La reprogramación mental de los niños judíos

כתבו על קרן השור אין לנו חלק באלוקי ישראל

«Los judíos deberan escribir en sus cuernos de toros: no tenemos parte en el Dios de Israel».

Talmud de Jerusalem, Hagiga 2: 2.

CUERNOS Y BIBERONES

Este terrible decreto ilustra claramente la obsesión de Antiojus (Antíoco), el emperador griego (215-164 aec) de oprimir a los judíos que seguían practicando la Torá. Según menciona este texto Antiojus ordenó que los judíos que “escribieran en los cuernos de sus bueyes: No tenemos parte en el (es decir, “ya no le debemos lealtad al”) Dios de Israel».

Confieso que por muchos años no entendí cuál era la lógica de que los judíos escribieran esa declaración específicamente en los cuernos de sus animales…

Hasta que hace un par de años encontré una maravillosa explicación, atribuida al rabino Yejezkel Abramski (z”l), que aclara la naturaleza de este cruel y malvado decreto. ¡En la antigüedad los cuernos se usaban como biberones! El cuerno hueco se llenaba de leche y se usaba para alimentar a los bebés que bebían por el pequeño orificio en el extremo inferior del cuerno,  forrado con cuero para que al bebé le resultara más cómodo beber. De hecho, los cuernos se utilizaron con este fin por lo menos hasta el final de la Edad Media. Ahora podemos apreciar mejor la naturaleza de este terrible decreto: los griegos exigían a los judíos «decorar» los biberones de sus bebés con la declaración explícita que rechazaban al Dios de Israel ח“ו y afirmaban así su lealtad “exclusiva” a Antiojus.

REPROGRAMACIÓN MENTAL

De esta manera absolutamente brutal, los griegos esperaban que los judíos fueran reeducados desde la cuna para no ejercer su libertad para observar la Torá y forzarlos a adoptar la cultura y la religión helénica. Pero ¿por qué Antiojus estaba tan obsesionado con la fe judía? Porque el monoteísmo era un impedimento para que los judíos lo reconocieran a él, Antiojus, no solo como la autoridad sino también como un dios. Antiojus se llamaba a sí mismo «Epífanes», que significa «deidad», un hombre en quien se manifiesta la Divinidad. Esta información nos permite entender por qué Antiojus insistió obsesivamente en que los judíos renunciaran a su Dios desde la infancia y bajo la amenaza de muerte. Durante mucho tiempo, los judíos resistieron pasivamente a Antiojus. Intentaron observar la Torá en secreto, discretamente. Muchos escaparon al desierto o a áreas despobladas donde podían servir a Dios sin molestar a nadie y sin ser perturbados. Miles eligieron la muerte en lugar de adorar ídolos. Como lo ejemplifica la famosa historia de Janná, una mujer viuda que fue torturada y ejecutada junto a sus siete hijos por negarse a desobedecer a la Torá. Los judíos creían que rebelarse contra los poderosos griegos era inútil y que solo les quedaba orar y esperar la muerte de Antiojus, porque como era la costumbre en aquellos tiempos, cuando el monarca fallecía, todos sus decretos quedaban cancelados.

EL FIN DE LA RESISTENCIA PASIVA

Pero eso no sucedió. Y la historia del pueblo judío pudo haber llegado a su fin, allí a mediados del siglo II antes de la era común. Y entonces,  B”H, sucedió lo impensable: los judíos se rebelaron contra los griegos. En el año 167 a.e.c una delegación de oficiales griegos y judíos helenistas llegó a la ciudad de Modi’in y ordenó a Matitiyahu, el líder de la ciudad ofrecer un sacrificio a un ídolo pagano y renegar así públicamente de su fe judía. Estos oficiales griegos sabían que una vez que el líder judío obedeciera estas órdenes todos los demás habitantes de la ciudad seguirían su ejemplo. Y también sabían que si el líder judío rechazaba las órdenes, lo matarían y nombrarían en su lugar a otro líder que fuese más complaciente con sus demandas. Los oficiales seléucidas ya lo habían hecho, ciudad por ciudad y aldea tras aldea, y los judíos elegían la muerte (‘al quiddush Hashem) antes de adorar ídolos. Pero en Modi’in sucedió algo diferente. En lugar de renunciar a su vida pasivamente, Matitiyahu decidió luchar hasta la muerte para proteger su libertad. Tomó las armas y, junto con sus cinco hijos, ejecutó a la delegación de Antiojus. Este acto heroico, liderado espontáneamente por Matitiyahu y sus hijos, inspiró la rebelión armada de los judíos contra el poderoso imperio griego.

MISIÓN IMPOSIBLE

Matitiyahu y sus hijos llamaron a sus hermanos judíos a luchar. Pero los judíos no eran guerreros como otros pueblos. Eran campesinos, agricultores o estudiosos, sin experiencia en la batalla. Y en ese momento el ejército de Antiojus y sus aliados era el más numeroso y el más poderoso del mundo. Desde un punto de vista racional, la resistencia armada judía contra los griegos era una locura total. Un esfuerzo desesperado, suicida. Nadie pensaba que este pequeño grupo de rebeldes judíos, sin armas, ni experiencia en la batalla, tenía alguna posibilidad de sobrevivir si se enfrentaba al ejército griego.

La valentía de Matitiyahu para luchar, su fe en Dios, y su firme voluntad de enfrentarse a enemigos mucho más numerosos y poderosos que él, eventualmente culminó con la milagrosa victoria judía que recordamos y celebramos en Janucá

Rab Yosef Bitton




TUTORIAL ¿Cuándo, cómo y dónde se encienden las velas de Janucá?

Hoy, miércoles 25 de Diciembre por la noche (25 de Kislev de 5785), comienza la fiesta de Janucá. La celebración de Janucá se expresa principalmente a través del encendido de las velas. A continuación, presentamos brevemente las leyes y costumbres básicas de esta Mitsvá.

¿CUÁNDO HAY QUE ENCENDER LAS VELAS? La costumbre general es encender las velas al anochecer (tset hakojabim). Algunas comunidades, sin embargo, siguen la opinión de Maimónides (y la Guemará) que indica que las velas se encienden con la puesta del sol (shequiá), es decir, unos 15 o 20 minutos antes del anochecer. ¿Por qué algunos consideran la puesta del sol como el tiempo ideal para encender las velas de Janucá? Hasta no hace mucho tiempo atrás, la gente dejaba de trabajar con la puesta del sol y regresaba a su casa antes del anochecer. Esa media «hora» entre la puesta del sol y el anochecer era el «rush hour», la hora de más tráfico, ya que todo el mundo estaba en la calle regresando de sus negocios y ocupaciones a sus casas. Esa era, por lo tanto, la media hora ideal para maximizar la exposición de las velas de Janucá. Hay otra razón importante pero menos conocida: que al encender las velas antes del anochecer, se reconocía que esas velas se encendían por Janucá, y no para la iluminación ordinaria de la casa, para la cual se usaban velas. En nuestros días, si encendemos las velas con la puesta del sol (en el hemisferio Norte, la puesta del sol es muy temprano en esta época del año, en Nueva York, por ejemplo, la puesta del sol es alrededor de las 4.30 pm) debemos tratar de que las velas contengan suficiente aceite para mantenerse encendidas durante una buena parte de la noche, mientras la gente regresa de sus trabajos. Si uno no enciende las velas cuando comienza a caer la noche (shequiá o tset hakojabim), las podrá encender más tarde, cuando la familia está en la casa. El viernes, las velas se encienden antes de la puesta del sol, como, Bh, ya lo explicaremos.

