DOÑA GRACIA MENDES (Parte 1): Salvando la vida y la dignidad de los refugiados judíos

GIGANTES OLVIDADOS

Doña Gracias Mendes (1510-1568), también conocida como Doña Gracia Nasí, fue probablemente la mujer que más hizo por el pueblo judío en la diáspora de la era post-bíblica. Tal como ocurrió con Esther HaMalka, que usó su posición de reina del Imperio Persa para salvar del genocidio a los judíos que vivían en su reino,  Doña Gracia utilizó su poder –una inmensa fortuna y una extensa red de contactos comerciales, financieros y políticos– para rescatar y salvar de la muerte, de la miseria y de la esclavitud a decenas de miles de «anusim», judíos expulsados de España y Portugal.  La historia de su vida es apasionante y parece pertenecer más al género de la fantasía y la leyenda que a la historia.  Sin embargo, la documentación que existe sobre su vida, incluyendo los datos más increíbles,  están perfectamente documentados en artículos y libros que hoy están al alcance de cualquier persona interesada en conocer más sobre Doña Gracia.  Mi deseo es que esta información despierte la curiosidad del lector y ayude a rescatar del olvido la memoria de esta gran mujer de Israel.

DE ESPAÑA A PORTUGAL
Nació en Lisboa, Portugal, en el año 1510. Su nombre de nacimiento era «Beatriz de Luna». Recordemos que en 1492,  entre 600.000 y 800.000 judíos fueron expulsados de España.  Aproximadamente 120.000 de esos judíos huyeron a Portugal, donde el rey Juan II les exigía una enorme suma de dinero, 100 monedas de oro por familia,  para otorgarles residencia permanente. La mayoría de los refugiados judíos  habían abandonado todo lo que tenían en su España natal, y no podían afrontar esos exorbitantes costos. El rey les ofreció entonces que por el pago de 1 moneda de oro se quedaran en Portugal temporariamente, por 6 meses.   Había sin embargo, 600 familias judías que eran adineradas y pudieron pagar las 100 monedas para obtener la residencia en Portugal.  La familia Nasí –este era su apellido judío antes de haber adoptado por la fuerza el gentil «de Luna»– era una de estas familias. La historia de las tremendas dificultades que los judíos sufrieron en Portugal en esta época es muy larga compleja para describirla en una pocas líneas. Pero digamos brevemente que luego de interminables negociaciones se llegó a un acuerdo, alrededor del año 1500, con el rey Manuel, el sucesor del rey Juan: los judíos se convertirían “nominalmente» al cristianismo, pero el rey no permitiría que se estableciera en Portugal el tribunal de la Inquisición (ver aquí).   La Inquisición estaba a cargo de verificar que los conversos no practicasen ninguna otra religión en privado.  Entonces, al no haber Inquisición los judíos podían vivir una doble vida: exteriormente estaban obligados a pretender que vivían como cristianos,  pero en la privacidad, y con discreción, eran prácticamente libres de obrar como quisieran. En este ambiente nació y se crió beatriz de Luna.  Y como era habitual en esos tiempos, recién a los 12 años los padres de Beatriz le revelaron a su hija que era judía. Contarle a un niño o una niña menor de esa edad su identidad secreta podía ser muy arriesgado y peligroso para la familia y para el propio infante.

CASARSE CON EL RAB MENDES

A los 18 años Beatriz se casó. Su marido era Francisco Mendes.  “Mendes” (en Europa se los conocía también como «Mendés») era el apellido no-judío que había adoptado en estas circunstancias la familia “Benbeniste» (o Benveniste), que procedía de una dinastía de rabinos y estudiosos de la Torá. La ceremonia de casamiento se llevó a cabo en la catedral de Lisboa. Y como era costumbre, luego de la ceremonia cristiana, y una vez en la privacidad de su hogar,  celebraron la Jupá, la ceremonia de casamiento judío, y la firma de la Ketubá. Francisco Mendes no era un converso más. Francisco era un hombre que amaba y observaba el judaísmo y era muy conocedor de la práctica religiosa. Tanto era su conocimiento, que él actuaba como maestro de ceremonias y eventos religiosos. Francisco Mendes era conocido como el RAB HA-ANUSIM, “el rabino de los conversos”.    Fue a través de su esposo, Francisco, que Beatriz se interesó y conoció cada vez más y mejor la Torá, y fue gracias a su esposo que su amor por el pueblo judío y por la educación judía se transformó en la pasión de su vida.

NEGOCIOS EN ALTA MAR

Francisco, junto con su hermano Diego (Meir) crecieron inmensamente en el plano comercial.  Los dos hermanos estaban a cargo de comercializar en el mercado internacional toda la carga marítima que llegaba a Portugal desde Brasil, Africa y la India. Recordemos que el principio del siglo 16 era una época de inmenso apogeo económico para Portugal, que por un lado había descubierto la mejor ruta para llegar a la india, el Cabo Verde,  y por el otro lado explotaba sus colonias en Brasil. Comercialmente, Portugal era la puerta de entrada a Europa de todas las mercaderías exóticas (pimienta negra y otras especias, tabaco, maderas, metales y piedras preciosas, etc.) que llegaban a Lisboa. Todo este comercio que beneficiaba a la corona portuguesa estaba administrado de principio a fin por los hermanos Mendes.  El éxito de los Mendes y su fortuna fue tan grande que también crearon un banco,  «La Casa Mendes» (ver este interesante artículo de Wikipedia en Francés: https://fr.wikipedia.org/wiki/Banque_Mend%C3%A8s  ) , que llegó a ser el segundo banco más importante de Europa en el siglo 16.

DUDOSAS INTENCIONES

No solo a los Mendes les iba bien económicamente en Portugal.  Los judíos en España era famosos por sus talentos en el comercio, un área que no era la especialidad de los gentiles. Y libres para desarrollar sus aptitudes, los refugiados sefaradim en Portugal llegaron a alcanzar un  gran nivel de prosperidad.   Pero luego de 35 años de bonanza,  la situación para los judíos de Portugal se complicó. El Papa insistía en instalar la inquisición en Portugal. Más allá de los motivos religiosos y políticos, el establecimiento de la inquisición era una excelente fuente de recursos económicos para la iglesia, ya que cuando la inquisición descubría que algún converso  «judaizaba», es decir,  observaba algún ritual judío aunque fuera en privado, el acusado era condenado a morir  «y  todo su dinero, bienes y propiedades eran confiscados y pasaban a manos de la iglesia».  Y no solo ocurrió en Portugal que la iglesia presionaba para establecer su tribunal de inquisición justamente cuando los judíos triunfaban económicamente,  y sus numerosos bienes podían ser confiscados.    Este importantísimo detalle sobre las intenciones non-santas es sospechosamente omitido por muchas publicaciones cuando describen la actividad de la iglesia contra los conversos judíos.  Ver por ejemplo, Wikipedia,  aquí .   Los judíos trataron por todos los medios de postergar la llegada de la inquisición, pero finalmente en 1536 la presión papal se impuso y el temido tribunal se instaló en Portugal. Desde ese momento, para los judíos resultó imposible permanecer allí.

SALVAR VIDA Y DIGNIDAD

En 1538 Francisco Mendes falleció, y dejó su posición y su fortuna a su esposa Beatriz. Ese mismo año Beatriz, su hija Ana y su cuñado Diego Mendes se instalaron en Amberes (Antwerp), Bélgica, el centro financiero más importante de Europa en ese entonces, y siguieron adelante con su exitosa empresa. Beatriz aún mantenía su identidad judía en secreto. En Amberes y junto a Diego Mendes, y más tarde con la ayuda de su sobrino el duque Yosef Nasí, Beatriz comienza a transformarse en una figura gigantesca para el pueblo judío. En primer lugar, Beatriz utiliza la ruta comercial de la empresa Mendes para ayudar a los judíos de Portugal a escapar clandestinamente en sus barcos de las manos de inquisición.  Las familias de anusim escapaban escondidos en los barcos comerciales de los Mendes, que tenían paso libre y seguro por todo Europa. Decenas de miles de refugiados llegaban desde Lisboa hasta Amberes, desde Amberes hasta Venecia o Ancona en Italia, y desde allí muchos continuaban hasta Turquía, donde los judíos, como veremos más tarde, eran muy bien recibidos.

Beatriz no solo se ocupaba de que los refugiados judíos pudieran escapar vivos de Portugal y llegar a salvo a destino, sino que también evitaba que perdieran todos sus bienes. ¿Como? A través de sus múltiples y leales agentes, la empresa de Beatriz se ocupaba de comprar y vender las propiedades y los bienes de los judíos anusim en Portugal,  y le enviaban el dinero a los refugiados judíos a través del banco Mendes.

Continuará….




JERUSALEM ¿Cómo recuperar la ciudad y perder el Templo?

