EL DIA DEL JUICIO

«המֶלֶךְ יושֵׁב עַל כִּסֵּא דִין

¿QUÉ ES ROSH HASHANÁ?

Rosh haShaná marca el comienzo del nuevo año judío. En unos pocos días, el próximo viernes 15 de septiembre por la noche, comenzaremos el nuevo año judío: 5784. Comenzar un nuevo año es, por supuesto, motivo de celebración y alegría. Es por eso que durante la primera y la segunda noche de Rosh haShaná, el 15 y 16 de septiembre respectivamente, llevamos a cabo una ceremonia especial o «Seder» donde deseamos unos a otros tener un año de paz, prosperidad y alegría. Sin embargo, para el pueblo judío, un nuevo año también (o principalmente) representa un evento serio. Al punto de que los Sabios hablaron más, mucho más, sobre los aspectos «serios» de Rosh haShaná que sobre los aspectos festivos de Rosh haShaná. Los rabinos de la Mishná explicaron que Rosh haShaná es nada menos que el día del juicio (יום הדין). ¿A qué juicio se refieren los Sabios? Al más significativo: evaluar si estoy haciendo con mi vida lo que se supone que debo hacer.

¿Y adivinen quién me estará juzgando? ¡Dios! Y yo mismo. O dicho de otra manera: me juzgaré a mí mismo frente a Dios.

UBICANDO AL JUEZ

En Rosh haShaná, cuando ingresamos a la sinagoga, debemos imaginarnos que estamos entrando en la corte y que estamos a punto de ser juzgados. Nuestro primer desafío, probablemente el más difícil, es identificar al Juez. Él está allí, pero no puede ser visto de manera normal. Para «ver» al Juez, para sentir Su presencia, debemos usar la ayuda de nuestras Tefilot, plegarias y oraciones. Cuando rezamos en Rosh Hashaná, notamos una y otra vez la enfatización de una palabra clave: “MELEJ”, que en hebreo significa “Rey” (o MALKENU, nuestro Rey). «Rey» en el contexto de Rosh haShaná significa «Juez». En Rosh HaShana pensamos en Dios como el Rey / Juez. Juzgar a sus súbditos era uno de los roles principales de los reyes de Israel (pensemos, por ejemplo, en el juicio del rey Salomón). El Rey era la figura judicial más elevada. Y la instancia final del juicio. Por lo tanto, desde Rosh haShana y hasta el final de Yom Kipur, cuando la sentencia definitiva será emitida, nos referiremos a Dios como «malkenu», nuestro Juez.

SHOFAR

El evento más especial de Rosh haShaná también tiene como objetivo ayudarnos a identificar al Juez y hacernos sentir que estamos frente a Él. Me refiero a la voz del Shofar, el sonido del cuerno de carnero. En el antiguo Israel, el Shofar se hacía escuchar frente a todo el pueblo cuando un nuevo Rey era coronado. Al escuchar el Shofar, debemos sentir que estamos parados frente a Dios, y que Él ahora nos está juzgando. Esta es la manera en que individualmente «coronamos» a Dios y lo proclamamos nuestro Juez. Si NO nos tomamos esta idea a la ligera, al escuchar el Shofar podríamos sentirnos abrumados, paralizados y conmocionados. Porque nos damos cuenta de que no podemos fingir ni ocultarle nada a Dios. Porque Él nos conoce mejor que nosotros mismos. Si esto sucede, si lloramos, nos emocionamos y sentimos escalofríos al escuchar el Shofar, significa que el Shofar está funcionando y que estamos reaccionando correctamente a su penetrante sonido. Lo peor que podría pasar es escuchar el Shofar con indiferencia.

SENTIR SIN VISUALIZAR

Cuando se escucha el Shofar no tenemos que pedir perdón, confesar o arrepentirnos (y ni hace falta mencionar que en ese momento ¡no debemos pedirle nada a Dios!). Maimónides explica claramente que la misión del Shofar es ”despertarnos”: su sonido nos tiene que ayudar a tomar conciencia de que estamos siendo juzgados, y especialmente de que Dios preside la corte. El Shofar declara que HaShem es nuestro Rey y Juez (‘להמליך את ה) y es nuestro deber hacer el mayor esfuerzo posible por visualizar (¡sin visualizar a Dios!) que estamos frente a Él, frente a Su Trono, y sentir que Él nos está llamando a comparecer en Su corte. Una vez que nos despertemos, eventualmente, reconoceremos nuestras faltas, las confesaremos, las repararemos y nos transformaremos en mejores personas.

Este es el objetivo a alcanzar en Rosh haShaná.

En las palabras de Maimonides (Teshubá 3:4), el Shofar nos dice lo siguiente:

«Despiértense, ustedes que están dormidos, despierten de su letargo y examinen sus acciones. Arrepiéntanse. Pidan perdón por lo que hicieron mal y recuerden a su Creador.»




