RESUMEN DE VAYIGGASH



Hoy, domingo 18 de diciembre de 2022 por la noche (25 de Kislev de 5783) encendemos la primera vela de Janucá
A continuación presentamos brevemente las leyes y costumbres básicas de esta Mitsvá.
BENDICIONES
El padre o la persona a cargo de la familia, recita las siguientes tres bendiciones antes de encender la primera vela. Durante las noches siguientes, se recitará solamente la primera y segunda bendición.
בָּרוּך אַתָּה ה ‘ אֱ–לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, אֲשֶׁר קִדְּשָׁנוּ בְּמִצְוֹתָיו וְצִוָּנוּ לְהַדְלִיק נֵר (של) חֲנוּכָּה
Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios, Soberano del universo, que nos has santificado con Tus preceptos y nos has ordenado encender la vela de Jánuca
בָּרוּך אַתָּה ה ‘אֱ–לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁעָשָׂה נִסִּים לַאֲבוֹתֵינוּ, בַּיָּמִים הָהֵם
בַּזְּמַן הַזֶּה
Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios, Soberano del universo, que hiciste milagros a nuestros padres en aquellos tiempos, en esta fecha
בָּרוּך אַתָּה ה ‘אֱ–לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁהֶחֱיָנוּ וְקִיְמָנוּ וְהִגִּעָנוּ לַזְּמַן הַזֶּה
Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios, Soberano del universo, que nos has dado la oportunidad de estar con vida, presentes, y llegar a este momento
Después de encender las velas decimos «Hanerot Halalu». Esta es la traducción: «Encendemos estas velas para [celebrar] los milagros y la salvación y las maravillas y los portentos y el consuelo que concediste a nuestros padres en aquellos días en esta época del año, a través de Tus santos sacerdotes. Y durante los ocho días de Janucá, estas llamitas son consagradas [para la Mitsvá] y no se nos permite hacer un uso ordinario de ellas. Son solo para que las miremos con el fin de expresar nuestra gratitud y alabanza a Tu gran Nombre por Tus milagros, Tus maravillas y Tu salvación «.
Al finalizar recitamos: Mizmor Shir Janucat haBayit leDavid … (Tehilim 30)
¿DÓNDE SE ENCIENDEN LAS VELAS de JANUCÁ?
Encendemos las velas de Janucá como una declaración pública de reconocimiento y agradecimiento a HaShem por los milagros que hizo con nuestros antepasados. Por eso es que tratamos que las velas de Janucá sean lo más visibles posible. Esto se llama pirsumé nisá, es decir: hacer público el milagro de Janucá. En los tiempos de la Guemará, cuando estas Halajot fueron legisladas, las ciudades eran muy chicas, tenían una sola calle principal. Las casas eran bajas y uniformes. En esos tiempos la Janukiá o candelabro se colocaba afuera de la puerta de la entrada de la casa, a una altura de unos 40-50 cm. del suelo, en el lado opuesto a la Mezuzá. Ésta era la mejor forma de que las velas de Janucá fueran visibles para los que llegaban de sus trabajos a sus casas. Y esta es la manera que el Talmud y el Shulján Aruj indican que debemos encender las velas de Janucá.
Hoy en día, sin embargo, la disposición de nuestras casas y residencias es muy diferente y es por eso que la mayoría de las familias colocan las velas de Janucá dentro de sus residencias, muy especialmente si viven en departamentos. Y para cumplir con la obligación de pirsumé nisá, cuando encienden las velas dentro de la casa, colocan la Janukiá detrás de una ventana que sea visible desde el exterior.
¿CUÁNDO HAY QUE ENCENDER LAS VELAS?
