El Rab Shemuel Laniado (1530-1605) y las perlas escondidas debajo del pescado.



|
Hoy terminaremos de explicar cómo se constituye la Torá Oral y así daremos por finalizada también nuestra presentación del 8tvo Principio, que afirma que la Torá Escrita y la Torá Oral son de origen divino.
Hasta ahora mencionamos 3 categorías de leyes o explicaciones de leyes Bíblicas: 1. Perush. 2. Halajá leMoshé MiSinai y 3. Dinim Muflaim. (ver aquí ).
Hay 2 categorías más que explicaremos a continuación:
4. Gezerot (prohibiciones). y 5. Taqanot uMinhaguim (decretos).
Estas son dos categorías rabínicas, es decir, leyes que fueron promulgadas por la corte rabínica en los tiempos de Talmud. Esta corte rabínica o Bet haDin haGadol, tenia la autoridad de decretar nuevas leyes, según vieran la necesidad de las mismas. Este Bet Din era como la corte suprema de Justicia del pueblo judío. Una vez que el Talmud se cerró, en el año 500 de la era común aproximadamente, esta corte rabínica “nacional” desapareció. Desde entonces, y hasta nuestros días, no existe una corte central que pueda legislar nuevos decretos para todo Am Israel, o que pueda derogar los decretos promulgados por las cortes talmúdicas. Desde que se cerró el Talmud, lo que los Rabinos legisladores (posquim) hacen para establecer la ley en nuevos casos es derivar leyes a partir de precedentes legales Talmúdicos, como explicamos ayer con el caso de Hatsitsá. Ahora bien, en ausencia de la “Corte Suprema de Justicia de Am Israel” , la autoridad de estos Rabinos está limitada a los confines de sus propias comunidades, razón por la cual existen numerosas diferencias en cuanto a algunos detalles de los mandamientos entre las distintas comunidades.
Veamos algunos ejemplos de estas dos categorías :
4. Gezerot: los rabinos de la época de la Mishná (año 10-200 de la era común), vivieron el exilio que comenzó con la destrucción del Bet haMiqdash (año 68 e.c.). Uno de los peligros del exilio era la asimilación con otros pueblos. Los rabinos decidieron entonces limitar la interacción con la sociedad gentil en el ámbito social. Y para eso promulgaron algunas restricciones, “barreras para limitar la socialización” (en hebreo rabínico: משום חתנות או משום בנותיהם). Prohibieron por ejemplo, consumir el vino producido por no-judíos (סתם יינם), el pan casero, aunque fuera Casher, y la cocción de algunas comidas ( עולה על שולחן מלכים), etc . Todo esto, como explicamos, fue decretado para limitar la socialización con la sociedad gentil y recordar al Yehudi en el exilio que si bien debe hacer todo lo posible por vivir en paz y con mucho respecto por su vecinos gentiles, tenía que evitar la socialización, que podría derivar en matrimonios mixtos.
5. Taqanot y Hanhagot (decretos y costumbres). Estas son por ejemplo, las “Mitsvot” Rabínicas, como prender las velas antes de comenzar el Shabbat, leer la Meguilat Ester en Purim, encender las velas de Janucá etc. “Costumbres”, quiere decir decretos rabínicos que comenzaron por el pueblo y luego fueron promulgados como ley por las cortes rabínicas. Por ejemplo, celebrar dos días de Yom Tob fuera de Israel.
Una aclaración muy importante: en Parashat Shofetim la Torá dice que cuando surgiera cualquier duda sobre una Ley Bíblica de cualquier tipo, se deberá remitir el caso a la corte rabínica o Bet Din. De esta manera, las cortes rabínicas en realidad, eran una extensión de la autoridad Bíblica, y su autoridad para interpretar la ley (Dinim Muflaim) y promulgar nuevas restricciones (gezerot) y decretos (taqanot) emanaba de la misma Torá. Es por eso que, por ejemplo al encender las velas de Shabbat, aunque se trata de una mitsvá establecida por las Cortes Rabínicas, decimos en la Berajá: “Bendito eres TuHaShem… que nos has ordenado encender las velas de shabbat”, como si HaShem nos hubiera ordenado este mandamiento directamente en Su Torá. Maimónides explica que las palabras de esta Berajá deber ser entendidas así: “Bendito eres Tu HaShem… que nos has ordenado “obedecer a las cortes rabínicas que nos han ordenado” encender las velas de Shabbat.