NITSABIM: El Sionismo moderno y la Torá

Si bien el término «Sionismo» fue acuñado por Nathan Birnbaum en 1890, quien debería ser acreditado por la idea del Sionismo moderno es el Rabino Yehudá Bibás (1776-1852). El Rab Bibás nació en Gibraltar (colonia inglesa, como Las Malvinas). Por el lado de su madre, fue nieto del famoso rabino marroquí Rabbenu Hayim ben Attar, el Or-haJayim-haQadosh (1696-1743). Su padre pertenecía a la prestigiosa familia Bibás, una familia de Rabbanim, Dayanim y Shojatim de Tetuán, Marruecos español. El Rab Bibás fue por muchos años el rabino de la prominente y afluente comunidad judía de Corfu, una hermosa isla que hoy pertenece a Grecia.
El Rab Bibás vio la oportunidad para el pueblo judío de tener su propio estado en el hecho de que muchos países en esos días se sublevaban contra los imperios gobernantes y lograban así su independencia. Vivir en Corfu le permitió al Rab Bibás la perspectiva privilegiada de ser testigo directo de la revolución del los griegos contra el Imperio Otomano y la victoria que condujo a la creación del estado griego independiente. Israel, llamada en ese entonces “Palestina” , también estaba bajo el gobierno del Imperio Otomano. Rabí Bibás estimó en 1835 que los judíos eran capaces de obtener su propia independencia, ya que el Imperio Otomano era cada vez más débil política y militarmente. El Rab Yehuda Bibas opinaba que: «Los judíos deben conquistar militarmente la tierra de Israel de los turcos, de la misma manera que los griegos conquistaron su propia tierra de los turcos».
El rabino Bibás viajó por Europa y África del Norte visitando Turquía, los Balcanes, Viena, Londres, Alemania, Hungría y Praga y muchas más comunidades judías. El principal mensaje que predicaba a todos los judíos del mundo era “TESHUBA”, un llamado para retornar como nación a Israel.
El Rab Bibás le dio un significado más amplio al término Teshubá. Literalmente “Teshubá” significa “retorno”. Pero más allá del significado convencional, el retorno del individuo judío a Dios, en la Torá encontramos la idea de “Teshubá/retorno” principalmente como el retorno del pueblo judío a la tierra de Israel.
En la Parashá de esta semana, Nitsabim, en el libro de Debarim, capítulo 30, 1-11 el concepto de Teshubá está mencionado ocho veces. En primer lugar como “arrepentimiento” , seguido por la “reconciliación” nacional con HaShem . Luego Teshubá define a la forma que HaShem hará “retornar” al pueblo judío a su tierra. Al igual que el exilio en el capitulo anterior fue el resultado del abandono de HaShem, el retorno a la tierra de Israel se presenta como el resultado de la reconciliación entre Am Israel y HaShem, nuestro Dios.
El rabino Bibás explicaba que al morar en la Diáspora: «Estamos dando la espalda a HaShem, como lo explicaron nuestros rabinos: Un judío que vive fuera de Israel es como un judío sin Dios. Y ¿por qué estamos viviendo en el exilio? ¿Para buscar nuestro sustento? ¿No dijo la Torá que la tierra de Israel es una tierra que HaShem supervisa constantemente, una tierra en la que no se comerá el pan con pobreza? ¿No es una tierra que no le faltará nada? recordemos que cada día, después de comer pan, agradecemos a HaShem por la tierra de abundancia que Él nos concedió … »
Quien formuló por escrito las ideas del rabino Yehuda Bibás fue el Rab Yehudá Alqalay (1798-1878). A diferencia del Rab Bibás, que no llego a publicar sus ideas (o sus libros no nos llegaron o no fueron difundidos…) el Rab Alqalay fue un escritor prolífico. Al igual que el Rab Bibás, el Rab Alqalay no concebía el regreso del pueblo de Israel a Sión como una solución para el eterno problema del antisemitismo, sino esencialmente como una forma de cumplir la aspiración judía de una normalización política: es decir, el pueblo judío, viviendo en su tierra, Israel, y gobernado por su ley, la Torá. Ambos rabinos, el rab Bibás y el Rab Alqalay, entendieron que el pueblo de Israel no necesitaba esperar pasivamente el arribo del Mashiaj para concretar esta aspiración. Más bien, debemos buscar activamente el restablecimiento de un estado judío independiente en la tierra de nuestros antepasados ​​como una manera de avanzar y facilitar la llegada del Mashiaj.
El rabino Alqalay, inspirado por el Rab Bibás formuló su plan e ideas para la restauración de los judíos en Israel en su libro “Goral laHaShem”, publicado en Viena en 1857. En este libro el rabino Alqalay diseñó un plan comprensivo con las fundaciones religiosas y las medidas prácticas a tomar para la “TESHUBA” nacional, el retorno de la nación judía a Israel. El libro fue publicado en tres ediciones diferentes y traducido a muchos idiomas, incluyendo el inglés.
Presento a los lectores el libro de Rabi Yehuda Alqalay donde podrán observar que la palabra que define al Sionismo es «TESHUBA».
Haga click aquí para obtener el libro del rab Alqalay.
Es muy interesante leer las haskamot (cartas de recomendación) que tuvo este libro de muchos rabinos prominentes. En mi opinión la carta más interesante es la de Sir Moses Montefiore (1784-1885) escrita originalmente en hebreo por este famoso filántropo y líder del pueblo judío



Rosh HaShaná y la Cenicienta

En una semana más celebraremos Rosh HaShaná, el año nuevo 5784. Hace falta cierta sofisticación para comprender la naturaleza de Rosh HaShana: un día alegre y serio a la vez. Para capturar la compleja ambigüedad de este día, lo mejor que podemos hacer es analizar con detenimiento la Tefilá, el servicio de rezos de Rosh HaShaná. El contenido de las oraciones que recitamos fue diseñado cuidadosamente por nuestros Sabios que compartamentalizaron los dos aspectos de Rosh HaShaná: la oración de la noche y el Seder de Rosh haSana que hacemos en casa se dedica al aspecto de “Año Nuevo”. Y la Tefilá de la mañana, que incluye el Shofar, se relaciona más que nada con la idea del “Día del Juicio”.

LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ

Hay un “piyut” un poema litúrgico, que da inicio oficial a la oración de la noche de Rosh haShana: este poema, que no alude ni al día del Juicio ni al Shofar, se llama: Ajot Quetaná y se enfoca en nuestro deseo que tener un año mejor que el anterior. Al final de cada estrofa, hay un verso especial: “tijlé shaná veqileloteha” , “que termine el año y todas sus maldiciones”. Es en ese momento, los últimos minutos antes de terminar el año anterior y comenzar el rezo de Arbit, que rezamos para que el próximo año sea mucho mejor. Antes de comenzar con la explicación de Ajot Quetaná quiero dejar en claro que muy afortunadamente para nosotros, judíos privilegiados del siglo 21, nos va a resultar muy difícil relacionarnos con el contenido de este poema que describe los terribles conflictos —literalmente las “maldiciones”— que el pueblo judío experimentaba en esos tiempos.

El autor de Ajot Quetaná fue el Rabino Abraham Hazán de la ciudad de Gerona, España. No se sabe casi nada de él, excepto que fue contemporáneo de Najmánides (Ramban, 1194-1270) . Y como veremos a continuación, saber cuándo y dónde vivió este poeta es esencial para comprender su obra. La mayoría del texto se enfoca en la dolorosa historia de los judíos de Europa del siglo 13. En sus 9 estrofas este poema describe , en forma poética, y un poco elusiva, las persecuciones y los abusos que Israel sufre en las manos de las naciones en las que trató de hallar refugio y protección. La poesía narra la pesadilla que vivieron generaciones y generaciones de judíos, la mayor parte de nuestra historia, cuando nuestros antepasados eran refugiados indefensos, no-gratos, demonizados y abusados.

Veamos.

MAS REAL QUE UN CUENTO DE HADAS

אָחוֹת קְטַנָּה תְּפִלּוֹתֶיהָ

“La hermana más pequeña dirige hacia Ti sus súplicas y canta [hoy] Tus alabanzas Oh Dios, por favor, cúrala de todas sus dolencias, ¡Que concluya este año llevándose consigo todas sus maldiciones!”
“Ajot Quetana” significa literalmente “La hermanita menor” , “la más pequeña de la familia”. Las naciones del mundo están todas hermanadas por ser “hijas” del mismo Padre: el Creador del mundo. Y el pueblo de Israel, que siempre fue considerado como la nación más pequeña de la familia (Debarim 7:7), vive en el exilio, fuera de su tierra, y dependiendo de la merced de sus hermanas mayores. Pero lejos de defenderla y protegerla, las hermanas le tienen envidia —por ser la elegida y la más amada de su “Padre”— y se abusan de ella. Como las hermanastras en el cuento de “Cenicienta”, pero de una forma más real, sádica y sanguinaria.

SOBRE OVEJAS Y UVAS
רְעֵה אֶת צֹאנְךָ אֲרָיוֹת זָרוּ

[Por favor, Todopoderoso,] Vuelve a pastorear a tu rebaño, que ha sido dispersado por los leones salvajes, [y no dirijas Tu ira hacia nosotros], sino hacia los enemigos de Israel, los que gritan “¡Destruidla!”, los que han arrancado la delicada rama del viñedo que Tú plantaste, los que la han destruido y arrancado de raíz, y no han tenido compasión ni siquiera por sus pequeñas uvas.
Israel es el rebaño y Dios su protector. Pero el rebaño se ha desviado y se ha alejado del Pastor. Y ahora las ovejas dispersas, más vulnerables que nunca, tienen que escapar de las garras de los crueles leones que las quieren destruir, y terminan exiliadas en los confines de la tierra.
Israel también es comparada con una delicada viña, plantada por Dios. El enemigo ha llegado al viñedo, no solo con la intención de robar las uvas, sino de quitar la viña de raíz, para que nunca más pueda volver a crecer. Los enemigos han destrozado la tierna planta y no han dejado sobrevivir ni siquiera, a las olelot, esto es, a las pequeñas uvas que aún no han madurado, una alusión a los niños judíos, que eran arrancados de manos de sus padres para matarlos, esclavizarlos o convertirlos por la fuerza (en hebreo olelot / oleleim significa simultáneamente: uvas prematuras y pequeños niños) .

