Cuando todos éramos persas

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La Torá da un recuento exacto de las sumas y cantidades de oro, plata y cobre donados para la construcción del Tabernáculo, así como los elementos y materiales de construcción utilizados.
La Torá describe entonces el efod o chaleco invertido que viste el Cohén Gadol y sus tirantes, ajustados con tachuelas de piedras preciosas. Se produce también el Jóshen Mishpat que viste el Sumo Sacerdote sobre su pecho, con sus 4 filas de 3 piedras preciosas por fila . Cada una de estas piedras contiene los nombres de las 12 Tribus de Israel.
Las ropas sacerdotales también incluyen al me’il o un manto de color violeta con campanas de oro que viste el Sumo Sacerdote, y el Tzitz, o banda de oro que usa en su frente. La Torá también describe las vestiduras que usaban los sacerdotes regulares: túnicas, turbantes, fajas y pantalones. Así la construcción del Tabernáculo ha concluido. Los artesanos llevan todo a Moshé para una inspección final. Moshé inspecciona toda la obra y ratifica que se había hecho exactamente según las instrucciones Divinas. Moshé bendice a los artesanos y trabajadores.
Dios le indica a Moshé que debía erigir el Mishkán el primero de Nisán. Dios también indica que todos los elementos, artefactos y objetos del Tabernáculo deben ser llevados a sus lugares apropiados y dene ser ungidos con aceite para consagrarlos como objetos de culto Divino. Moshé también debe vestir a su hermano Aharón y a sus hijos con las ropas sacerdotales, y deben ser ungidos con el aceite. Cuando Moshé termina todo esto una Nube de Gloria, que indica la Presencia Divina, se manifestó en el Tabernáculo. Esta misma nube también sirvió como guía para los judíos durante su travesía en el desierto: cuando la nube se desplazaba, el pueblo la seguía, hasta que la nube se detenía y entonces el pueblo montaba allí su campamento hasta que la nube se desplazara nuevamente.

La adicción a los dispositivos electrónicos es una preocupación creciente en nuestra sociedad. Porque nunca nos separamos de ellos. Cuando terminamos nuestro trabajo y volvemos a casa para relajarnos, seguimos conectados a nuestras computadores, cables, y Wi-Fi. Los teléfonos celulares son particularmente problemáticos, especialmente para los niños y adolescentes. Los maestros no saben qué hacer para controlar su uso. Muchos padres ya se han rendido, y un día se dan cuanta que sus pequeños hijos prefieran tener un iPhone en sus manos que darle la mano a su padres. El síndrome de «ansiedad por separación» que en el pasado reciente se refería al miedo de separarse de los padres, se ha convertido hoy en el pánico que sienten los adolescentes cuando no tienen sus teléfonos celulares a su alcance.
Poder desconectarse de esta adicción es hoy más importante que nunca. Pero parece que nadie sabe cómo hacerlo, excepto por el pueblo judío.En la primera parte de esta Parashá, la Torá nos habla sobre el “descanso sabático”. El Shabbat es un regalo Divino cuya relevancia no es moderna: es eterna. Milagrosamente, no tengo otra manera de explicarlo, el significado del Shabbat siempre se fue transformando, se fue adaptando, a lo que más necesitamos en esos momentos. En los tiempos de esclavitud, cuando salimos de Egipto, el Shabbat nos ayudaba a sentirnos libres y experimentar el descanso que por generaciones no tuvimos. En tiempos difíciles, en el exilio, el reposo sabático fue un refugio emocional, un espacio familiar, una identidad comunitaria, una isla de paz. En tiempos de pobreza, la mesa de Shabbat con sus “dos” panes obligatorios nos ayudó a recuperar el sentido de la dignidad.
En los tiempos modernos, el Shabbat una vez más revela su mágica relevancia. Al punto que a mí me hace pensar que el Shabbat NUNCA fue más necesario que en 2023. Durante un poco más de 24 horas, desde el viernes por la tarde hasta el sábado por la noche, se suspende todo contacto con el mundo electrónico. En Shabbat, re-aprendemos a disfrutar de los verdaderos placeres del mundo real. Nos sentamos a conversar, ¡no a chatear! con nuestras queridas familias. No escuchamos música digital: cantamos junto a nuestros hijos. Hablamos de Torá sin la intervención de Alexa o Siri: nuestros hijos no escuchan un podcast, sino palabras que salen desde pulmones humanos y cuerdas vocales.