La costumbre general es encender las velas al anochecer (tset hakojabim). Algunas comunidades, sin embargo, siguen la opinión de Maimónides (y la Guemará) que indica que las velas se encienden con la puesta del sol (shequiá), es decir, unos 15 o 20 minutos antes del anochecer. ¿Por qué la Guemará determinó la puesta del sol como el tiempo ideal para encender las velas de Janucá? Hasta no hace mucho tiempo atrás, la gente dejaba de trabajar cuando se pone el sol y regresaba a su casa antes del anochecer. Esa media hora entre la puesta del sol y el anochecer, donde a pesar de que no hay sol hay todavía luz, era el “rush hour” , la hora de mayor tráfico, ya que todo el mundo estaba en la calle regresando a sus casa desde el campo o desde sus negocios. Esa era, por lo tanto, la media hora ideal para maximizar la exposición de las velas de Janucá. Hay otra razón importante pero menos conocida: que al encender las velas antes del anochecer, se reconocía que esas velas se encendían exclusivamente por Janucá, y no para la iluminación ordinaria de la casa, para la cual también se usaban velas. En nuestros días, si encendemos las velas con la puesta del sol (en el hemisferio Norte en esta época del año, en New York, por ejemplo, la puesta del sol es alrededor de las 4.30pm) debemos tratar de que las velas contengan suficiente aceite para mantenerse encendidas durante una buena parte de la noche, mientras la gente regresa de sus trabajos. Si uno no enciende las velas cuando comienza a caer la noche (shequiá o tset hakojabim), las podrá encender más tarde, cuando la familia está en la casa.
El viernes, las velas se encienden “antes” de la puesta del sol, como BH ya lo explicaremos.
Para saber los horarios en su ciudad de residencia vea aquí
¿CUÁNTAS VELAS y JANUKIOT DEBEMOS ENCENDER?
La costumbre en las comunidades Sefaradíes es encender una sola Janukiá por familia, y no una Janukiá por cada miembro de la familia.
En muchas comunidades Ashkenazíes la tradición es que cada miembro de la familia enciende su propia Janukiá recitando la correspondiente berajá (bendición) .
Si bien se acostumbra a ir encendiendo las velas de acuerdo al día de Januká (1 vela la primera noche, 2 la segunda, 3 la tercera, etc.) técnicamente, es suficiente encender una sola vela (más el shamash o vela accesoria) por familia cada noche de Janucá. Por lo tanto, en el caso que uno no pueda encender las velas adicionales, con encender una vela por noche sería suficiente.
¿ACEITE O VELAS?
Las velas que se utilizan en Janucá pueden ser de cera, parafina, etc. pero lo ideal es utilizar vasitos con aceite de oliva y una mecha, ya que originalmente el milagro de Janucá sucedió con un jarro de aceite de oliva que duró por ocho días.
Por otra parte, las velas de aceite suelen durar más tiempo que las velas normales, especialmente más que las pequeñas velitas de cera.
La mitsvá de las velas de Janucá NO se puede realizar con luces eléctricas. Una Menorá eléctrica solo sirve como decoración, pero no para cumplir con la mitsvá de Janucá.

JUDIO MESSI-ANICO
Estoy muy contento, ¡eufórico! por el triunfo de Argentina en las semifinales. Y muy contento que la final se juegue un domingo y no un Shabbat, como ocurrió con varios partidos anteriores. Y menos mal que puedo ver las transmisiones en castellano porque los relatos de fútbol norteamericanos son más aburridos que un partido de béisbol. ¡No saben cantar “gol”!. Pero lo que me lleva a escribir estas lineas no es mi favoritismo argentino sino mi indignación como judío por un tema específico que ocurre en el Mundial, y mi mayor temor a su normalización. Me explico: Al principio me puse contento que Marruecos estaba ganando partidos imposibles, principalmente, porque por mis venas corre sangre marroquí, ya que mis abuelos paternos, z”l nacieron en Tetuán, Marruecos. Pero luego del encanto inicial comencé a decepcionarme. A sentirme muy incómodo con Marruecos ¿Por qué? Por esto.

