TUTORIAL de JANUCA

Hoy, domingo 18 de diciembre de 2022 por la noche (25 de Kislev de 5783) encendemos la primera vela de Janucá

A continuación presentamos brevemente las leyes y costumbres básicas de esta Mitsvá.

BENDICIONES

El padre o la persona a cargo de la familia, recita las siguientes tres bendiciones antes de encender la primera vela. Durante las noches siguientes, se recitará solamente la primera y segunda bendición.

בָּרוּך אַתָּה האֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, אֲשֶׁר קִדְּשָׁנוּ בְּמִצְוֹתָיו וְצִוָּנוּ לְהַדְלִיק נֵר (של) חֲנוּכָּה

Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios,  Soberano del universo, que nos has santificado con Tus preceptos y nos has ordenado encender la vela de Jánuca 

בָּרוּך אַתָּה האֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁעָשָׂה נִסִּים לַאֲבוֹתֵינוּ, בַּיָּמִים הָהֵם

 בַּזְּמַן הַזֶּה

Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios,  Soberano del universo, que hiciste milagros a nuestros padres en aquellos tiempos, en esta fecha  

בָּרוּך אַתָּה האֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁהֶחֱיָנוּ וְקִיְמָנוּ וְהִגִּעָנוּ לַזְּמַן הַזֶּה

Bendito eres Tú, HaShem, nuestro Dios,  Soberano del universo, que nos has dado la oportunidad de estar con vida, presentes, y llegar a este momento 

Después de encender las velas decimos «Hanerot Halalu». Esta es la traducción: «Encendemos estas velas para [celebrar] los milagros y la salvación y las maravillas y los portentos y el consuelo que concediste a nuestros padres en aquellos días en esta época del año, a través de Tus santos sacerdotes. Y durante los ocho días de Janucá, estas llamitas son consagradas [para la Mitsvá] y no se nos permite hacer un uso ordinario de ellas. Son solo para que las miremos con el fin de expresar nuestra gratitud y alabanza a Tu gran Nombre por Tus milagros, Tus maravillas y Tu salvación «.

Al finalizar recitamos: Mizmor Shir Janucat haBayit leDavid … (Tehilim 30)

¿DÓNDE SE ENCIENDEN LAS VELAS de JANUCÁ?

Encendemos las velas de Janucá como una declaración pública de reconocimiento y agradecimiento a HaShem por los milagros que hizo con nuestros antepasados. Por eso es que tratamos que las velas de Janucá sean lo más visibles posible. Esto se llama pirsumé nisá, es decir: hacer público el milagro de Janucá. En los tiempos de la Guemará, cuando estas Halajot fueron legisladas, las ciudades eran muy chicas, tenían una sola calle principal. Las casas eran bajas y uniformes. En esos tiempos la Janukiá o candelabro se colocaba afuera de la puerta de la entrada de la casa, a una altura de unos 40-50 cm. del suelo, en el lado opuesto a la Mezuzá. Ésta era la mejor forma de que las velas de Janucá fueran visibles para los que llegaban de sus trabajos a sus casas. Y esta es la manera que el Talmud y el Shulján Aruj indican que debemos encender las velas de Janucá.

Hoy en día, sin embargo, la disposición de nuestras casas y residencias es muy diferente y es por eso que la mayoría de las familias colocan las velas de Janucá dentro de sus residencias, muy especialmente si viven en departamentos. Y para cumplir con la obligación de pirsumé nisá, cuando encienden las velas dentro de la casa, colocan la Janukiá detrás de una ventana que sea visible desde el exterior.

¿CUÁNDO HAY QUE ENCENDER LAS VELAS?

La costumbre general es encender las velas al anochecer (tset hakojabim). Algunas comunidades, sin embargo, siguen la opinión de Maimónides (y la Guemará) que indica que las velas se encienden con la puesta del sol (shequiá), es decir, unos 15 o 20 minutos antes del anochecer. ¿Por qué la Guemará determinó la puesta del sol como el tiempo ideal para encender las velas de Janucá? Hasta no hace mucho tiempo atrás, la gente dejaba de trabajar cuando se pone el sol y regresaba a su casa antes del anochecer. Esa media hora entre la puesta del sol y el anochecer, donde a pesar de que no hay sol hay todavía luz, era el “rush hour” , la hora de mayor tráfico, ya que todo el mundo estaba en la calle regresando a sus casa desde el campo o desde sus negocios. Esa era, por lo tanto, la media hora ideal para maximizar la exposición de las velas de Janucá. Hay otra razón importante pero menos conocida: que al encender las velas antes del anochecer, se reconocía que esas velas se encendían exclusivamente por Janucá, y no para la iluminación ordinaria de la casa, para la cual también se usaban velas. En nuestros días, si encendemos las velas con la puesta del sol (en el hemisferio Norte en esta época del año, en New York, por ejemplo, la puesta del sol es alrededor de las 4.30pm) debemos tratar de que las velas contengan suficiente aceite para mantenerse encendidas durante una buena parte de la noche, mientras la gente regresa de sus trabajos.  Si uno no enciende las velas cuando comienza a caer la noche (shequiá o tset hakojabim), las podrá encender más tarde, cuando la familia está en la casa.

El viernes, las velas se encienden “antes” de la puesta del sol, como BH ya lo explicaremos.

Para saber los horarios en su ciudad de residencia vea aquí  

¿CUÁNTAS VELAS y JANUKIOT DEBEMOS ENCENDER?

La costumbre en las comunidades Sefaradíes es encender una sola Janukiá por familia, y no una Janukiá por cada miembro de la familia.

En muchas comunidades Ashkenazíes la tradición es que cada miembro de la familia enciende su propia Janukiá recitando la correspondiente berajá (bendición)  .

Si bien se acostumbra a ir encendiendo las velas de acuerdo al día de Januká (1 vela la primera noche, 2 la segunda, 3 la tercera, etc.) técnicamente, es suficiente encender una sola vela (más el shamash o vela accesoria) por familia cada noche de Janucá. Por lo tanto, en el caso que uno no pueda encender las velas adicionales, con encender una vela por noche sería suficiente.

¿ACEITE O VELAS?

Las velas que se utilizan en Janucá pueden ser de cera, parafina, etc. pero lo ideal es utilizar vasitos con aceite de oliva y una mecha, ya que originalmente el milagro de Janucá sucedió con un jarro de aceite de oliva que duró por ocho días.

Por otra parte, las velas de aceite suelen durar más tiempo que las velas normales, especialmente más que las pequeñas velitas de cera.

La mitsvá de las velas de Janucá NO se puede realizar con luces eléctricas. Una Menorá eléctrica solo sirve como decoración, pero no para cumplir con la mitsvá de Janucá.

 




MUNDIAL DE QATAR: Leones, elefantes, y por qué no quiero que gane Marruecos 

 

JUDIO MESSI-ANICO
Estoy muy contento, ¡eufórico! por el triunfo de Argentina en las semifinales. Y muy contento que la final se juegue un domingo y no un Shabbat, como ocurrió con varios partidos anteriores.  Y menos mal que puedo ver las transmisiones en castellano porque los relatos de fútbol norteamericanos son más aburridos que un partido de béisbol. ¡No saben cantar “gol”!.  Pero lo que me lleva a escribir estas lineas no es mi favoritismo argentino sino mi indignación como judío por un tema específico que ocurre en el Mundial, y mi mayor temor a su  normalización.  Me explico:  Al principio me puse contento que Marruecos estaba ganando partidos imposibles, principalmente, porque por mis venas corre sangre marroquí, ya que mis abuelos paternos,  z”l nacieron en Tetuán, Marruecos.   Pero luego del encanto  inicial comencé a decepcionarme. A sentirme muy incómodo con Marruecos ¿Por qué? Por esto.

Lo que están viendo arriba de su pantalla NO es la bandera de Marruecos. Increíblemente, los jugadores de la selección de Marruecos no festejan con su propia bandera, sino que eligen celebrar la causa palestina. Para que no le queden dudas a ningún ingenuo: en el mundo árabe la bandera palestina, o el slogan FREE PALESTINE, no representan un inocente gesto de empatía con otro país o pueblo, sino una declaración en contra de la existencia del estado judío. Como le dijeron una y otra vez a los periodistas israelíes en Qatar. “You are not welcome here…  There is only Palestine. No Israel.” (Aquí los israelíes no son bienvenidos. Solo existe Palestina. Israel no existe).  En otras palabras: no se trata aquí de empatizar con reclamos territoriales, o de abogar por territorios a cambio de una paz eterna y duradera con nuestros el estado de Israel.  FREE PALESTINE es un eufemismo para expresar que “Israel no debería existir»Ver . Que debe desaparecer del mapa. Y los judíos, tirarse al mar.   (ver este lamentable artículo). Si se tratara de la selccion de Irán o del Libano, lo entendería. Pero lo  que mas duele es que sea MARRUECOS: uno de los pocos países árabes que tiene relaciones diplomacias abiertas con Israel.  ¿Cómo se explica entonces esta enorme contradicción?   