 

כימי צאתנו מארץ מצרים הראנו נפלאות

Hoy, 28 de Iyar, celebramos Yom Yerushalayim, el día que Jerusalem luego de 1899 años, regresó a nuestras manos. Este año, 2022, marca el 55 aniversario de este glorioso día.

Como lo estuvimos explicando la semana pasada, los eventos que tuvieron lugar en la guerra de los Seis Dias deben ser vistos como milagros de proporciones Bíblicas.   Uno de estos hechos providenciales fue que, contra toda lógica, el rey Hussein de Jordania decidió unirse a Egipto en la guerra contra Israel.  Durante el DIA UNO de la guerra, 26 de Iyar por la mañana, Israel ya había destruido casi todos los aviones de guerra Egipcios y había dejado fuera de operación todos sus aeropuertos y bases militares. Y milagrosamente la fuerza aérea de Israel quedó prácticamente intacta.    Israel ya le había pedido reiteradas veces a Jordania que no se uniera la guerra.  Israel afirmó  que si Jordania no atacaba, Israel no atacaría a Jordania.  Pero contra toda lógica militar y política esa mañana alrededor de las 9.30 Jordania comenzó su ataque contra la parte Oeste de Jerusalem, donde vivían los judíos. Aclaremos que en ese entonces Jerusalem estaba dividida. La parte Oeste pertenencia a los judíos y la parte Este, incluyendo la Ciudad Vieja, el Muro de los Lamentos, etc. le pertenecía a Jordania. Y a los judíos les estaba prohibido el acceso a la ciudad vieja y al Muro de los Lamentos, el Kotel haMaarabí.  

MANTENER LA CALMA

La reacción de Israel al ataque jordano fue, al principio, muy moderada…  Israel estuvo dispuesta a tolerar estos ataques, razonando que  solo se trataba de una demostración simbólica de fuerza para ayudar moralmente a los egipcios. Pero el ataque de Jordania se hizo más intenso. La fuerza aérea jordana bombardeó a la población civil judía, escuelas y hasta el hospital Hadasa.    Los comandantes del ejercito israelí que no querían escalar la situación no tuvieron otro remedio que reaccionar y defenderse.  A las 12.45 las bases aéreas militares de Jordania fueron destruidas y todos los aviones jordanos quedaron inoperables. Y lo mismo ya había hecho Israel con las bases areas de Siria e Iraq. De alguna manera, la guerra de los 6 días fue «la guerra de 6 horas». Entre las 8.00 de la mañana y las 2.00 de la tarde, la guerra había sido decidida en favor de Israel que ya había inutilizado TODA la fuerza aérea de los países árabes agresores.  Una vez terminado el problema de los aviones lo que le quedaba a Israel era enfrentarse en tierra. A diferencia del ejército egipcio, los jordanos estaban muy cerca y les era fácil acceder y aprovisionarse. Pero gracias al milagroso bajísimo costo de las operaciones contra los aeropuertos militares egipcios, Israel pudo re-asignar 3 brigadas de paracaidistas para defender Jerusalem. Insisto en usar la palabra «defender» porque en ese momento todos los habitantes de Israel, y todos los judíos del mundo, rezaban por el milagro de «sobrevivir» el ataque concertado de 4 países árabes.   NADIE, en su sano juicio, pudo imaginar antes de la guerra que Israel podría derrotar a sus vecinos árabes, conquistar territorio enemigo, y mucho menos recuperar la ciudad vieja de Jerusalem…  

DE LA DEFENSA AL ATAQUE

La batalla más sangrienta de la guerra de los Seis Días fue también la batalla más dura en la historia del conflicto Arabe Israeli. Esta batalla tuvo lugar el DIA DOS de la guerra de los Seis Días, en Giba’t haTajmoshet (Ammunition Hill), donde Israel enfrentó a las legiones jordanas. Duró varias horas y cobró numerosas vidas. Pero Israel obtuvo la victoria.  Parte de la razón por la que esta batalla resultó tan difícil fue que el ejército de Israel  no usó el apoyo aéreo del que disponía para no causar bajas civiles y no destruir las múltiples estructuras religiosas que abundan en Jerusalem

Al otro día, el TERCER DIA de la guerra, el 28 de Iyar, la situación se revirtió 180 grados. Israel pasó a la ofensiva. Levy Eshkol autorizó el ingreso de las tropas Jerusalem Oriental pero se apuró a aclarar: “Vamos a avanzar hacia la ciudad vieja pero una vez que termine la guerra debemos abandonar Jerusalem”.  Era como si los líderes militares y politicos de Israel tuvieran miedo de triunfar. O vergüenza. “El mundo”, decían los líderes israelies , “particularmente el Vaticano, no permitirá que los judíos custodiemos los lugares santos de los cristianos”. Era como la historia de los espías enviados por Moshé a explorar la tierra de Canaan. Esos esclavos recién liberados que cargaban con generaciones de esclavitud sobre sus hombros,  se veían a sí mismos «como langostas frente a giganres», incapaces de conquistar y triunfar, sin fe en sí mismos, autoderrotistas.  Los judíos, que cargábamos en nuestras espaldas con 20 siglos de persecución y humillación no estábamos preparados mentalmente para recuperar Jerusalem. No estaba en los planes de nadie. Pero sí estaba en los planes Divinos. 

UN REGALO DEL CIELO

Entonces sucedió lo impensado: los soldados de Israel entraron a la Ciudad Vieja y la conquistaron casi sin resistencia de los jordanos. A las 10.00 de la mañana del 28 de Iyar, la batalla por Jerusalem ya había sido ganada. El comandante Mordejai Gur repitió dos veces las icónicas palabras que se hicieron historia: HAR HABAYIT BEYADENU , HAR HABAYIT BEYADENU. «El Monte del templo está en nuestras manos. 

Pero, ¿cómo se explica que Hussein cometió ese enorme error de juicio e ingresó a una guerra que ya estaba perdida?   Tal como había ocurrido 3500 años atrás, cuando el arrogante faraón egipcio no quiso admitir su derrota luego de las primeras plagas y terminó arrastrando a su pueblo hacia el desastre. En 1967, a pesar de estar siendo aplastado por Israel (o justamente por estar siento aplastado por Israel), el presidente egipcio Nasser informaba falsamente por radio Cairo la mañana del 26 de junio, el primer día de la guerra, que «Egipto estaba derrotando a Israel».  Y fue entonces que Hussein, el rey de Jordania, decidió intervenir.  Es como si en esta caso HaShem también endureció el corazón del «monarca» egipcio y de nuestros enemigo para «regalarnos» nuestra querida Yerushalayim.   Creo que esta debería ser también nuestra interpretación judía acerca de lo que pasó con el rey de Jordania cuando decidió atacar a Israel. Israel solo quería sobrevivir, y terminó conquistando Jerusalem!  Si el rey jordano, no hubiera decidido salir a la guerra contra Israel, en teoría, la ciudad vieja, el muro de los lamentos y toda Jerusalem Oriental estaría todavía en manos de Jordania…

¿EL ERROR MAS GRAVE DE LA HISTORIA DE ISRAEL?  

Pero en la confusión del inesperado triunfo, creo que los judíos cometimos un gran error. Quizas el mas caro de la historia del Israel moderno: los jordanos ya habían capitulado, se habían retirado vencidos y el gobernador jordano de Jerusalem le entregó las llaves de la ciudad vieja a los judíos. Esto incluía el  MONTE DEL TEMPLO, el sitio del Bet HaMiqdash, «el lugar mas Santo de la Tierra Santa» para los Yehudim, ¡el Templo por cuya reconstrusccion rezamos literalamente por 2000 años!  Los jordanos estaban totalmnte seguros que los judíos recuperarian el Templo y estaban listos para entregar el Har Habayit a Israel.     Pero, inexplicablemente, en lugar de instalarse en el Monte del Templo, HAR HABAYIT y rezar allí,  los Yehudim, «rechazamos» recibir las llaves del futuro Templo. 

JERUSALEM INCOMPLETA

¿Por qué desaprovechamos esa oportunidad? ¿Fue un error humano? ¿Una subestimación de la importancia del Bet haMiqdash de parte de los generales israelies porque en su mayoría eran laicos? La verdad ea que me da verguenza escribir explicitamente lo que he leído que que ocurrió. Me voy a limitar a copiar esta entrevista dada por uno de los histriadores y arabistas modernos mas imporatntes que consozco, ey un amigo personal, el profesor de Bar Ilan Mordejai Kedar. Aquí Kedar se refiere al controversial papel de Moshe Dayan en el tema del Har HaBayit.     Ver también este articulo aquí .  Quizás deberemos pensar que todavía no era el momento de tener el Bet haMiqdash, y HaShem intervino en el juicio de nuestros líderes y no les permitió ver la oportunidad de recuperar nuestro Bet haMiqdash…. quién sabe…. ¿Será este el error por el cual deberemos llorar y lamentarnos por generaciones? O quizas aun sea demasiado pronto para entender por qué no recuperamos nuestro Bet haMiqdash. 