Lo que están viendo arriba de su pantalla NO es la bandera de Marruecos. Increíblemente, los jugadores de la selección de Marruecos no festejan con su propia bandera, sino que eligen celebrar la causa palestina. Para que no le queden dudas a ningún ingenuo: en el mundo árabe la bandera palestina, o el slogan FREE PALESTINE, no representan un inocente gesto de empatía con otro país o pueblo, sino una declaración en contra de la existencia del estado judío. Como le dijeron una y otra vez a los periodistas israelíes en Qatar. “You are not welcome here… There is only Palestine. No Israel.” (Aquí los israelíes no son bienvenidos. Solo existe Palestina. Israel no existe). En otras palabras: no se trata aquí de empatizar con reclamos territoriales, o de abogar por territorios a cambio de una paz eterna y duradera con nuestros el estado de Israel. FREE PALESTINE es un eufemismo para expresar que “Israel no debería existir”Ver . Que debe desaparecer del mapa. Y los judíos, tirarse al mar. (ver este lamentable artículo). Si se tratara de la selccion de Irán o del Libano, lo entendería. Pero lo que mas duele es que sea MARRUECOS: uno de los pocos países árabes que tiene relaciones diplomacias abiertas con Israel. ¿Cómo se explica entonces esta enorme contradicción?
QATAR
Y luego, claro, está el cinismo de Qatar. El gobierno ha callado por decreto a toda manifestación política en este mundial de Futbol. No se han visto bandera ucranianas, por ejemplo. Y Qatar ha prohibido que los iraníes disidentes se expresen en contra de su gobierno represivo. También se opusieron a cualquier manifestación en contra de la violación de los derechos humanos en Qatar. Y suprimieron cualquier denuncia por la muerte entre 500 y 6.500 (depende a quién le pregunten) trabajadores extranjeros que perdieron la vida en accidentes por la apresurada construcción de los fastuosos estadios en Qatar (ver aquí) . Es que Qatar no quiere política en el Mundial. Y por eso, Roi Ben Shlush, un israelí que quiso fotografiarse con la bandera de Israel fue inmediatamente abordado por 4 policías que le dijeron “que desplegar la bandera israelí es un delito. Que los israelies no son bienvenidos. Que la bandera de israel . No es bienvenida aquí.” Nos tiraron a la basura, explica en este video Roi (minuto 1:18). Cualquier manifestación política en Qatar esta prohibida porque “¡No hay que mezclar política con deportes!”. Pero siempre hay UNA excepción. Una solita: los judíos. En Qatar se normalizó protestar contra la existencia del estado judío. En el teatro más importante del mundo, el antisemitismo se ha Kasherizado y es la patética causa que une a todos los árabes del mundo! ¿Por qué no quiero que gane Marruecos? Porque más allá del deporte, va a ser una fiesta de odio hacia el estado judío.
¿POR QUÉ EL ODIO DEL MUNDO ARABE HACIA ISRAEL?
El antisemitismo, en este caso, árabe no es circunstancial. Es cultural. No tiene una explicación lógica. Como lo explica mi amigo el profesor Mordejai Kedar, para los musulmanes, delegitimizar a Israel es un deber religioso. ¿Por qué? Porque el Islam asume que la superioridad politico, militar, refleja la superioridad religiosa. Es decir, la religión verdadera es la de aquel que gana, que controla, que gobierna. Este razonamiento, que nos puede parecer tan extraño, es la explicación de esa paradoja que muchos ingenuamente mencionan. “Los árabes trataron muy bien a los judíos en los países árabes donde vivieron”. Esto puede ser cierto, pero hace falta aclarar algo: en los países árabes los judíos éramos “dhimmis”, esto es, ciudadanos de segunda categoría, bajo la autoridad del Islam y con derechos limitados. Nos aceptan mientras estemos sujetos al gobierno musulmán. Pereo el caso de Israel es diferente. Aceptar que los judíos gobiernen a los árabes es herejía (como lo dice explícitamente la carta fundacional de Hamás) ya que equivaldría a creer ¡qué el Islam es inferior al judaismo! Si esto es cierto, entonces no estoy seguro que sea posible que haya una paz duradera, normal, entre Israel y los países árabes (esta semana escuché en una clase del Profesor David Pasig, que el acuerdo de paz que tiene Israel con Egipto NO es un acuerdo de paz. Las autoridades religiosas solo le permitieron al presidente egipcio Anwar Sadat firmar una tregua… )
¿QUÉ PUEDE HACER ISRAEL?
