivamente al cristianismo, o tendrían que haber desparecido por la espada, algo que la iglesia intentó por todos los medios a su alcance. Pero a pesar de todos los esfuerzos eclesiásticos, el obstinado pueblo judío ¡no desapareció!. El cristianismo entonces sostuvo lo que se conoce como la idea del “judío errante”. Es decir: la razón por la cual el pueblo judío sigue existiendo y no desparece es porque debe pagar por la eternidad su pecado del “deicidio” (haber matado a Yeshu). Y el sufrimiento colectivo que sufren los judíos por el deicidio es ser “errantes por la eternidad”, es decir no tener una tierra propia y obviamente nunca regresar a su tierra: Israel. En la época de Doña Gracia, el mundo cristiano veía con muchísima preocupación que los judíos planearan establecerse en una ciudad independiente, y mucho menos en la “Tierra Santa”. El regreso de los judíos a Israel y el establecimiento de su propio estado hubiera sido una pesadilla teológica para la iglesia (como es hoy la existencia del Estado de Israel para el Vaticano, aunque convenientemente, de esto ya no se habla…) que haría temblar el dogmas fundacional del cristianismo: la teoría del reemplazo (ver aquí).
LAS PRESIONES DE EUROPA
El consul francés de Constantinopla y otros embajadores europeos también presionaron al Sultán para que no dejara que se estableciera en Tiberias una ciudad para los judíos. Según Aelion: “La idea de que los judíos se pudieran reagrupar como nación independiente, aunque sea en forma embrionaria, resultaba horrible para el mundo cristiano”. La presión se hizo muy pesada para el Sultán, que tenía graves conflictos entre sus futuros sucesores y las constantes guerras contra sus enemigos. En 1566 el sultán Suleimán falleció en una expedición militar a Hungría y Tiberias cayó manos de vándalos que se apoderaron de ella. Y así, lamentablemente, el proyecto de una colonia judía en Tiberias no prosperó y tuvimos que esperar hasta 1948 para que nuestro sueño –en realidad: un sueño mucho más grande– milagrosamente se hiciera realidad.
Doña Gracia había comenzado a construir su casa en Tiberias, pero nunca llegó a Erets Israel. En 1569 dejó este mundo. Y hasta el último día de sus vida siguió ejerciendo su influencia, salvando y ayudando a sus hermanos y manteniendo y reforzando las colonias judías en Safed y en Jerusalem.
Creo que es una gran injusticia que el nombre, la vida y la obra de esta increíble ESHET JAIL sea tan poco conocida.
Aprender su historia, en mi opinión, no es solo importante para honrar su memoria sino principalmente para aprender de esta mujer virtuosa a poner todo nuestro esfuerzo y usar todos nuestros medios y recursos para ayudar a Am Israel en todo lo que sea necesario.
יהי זכרה ברוך y que su ejemplo sea la inspiración para todos nosotros.

MUCHO TIEMPO ANTES DE HERZL
En 1536, cuando la inquisición llega a Portugal, Doña Gracia y su cuñado Diogo Mendes se mudan a Flandes (Amberes) y allí trasnfieren todos sus bienes y negocios. Yosef Nasi, sobrino de Gracia, se unió a ellos y cuando Diogo fallece, queda a cargo de la administración de la empresa de comercio marítimo y del banco: “Casa Mendes”. Sus contactos eran al máximo nivel posible. Tenía relaciones diplomáticas y comerciales con Maximiliano, el sobrino del emperador Carlos V ; con Enrique II el rey de Francia y se codeaba con la nobleza europea. Su objetivo final era trasladar toda su fortuna y sus bienes hacia Turquía y evitar el codicioso ojo de la inquisición que tanto deseaba confiscar sus posesiones. En 1554 finalmente llegó a Constantinopla, donde pudo practicar abiertamente su judaísmo. Allí se casó con su prima y prometida, Reina, la hija de Doña Gracia Mendes. Y ahora, con Yosef Nasí a su lado, Doña Gracia se decidió a cumplir con el proyecto más grande y ambicioso de su vidas. Un proyecto que podría considerarse mesiánico: establecer un “estado independiente” para todos los judíos del mundo en la tierra de Israel.