¿DÓNDE SE ENCIENDEN LAS VELAS DE JANUCÁ? Encendemos las velas de Janucá como una declaración pública de reconocimiento y agradecimiento a HaShem por los milagros que hizo con nuestros antepasados. Por eso es que tratamos de que las velas de Janucá sean lo más visibles posible. Esto se llama pirsumé nisá, es decir: hacer público el milagro de Janucá. En los tiempos de la Guemará, cuando estas Halajot fueron legisladas, las ciudades eran muy chicas, tenían una sola calle principal. Las casas eran bajas y uniformes. En esos tiempos, la Janukiá o candelabro se colocaba afuera de la puerta de la entrada de la casa, a una altura de unos 80 cm. del suelo, en el lado opuesto a la Mezuzá. Ésta era la mejor forma de que las velas de Janucá fueran visibles para los que llegaban de sus trabajos a sus casas. Esta es la manera que el Talmud y el Shulján Aruj indican que debemos encender las velas de Janucá.

En el presente, sin embargo, la disposición de nuestras casas y residencias es muy diferente, y es por eso que la mayoría de las familias colocan las velas de Janucá dentro de sus residencias, especialmente si viven en departamentos. Y para cumplir con la obligación de pirsumé nisá, cuando encienden las velas dentro de la casa, colocan la Janukiá detrás de una ventana que sea visible desde el exterior.

¿CUÁNTAS VELAS y JANUKIOT DEBEMOS ENCENDER? La costumbre en las comunidades Sefaradíes es encender una sola Janukiá por familia, y no una Janukiá por cada miembro de la familia. En muchas comunidades Ashkenazíes, la tradición es que cada miembro de la familia encienda su propia Janukiá. Si bien se acostumbra a ir encendiendo las velas de acuerdo al día de Januká (1 vela la primera noche, 2 la segunda, 3 la tercera, etc.), técnicamente, es suficiente encender una sola vela (más el shamash o vela accesoria) por familia cada noche de Janucá. Por lo tanto, en el caso de que uno no pueda encender las velas adicionales, con encender una vela por noche sería suficiente.

¿ACEITE O VELAS? Las velas que se utilizan en Janucá pueden ser de cera, parafina, etc., pero lo ideal es utilizar vasitos con aceite de oliva, ya que originalmente el milagro de Janucá sucedió con un jarro de aceite de oliva que duró por ocho días. Por otra parte, las velas de aceite suelen durar más tiempo que las velas normales, especialmente más que las pequeñas velitas de cera. La mitsvá de las velas de Janucá NO se puede realizar con luces eléctricas. Una Menorá eléctrica solo sirve como decoración, pero no para cumplir con la mitsvá de Janucá.

BENDICIONES El padre o la persona a cargo de la familia recita las siguientes tres bendiciones antes de encender la primera vela. Durante las noches siguientes, se recitará solamente la primera y segunda bendición.

בָּרוּך אַתָּה ה ‘ אֱ-לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, אֲשֶׁר קִדְּשָׁנוּ בְּמִצְוֹתָיו וְצִוָּנוּ לְהַדְלִיק נֵר (של) חֲנוּכָּה

בָּרוּך אַתָּה ה ‘אֱ-לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁעָשָׂה נִסִּים לַאֲבוֹתֵינוּ, בַּיָּמִים הָהֵם בַּזְּמַן הַזֶּה

בָּרוּך אַתָּה ה ‘אֱ-לֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁהֶחֱיָנוּ וְקִיְמָנוּ וְהִגִּעָנוּ לַזְּמַן הַזֶּה

Después de encender las velas, decimos «Hanerot Halalu». Esta es la traducción: «Encendemos estas velas para [celebrar] los milagros y la salvación, y las maravillas y los portentos y el consuelo que concediste a nuestros padres en aquellos días en esta época del año, a través de Tus santos sacerdotes. Y durante los ocho días de Janucá, estas llamitas son consagradas [para la Mitsvá] y no se nos permite hacer un uso ordinario de ellas. Son solo para que las miremos con el fin de expresar nuestra gratitud y alabanza a Tu gran Nombre por Tus milagros, Tus maravillas y Tu salvación».

Al finalizar recitamos: Mizmor Shir Janucat haBayit leDavid … (Tehilim 30)
Para saber los horarios en su ciudad de residencia vea aquí  



Cartas de Lectores.

Quisiera transmitir en pocas lineas , lo que siento estos dias…Naci Catolica Apostolica Romana y fui criada como tal, en el Colegio de La Virgen Niña de Villa del Parque

Entre padres libres pensadores y monjas cálidas e inteligentes aprendí a amar la espiritualidad y la PAZ como bien supremo.

También a preguntarme o a educarme e investigar,
antes de emitir opinión sobre temas que no conozco
o que ignoro.

Occidente tiene en común la herencia filosófica y artística
de la cultura griega y la romana, las que se habían inspirado
en otras anteriores.

La primera nos dió muchos conceptos que todavía nos impactan,
pero entre su gente solo algunos vivían con privilegios.

Los romanos conquistaron gran parte del mundo conocido y fueron grandes constructores, ingenieros, artistas que no dudaron en alimentarse de lo que los conquistados les otorgaban pero que no escatimaban la violencia como modo de imponerse.

Pero alli, desde mucho antes, había una sociedad que sería
la base moral y ética de todo Occidente: el pueblo judío.

Cuando la vida del otro no tenía valor los judíos la privilegiaban.

Cuando la justicia era solo del poderoso los judíos inventaron el tribunal.

Cuando la solidaridad era desconocida, ellos crearon el diezmo;

Cuando el descanso de los hombres, de los animales
era para pocos ellos impusieron el Shabbat.

La tierra tambien debia descansar cada cierta cantidad de años.

Cuando la ley que se aplicaba era desproporcionada al desman
cometido, ellos lo solucionaron con el “ojo por ojo, diente por diente”.

Porque privilegian la vida y solo reaccionan en defensa propia .

Porque el cuidado al prójimo es la medida del amor a Dios;

Porque para ser Inscriptos en el Libro de la Vida se les exige
que sea el ofendido quien conceda el perdón, no Dios;

Porque cuando se esclavizaba a otros, ellos tenían obligación
de liberarlos a los 7 años y de no maltratarlos;

Porque los 10 Mandamientos son la base de cualquier sociedad
y nos dieron el Levítico como libro de ruta para ordenar la convivencia,
creo que el judaísmo es lo mejor que nos pasó en la historia de la humanidad.