PEOR QUE LA PRISION….

חֵילָהּ קָבְעוּ הַגּוֹי כֻּלּוֹ
La despojan… la degradan…y desde el abismo del exilio su alma se consume…y se ha convertido en la más pobre entre los pobres… ¿Cuándo te apiadarás de ella y cuándo rescatarás a Tu pequeña hija de su calabozo?
En el exilio de Europa, donde la pequeña niña fue a buscar refugio, sufre el despojo y la expulsión. Europa se ha transformado en una prisión de la cual no puede salir… pero esa horrible prisión, ironicamente, la protege de los múltiples enemigos que quieren despojarla. ¿Qué puede ser peor que estar en esa prisión? Ser expulsado de la prisión quedar absolutamente expuesto a los crueles enemigos que solo buscan su destrucción. Los judíos no tienen su estado. No tienen donde escapar. No tiene policia ni ejército. Ni derechos humanos que los protejan.  No tiene ni poder ni influencia política. Israel e constantemente demonizada. No hay quien la defienda de sus siniestras hermanas.

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NO OLVIDAR QUE ASI VIVIÓ EL JUDIO EN EUROPA POR SIGLOS

NOTA: Leer y cantar AJOT QUETANA en nuestros días me deja un sabor agridulce. Por un lado, me cuesta no sufrir por todo lo que vivieron mis antepasados, por el otro lado, me ayuda mucho a tener una mejor perspectiva de mis problemas personales –que me parecen irrisorios comparado a lo que describe este poema. Y me llena de una enorme satisfacción y una alegría interminable ver que luego de tanto sufrir, por fin, las hermosas profecías que por siglos anunciaban una redención que parecía imposible, por fin, se están cumpliendo en nuestros privilegiados tiempos!
שנזכה לגאולה שלמה , אמן

Veamos algunas de la tribulaciones que sufrimos en un lapso de 500 años

EDAD MEDIA:  Los judíos son acusados de haber asesinado a Yeshú, por lo que tendrán que pagar con exilios interminables, algo que la propia Iglesia se encargará de ejecutar.
1288: Los judíos son expulsados de Nápoles, sur de Italia.
1290: El rey Eduardo I emite el Edicto de Expulsión para todos los judíos de Inglaterra.
1294: Los judíos son expulsados de Berna, Suiza
1306: El rey Felipe de Francia ordena a todos los judíos a abandonar su reino. No tienen donde ir…
1348: La peste negra azota Europa. Muere casi la mitad de de la población. Sin embargo, la proporción de judíos que muere es mucho más baja, debido a su elevado nivel de higiene. Los judos son entonces acusados de haber envenenado los pozos de agua y haber causado la peste. Cientos de miles de judíos son masacrados, quemados en vida y despojados.
1360: Los judíos son expulsados de Hungría por Luis I.
1400: Los judíos son absurdamente acusados de matar niños cristianos para hacer con su sangre la Matzá de Pésaj. Miles son asesinados y sus bienes confiscados.
1420: El duque Alberto V ordena el encarcelamiento y la conversión forzosa al cristianismo de todos los judíos de Austria. Algunos se convierten y otros abandonan el país.
1492: Fernando e Isabel emiten Edicto general sobre la expulsión de los judíos de España, que afecta a mas de 400.000 judíos (Rab Emanuel Abohab)
1493: Los judíos son expulsados de Sicilia
1496: Los judíos son expulsados de Portugal




RESUMEN DE BERESHIT

La primera Parashá de la Torá, Bereshit –en español: Génesis–describe la creación del mundo y la humanidad. Comienza con el relato de cómo HaShem creó el universo en seis días y el séptimo dio por concluida su creación.  el séptimo.

Al principio,  Dios creó el universo, incluyendo un planeta especial: la tierra. El primer día, Dios hizo que la luz del sol iluminara a la tierra creando así el caldo luz y oscuridad, que para los seres humanos serán «día» y «noche».

El segundo día, Dios separó las aguas superiores, las nubes, de las inferiores, los océanos, creando así una atmósfera que produce el ciclo del agua (evaporación, precipitación).

En el tercer día, Dios hizo que apareciera la tierra firm desde abajo de los océanos y aseo. Creó la superficie de nuestro planeta. En la tierra, que contaba ahora con luz solar y con lluvia, Dios creó la vegetación: plantas y arables de todo tipo.

En el cuarto día, Dios estableció el sol, la luna y las estrellas en su orbita definitiva desde donde iluminarán la tierra, y marcaran las estaciones, los días, los meses y los años.

En el quinto día, Dios hizo que las aguas crearan los primeros animales: reptiles, animales terrestres, marinos y animales con alas.

En el sexto día, Hashem creó los mamíferos  y en ese mismo día creó al ser humano, Adam, con una capacidad especial (neshamá) que le permite entender las ordenes Divinas y seguirlas o desobedecerlas.  La primera orden Divina es que el hombre imponga su dominio sobre toda la creación.

Dios bendice al ser humano, y le ordena fructificarse, multiplicarse y así poblar la tierra de seres humanos.

En el séptimo día, Dios dio por terminada Su creación y santificó a ese día declarándolo como  Shabbat.

La Torá cuenta ahora la historia de los primeros seres humanos:  Adam fue creado del polvo de la tierra, y Dios insufló en su nariz un alma de vida. Dios creó un hermoso jardín al este del Edén para que el hombre viera allí, y le dijo a Adam que lo trabajara y lo cuidara. En medio del jardín, Dios plantó dos árboles especiales: el Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

Dios le permitió a Adam comer de todos los árboles del jardín, excepto del Árbol del Conocimiento, advirtiéndole que comer de él resultaría en la muerte.

Dios le muestra a los animales a Adam para que los conozca y les asigne un nombre a cada uno de ellos. Sin embargo, Adam no encontró ningún animal que fuera como él, y se sintió solo.  Dios hizo caer a Adam en un sueño profundo, tomó una de sus costillas y creó a la mujer, Eva. Adam reconoció que  Eva era «hueso de mis huesos y carne de mi carne», y ambos vivieron en el jardín sin vergüenza de no estar vestidos.

La serpiente, el más astuto de todos los animales, convence a Eva para que coma del fruto prohibido del Árbol del Conocimiento. Ella a su vez, comparte el fruto con Adam. Al comer del fruto, ambos adquieren conciencia de su desnudez, lo que los lleva a cubrirse con hojas de higuera. Dios confronta a Adam y Eva por su desobediencia. Como resultado, HaShem maldice a la serpiente, aumenta los dolores de parto de Eva y decreta que Adam tendrá que trabajar duramente para que la tierra produzca sus frutos. Además, Adam y Eva son expulsados del Jardín del Edén para evitar que coman del Árbol de la Vida y vivan eternamente.

Después de su expulsión, Adam y Eva tienen dos hijos, Caín y Abel. Ambos presentan ofrendas a HaShem. Abel ofreció de los mejores frutos de sus cosecha mientras que Cain, ofreció a HaShem de los que le sobraba y había descartado.  HaShem aceptó la ofrenda de Abel y rechazó la de Cain lo que despertó sus celos por su hermano.  Caín asesina a Abel y es castigado por Hashem, convirtiéndose desde ese momento como un nómada sobre la tierra. A pesar de esto, HaShem coloca una señal sobre Caín para protegerlo de aquellos que pudieran matarlo.