Las imágenes de nuestra familia alrededor de la mesa de Shabbat, no van a ser compartidas en chat de la familia ni van a terminar en una nube virtual: serán almacenadas en el corazón de nuestros hijos y crearán las memorias que se convertirán en identidad. Y en sentimientos que unirán padres e hijos por generaciones. El Shabbat nos invita a practicar la desconexión con el mundo virtual para construir una familia real. Nunca fue tan necesario.
SHABBAT SHALO
רבי יעקב שׂשׂפורטשׂ (ה’ש”ע, 1610 – ה’תנ”ח, 1698) היה רב ותלמיד חכם, מגדולי ומראשוני הלוחמים בשבתאות.
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נולד לרבי אהרן באוראן, אלג’יריה למשפחה מצאצאי הרמב”ן.[1] בגיל שמונה עשרה נבחר לכהן כדיין בקהילת תלמסאן באלג’יריה, ובגיל 24 נבחר לכהן כרבה של עיר זו, ושל קהילות נוספות בצפון אפריקה. נרדף על ידי הממשל הספרדי והוכנס לכלא. עקב זאת עזב את אלג’יריה למרוקו, והתיישב שם בסאלי. מפחד הכנופיות והשלטון המושחת ברח להולנד הליברלית, והתיישב באמסטרדם בערך בשנת תי”א (1651). בשנת תי”ב (1652) הדפיס את ספרו “תולדות יעקב”, מפתח הפסוקים לתלמוד הירושלמי. בתחילת שנת תט”ז (1656) היה בין חברי המשלחת של ר’ מנשה בן ישראל לאוליבר קרומוול בלונדון כדי לבקש ממנו רשות ליישב יהודים באנגליה. מפעם לפעם חזר לצפון אפריקה, ושלוש שנים אחר כך נשלח בשליחות דיפלומטית מטעם מלך מרוקו למלך ספרד. בשנת תכ”ד (1664) התמנה לרב בלונדון, אך שנתיים אחר כך עזב להמבורג עקב מחלת הדבר שהשתוללה בשנת 1666. בשנים ה’תל”ח-הת”ם שהה בליוורנו, ובדצמבר 1680 הסתכסך עם הקהילה ורבניה.[2]
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בשנת תמ”ד (1684) חזר לאמסטרדם, שם עמד בראש ישיבת “עץ חיים” ולאחר פטירת הרב יצחק אבוהב דה-פונסיקה מילא את מקומו ברבנות עדת הספרדים. נפטר באמסטרדם, בד’ באייר תנ”ח (1698) ונקבר בבית הקברות הפורטוגזי בית חיים באודרקרק שליד אמסטרדם ומצבתו נשארה שלמה עד היום. את מקומו ברבנות הקהילה מילא רבי שלמה די אוליוירה.
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סביב שנת תכ”ו, החלה תנועת המשיחיות של שבתי צבי לקנות אחיזה אצל נפשות מתרבות והולכות, והוא עמל בכל כוחו לשכנע את ההמונים לא לנהות אחרי “מצג השווא”, כהגדרתו, של שבתי צבי. בספרו הגדול “ציצת נובל צבי” (ד’ חלקים), אותו השלים בהמבורג בשנת תל”ג (1673), הוא פורס את כל המאורעות הקשורים בשבתי צבי, אך הספר לא נדפס בחייו, ואף לאחר מכן, עד לשנות ה-50 של המאה ה-20, לא נדפס בשלמותו. קיצור מהספר, תחת השם “קיצור ציצת נובל צבי” (נערך על ידי היעב”ץ) יצא בשנת תצ”ז (1737) ביחד עם ספר השו”ת שלו, “אוהל יעקב”.
יש הטוענים שהאגרות נגד שבתי צבי שהדפיס בספרו היו חריפות בהרבה מהאגרות ששלח בפועל, ושבדיעבד ניסה ששפורטש להעלים את העובדה שבמשך תקופה מסוימת היה יחסו לשבתאות אמביוולנטי[3]. אין גם להוציא מכלל אפשרות, שבאגרות, אותן שלח בפועל, חשש להביע את דעותיו התקיפות כנגד השבתאות, שהייתה אז נחלת רוב הקהילה, ואנשים שהתנגדו לה סבלו רבות.