Si esto es verdad no hay vuelta que darle. Si el rechazo a Israel es un tema religioso, el conflicto árabe israelí , y el odio, nunca acabarán. No reconocer esta triste realidad puede ser muy peligroso pra el estado judío. Me explico: Si racionalizo el antisemitismo palestino o árabe y supongo que nos odian porque “les quitamos su territorio” , o si supongo que “el diálogo nos va a traer la paz”, como creen muchos judíos seculares que no entienden nada de religion, puedo causar un daño irreparable. Al equipo marroquí lo llaman los Leones del Atlas (una cadena montañosa en Marruecos). Así que usaré este ejemplo para tratar de explicar esta idea que no es muy simpática. Imaginemos que un hombre perdido en las cadena montañosa de los Atlas se encuentra con un león. Los leones de esa zona tienen fama de ser los felinos más agresivos del mundo. El león se acerca, y el hombre trata de explicarle al león por qué no tiene que atacarlo. Le dice al león: “Yo pertenezco a la sociedad protectora de leones. Lucho contra su extinción. Estoy aquí buscando un territorio donde ustedes, los leones, puedan vivir en paz, sin temer a los cazadores”. Pero por más válidos que sean los argumentos de este hombre el león se sigue acercando peligrosamente, con ojos asesinos y con cara de hambre. ¿Qué es lo único que puede detener a este león? ¿Qué puede disuadirlo de comerse vivo a este pobre tipo? Lo único que este hombre puede hacer es “transformarse en un elefante”, en un animal más poderoso que el león. En un ser de la selva que al león le dé miedo atacar. El elefante obligará al león a medir sus propias fuerzas, activar su instinto de supervivencia y volver a su manada. Si el odio hacia Israel es cultural, visceral, religioso, la único que Israel puede hacer para preservar la “paz” (o mejor dicho, la tregua) con sus vecinos árabes es ser más fuerte que ellos. No queda otra.
Les regalo algunos artículos de la Carta fundacional de Hamas, que por lo menos, no disimulan sus intenciones

“… Busca el bienestar de la ciudad donde te envié en el exilio, y reza a Dios por ella, porque en su bienestar encontrarás tu bienestar”. Jeremías 29:7

EL CONTEXTO DEL SACRIFICIO DE ISAAC
Una de las razones principales por las cuales escuchamos el Shofar en Rosh haShaná es para recordar el sacrificio de Isaac, esto es, la última de las “10 pruebas” a las cuales fue sometido nuestro patriarca Abraham. Sin duda, este simulacro de sacrificio, despierta muchos interrogantes, que pienso que para ser evacuados debemos ver a las 10 pruebas de Abraham como un todo. Porque si analizamos aisladamente el sacrificio de Isaac, estaremos perdiendo el contexto que le da significado a este evento. Confieso que nunca antes pensé en esto, y que ahora que se me ocurrió me sorprendo de que no se me haya ocurrido antes… Tampoco recuerdo haber leído mucho respecto al detalle de las 10 pruebas, como se relacionan entre sí y de qué manera nos llevan progresivamente al sacrificio de Isaac.
¿QUÉ SON LOS NISIYONOT?
Comencemos entonces por el principio. Los Sabios indican en Pirqué Abot que nuestro patriarca Abraham tuvo que pasar por 10 nisiyonot . Se suele traducir nisaiyón como “prueba”, examen o test para determinar si el individuo examinado aprueba o no aprueba el test. Maimónides, sin embargo, cuestiona esta definición. La rechaza. En primer lugar porque el Creador es omnisciente, y no necesita poner a prueba a sus fieles para saber cómo van a responder. En su libro Moré Nebujim, la Guía de los perplejos (3:24), Maimónides explica que más que una prueba, un nisaiyón es una experiencia (en hebreo moderno la palabra nisaiyón se utliiza más como “experiencia” que como “prueba”) , una decision que uno debe tomar en circunstancias adversas, y aquel que la pasa exitosamente, aprende una lección de vida que no sabía anteriormente. Y que luego puede legarla para la posteridad. El nisaiyón educa y hace crecer al que lo vive. Y sin duda los 10 nisiyonot de Abraham, las “diez pruebas” que superó, forjaron su fe y la fe del pueblo judío.
Voy a comenzar a describir estas experiencias, una por una, con la intención de demostrar que hay una progresión en el proceso de aprendizaje de Abraham, que va desde la primera hasta la última prueba: el sacrifico de Isaac. Y de esta manera comprenderemos en mayor profundidad qué debemos pensar y sentir cuando escuchamos el Shofar en Rosh HaShaná.