QATAR 

Y luego, claro, está el cinismo de Qatar. El gobierno ha callado por decreto a toda manifestación política en este mundial de Futbol. No se han visto bandera ucranianas, por ejemplo. Y Qatar ha prohibido que los iraníes disidentes se expresen en contra de su gobierno represivo. También se opusieron a cualquier manifestación en contra de la violación de los derechos humanos en Qatar. Y suprimieron cualquier denuncia por la muerte entre 500 y 6.500 (depende a quién le pregunten) trabajadores extranjeros que perdieron la vida en accidentes por la apresurada construcción de los fastuosos estadios en Qatar (ver aquí) . Es que Qatar no quiere política en el Mundial.  Y por eso, Roi Ben Shlush, un israelí que quiso fotografiarse con la bandera de Israel fue inmediatamente abordado por 4 policías que le dijeron «que desplegar la bandera israelí es un delito. Que los israelies no son bienvenidos. Que la bandera de israel . No es bienvenida aquí.» Nos tiraron a la basura, explica en este video Roi (minuto 1:18). Cualquier manifestación política en Qatar esta prohibida porque “¡No hay que mezclar política con deportes!”.  Pero siempre hay UNA excepción. Una solita: los judíos.  En Qatar se normalizó protestar contra la existencia del estado judío. En el teatro más  importante del mundo, el antisemitismo se ha Kasherizado y es la patética causa que une a todos los árabes del mundo! ¿Por qué no quiero que gane  Marruecos? Porque más allá del deporte, va a ser una fiesta de odio hacia el estado judío. 

¿POR QUÉ EL ODIO DEL MUNDO ARABE HACIA ISRAEL? 

El antisemitismo, en este caso, árabe no es circunstancial. Es cultural. No tiene una explicación lógica.  Como lo explica mi amigo el profesor Mordejai Kedar, para los musulmanes, delegitimizar a Israel es un deber religioso.  ¿Por qué? Porque el Islam asume que la superioridad  politico, militar, refleja la superioridad religiosa.  Es decir, la religión verdadera es la de aquel que gana, que controla, que gobierna.  Este razonamiento, que nos puede parecer tan extraño, es la explicación de esa paradoja que muchos ingenuamente mencionan. “Los árabes trataron muy bien a los judíos en los países árabes donde vivieron”. Esto puede ser cierto, pero hace falta aclarar algo: en los países árabes los judíos éramos “dhimmis”, esto es, ciudadanos de segunda categoría, bajo la autoridad del Islam y con derechos limitados. Nos aceptan mientras estemos sujetos al gobierno musulmán.  Pereo el caso de Israel es diferente. Aceptar que los judíos gobiernen a los árabes es herejía (como lo dice explícitamente la carta fundacional de Hamás) ya que equivaldría a creer ¡qué el Islam es inferior al judaismo!   Si esto es cierto, entonces no estoy seguro que sea posible que haya una paz duradera, normal, entre Israel y los países árabes (esta semana escuché en una clase del Profesor David Pasig, que el acuerdo de paz que tiene Israel con Egipto NO es un acuerdo de paz. Las autoridades religiosas solo le permitieron al presidente egipcio Anwar Sadat firmar una tregua… )

¿QUÉ PUEDE HACER ISRAEL?

Si esto es verdad no hay vuelta que darle. Si el rechazo a Israel es un tema religioso, el conflicto árabe israelí , y el odio, nunca acabarán.  No reconocer esta triste realidad puede ser muy peligroso pra el estado judío. Me explico:  Si racionalizo el antisemitismo palestino o árabe  y supongo que nos odian porque “les quitamos su territorio” , o si supongo que «el diálogo nos va a traer la paz», como creen muchos judíos seculares que no entienden nada de religion, puedo causar un daño irreparable.  Al equipo marroquí lo llaman los Leones del Atlas (una cadena montañosa en Marruecos). Así que usaré este ejemplo para tratar de explicar esta idea que no es muy simpática.  Imaginemos que un hombre perdido en las cadena montañosa de los Atlas se encuentra con un león. Los leones de esa zona tienen fama de ser los felinos más agresivos del mundo.  El león se acerca, y el hombre trata de explicarle al león por qué no tiene que atacarlo. Le dice al león: “Yo pertenezco a la sociedad protectora de leones. Lucho contra su extinción. Estoy aquí buscando un territorio donde ustedes, los leones, puedan vivir en paz, sin temer a los cazadores”. Pero por más válidos que sean los argumentos de este hombre el león se sigue acercando peligrosamente, con ojos asesinos y con cara de hambre. ¿Qué es lo único que puede detener a este león? ¿Qué puede disuadirlo de comerse vivo a este pobre tipo?  Lo único que este hombre puede hacer es “transformarse en un elefante”, en un animal más poderoso que el león. En un ser de la selva que al león le dé miedo atacar.  El elefante obligará al león a medir sus propias fuerzas, activar su instinto de supervivencia y volver a su manada.  Si el odio hacia Israel es cultural, visceral, religioso, la único que Israel puede hacer para preservar la “paz” (o mejor dicho, la tregua) con sus vecinos árabes es ser más fuerte que ellos.      No queda otra.

Les regalo algunos artículos de la Carta fundacional de Hamas, que por lo menos, no disimulan sus intenciones

  • ‘Artículo 12’ afirma que el nacionalismo, desde el punto de vista del Movimiento de Resistencia Islámico, es parte del credo religioso».8
  • ‘Artículo 13’ No existe una solución negociada posible. Yihad [la guerra santa] es la única respuesta.8
  • ‘Artículo 14’ La liberación de Palestina es un deber personal de cada palestino.8
  • ‘Artículo 15’ «El día que los enemigos usurpan parte de la tierra musulmana, la Yihad se convierte en el deber individual de todo musulmán». Habla de la historia de las cruzadas en tierras musulmanas y dice que el «problema palestino es un problema religioso».8
  • ‘Artículo 31’ Describe a Hamás como «un movimiento humanista», que » protege los derechos humanos y se guía por la tolerancia islámica cuando se trata de los seguidores de otras religiones». «Bajo el ala del Islam», es posible que el islam, el cristianismo y el judaísmo «coexistan en paz y tranquilidad con los demás». Se refiere  al concepto de Dhimmi.8



El Rabino Sabato Morais y la obligación de agradecer al país de residencia

«… Busca el bienestar de la ciudad donde te envié en el exilio, y reza a Dios por ella, porque en su bienestar encontrarás tu bienestar». Jeremías 29:7