LOS PERROS JUDIOS
Siempre hubo judíos en Israel. Eran una minoria no deseada. Persanas non gratas. En la pequeña ciudad de Tsefat, Safed, en el norte de Israel, se estaba desarrollando un importante centro Rabínico liderado por el Rab Yosef Caro, que luego se transformaría también en un centro de estudio de Qabbalá. Los judíos de Tsefat eran en su mayoría refugiados Sefaradim que luego de muy peligrosas travesías habían logrado llegar a Israel (esto lo cuento con más detalle en mi libro “Forgotten Giants”, en inglés que B”H pronto aparecerá en Español con el nombre: “Gigantes Olvidados”). En Yerushalayim también había judíos, pero estaban en una situación absolutamente miserable. Jerusalem era una ciudad por la cual, durante siglos, habían peleado Cristianos y Musulmanes. Los judíos que se sacrificaban por vivir allí eran odiados por ambos. Voy a copiar literalmente (y sin eufemismos) un documento que nos dará una idea de la situación de los judíos de Yerushalayim en esa época. Este horrible texto pertenece al libro “Il trattato di Terra Santa e dell’Oriente” escrito por un cura franciscano contemporáneo llamado Francesco Suriano: “Estos perros, los judíos, son pisoteados, golpeados y torturados, como lo merecen. Viven en esta tierra en condiciones de tal humillación que las palabras no pueden describir. Y particularmente en Jerusalem… donde hasta los musulmanes los tratan peor que a los perros”.
LA CIUDAD FANTASMA
La ciudad de Tsefat estaba en el municipio de Tiberias, que pertencía al imperio Otomano. Pero la ciudad de Tiberias en sí estaba prácticamente en ruinas. Era un lugar que no le interesaba a nadie. Los Cristianos no la querían y los musulmanes no tenían ninguna pretensión por ella. La destruida ciudad que habia sido la por 800 años el centro rabínico más importante de israel (200 al 1000) estaba ahora abandonada, y era el refugio de bandidos y desposeídos. Doña Gracia tuvo entonces una maravillosa idea: le ofreció al Sultán ocuparse de la ciudad de Tiberias, poblarla, y desarrollarla comercialmente de manera que produzca impuestos para el tesoro del real. En el año 1558 el Sultán le cedió a Doña Gracia la concesión de la ciudad y nombró a Yosef Nasí como “El Señor de Tiberias”, el gobernador de la ciudad, que gozaría de total independencia para hacer lo que quisiera, mientras la recaudación de impuestos –1.000 piezas de oro por año — se mantuviera. El proyecto de Doña Gracia y Don Yosef, que contaba con el beneplácito del Sultán, era que una vez construida la ciudad, todos los judíos del mundo tendrían un lugar para establecerse y vivir en paz y seguridad. En especial quienes más urgente lo necesitaban: los anusim, los refugiados Sefaradim de España y Portugal, que vivían escapando de un lugar a otro en Europa, practicando una religión que les había sido impuesta por la fuerza. Este proyecto sería la realización del sueño más grande de Doña Gracia: luego de haber salvado a miles de judíos de la inquision y del cautiverio, cerrar el círculo, y brindarle a su amado pueblo la oportunidad de vivir libres y seguros nada menos que ¡EN LA TIERRA DE ISRAEL!
EL PRIMER KEREN KAYEMET
En 1561 Yosef Nasí junto con el rab Yosef Ben Aderet comenzaron la construcción de las murallas, algo esencial para que la seguridad de la ciudad pudiera sostenerse. Se propusieron embellecer Tiberia y desarrollarla comercialmente. Tal como 400 años más tarde lo hiciera el Keren Kayemet leIsrael, empezaron por plantar árboles: naranjos, pinos y árboles de morera blanca para la cría del gusano de seda, una industria muy rentable que se desarrollaría en Tiberias. Don Yosef Nasí también invitó a los más importantes fabricantes judíos de Europa, especialmente de Venecia, a transferir sus fábricas textiles a Tiberias para que la ciudad se transformara en el centro internacional de la industria textil. También fundaron una Sinagoga y un Bet haMidrash, una casa de estudios de Torá, liderado por el Rab Elazar ben Yojai.