Mientras tanto, GRACIAS A DIOS, los Yehudim de esta generación podemos festejar que disfrutamos de un privilegio que nuestros antepasados nunca pudieron haber soñado : tener nuevamente YERUSHALAYIM, nuestra capital,  la ciudad donde la tierra se encuentra con el cielo.      



    הודו לה’ כי טוב כי לעולם חסדו





El pueblo testigo

ועתה, אם-שמוע תשמעו בקולי, ושמרתם, את-בריתי – והייתם לי סגולה מכל-העמים, כי-לי כל-הארץ. ואתם תהיו-לי ממלכת כוהנים, וגוי קדוש

«Y ahora, si ustedes escuchan Mis mandamientos, y guardan Mi pacto, se convertirán para Mí en un tesoro (segulá) entre todos los pueblos … y serán para Mí un reino de sacerdotes (mamlejet kohanim) y una nación santa (goy qadosh) Shemot 19: 5-6.

En el contexto de la entrega de la Torá, que se celebra en Shabu’ot, goy qadosh se refiere a que somos un pueblo «elegido», «consagrado»  por Dios.

¿Elegido para qué?

Fuimos elegidos por Dios para ser los testigos de Dios. En Shabu’ot, cuando recibimos la Tora, HaShem se reveló al pueblo de Israel. No vimos imágenes, pero oímos Su voz. Éramos, y seguimos siendo, los únicos testigos presenciales de la existencia de Dios. La existencia de Dios no puede ser demostrada con evidencias filosóficas o científicas. La evidencia de Su existencia es el pueblo judío. Como dijo el profeta Yesha’ayahu : אַתֶּם עֵדַי, נְאֻם ה’, וְעַבְדִּי אֲשֶׁר בָּחָרְתִּי, לְמַעַן תֵּדְעוּ וְתַאֲמִינוּ לִי וְתָבִינוּ, כִּי אֲנִי הוּא, לְפָנַי לֹא נוֹצַר אֵל וְאַחֲרַי לֹא יִהְיֶה “Así dice HaShem [a Israel] Ustedes son mis testigos, Mi siervos, a quien he escogido. Para que sepan, crean fehacientemente y hagan comprender [al resto del mundo] que Yo existo. Y que no existe [otro] dios ni antes ni después de Mí «.

En una de sus cartas (Igueret Temán) Maimónides explica que lo primero que un padre judío debe enseñarle a sus hijos es la historia de Shabu’ot, conocido en hebreo como מעמד הר סיני (la revelación Divina en el Monte de Sinai) , esto es, cuando experimentamos la Presencia Divina y nos convertimos así en los testigos de Su existencia. Esto es la experiencia que nos define como judíos, como pueblo elegido (o mejor dicho: “Pueblo testigo”).

Ser el pueblo elegido no significa que tener más derechos que otras naciones. Por el contrario, significa que HaShem espera de nosotros un comportamiento ejemplar. Dios examina nuestra conducta mucho más estrictamente que el resto de las naciones. Tiene más expectativas y demandas de nosotros. Quizás, nadie formuló este concepto tan importante mejor que el profeta Amós (3: 2). Así dijo HaShem, רק אתכם ידעתי מכל משפחות האדמה על כן אפקד עליכם את כל עונתיכם  “Sólo a Ustedes [el pueblo de Israel] He conocido (= amado, elegido) de entre todas las familias de la tierra; Por tanto, te haré responsable por todas tus iniquidades … »

Si un judío actúa con deshonestidad, se comporta mal, ofende a otros, etc., entonces se descalifica a sí mismo como uno de los testigos de HaShem, causando Jilul HaShem, esto es,  “haciendo que la evidencia de la existencia Divina sea más débil».

Ser judío implica la conciencia permanente de que la prueba de la existencia de Dios depende de nuestro testimonio. Y que este testimonio lo expresamos cada vez que cumplimos con nuestro «Pacto».




La Guerra de las Seis Horas

UN DIA COMO HOY, HACE 55 AÑOS
La guerra de los Seis Dias comenzó en un día como hoy, el 26 de Iyar de 1967 —que en ese año cayó el lunes 5 de Junio— cuando Israel reaccionó a los actos de guerra de Egipto y lanzó un ataque con una flotilla de 197 aviones que partieron de Israel a las 7.15 de la mañana para destruir los aeropuertos militares egipcios y poner así a los aviones egipcios fuera de combate.   La razón por la cual Israel envió a tantos aviones es porque preveían que naturalmente la mayoría de esos aviones serían identificados por los radares enemigos, atacados por sus modernos sistemas de defensa y destruidos en batallas aéreas por los poderosos Mig 21 soviéticos. ¡Pero eso no sucedió! Milagrosamente, todos los aviones llegaron a destino, cumplieron su delicada misión y lo que es más: regresaron a sus bases para realizar otras operaciones. Anteriormente explicamos el primer evento «milagroso» que ocurrió ese dia (ver aquí) .
Mencionaremos ahora dos eventos más que determinaron el éxito de esta misión y la victoria de Israel en esta crítica guerra.
 
MIG vs MIRAGE 
Como la guerra era inminente, todas las mañanas la fuerza aérea egipcia hacía vuelos de inspección y reconocimiento volando sobre la península del Sinai con 4 aviones Mig 21 de origen soviético. Estos aviones eran muy modernos y en las batallas aéreas los Mig 21 podían vencer fácilmente a los aviones franceses Mirage que tenía Israel. Los vuelos de inspección comenzaban a las 4.30 de la mañana y terminaban a las 8.30, con relevos cada 60 minutos. Los egipcios hacían los vuelos en ese horario porque habían estimado que si se producía un ataque israelí, este ocurría durante las primeras horas de la mañana.   El día lunes 26 de Iyar a las 7.15 de la mañana los aviones israelíes despegaron de Israel hacia la península de Sinaí. A las 7.30 de ese día, los Mig 21 debían partir de la base aérea egipcia hacia el Sinaí. El enfrentamiento era inevitable. Israel obviamente había tomado en cuenta que su flota de aviones encontraría a los Mig y por eso despachó casi 200 aviones, previendo que muchos serían derribados por los poderosos Mig 21… 
 
LOS 15 MINUTOS QUE DEFINIERON LA GUERRA
Los aviones israelíes estaban entrando al Sinaí a las 7.30 preparados a enfrentar en los próximos 15 minutos a los Mig y a la artillería antiaérea. Pero increiblemente, los aviones israelíes llegaron a destino sin ser interceptados y a las 7.45 bombardearon las rutas de despegue, impidiendo así que los aviones egipcios pudieran despegar, y además, destruyeron a los aviones de combate Mig ¡en tierra! ¿Qué pasó? ¿Por qué los Mig no estaban en el aire? Ese día, el turno de las 7.30 se demoró. No salió a tiempo porque el oficial a cargo se había atrasado unos minutos. ¿Y por qué se demoró? Muhammad Sidqi Mahmud, el jefe de la fuerza aérea egipcia, había organizado “una fiesta” para sus pilotos la noche anterior, el domingo 4 de junio, para levantar la moral de sus pilotos. La fiesta que incluía bailes y mucha comida se extendió hasta altas horas de la noche y esto hizo que el oficial y los pilotos se retrasaran por “unos críticos 15 minutos”. Lo suficiente para que la milagrosamente la flota de aviones Israelí pudiera cumplir su mision con éxito total.
 
JORDANIA SE UNE AL ENEMIGO
A pesar del desesperado pedido de Israel para que no su uniera a la guerra, Jordania se alió a Egipto y puso su ejercito al mando de un general egipcio, el general Riyad, para hacer mas efectiva la coordinación entre ambas fuerzas. Los jordanos tenían radares muy avanzado y a las 7.20 de la mañana del 26 de Iyar los radares jordanos se llenaron de puntitos que indicaban la invasion de los aviones de Israel, cruzabando hacia la peninsula de Sinai. Inmediatamente transmitieron el urgente mensaje a los egipcios. Pero algo extraordinario ocurrió: los oficiales egipcio no pudieron descodificar el mensaje que llegaba repetidamente desde Jordania y quedaron tan frustrados que terminaron desconectando la comunicación con el servicio de inteligencia jordano. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué los egipcios no pudieron descodificar el mensaje jordano? 
 