La tierra original del pueblo judío es la tierra de Israel.  Pero por casi 19 siglos –o más de 2500 años si contamos desde la destrucción del primer Templo– los judíos vivimos en el exilio: es decir, identificados como miembros del pueblo de Israel, residiendo en países que nos acogieron y recibieron. Nuestra experiencia en esos países, en su gran mayoría, no fue positiva: por lo general los judíos no éramos bienvenidos sino más bien tolerados, y en muchos casos fuimos abusados y expulsados.  Los Estados Unidos de América, históricamente,  fueron una honrosa excepción a esta regla, por su bíblica vocación de derecho, igualdad y absoluta libertad de culto (algún día, BH,  me gustaría escribir acerca de la historia de las comunidades judías en este país, que comienza alrededor del 1650).  
Hoy quisiera compartir con ustedes una parte de un magistral discurso pronunciado por R. Sabato Morais (1823-1897), rabino de la Congregación Mikveh Israel en Philadelphia. Este rabino Sefaradí, nacido en Livorno, Italia, pronunció este sermón el día  27 de noviembre de 1851, en celebración de «Thanksgiving», un día muy particular, y con orígenes bíblicos, en el calendario de los Estados Unidos.  
Para Sabato Morais, uno de los rabinos ortodoxos más destacados del siglo XIX en Estados Unidos, el Día de Thanksgiving es «una fiesta nacional que conecta al pueblo judío con su país de residencia, [en este caso: Estados unidos] y con sus conciudadanos, independientemente de su credo». Este tema es muy espinoso, porque hay un muy delicado balance entre la vocación judía del agradecimiento a Dios y la resistencia a celebrar eventos religiosos no-judíos o inter-religiosos.  Es por eso que este texto es tan valioso: porque de cierta manera, creo yo, encuentra este balance que parece imposible y lo hace con gracia y diplomacia, y sin alejarse un ápice de la ortodoxia halájica.  
Presento aquí algunos párrafos seleccionados en los que el Rabino Morais insta a sus correligionarios judíos a que expresen a través de la Tefilá (oración) su gratitud a Dios y al país que los absorbió y les brindó los derechos que él, y muchos como él, no encontraron en su Europa natal .
“… En el día que los habitantes de esta tierra han apartado para agradecer a Dios, que Israel no se muestre reacio a responder a la llamada religiosa. Es cierto que [los judíos] no nos reunimos para conmemorar un evento que no nos sea peculiar, sin embargo, incluso como miembros de la casa de Jacob, la presente ocasión debe suscitar nuestros más profundos sentimientos de gratitud hacia Dios, nuestro benefactor … por todo lo que nos rodea y resplandece de gozo: La naturaleza, obediente a su Creador, ha sonreído a esta tierra; los campos rebosan de producciones, ninguna lluvia desfavorable destruye nuestras plantas, ni los abrasadores rayos del sol han arruinado nuestros frutos. La inestimable bendición de la abundancia ha sido derramada sobre nosotros; y nosotros y nuestros hijos cosechamos sus beneficios. Por lo tanto, es para cantar juntos al unísono de voz y pensamientos las alabanzas de nuestro Padre misericordioso, que hemos llegado a Su santa mansión, para ofrecer el sacrificio de un corazón agradecido, y que hemos renunciado a nuestras ocupaciones diarias y hemos acudido en masa a su altar sagrado. …. Casi ha transcurrido un siglo desde que los dispersos hijos de Yehudá encontraron aquí un hogar de seguridad y paz; aquí han prosperado y adquirido riquezas; ningún adversario interno los ha molestado jamás, ni la vara de la tiranía ha llegado a estas costas; aquí sólo tienen que demostrar su valía y se elevarán tan alto como cualquier hombre libre pueda aspirar; ninguna discapacidad, ningún impedimento legal militan en su contra; ¡Qué felicidad es aquella de la que uno está hecho para participar! Queridos hermanos, el campo ilimitado del conocimiento está abierto para ustedes, pueden entrar en él y recoger libremente sus deliciosos frutos … sin impedimentos en el ejercicio de sus deberes religiosos, de acuerdo con la doctrina judía, no sólo son tolerados, sino considerados con respeto ; porque tú también formas parte del todo glorioso que constituye la República Norte Americana» ”.
Esta es la plegaria que él compuso para ser recitada en este día:
“Soberano de todos los tiempos [= רבונו של עולם],… bendice este país, a este pueblo, a sus hogares, a sus campos, a sus comercios, a sus producciones; que mantengan entre ellos la armonía de sentimientos, la hermandad indisoluble y la unidad…ahora y siempre. Bendice a todos ellos, de cualquier nación o credo, que se han reunido en este día como nosotros para agradecer Tu abundante bondad …  por sus ancianos y por sus jóvenes, por los ricos y por los pobres, por sus guardianes y oficiales, por sus escuelas y maestros, despliega,  ¡Oh Dios! el pabellón de tu paz, que la conducta religiosa y su progreso futuro en el camino de la verdadera sabiduría brille intensamente sobre [los Estados Unidos de] América y sobre Israel tus elegidos. Amén. »
Este discurso fue publicado en la revista “The Asmonean” (החשמונאי). Para leer este documento, tendrá que ampliarlo x 3. Esta copia  es muy especial porque el rabino Morais publicaba sus artículos y luego «los corregía después de la publicación para mantenerlo en sus archivos personales». Las anotaciones a lápiz son sus originales del autor.




PRIMERA PRUEBA: Reconocer la palabra Divina

EL CONTEXTO DEL SACRIFICIO DE ISAAC

Una de las razones principales por las cuales escuchamos el Shofar en Rosh haShaná es para recordar el sacrificio de Isaac, esto es, la última de las “10 pruebas” a las cuales fue sometido nuestro patriarca Abraham. Sin duda, este simulacro de sacrificio, despierta muchos interrogantes, que pienso que para ser evacuados debemos ver a las 10 pruebas de Abraham como un todo. Porque si analizamos aisladamente el sacrificio de Isaac, estaremos perdiendo el contexto que le da significado a este evento. Confieso que nunca antes pensé en esto, y que ahora que se me ocurrió me sorprendo de que no se me haya ocurrido antes… Tampoco recuerdo haber leído mucho respecto al detalle de las 10 pruebas, como se relacionan entre sí y de qué manera nos llevan progresivamente al sacrificio de Isaac.

¿QUÉ SON LOS NISIYONOT?

Comencemos entonces por el principio. Los Sabios indican en Pirqué Abot que nuestro patriarca Abraham tuvo que pasar por 10 nisiyonot . Se suele traducir nisaiyón como «prueba», examen o test para determinar si el individuo examinado aprueba o no aprueba el test. Maimónides, sin embargo, cuestiona esta definición. La rechaza. En primer lugar porque el Creador es omnisciente, y no necesita poner a prueba a sus fieles para saber cómo van a responder. En su libro Moré Nebujim, la Guía de los perplejos (3:24), Maimónides explica que más que una prueba, un nisaiyón es una experiencia (en hebreo moderno la palabra nisaiyón se utliiza más como «experiencia» que como «prueba») , una decision que uno debe tomar en circunstancias adversas, y aquel que la pasa exitosamente, aprende una lección de vida que no sabía anteriormente. Y que luego puede legarla para la posteridad. El nisaiyón educa y hace crecer al que lo vive. Y sin duda los 10 nisiyonot de Abraham, las “diez pruebas” que superó, forjaron su fe y la fe del pueblo judío.

Voy a comenzar a describir estas experiencias, una por una, con la intención de demostrar que hay una progresión en el proceso de aprendizaje de Abraham, que va desde la primera hasta la última prueba: el sacrifico de Isaac. Y de esta manera comprenderemos en mayor profundidad qué debemos pensar y sentir cuando escuchamos el Shofar en Rosh HaShaná.

Para describir estas 10 pruebas voy a basarme en la opinión de Maimónides, que menciona las pruebas que fueron explícitamente mencionadas en el texto bíblico.

IDENTIFICAR A DIOS

De acuerdo a nuestros Sabios, Abraham comenzó a rechazar la idea de la idolatría desde una temprana edad. Quizás porque su padre se ocupaba de fabricar ídolos y lucraba con la inocencia de la gente, fue más fácil para Abraham comprender la manipulación detrás del paganismo y cómo la idolatría servía a los intereses de los estafadores y los charlatanes. Abraham estuvo dispuetso a sacrificar su beneficio eocnómico para buscar la verdad.  Solo una vez que pudo desconectarse del pensamiento pagano, Abraham estuvo psicologicamente preparado para el próximo paso. Poco a poco, llegó a la conclusión de que existe un único Dios, el Creador inteligente de los cielos y la tierra. Y también llegó a la revolucionaria conclusión de que el Creador es invisible.   La primera prueba comienza cuando Abraham ya es un hombre mayor, a sus 75 años.  Dios se revela a Abraham. Se dirige a él a través de “Su Voz”. La Voz Divina no llega desde el interior de uno mismo. Es imposible confundirla con un pensamiento, un sueño o una alucinación. Es una Voz (quizás telepática) que en hebreo llamamos “profecía” y que se reveló a nuestros antepasados Abraham, Isaac y Jacob y luego a Moshé y a nuestros profetas. El primer desafío de Abraham fue identificar esa Voz como la palabra de Dios. Y a pesar de que esa Voz debe ser inconfundible, no debe haber sido fácil. Especialmente porque la Voz Divina le da una orden a Abraham, que implica un gran sacrificio.  