Concluimos así esta brevísima reseña de lo qué es y abarca la Torá Oral. Invitando nuevamente al lector ávido de conocer este tema en mas detalle a estudiar el libro MATE DAN, del Rab David Nieto en este link .
Rab Yosef Bittón
Comunidad Ohel David UShlomo
710 Shore Boulevard, Brooklyn, NY.
|
|
ACLARACION MUY IMPORTANTE
Mi hijo, Rab Yaaqob Bittón, escribió ayer un comentario a mi breve, y quizás imprecisa, explicación de DINIM MUFLAIM, que estoy seguro servirá para aclarar algunas dudas al lector que posee conocimientos halájicos mas avanzados. Ver aquí
|






EL HOLOCAUSTO DE VESPASIANO
“La barbarie que las legiones romanas demostraron contra los judíos en Jerusalem cuando destruyeron y saquearon el Bet haMiqdash asombró tanto al historiador Flavio Josefo, que este decidió dejar constancia de ella en sus escritos. «No tuvieron matanza más cruel los judíos entre todas cuantas padecieron como esta: porque en una noche abrieron las entrañas de 2.000 hombres».
Así comienza un artículo publicado en la edición digital del diario español ABC en enero del 2019 (Ver aquí: https://www.abc.es/historia/abci-holocausto-imperio-romano-judios-asesinados-para-construir-coliseo-201901290222_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F) escrito por el periodista e historiador Manuel P. Villatoro. Lo que no cuenta el periodista es que esos hombres fueron asesinados “y sus entrañas abiertas” porque corrió el falso rumor de que los judíos que trataban de escapar de la matanza se habían tragado oro para esconderlo “en sus entrañas”.
Flavio Josefo relata que en total 1.100.000 de judíos fueron asesinados en la caída de Jerusalem en los años 66 a 68 de la era común.Esto es lo que Villatoro denomina —y creo que con justicia— ”El Holocausto olvidado del emperador Vespasiano”. El artículo no se enfoca tanto en las matanzas sino en el amargo destino de los sobrevivientes de este genocidio, y su terrible final.
EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “MONSTRUO”
Josefo cuenta que Tito capturó 97.000 prisioneros judíos y los llevó a Roma. El profesor Louis Feldman explica que los hombres adultos eran llevados para trabajos forzados, las mujeres y los niños menores de 17 años eran vendidos como esclavos. Y los más débiles eran usados para los “juegos” del circo romano . Estos eran espectáculos sangrientos. Donde los miserables prisioneros eran sacados a la arena, y tenían que luchar entre sei hasta la muerte o enfrentar animales salvajes, que los romanos habían dejado sin comer por varios días. El espectáculo consistía en ver ancianos, mujeres y niños tratando de escapar por sus vidas, o luchando desesperadamente contra las bestias salvajes, en una batalla que obviamente siempre perdían. Por lo general la muerte de las víctimas no era rápida. Pero el lento desmembramiento, el derramamiento de sangre y la agonía de las víctimas eran el plato fuerte del espectáculo que estos monstruos humanos disfrutaban. Flavio Josefo cuenta que “Tito festejó con esplendor el cumpleaños de su hermano, en cuyo honor ejecutó una gran cantidad de prisioneros judíos [en el circo de Cesárea. Y.B.]”. En las palabras de Josefo el número de los que «perecieron luchando con las fieras o abrazados por el fuego… alcanzó más de dos mil quinientos».