MILAGROS EN CODIGO 
Este mensaje de emergencia anunciando el ataque Israeli se transmitía con un código secreto, que para que no fuera identificado por el enemigo –es decir: Israel– se cambiaba frecuentemente. El experimentado operador de radares en Aman, Jordania, que detectó los aviones israelíes envió el código de emergencia: “anab”, que en árabe significa “uvas”. Pero ese día a las 0 horas de la noche anterior, ¡el código secreto había sido cambiado!, y el agente jordano providencialmente “se equivocó”, y usó el código anterior, que no pudo ser identificado como autentico por los agentes egipcios. 
Cuando los egipcios se dieron cuenta que podría tratarse de un error humano ya era demasiado tarde: Israel ya había destruido los aeropuertos enemigos y los aviones en tierra.  
 
DEMASIADA CASUALIDAD…
 Cuando nos ponemos a pensar en las 3 cosas que pasaron esa mañana entre las 7.30 y las 7.45, 1. las defensas egipcias que estuvieron inactivas por una hora, por los vuelos VIP del ejercito egipcio 2. Los Mig 21 que se retrasaron unos minutos en despegar para su inspección de rutina y 3. el error en la transmisión del código de alerta, es imposible no ver la Intervención Divina. Todos estos inusuales hechos, fácilmente verificables en cualquier libro de historia sobre la Guerra de los Seis Días, permitieron también que esos mismos aviones pudieran regresar, recargarse de armas y combustible y comenzar nuevas misiones.
Y efectivamnte, ese mismo día, a las 9.30 horas Israel atacó el aeropuerto del Cairo, destruyó sus pistas y todos los aviones militares en tierra: 100 aviones egipcios (aparte de los 200 que destruyó en el primer ataque) fueron destruidos en esta segunda operación, y sólo un avión israelí fue derribado. 
A las 14.30, y con su fuerza aérea prácticamente intacta, Israel reaccionó a los ataques de Siria y Jordania, e increíblemente inutilizó los aeropuertos militares de esos dos países.
Y en una misión posterior, Israel destruyó el aeropuerto militar Irakí H3, que se disponía a enviar aviones y atacar a Israel. 
 
Así, con la incuestionable ayuda de Dios, Israel inutilizó la fuerza area de cuatro paises enemgigos y virtualmnte ganó la guerra, en las primeras seis horas .
 
 
 
Quiera HaShem seguir protegiendo a Israel de sus enemigos. Y que nosotros, Su pueblo, sepamos apreciar, reconocer y agradecer Su permanente intervención y protección. Amén!
 

Hace unos 3000 años atrás, el rey David escribió en su libro Tehilim (Salmo 124) acerca de la Intervención Divina que se revela cuando Israel es atacado por sus múltiples enemigos:

 
שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד לוּלֵי ה’ שֶׁהָיָה לָנוּ יֹאמַר-נָא יִשְׂרָאֵל: לוּלֵי ה’ שֶׁהָיָה לָנוּ בְּקוּם עָלֵינוּ אָדָם

«Si Dios no hubiera estado con nosotros, si Dios no hubiera estado con nosotros cuando los hombres [del enemigo] se levantan contra nosotros… [nuestros enemigos] nos hubieran tragado vivos, con su odio encendido contra nosotros, [hubieran pasado] como un torrente de aguas impetuosas sobre nuestras cabezas, y nos hubiera arrastrado [hacia una muerte segura]…  ¡Bendito es HaShem, que no nos ha entregado en sus dientes como una presa indefensa! [Gracias a Su intervención] hemos escapado con vida [de nuestros enemigos], como un ave que escapa de la trampa de los cazadores…. la trampa fue destruida y nosotros sobrevivimos . Nuestra ayuda llega de Dios, el Creador de los cielos y la tierra».




Rabbi Aquiba y los peces judíos

DESOBEDIENCIA CIVIL

Alrededor del año 130 de la era común, 60 años después de la destrucción del Segundo Bet haMiqdash, los terribles decretos del emperador Adriano incluían la prohibición de estudiar y enseñar Torá. De esta manera, el malvado emperador romano buscaba borrar la Torá de la mente y el corazón de los judíos. Adriano sabía que mientras lo judíos fueran fieles a su Dios y obedecerían Sus leyes no lo considrarian a él como el soberano de los judíos.  Ahora, el decreto de Adriano dejaba a los judíos con una sola alternativa: la desobediencia civil. Los judíos se rebelaron contra este decreto y algunos de ellos pagaron este acto de fe con sus vidas. Sin embargo, no todos los judíos estaban de acuerdo en que había que luchar y arriesgar la vida para preservar la Torá. Tal como ocurre el día de hoy, en aquellos tiempos también había judíos a los que no les importaba vivir como romanos. Estos judíos asimilados criticaron a los Sabios los acusaban de “provocar a los romanos” y de “aumentar el antisemitismo” promoviendo la Torá. La Gemara en Berajot 61b registra un fascinante encuentro entre dos judíos con puntos de vista opuestos sobre este tema. Uno de ellos era nada menos que Rabbi Aquibá, el rabino más destacados de esa época.

EL PRIMER ENCUENTRO

 Esta historia transcurre durante el año 134 o 135. Ribbi Aquibá nació en el año 50, por lo que cuando ocurrió esta historia debió tener alrededor de 80 años. Desafiando el decreto de los romanos, Rabbi Aquibá enseñaba Torá en público. La Gemara nos cuenta acerca de un judío asimilado llamado “Papos hijo de Yehuda” ( פפוס בן יהודה). Lo primero que notamos es que este individuo ya había adoptado un nombre latino, “Papus”, desligándose de esta forma simbólica, pero muy elocuente,   de su pasado judío, representado por el icónico nombre de su propio padre: “Yehudá” (que significa «de judea» o «judío»).  Esta persona con un pasado hebreo y un presente romano se enfrentó a Ribbi Aquibá cuando enseñaba la Torá y le dijo: “Aquibá, ¿no tienes miedo de provocar a los romanos? Te atraparán y te condenarán a muerte por enseñar Torá».  Así, para Papos, los judíos que viven como judíos «provocan la ira de los romanos». Y la única forma en que los judíos podemos vivir en paz, y evitar el antisemitismo es viviendo como los romanos. Es asombroso ver lo relevante de esta historia, que tiene 2000 años de antigüedad, y no ha caducado. Millones de judíos en Estados Unidos y en el mundo piensan o actúan de una manara muyn parecida a la de Papos en esos tiempos.

EL ZORRO Y LOS PECES

Ribbi Aqiba le respondió a Papos con una extraordinaria parábola: Una vez, un zorro caminaba cerca del río y vio a los peces correr de un lado a otro, como si huyeran de algún peligro. El zorro, que trató de engañar a los apetitosos peces y les preguntó: ¿De qué están huyendo? Y los peces le respondieron: Nos escapamos de las redes de los pescadores .  Entonces el astuto zorro les dijo: ‘¿Por qué no suben a la orilla aquí junto conmigo? Aquí podrán vivir a salvo de las redes de los pescadores. Los peces le respondieron  al zorro: No se puede creer que digan de ti que eres tan inteligente: no te das cuenta que si en el agua, que es nuestro hábitat natural, tememos por nuestra vida, ¿cómo crees que podamos sobrevivir fuera del agua?  Ribbí Aqiba le explicó entonces la páranla a Papos :  La situación a la que nos enfrentamos los judíos en este momento es similar a la de los peces. En primer lugar, la Torá es para los judíos, lo que el agua es para los peces. Mientras sigamos dentro de nuestra Torá, aunque eso nos exponga al peligro, podemos seguir respirando y tratando de sobrevivir y evitar ser asesinados  por los soldados romanos que nos persiguen.  Pero si aceptamos la engañosa invitación del zorro, el gobierno romano,  y abandonamos la Torá, saltando fuera del agua, estaremos cometiendo suicido.

DOS TIPOS DE ROMANOS

Ribbí Aqiba le clarificó a Papos que hay dos tipos de romanos. El pescador y el zorro. Ambos buscan lo mismo: ¡tragarse a los peces! Hacer desaparecer a los judíos.   La única diferencia es que los pescadores no ocultan su intención. El ejército romano persigue a los judíos y tiende sus redes a plena luz del día y no trata de disimular su intención letal. El zorro, por otro lado, es más sutil. Los politicos e intelectuales romanos nos invitas a unirnos con ellos y vivir  juntos como un solo pueblo: el romano. Los romanos –como antes lo hicieron los griegos– ofrecían a los judíos la “Pax Romana”: formar parte del poderoso imperio romano, con una sola condición. Que los judíos simplemente salgan del agua, dejen su Torá. Ribbi Aquiba concluyó: “Prefiero estar expuesto a los pescadores y ser atrapado en el agua, que cometer suicidio espiritual. Y que te quede claro: una vez afuera del agua, cuando ya no puedas respirar como judío, el zorro te va a devorar. Esa fue su intención desde el primer momento” . 