PEQUEÑOS GRANDES SACRIFICIOS

El Creador se revela a Abraham y le ordena “abandonar la tierra de Jarán” –donde él tenía a su familia — . La Voz Divina le ordena a Abraham emigrar hacia el sur, a Cannán. Increiblemente y sin tener nada para ganar, Abraham obedeció esta orden porque la identifico como la Voz del Creador. Y estuvo dispuesto a sacrificar su buen pasar en Jarán,  desarraigarse de su familia y comenzar una nueva vida en una tierra donde no conoce a nadie y nadie lo conoce a él. Este sacrificio puede parecer mínimo comparado con el sacrifico de Isaac, pero recordemos que es la iniciación de Abraham en cuanto a reconocer que la Voz que escuchó no es una ilusión. De hecho, cuando pensamos en la última prueba, el sacrificio de Isaac, la primera pregunta que debió haber cruzado la mente de Abraham tiene que haber sido si la orden que está escuchando es la Voz divina o es una alucinación.   Junto con la orden,  Dios también le hace una promesa: le asegura que allí se convertirá en una gran nación,  que Dios lo bendecirá –con prosperidad–y que lo protegerá de sus enemigos.  Abraham obedece, deja todo atrás y se encamina hacia donde la Voz Divina se lo indica. Seguramente con miedos, pero sin cuestionamientos. Abraham pasa la primera prueba: reconoce y obedece la Voz Divina.

¿QUÉ APRENDEMOS DE ABRAHAM?

Antes de pasar a la próxima prueba, me quedo pensando en que nosotros enfrentamos nuestras propias pruebas a diario. Un judío observante tiene que estar dispuesto a hacer permanentes sacrificios para observar la Torá: dormir menos y levantarnos temprano para  rezar, tener más limitaciones en lo que comemos, dejar de trabajar en Shabbat, etc. Y aunque todos estos desafíos son mucho menores de los que vivió Abraham, dependen del mismo principio: los hago porque tal como aprendí de mi padre Abraham, estos mandamientos son Divinos. El principio de todos los principios en el judaismo es que los judíos identiifcamoa a la Torá con la Voz del Creador, que escuchamos en el monte Sinai.    Tal como Abraham, también nosotros elegimos obedecer (o no) la Torá, incluso cuando esto implique ciertos sacrificios.

Junto con la orden, Dios también le hace una promesa a Abraham: le asegura que en Canaan se convertirá en una gran nación, que Dios lo bendecirá –con prosperidad–y que lo protegerá de sus enemigos. ¿Pero qué ocurre cuando uno se encuentra con dificultades y las bendiciones de prosperidad que el Creador promete a los que siguen Sus mandamientos no llega? 
 
Esa será la segunda «prueba» por la que tendrá que pasar Abraham.
 




Siete Preceptos de Bené Nóaj: (#2) ¿Qué es la blasfemia?

בן נח שבירך את השם, בין שברך בשם המיוחד, בין שברך. בכינוי בכל לשון . -. חייב
הלכות מלכים , פ“ט , ה“ג
La vez pasada explicamos que hay 7 preceptos que corresponden a los hijos de Nóaj. Los Siete Preceptos de los Hijos de Nóaj, es el código de leyes que, de acuerdo al judaísmo, rige para la sociedad no-judía.
Estamos aprendiendo el origen y la extension de cada uno de estos mandamientos siguiendo el libro del Rab Benamozegh “Israel y la humanidad” (el libro fue escrito originalmente en Frances. También se tradujo al hebreo, al inglés y al español).  El primero de estos siete mandamientos es la prohibición de practicar la idolatría.
El segundo, que exploraremos hoy, lo llamaremos “Blasfemia” (el Rab Benamozegh en su libro lo llamó «sacrilegio») que significa, la prohibición de “profanar” el Nombre divino a través de una maldición. En hebreo, como en algunas otras circunstancias, se utiliza para describir este caso un eufemismo. Y a esta prohibición se la llama curiosamente “bendecir el nombre divino”, refiriéndose exactamente a lo contrario. Vale la pena notar que el hecho de que los judíos no podamos, por una cuestión de conciencia, ni siquiera mencionar explícitamente este acto y par describirlo tengamos que recurrir a un eufemismo, indica el nivel de gravedad (e inconcebilidad) que esta ofensa significa en nuestra tradición e idiosincrasia.
¿De dónde aprende la tradición judía que para una persona no-judía también rige la prohibición de la blasfemia?
La Guemará cita lo ocurrido con el hijo de un hombre egipcio y una mujer israelita. En Vayqrá (Levítico) capítulo 24 leemos:
24:10 En aquel tiempo el hijo de una mujer israelita, hijo de un egipcio, riño en el campamento con un hombre de Israel…
24:11 Y el hijo de la mujer israelita blasfemó el Nombre Divino, y maldijo…
24:12 Y lo pusieron en la cárcel, hasta que les fuese aclarado por HaShem [que deberían hacer con él]
24:13: Y HaShem le dijo a Moisés…:
24:15 ….cualquier hombre que maldijese a su Dios, será castigado por su iniquidad.
El texto Bíblico dice allí (24:15): ish, ish , lo cual la tradición judía interpreta como “cualquier hombre” es decir, independientemente de su origen judío o gentil.
Y también dice: “… a su Dios” y no dice “a Dios”.
Este es un segundo elemento que se aprende de este pasuq. Y voy a tratar de explicar con mis propias palabras lo que dice el rab Benamozegh en su libro. La prohibición de maldecir el nombre divino es más extensa —y más estricta—para un gentil que para un judío. En la ley judía la prohibición se condena severamente únicamente cuando se ofende al nombre divino en hebreo, pero no en los “nombres secundarios” kinuyim de Dios. Para el gentil, sin embargo, rige la misma prohibición, y la misma severidad, si blasfema el nombre de Dios en hebreo o en otro lenguaje (“su” Dios = Dios, en su idioma).
El rab Benamozegh explica que originalmente, todas las religiones monoteístas bíblicas creían en el mismo Dios. Con el tiempo, y para diferenciarse del judaísmo, comenzaron a usar otros “nombres” y el uso de esos nombres dio comienzo a una diferenciación mayor, incorporando la creencia en otros dioses, o manifestaciones divinas, y alejándose así del monoteísmo puro y original. Este sería el caso, según el Rab Benamozegh, de la doctrina eclesiástica de la trinidad. Donde la creencia en tres dioses, que comenzó por tres nombres, afectó los principios del monoteísmo.
El caso del Islam es distinto. Ya que, como dice explícitamente Maimónides , la doctrina musulmana monoteísta no se ha alejado del monoteísmo bíblico, a pesar de que el nombre de HaShem ha sido reemplazado por “Allah”. De esta manera, el Rab Benamozegh no diría que “Allah es el dios de los musulmanes”, sino que “Allah es la forma que los musulmanes llaman a Dios”.
La prohibición de blasfemia, que rige para “cualquier” nombre Divino (HaShem, Allah, Dios) refleja ese estado original de las religiones monoteístas, donde la diferencia teológica consistía en “el nombre” de Dios, y no en Su unicidad o en la forma de servirlo.
En resumen, el Rab Benamozegh dice que la inclusión de otros nombres divinos dentro de la prohibición del sacrilegio nos recuerda que, más allá de los idiomas y las culturas, existe un solo Dios para toda la humanidad.
Y yo agregaría, basado en este mismo concepto que este es también el mensaje del profeta Zejariyá 14:9, donde se expresa el anhelo del pueblo judío que en los tiempos del Meshiaj, HaShem sea reconocido como único Dios y que también Su nombre sea “uno” ביום ההוא יהיה ה’ אחד ושמו אחד . De esta manera se corregiría lo que comenzó con un cambio de nombre y terminó, en algunos casos, con un desvío del monoteísmo bíblico.