La Parashá concluye con la genealogía que traza 10 generaciones desde Adam, destacando especialmente a Enoj, que «caminó con HaShem», y concluye con Noaj, que en medio de una generación que se había corrompido «halló gracia a los ojos de Dios».




SHEMINI: Judaísmo y dieta vegetariana

En la Parashá de esta semana, la Torá introduce la dieta del pueblo judío: Kashrut. Esta dieta no tiene que ver necesariamente con el bienestar físico, como una dieta baja en carbohidratos u otras dietas que seguimos hoy. Kashrut tiene que ver explícitamente con una conducta, un comportamiento “especial”, o Quedusha (santidad) que HaShem nos demanda. Como nos dice la misma Torá en Vayiqrá (11:44): “Porque yo soy HaShem, vuestro Dios. Debéis purificaros y ser Santos, porque Yo soy Santo. No te impurifiques con animales [impuros = no kosher]…. Pero, ¿cómo se relaciona la santidad con una dieta o con un tipo específico de animal? Independientemente de la razón por la que ciertos animales están permitidos y otros no (lo que debería ser tema de una conversación diferente), el hecho de que algunos alimentos estén permitidos y otros no, nos entrena para alcanzar la Quedushá.

En la Torá, la santidad, o en hebreo Quedushá, tiene que ver con el autocontrol y la disciplina. Especialmente en aquellas áreas del comportamiento humano relacionadas con la satisfacción de los instintos primarios. Particularmente con respecto a lo que consumimos, y el área de la sexualidad. Cuando ejercitamos nuestro libre albedrío, desarrollamos el “poder” para controlar nuestros impulsos, lo que nos diferencia de los animales. Los seres vivos, excepto los humanos, no pueden alcanzar ninguna Quedushá porque son seres “naturales”. Y como parte de su naturaleza, no pueden controlar y “decir NO” a sus impulsos primarios. Gracias a que pensamos con palabras –y captamos la realidad lingüísticamente– los humanos tenemos un espacio para más de una respuesta o reacción cuando uno de nuestros instintos «pide ser atendido”. Poseemos libertad de elección o RESPONS/ABILIDAD “response» (= respuesta, reacción) –“habilidad (para reponder de una manera diferente)”. La Quedushá se alcanza cuando practicamos un comportamiento que nos posiciona en un nivel por encima de la naturaleza y más cerca de HaShem. Sobre este tema, la Guemará en Pesajim (49b) dice algo muy interesante. Algunos rabinos contemporáneos, entre ellos el Rab Kook, llevaban una dieta vegetariana. Pero más como una elección, personal o una cuestión de salud, que por un tema relgioso. Sin embargo, hay una referencia al vegetarianismo en el Talmud que no es muy conocida. Allí se menciona que no todas las personas deben sentirse con el derecho a comer carne animal. Hay una categoría de personas que, según Ribbi Yehuda haNasi, no debe consumir carne. רבי אומר: עם הארץ אסור לאכול בשר. “Una persona sin una mínima educación no puede consumir carne”. Es decir, un individuo sin conducta moral, disciplina o autocontrol: alguien que no es capaz de decir NO a sus impulsos. Estos individuos no pueden ejercer el derecho a comer carne, porque no están en un nivel por encima de los animales.

Los judíos nos entrenamos en el autocontrol desde una edad muy temprana. Recuerdo una vez, en una fiesta de Bar Mitzva, un señor no judío se acercó a mí y me felicitó por uno de mis hijos. Esto es más o menos lo que me dijo: “Rabino, ¿cómo se hace? ¿Qué hiciste para educar a un niño de 5 años para que tenga autodisciplina? Yo tengo 3 hijos, uno de esa edad. Y la verdad es que no puedo con sus apetitos. Los niños de hoy son consumidores voraces, entrenados por la sociedad moderna para consumir todo lo que se presenta ante sus ojos insaciables… Tu hijo, sin embargo, es diferente. Le ofrecí unos dulces, los tomó y me dio las gracias. Pero, para mi sorpresa, antes de llevarse el caramelo a la boca, fue a preguntarle a su hermano mayor si podía comérselo… Entonces dime: ¿Cuál es tu secreto? ¿Qué regalo prometiste a tus hijos si no comen dulces? ¿Los amenazaste con algún castigo severo?» . Le respondí que no había premios ni amenazas. Y que mi hijo no es el único niño con este nivel de autodisciplina. En realidad, cualquier niño judío cuya familia observa las leyes de Kashrut, tiene ese mismo nivel de autocontrol. También confesé (y mientras lo decía, me sorprendí al escucharme) que nunca tuve que explicarles a mis hijos las leyes de Kashrut. Aprendieron imitando lo que vieron de sus padres y hermanos.

La Torá que nos enseña a alcanzar un nivel de disciplina que nos eleva sobre la naturaleza y sobre nuestros instintos más básicos.




KI TETSE: La Torá y los derechos humanos

ואחר כן תבוא אליה…ולקחת לך לאשה



El Rab Yaakob Meir (1856-1939), primer Gran Rabino Sefaradí de Israel

El rab Ya’aqob Meir nació en Jerusalem en 1856. Su padre era  Caleb Meir Mercado, un exitoso comerciante y un famoso filántropo que era conocido por su humildad y su respeto a la Torá.  Caleb Mercado se preocupó  de que su hijo Ya’aqob tuviese una excelente educación con los mejores rabinos de Jerusalem en ese tiempo: Menajem Bejor Isaac y Aharón Azriel.  Fue un eximio erudito talmúdico y experto en jurisprudencia rabínica. Aparte de su impecable hebreo hablaba otros cinco idiomas con fluidez. Mientras estudiaba Torá,y siguiendo los pasos de su padre,  también se dedicó a la filantropía y actuó en beneficio de la incipiente y muy pobre comunidad judía en Israel . Fue uno de los fundadores de Misgab Ladaj, inaugurado en 1879, un hospital que existe hasta el día de hoy en Jerusalem.

KIBUTZ GALUYOT

El joven Ya’aqob con el tiempo fue llamado  Ya’aqob ben Meir y más adelante “Ya’aqob Meir”, y su apellido original Mercado cayó en desuso.En 1882 fue enviado como emisario a Bujara (Uzbekistán). Los judíos de Bujara, que no solían tener visitantes tan prestigiosos, lo recibieron con gran respeto. Y en su honor llamaron con su nombre, “Meir”, a todos los niños varones que nacieron durante su estadía. El Rab los ayudó con la formulación de varias regulaciones religiosas y comunitarias y los animó a emigrar a Israel. Gracias a su estímulo, a partir de 1889 los judíos de Bujara comenzaron a llegar en masa a la tierra prometida y se instalaron en uno de los barrios de Jerusalem. En 1898 y ya de regreso en Israel, fue miembro de la corte Rabínica del rab Ya’aqob Shaul Elyashar, Gran Rabino de Jerusalem. Aparte de su gran contribución como rabino, ayudó a establecer nuevos barrios, como Ezrat Yisrael, Yemin Moshe y el barrio de Bujara en Jerusalem (shejunat habujarim), uno de los más antiguos de la ciudad.