יחסו החריף והמתנצח בא לידי ביטוי גם במשא ומתן הלכתי, ובמכתב לרבי שאול מורטירה הוא כתב: “אף שתראה אותי דופק על שעריך בידיים עסקניות ובכתיבה תמה, לא בעבור כבודי כי אם בעבור כבוד תורת אלוקינו לגלות האמת, כאשר דרכי עם כל גדולי ורבני הגלילות אשר עמי ימתיקו סודם בכתב ובעל פה, וכתביהם מארץ מרחקים לשאול דעתי” (אוהל יעקב דף י”א עמוד ב). דבריו היו בעיניו כאמת מוחלטת שאין לערער אחריה.
וְהָאִ֥ישׁ מֹשֶׁ֖ה עָנָ֣ו מְאֹ֑ד מִכֹּל֙ הָֽאָדָ֔ם אֲשֶׁ֖ר עַל־פְּנֵ֥י הָאֲדָמָֽה
¿DE QUÉ ESTÁN HECHOS LOS HÉROES JUDIOS?
Los pueblos de la antigüedad no exaltaban las virtudes morales de su heroes, como la integridad personal o la humildad. Las civilizaciones antiguas admiraban el poder físico de sus líderes, como en el caso de Hércules, o su ingenio militar, como Alejandro Magno, o su astucia para engañar al enemigo, como Hermes. La humildad nunca fue vista como una virtud por los paganos. Por el contrario, la humildad se asociaba con la debilidad. La Torá, sin embargo, no enfatiza la fuerza militar o el poder físico nuestros líderes: el buen líder judío —como el rey David, por ejemplo— es aquel atribuye la victoria en el campo de batalla, en última instancia, a Dios.
EL GENERAL MOSHÉ
Esta es la razón por la cual muy pocas personas recuerdan que Moshé fue un poderoso líder militar y que derrotó a sus multiples enemigos:
Moshé enfrentó al Faraón, el hombre más poderoso del mundo en ese momento y llevó de la esclavitud a la libertad a tres millones de personas.
Moshé también lideró y triunfó en las gloriosas batallas contra Sijón y ‘Og en trans-jordania. Mientras que otros pueblos y culturas harían culto a Moshé por su proezas militares, lo que la Torá destaca no de él no son su victorias militares ni su habilidad política, sino su carácter y su personalidad. Particularmente, su humildad. ¿Qué es la humildad de un líder judío? ¿Y por qué es tan importante?
TORÁ Y POLÍTICA
Un líder puede tener dos tipos de objetivos: sus aspiraciones públicas y sus objetivos personales. Las aspiraciones públicas consisten en lo que el líder quiere hacer por el bien de su comunidad, su pueblo o su nación. Las aspiraciones personales consisten en lo que el líder quiere hacer para su beneficio personal: su riqueza, su imagen y su prestigio. A veces estas dos dimensiones coexisten armoniosamente. Y otras veces, estas dimensiones se vuelven inversamente proporcionales. En este último caso, cuando el principal objetivo de un líder político es su beneficio personal, el líder estará dispuesto a sacrificar el bien de su comunidad o su país para alcanzar sus objetivos personales. Hay muchos ejemplos de este tipo de liderazgo: ayer , hoy y mañana. Lo que no hay es muchos ejemplos de situaciones inversas, es decir: cuando un líder está dispuesto a sacrificar sus aspiraciones personales, su honor, sus bienes y hasta su dignidad personal por el bien de su pueblo.
Es por eso que Moshé era un líder excepcional.
Veamos ahora algunos ejemplos del liderazgo de Moshé Rabbenu para descubrir este aspecto de su vida.
EL BECERRO DE ORO
Moshé reacciona con indignación cuando desciende del monte Sinaí y ve al pueblo judío adorando al becerro de oro. Habían reemplazado a Dios con un ídolo egipcio y lo estaban adorando. La ira de Moshé en ese momento fue tan severa que rompió las Tablas.