Ante la violencia del terrorismo de Hamás y Hezbollah y el casi simultáneo
resurgimiento del antisemitismo no puedo menos que considerar que a la ignorancia se le agrega la envidia y la facilidad de poder atacar a una minoría a la que el mundo entero le debe los mayores adelantos humanos. tecnológicos, y científicos, desde siempre.

Si todos los pueblos de la tierra vivieran según las enseñanzas de la Torah, escrita en esa región donde vivieron por lo menos durante los últimos 3000 años
La Paz y el progreso serían una realidad de la que gozaría toda la humanidad

Graciela C.




Barej Alenu

En Shemini Atzeret (el octavo día de Sucot), añadimos en la Amida la oración «mashib ha-ruach umorid ha-geshem», alabando a HaShem por crear y dirigir el mecanismo de la precipitación (lluvia). Sin embargo, aún nos abstenemos de pedir a HaShem que nos conceda la bendición de la lluvia. ¿Por qué?

ISRAEL

Una vez que Shemini Atzeret termina, comienza la temporada de lluvias, y deberíamos estar pidiendo a Dios inmediatamente por la lluvia; sin embargo, nuestros Sabios pospusieron esta solicitud en recuerdo de los días del Bet haMiqdash (Templo). En aquellos tiempos, una vez que terminaban las festividades, la gente debía regresar a sus hogares, y para estos judíos que caminaban de regreso a casa, la lluvia no habría sido una bendición. Algunos de ellos vivían muy lejos, en los límites de la antigua Babilonia, y les tomaría hasta 14 días regresar a casa. Es por esto que en Israel, los judíos comienzan a orar por la lluvia dos semanas después de Shemini Atzeret, en la noche del séptimo de Cheshván. Mantenemos esta tradición para recordar los días gloriosos cuando nuestro hermoso Templo estaba en pie.

DIÁSPORA JUDÍA

En el momento en que se estableció esta norma, los judíos que vivían fuera de la Tierra de Israel no necesitaban la lluvia tan temprano, por lo que los Rabinos determinaron que en Babilonia, los judíos comenzarían a orar por la lluvia en el día 60 de la estación (tequfat) de Tishri, o el «otoño del calendario hebreo». Los Rabinos proporcionaron un número redondo para determinar el comienzo de cada estación del calendario hebreo. Una estación consta de 91 días, 7 horas y 30 minutos. Esto hace que cada año sea precisamente de 365 días y 6 horas de duración, aproximadamente 11 minutos más largo que el cálculo astronómico real de un año solar.

Por lo tanto, todos los judíos que viven fuera de Israel siguen la práctica de los judíos de Babilonia. En consecuencia, se ha convertido en una tradición para todos los judíos que viven en la Diáspora pedir lluvia en sus oraciones, como lo hicieron los judíos babilónicos. Basado en este cálculo, comenzamos a decir Barej Alenu, este año 2025, a partir del 4 de diciembre por la noche.




¿Quién no quiere un cese al fuego en Gaza?

Israel está abocado a una operación militar que es básicamente una misión de rescate. Hamas ha invadido israel, ha violado, torturado, herido y masacrado miles de civiles israelíes y mantiene secuestrado en su poder más de 100 israelíes en Gaza.

Israel tiene como uno de sus objetivos militares la liberación de los israelíes civiles secuestrados y los soldados que han sido tomados como prisioneros de guerra.

Israel ha asegurado a Hamas que si libera a los rehenes habrá un cese al fuego. Extraoficialmente, un día de cese al fuego por cada 10 rehenes liberados.

Increíblemente, HAMAS no quiere liberar a los israelíes secuestrados!  Es Hamas el que no tiene interés en un cese al fuego. Entonces, por que Hamas no devuelve a los secuestrados?Pero, es a Israel a quien cínicamente se presiona en todos los foros internacionales para que haga un cese al fuego SIN OBTENER LA LIBERTAD DE LOS ISRAELÍES SECUESTRADOS.

Hay que poner la presión sobre quién corresponde: HAMAS

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VAYISHLAJ: Una respuesta proporcional a la masacre de Hamás

VAYISHLAJ: Israel y sus guerras desproporcionadas

LAS NACIONES, UNIDAS CONTRA ISRAEL

La mayoría de las naciones del mundo critican y demonizan sistemáticamente a Israel cuando Israel se defiende de ataques terroristas. Y cuando el crimen de los enemigos de Israel es tan grande que ya no pueden justificar el llamado a la pasividad de Israel, utilizan uno de sus argumentos favoritos: “Israel debe defenderse en proporción al crimen al que fue sometido”. Este aberrante argumento que las naciones del mundo sólo utilizan en su permanente vocación de deslegitimar y demonizar a Israel es una invitación al enemigo a continuar con su agresión. Israel, por supuesto, no puede escuchar estos reclamos de las naciones que, aunque no lo digan abiertamente, desean fervientemente la desaparición del Estado judío.

Quiero presentar un episodio histórico (un crimen y la reacción ante ese crimen) del que nos habla la Parashá Vayishlaj de esta semana en el capítulo 34 del Génesis. Veamos qué lección podemos aprender de esta historia.

LA PELIGROSA INOCENCIA DE DINA

Jacob y sus hijos finalmente se restablecen en la tierra de Israel. Están cerca de la ciudad de Siquem. Un día, Dina, la única hija de Yaakob y hermana de doce niños, visita el pueblo vecino para intentar conocer a las chicas locales. Es joven y ha salido sola sin la protección de sus valientes hermanos. Dina, equivocadamente, no tiene miedo, porque fue criada en un lugar seguro para una mujer: la casa de Yaakob. Ella no es consciente del comportamiento de los hombres en esos lugares. El error de Dina, como les ha ocurrido a muchas víctimas decentes de crímenes, fue proyectar sus valores morales en personas sin moral. Y es por eso que terminó en sus viciosas manos.

El nombre del atacante era Shejem  (se llamaba como su pueblo). Era el hijo del rey Hamor. Este príncipe, a quien efectivamente no le faltaba nada, vio a la joven judía Dina, “la tomó por la fuerza, la sometió y la violó”. Y tras violarla, se obsesionó con Dina y la secuestró.

La familia de Jacob se entera de lo que está pasando. Los hijos de Israel “están tristes y enojados” por la abominación cometida por este pueblo. Mientras tanto, el joven titulado le pide a su padre que “le consiga a esta chica como esposa” (קַח לִי אֶת הַיַּלְדָּה הַזֹּאת לְאִשָּׁה). El rey Hamor ofrece dinero a la familia de Jacob para quedarse con Dina: “Ustedes fijan el valor de la dote”, les dice, “y yo os la pagaré”. Pero los hijos de Jacob tienen un plan diferente. Engañan al rey con palabras que él entiende: “Estamos dispuestos a unirnos a tu pueblo en matrimonio y comercio. Pero con una condición: primero, estar circuncidados”. Los habitantes de Shejem, pensando en los beneficios futuros, se someten a una circuncisión masiva.