AJDUT ISRAEL

En esos tiempos las diferencias entre los judíos Sefaradíes y Ashkenazíes eran muy significativas, no solo en términos religiosos sino fundamentalmente culturales. Ambas comunidades querían tener sus propios Rabinos y no se ponían de acuerdo. El Rab Meir, consciente de la importancia de que los Yehudim nos mantengamos unidos, trabajó sin descanso para cerrar la brecha entre las dos comunidades. Uno de sus proyectos fue el establecimiento de la HITAJDUT, «unidad», una organización de rabinos Sefaradíes y Ashquenazíes, algo sin precedentes hasta ese entonces. Una de las primeras cosas que hizo esta organización fue nombrar a Naftalí Hertz HaLevi, un rab Ashkenazi nacido en Białystok, Polonia, para que sirviera como el único rabino de la ciudad de Yafo, y fuera aceptado por Ashkenazim y Sefaradim, sentando así las bases para proyectos similares.

LENGUAJE HEBREO

El rabino Meir también se destacó en su esfuerzo por revivir el idioma hebreo. El hebreo había dejado de ser una lengua hablada hacía 2000 años. El Rab Meir fundó la organización «Safá Berurá» junto con el Rab Jaim Hirchenson. Más tarde se unió a esta organización el famoso hebraísta Eliezer Ben-Yehuda. Estos incansables voluntarios recorrían las escuelas y las Yeshibot del Yishub enseñando hebreo a alumnos y maestros y fomentando su uso diario

POLÍTICA ISRAELÍ

Después del fallecimiento del rabino Elyashar en 1906, el Rab Yaakov Meir se perfilaba como el candidato natural para ser el nuevo Rishon LeZion. Pero muchos líderes se opusieron a él por ser “demasiado sionista” (una acusación que ciertamente lo enorgullecía). El Rab tampoco fue visto con buenos ojos por las autoridades Turcas-Otomanas, que gobernaron Palestina hasta 1917, ya que no estaban de acuerdo con su política que fomentaba la inmigración de tantos judíos a Israel.

SALÓNICA

En el verano de 1907, el rabino Meir fue invitado para ejercer como rabino principal en Salónica, Grecia. En esos tiempos esta era la comunidad Sefaradí más grandes del mundo, con cerca de 100.000 miembros. Salónica también se destacaba por ser la única ciudad europea con mayoría judía, un record que ostento por siglos desde los tiempos de Doña Gracia Mendes. El Rab permaneció en Salónica por 10 años. Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial hizo algo extraordinario: organizó un grupo de jóvenes judíos griegos, “La Legión Hebrea”, para luchar por la liberación de Palestina de manos de los turcos. También animó a muchos judíos de Salónica a establecerse en la tierra de Israel.

LO QUE EL FUEGO SE LLEVÓ….

En 1917 hubo un trágico incendio en Salónica que devastó a la comunidad. Más de 50.000 judíos perdieron sus hogares en este incendio. 16 de las 33 sinagogas y el Rabinato, con todos sus archivos, fueron destruidos. La casa del rabino Meir también se vio afectada, y toda su biblioteca fue destruida. Lo peor y lo más trágico para el Rab Meir fue que el fuego  consumió sus preciosos manuscritos. Sus obras sagradas, sus libros: las explicaciones y los comentarios de la Torá y la responsa rabínica que escribió con tanto durante 20 o 30 años… Nunca pudo encontrar consuelo para esta pérdida. Y al haberse quemado sus libros, lamentablemente no existen registros escritos de sus palabras, sus ideas y sus opiniones. Solo han quedado por escrito las palabras que otros rabinos como , como el rab Ben-Zion Cuenca y el rab Isaac Abulafia, escribieron en sus libros cuando citaban sus ideas.

RISHON LEZION

En 1919, el rabino Meir regresó a Erets Israel donde fue honrado y condecorado con el premio Comandante de la Orden del Imperio Británico por su servicio en la Priemra Guerra Mundial, que terminó con la derrota de los turcos. En 1921 y con la colaboración del famoso rab Asheknazí Abraham haCohen Kuk, fue elegido como el rabino principal Sefaradí de Israel, también conocido como Rishon leZion. Ocupó este cargo hasta su muerte. Los años 20 y 30’s fueron tiempos muy críticos y difíciles para el «asentamiento judío” que aún no era independiente. Y había mucho por hacer. Una de las principales contribuciones del rabino Meir fue el establecimiento de un Tribunal de Apelaciones Rabínico, cuya función era comenzar a establecer la ley judía en Israel: un proyecto de dimensión mesiánica: Cuando una ley o un fallo de las autoridades británicas –que tenían el control judicial en Israel– contradecía lo que establece la ley judía, el tribunal establecido por el rabino Meir apelaba la decisión del tribunal inglés y demandaba que el ciudadano judía fuera juzgado de acuerdo a la ley judía.  El Rabino Meir encabezada ese tribunal. 

RELACIONES  CON LOS ARABES

En 1924 el Rab Meir participó junto con el coronel Frederic Kish y el líder sionista David Yellin de reuniones diplomáticas de alto nivel en Ammán, Jordania, con Hussein bin Ali y su hijo Abdullah, en un intento de establecer buenas relaciones entre los árabes y los judíos israelíes, lo que en ese momento no era inconcebible.

Los rabinos y líderes Sefaradíes,  como el profesor Abraham Shalom Yahuda  (https://en.wikipedia.org/wiki/Abraham_Yahuda) tenían una gran ventaja sobre otros líderes políticos en esta área: al ser de origen oriental —Irak, Siria, o incluso Israel— hablaban el idioma árabe a la perfección. Pero eso no era todo: lo más importante es que al haber sido educados en estos países comprendían perfectamente la cultura árabe: qué funciona y qué no funciona en términos de etiqueta, religión, negociaciones, y mentalidad. Esto les permitía un diálogo más fluido y mucho mas efectivo con los árabes que el que tenían los diplomáticos europeos que habían sido educados en universidades y poseían una lógica brillante, pero radicalmente diferente a la mentalidad oriental. Y esta diferencia resultaba contraproducente a la hora de mantener negociaciones o resolver conflictos con los árabes. Lamentablemente,  tanto Abraham Shalom Yahuda como otros prominentes líderes Sefaradíes no tuvieron el protagonismo que deberían haber tenido: la política pudo más que el sentido común; y los intereses personales pudieron más que los intereses nacionales.   

El rabino Meir falleció en mayo de 1939. El rab Ben-Zion Meir Jai Uziel ocupó su lugar como Rishon leZion.

Rabbi Ya’aqob Meir (his original last name was “Mercado”) was born in Jerusalem in 1856. He was the son of a very successful and generous merchant, Caleb Mercado. He studied with Rabbis Menachem Bekhor Isaac and Aharon Azriel. He was an accomplished Talmudic scholar who was fluent in Hebrew and five other languages. At the age of 16 he married Rachel Yitzhaki. While studying, he devoted himself to activism for the benefit of the incipient Jewish community in Palestine (Israel). In 1879, he was one of the founders of Bikur Cholim, which established the Misgab Ladach Hospital in Jerusalem.
 
KIBUTZ GALUYOT
In 1882, he was sent as an emissary to Bukhara (Uzbekistan). The Jews of Bukhara, who rarely had such prestigious visitors, received him with great respect. And in his honor they called all his children born during his stay with his name. The Rabbi helped them with the formulation of religious and community regulations and encouraged them to emigrate to Israel. Thanks to his encouragement, from 1889 the Jews of Bukhara began to emigrate en masse to Israel. From 1888 to 1899 he was a member of the Rabbinical court of Ya’aqob Shaul Elyashar, Chief Rabbi of Jerusalem. In this capacity he helped establish new neighborhoods, such as Ezrat Yisrael, Yemin Moshe, and the Bukhara neighborhood in Jerusalem (shechunat habujarim).
 