EL PRECIO DE UN ESCLAVO JUDIO
Feldman también afirma que la venta de esclavos judíos fue una de las de las principles fuentes de ingreso para las arcas romanas. Los esclavos eran muy comunes en Roma y se comercializaban como animales en el mercado. Pero los romanos sabían que los esclavos judíos tenían un valor muy superior en el mercado. ¿Por qué? Porque los judíos pagarían cualquier precio para liberar a sus hermanos. Una de las Mitsvot más importantes de la Torá, que tiene prioridad sobre cualquier otro precepto, es “pidiyon shebuyim“ liberar a los Yehudim prisioneros. Los Sabios cuentan decenas de historias sobre los esclavos judíos en Roma. Una de las que más estremecedoras es la de Rabbi Yehoshua Ben Jananiyá. En una de sus visitas diplomáticas a Roma escuchó que había un niño judío que había sido capturado por los romanos. Ribbí Ishmael se acercó a la prisión donde estaban los cautivos y dijo en voz alta la primera parte de un versículo de Isaias (42:24) que dice: “¿Quién dejó que el pueblo [judío] fuese oprimido y humillado…” . Entonces escucho que desde adentro de la prisión un niño completaba el pasuq: “ha sido HaShem, contra Quién hemos pecado, y cuyas ordenanzas no quisimos seguir” . En ese momento Ribbí Yehoshua dijo : “Estoy seguro que este niño será un gran sabio en el pueblo judío”. Y entonces tomó la determinación de, literalmente, “pagar lo que fuera necesario para rescatarlo”. Y así fue. Ribbí Yehoshua desembolsó una fortuna para liberar a este niño, que con el correr del tiempo se trasformó en uno de los Sabios más grandes de Israel: Ribbí Yishma’el ben Elisha’. Y esto que ocurrió con Ribbí Yehoshua ocurrió miles de veces con otros esclavos judíos.
MANO DE OBRA JUDIA
El profesor Feldman explica que la venta de esclavos judíos fue una de las fuentes de ingreso más importantes para financiar la construcción del Coliseo. Villatoro agrega otro dato fundamental sobre este punto. El coliseo romano no solo fue construido coin “fondos judíos”, sino que también fue construido ¡con mano de obra judía!
Cito al periodista español:
“Según explican todo tipo de historiadores decimonónimos … el último destino de los reos judíos no fue mejor. Y es que, 12.000 de ellos (20.000, según otras fuentes) fueron enviados a Roma para terminar de levantar el Coliseo con su trabajo. Así lo confirma, entre otros, el investigador español José María Zavala en su obra ‘Las paginas secretas de la historia’: ‘Vespasiano empezó a levantar el Coliseo en el año 69 de nuestra era, y Tito lo terminó doce años después. En realidad fueron cuatro años de intenso trabajo con la ayuda de doce mil judíos cautivos llevados a Roma por Tito tras la conquista y destrucción de Jerusalem..”
Villatoro también describe el horror final:
¿Y cómo recompensó Tito a los esclavos judíos que construyeron el Coliseo. Los usó para el circo, seguramente la inauguración del Coliseo, donde los pobres esclavos judíos “…perecieron luego en la arena devorados por las fieras en los juegos públicos Así pagaba el César a sus deslomados esclavos.”


En el capítulo 10 de Yirmiyahu leemos:
“No sigan el ejemplo de otras naciones, ni se dejen asustar por las señales del cielo (=astrología) ,como esas naciones lo hacen. La práctica de esos pueblos es vanidad. Cortan un tronco en el bosque, un escultor lo labra con su cincel, luego lo adornan con plata y oro, lo aseguran con clavos y martillo, para que no se caiga [y lo adoran como si fuera un dios!]. Los ídolos parecen espantapájaros en un campo sembrado de melones; no pueden hablar, y hay que cargarlos, porque no caminan. No tengan miedo de esos ídolos, que a nadie hacen mal ni bien. [Comprendan que] HaShem es el Dios verdadero, el Dios vivo, el Rey eterno…