LA GENTE SE QUEJA
En la Parashá de esta semana, beha’alotekha, cuando el pueblo se queja diciendo con insolencia que “solo tenían el maná para comer en el desierto” y comienzan a decir en voz alta que extrañan lo que comían en Egipto, Moshé también se ofende (ובעיני משה רע). Recordemos que esas quejas de ingratitud estaban dirigidas hacia Dios, y no hacia la persona de Moshé …
MÁS QUEJAS
En el desierto, el pueblo nuevamente se quejó y manifestó su profunda falta de apreciación hacia Dios«¿Por qué Dios nos sacó de Egipto y nos trajo a este desierto? ¿Para hacernos morir de sed y hambre?” Moshé se ofendió y llamó al pueblo de Israel “rebeldes” (שמעו נא המורים).
En estos tres casos en los que Moshé reacciona con enojo y se ofende hay algo en común: las quejas no están dirigidas hacia Moshé; el pueblo se estaba comportando con desagradecimiento hacia Dios.
Ahora que vemos que Moshé es capaz de reaccionar y ofenderse en estas situaciones veamos otro tipo de casos que normalmente hubieran merecido una reacción por lo menos similar, si no mayor, de parte de Moshé.
COMPETENCIA RABINICA
En la Parashá de esta semana, dos individuos, Eldad y Medad, estaban profetizando en el campamento de Israel. «Profetizar» era una prerrogativa exclusiva de Moshé, hasta ese entonces. Este aparente desafío al liderazgo espiritual de Moshé, una afrenta personal, fue notado por Yehoshua, quien inmediatamente informa a Moshé y le propone neutralizar a estos dos hombres que le hacían la competencia» a Moshé. ¿Cuál fue la respuesta de Moshé a Yehoshua? (Bamidbar 11:29): «Y Moisés respondió (a Yehoshua): ¿Acaso estás celoso por mí? [yo no me ofendo. Es más:] ¡Ojalá todo el pueblo de Dios se volviera profeta!
OFENSAS PERSONALES
En otro episodio, también en nuestra Parashá (Bamidbar 12: 1-2), «Miriam y Aharón hablan en contra de Moshé…». En esta ocasión, nuevamente, Moshé no se enoja, no se ofende, no reacciona. No hay celos ni reproches ni contraataques. Moshé lo deja pasar y permanece en silencio.
¿Y POR QUE?
Moshé tiene un mecanismo de defensa emocional selectivo. Muy distinto, opuesto, al que tenemos los seres humanos normales. Moshé se «ofende» y reacciona, y no lo deja pasar cuando se trata de defender el honor Divino. Moshé se preocupa apasionadamente por la causa y el honor de Dios. SU MAYOR AMBICIÓN Y DESEO ES QUE EL PUEBLO DE ISRAEL SE COMPORTE COMO EL PUEBLO DE DIOS. Y esa aspiración de Moshé, se transformó en la «única» que merece ser defendida.
Por eso, cuando se trata de temas personales, que afectan su propio honor, Moshé no se molesta ni se ofende, ni actúa con arrogancia, PARA MOSHÉ LAS ASPIRACIONES PERSONALES SON UNA DISTRACCION DE LAS ASPIRACIONES QUE TIENE COMO LIDER: EL BIEN DE SU PUEBLO!
La “Humildad” de un líder judío se manifiesta cuando ese líder se despreocupa por su ego y sus aspiraciones personales.
Por eso la Torá dice en la Parashá de esta semana acerca de Moshé :
Y Moshé, el líder [del pueblo judío], era extremadamente humilde, más [humilde] que cualquier otro ser humano [que habita] en la faz de la tierra
Bamidbar 12:3

VAYAQHEL
Nuestra Parashá comienza con un importante recordatorio acerca de la observancia del Shabbat, indicando que incluso la construcción del Tabernáculo, Mishkán debe ser suspendida el séptimo día. Luego la Torá continúa con la descripción del Mishkán dando a entender que el pueblo ha sido perdonado por Dios del pecado del becerro de oro, gracias a la intervención de Moshé. La Torá menciona todos los materiales necesarios para construir el Tabernáculo y una lista de todas las partes del Tabernáculo y las vestiduras sacerdotales que se iban a realizar. Los hombres y las mujeres donaron generosamente todos los materiales o la labor que había solicitado Moshé.