El Rab Eliyahu Benamozegh (1822-1900), defensor del judaísmo ortodoxo

El Rab Eliyahu Benamozegh nació en la ciudad italiana de Livorno. La comunidad judía de Livorno es una de las más jóvenes de Italia. Los primeros registros de la llegada de judíos a esa ciudad son de fines del siglo 16, cuando Fernando I de Médici, (1549 -1609), Duque de Toscana le concedió a los judíos de Livorno el derecho de ejercer libremente su religión, algo que era muy poco común en esa época. La población judía original de Livorno era de Sefaradim que habían sido expulsados de España , muchos de ellos habían sido convertidos al cristianismo por la fuerza (anusim) y ahora se trasladaban a esta ciudad para practicar su religión abiertamente.
En 1822, cuando nace el Rab Benamozegh, la ciudad contaba con una población judía de entre 7.000 y 10.000 miembros. Había sinagogas, escuelas judías, instituciones de caridad, etc. y una imprenta hebrea muy importante fundada en 1650.
Los padres del rab Benamozegh venían de Fez, Marruecos. Su padre Abraham, se casó con Clara Coriat a los 70 años (sic.) y falleció cuando Eliyahu tenia solo 4 años.  El rab Eliyahu fue educado en Torá por su tío, y recibió su semijá, ordenación rabínica, a los 18 años. Hablaba y escribía: italiano, francés, español, inglés y por supuesto, hebreo.
El Rab Benamozegh dedicó su vida a enseñar y defender la Torá en dos frentes.
CONTRA EL REFORMISMO
Alrededor de 1840 las ideas de los primeros reformistas judíos se extendían desde Alemania hacia toda Europa. El mensaje era que el judaísmo tradicional había pasado de moda y era un impedimento para la integración (asimilación) de los judíos europeos a la sociedad cristiana moderna. La orden del día era modernizar el judaísmo. ¿Cómo?  Eliminando todos los preceptos rituales, como la circuncisión, el Shabbat, el Kashrut, el Tefilín, etc. y dejando solo su mensaje universal y humanista. Como sabemos, esta dilución del judaísmo terminó dando origen a otras religiones como el cristianismo o secularizando a los judíos por completo. En el caso de la reforma , la mayoría de los líderes reformistas, o sus hijos, terminaron abandonando completamente el judaísmo y muchos se convirtieron al cristianismo.
Gran parte de la obra de Ribbí Eliyahu Benamozegh se concentra en demostrar la constante relevancia del judaísmo y que la Torá no es moderna sino eterna. Uno de los libros más importantes del Rab Benamozegh se llama «Morale Juive et Morale Chrétienne…» (“La moral judía y la moral cristiana, un examen comparativo seguido de algunas reflexiones sobre los principios del islam”). Este libro fue publicado en Paris, 1867. En este libro el Rab Benamozegh explica que aunque el cristianismo y el islam se basaron en la ética judía, terminaron desviándose de ella. El Rab Benamozegh denuncia que estas religiones, que pretenden reemplazar al judaísmo, decidieron ignorar que muy a pesar de sus esfuerzos por borrarnos de la faz del planeta, el judaísmo y sus portadores originales, los judíos, seguimos existiendo. Para justificar su religión y convalidar su carácter de «reemplazantes»  estas religiones se han dedicado a deslegitimar la religión judía, demonizar a sus verdaderos representantes y han hecho todo lo posible para tratar de convertirlos a sus religiones.
Una breve cita del Rab Benamozegh. “El cristianismo siempre ha sido un hebraísmo fragmentado, desprovisto de los elementos que lo vinculan a la vida práctica de este mundo… Mahoma, por su lado, formuló y concibió un mundo por venir [el infierno y el paraíso en el islam YB] que es un reflejo de las vivencias [intensas] que existen en este mundo. Mahoma proyectó: los dolores, la lujuria, las adicciones… el materialismo y los placeres de la carne de este mundo, en el mundo después de la muerte. … el Islam adoptó del judaísmo principalmente su lado social y político, mientras que el cristianismo prefirió adoptar su aspecto espiritual y metafísico [y dejó de lado su aspecto práctico y político YB]
En otras palabras: mientras los judíos reformistas de Alemania se esforzaban para demostrar que el judaísmo había pasado de moda, y se desvivían por ser aceptados por la sociedad gentil, el Rab Benamozegh demostraba que el judaísmo no solo seguía siendo relevante, sino que es la verdadera religión. El primer, único y último “pacto” que Dios hizo con un pueblo, lo hizo con el pueblo de Israel.
Hay que entender que en el pasado era inconcebible que un judío se atreviera a “defender» sus ideas religiosas, y mucho menos que se atreviera a sugerir que las otras religiones “bíblicas” son meras imitaciones fragmentarias de la Torá. Era muy peligroso…
El rab eliyahu Benamozegh es un ejemplo más de esos gigantescos Jajamim Sefaradim que han contribuido enormemente al pensamiento judío moderno, pero que han sido lamentablemente olvidados.



La evolución del toro, de acuerdo a la Torá

 ותיטב להמשור פר

Tehilim 69:32

EL REY DAVID

Cuando  estoy necesitado y dolorido… solo Tú, [HaShem] puedes rescatarme . [Y cuando esto suceda, y me rescates] te alabaré con salmos y manifestaré mi agradecimiento con una ofrenda de gratitud. Y esta ofrenda será [para Ti] más placentera que el ternero adulto del toro [que fue ofrecido como sacrificio].     

En este hermoso salmo de Tehilim, 69, el Rey David pide la asistencia Divina para que lo rescate de las manos de sus enemigos y sus múltiples problemas. Y tal como era la costumbre de David, el rey promete que cuando Dios lo salve no se olvidará de agradecerle y asegura –o espera– que su ofrenda de gratitud ser considerada por el Eterno en un nivel superior a “la ofrenda del ternero adulto del toro o” (shor שור – par  פר). 

LA EVOLUCIÓN DE LA PALABRA TORO

El problema que se presenta en este versículo es entender a qué se refiere el autor cuando dice el ternero adulto del toro (o literalmente: «el ternero que es un toro adulto»).   Comenzaremos por analizar el significado de estas dos palabras en hebreo. La primera palabra “shor” define al macho bovino y es el término más general para referirse al toro (hay otras dos palabras hebreas: ‘eguel y baqar que se refieren a los toros y bovino, de la misma manera que en español también existe: ternero, becerro, novillo, etc. pero dejaremos esto para otro momento).  Volviendo a la palabra «shor», cuando aparece en oposición sintagmática a la palabra hebrea “par” — que define a un toro adulto de más de 3 años—  debe ser entendida como «toro chico», recién nacido: un ternero (los Sabios dijeron así:   שור בן יומו קרוי שור שנאמר שור או כשב וכו‘).  Ahora entendemos mejor el problema: Si el versículo quiere mencionar a la cría del  toro tiene que utilizar únicamente la palabra “shor”. Y si se refiere al toro adulto tendría que utilizar únicamente la palabra “par”.   ¿Cuál es la explicación de esta aparente redundancia? ¿Qué nos viene a enseñar la combinación de estas dos palabras “shor” ternero, y “par” toro adulto?     

RIBBI YOSE

En la Guemará , tratado de Rosh haSaná, este versículo se menciona en un contexto muy especial: cuando los sabios debaten acerca de qué tipo de cuerno animal se puede emplear para cumplir el precepto del Shofar (ver aquí).  En el contexto de esa discusión talmúdica un Rabino muy conocido , Ribbí Yosé HaGuelilí, (año 100-150 de la era común)  explicó esta redundancia de manera midráshica, alegórica. Dijo que la combinación de estas dos palabras “shor” y “par” (teniendo en cuenta que la P y la  F en hebreo son indicadas por la misma consonante)  podría aludir al cuerno del toro y a su uso como  “SHO -FAR” (שור + פר > שופר) .  Recordemos que cuando escuchamos la voz del Shofar en Rosh haShaná esperamos que Dios nos juzgue favorablemente en ese día: no como fiscal sino como nuestro abogado defensor. Según esta interpretación, el rey David afirma —o mejor dicho:desea— que su plegaria sea aceptada por el Creador en un nivel superior al Shofar.   

LOS SABIOS

Los Sabios rechazan esta interpretación y asimismo invalidan completamente la insinuación de que el cuerno de un bovino se pueda emplear para el Shofar y nos dan su propia explicación de las enigmáticas palabras  “shor” y “par”. Este es el breve texto hebreo   דאמר רב מתנה מאי שור פר ? שהוא גדול כפר. Y esta es la traducción: «¿Qué es el ternero -toro adulto? Es el ternero que parece adulto”. La explicación parece más misteriosa que la pregunta.  Para comprender esta respuesta de los Sabios necesitamos la ayuda del comentarista más famoso del Talmud:  Rashí, o Rabbenu Shelomó ben Yitzjaq.  Dice Rashí que de acuerdo a los Sabios el rey David hace referencia aquí a un “toro” específico. De acuerdo al Midrash, Adam, el primer hombre se sintió tan agradecido a Dios por haber recibido el regalo de la vida que decidió espontáneamente ofrecer un sacrifico a Dios, como un gesto de agradecimiento por su existencia. Este fue el primer sacrificio a Dios ofrecido por un ser humano— el único ser vivo con la capacidad de apreciar y agradecer—. Los Sabios dan por entendido que para el Creador este primer acto de agradecimiento es en extremo significativo. Volviendo a Tehilim, el rey de Israel dice poéticamente que su plegaria y su ofrenda de agradecimiento superará a la ofrenda ofrecida por Adam , el primer hombre    

EL PRIMER TORO

Ahora podemos analizar el juego de palabras “shor” y “par”.  Los Sabios judíos explicaron que  en el momento de su creación no fueron creados como crias —animales recién nacidos— sino como animales adultos. Dios no creó a la gallina como un huevo: la creo como gallina, en su estado de madurez (ver aquí https://halaja.org/2021/09/creacion-y-ciencia-el-huevo-o-la-gallina/) . El toro, como todos los otros animales, también fue creado con la madurez física de un toro adulto, digamos, 3 años. De acuerdo a esta explicación, entonces, el toro que sacrificó el primer hombre, Adam, era este toro que por una lado era recién nacido “shor”, y simultáneamente era un toro adulto o en hebreo “par”.  