EL PODER DE LA DISUASIÓN

Al tercer día después de la circuncisión, que es cuando el dolor es más evidente, Shimón y Leví, hermanos de padre y madre de Dina, realizan una operación militar de rescate: atacan la ciudad, que era incapaz de defenderse y matan a todos los hombres. , destruyen la ciudad y finalmente rescatan a su hermana Dina del cautiverio.

La reacción de los hijos de Jacob no fue proporcional al crimen que sufrieron. Jacob objetó lo que hicieron sus hijos (sigo en esta explicación la opinión del rabino David Qimji) y les dijo: “¡Me estáis destruyendo! Me has puesto en peligro delante de todas las naciones de esta región ya que ahora se van a unir entre sí, atacarnos y eliminarnos a mí y a toda mi familia”. Ya’akob, explica el rabino Quimchi, temía la posible reacción violenta de sus vecinos, que eran mucho más numerosos que su familia y podían fácilmente atacarlo y destruirlo. Sus hijos, quienes, según el rabino Qimchi, mostraron más coraje que Jacob, dijeron a su padre: «¿Vamos a permitir que traten a nuestra hermana como a una prostituta?»

¿QUIÉN TENÍA RAZÓN?

El capítulo anterior termina sin un veredicto final de la Torá sobre este argumento: ¿hicieron lo correcto los hermanos al atacar desproporcionadamente a los habitantes de Shejem?

Para encontrar un veredicto indirecto pero inequívoco, debemos seguir leyendo el siguiente capítulo, el 35.

La familia de Jacob se prepara para abandonar el lugar. Cuando levantan el campamento y están a punto de partir, saben que es un momento de extrema vulnerabilidad. Sería natural que sus enemigos los atacaran entonces. Jacob lo sabe. Hay tensión en el aire. El versículo 5 lo dice todo en una palabra, «VAYISAU». “Y comenzaron su viaje”. Luego, hay casi un punto final (atnach), creando suspenso y expectativa sobre lo que hará el enemigo a continuación. Luego, la Torá dice con su habitual economía de palabras: “Pero las naciones de la región estaban poseídas por un temor ‘divino’ (sobrenatural) y no persiguieron a la familia de Jacob”.

La reacción desproporcionada de Shimón y Leví tuvo el efecto deseado: persuadió a las naciones de la región de que estos judíos eran impredecibles y no era prudente meterse con ellos. La Torá emitió así su veredicto: una respuesta proporcional podría haber puesto en peligro a Jacob. La respuesta desproporcionada de Shimon y Levi creó un elemento disuasorio para todo el vecindario hostil.

SHIMON LEVI Y EL EJÉRCITO DE ISRAEL

Como mencioné en ocasiones anteriores, la historia actual del pueblo judío, especialmente desde 1948, es como un déjà vu bíblico: se siente que ya hemos vivido experiencias similares que están grabadas en nuestra memoria genética bíblica. Vemos cómo el patrón de comportamiento de nuestros enemigos (violencia, indignación, secuestro) se repite exponencialmente. Pero quizás también podamos aprender de los acontecimientos bíblicos un par de cosas sobre la respuesta adecuada a la masacre shoática del pasado 7 de octubre: Israel no tiene que reaccionar proporcionalmente a la masacre. Israel debe responder de una manera no proporcionada que impida que Hamás u otros enemigos de Israel repitan este crimen. Israel debe reaccionar de una manera que cree un «disuasivo sobrenatural entre nuestros implacables enemigos». No hay otra manera.

Mi amigo Mordejai Kedar ya lo dijo: los funcionarios libaneses advirtieron a Hezbollah que no se metiera con Israel cuando vieron la destrucción de la ciudad de Gaza. ¡No quieren que Beirut se parezca a Gaza! Y las palabras que usaron fueron: «Israel se volvió loco. Los israelíes están peligrosamente locos». La respuesta no proporcional disuadió al enemigo y le hizo pensar dos veces antes de atacarnos. Si Israel no destruye a Hamás, si no aprende una lección completamente humillante, corre el riesgo de ser atacado por Hamás y nuestros demás vecinos.

Israel, al igual que los hijos de Jacob, no sólo tiene que ser el tipo más musculoso en el vecindario de Medio Oriente sino también el más impredecible si es atacado. La no proporcionalidad de la respuesta al ataque del enemigo es la estrategia existencial para el futuro del Estado judío.

AMOR A LA MUERTE

Hay una razón adicional por la que Israel no puede defenderse proporcionalmente contra un enemigo como Hamás. Es un tema muy delicado, incomprendido por la mayor parte del mundo y del que Hamas abusa cínicamente como material de propaganda. Tiene que ver con la total asimetría moral entre judaísmo y yihadismo respecto al valor de la vida.

Este tema, absolutamente fundamental para comprender las fenomenales vulnerabilidades de Israel, fue formulado magistralmente por el periodista estadounidense Charles Krauthammer, fallecido hace unos años. Escribió las siguientes palabras en enero de 2009, cuando Israel luchaba contra Hamás en respuesta a una serie de ataques suicidas y al asesinato de tres jóvenes israelíes. Después de una incesante presión internacional sobre las víctimas palestinas, Israel tuvo que suspender su ataque y dar marcha atrás:

«Algunos conflictos geopolíticos son moralmente complicados. La guerra entre Israel y Gaza no lo es. Posee una claridad moral que no sólo es rara sino insoportable. […] Para Hamas, lo único más preciado que los judíos muertos son los palestinos muertos».

Krauthammer explica lo inconcebible: que Hamás «celebre» el martirio, la muerte de sus civiles, no sólo porque, según su religión, heredan un paraíso sexual en el más allá, sino también porque su muerte es un factor crítico en la Jihad, crea un elemento precioso y «preciado» que pone a Israel de rodillas, cuando el ejército judío está a punto de derrotar a Hamas, debido a una tremenda presión internacional.

La idea de que la muerte de los propios ciudadanos sirve como herramienta de presión en el ámbito internacional es muy difícil de digerir para una persona con moralidad occidental. Pero explica, por ejemplo, por qué Hamás no tiene problemas para esconderse detrás de civiles o almacenar arsenales en hospitales y escuelas o por qué los combatientes de Hamás abrieron fuego contra su población cuando abandonaban el norte de Gaza mientras Israel, irónicamente, protegía a los civiles con sus tanques.

La respuesta proporcional y aún aborrecible que siempre proponen nuestros enemigos políticos: «Debería matar a una persona de tu lado por cada persona que mates a mi lado», nunca disuadirá a un movimiento que abraza el martirio de la Jihad. Incluso si la proporción es mayor: 10 x 1 o 100 x 1, esto no hará que Hamás deponga las armas y se rinda, ya que para los yihdistas, la muerte que la Jihad causa a los civiles está moral y religiosamente justificada, siempre que puedan ser atribuido al ejército sionista y sirve para exacerbar la opinión pública internacional con cínicas afirmaciones de genocidio.