Eventualmente Ribbí Aquibá fue atrapado por los romanos y fue condenado a muerte. Pero mientras esperaba su ejecución tuvo un nuevo encuentro con Papos ben Yehuda: esta vez el encuentro no tuvo lugar al lado del río sino en un lugar completamente diferente: el calabozo…  

Continuará 




La guerra que comenzó el día después

La victoria de Israel en la guerra de su independencia que comenzó el 15 de Mayo de 1945 y  duró 10 meses no tiene precedentes en los anales de la historia militar. Esto se debe por un lado, el increíble coraje, ingenio y sacrificio de nuestros líderes y nuestros soldados que lo dieron todo para triunfar. Y a la intervención Divina que, batalla tras batalla, milagro tras milagro lo hizo posible. 

Para entenderlo mejor, es importante recordar lo siguiente. 

LA COMPARACION DEL PODER MILITAR

El mismo día que Israel declaró su independencia las tropas británicas que habían estado allí desde 1922 abandonaron Israel. Inmediatamente después, esa misma noche, los ejércitos árabes comenzaron su ataque para destruir al recién nacido estado de Israel.  Los árabes tenían absolutamente todo a su favor, política y militarmente. 

Siria, Egipto, Líbano, Iraq y Jordania se habían independizado unos años antes, y tanto Inglaterra como Francia les habían vendido armamentos para que tuvieran un ejercito organizado. Israel, por el otro lado, recién se acababa de independizar. Inglaterra, Francia y los Estados Unidos habían declarado un estricto embargo de armas que prohibía al mundo entero venderle armas a Israel.

Al comenzar el conflicto armado, la diferencia entre el poder militar de Israel y el de los ejércitos Arabes unidos no podía ser más desigual. 

Por ejemplo. 

Los árabes tenían 50 tanques. Israel tenia 1.    

Los árabes tenían 200 vehículos con artillería. Israel tenía 2. 

Los árabes tenían 140 cañones. Israel tenía 5.

Pero la diferencia más importante era en la fuerza aérea. Los ejércitos árabes tenían 60 aviones de ataque y 14 aviones de transporte. Israel, al comenzar la batalla no tenía un solo avión. 

LA LOGICA DE LA GUERRA

Antes de continuar, quisiera detenerme aquí y reflexionar por unos segundos: en primer lugar es totalmente comprensible que los árabes hayan querido interpretar la declaración de independencia de Israel como un acto de guerra. Era de esperar que comenzaran esta guerra, ya que las chances de ganarla, con esa absoluta ventaja militar, eran del 100% .  También es entendible que los propios árabes avisaran por radio a todos los palestinos que vivían en Israel my no iban a tomar parte activa en la guerra que se retiraran de Israel. Y les aseguraron que iban a regresar muy pronto, cuando la corta guerra hubiese terminado y todos los judíos hubiesen sido “echados al mar” (un eufemismo de: “asesinados”). Cientos de miles de palestinos abandonaron el territorio de Israel y de esta forma los mismos países árabes crearon el “problema de los refugiados palestinos” por el cual nunca se hicieron cargo, y hasta el día de hoy siguen culpando a Israel. 

¿QUIÉN NO ES RELIGIOSO? 

Lo que resulta inconcebible es que, sabiendo la inferioridad militar, los líderes de Israel hayan tomado la decisión de declarar la Independencia de Medinat Israel, habiendo sido advertidos del inminente ataque árabe. Esta decisión no tenía sentido ni desde un punto de vista militar ni desde un punto de vista lógico. Viendo los números, uno solo puede pede pensar que ra un acto suicida.  Aunque hay otra posibilidad. Una teoría que me gustaría compartir con ustedes basándome un poco en lo que dicen los Rabinos de la Kabbala, que todo judío, incluso un judíos secular,  tiene un “nitzotz”, una chispa de Emuná escondida. Una conexión Divina, quizás no concientizada, que está allí, como el piloto encendido de un termotanque.  Y que en momentos críticos, a veces en temas de vida o muerte, enciende el alma judía.    Creo que David Ben Gurión y todos los lideres israelíes “seculares” de ese tiempo, cuando decidieron declarar el establecimiento de Israel, tuvieron un momento de inspiración Divina. Una chispa de Fe en Dios encendió sus almas y los llevó a actuar como Najshón Ben Aminadab, el hombre que ,cuando el pueblo judío estaba escapando del Faraón, se metió al mar hasta que el agua le llegó a sus narices y continuó. Sabiendo que el mar se iba a abrir.  Los lideres de Israel (milagrosamente, si se quiere) también se entregaron a un milagro que tenia que ocurrir y ocurrió. No encuentro otra explicación. 

EL MILAGRO QUE SE HIZO ESPERAR

El mundo entero estaba seguro que la derrota de Israel era cuestión de días, o en el mejor casos de algunas semanas.  Y no estaban muy equivocados. Durante las primeras semanas los ejércitos árabes avanzaron significativamente y llegaron hasta Ashdod,  quedando a solo 30 kilómetros al sur de Tel-Aviv.  Desde Ashdod llegaron hasta Hebrón y de esa manera, estaban por dividir al Neguev del resto del país. 

La poderosa legión jordana, que había sido entrada por los británicos, y estaba siendo comandada por generales británicos (sic.) logró sitiar Jerusalem desde todos los flancos. El ataque frontal era inminente.  Los jordanos también capturaron Lod y el aeropuerto, que hoy es Ben Gurion International,  y se acercaban a Tel-Aviv desde el este. 

Las fuerzas iraquíes habían atacaron desde el Shomrón y se acercaban peligrosamente a las ciudades de Petaj Tikva y Jadera, camino a Tel-Aviv. 

Los Sirios habían llegado por el norte y estaban cercando la ciudad de Tiberia. Junto con las fuerzas militares del Libano estaban aislando al Galil, el norte del país, del resto de Israel. Su destino final era Tel-Aviv.   

Todos los esfuerzos del recién creado Ejercito de Defensa de Israel para defender Jerusalem de los jordanos o para repeler a las fuerzas egipcias, sirias o iraquíes fracasaron.

Durante las primeras semanas de la guerra desde el 15 de Mayo de 1948, todos los pronósticos que predecían la brutal derrota de Israel se estaban cumpliendo. A pesar del sacrificio y la valentía de nuestros soldados, la superioridad militar de los ejércitos árabes era insuperable. No había ninguna manera de que las fuerzas Israelíes pudieran soportar los ataques ni siquiera unos días más…. el final era inminente. 

Y entonces, ocurrió el primer gran milagro de esta guerra.  Fue el 11 de junio, el 4 de Sivan, de 1948. 

Continuará 




El inexplicable cese al fuego del 11 de Junio de 1948.

ורדפו מכם חמשה מאה ומאה מכם רבבה ירדפו ונפלו אויביכם לפניכם לחרב 

LAS 4 PEORES SEMANAS DE LA HISTORIA DE ISRAEL

La guerra de independencia de Israel fue el conflicto armado más crítico para la supervivencia del estado judío. Comenzó el 15 de Mayo de 1948, la noche que los ingleses se retiraron de la región. Durante las primeras semanas los ejércitos árabes unidos aplastaron a Israel, que oponía una resistencia heroica, pero que no alcanzaba para detener el avance de 5 ejércitos con aviones, armas, municiones y el apoyo tácito del resto del mundo. Antes de comenzar su ataque, los árabes, muy confiados en su inminente victoria  habían dicho que “lo que Hitler había hecho no era nada comparado con lo que ellos harían con los judíos que vivían en Israel” .  Y el mundo, como en un horrible dejavú de la Shoah, permanecía en silencio. Pero HaShem estuvo con nosotros.  Y lo inimaginable ocurrió. Israel, no solo sobrevivió la invasión de 5 ejércitos árabes sino que, contra todos los pronósticos, triunfó de una manera que nadie hubiera previsto.  

EL INEXPLICABLE CESE AL FUEGO 

El milagro más grande de esta guerra, según el Doctor Jaguí Ben Artzi, profesor de historia en la Universidad de Bar Ilan (y cuñado del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu) fue que los ejercicios árabes aceptaron un cese al fuego luego de 4 semanas de batalla. La propuesta llegaba del conde sueco Folke Bernadotte, que había sido designado como mediador entre israelíes y árabes por las Naciones Unidas. El cese al fuego proponía una interrupción de la actividad militar de los ejércitos por 4 semanas, que permanecerían en control de las posiciones que habían conquistado.    Israel, que no había conquistado nada y que estaba siendo acorralada por todos lados,  inmediatamente dijo que sí.  Lo inexplicable fue que los árabes también aceptaron este cese al fuego . Cito a Ben Artzi en su libro (hebreo) Meguilat Hatequmá VehaAtzmaut: “Pero, ¿por qué los árabes aceptaron el cese al fuego …?  En realidad ya estaban casi alcanzado todos sus objetivos militares: Jerusalem estaba rodeada y sitiada; Tel Aviv, a muy poca distancia [de caer en su poder]; el sur de Israel [el Negueb] desconectado del resto del país, y el Galil, el norte, ya había sido conquistado. Un pequeño esfuerzo más de parte de los árabes y ya estaban en el corazón de Jerusalem, Tel-Aviv, Petaj Tikva, Netania, Jadera y Afula. …”.  Ben Artzi no oculta su convicción que este cese al fuego fue un milagro de proporciones Bíblicas. Y lo compara con los textos de la Torá que explican que cuando Dios está con nosotros, los enemigos de Israel caen presas de un pánico imaginario.