Moshé anuncia que Dios ha elegido e inspirado a Betzalel y Aholiab para servir como ejecutores del proyecto de construcción del Tabernáculo, y les transfiere todos los materiales donados. El pueblo sigue donando generosamente, hasta que los artesanos le informaron a Moshé que los materiales que ya tenían eran más que suficientes para completar su tarea. Moshé anuncia al pueblo que se suspende la donación de materiales ya que hay un superavit. Los trabajadores comienzan su trabajo. Se ensamblan las cortinas del Tabernáculo, sus paneles, sus zócalos, y las cortinas que cubren la entrada al Santuario principal y que separaba el Qodesh — donde esta la Menorá, la Mesa de ofrendas (no-animales), el Altar del Incienso— del Qodesh haQodashim donde está el Arca del pacto que contiene las Tablas de la Ley.
La Torá describe ahora la construcción de la Menorá (el candelabro) y el Altar del Incienso. También se preparan el aceite de la unción y el incienso. La descripción del Tabernáculo sigue con la construcción del Altar exterior —donde se ofrecían los sacrificios animales— la fuente de cobre donde los Cohanim lavarán sus pies y sus manos; las cortinas que rodeaban el Tabernáculo y las vigas y ganchos que las sostenían.
PEQUDE
La Torá da un recuento exacto de las sumas y cantidades de oro, plata y cobre donados para la construcción del Tabernáculo, así como los elementos y materiales de construcción utilizados.
La Torá describe entonces el efod o chaleco invertido que viste el Cohén Gadol y sus tirantes, ajustados con tachuelas de piedras preciosas. Se produce también el Joshén Mishpat que viste el Sumo Sacerdote sobre su pecho, con sus 4 filas de 3 piedras preciosas por fila . Cada una de estas piedras contiene los nombres de las 12 Tribus de Israel.
Las ropas sacerdotales también incluyen al me’il o un manto de color violeta con campanas de oro que viste el Sumo Sacerdote, y el Tzitz, o banda de oro que usa en su frente. La Torá también describe las vestiduras que usaban los sacerdotes regulares: túnicas, turbantes, fajas y pantalones. Así la construcción del Tabernáculo ha concluido. Los artesanos llevan todo a Moshé para una inspección final. Moshé inspecciona toda la obra y ratifica que se había hecho exactamente según las instrucciones Divinas. Moshé bendice a los artesanos y trabajadores.
Dios le indica a Moshé que debía erigir el Mishkán el primero de Nisán. Dios también indica que todos los elementos, artefactos y objetos del Tabernáculo deben ser llevados a sus lugares apropiados y dene ser ungidos con aceite para consagrarlos como objetos de culto Divino. Moshé también debe vestir a su hermano Aharón y a sus hijos con las ropas sacerdotales, y deben ser ungidos con el aceite. Cuando Moshé termina todo esto una Nube de Gloria, que indica la Presencia Divina, se manifestó en el Tabernáculo. Esta misma nube también sirvió como guía para los judíos durante su travesía en el desierto: cuando la nube se desplazaba, el pueblo la seguía, hasta que la nube se detenía y entonces el pueblo montaba allí su campamento hasta que la nube se desplazara nuevamente.

נקהלו ועמוד על נפשם
El 13 de Adar del año 474 a. C., en el año doce de Jerjes, el reinado del rey Ajashverosh, fue probablemente el día más crucial en la historia judía. En ese día, se llevaría a cabo el decreto de Hamán. El edicto real indicaba que “quien matara a un judío en todo el Imperio Persa no sería procesado por ningún delito y podría quedarse con las posesiones de la víctima”. La policía imperial no intervendría. Los encargados de hacer cumplir la ley permitirían “zonas libres” para que estos delitos ocurran sin su interferencia. Gracias a esta impunidad legal y al irresistible incentivo económico de los ejecutores, este decreto habría significado el fin del pueblo judío.
Pero providencialmente, y gracias a la audaz actuación de la reina Ester, se evitó la sentencia del exterminio colectivo. El rey Ajashverosh, esta vez instado por Mordejai y Ester, firmó un segundo decreto. Este decreto no podía cancelar el anterior porque los edictos del Rey no podían suspenderse, revocarse o modificarse de acuerdo con las leyes del Imperio Persa. El segundo decreto, por tanto, permitía a los judíos portar armas, contraatacar y defenderse. Sin consecuencias legales si mataban a alguien en el proceso. También en este caso la policía y el ejército persa se mantendrían al margen del conflicto.