ALIYA, CON TRASLADO GRATUITO
La voz de que los judíos tendrian su propio “estado” creó un enorme entusiasmo. Don Yosef mandó barcos a varias ciudades europeas donde habían anusim para trasladarlos gratuitamente a Tiberias en sus barcos. Cuentan que muchos judíos, los de Ancona por ejemplo, eran tan pobres que no tenían dinero para llegar hasta el puerto. Hay documentos que nos quedaron de Rabanim que juntaban dinero para mandar Shelijim, ubicar a estos judíos y asistirlos economicamnte para que pudieran llegar a los puertos europeos y continuar así con su Aliyá. Y también se estaba construyendo en Tiberias una hermosa mansión: la residencia donde viviría Doña Gracia Mendes, cuando muy pronto llegase a la tierra prometida desde Turquía. En Diciembre de 1564 las murallas de protección de la ciudad, que existen hasta el día de hoy, fueron finalmente terminadas. Los primeros judíos comenzaron a llegar de Portugal, Italia y Turuqía, a la tierra prometida, que era ahora un paraíso terrenal, donde el fresco viento del atardecer perfumaba la ciudad con aroma de pinos y naranjos.
Continuará
PD: Estoy escribiendo estas líneas desde la hermosa ciudad de Tiberias, cerca de la callle nombrada en honor a Doña Gracia, mirando hacia el lago Kineret.



El libro “Shalshelet HaQabalá” (p. 276-278) escrito por rabbenu Gedalia Ibn Yajia (1526-1588, ver aquí) relata la historia de estos 24 mártires judíos que fueron ejecutados en la Piazza della Mostra AL QUIDDUSH HASHEM por su negativa de convertirse al cristianismo. Según entiendo la historia también está registrada en los archivos papales
Estos son sus nombres
Simeon Ben Menachem
Yoseph Guascon
Samuel Guascon
Abraham Falcon
Isac Nahmias
Salomon Alguadish
Moses Paggi
Salomon Pinto
Yoseph Moljo
Abraham Cerilia
David Nahas
Abraham di Spagna
Moses Barzilon
David Reubén
Salomon Iahia
David Sadicairo
Yoseph Verdai
Yoseph Pappo
Yacob Cohen
Yacob Montalban
Abraham Lobo
Yacob Mozzo
Abraham Cohen
Y una mujer, cuyo nombre se desconoce.
זצוק”ל
La ejecución de estos Yehudim en 1555 sacudió a las comunidades judías de Europa e inspiró elegías (quinot) que hasta el día de hoy se recitan en comunidades de Italia en Tish’á beAb
Para mas información acerca de los judíos de Ancona, ver este artículo de Wikipedia

DE ESPAÑA A TURQUIA
En Turquía los judíos vivían muy bien, bajo los auspicios del Sultan Suleimán el magnífico (1520-1566). Antes de Suleimán, el Sultan anterior Bayaceto II (1447-1512) había ordenado a los gobernadores del imperio Turco que recibieran generosamente a los refugiados Sefaradim y que facilitaran su residencia permanente en el imperio. Esta misma política fue continuada por Suleimán, a quien se le atribuye la frase referida a Fernando, el rey de España : “¿A este le llamáis un rey inteligente, que empobrece a sus estados para enriquecer los míos?”. Turquía era el refugio ideal para los judíos Sefaradim. Todos soñaban con vivir en Turquía y disfrutar de la libertad religosa y de estar fuera del alcance del horrible brazo de la inquisición. El gran problema era llegar allí (ver abajo). Las rutas marítimas eran inaccesibles a los bolsillos de los refugiados sefaradim. Incluso, para aquellos que podia costearla, era peligrosísima ya que no contaban con ninguna protección. Los capitanes de los barcos, una vez que los refugiados subían a la embarcación se abusaban de ellos, les robaban sus pertenencias o los vendían como esclavos. Tomemos el caso del rab isaac Caro por ejemplo, que escapó de españa a Turquía, con su esposa y 5 hijos y cuando llegó a Turquía luego de años, solo sobrevivieron él y una sola de sus hijas. Todo esto nos debe hacer comprender un poco mejor: 1. Que la expulsión de los judíos de España era virtualmente una sentencia de muerte, que la mayoría no sobrevivió. 2. La enorme importancia de la Misión que Doña Gracia Mendes estaba haciendo al salvar la vida de los refugiados sefaradim transportandolos en sus barcos desde Europa hasta Turquía.