EL MIEDO IMAGINARIO

Ben Artzi menciona entre otros ejemplos lo que ocurrió el 30 de Mayo de 1948. Israel comenzó la guerra sin un solo avión de combate. Mientras que los árabes tenían en actividad más de 75 aviones de guerra.  El único país que se atrevió a romper el embargo y vender armamento a Israel fue Checoslovaquia.  A fines de mayo llegaron a Israel 4 avionetas militares alemanas “Messerschmidt” desarmadas, dentro de un avión de transporte.  Los aviones fueron armados en muy poco tiempo y el 30 de Mayo, antes de que pudieran probarlos, salieron a su primera operación: tratar de frenar a las fuerzas egipcias que se encontraban a sólo 30 kilómetros de Tel Aviv. Los aviones atacaron por sorpresa a los egipcios, pero no causaron severos daños, ya que los equipos de ataque no funcionaban muy bien. Sin embargo, el comandante egipcio a cargo de esa fuerza envió un mensaje urgente a sus jefes diciéndoles que “ya no podían avanzar más. Y que estaba siendo bombardeados por una fuerza muy superior a ellos”.  Todo esto era más imaginario que real.  Ben Artzi también cita el reporte de un oficial egipcio que había participado en esa batalla y que fue tomado prisionero por Israel en la guerra de 1956.  Cuando le preguntaron por qué los egipcios no siguieron avanzando hacia Tel Aviv en 1948, cuando tenían todo el camino abierto ante ellos, declaró: “En los dos ataques …. israelíes vimos algo que nos estremeció: aún después de sufrir fuego directos y cuantiosas pérdidas, los soldados israelíes seguían avanzando como si fueran “locos” (meynunín). Y entonces nos dijimos a nosotros mismos: a estos locos es imposible vencerlos. Mejor [aceptar el cese al fuego] y conformarnos con lo que hemos conquistado”.   

TODOS LOS CAMINOS QUE LLEVAN A JERUSALEM

Otro evento providencial que ocurrió fue que un joven soldado, Moshe Eshed, descubrió “de causalidad” un camino alternativo a Jerusalem, a través de las montañas, al cual llamaron “Derej Burma”.  Y por este camino pudieron enviar comida, medicamentos, armas y refuerzos. Había 100.000 judíos en Jerusalem, especialmente concentrados en la parte occidental, la Jerusalem judía . Los judíos de Yerushalayim estaban completamente aislados y atrapados por los jordanos que habían bloqueado todas las entradas a Jerusalem para evitar cualquier tipo de suministros. Si este camino, que increíblemente ni los árabes ni las Naciones Unidas descubrieron durante 6 meses , no hubiera sido encontrado, Jerusalem hubiera caído y la guerra habría terminado de otra manera…  

CUANDO LO BUENO ES LO QUE NO PASA…

Lo que no se pudo conquistar, por más que se intentó, fue la Ciudad Vieja de Yerushalayim, donde está el Kotel y el lugar del Bet haMiqdash. Al finalizar la guerra de 1948 la Ciudad Vieja quedó en poder de los jordanos, hasta la guerra de los Seis Días. El profesor Ben Artzi también ve en esta operación fallida la mano Divina.  Dice Ben Artzi que si Israel hubiera conquistado la Ciudad Vieja de Jerusalem en 1948, las Naciones Unidas hubieron demandado la internacionalización de Jerusalem, por ser una Ciudad Santa «para las 3 grandes religiones» . La presión internacional hubiera sido insostenible Israel seguramente hubiera cedido. Una vez otorgado el estatus internacional a Jerusalem, difícilmente podría haber sido cambiado, y las terribles consecuencias a largo plazo para Israel hubieran sido impredecibles.  Al final, como la ciudad Vieja de Jerusalem NO fue conquistada por los judíos en esta guerra y quedó bajo la soberanía de Jordania, nadie dijo nada acerca del estatus internacional que deberia tener Jerusalem. Las Naciones Unidas y el Vaticano permanecieron en silencio (y obviamente, nadie se quejó de que los jordanos no permitían a los judíos visitar el Muro de los Lamentos, etc.).  Cuando en 1967 Israel conquistó la Ciudad Vieja, las Naciones Unidas ya no podían demandar de Israel lo que no demandaron de Jordania durante 19 años …

https://halaja.org/2017/05/18/pirqe-abot-quien-es-sabio/
https://halaja.org/2016/05/18/pirque-abot-31-el-sindrome-del-jinete-dormido/



El Estado de Israel, y el privilegio de no darse cuenta (1880-1914)

אִם יִהְיֶה נִדַּחֲךָ בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם מִשָּׁם יְקַבֶּצְךָ האֱלֹקיךָ וּמִשָּׁם יִקָּחֶךָ וֶהֱבִיאֲךָ האֱלֹקיךָ אֶלהָאָרֶץ אֲשֶׁריָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ וִירִשְׁתָּהּ וְהֵיטִבְךָ וְהִרְבְּךָ  מֵאֲבֹתֶיךָ

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Este miércoles 4 de Mayo por la noche celebraremos Yom HaAtzmaut, el día de la Independencia de Medinat Israel. En los próximos días, en honor a esta celebración, voy a escribir brevemente acerca de los eventos más importantes que culminaron con el nacimiento del estado judío.  El regreso del pueblo judío a su tierra es sin duda uno de los milagros más grandes en la historia de la humanidad. Nunca ocurrió que una nación exiliada haya sobrevivido entre otras naciones, y regresado a su tierra, luego de casi 2.000 años de exilio. 

Debemos tomar conciencia de la magnitud de lo ocurrido,  apreciar al Estado judío, y estar infinitamente agradecidos a HaShem por pertenecer a la generación de judíos que nacimos con un Israel ya existente, y que tiene el increíble privilegio de tomarlo como algo normal.

LOS PRIMEROS INMIGRANTES

En el año 1880 vivían en Israel solo unos 25.000 judíos, la mayoría Sefaradim. Entre 1880 y 1914 decenas de miles de judíos comenzaron a llegar a Israel desde Europa, escapando de las horribles persecuciones, pogroms y matanzas. El Rab Isaac haCohen Kuk (1865–1935) uno de los lideres más importantes del movimiento sionista religioso, dijo que él no podia evitar ver el antisemitismo europeo «como una forma providencial de empujar a los judíos a regresar a su tierra».  En la primera ola migratoria, que se suele llamar “La primera Aliá” (1880-1905), llegaron a Israel unos 25.000 judíos de Europa. Luego, en la segunda Aliyá, (1905–1914), llegaron a Israel otros 35.000 judíos.   Sin embargo, no todos los judíos que escapaban de Europa llegaban a Israel. Muchos emigraban hacia los Estados unidos, Argentina, Australia a Inglaterra.  ¿Por qué? Porque Israel —que en esos años era parte del Imperio Otomano— era una tierra de nadie, abandonada. No había trabajo. Y la vida allí era muy, muy difícil. Al principio de 1900 también llegaron unos 2.500 judíos del Yemen. 

EL PRIMER FRACASO 

Se hicieron muchos esfuerzos para apoyar a los primeros inmigrantes. Vale destacar a los grandes benefactores de esa época: Sir Moshé Montefiore (1784 –1885) y el Baron de Rothschild (1845–1934), que fueron instrumentales para comprar tierras, construir ciudades, y organizar las colonias agrícolas.  Pero a pesar de todos los esfuerzos, a los pocos años de haber llegado, la mayoría de los nuevos inmigrantes terminaron abandonando Israel por las dificilísimas condiciones de vida, la falta de trabajo y la hostilidad de la población árabe local. De los 25.000 judíos que habían llegado en la primera ola migratoria, solo quedaron 5.000, que incluía los 2.500 judíos de Yemen. Y de los 50,000 inmigrantes judíos que llegaron entre 1905 y 1914, la mitad terminó abandonando Israel. Algunos regresaron a Europa, pero la mayoría emigró a los Estados Unidos. Este país había absorbido ya un millón de judíos entre 1850 y 1900, y la tendencia continuaba en alza (en 1924 la población judía de Estados Unidos llegó casi a 3 millones de personas).