EVOLUCION

La diferencia fundamental entre la visión científica y la visión religiosa acerca de la existencia del universo consiste en afirmar o negar que existió un acto de Creación.  La ciencia moderna niega —asume que no hubo— un acto de Creación.  Y por lo tanto para explicar y justificar la increíble complejidad del universo, de la aparición de tantas especies , de la complejidad de la vida, etc. tiene que atribuirle al mundo y los seres vivos miles de millones de años. Sin esta inflación de tiempo la ciencia no puede explicar, por ejemplo cómo apareció la vida a partir de l materia inorgánica. Y aunque la ciencia no tiene absolutamente ninguna forma de explicar “cómo” apareció la vida, no puede demostrar que parezca la vida ni siquiera en el más complejo laboratorio moderno, la mantra de los “miles de millones de años” sirve de alguna manera para acallar la poca curiosidad del hombre moderno conformista. El acto de Creación, sin embargo, nos proporciona la explicación más verosímil, por ejemplo,  en términos de la complejidad de la vida: hay un Creador que diseño la vida con una inteligencia infinita e incomparable.

VOLVIENDO AL TORO

 La breve e incidental descripción de este animal  “el ternero-toro adulto” nos revela el gran secreto de la Creación bíblica.  Dios no creó al árbol como semilla o al toro como ternero: los creó en su estado adulto. Y es por eso que las primeras creaciones divinas, como el toro que ofreció Adam, presentan un elemento único: tienen dos edades diferentes simultáneas. La edad cronológica y la edad física.  Según la edad cronológica este toro era un ternero, un toro recién nacido (recién creado). Pero fue con una edad física madura: como un toro adulto de 3 años. Estos “3 años” son una edad virtual, producto del singular acto de Creación.  Cuando un científico evolucionista analiza la creación: el mundo, una montaña, la distancia entre las galaxias, etc. está analizando la edad virtual de estos elementos.  Cuando nuestro punto de partida es la Creación, y la explicación que surge de este maravilloso versículo de Tehilim,  no existe contradicción alguna en cuanto al tema “edad” del mundo o de sus creaciones. La diferencia entre la edad cronológica que indica la tora y la edad virtual que calcula el científico es absolutamente esperable.  

 ואמרו בראש השנה (דף כו.) «ותיטב להמשור פר..» אם שור למה פר? אמר רמתנה שור שהוא גדול כפרכי פר שהקריב אדם הראשון היה ביום הולדו שאז נקרא «שור» כמו שאמרו שור בן יומו קרוי «שור» והיה גדול כפר בן גשנים

שור שהוא פרביום שנקרא שור היה גדול כפר זהו שור של מעשה בראשית שביום שנברא נברא בקומתו ושור בן יומו קרוי שור שנאמר (ויקרא כב ) שור או כשב או עז ופר אינו נקרא עד בן שלש: 




La fragilidad de la ‘arabá

Como explicamos anteriormente,  hay dos Mitsvot especiales (de la categoria: halajá leMoshé MiSinai) que se celebraban en Sucot en el Bet haMiqdash. Una de ellas era nisuj hamayim (verter agua sobre el altar, simjat bet hashoeba).

La otra Mitsvá especial era mitsvat ‘araba, «El mandamiento de las ramas de sauce». Esta Mitsvá era independiente de la Mitsvá de las dos ramitas de sauce en las cuatro especies (ארבעת המינים), que están atadas junto al lulab y al mirto.

¿En qué consistía la Mitsvá de la ‘arabá en el Bet haMiqdash? La Mishná dice que había un lugar en las afueras de Jerusalem llamado Motza (que existe hasta nuestros días. Motza se encuentra a las orillas del río «Soreq»). Cada día de Sucot, la gente descendía a Motza y cortaban grandes ramas de sauce (de aproximadamente 6 metros de altura). Estas ramas  se colocaban a los pies del altar (mizbeaj), con la parte superior inclinada sobre el altar. Siendo que el altar media 5 metros de alto, las ramas sobresalen un metro sobre la parte superior del altar, en sus cuatro costados .

¡Cada día de Sucot, los Cohanim (y según otras opiniones, también los ancianos de la ciudad) daban la vuelta al altar una vez, marchando con sus lulabim en la mano, y rogando al Todopoderoso «Te suplicamos, Señor, por favor, sálvanos! Te suplicamos, oh Eterno, por favor concédenos el triunfo! «(Ana haShem hoshi’a na; Ana haShem hatzlicha na). En el séptimo y último día de Sucot, Hosha’na Rabba, se daban siete vueltas alrededor del altar.

En nuestros días tenemos la costumbre de dar la vuelta (haqafa) a la ‘bimá’ (la plataforma alta sobre la cual se coloca el Sefer Torá)  todos los días de Sucot, con nuestros lulabim y etrogim, en recuerdo a la Mitsvat ‘araba  que se celebraba en el Bet haMiqdash. En Hosha’na Rabbá, el domingo por la mañana, rodearemos la bimá siete veces.

Hay un ritual adicional que pertenece a la Mitsva de ‘arabá.  Una tradición establecida por los ultimos profetas de Israel, Jagai, Malají y Zejariá, después de la destrucción de nuestro primer Templo. Al final de la Tefilá de Hoshaná Rabbá, mañana por la mañana, tomamos unas cuantas ramitas de ‘araba (la tradición es tomar cinco ramitas, que no pueden ser las que utilizamos con el Lulab) y, sin recitar ninguna bendición, golpeamos estas ramas contra la tierra. Esta antiquísima tradición se llama jabatat (o jibut) ‘arabá.

¿Por qué tanto énfasis en la ‘araba?

Si usted observa las cuatro plantas que tomamos en Sucot, verá que una de las diferencias entre ellas es el tiempo que duran, hasta que se secan o se descomponen.

El Etrog es lo que dura más tiempo; se encoge, pero prácticamente puede durar años sin descomponerse. Le sigue el Lulab, la rama de palmera, que tarda unos meses en secarse (por eso, cuando se horneaban las Matsot en la propia casa se acostumbraba a usar las ramas secas del lulab, agregándolas al horno donde se hacían las Matsot). Y luego están las ramas de mirto o hadasim, que pueden durar unas semanas sin descomponerse. De las cuatro especies, la más frágil  y la que más rápido se descompone es la ‘arabá. Las hojas de sauce duran sólo por unos días fuera de sus árboles, con suerte, una semana …

Nuestros rabinos explican que al final de Sucot, el Tribunal Celestial emite el veredicto sobre la lluvia que caerá durante este próximo año (bajag niddonim ‘al hamayim, esta es la razón principal por la cual, siguiendo una costumbre cabalística,  se acostumbra a permanecer despierto durante toda la noche en Hoshaná Rabá estudiando Torá).

«La lluvia» es el elemento más crítico para nuestro sustento. E inmediatamente después de la finalización de Sucot, comienza la época de lluvias.

Es posible entonces que la ‘araba viene también a recordarnos nuestra propia vulnerabilidad y nuestra dependencia en la lluvia que HaShem nos envía. Más aún, al golpear las ramas de ‘araba contra el suelo y ver como la ‘arabá se va deshojando con cada golpe, internalizamos nuestra fragilidad. Así, nos damos cuenta de que dependemos totalmente de HaShem para nuestro sustento y prosperidad.