Las siguientes palabras de Ismail Haniyeh, uno de los líderes actuales de Hamás, lo explican todo: «Nosotros [Hamás] amamos la muerte en la misma medida que nuestro enemigo [Israel] ama la vida».

TIERRA > VIDA

Pero si la muerte de sus combatientes y civiles (15.000, 20.000 o más) no significa una derrota para Hamás, ¿cuál debería ser la respuesta de Israel para disuadir al enemigo terrorista? Según el periodista israelí Guy Bechor, la única respuesta aleccionadora al terrorismo y el único castigo significativo y realmente «proporcional» que Hamás debería sufrir, más allá de perder su poder político, es perder parte de sus territorios en Gaza. ¿Por qué? Porque para la narrativa yihadista palestina, la tierra es lo único más preciado que la vida. Perder parte de us territorio, Nakba,  sería la peor pesadilla de Hamás. La recuperación de Gush Katif y la creación de cinturones de seguridad territoriales de 4 o 5 kilómetros de ancho por parte de Israel representarían la derrota más significativa para Hamás y un elemento disuasorio de dimensiones bíblicas para todos los pueblos de la región. 

Espero y rezo para que esta respuesta, la única respuesta «proporcional» a la masacre del 7 de Octubre en el lenguaje de Hamás, sea parte de los planes de Netanyahu para el día después de la guerra.




VAYETSE: Anticipando la asimilación

La Perashá de esta semana comienza con el exilio de Ya’aqob Abinu, nuestro tercer patriarca. Ya’aqob huye de la tierra de Israel, cuando su hermano Esav declara su intención de asesinarlo. Ya’aqob se encamina entonces hacia Jarán, un pueblo cerca de lo que hoy es el norte de Siria. Allí viven los parientes de Abraham: Labán, el tío de Ya’aqob, y su familia.
Ya’aqob no llega a Jarán con una caravana de camellos, con guardias y esclavos, como cuando Eli’ezer, el siervo de Abraham visitó el lugar. Ya’aqob va solo, con un bastón, y lo que lleva puesto.  Y también a diferencia de Eli’ezer, Ya’aqob no va por unos días sino que va por un tiempo indeterminado (que terminó siendo 20 años). La primera noche de su viaje, cuando aún no había cruzado la frontera de Erets Israel, Ya’aqob tiene un sueño. Sueña con una escalera apoyada sobre el suelo, pero que llega hasta el cielo. Y ve ángeles. Los ángeles suben al cielo y bajan del cielo.  Y aquí nos encontramos con un desafío que el texto de la Torá nos presenta. Se supone que los ángeles «están en el cielo», y por lo tanto, primero deberían descender y luego ascender ¿Por qué, aunque se trate de un sueño, el orden está invertido?
Veamos ahora la interpretación más famosa sobre este punto, proporcionada por Rashí.
¿QUE SON LOS ANGELES?
En primer lugar debemos saber que los ángeles en la Torá no son «seres alados con aureolas sobre sus cabezas». Para entender el concepto de ángeles, recordemos que Dios no actúa “directamente” sobre Su mundo (hubo solamente dos excepciones a esta regla. 1. El primer acto de Creación y 2. la intervención Divina en la salida de Egipto) sino que lo hace a través de Sus “ángeles”.  Esto es, 1. fuerzas naturales dirigidas por Dios, o 2. Instancias que nos parecen “fortuitas”, o individuos que, sabiéndolo o no, cumplen una misión Divina. En Tehilim (104:4) el viento, por ejemplo, es considerado un ángel del Creador, ya que HaShem utiliza el viento para crear la lluvia.  Los ángeles que visitaron a Abraham y a Lot eran (o según otras interpretaciones: se veían como) seres humanos. Lo que tiene en común «el viento» y esos «ángeles» de apariencia humana es que ambos “cumplen estrictamente la voluntad de Dios”, la misión para la cual fueron creados. En hebreo la palabra “ángel” (mal-aj) en realidad quiere decir: emisario, representante, un agente de HaShem que a diferencia de los seres humanos, no tiene libertad de elección (es decir: «libertad de desobedecer»).     Algo más. En la Torá se mencionan ángeles en un contexto muy específico: Protección Divina.  Nuevamente, los “ángeles” no son seres independientes con poderes sobrenaturales: en el judaismo no adoramos “ángeles” ni le rezamos a los “ángeles”. Hablamos de ángeles cuando nos referimos a la intervención Divina a través de factores naturales o humanos, milagrosos o cotidianos, especialmente en el contexto de “protección”. En el caso de Ya’aqob los ángeles que vio en su sueño vienen a asegurarle que la protección de HaShem continuará aún fuera de Israel.
EN CASA DE LABAN
Una vez que entendimos que “ángeles” se refiere a Protección Divina, podemos abordar la segunda pregunta: ¿Por qué los ángeles primero suben y luego bajan? ¿No debería ser al revés?  Rashí dice lo siguiente,  basándose en un hermoso Midrash:lo que Ya’aqob contempló en su sueño fue “un cambio de guardia” entre los ángeles que protegen a Ya’aqob en la tierra de Israel y los ángeles que protegerán a Ya’aqob  en Jarán, el territorio de Labán.   Pero ¿Por qué hace falta un cambio de guardia? En el palacio de Buckingham el relevo de guardia se hace porque los soldados deben descansar, comer, etc.  Pero ¿por qué razón los ángeles tienen que cambiar la guardia?  Una idea: Porque los peligros que acechan a Ya’aqob en estos dos lugares son muy diferentes. En la tierra de Israel Ya’aqob estaba amenazado de muerte por Esav.  Ahora en su próximo destino, la tierra de Labán, a Ya’aqob no le aguarda ninguna amenaza física. Sin embargo los valores y las creencias de Ya’aqob estarán en peligro… Ya’aqob está yendo a vivir en el seno de una familia idólatra; va con la intención de casarse con alguna de las hijas de Labán y ser parte de esa familia. La posibilidad de que Ya’aqob se olvide de todo lo que aprendió de su papá Isaac y de su abuelo Abraham, y se transforme por completo en un miembro más de la familia de Labán, ¡es muy real! Esta nueva situación, la asimilación, requiere un nuevo tipo de protección Divina, que no había sido necesaria hasta ese momento. En este sueño, de acuerdo a nuestro Midrash,  Dios le muestra a Ya’aqob que Él lo protegió de Esav y le asegura que lo seguirá protegiendo en términos de su integridad física. Pero indirectamente, también le advierte a Ya’aqob que se habrá de encontrar con peligros desconocidos en su nuevo destino y que tendrá que tomar muy en serio la amenaza de la asimilación.
ISRAEL Y LA DIASPORA

Esto increíblemente similar a lo que ocurre en nuestros días. Los peligros a los cuales están expuestos los judíos de Israel y los judíos de la diáspora son muy diferentes. En Israel, el peligro fundamental –si bien no es el único– es la integridad física: las guerras, las intifadas, los ataques suicidas, etc.  Este era también el tipo de peligro que acechaba a Jacob en la tierra de Israel, a manos de Esav.  Por el otro lado, el peligro crucial que enfrentamos los judíos en la diáspora es similar al que Ya’aqob iba a enfrentar en su nuevo destino: la asimilación a los valores de Labán y a la sociedad pagana de Jarán. Este es un desafío mucho más sutil y más difícil de identificar, especialmente porque es menos visible… y a veces ocurre sin que nos demos cuenta.  Al igual que Ya’aqob luego de su sueño, nosotros en la diáspora debemos tomar conciencia de los peligros que enfrentamos y hacer todo lo posible por educar a la próxima generación para que la Torá siga siendo relevante para ellos, y que la vean como la más hermosa fuente de inspiración y la guía de sus vidas.