ACHDUT ISRAEL
At that time the differences between Sephardic and Ashkenazi Jews were very significant, culturally and even religiously. Both communities wanted their own Rabbis and did not agree. Rav Meir, aware of the importance of us Yehudim sticking together, worked tirelessly to bridge the gap between the two communities. One of his projects was the establishment of the HITACHDUT, an organization of Sephardic “and” Ashkenazi rabbis, something unprecedented until then. One of the first things this organization did was to appoint Naftalí Hertz HaLevi, an Ashkenazi rabbi born in Białystok, Poland, to serve as the sole rabbi of the city of Jaffa, and to be accepted by Ashkenazim and Sefaradim. HEBREW LANGUAGE Rabbi Meir was also noted for his effort to revive the Hebrew language. Hebrew had ceased to be a spoken language by 2,000 years. Rabbi Meir founded the organization «Safa Berura» together with Rabbi Chaim Hirchenson. Later the famous Eliezer Ben-Yehuda joined this organization. These tireless volunteers roamed the schools and Yeshivot of the Yishub teaching Hebrew and encouraging its daily use.
 
ISRAELI POLITICS
After Rabbi Elyashar’s passing in 1906, Rabbi Yaakov Meir was the natural candidate to be the new Rishon LeZion. But many leaders opposed him and accused him of being «too Zionist» (an accusation that certainly made him proud) and the Rabbi was frowned upon by the Turkish-Ottoman authorities, who ruled Palestine until 1917, and they were not in favor. agreement on the immigration of so many Jews to Israel.
 
THESSALONIKI
In the summer of 1907, Rabbi Meir was invited to serve as Chief Rabbi in Thessaloniki, Greece. At that time this was one of the largest Sephardic communities in the world with about 100,000 members. Thessaloniki also stood out as the only city with a Jewish majority. The Rabbi stayed in Salonika for 10 years. When the First World War began he did something extraordinary: he organized a group of young Greek Jews, «The Hebrew Legion», to fight for the liberation of Palestine. He also encouraged many Jews from Thessaloniki to settle in the land of Israel.
 
GONE WTH THE FIRE 
In 1917 there was a tragic fire in Thessaloniki that irreversibly devastated the community. More than 50,000 Jews lost their homes in this fire. 16 of the 33 synagogues and the Rabbinate with all its archives were destroyed. Rabbi Meir’s home was also affected, and his entire library was destroyed. The worst and most tragic thing for Rabbi Meir was that the fire also consumed his manuscripts: all the explanations, the comments and the rabbinical responsa that he had strict for 20 or 30 years… he could never find consolation for this loss. Since there were no books written by him then, his words and opinions were recorded in the books of other rabbis, such as Rabbi Ben-Zion Cuenca and Rabbi Isaac Abulafia.

RISHON LEZION
In 1919, Rabbi Jacob Meir returned to Erets Israel where he was honored and decorated with the Commander of the Order of the British Empire award for his service in war. In 1921 with the help of Rabbi Abraham Kook, he was chosen as Israel’s chief Sephardic Rabbi aka, Rishon leZion. He held this position until his death. The 1920s and 1930s were very critical times for the «Jewish settlement» that was not yet independent. And there was much to do. One of Rabbi Meir’s main contributions was the establishment of a Rabbinical Court of Appeal: although the law of Palestine was established by the British authorities, if a legal ruling opposed Jewish law, a Jew residing in Israel had the right to appeal and ask to be tried by Jewish law in this court of appeals that was founded and headed by Rabbi Meir.
 
PEACE WITH THE ARABS
In 1924, he participated with Colonel Frederic Kish and David Yellin in meetings in Amman, Jordan, with Hussein bin Ali and his son Abdullah, in an attempt to establish good relations between Arabs and Israeli Jews, which at that time was not inconceivable.  The Sephardic rabbis and leaders (such as Abraham Shalom Yahuda and others) had a great advantage over other rabbis and politicians in this area: they spoke the language of the Arabs, they were part of a similar eastern culture and shared a similar mindset, and this allowed them a more fluid and diplomatic dialogue with the Arabs. Rabbi Meir passed away in May 1939 and Rabbi Ben-Zion Meir Hai Uziel took his place.
 

WATCH this rare historic footage from 1918. The 3rd rabbi to appear is Rabbi Ya’aqob Meir.

La tristes palabras escritas por el Rab Meir luego de que el fuego consumiera todos sus escritos 

היות כי לדאבוני פרצה תבערה גדולה בשאלוניקי בשנת תעז»ר ונשרפו כל בתי עיר הפנימית ובכללם גם משרד הרבנות והמעון שאני דרתי בו, נשרפו גם שני הקונטרסים אשר טיפחתי וריביתי בימי בחרות, הראשון על שו»ע אבן העזר והשני על חושן משפט, ולא נשארה לי העתקה מהם… חוץ מזה לא נשאר בידי כלום. עתה אין בכוחי לכתוב חידושי תורה מחמת כמה סיבות. ראשית, אין לי כל הספרים הדרושים לתכלית זו, ספרייתי העשירה שהייתה לי לפני נוסעי לסאלוניקי התפוררה והתפזרה… שני טרדות הציבור מונעות עתה ממני להפנות לזה ושלישית הנה באתי בימים וזקנה קפצה עלי. אני מוסר מודעה כי כל מה שאנוכי רושם וכותב בפנקסי אינו לשם חיבור כדי להדפיסו היות שידעתי שאין בו דיבור של ממש…»

«Dado que experimenté una gran tragedia en Salónica …. donde se incendiaron todas las casas de la ciudad interior, incluyendo la Oficina del Rabinato y el lugar donde yo residía, también se quemaron los dos tratados que había elaborado y enriquecido desde mis días de juventud. El primero sobre la Sección Eben HaEzer del Shulján Aruj y el segundo sobre Joshen Mishpat. No me quedaron copias de ellos… de hecho,  no me quedó nada en mis manos.

Ahora no tengo la capacidad de escribir nuevos comentarios de la Torá por varias razones. En primer lugar, no tengo todos los libros necesarios para este propósito, mi rica biblioteca que tenía antes de viajar a Salónica se dispersó…. En segundo lugar, las constantes  preocupaciones públicas me impiden dedicarme a esto. Y en tercer lugar, ya he llegado a una edad avanzada.

Deseo dejar en claro que todo lo que escribo en mis diarios no es con la intención de publicarlo, ya que [son para mi uso prvado] y sé que no contiene un contenido verdaderamente significativo [para los demas ]…»

 

 

 
 
 
 
 



RESUMEN DE KI TETSE

La Parashá de esta semana, KI TETSE, contiene el mayor número de preceptos de toda la Torá: un total de 74 Mitzvot. Veremos ahora algunos de estos mandamientos.

Continuando con el tema de la semana pasada, se discuten primero las leyes y circunstancias relacionadas con la guerra. Moshé advierte a los soldados acerca de evitar el abuso de una mujer que es tomada como prisionera de guerra (cabe mencionar que no existe ningún precedente de este tipo de leyes tan humanas hacia el enemigo como las que indica la Torá). Si un soldado deseaba a una mujer cautiva, no podía abusar de ella; tenía que casarse formalmente con ella (previa conversión) y no podía maltratarla ni discriminarla en el futuro. Ella debería ser considerada parte de su familia. Tampoco podrá negar los derechos a los hijos de esta cautiva. Por ejemplo, si su primer hijo proviene de ella, no podrá negarles la primogenitura. Todas estas regulaciones estaban destinadas a disuadir al soldado de cohabitar con la mujer cautiva.