Para describir estas 10 pruebas voy a basarme en la opinión de Maimónides, que menciona las pruebas que fueron explícitamente mencionadas en el texto bíblico.
IDENTIFICAR A DIOS
De acuerdo a nuestros Sabios, Abraham comenzó a rechazar la idea de la idolatría desde una temprana edad. Quizás porque su padre se ocupaba de fabricar ídolos y lucraba con la inocencia de la gente, fue más fácil para Abraham comprender la manipulación detrás del paganismo y cómo la idolatría servía a los intereses de los estafadores y los charlatanes. Abraham estuvo dispuetso a sacrificar su beneficio eocnómico para buscar la verdad. Solo una vez que pudo desconectarse del pensamiento pagano, Abraham estuvo psicologicamente preparado para el próximo paso. Poco a poco, llegó a la conclusión de que existe un único Dios, el Creador inteligente de los cielos y la tierra. Y también llegó a la revolucionaria conclusión de que el Creador es invisible. La primera prueba comienza cuando Abraham ya es un hombre mayor, a sus 75 años. Dios se revela a Abraham. Se dirige a él a través de “Su Voz”. La Voz Divina no llega desde el interior de uno mismo. Es imposible confundirla con un pensamiento, un sueño o una alucinación. Es una Voz (quizás telepática) que en hebreo llamamos “profecía” y que se reveló a nuestros antepasados Abraham, Isaac y Jacob y luego a Moshé y a nuestros profetas. El primer desafío de Abraham fue identificar esa Voz como la palabra de Dios. Y a pesar de que esa Voz debe ser inconfundible, no debe haber sido fácil. Especialmente porque la Voz Divina le da una orden a Abraham, que implica un gran sacrificio.
PEQUEÑOS GRANDES SACRIFICIOS
El Creador se revela a Abraham y le ordena “abandonar la tierra de Jarán” –donde él tenía a su familia — . La Voz Divina le ordena a Abraham emigrar hacia el sur, a Cannán. Increiblemente y sin tener nada para ganar, Abraham obedeció esta orden porque la identifico como la Voz del Creador. Y estuvo dispuesto a sacrificar su buen pasar en Jarán, desarraigarse de su familia y comenzar una nueva vida en una tierra donde no conoce a nadie y nadie lo conoce a él. Este sacrificio puede parecer mínimo comparado con el sacrifico de Isaac, pero recordemos que es la iniciación de Abraham en cuanto a reconocer que la Voz que escuchó no es una ilusión. De hecho, cuando pensamos en la última prueba, el sacrificio de Isaac, la primera pregunta que debió haber cruzado la mente de Abraham tiene que haber sido si la orden que está escuchando es la Voz divina o es una alucinación. Junto con la orden, Dios también le hace una promesa: le asegura que allí se convertirá en una gran nación, que Dios lo bendecirá –con prosperidad–y que lo protegerá de sus enemigos. Abraham obedece, deja todo atrás y se encamina hacia donde la Voz Divina se lo indica. Seguramente con miedos, pero sin cuestionamientos. Abraham pasa la primera prueba: reconoce y obedece la Voz Divina.
¿QUÉ APRENDEMOS DE ABRAHAM?
Antes de pasar a la próxima prueba, me quedo pensando en que nosotros enfrentamos nuestras propias pruebas a diario. Un judío observante tiene que estar dispuesto a hacer permanentes sacrificios para observar la Torá: dormir menos y levantarnos temprano para rezar, tener más limitaciones en lo que comemos, dejar de trabajar en Shabbat, etc. Y aunque todos estos desafíos son mucho menores de los que vivió Abraham, dependen del mismo principio: los hago porque tal como aprendí de mi padre Abraham, estos mandamientos son Divinos. El principio de todos los principios en el judaismo es que los judíos identiifcamoa a la Torá con la Voz del Creador, que escuchamos en el monte Sinai. Tal como Abraham, también nosotros elegimos obedecer (o no) la Torá, incluso cuando esto implique ciertos sacrificios.