TOLEDOT: Nada nuevo bajo el sol de Gaza

ESFUERZO Y BENDICION

En la Parashá de esta semana, Génesis capítulo 26, leemos que Isaac tuvo que dejar su tierra por la hambruna y llegó hasta Guerar, una ciudad entre Gaza y Beer Sheba, la tierra de los Pelishtim (filisteos). Isaac se estableció temporariamente allí y se puso a trabajar duro. v:12-14 «Isaac sembró en aquella tierra, y cosechó aquel año cien por uno [cien veces más de lo que había sembrado]: ¡HaShem lo había bendecido! Isaac gozó de prosperidad y siguió engrandeciéndose hasta que llegó a ser muy rico: tuvo ovejas, vacas y muchos sirvientes…

Si bien HaShem lo bendijo, a Isaac la riqueza no le llovió del cielo, el hijo de Abraham era muy trabajador. Tuvo que esforzarse muchísimo para sembrar en esa zona árida, y tal como la Torá nos cuenta un poco más adelante , tuvo que cavar una y otra vez –sin pereza y sin darse por vencido– para obtener el elemento más escaso y preciado en el Medio Oriente: agua.

Pero ahora, el mismo versículo que menciona la riqueza de Isaac continúa describiendo el sentimiento y la reacción de los Pelishtim ante al éxito de Isaac.

 וַיְקַנְא֥וּ אֹת֖וֹ פְּלִשְׁתִּֽים

וְכׇל־הַבְּאֵרֹ֗ת אֲשֶׁ֤ר חָֽפְרוּ֙ עַבְדֵ֣י אָבִ֔יו בִּימֵ֖י אַבְרָהָ֣ם אָבִ֑יו סִתְּמ֣וּם פְּלִשְׁתִּ֔ים וַיְמַלְא֖וּם עָפָֽר׃

וַיֹּ֥אמֶר אֲבִימֶ֖לֶךְ אֶל־יִצְחָ֑ק לֵ֚ךְ מֵֽעִמָּ֔נוּ כִּֽי־עָצַ֥מְתָּ מִמֶּ֖נּוּ מְאֹֽד׃

Los Pelishtim le tuvieron envidia a Isaac.

Y todos los pozos [de agua] que los siervos de su padre [Abraham ] habían cavado … los inutilizaron, llenándolos de tierra.»

Los Pelishtim recibieron a un Isaac refugiado, débil y pobre. Y simpatizaron con ese Isaac. Pero una vez que Isaac se recuperó, su éxito no los puso contentos, todo lo contrario: les molestó. La Torá usa aquí por primera vez en la historia bíblica la palabra quin’a que significa: «envidia» (ויקנאו אותו פלשתים «Los Pelishtim tuvieron envidia de Isaac».

Hay dos posibles reacciones que uno puede tener frente a una persona que tiene éxito. La primera, la mejor, es aprender del que hace las cosas bien e imitarlo. Los Pelishtim podrían haber imitado el esfuerzo de Isaac: trabajando más, levantándose más temprano, emborrachándose menos, ahorrando más, no gastando tanto, etc, etc. ¡pero nada de eso sucedió! La reacción de los Pelishtim consistió en una envidia destructiva que los llevó a algo inconcebible ¡tapar con tierra los pozos de agua que había cavado Isaac!

LA DIFERENCIA ENTRE LOS CELOS Y ENVIDIA

Hay una gran diferencia entre las palabras hebreas «celos» (jemdá o ta’avá לא תתאוה), y “envidia” (quin’a) . «Celos» siempre se refiere a un objeto: estoy celoso de lo que tienes, y quisiera tenerlo yo. Quiero tener tu casa, tu dinero, tu auto. Y en teoría, una vez que yo tengo lo que tú tienes (te lo quito o me lo compro), mis celos desaparecen o al menso disminuyen. La «envidia», por otro lado, es un sentimiento profundo, tóxico y complicado. No se trata de mi deseo de tener lo que la otra persona tiene, sino del oido hacia la persona que lo posee. Cuando te envidio, me molesta tu éxito. No lo puedo soportar. Voy a tratar de quitarte lo que tú tienes. Y si no te lo puedo quitar, lo voy a destruir. Porque lo que más me impronta ¡es que TU no lo tengas!  La envidia es destructiva y por naturaleza autodestructiva. La envidia / odio llevó a los Pelishtim a hacer lo más irracional que un habitante del medio oriente puede hacer: inutilizar pozos de agua en el desierto. Lo cual, obviamente, los perjudicaba a ellos también.

LA HISTORIA SE REPITE

Rambán, Najmánides, dice que la Torá se excede en los detalles de este evento para enseñarnos que מעשה אבות סימן לבנים , «lo que le ocurrió a nuestros antepasados no es sólo historia», sino que marca un patrón de conducta que se repetirá con sus descendentes. Esta historia se vuelve a repetir en nuestros días.

La bendición de HaShem y el éxito de Israel en las áreas de educación, innovación, tecnología, y economía despierta admiración en el mundo, pero también muchísima envidia, resentimiento y odio. Especialmente de parte de sus vecinos, a quienes que les importa destruir “los pozos de agua “ que podrían beneficiar a sus propios ciudadanos con tal de dañar a Israel.

La historia de Gaza lo deja en claro.

El 15 de agosto de 2005, 8.000 judíos israelíes fueron desterrados de sus casas en Gush Qatif (Israel). Esa tierra, que había sido conquistada militarmente por Israel en respuesta a la guerra iniciada por los egipcios, fue «regalada» a los Palestinos, quienes tuvieron elecciones democráticas en 2006 en las que fue elegido el partido de Hamas. La población de Palestina que eligió a Hamas conocía —y conoce perfectamente bien— los objetivos de Hamas ya que están absolutamente explícitos en su carta fundacional: en esa carta Hamas no menciona la voluntad de brindar prosperidad, derechos humanos o servicios sociales a los habitantes de Gaza para mejorar sus vidas.  TODO LO QUE LA CARTA DICE ES QUE HAMAS SE DEDICARA PLENAMENTE AL YIHAD, esto es, a la lucha armada contra el Estado de Israel hasta su destrucción, y aclara que rechazará toda negociación y gestión diplomático. Tal como lo hicieron los Pelishtim con Isaac, Hamas esta dispuesto a empobrecerse y autodestrurise (inmolarse =yihad) con tal de destruir Israel o por lo menos, matar la mayor cantidad posible de judíos.