La pregunta era: ¿cómo se desarrollaron los acontecimientos cuando llegó el 13 de Adar? ¿Cómo nos defendimos? Nuestros enemigos probablemente eran más numerosos que nosotros y probablemente estaban mejor armados y entrenados en la violencia. ¿Cómo logramos contraatacar? La Meguilá dice claramente נקהלו ועמוד על נפשם “Los judíos del imperio se unieron y defendieron sus vidas”. Todos los judíos del Imperio Persa se unieron y colaboraron para luchar contra el enemigo. Nos dimos cuenta de que aunque no éramos más fuertes, estábamos más organizados que el enemigo, y así pudimos vencerlo.
Imagínense un pueblo en Turquía con 1.000 judíos y a pocos kilómetros, un pueblo en la frontera con Siria con sólo 10 judíos, que habrían sido un blanco fácil para los enemigos antisemitas. Normalmente, no había colaboración entre las dos comunidades judías. Pero en Purim, decidimos unirnos נקהלו y defendernos unos a otros: la comunidad en Turquía envió una delegación de 100 judíos armados para defender a sus 10 hermanos en la ciudad siria. Nos dimos cuenta de que si nos uníamos y nos ayudábamos, podíamos vencer al enemigo antisemita, y eso fue lo que pasó. Las comunidades judías de todo el mundo se movilizaron y enviaron protección, alimentos y recursos a otras comunidades que no eran tan fuertes. Todas las comunidades judías del mundo actuaron, quizás por primera vez, como una sola comunidad. De ahí el énfasis de la Meguilá en la palabra “ve’niqhalu”, los judíos actuaron y colaboraron unos con otros como un ‘qahal’, es decir, como una misma congregación.
Es por eso que en el día de Purim, todas las mitsvot que hacemos giran en torno a la idea de “niqhalu”. Damos dinero a los pobres recordándonos que, tal como lo hicimos en el pasado, debemos seguir ayudando y colaborando con nuestros hermanos judíos de menos recursos. Y por otro lado, intercambiamos regalos, tal vez representando la gratitud a nuestros hermanos judíos por habernos ayudado en el pasado y recordando que a pesar de nuestras posibles divisiones, cuando estamos en una situación difícil, podemos confiar y contar con la fraternidad de unos con los otros.
Inspirado en el Dibre Tora de mis hijos en el Family Chat de ayer

אמר רבי יהושע בן לוי לבניו: הזהרו בזקן ששכח תלמודו מחמת אונסו, שלוחות ושברי
לוחות מונחים בארון
ברכות דף ח
En la Parashá de esta semana el pueblo de Israel protagoniza un terrible pecado y uno de los eventos más estremecedores de su historia: la adoración del becerro de oro. Todo esto ocurría mientras Moshé (Moises) estaba ausente recibiendo de Dios las Tablas de la Ley. Cuando Moises desciende del Monte y ve al pueblo completamente descontrolado y adorando a un ídolo egipcio, tiró las Tablas de la Ley y las rompió. Hay mucho, muchísimo, para analizar de todo lo que ocurrió alrededor de este desafortunado evento. Pero quisiera concentrarme hoy en un punto aparente marginal, pero con una gran enseñanza moral para todos nosotros. Como ya sabemos, más tarde Moisés recibió una nueva «copia» de las Tablas de la Ley, que las colocó en el Arca de la Alianza (Aron haBerit). Y la pregunta es: ¿qué pasó con las primeras Tablas, con esos pequeños trozos de las primeras tablas rotas? Nuestros rabinos explican que los restos de las tablas rotas ¡no fueron enterrados! Moshé las recogió y las depositó en el Arca de la Alianza junto con las nuevas tablas. ¿Por qué? Porque las tablas de la ley rotas son un permanente testimonio para que el pueblo judío nunca olvide su pasado, que atesore esas lecciones y aprenda de ellas para su presente y su futuro.