LA REINA DEL JESED
En el año 1553 Doña Gracia Mendes Nasí llegó a de Ferrara a Constantinopla, la ciudad capital del Imperio Otomano (Turquía). Estaba acompañada por un séquito de unas 200 personas y unos 40 custodios. En Constantinopla Doña Gracia fue recibida con los honores que se le hacen a una reina. Mientras sus cada vez más exitosos negocios eran administrados por su sobrino Yosef Nasí, en Constantinopla Doña Gracia se dedicó exclusivamente a obras de caridad y en especial a ayudar al restablecimiento de los anusim, refugiados judíos de España y Portugal, que regresaban a su fe. Cecil Roth escribe algo que no dejó de sorprenderle incluso a él y a los admiradores de Doña Gracia. Cuenta y documenta que Doña Gracia, viva en una mansion muy lujosa… “y tenia en su casa todos los días, 80 personas pobres comiendo en su propia mesa.” (p.103). Escuche de mi tío el rab Yosef Faur z”l, que ella los traía a comer a su propia mesa para dar el ejemplo a los otros Yehudim ricos, que siempre trataban de imitar todo lo que Gracia Mendes hacia. Llevarlos a comer a su mesa, me explicaba mi tío, elevaba el prestigio de los pobres y su dignidad.Com o era de esperar, el ejemplo de Doña Gracia tuvo el efecto deseado en otras personas adineradas de la ciudad. Y pobres no faltaban… porque cada vez llegaban a Turquía más y más refugiados de España Portugal y otros países Europeos, que no tenían absolutamente nada para comer.
SALONICA: LA CIUDAD REFUGIO
Con el consentimiento del Sultán, los refugiados Sefaradim pobres se instalaron mayormente en la ciudad de Salónica.Esta ciudad portuaria en ese entonces no estaba desarrollada, y pronto se transformó en la única ciudad del mundo con una mayoría de población judía. Doña Gracia se preocupó de que a los refugiados no les faltará ni comida, ni lugar de residencia, ni trabajo. Además de contratarlos para la actividad portuaria, que era la especialidad comercial de los Mendes, Doña Gracia también estableció en Salónica una empresa textil. El idioma predominante, y creo que así fue hasta medidos del siglo pasado, fue el ladino. En Salónica Doña Gracia se ocupó también de una Mitzva que los Rabinos del talmud la consideran como la mas importante: .
PIDYON SHEBUYIM
habían sido liberados de manos de piratas. En esa época era muy común que los piratas atacaran otros barcos y capturaran a los pasajeros para venderlos como esclavos. Los piratas siempre encontraban compradores que pagasen un precio elevado por los esclavos judíos, ya que sus hermanos Yehudim hacían lo imposible para liberarlos. אין לך מצווה גדולה כפדיון שבויים Permanentemente llegaban al puerto de Salónica barcos con cargamento humano judío. Doña Gracia, como no podia ser de otra manera, estaba detrás de los esfuerzos y negociaciones para liberar a todos los cautivos Yehudim, sin importar el precio, y cumplir esta enorme Mitsvá, (rescate de prisioneros). Hay documentación historica que registra que un barco que fue secuestrado por piratas de Malta fue llevado a Salonica y allí ofrecían a la venta 70 judíos. Se dice que a veces el precio era tan exorbitante que se llegaba a pagar hasta 500 ducados (=monedas de 3.5 gramos de oro) por persona. Gracias a los esfuerzos de Doña Gracia miles de Yehudim fueron rescatados y liberados de su cautiverio.