Alegrarse por 9 días

ושמחת בחגך אתה ובנך ובתך ועבדך ואמתך והגר והיתום והאלמנה אשר בשעריך
דב’ 16:13-15
“Y te alegrarás en tu celebración, tú, tus hijos, tus siervos, el extranjero, el huérfano y la viuda que habitan en tu pueblo”
Este proximo domingo 9 de Octubre de 2022 por la noche, comenzaremos la celebración de la fiesta de Sucot.Además de habitar en el Sucá por siete días y tomar las cuatro especies de plantas, en Sucot tenemos otra Mitsvá llamada: “simjá”, alegría. La Torá nos indica manifestar nuestra alegría durante Sucot.
¿EN QUE CONSISTE LA FELICIDAD?
La felicidad no es algo que nos ocurre o nos deja de ocurrir.  Estamos acostumbrados a la idea de que la felicidad es el resultado del éxito, y que el éxito consiste en tener más, ganar más, ostentar más, etc. la visión judía de la felicidad es un poco diferente. La moderna sociedad de consumo considera que el hombre feliz es el que tiene lo que quiere. En la mentalidad judía sin embargo se considera feliz al que quiere lo que tiene. Y muy especialmente al que disfruta de compartir lo que tiene con los demás.
La felicidad de Sucot es un sentimiento que debemos procurar, buscar. Por ejemplo,  sintiendonos felices y orgullosos de pertenecer a Am Israel, recordando que así como HaShem nos protegió en el desierto, nos sigue cuidando permanente. Esto es la felicidad del «ser», no del tener.
COMER, BEBER Y HACER REGALOS
La alegría material también es parte de la celebración de Sucot. En Yom Tob compartimos las comidas festivas con nuestros seres queridos. Las comidas se preparan con esmero y en abundancia. El vino y la carne son mandatorios en el menú de Yom Tob!. Comemos, bebemos, honramos el día de Yom Tob, y lo hacemos tan placentero como el Shabbat (Shulján ‘Aruj OH 529:1).
Los Jajamim también explicaron que cada individuo goza de la felicidad material de una manera diferente. Dijeron que antes de que comience Yom Tob los padres le regalen a sus hijos “… frutos secos [para comer] y nueces [para jugar]». El equivalente hoy en día sería regalarles a los más pequeños golosinas y algún juguete [no electrónico!]. El marido debe obsequiarle a su esposa ropa y/o joyas, siempre de acuerdo a su posibilidad económica. Mientras que la esposa debe preparar para su marido su comida y bebida preferida.
En honor de Yom Tob también tenemos que vestir bien, como cuando vamos a un casamiento, etc. De acuerdo al Shuljan ‘Aruj debemos vestir en Yom Tob “mejor” que en Shabbat. (Idem).
COMPARTIR CON LOS QUE NO TIENEN 
También debemos compartir nuestra felicidad con aquellos que no tienen lo suficiente. Ofreciendo a otros compartir nuestra comida o proveyendo alimentos a aquellos que no tienen lo que comer, y muy especialmente a los huérfanos y a las viudas . (SH ‘A 529:. 2).
Maimónides dijo lo siguiente sobre este último punto: “El que cierra las puertas de su casa [a los necesitados] y come y bebe junto con su esposa e hijos, y no invita a comer y beber a los pobres, no está practicando la alegría de esta Mitsva, sino la alegría de su propio estómago …»  (MT Yom Tob 6:18)
MODERACION EN LA BEBIDA
La alegría también requiere moderación:
“Durante Yom Tob [y esto incluye Simjat Torá!] una persona no debe beber demasiado [alcohol]… porque la embriaguez y la frivolidad no son parte de la Mitsvá de estar alegres: son parte de la  vulgaridad y de la ignorancia … y [la Torá nos ordenó] alcanzar un nivel de felicidad que sea compatible con nuestro servicio a HaShem … y una persona no puede servir a HaShem desde la frivolidad, la ligereza mental o la embriaguez “(Idem., 6:19). ”La manera más elevada de servir a HaShem es sintiéndose feliz de poder cumplir [Su voluntad observando] Sus mandamientos…”  (MT H. Sukka veLulab, 8:15).
חג שמח 



Texto do Viduy em Português

Uma das Mitsvot essenciais de Yom Kippur é o Viduy, um texto que menciona as transgressões que podemos ter cometido, especialmente durante o ano passado. O Viduy nos ajuda a identificar nossos maus hábitos e más ações que podemos ter esquecido, apagado ou suprimido inconscientemente de nossa memória, e nos permite arrepender-nos deles no dia do perdão.
«Viduy», que significa literalmente «confissão» ou «admissão», é a etapa central do processo Teshubá, que consiste em três etapas: 1. identificar nossas transgressões (hakarat hajet), 2. articulá-las e confessá-las (viduy), e 3. a decisão de desistir de nossas más ações e hábitos negativos (‘azibat hachet).

Embora digamos o Viduy em voz baixa, por nós mesmos, não devemos ler o Viduy mentalmente, mas temos que pronunciar cada palavra, articulando o que lemos. Por quê? Porque somente quando verbalizamos nossas transgressões (como uma forma de catarse) é que realmente admitimos nossa culpa e então HaShem aceita nosso arrependimento e nos perdoa.
Dizemos o Viduy no plural, também confessando transgressões que talvez não tenhamos cometido. Isso nos ensina que nossa responsabilidade moral vai além de nossa responsabilidade pessoal. Pensemos, por exemplo, em uma pessoa sobre a qual exercemos alguma influência: uma criança, um parente, um amigo etc. Quando esse indivíduo age errado, devemos avisá-lo sobre o que ele está fazendo de errado. E se não o fizermos, somos parcialmente responsáveis por essa ação errada. E estendendo um pouco mais essa ideia, o povo judeu se considera uma grande família na qual todos devemos nos sentir responsáveis uns pelos outros.
O texto original do Viduy de Yom Kippur está escrito em hebraico e é apresentado em ordem alfabética. Vale esclarecer que se lermos a versão hebraica do Viduy e não entendermos o que estamos dizendo, então a admissão, confissão, arrependimento e contrição NÃO ocorreram! É por isso que, ao contrário de outras orações, é imperativo entender as palavras do Viduy. Portanto, não é apenas permitido, mas necessário ler o Viduy em um idioma que se entenda.
Existem excelentes traduções do Viduy em muitos Machzorim de Yom Kippur modernos. Aqui apresento uma versão do Viduy que preparei com base no texto que nós sefarditas recitamos na Selichot.
A tradução NÃO é literal e deliberadamente estendi o significado do texto original tentando expressar neste Viduy alguns conceitos que considero relevantes para os nossos dias. A ideia é que ao compreender as palavras do Viduy identifiquemos nossas faltas e nosso arrependimento sincero seja facilitado.
Esta versão não pretende substituir outros textos do Viduy, mas sim complementá-los. Eu recomendo imprimir este Viduy, tê-lo ao lado do Machzor e recitá-lo em algum momento no Yom Kippur.

(Obter AQUI a versão deste Viduy em PDF)