Posteriormente, la Torá explica el caso de un hijo que es rebelde y extremadamente violento hacia sus padres, y la eventual posibilidad de que sea ejecutado por sus crímenes contra la sociedad.

Se explican las leyes de ciertas ejecuciones y el respeto que se debe guardar por un cuerpo humano sin vida, incluso el de un criminal; no se podrá exponer, sino que deberá ser enterrado inmediatamente. Lo habitual entre otros pueblos y civilizaciones contemporáneas era exponer los cuerpos de los delincuentes en público, incluso durante varios días, para que el resto de la población escarmentase.

Se describen las leyes de la devolución de artículos perdidos y la asistencia que se debe proveer cuando un animal colapsa bajo su carga. También se prohíbe el travestismo.

Se explica qué hacer cuando uno encuentra un nido de pájaros con huevos o crías.

Se detallan las leyes relativas a las cercas y barandas de seguridad que se deben construir en lugares de riesgo, como una azotea.

Se describe la ley del tzitzit, los flecos en las esquinas de las prendas de vestir.

Se explica el tema de acusaciones de adulterio y de la violación de una mujer comprometida. Se detallan algunos casos de incesto y la penalidad por los mismos. También se habla del Mamzer o hijo ilegítimo: esto ocurre específicamente cuando una mujer casada (o separada de su marido pero sin que se haya realizado el Guet, documento religioso oficial de divorcio) tiene un hijo con otro hombre.

Se describen algunas leyes relativas al matrimonio con personas de otros pueblos y se especifica en qué casos las conversiones están permitidas y en qué casos no.

Se detallan algunas leyes del divorcio y las exenciones militares de un hombre recién casado.

Se mencionan algunos detalles de los préstamos y las garantías colaterales. La Torá enseña al acreedor a ser sensible y compasivo con el deudor.

La Torá también se refiere a las leyes relativas a los trabajadores asalariados y a sus obligaciones y derechos. Por ejemplo, se establece el derecho del trabajador a recibir su salario a tiempo.

La Torá indica que se debe brindar un tratamiento preferencial a las viudas y a los huérfanos. En otras civilizaciones, estos tratos preferenciales estaban reservados para los nobles y la aristocracia. Sin embargo, el Dios de Israel siempre se preocupa por los más débiles.

Se describe la obligación de ser honesto en los negocios y cuidar de que los pesos y las medidas con los que se pesan las mercaderías sean honestos.

Finalmente, la Torá menciona recordar a Amaleq, el arquetipo del antisemita, y nunca olvidar su intención de eliminarnos, como lo hizo cuando salimos de Egipto. Ignorar la vocación antisemita de Amaleq, su odio irracional, puede ser letal para el individuo y el pueblo judío.




KI TETSE: ¿Perdonar o no perdonar?

MISHNE TORA, HILJOT TESHUBA: Capitulo 2, Halajá 10.

«Está prohibido para un individuo judío ser cruel y negarse a perdonar. Más bien, uno debe ser rápido para perdonar y difícil de enojarse. Y cuándo uno persona que lo ha agraviado le pide perdón, uno debe perdonarlo con un corazón completo y un espíritu dispuesto….y no debe buscar venganza ni guardar rencor. Este es el camino de los hijos de Israel y su espíritu recto.»

PERASHAT KI TETSE. Capitulo 25:17-19

17 Recuerda lo que te hicieron los Amalequitas en el camino, cuando salisteis de Egipto. 18 Cuando te agredió en el camino, atacando a todos los que estaban rezagados…. y no tuvieron temor de Dios. 19 Cuando HaShem tu Dios te dé descanso de todos los enemigos a tu alrededor, en la tierra que te da en posesión como herencia, borrarás el nombre de Amaleq de debajo del cielo. ¡Nunca lo olvides!

Estos dos textos presentan dos ideas distintas, opuestas, respecto al perdón. Por un lado, como estamos aprendiendo en estos días dedicados a la Teshubá, debemos perdonar y olvidar. Por otro lado, en la Perashá de esta semana, se nos prohibe «olvidar». No podemos perdonar lo que hizo Amaleq. ¿Cómo se explica esta contradicción? ¿Qué tenemos que hacer, perdonar y olvidar o no perdonar y recordar?
Somos una nación que, lamentablemente, fue, es y será perseguida. Los «motivos» de esas eternas persecuciones son más excusas que motivos.  La persecución antisemita siempre fue  una cuestión de odio gratuito, injustificado.
El primer ejemplo, el arquetipo, de este odio gratuito fue Amaleq. Amaleq atacó a Israel sin motivo alguno. El pueblo de Israel, recién salido de Egipto, no era una amenaza para Amaleq. No pretendía conquistar sus tierras o quitarle sus posesiones. El ataque de Amaleq no fue provocado por Israel. Además, Amaleq no libró una guerra frontal contra Israel: atacó por atrás. Atacó a los que caminaban más lento: a los civiles, a los ancianos, a los débiles y enfermos. En otras palabras: atacó a los que no se podían defender. No fue una guerra convencional. Fue un ataque terrorista cobarde. Como el atentado a la pizzeria Sbarro en Jerusalem, o el ataque contra la AMIA en 1994.
Amaleq es sinónimo de «enemigo nacional» del pueblo judío.
Amaleq, desgraciadamente (e increíblemente!), no desapareció. Cambia de piel y de nombre pero su esencia judeofóbica no se modifica.
Cuando los reyes católicos echaron a casi medio millón de judíos de España en 1492, dirigiéndolos a una muerte segura, lo justificaron diciendo que era para proteger a los «conversos», para que éstos, a quienes también acabaron persiguiendo, no perdieran su nueva fe Cristiana. Pero, si así fuera, ¿Por que se ensañaron también contra los 120.000 judíos de Portugal? ¿Por qué los españoles persiguieron también a los judíos cuando conquistaron el norte de Africa o el continente americano? ¿A qué conversos molestaban los judíos allí?
¿Qué amenaza presentaban los judíos de Alemania a su país?  Eran profesionales, intelectuales, científicos muy preparados, o comerciantes exitosos que contribuían a la economía de Alemana. ¿Y qué amenaza presentaban para Alemania los judíos de Polonia o de Hungría? La Shoá fue una manifestación más, la peor en toda la historia, de la filosofía de odio de Amaleq.
Irán amenaza con borrar a Israel del mapa. Pero ¿Por qué quiere Irán eliminar a Israel? ¿Cuál fue la provocación de Israel a Irán?   ¿Existe acaso un conflicto territorial entre Irán e Israel?  Israel e Irán están bastante lejos uno del otro. Hay dos países que separan a Israel de Iran: Siria, o Jordania, e Irak. No hay fronteras en común. Están tan separados uno del otro, como Argentina de Colombia.  Es increíble que tan poco se hable de esto, y que tan poco «sorprenda» la falta de justificación del odio de Irán hacia Israel.  Irán no es otra cosa que una nueva versión de Amaleq
Los ejemplos, lamentablemente, son muchos más de los que recién mencionamos. Pero creo que alcanzan para establecer la diferencia entre dos tipos de «enemigos, y aclarar así la aparente contradicción de los dos textos señalados
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El judaísmo distingue entre el enemigo «social» y el «nacional».
La enemistad social, afrima la Torá, sólo puede ser temporaria: enojarse con un amigo, un familiar, un colega es natural, pero no puedo permanecer enojado con mis amigos, colegas, familiares, etc. para siempre. Si estamos peleados, ofendidos, «enemistados», debemos tener buena disposición para deja pasar, perdonar, no guardar rencor y olvidar. En estos casos hay que dar vuelta la página.
En cuanto el enemigo nacional,  aquel gentil que se comporta como Amaleq, la Torá nos exige en la Perashá de esta semana exactamente lo contrario. «Recordad y no olvidar». Porque Amaleq no se hace más dócil cuando lo perdonamos: todo lo contrario.  ¡Se hace más cruel!  Interpreta nuestro perdón como debilidad y se envalentona aún más. Olvidar a Amaleq nos puede costar la vida. Es nuestro deber como nación nunca bajar la guardia con Amaleq.
Shabbat Shalom!