EDUCACION JUDIA
En Salonica Doña Gracia también fundó un Talmud Torá, escuela judía, que con el tiempo llegó a tener 10.000 alumnos y 200 maestros. También fundó y mantuvo una prestigiosa Yeshibá (academia rabínica) encabezada por el famosísimo Ribbí Shemuel de Medina. Esta era una Yeshibá muy especial. Ademas de mantener a los alumnos regulares, cada año Doña Gracia invitaba y apoyaba a 3 Rabinos de otras comunidades judías para que estudiaran por un año con Ribbí Shemuel de Medina, la mente Halájica mas brillante de la diáspora en esos tiempos. Doña Gracia también fundó una Sinagoga muy especial en Salónica, Leviyat Jen. Esta Sinagoga había sido concebida exclusivamente para los anusim, es decior, aquellos Yehudim que habían sido convertidos por la fuerza en España y Portugal al cristianismo y no sabian nada de hebreo. En esa Sinagoga lentamente se les enseñaba el idsiom hebreo y las bases de la Torá y la Tefilá antes de que se integraran activamente en la comunidad.
NOTA AL LECTOR: Originalmente pensé en escribir uno o dos emails sobre Doña Gracia, pero a medida que fui escribiendo me pareció que es muy meritorio conocer la historia de esta excepcional Tsadequet, ya que no solo es un honor a su (injustamente olvidada!) memoria sino que creo que puede inspirar a muchos de nosotros a seguir sus pasos y dedicar nuestros esfuerzos y nuestros medios a la Torá y a las buenas acciones con nuestros hermanos.

Ofrezco aquí mi transcripción del español antiguo
“No parecía razón, muy magnifica señora (Doña Gracia Mendes YB), qiue habiéndose de imprimir la Biblia en nuestra lengua española traducida del hebreo palabra por palabra (obra tan rara y hasta nuestros tiempos nunca vista) fuese a parar en personas de cuyo favor no se pudiese valer, sino a alguna tan noble y magnánima que na su nobleza acrecentase ornamento. Por la cual causa la quisimos dirigir (=dedicar) a vuestra merced como a personas que sus méritos entre todos los nuestros (=los judíos) siempre tuvieron el mas sublime lugar , así por sus grandezas lo merecer como porque la propia naturaleza y amor a la patria (= la nación de Israel) nos pone esta obligación tan debida. Que vuestra merced (Gracia Mendes) la acepté con la voluntad que nosotros se la ofrecemos y la favorezca y defienda con el animo que siempre favoreció a todos los que su ayuda hasta hoy impetraron (= imploraron). Y porque su nobleza naturalmente esta acostumbrada a estos oficios, quedamos seguros de algún recelo que por diversidad de juicio podríamos tener, pidiendo que su memoria no se olvide de nuestro deseo que tan inclinado es a su servicio. Nuestro Señor por muy largos años guarde a su persona y prospere su magnífico estado. Servidores de vuestra merced Yom Tob Atias y Abraham Usque.

GIGANTES OLVIDADOS
Doña Gracias Mendes (1510-1568), también conocida como Doña Gracia Nasí, fue probablemente la mujer que más hizo por el pueblo judío en la diáspora de la era post-bíblica. Tal como ocurrió con Esther HaMalka, que usó su posición de reina del Imperio Persa para salvar del genocidio a los judíos que vivían en su reino, Doña Gracia utilizó su poder –una inmensa fortuna y una extensa red de contactos comerciales, financieros y políticos– para rescatar y salvar de la muerte, de la miseria y de la esclavitud a decenas de miles de “anusim”, judíos expulsados de España y Portugal. La historia de su vida es apasionante y parece pertenecer más al género de la fantasía y la leyenda que a la historia. Sin embargo, la documentación que existe sobre su vida, incluyendo los datos más increíbles, están perfectamente documentados en artículos y libros que hoy están al alcance de cualquier persona interesada en conocer más sobre Doña Gracia. Mi deseo es que esta información despierte la curiosidad del lector y ayude a rescatar del olvido la memoria de esta gran mujer de Israel.