Gaza no se dedica al terror porque son pobres, Gaza es pobre porque elige dedicarse al terror. Esta idea es tan alucinante para las personas normales que no la creen. Y en cierta manera los que tienen una mentalidad occidental, incluso en Israel, superponen a la fuerza sus propias ideas y tratan de ayudar a Gaza a salir de su pobreza. Los Palestinos de Gaza han recibido más dinero que cualquier otra población en el mundo entero. De la Unión Europea, de las Naciones Unidas, de estado Unidos, cientos de billones de dólares. Y todo este dinero que debería haber sido dedicado a para construir escuelas, hospitales y darle agua limpia a la población , ha sido dedicado a construir túneles de guerra, comprar armas, desarrollar mas armamentos y todo con la intención de destruir a Israel.

Es muy difícil para una persona normal entender que la envidia transformada en odio le haga perder a los seres humanos su deseo de prosperidad y auto preservación para dedicarse a la eliminación de aquel que trabaja y prospera. Pero la Torá ya lo advirtió en la historia de Isaac con los Pelishtim. Y hoy vemos más claro que nunca que no hay nada nuevo bajo el sol de Gaza.




TOLEDOT: Jacob, Esav y el ejército de Israel

En la Perashá de esta semana nos despedimos de Abraham y Sará y nos encontramos con la segunda generación del pueblo judío: Isaac y Ribqá.
Comencemos por Ribqá la esposa de Isaac, poseía las mejores virtudes morales. Practicaba el Jesed, la generosidad extrema que se manifiesta cuando al ayudar uno hace o le da al otro más de lo que a uno se le pide. En este sentido Ribqá era un clon de Abraham, el hombre que representaba el epítome de la generosidad: ayudar al otro antes o sin que lo pida.  La extrema bondad de Ribqá estaba acompañada por una gran inteligencia y una personalidad con principios muy sólidos a la hora de mantener sus convicciones. También en esto Ribqá era parecida a Abraham, que se mantuvo firme en sus principios a pesar de tener al resto del mundo en su contra. La firmeza de Ribqá se convirtió en un elemento crucial para el destino del pueblo judío. Veamos.
Isaac y Ribqá tuvieron dos hijos. Yaaqob y Esav. Yaaqob era dócil e íntegro, un hombre de su casa y bondadoso. Esav, era todo lo contrario. Adrenalina pura. Un hombre de batalla; de lucha. Un gran cazador. Y llegó el momento de elegir un heredero. No se trataba de quién heredaría los bienes materiales de Isaac, sino de algo mucho más importante: ¿Quién iba a continuar,  liderar y promover el camino y los valores de Abraham Abinu?  Y en este punto —cuál de los dos hijos era el más indicado para liderar el camino que estableció Abraham— Isaac y Ribqá ¡no estaban de acuerdo!. Para Isaac el heredero indiscutido era Esav. ¿Por qué? Porque Isaac asumía que la fe de Abraham, tan controversial, iba a ser combatida violentamente por los pueblos idólatras, y seguramente tratarían de erradicar a los descendientes de Abraham por sus ideas tan radicales. No olvidemos que la fe que practicaba Abraham, el monoteísmo, es excluyente. No se trata de afirmar «mis dioses son más poderosos que los tuyos» sino «Existe un solo Dios, y tus dioses son una farsa» . Con un mensaje ideológicamente (y políticamente) tan revolucionario,  Isaac sabía que si sus descendientes seguían firmes en la fe de Abraham iban a tener infinidad de enemigos (¡y no se equivocó!) y era necesario entonces que los portadores de esa fe supieran defenderse, luchar y pelear por sus convicciones. Esav, pensaba Isaac, poseía las virtudes ideales para defender la fe de Abraham: era un poderoso guerrero, y podría organizar y liderar un ejército (como vemos que se menciona en Vayishlaj, donde vemos que Esav lidera un ejército de 400 hombres) para defenderse de futuros enemigos.
La visión de Ribqá era diferente. El futuro sucesor de Abraham debía tener las virtudes de Abraham. El sucesor de Abraham tenía que ser: amable, sensible y generoso con los extranjeros. Más inteligente que fuerte. Y más hábil y sofisticado, que violento. Alguien que le diera prioridad al estudio, no a la caza. Y estas eran las características de  Yaakob.  El conflicto entre Isaac y su esposa se  entiende   perfectamente bien: hay que darle prioridad a  quien pueda mantener los valores de  nuestro futuro pueblo o a quien pueda defenderlo de sus futuros enemigos?
De acuerdo a Rivká, Jacob debía ser el elegido para continuar el camino de Abraham.
Esav tenía una personalidad violenta, muy necesaria para la guerra, pero incompatible con la sensibilidad de Abraham.
Analizaremos a continuación la personalidad de Esav para entender mejor por qué Rivká .
יודע ציד איש שדה . Esav, era un experto a la hora de identificar y aprovecharse de las debilidades de sus enemigos. Se especializaba en engañar a sus víctimas, animales y humanas. Era un guerrero astuto, que fijaba sus pensamientos en cómo derrotar al otro. Este talento es muy importante para la guerra, pero ¿cómo afectaría esta característica la personalidad de Esav y de sus hijos? ¿Podría un hombre dedicado a la guerra ser generoso como lo fue Abraham con los extranjeros, o podría ser diplomático con sus vecinos como lo fue Abraham con los Hititas?
למה זה לי בכורה . Esav, como todo guerrero, sentía que la próxima batalla podía ser también la última. Y por eso es que vivía el presente sin pensar en el futuro.  cuando cambió su primogenitura por un plato de lentejas, Esav demostró que estuvo dispuesto a sacrificar su porvenir para satisfacer sus necesidades inmediatas. ¿Cómo influiría esta característica de Esav a la hora de mantener el camino de Abraham? Ya que los valores de Abraham consisten en gran parte en estar dispuesto a sacrificar el presente —deseos, necesidades y apetitos—pensando en el futuro.
יש לי רב . Esav era un hombre ambicioso y materialista. Esta es una virtud muy importante para un guerrero, porque el inconformismo material es el mejor estímulo para salir a conquistar otros pueblos, hacerse con sus riquezas y así ser  invencibles. Pero esta cualidad que caracterizaba a los guerreros que se aventuraban a la conquista, ¿cómo va a afectar los valores de Abraham Abinu, donde lo más importante no es lo que tengo, poseo o conquisto? Para Abraham lo más importante no era conquistar y saquear sino darle al que tiene menos.
Mientras que Isaac veía la personalidad agresiva de Esav como la garantía para preservar la integridad física y la supervivencia del pueblo de Abraham Abinu,  Rivká dudaba de que Esav pudiera «mantener» los valores de Abraham… Y sentía que aunque Esav se comprometiera formalmente frente a sus padres a adoptar y seguir los valores de Abraham.
Para Esav ya había cruzado una línea roja: en completa oposición a lo que había enseñando Abraham, Esav había se había casado con dos mujeres de la tierra de Canaan, algo que Abraham había rechazado totalmente,  ya que los valores de esas mujeres, sus familias y sus pueblos eran completamente opuestos a los de Abraham Abinu.
Ya’aqob, a diferencia de Esav, era un hombre bondadoso y generoso. Para Ya’aqob el futuro era más importante que el presente. Y lo material debía servir un propósito más allá de sí mismo. Para Ribqá , Ya’aqob era el heredero natural del camino de Abraham.
Como le ocurre a muchos padres, Isaac no veía los defectos de Esav, y como ya había sufrido ataques y provocaciones de los Filisteos quería que su pueblo fuese liderado por aquel de sus hijos que fuese el mejor guerrero. Pero Ribká, con su inteligencia y su sabiduría de mujer y madre, sabía muy bien que Esav no era el candidato más adecuado.
  y al final de la historia, vemos que Isaac reconoció que su esposa tenía razón. Y mandó a Ya’aqob a tomar una esposa de la familia de Abraham.
Esta decisión crucial de Ribqá, directa o indirectamente, influyó en la naturaleza y el carácter del pueblo judío: nunca nos destacamos por ser los temibles conquistadores, como fueron los hunos, los mongoles o los vikingos. Y lo que es más: el precio que tuvimos que pagar por esta falta de agresividad y fortaleza militar fue muy alto.  Los judíos siempre hablamos de paz, no de conquistas. No disfrutamos ni del derramamiento de sangre ni de la muerte de nuestros enemigos.  En este sentido somos las víctimas perfectas, porque somos fácilmente abusables.
Hoy B»H tenemos Medinat Israel, y por fin llegamos a un balance donde contamos con un poderosísimo ejército para defendernos y B»H   cada vez hay más estudio de Torá y observancia religiosa.
Nuestra supervivencia como pueblo de Israel es la prueba de que Ribqá NO se equivocó.