UN SUEÑO QUE SE DESVANECE 

La situación en Israel en los años previos a la primera guerra mundial no eran buenos ni prometedores. La colonia judía en Israel, en lugar de crecer era cada vez más chica. La emigración desde Europa también se interrumpió, entre otros motivos, por la masiva ola de asimilación. Lamentablemente, como consecuencia de las persecuciones antisemitas, muchos judíos terminaron convirtiéndose al cristianismo para evitar el despojo y la muerte. Por el otro lado, muchos de los que abandonaban Europa buscaban otros horizontes, y especialmente en las Américas. 

Todo esto podría solucionarse si los judíos pudieran contar con un estado independiente y hacerse cargo del mismo, política y económicamente. Pero a pesar de los esfuerzos de los activistas  sionistas, no se pudo conseguir el apoyo politico para un estado judío.  Cuando el famoso líder sionista Teodoro Herzl (1860-1904) le solicitó desesperadamente su apoyo al Papa Pio X crear un estado a cual los judíos de Rusia pudieran escapar de los pogroms y la muerte,  la hiriente respuesta del Papa fue emblemática:  «mientras los judíos no se conviertan al cristianismo, no contarían con su apoyo»….

En 1914 parecía que el regreso del pueblo de Israel a la tierra de sus antepasados se había detenido, y el sueño de un Estado propio estaba más lejos que nunca…

Y en julio de ese año, comenzó la primera guerra mundial. Y todo iba a cmabiar radicalmente. 

Continuará…    

EL RENACIMINETO DEL IDIOMA HEBREO 

A pesar de todas las dificultades para restablecer un estado judío y comenzar una nueva vida en Israel, en los primeros años  del siglo XX tuvo lugar un evento increíble, sin precedentes en la historia universal: el renacimiento del idioma hebreo —una lengua que no se usó en la vida diaria por casi 20 siglos.   Eliezer Ben-Yehuda (1858–1922) fue instrumental en este area. Publicó artículos sobre la necesidad de renacer el idioma hebreo y participó en el proyecto conocido como el Diccionario hebreo de Ben-Yehuda. Sin embargo, lo que finalmente facilitó la revitalización del idioma fue el desarrollo de las escuelas en los asentamientos, las ciudades y las colonias agrícolas (ver foto arriba de un jardín de infantes en Israel de1905). El idioma hebreo sirvió como el idioma que unía a los nuevos inmigrantes Europeos, que hablaban ruso o Yidish, con los ya establecidos judíos Sefaradim, que hablaban árabe o ladino.  El hebreo, que comenzó como un idioma coloquial y para conversaciones cotidianas, finalmente se convirtió en el idioma oficial de los judíos y —recién a partir de 2018 — en el único idioma oficial de Medinat Israel.




Como e por que o New York Times ignorou o Holocausto?

RELIGIÃO MOSAICO OU POVO JUDEU?

Várias vezes escrevi sobre o problema de conceber o judaísmo como uma “religião”, em vez de entendê-lo como sendo o que une o povo judeu: Suas leis. Sua história. Sua terra. A diferença entre «religião judaica» e «povo judeu» pode parecer um jogo de palavras simples e supérfluo, mas quando entendemos a origem dessa distinção, e principalmente suas terríveis consequências, podemos avaliar melhor sua magnitude.

A diferenciação entre o povo judeu e a religião judaica começou no início do século XIX na Europa Ocidental, quando estimulados pela ideia de emancipação, os primeiros judeus reformistas renunciaram deliberadamente a qualquer ideia que pudesse relacioná-los com a terra de Israel, um elemento fundamental da nossa Torá. Os rabinos reformistas daquela época renunciaram explícita e abertamente à ideia de um Messias que os levaria de volta a Israel e à ideia de reconstruir o Bet haMiqdash ou orar por seu retorno a Yerushalayim, ou chorar por sua destruição. Todos esses conceitos que compõem o aspecto nacional do judaísmo foram deliberadamente eliminados dos livros de orações e do novo ritual de reforma. A ideia era muito clara: os judeus reformistas agora se apresentavam como franceses ou alemães «patrióticos», como parte integrante dos países europeus que habitavam. E como um gesto indiscutível de lealdade à sua nova «pátria» eles renunciaram abertamente a qualquer coisa que pudesse ser percebida como uma expressão de dupla lealdade e deliberadamente se separaram do resto do povo judeu. Os primeiros reformadores orgulhosamente se autodenominavam «alemães» do «credo mosaico» (eles tentavam usar a palavra «judeu» ou «religião judaica» o mínimo possível). Desta forma pretendiam comparar-se com outros grupos religiosos, como católicos ou protestantes, que não tinham uma fidelidade alternativa, nem nacional nem geográfica.

O LIBELO DE SANGUE DE DAMASCO

As terríveis consequências dessa mudança de paradigma aparentemente inocente não tardaram a chegar. Um exemplo: em 1840 houve um terrível libelo de sangue em Damasco, na Síria. A comunidade judaica daquela cidade foi ridiculamente acusada de ter matado uma criança cristã para usar seu sangue para fabricar as Matsot da Páscoa (sic!). Vários líderes comunitários foram presos, torturados e forçados a confessar este falso crime. Os líderes judeus da Europa, como Sir Moises Montefiore de Londres, Adolphe Crémieux da França, Eliyahu Picciotto da Áustria e muitos outros moveram céu e terra para ajudar a libertar esses pobres judeus e, após uma luta incansável, conseguiram tirá-los da prisão. Houve uma exceção a esses esforços: Abraham Geiger, o líder mais importante dos judeus reformistas na Alemanha. Geiger, considerado por muitos historiadores o fundador do movimento reformista, recusou-se a ajudar esses Yehudim, pois era um «alemão» de religião mosaica, e nada tinha em comum com aqueles «árabes». Isso não teve NADA a ver com sefarditas ou asquenazes. Geiger se via como pertencente ao povo «alemão», e para ele, consequentemente, não havia vínculo nacional (ou afetivo) com nenhum outro judeu, fora da Alemanha. O fato de que esses judeus sírios praticavam o mesmo credo que ele era inteiramente circunstancial e secundário. Rav Geiger não lhes devia nada. Geiger certamente não foi o primeiro judeu a se recusar a ajudar outros judeus. Mas que eu saiba, ele foi o primeiro líder religioso a usar esse novo argumento: a renúncia da ideia do povo judeu, em favor da ideia de “religião”, a fim de se desconectar da terra de Israel e do resto do povo judeu. Em sua imaginação ingênua, sua apatia e indiferença em relação aos outros judeus o ajudariam a ser percebido pelos cidadãos alemães como apenas mais um alemão: autêntico, patriótico e sem dupla lealdade.

DESINFORMAÇÃO E SEU CUSTO

Mas o que isso tem a ver com o Shoah e o New York Times?

Infelizmente, muito. Essa história dolorosa não é amplamente conhecida, especialmente fora dos EUA. Mas é uma lição muito importante e acho que é relevante para os nossos dias, onde a informação e a desinformação têm tanto poder.

Entre 1939 e 1945 havia cerca de 5 milhões de judeus vivendo nos EUA. Muitos deles muito influentes no governo e na cultura do país. No entanto, muito pouco foi feito por judeus americanos proeminentes para influenciar Franklin D. Roosevelt e, com isso, salvar seus irmãos na Europa, quando eles mais precisavam. Os judeus da Europa estavam pedindo desesperadamente que os militares dos EUA bombardeassem os trilhos do trem que levavam milhões de judeus para a morte, ou bombardeassem os campos de concentração. E como sabemos, nada disso aconteceu… até que fosse tarde demais.

O LONGO SILÊNCIO

Mas porquê? Uma das razões dessa falta de ação e desse silêncio ensurdecedor em resposta aos gritos sem fim é que a grande maioria dos judeus americanos (e não-judeus) NÃO SABIA o que estava acontecendo: eles não tinham ideia da magnitude do massacre que estava ocorrendo em solo europeu… Como isso aconteceu? Um livro chamado «Buried by The Times» de Laurel Leff explica esse enigma. Leff conclui que o principal responsável por essa desinformação deliberada foi um dos homens mais influentes nos Estados Unidos na época: Arthur Hays Sulzberger, editor-chefe e dono do New York Times (sua família ainda é dona deste jornal), o maior jornal do mundo. Na década de 1940, o New York Times, em especial, não era apenas o jornal mais importante do mundo, mas também o jornal «líder»; no sentido de que milhares de outros jornais e agências de notícias nos Estados Unidos e em todo o mundo obtiam suas informações do Times e seguiam sua liderança (isso obviamente está mudando no mundo moderno da mídia).

QUANDO O SANGUE DO SEU IRMÃO GRITA DAS CINZAS

Vejamos alguns exemplos que ilustram a atitude parcial do New York Times ao relatar as atrocidades que ocorrem na Europa.