DE ESPAÑA A PORTUGAL
Nació en Lisboa, Portugal, en el año 1510. Su nombre de nacimiento era “Beatriz de Luna”. Recordemos que en 1492, entre 600.000 y 800.000 judíos fueron expulsados de España. Aproximadamente 120.000 de esos judíos huyeron a Portugal, donde el rey Juan II les exigía una enorme suma de dinero, 100 monedas de oro por familia, para otorgarles residencia permanente. La mayoría de los refugiados judíos habían abandonado todo lo que tenían en su España natal, y no podían afrontar esos exorbitantes costos. El rey les ofreció entonces que por el pago de 1 moneda de oro se quedaran en Portugal temporariamente, por 6 meses. Había sin embargo, 600 familias judías que eran adineradas y pudieron pagar las 100 monedas para obtener la residencia en Portugal. La familia Nasí –este era su apellido judío antes de haber adoptado por la fuerza el gentil “de Luna”– era una de estas familias. La historia de las tremendas dificultades que los judíos sufrieron en Portugal en esta época es muy larga compleja para describirla en una pocas líneas. Pero digamos brevemente que luego de interminables negociaciones se llegó a un acuerdo, alrededor del año 1500, con el rey Manuel, el sucesor del rey Juan: los judíos se convertirían “nominalmente” al cristianismo, pero el rey no permitiría que se estableciera en Portugal el tribunal de la Inquisición (ver aquí). La Inquisición estaba a cargo de verificar que los conversos no practicasen ninguna otra religión en privado. Entonces, al no haber Inquisición los judíos podían vivir una doble vida: exteriormente estaban obligados a pretender que vivían como cristianos, pero en la privacidad, y con discreción, eran prácticamente libres de obrar como quisieran. En este ambiente nació y se crió beatriz de Luna. Y como era habitual en esos tiempos, recién a los 12 años los padres de Beatriz le revelaron a su hija que era judía. Contarle a un niño o una niña menor de esa edad su identidad secreta podía ser muy arriesgado y peligroso para la familia y para el propio infante.
CASARSE CON EL RAB MENDES
A los 18 años Beatriz se casó. Su marido era Francisco Mendes. “Mendes” (en Europa se los conocía también como “Mendés”) era el apellido no-judío que había adoptado en estas circunstancias la familia “Benbeniste” (o Benveniste), que procedía de una dinastía de rabinos y estudiosos de la Torá. La ceremonia de casamiento se llevó a cabo en la catedral de Lisboa. Y como era costumbre, luego de la ceremonia cristiana, y una vez en la privacidad de su hogar, celebraron la Jupá, la ceremonia de casamiento judío, y la firma de la Ketubá. Francisco Mendes no era un converso más. Francisco era un hombre que amaba y observaba el judaísmo y era muy conocedor de la práctica religiosa. Tanto era su conocimiento, que él actuaba como maestro de ceremonias y eventos religiosos. Francisco Mendes era conocido como el RAB HA-ANUSIM, “el rabino de los conversos”. Fue a través de su esposo, Francisco, que Beatriz se interesó y conoció cada vez más y mejor la Torá, y fue gracias a su esposo que su amor por el pueblo judío y por la educación judía se transformó en la pasión de su vida.