El Rab Shemuel Laniado (1530-1605) y las perlas escondidas debajo del pescado.

La familia Laniado es oriunda de España.  El Rabino Shemuel Laniado, escapó de España en la expulsión de 1492 y luego de una larga travesía llena de peligros, llegó a la ciudad de Adrianópolis (hoy en día Edirne) en Turquía. De Adrianópolis la familia Laniado se trasladó a Alepo (Aram Tsobá), la segunda ciudad más importante de Siria, que contaba con una población judía local my significativa.  A estos judíos locales se iban agregando cada vez más judíos que llegaban de España. Tenemos un curioso testimonio de un famoso viajero español, el capitán Domingo de Toral (1598-1640), que escribió en sus memorias «Relación de la vida del capitán Domingo de Toral y Valdés» que visitó Alepo, Siria,  en el año 1634 y que para su sorpresa había encontrado allí «más de 800 familias de judíos que hablaban el castellano» .
El nieto del Rab Laniado, que siguiendo la costumbre Sefaradí fue llamado Shemuel como su abuelo nació en Alepo, alrededor del año 1530. Su padre fue Abraham Laniado que ya era conocido en Alepo como un gran estudioso de la Toró y líder religioso.
En el año 1537 la familia del Rab Shemuel emigró a Yerushalayim, pero la situación de los Yehudim que habían allí en ese entonces era dificilísima. De Yerushalayim llegaron a Tsefat, donde se había establecido una comunidad Rabínica muy prestigiosa, bajo el liderazgo del famoso Rab Ya’aqob Berab.  Fue en este privilegiado entorno donde el Rab Laniado floreció. Estudió con los mejores maestros: en primer lugar, con el mismísimo Rabenu Yosef Caro, autor del Shulján Aruj. También estudió allí, según él mismo cuenta, con el Rab Moshé Cordobero,  un gran Qabbalista, filósofo, y director de la Yeshibá Portuguesa (sic) de Tsefat.  En Tsefat, también estudio con otros gigantes de la Torá y la Qabbalá como el Rab Moshé Alshej haQadosh y el Rab Jayim Vital.
Cerca del año 1570 los judíos de la ciudad de Alepo le enviaron una carta a Rabbi Yosef Caro, solicitándoles que les enviara a un Rabino que pudiera servir en la congregación. Necesitaban un rabino que comprendiera a los judíos locales y también a los refugiados que seguían llegando de España, y que tuviera el conocimiento suficiente para ser respetado por ambos lados.  El Rab Yosef Caro no lo dudó y les envió a decir que les mandaría איש אשר כמוני «Un hombre igual que yo». Lo que quiso decir es que enviaría a un rabino de «su misma categoría y autoridad». Esta difícil pero prestigiosa misión le fue encomendada al Rab Shemuel Laniado, quien se convirtió en el Rab principal de la comunidad judía de Aleppo, cuando falleció el Rab anterior, Rab Shemuel ben Yosef haCohen.
El Rab Laniado escribió numerosos libros, todos ellos comentarios Bíblicos. Muchos de esos libros nunca fueron publicados y permanecen todavía en manuscritos.
Hay 3 libros publicados del Rab Laniado: el más famoso se llama Kelí Jemdá, que es un comentario sobre los 5 libros de la Torá.  Para una demostración de su estilo y profundidad  presento aquí un breve pero innovador comentario sobre el famoso versículo  en Vayiqrá (Levítico 18:19): «Y amarás a tu prójimo como a ti mismo, Yo soy HaShem».
Así dice el Rab Laniado.
Este versículo nos enseña dos cosas.  En primer lugar, que todas las almas son como  «parte» de Dios [en cuanto a su origen], y siendo que el alma de un hombre y el alma de su prójimo surgen ambas del mismo Trono Celestial,  «amar a tu prójimo como a ti mismo» significa literalmente, que debes considerar que el otro es idéntico a ti. Dios «dio luz» a  tu alma y al alma de tu prójimo, él es como tú …y así como dos personas que nacen de la misma madre son «hermanos de sangre», desde el punto de vista espiritual los seres humanos somos «hermanos de alma». Y, en segundo lugar el versículo dice, «Yo soy HaShem»: si el amor por tu prójimo se asemeja al amor que tienes por ti mismo, …tu amor por el prójimo será considerado entonces como un reflejo de tu amor por Mí. Como si Yo, Dios, lo hubiera recibido.»
Otro de sus libros es «Kelí Yaqar», este es un comentario sobre los primero libros proféticos (Yehoshua, Shofetim, Shemuel, Melajim). Y en tercer lugar el libro «Kelí Faz», un comentario sobre el libro de Yesha’ayahu.
Muchos se preguntan por qué sus libros, los que se publicaron y los que no se llegaron a publicar (Kelí Golá, Kelim miKelim shonim, etc.), se llaman «Kelí…» que significa «recipientes» o «barriles». Los autores rabínicos, por lo general,  eligen títulos para sus libros que se relacionan con su nombre o con el acrostico del mismo, pero en el caso del Rab Laniado, fue un evento especial lo que justificó que llamara a sus libros «kelí» (y que a él mismo se lo conozca como «ba’al hakelim»).
Cuando el Rab Laniado viajaba en barco desde Israel para servir como Rab en Alepo, se hizo amigo de un desconocido, un comerciante europeo que llevaba varios «barriles» de pescado en salmuera, para venderlos en Siria. El comerciante, inesperadamente, murió durante la travesía.  El capitán del barco, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, ofreció vender al mejor postor los barriles de pescado para pagar los gastos del pasajero fallecido. El Rab Laniado los compró.  Una vez en Alepo,  llevó los barriles a su nueva residencia con la intención de venderlos en el mercado local. Pero cuando abrió los barriles descubrió que debajo del pescado había una gran cantidad de perlas.  Era una fortuna que le serviría para mantenerse dignamente por toda su vida. Y fue así que el Rab Laniado no sólo que rehusó recibir una compensación económica de la comunidad de Alepo sino que se mantuvo por sus propios medios y ayudó económicamente a muchos de sus hermanos judíos que necesitaban asistencia.  Para inmortalizar este providencial evento y agradecer a Dios por su fortuna decidió llamar a todos sus libros con el nombre de «kelim», «barriles». Como una manera de expresar:  «estos libros los pude escribir y publicar gracias a esos barriles de pescado que me permiten mantenerme con dignidad y disponer del tiempo para escribirlos».
También se puede interpretar este nombre como un hermoso gesto de reciprocidad: «Dios me regaló esos barriles (kelim) llenos de perlas, y yo le dedico a Él estos libros «kelim», que contienen ‘perlas’ de Torá» (peninim).
Desde ese entonces, y también  para diferenciarlo de su abuelo que también se llamaba Shemuel, se lo conoce como «Ribbí Shemuel Laniado baal hakelim (el autor de los libros que comienzan con palabra «keli»)
El Rab Laniado falleció en 1610 (o 1605) y muchos de sus descendientes fueron distinguidos rabinos de la comunidad de Alepo, Siria.