JAYE SARA: ¿Cómo ganarse el respeto de aquellos que profesan otra religión?

En la Parasha de esta semana encontramos a Abraham, nuestro primer patriarca, en una larga conversación con los Hititas, uno de los pueblos que habitaban en esos días la tierra de Canaán. Abraham quiere adquirir de ellos un terreno en Qiryat Arba, Hebrón, para enterrar a Sara, su esposa, quien había fallecido recientemente.

MONOTEISMO Y ANTISEMITISMO
En esta negociación entre Abraham y los hititas, vemos que los líderes de esta nación pagana (y muy violenta) trataron a Abraham con gran respeto. Además, se dirigen a Abraham como «Nasi Eloqim», «Un representante de Dios entre nosotros». Esto es muy extraño ya que los paganos no eran conocidos por tener una mentalidad abierta sobre otros «dioses». Los dioses mitológicos competían entre sí para demostrar su supremacía. Y Abraham no solo practicaba una religión diferente, su religión era «monoteísta», lo que significa que negaba la existencia de  otros dioses. En otras palabras, mientras otras personas proclamaban: «Mis dioses son más poderosos que tus dioses «, la religión de Abraham sostenía que:» Tus dioses, simplemente, no existen «. Esto debería haber sido considerado por los hititas como una ofensa. Y supongo que sabían que Abraham era un «monoteísta militante», un ¡iconoclasta ¡que había destruido los ídolos de su propio padre! Por esta misma razón, por sus creencias monoteístas; los judíos fuimos odiados, perseguidos y vistos como cerrados o arrogantes por siglos.
Abraham era diferente de los paganos incluso en el plano físico. Ya que había sido circuncidado. Algo más para distinguirlo.
En aquellos tiempos no había tolerancia religiosa. Vimos, por ejemplo, en el caso de Yosef y sus hermanos en Egipto, que los egipcios no comían en la misma mesa con los judíos, porque consideraban que su dieta -carne- era algo abominable.
¿Cómo fue entonces que Abraham, siendo tan diferente a los hititas, fue respetado por ellos, y seguramente por otros pueblos de la región también?

CREENCIA o CARÁCTER
Creo que los hititas respetaban a Abraham porque Abraham era generoso, respetuoso y humilde.

1. GENEROSIDAD: Abraham, quien era visto por los paganos como el representante de Dios en la tierra, habría tenido todas las razones para actuar con superioridad hacia otras personas. Sería razonable para él exigir, por ejemplo, ofrendas y regalos, como sucedió con Malqi Tsedq, un sacerdote a quien Abraham le dio su diezmo. Pero Abraham, lejos de esperar que otros lo ayudaran materialmente debido a su «superioridad espiritual», se dedicaba a asistir a los demás. Se sentaba todos los días en la entrada de su famosa tienda esperando recibir a los viajeros que necesitaban sombra, pan y agua.

2. RESPETO: Dios le habló a Abraham y le prometió a él y a sus descendientes la tierra de Canaán. Pero Abraham nunca se comportó arrogantemente frente a los habitantes de Canaán. Su fe incondicional en HaShem podría haberlo llevado a decirles a los paganos que habitaban la tierra: «Esta tierra será mía». Abraham los trató con dignidad y honor. Abraham representaba el epítome de este tipo de nobleza obliga , «cuanto más cerca estás de Dios, más debes respetar y mostrar deferencia a aquellos que son menos religiosos que tú».

3. HUMILDAD: la humildad de Abraham se vuelve mucho más evidente cuando comparamos a Abraham, como lo hicieron nuestros Sabios, con Bil’am. Bil’am era un profeta pagano. HaShem se comunicaba con Bil’am, como lo hizo con Abraham. Pero este privilegio, en lugar de hacer que Bil’am sea más humilde, hizo que Bil’am mirara a todas las demás personas con desdén. Bil’am se dijo a sí mismo: Si Dios habla conmigo ¿quién puede ser comparado conmigo? La arrogancia de Bil’am lo hizo comportarse con desprecio hacia los demás. No estaba dispuesto a ayudar a nadie, a menos que viera algún beneficio material en retribución. Era exigente y ambicioso. Y todo esto por su «superioridad espiritual».

IMITANDO A DIOS
Aunque Abraham tenía ideas diferentes, que él sabía que eran «superiores» a las personas que vivían a su alrededor, Abraham era generoso, respetuoso y estaba dispuesto a ayudar a cualquiera que lo necesitara. Abraham incluso le pidió a Dios que perdonara la vida de las personas que eran espiritualmente y moralmente inferiores a él: la gente de Sodoma y Gomorra. Abraham trataba a todos con respeto y deferencia, independientemente de la fe que profesaran.

Es por eso que Abraham no tuvo enemigos y nunca fue juzgado negativamente por sus diferentes creencias. Por el contrario. Debido a su excelente comportamiento hacia los demás, Abraham se convirtió en una inspiración para otras personas: nuestro patriarca Abraham fue verdaderamente el INFLUENCER más grande de la historia. Y le enseño al mundo cómo identificar al único y verdadero Dios.