ותיטב לה‘ משור פר
Tehilim 69:32
EL REY DAVID
Cuando estoy necesitado y dolorido… solo Tú, [HaShem] puedes rescatarme . [Y cuando esto suceda, y me rescates] te alabaré con salmos y manifestaré mi agradecimiento con una ofrenda de gratitud. Y esta ofrenda será [para Ti] más placentera que el ternero adulto del toro [que fue ofrecido como sacrificio].
En este hermoso salmo de Tehilim, 69, el Rey David pide la asistencia Divina para que lo rescate de las manos de sus enemigos y sus múltiples problemas. Y tal como era la costumbre de David, el rey promete que cuando Dios lo salve no se olvidará de agradecerle y asegura –o espera– que su ofrenda de gratitud ser considerada por el Eterno en un nivel superior a “la ofrenda del ternero adulto del toro o” (shor שור – par פר).
LA EVOLUCIÓN DE LA PALABRA TORO
El problema que se presenta en este versículo es entender a qué se refiere el autor cuando dice el ternero adulto del toro (o literalmente: “el ternero que es un toro adulto”). Comenzaremos por analizar el significado de estas dos palabras en hebreo. La primera palabra “shor” define al macho bovino y es el término más general para referirse al toro (hay otras dos palabras hebreas: ‘eguel y baqar que se refieren a los toros y bovino, de la misma manera que en español también existe: ternero, becerro, novillo, etc. pero dejaremos esto para otro momento). Volviendo a la palabra “shor”, cuando aparece en oposición sintagmática a la palabra hebrea “par” — que define a un toro adulto de más de 3 años— debe ser entendida como “toro chico”, recién nacido: un ternero (los Sabios dijeron así: שור בן יומו קרוי שור שנאמר שור או כשב וכו‘). Ahora entendemos mejor el problema: Si el versículo quiere mencionar a la cría del toro tiene que utilizar únicamente la palabra “shor”. Y si se refiere al toro adulto tendría que utilizar únicamente la palabra “par”. ¿Cuál es la explicación de esta aparente redundancia? ¿Qué nos viene a enseñar la combinación de estas dos palabras “shor” ternero, y “par” toro adulto?
RIBBI YOSE
En la Guemará , tratado de Rosh haSaná, este versículo se menciona en un contexto muy especial: cuando los sabios debaten acerca de qué tipo de cuerno animal se puede emplear para cumplir el precepto del Shofar (ver aquí). En el contexto de esa discusión talmúdica un Rabino muy conocido , Ribbí Yosé HaGuelilí, (año 100-150 de la era común) explicó esta redundancia de manera midráshica, alegórica. Dijo que la combinación de estas dos palabras “shor” y “par” (teniendo en cuenta que la P y la F en hebreo son indicadas por la misma consonante) podría aludir al cuerno del toro y a su uso como “SHO -FAR” (שור + פר > שופר) . Recordemos que cuando escuchamos la voz del Shofar en Rosh haShaná esperamos que Dios nos juzgue favorablemente en ese día: no como fiscal sino como nuestro abogado defensor. Según esta interpretación, el rey David afirma —o mejor dicho:desea— que su plegaria sea aceptada por el Creador en un nivel superior al Shofar.
LOS SABIOS
Los Sabios rechazan esta interpretación y asimismo invalidan completamente la insinuación de que el cuerno de un bovino se pueda emplear para el Shofar y nos dan su propia explicación de las enigmáticas palabras “shor” y “par”. Este es el breve texto hebreo דאמר רב מתנה מאי שור פר ? שהוא גדול כפר. Y esta es la traducción: “¿Qué es el ternero -toro adulto? Es el ternero que parece adulto”. La explicación parece más misteriosa que la pregunta. Para comprender esta respuesta de los Sabios necesitamos la ayuda del comentarista más famoso del Talmud: Rashí, o Rabbenu Shelomó ben Yitzjaq. Dice Rashí que de acuerdo a los Sabios el rey David hace referencia aquí a un “toro” específico. De acuerdo al Midrash, Adam, el primer hombre se sintió tan agradecido a Dios por haber recibido el regalo de la vida que decidió espontáneamente ofrecer un sacrifico a Dios, como un gesto de agradecimiento por su existencia. Este fue el primer sacrificio a Dios ofrecido por un ser humano— el único ser vivo con la capacidad de apreciar y agradecer—. Los Sabios dan por entendido que para el Creador este primer acto de agradecimiento es en extremo significativo. Volviendo a Tehilim, el rey de Israel dice poéticamente que su plegaria y su ofrenda de agradecimiento superará a la ofrenda ofrecida por Adam , el primer hombre
EL PRIMER TORO
Ahora podemos analizar el juego de palabras “shor” y “par”. Los Sabios judíos explicaron que en el momento de su creación no fueron creados como crias —animales recién nacidos— sino como animales adultos. Dios no creó a la gallina como un huevo: la creo como gallina, en su estado de madurez (ver aquí https://halaja.org/2021/09/creacion-y-ciencia-el-huevo-o-la-gallina/) . El toro, como todos los otros animales, también fue creado con la madurez física de un toro adulto, digamos, 3 años. De acuerdo a esta explicación, entonces, el toro que sacrificó el primer hombre, Adam, era este toro que por una lado era recién nacido “shor”, y simultáneamente era un toro adulto o en hebreo “par”.