ANA HASHEM ELOKENU…
Por favor, Oh, HaShem nosso Deus e Deus de nossos pais, que nossa oração chegue a Ti! Por favor, nosso Rei, não ignore nosso apelo! Porque não somos tão insolentes ou tão tolos para dizer [falsamente] diante de Ti: «HaShem, nosso Deus e Deus de nossos antepassados, somos justos e não pecamos». [Vimos diante de Ti reconhecendo] que cometemos transgressões, iniquidades e pecados, tanto nós como nossos antepassados e membros de nossa família,
CHATATI HODI’ACHA
«Meu pecado eu reconheço diante de Ti, [HaShem], eu não nego minhas transgressões, eu disse a mim mesmo: ‘Eu confessarei meus pecados a HaShem’ e espero que assim Tu perdoes minhas faltas.»
(Agora começamos a ler uma longa lista de transgressões que podemos ter cometido)
ASHAMNU: Nós pecamos conscientemente; plenamente consciente de que estávamos fazendo algo errado.
ACHALNU MAACHALOT ASSUROT: Comemos comida proibida.
BAGADNU: Nós traímos nosso pacto com você. Você confiou em nós e nos confiou Sua Torá, mas não cumprimos o que prometemos no Monte Sinai: guardar Sua Torá e observar plenamente Seus mandamentos.
BITALNU TALMUD TORATECHA: Perdemos nosso tempo com vaidades, frivolidades e assuntos triviais, ao invés de nos dedicarmos a estudar e aprofundar as palavras de Tua Torá, que nos aproximam de Ti.
GAZALNU: Nós roubamos. Pegamos, usamos ou gastamos o que não nos pertence.
GANAVNU: Nós roubamos bens materiais. Já roubamos muitas pessoas, de maneiras diferentes. Roubamos o tempo de nossos empregadores e não fizemos nosso trabalho honestamente.
GAINU: Temos sido arrogantes. Temos agido de maneira altiva com nossos amigos, familiares e colegas.
DIBBARNU DOFI VELESHON HARA’: Nós espalhamos fofocas e comentários destrutivos sobre outras pessoas. Ouvimos e repetimos críticas de outros indivíduos, e nem nos importamos se essas críticas e são verdadeiras ou falsas. Multiplicamos rumores negativos sobre os outros. Palavras que, se ditas sobre nós, nos fariam sentir envergonhados e magoados.
DIBBARNU ECHAD BAPE VEECHAD BALEV: Nós éramos cínicos e hipócritas. Dissemos algo com a boca, enquanto sentíamos outra coisa em nossos corações.
HE’EVINU: Praticamos corrupção, injustiça e maldade.
HIRHARNU HIRHURIM RA’IM BAYOM…: Temos deliberadamente perseguido pensamentos promíscuos durante o dia, causando impureza durante a noite.
VEHIRSHA’NU: Nós agimos perversamente e fizemos com que outros imitassem nosso mau comportamento.
VIADNU ATSMENU LIDBAR AVERA: Visitamos lugares impróprios. Nós nos encontramos com amigos ou conhecidos para fins indecentes.
ZADNU: Nós pecamos deliberadamente. Não com inocência, mas com plena consciência.
ZANINU ACHAR LIBENU …: Deixamo-nos levar pelos nossos olhos e pelos nossos impulsos de praticar a promiscuidade.
CHAMASNU: Nós exploramos outras pessoas. Abusamos de nossos funcionários, devedores ou credores. Pegamos o que não nos pertence.
CHAMADNU: Temos inveja dos outros. Não sabíamos como nos sentir felizes, satisfeitos e agradecidos com tudo o que You HaShem nos deu.
TAFALNU SHEQER UMIRMA: Nós mentimos deliberadamente. Inventamos histórias enganosas para encobrir nossas mentiras anteriores. Enganamos nossos amigos e colegas e mentimos para nossos clientes para ganhar dinheiro desonestamente.
YA’ATSNU ‘ETSOT RA’OT…: Demos inúmeros maus conselhos. Aconselhamos os outros a fazer o que é bom para nós, em vez de aconselhá-los a fazer o que é bom para eles. Traímos a confiança daqueles que confiaram em nós ao buscar nossos conselhos. Sacrificamos nossa integridade para ganho pessoal.
KIZAVNU: Contamos mentiras. Mentimos para nossos amigos e membros de nossa família.
KA’ASNU: Perdemos a paciência e reagimos com raiva e raiva. Saber que a ira é um pecado que se compara à idolatria, por sua irracionalidade e destrutividade. Temos agido sem paciência com nossos filhos, com nosso cônjuge, nos zangando injustamente com eles.
LATSNU: Agimos com frivolidade, sem pensar nas consequências do que fizemos ou dissemos. Perdemos a consciência de nossa mortalidade e da brevidade de nossas vidas, desperdiçando nosso tempo com vaidades, sem levar em conta a irrecuperabilidade do tempo perdido.
LOTSATSNU: Nós tiramos sarro de outras pessoas. Nós abusamos dos mais fracos. Constrangemos amigos e parentes, em particular ou em público. Chamamos outras pessoas de apelidos constrangedores (bullying).
MARADNU: Nós agimos de forma rebelde em relação a você. E sabendo claramente o que você considera errado, nós o fizemos mesmo assim… Agimos com arrogância e vaidade.
MARINU DEBAREJA: Desobedecemos Suas palavras. Não tínhamos a vontade ou o desejo de estudar, aprender e compreender o que Tu nos ordenaste.
NI’ATSNU: Desrespeitamos você, repetindo deliberadamente aquelas transgressões pelas quais nos arrependemos, pedimos seu perdão e resolvemos não repeti-las novamente.
NIAFNU: Nós agimos com deslealdade para com nosso marido ou esposa. Temos nos comportado de forma inadequada com outros homens ou mulheres casados.
NISHBA’NU LASHAV VELASHEQER: Juramos em vão e falsamente.
NADARNU VEIL SHILAMNU: Nós prometemos e não cumprimos nossas promessas. Não mantivemos nossa palavra honrosamente. Prometemos colaborar com obras do bem ou Tsedaqá e não cumprimos.
SARARNU: Nós nos desviamos do Seu caminho, do caminho da retidão e honestidade.
SORERIN UMORIM HAYNU: Temos sido desrespeitosos com nossos mais velhos, com os mais velhos, com nossos professores, com os estudiosos da Torá.
‘AVINU: Praticamos injustiça. Temos sido insensíveis ao sofrimento dos outros. Não prestamos atenção às necessidades dos pobres. Não temos sido sensíveis a órfãos ou viúvas.
‘AVARNU AL MITSVOT ASE… Falhamos em cumprir Seus mandamentos. Nós transgredimos Suas proibições. Violamos os mandamentos que merecem a pena capital celestial (Karet).
‘ABARNU AL CHILUL HASHEM: Nós profanamos Seu nome. Usamos nossa identidade religiosa para ganhar a confiança daqueles a quem acabamos enganando. Deturpamos Teu Povo Israel e Tua Lei. Nosso mau comportamento, nossas más ações e nossa desonestidade fizeram com que outros, judeus ou gentios, julgassem negativamente Tua Lei, e assim Teu Nome foi profanado.
PASHA’NU: Nós pecamos intencionalmente, rebeldemente, abertamente e descaradamente desafiando Tua palavra, Teus mandamentos e Tua vontade.
PAGAMNU BE-OT BERIT QODESH: Profanamos o sinal de nossa aliança, o Berit Milah, com comportamento sexual inapropriado e promíscuo.
TSARARNU: Nós oprimimos a outros seres humanos, judeus e gentios. Temos maltratado nossos funcionários e aqueles que trabalham conosco ou para nós. Humilhamos e magoamos aqueles que merecem nossa paciência, respeito e bondade.
TSI’ARNU AB VAEM: Causamos sofrimento aos nossos pais ao desobedecê-los ou desrespeitá-los. Não os honramos o suficiente, sabendo que a Torá exige que cuidemos deles e os atendamos quando precisarem de nós, como está escrito no quinto dos Dez Mandamentos.
QISHINU ‘OREF: Temos sido teimosos. Agimos com arrogância e vaidade. Não conseguimos nos desculpar com nossos amigos e familiares por ofendê-los ou machucá-los. Temos sido teimosos e tolos, incapazes de mudar nossa opinião ou opinião, mesmo quando percebemos que estávamos errados.
QILQALNU TSINOROT HASHEFA’… : Nós nos privamos de receber Suas bênçãos, destruindo com nossas más ações, com nossa inveja e nosso ressentimento, os canais de bênção através dos quais Você nos concede Sua abundância. Escolhemos reclamar de tudo o que nos falta, em vez de agradecer por tudo o que você nos deu.
RASHA’NU: Nós agimos perversamente. Através de nossas más ações, causamos dor a nossos amigos, filhos, familiares e entes queridos.
RA’IM LASHAMAYIM… Nós agimos de forma errada com você e com nossos companheiros. Agimos de acordo com nosso julgamento limitado, ignorando deliberadamente Seu julgamento infinito.
SHICATNU: Praticamos corrupção. Traímos e mentimos tantas vezes que trapacear e mentir já se tornaram parte de nossa personalidade.
SHIQARNU: Nós falamos falsamente e enganosamente.
SHICHATNU ZERA QODESH…: Nós desperdiçamos e destruímos nossa semente sagrada. Não mantivemos nossos olhos puros e longe da promiscuidade. Temos procurado deliberadamente nos expor a imagens inadequadas, fazendo com que as sementes da vida sejam desperdiçadas e destruídas.
TI’AVNU: Cometemos abominações. Praticamos o que Você abomina e o que Você nos exortou a rejeitar: injustiça, opressão e engano.
TA’INU VETI’ATANU: Nós tomamos os caminhos errados. Nós arrastamos outras pessoas para se juntarem a nós nesses maus caminhos. Influenciamos os outros, direta ou indiretamente, levando-os a cometer os mesmos pecados que cometemos, para que nos sintamos menos desconfortáveis. Demos um mau exemplo para nossos filhos e filhas, que observam e imitam o que fazemos. Não ensinamos nossos filhos — essas almas puras que Tu confiaste em nossas mãos — a praticar o bem e evitar fazer tudo o que é errado aos Teus olhos.
VESARNU: Nós nos desviamos de Seus mandamentos e Seus preceitos. E que bem isso nos fez? E agora nos apresentamos humildemente diante de Ti, Tu que és justo e reto em Teu julgamento e em Teu veredicto. E reconhecemos que tudo de ruim que nos cerca é fruto de nossa própria responsabilidade. Você nos ensinou a buscar a verdade, a justiça e o bem, e nós causamos nosso próprio mal.