Um artigo do New York Times de 2 de julho de 1942 relata o assassinato de 700.000 judeus, um quinto de toda a população judaica da Polônia. O artigo menciona campos de concentração e câmaras de gás. O artigo também diz: “Crianças em orfanatos, idosos em hospícios, doentes em hospitais e mulheres foram mortas nas ruas. Em muitos lugares, os judeus foram cercados e deportados para destinos não revelados ou massacrados em florestas próximas.» O artigo continua listando quantos judeus foram mortos em cada província, depois diz que «o massacre ainda continua em Lwow». o público americano desconhecia em grande parte a magnitude do que estava acontecendo. E aqui está o porquê. Esta história foi deliberadamente enterrada no meio do jornal. Este artigo de 2 de julho de 1942 apareceu na página 6, sob um pequeno subtítulo reservado para material insignificante.

Outro artigo de 27 de junho de 1942 descrevendo o mesmo massacre como «provavelmente o maior massacre em massa da história» estava na página 5 e nem tinha uma manchete separada! Essa indiferença horrível para com a Shoah não aconteceu porque a primeira página do jornal estava cheia de notícias importantes. No dia em que essa história horrível apareceu enterrada no New York Times, a primeira página apresentava artigos sobre tênis e frutas enlatadas. Então perguntamos novamente por quê?

NADA MAIS PERIGOSO QUE A INGENUIDADE

A resposta é: Arthur Hays Sulzberger. Sulzberger era o proprietário e editor do New York Times. E o mais surpreendente é que ele era judeu!

Sulzberger declarou que não sentia nenhuma ligação religiosa ou emocional com a massa de judeus europeus que estavam sendo assassinados. Parecia que, ao contrário, ele estava fazendo o impossível para ignorá-los.

Sulzberger escreveu o seguinte:

«Não há um denominador comum entre o pobre judeu infeliz sendo levado [à morte] na Polônia e… eu. Certamente, na Polônia, esse judeu é parte de uma minoria perseguida… felizmente, não estou nessa categoria.»

De acordo com Leslie Leff, autor de «Buried by the Times» («Enterrado pelo NY Times») que denuncia o silêncio de Sulzberger, a falta de empatia e preconceito de Sulzberger em relação aos judeus europeus se deveu à sua ideologia reformista. O sogro de Sulzberger, Isaac Wise, foi o fundador do movimento de reforma judaica nos EUA. Naquela época, o judaísmo reformista promovia a ideia de que os judeus não são uma nação ou um povo, mas simplesmente seguidores de um credo.

Sulzberger era um judeu assimilacionista: para ele os judeus não são um povo, da mesma forma que católicos ou protestantes não são um povo. Em dezembro de 1942, em uma nota para a equipe do New York Times, ele escreveu: «Eu tenho tentado educar as pessoas em meu jornal sobre o assunto da palavra ‘judeus’; que eles não são uma raça ou um povo, etc.» O ex-jornalista do New York Times Ari Goldman, em sua resenha do livro de Leff, escreve: «Não há dúvida de que as opiniões de Sulzberger sobre o judaísmo influenciaram o que ele fez em seu jornal».

Em sua espantosa ingenuidade, que deve ter custado milhões de vidas de judeus, Sulzberger pensou que era ele quem estava escrevendo a história de acordo com seus caprichos «liberais».

QUEM ESCREVEU A HISTÓRIA?

Mas a história estava sendo escrita por Adolf Hitler, י»ש, e para Hitler não havia diferença entre Sulzberger e os pobres judeus da Europa… Hitler sabia muito bem que nós judeus somos um povo.

Repetidamente, essas opiniões de Sulzberger são refletidas nos editoriais do New York Times, nos quais a situação dos judeus não é mencionada, mas deliberadamente ignorada.

Sobre as crianças refugiadas alemãs, quase todas judias, o New York Times generalizou: «[essas crianças] são de qualquer raça e credo».

Sobre o regime de Hitler, o New York Times escreveu: «É a decência e a justiça que estão sendo perseguidas [por Hitler], não uma raça, nem uma nacionalidade, nem uma fé».

Sobre os milhões de refugiados judeus, o New York Times disse: «Eles não têm nada a ver com uma raça ou credo específico. Não é um problema judeu ou gentio».

E notavelmente em um editorial sobre a Revolta do Gueto de Varsóvia em 1943, o New York Times não menciona os judeus!

«Os judeus da Europa», conclui Leff, «não tinham advogado de defesa na redação do New York Times».

Este vídeo denuncia o silêncio cúmplice do NYT e da imprensa internacional nos dias da Shoah

YOM HASHOAH: Como o New York Times ignorou o Holocausto

https://youtu.be/3PBgFXiE0FI

OUÇA ESTE ÁUDIO EXTRAORDINÁRIO SOBRE O MESMO ASSUNTO (Inglês)

Downplaying the Holocaust — Sulzberger & NY Times TED Talk by Anna Blech .mp3




Reglas básicas de la cuenta del Omer

Explicamos previamente que al contar los días del Omer conectamos la fiesta de Pésaj, la conmemoración de nuestra libertad física, con Shabu’ot, el día que recibimos la Tora y logramos nuestra libertad «mental».

A continuación, un breve resumen de las leyes básicas de la cuenta del Omer..

¿QUIÉN?
Contar los días del Omer es obligatorio para los varones adultos. Las mujeres también pueden contar los días de Omer, pero no deben recitar la bendición. En algunas comunidades Ashkenazim es costumbre que las mujeres digan la berajá para contar el Omer. Los niños pueden contar el Omer y recitar la bendición, como un entrenamiento para el futuro (Jinuj).

¿CÓMO?
La cuenta del Omer tiene lugar por la noche y es precedida por la bendición: ... asher qiddeshanu bemitsvotav vetsivanu ‘al sefirat Ha’omer. Luego se procede a contar los días y las semanas. Hoy, por ejemplo, es el décimo día del Omer, es decir, una semana y tres días desde [que se ofreció la ofrenda del] ‘omer.

¿QUÉ PASA SI….?
Si nos olvidamos de contar el Omer por la noche, todavía podemos contarlo durante el día siguiente hasta la puesta del sol. Pero sólo cuando contamos el Omer por la noche recitamos la bendición.
Si perdimos todo un día, y no contamos el Omer durante esa noche o al día siguiente, debemos seguir contando, pero en adelante no debemos recitar más la bendición. Es costumbre en la mayoría de las comunidades anunciar el día del Omer en los Minyanim de la mañana para que nadie se pierda de contar un día entero.

¿CUÁNDO?
Los días del Omer se cuentan por la noche. Porque para nosotros los judíos, el nuevo día comienza por la noche. Ahora bien, en qué momento exacto comienza el nuevo día y en qué momento termina el día anterior es una cuestión Halájica técnica complicada.
Muy brevemente: hay dos indicadores astronómicos para la transición entre el día # 1 y el día # 2. «La puesta del sol» (shequiá), cuando el sol desaparece de la vista, y la «caída de la noche» (tset hakojabim), que se caracteriza por la visibilidad de tres estrellas de tamaño mediano. Todos los rabinos están de acuerdo en que antes de la puesta del sol todavía se considera día # 1, y la mayoría de los rabinos están de acuerdo que una vez que hay tres estrellas medianas visibles se considera día # 2. El tiempo entre la puesta del sol y la aparición de las tres estrellas, se conoce en español como «crepúsculo» o en hebreo, «ben hashemashot». Este período de tiempo puede oscilar entre 13 minutos y medio (por ejemplo, en Israel, o aún menos tiempo en otras áreas más cercanas a la línea ecuatorial) y 3 horas o más en lugares extremos en el sur o en el norte del planeta. En el área de Nueva York, por ejemplo, la duración del crepúsculo se estima en aproximadamente 30 minutos (también varía según las diferentes estaciones del año). De acuerdo con una muy famosa Guemará, el día # 1 termina y el día # 2 comienza en un brevísimo e inidentificable instante dentro de este «crepúsculo». Ahora bien, ¿Qué hacemos en la práctica cuando tenemos que realizar una mitsvá para la cual hay que determinar con precisión el principio de un nuevo día? Para Shabbat, por ejemplo, tomamos el standard más estricto y recibimos Shabbat siempre unos minutos antes de la puesta del sol, y nos despedimos de Shabbat solamente después de que tres estrellas medianas sean visibles.
Para el Omer,  idealmente se deben contar los días del Omer sólo después del anochecer (en cada lugar del mundo esto ocurre a una hora diferente). En muchas comunidades Sefardíes de Nueva York los rabinos autorizan a contar el Omer 15 minutos después de la puesta del sol (así dice por ejemplo el rab Eliyahu ben Jaim, Shelita). En circunstancias excepcionales, se autoriza también a contar con berajá antes de ese tiempo, pero nunca antes de la puesta del sol. Cada individuo debe seguir las costumbres de su propia comunidad.