EVOLUCION
La diferencia fundamental entre la visión científica y la visión religiosa acerca de la existencia del universo consiste en afirmar o negar que existió un acto de Creación. La ciencia moderna niega —asume que no hubo— un acto de Creación. Y por lo tanto para explicar y justificar la increíble complejidad del universo, de la aparición de tantas especies , de la complejidad de la vida, etc. tiene que atribuirle al mundo y los seres vivos miles de millones de años. Sin esta inflación de tiempo la ciencia no puede explicar, por ejemplo cómo apareció la vida a partir de l materia inorgánica. Y aunque la ciencia no tiene absolutamente ninguna forma de explicar “cómo” apareció la vida, no puede demostrar que parezca la vida ni siquiera en el más complejo laboratorio moderno, la mantra de los “miles de millones de años” sirve de alguna manera para acallar la poca curiosidad del hombre moderno conformista. El acto de Creación, sin embargo, nos proporciona la explicación más verosímil, por ejemplo, en términos de la complejidad de la vida: hay un Creador que diseño la vida con una inteligencia infinita e incomparable.
VOLVIENDO AL TORO
La breve e incidental descripción de este animal “el ternero-toro adulto” nos revela el gran secreto de la Creación bíblica. Dios no creó al árbol como semilla o al toro como ternero: los creó en su estado adulto. Y es por eso que las primeras creaciones divinas, como el toro que ofreció Adam, presentan un elemento único: tienen dos edades diferentes simultáneas. La edad cronológica y la edad física. Según la edad cronológica este toro era un ternero, un toro recién nacido (recién creado). Pero fue con una edad física madura: como un toro adulto de 3 años. Estos “3 años” son una edad virtual, producto del singular acto de Creación. Cuando un científico evolucionista analiza la creación: el mundo, una montaña, la distancia entre las galaxias, etc. está analizando la edad virtual de estos elementos. Cuando nuestro punto de partida es la Creación, y la explicación que surge de este maravilloso versículo de Tehilim, no existe contradicción alguna en cuanto al tema “edad” del mundo o de sus creaciones. La diferencia entre la edad cronológica que indica la tora y la edad virtual que calcula el científico es absolutamente esperable.
ואמרו בראש השנה (דף כו.) “ותיטב לה‘ משור פר..” אם שור למה פר? אמר ר‘ מתנה שור שהוא גדול כפר – כי פר שהקריב אדם הראשון היה ביום הולדו שאז נקרא “שור” כמו שאמרו שור בן יומו קרוי “שור” והיה גדול כפר בן ג‘ שנים
שור שהוא פר – ביום שנקרא שור היה גדול כפר זהו שור של מעשה בראשית שביום שנברא נברא בקומתו ושור בן יומו קרוי שור שנאמר (ויקרא כ“ב ) שור או כשב או עז ופר אינו נקרא עד בן שלש:

Como explicamos anteriormente, hay dos Mitsvot especiales (de la categoria: halajá leMoshé MiSinai) que se celebraban en Sucot en el Bet haMiqdash. Una de ellas era nisuj hamayim (verter agua sobre el altar, simjat bet hashoeba).