NEGOCIOS EN ALTA MAR
Francisco, junto con su hermano Diego (Meir) crecieron inmensamente en el plano comercial. Los dos hermanos estaban a cargo de comercializar en el mercado internacional toda la carga marítima que llegaba a Portugal desde Brasil, Africa y la India. Recordemos que el principio del siglo 16 era una época de inmenso apogeo económico para Portugal, que por un lado había descubierto la mejor ruta para llegar a la india, el Cabo Verde, y por el otro lado explotaba sus colonias en Brasil. Comercialmente, Portugal era la puerta de entrada a Europa de todas las mercaderías exóticas (pimienta negra y otras especias, tabaco, maderas, metales y piedras preciosas, etc.) que llegaban a Lisboa. Todo este comercio que beneficiaba a la corona portuguesa estaba administrado de principio a fin por los hermanos Mendes. El éxito de los Mendes y su fortuna fue tan grande que también crearon un banco, “La Casa Mendes” (ver este interesante artículo de Wikipedia en Francés: https://fr.wikipedia.org/wiki/Banque_Mend%C3%A8s ) , que llegó a ser el segundo banco más importante de Europa en el siglo 16.
DUDOSAS INTENCIONES
No solo a los Mendes les iba bien económicamente en Portugal. Los judíos en España era famosos por sus talentos en el comercio, un área que no era la especialidad de los gentiles. Y libres para desarrollar sus aptitudes, los refugiados sefaradim en Portugal llegaron a alcanzar un gran nivel de prosperidad. Pero luego de 35 años de bonanza, la situación para los judíos de Portugal se complicó. El Papa insistía en instalar la inquisición en Portugal. Más allá de los motivos religiosos y políticos, el establecimiento de la inquisición era una excelente fuente de recursos económicos para la iglesia, ya que cuando la inquisición descubría que algún converso “judaizaba”, es decir, observaba algún ritual judío aunque fuera en privado, el acusado era condenado a morir “y todo su dinero, bienes y propiedades eran confiscados y pasaban a manos de la iglesia”. Y no solo ocurrió en Portugal que la iglesia presionaba para establecer su tribunal de inquisición justamente cuando los judíos triunfaban económicamente, y sus numerosos bienes podían ser confiscados. Este importantísimo detalle sobre las intenciones non-santas es sospechosamente omitido por muchas publicaciones cuando describen la actividad de la iglesia contra los conversos judíos. Ver por ejemplo, Wikipedia, aquí . Los judíos trataron por todos los medios de postergar la llegada de la inquisición, pero finalmente en 1536 la presión papal se impuso y el temido tribunal se instaló en Portugal. Desde ese momento, para los judíos resultó imposible permanecer allí.
SALVAR VIDA Y DIGNIDAD
En 1538 Francisco Mendes falleció, y dejó su posición y su fortuna a su esposa Beatriz. Ese mismo año Beatriz, su hija Ana y su cuñado Diego Mendes se instalaron en Amberes (Antwerp), Bélgica, el centro financiero más importante de Europa en ese entonces, y siguieron adelante con su exitosa empresa. Beatriz aún mantenía su identidad judía en secreto. En Amberes y junto a Diego Mendes, y más tarde con la ayuda de su sobrino el duque Yosef Nasí, Beatriz comienza a transformarse en una figura gigantesca para el pueblo judío. En primer lugar, Beatriz utiliza la ruta comercial de la empresa Mendes para ayudar a los judíos de Portugal a escapar clandestinamente en sus barcos de las manos de inquisición. Las familias de anusim escapaban escondidos en los barcos comerciales de los Mendes, que tenían paso libre y seguro por todo Europa. Decenas de miles de refugiados llegaban desde Lisboa hasta Amberes, desde Amberes hasta Venecia o Ancona en Italia, y desde allí muchos continuaban hasta Turquía, donde los judíos, como veremos más tarde, eran muy bien recibidos.

Beatriz no solo se ocupaba de que los refugiados judíos pudieran escapar vivos de Portugal y llegar a salvo a destino, sino que también evitaba que perdieran todos sus bienes. ¿Como? A través de sus múltiples y leales agentes, la empresa de Beatriz se ocupaba de comprar y vender las propiedades y los bienes de los judíos anusim en Portugal, y le enviaban el dinero a los refugiados judíos a través del banco Mendes.
Continuará….