La otra Mitsvá especial era mitsvat ‘araba, “El mandamiento de las ramas de sauce”. Esta Mitsvá era independiente de la Mitsvá de las dos ramitas de sauce en las cuatro especies (ארבעת המינים), que están atadas junto al lulab y al mirto.
¿En qué consistía la Mitsvá de la ‘arabá en el Bet haMiqdash? La Mishná dice que había un lugar en las afueras de Jerusalem llamado Motza (que existe hasta nuestros días. Motza se encuentra a las orillas del río “Soreq”). Cada día de Sucot, la gente descendía a Motza y cortaban grandes ramas de sauce (de aproximadamente 6 metros de altura). Estas ramas se colocaban a los pies del altar (mizbeaj), con la parte superior inclinada sobre el altar. Siendo que el altar media 5 metros de alto, las ramas sobresalen un metro sobre la parte superior del altar, en sus cuatro costados .
¡Cada día de Sucot, los Cohanim (y según otras opiniones, también los ancianos de la ciudad) daban la vuelta al altar una vez, marchando con sus lulabim en la mano, y rogando al Todopoderoso “Te suplicamos, Señor, por favor, sálvanos! Te suplicamos, oh Eterno, por favor concédenos el triunfo! “(Ana haShem hoshi’a na; Ana haShem hatzlicha na). En el séptimo y último día de Sucot, Hosha’na Rabba, se daban siete vueltas alrededor del altar.
En nuestros días tenemos la costumbre de dar la vuelta (haqafa) a la ‘bimá’ (la plataforma alta sobre la cual se coloca el Sefer Torá) todos los días de Sucot, con nuestros lulabim y etrogim, en recuerdo a la Mitsvat ‘araba que se celebraba en el Bet haMiqdash. En Hosha’na Rabbá, el domingo por la mañana, rodearemos la bimá siete veces.
Hay un ritual adicional que pertenece a la Mitsva de ‘arabá. Una tradición establecida por los ultimos profetas de Israel, Jagai, Malají y Zejariá, después de la destrucción de nuestro primer Templo. Al final de la Tefilá de Hoshaná Rabbá, mañana por la mañana, tomamos unas cuantas ramitas de ‘araba (la tradición es tomar cinco ramitas, que no pueden ser las que utilizamos con el Lulab) y, sin recitar ninguna bendición, golpeamos estas ramas contra la tierra. Esta antiquísima tradición se llama jabatat (o jibut) ‘arabá.
¿Por qué tanto énfasis en la ‘araba?
Si usted observa las cuatro plantas que tomamos en Sucot, verá que una de las diferencias entre ellas es el tiempo que duran, hasta que se secan o se descomponen.
El Etrog es lo que dura más tiempo; se encoge, pero prácticamente puede durar años sin descomponerse. Le sigue el Lulab, la rama de palmera, que tarda unos meses en secarse (por eso, cuando se horneaban las Matsot en la propia casa se acostumbraba a usar las ramas secas del lulab, agregándolas al horno donde se hacían las Matsot). Y luego están las ramas de mirto o hadasim, que pueden durar unas semanas sin descomponerse. De las cuatro especies, la más frágil y la que más rápido se descompone es la ‘arabá. Las hojas de sauce duran sólo por unos días fuera de sus árboles, con suerte, una semana …
Nuestros rabinos explican que al final de Sucot, el Tribunal Celestial emite el veredicto sobre la lluvia que caerá durante este próximo año (bajag niddonim ‘al hamayim, esta es la razón principal por la cual, siguiendo una costumbre cabalística, se acostumbra a permanecer despierto durante toda la noche en Hoshaná Rabá estudiando Torá).
“La lluvia” es el elemento más crítico para nuestro sustento. E inmediatamente después de la finalización de Sucot, comienza la época de lluvias.
Es posible entonces que la ‘araba viene también a recordarnos nuestra propia vulnerabilidad y nuestra dependencia en la lluvia que HaShem nos envía. Más aún, al golpear las ramas de ‘araba contra el suelo y ver como la ‘arabá se va deshojando con cada golpe, internalizamos nuestra fragilidad. Así, nos damos cuenta de que dependemos totalmente de HaShem para nuestro sustento y prosperidad.