Un famoso rabino del Talmud, el rabino Yehoshua ben Levi, nos enseñó una lección maravillosa inspirado en el hecho de que las tablas no fueron enterradas. “debemos respetar a un anciano que perdió su memoria, y concederle el mismo respeto que tenía cuando su memoria estaba intacta”. No podemos “enterrar” el pasado de una persona, hacerlo desparecer. El presente es importante, pero lo que pasó no debe ser suprimido. Las malas experiencias del pasado, cerradas, dentro del Arca, las cargamos con nosotros como un tesoro. Esta interpretación de rabbi Yehoshua abre la puerta para que mas allá de las piedras podamos extender la idea de tablas Rotas a un nivel humano. Nuestros errores o nuestros dolores, no tienen que estar allí en la superficie de la conciencia, condicionando nuestra felicidad presente. Pero por otro lado, son una parte de nuestro pasado que no debemos enterrar.
Un par de ejemplos.
Muchas veces he tratado que ayudar a individuos que estaban destruyendo sus vidas por su adicción al alcohol. Se negaban a recibir ayuda profesional. Y si bien creo que hice lo posible por ayudar, siempre he sentido que mi asistencia no era suficiente. ¿Por qué? Porque gracias a Dios, no disfruto del alcohol. No sé, ni entiendo hasta al final, esa terrible adicción. Pero tengo un amigo que siempre se ofrece a asistir en estos casos, y su ayuda, sin excepción, resultó ser muy, muy efectiva. Mi amigo no es un psicólogo profesional ni un trabajador social. Es un ex alcohólico. Un hombre que tocó fondo, que perdió todo lo que tenía y amaba, y tuvo que empezar su vida de nuevo. Y ahora, feliz y totalmente recuperado, decidió no enterrar sus «Tablas rotas”. Las lleva siempre con él, en su Arca mental privada, como un recordatorio permanente de lo que tiene que evitar y para ayudar a los demás.
Todos tenemos nuestras tablas rotas. Errores que cometimos o tragedias que sufrimos. En abril de 2016, unas pocas semanas antes de Pésaj, recibí la devastadora noticia de que tenía cáncer de colon en nivel 3. Fue sin duda la experiencia más difícil y dolorosa de mi vida. Gracias a Dios, ahora estoy muy bien. Y por lo general, evito hablar del tema. Los recuerdos de la quimioterapia, las náuseas, el dolor, la fatiga, el hospital, los mareos, los miedos y las lágrimas ya no me afectan en mi vida diaria. Están en mi Arca privada que por general permanece cerrada.
Pero hay momentos en los que abro el Arca y resucito mis tablas rotas. ¿Cuándo? Cuando un miembro de la comunidad, un amigo o un desconocido me cuenta que ha sido diagnosticado con cáncer. En esos momentos, abro el Arca de mi corazón, literalmente, y muestro la cicatriz del «port» de la quimioterapia. Esa cicatriz, una pequeña pero permanente mancha morada en mi pecho, representa mis Tablas rotas. Y cuando alguien que está sentado frente a mí reconoce esas tablas, la conversación se transforma, porque mi interlocutor sabe ahora que yo realmente entiendo por lo que está pasando. Y le ayuda a abrirse y a tener más esperanza. Antes de que yo tuviera cáncer, cuando no tenía esas tablas rotas en mi privilegiada vida, trataba de ayudar o empatizar con los que sufrían, pero no era lo mismo. Mi cicatriz morada se ha transformado en un irremplazable instrumento de gran ayuda para los demás.
Y mis Tablas son también como mi propio MODE ANI personalizado, un permanente recordatorio de que estar vivo es un privilegio por el cual siempre debo agradecer a mi Creador.
Todos nosotros, especialmente los que ya vivimos una buena parte de nuestras vidas, cargamos con cicatrices emocionales o físicas, tablas rotas que llevamos en nuestras arcas privadas. No dejemos que interfieran con disfrutar el presente, ¡pero no las enterremos! Tenemos que atesorarlas y de vez en cuando abrir el Arca y usarlas, para ayudar los demás o a nosotros mismos.
SHABBAT SHALOM

“El tránsito al judaísmo por parte del presidente [Milei], implica un incomprensible volverse atrás. Es razonable que un judío se haga cristiano, no al revés. …. El judaísmo talmúdico ha aspirado a dominar el mundo: una realización secular y tergiversada de la vocación prometida a Abraham y a su descendencia. …. Con todo respeto, es probable que, así como no comprendió el ser cristiano, tampoco comprenda el ser judío…. me ofrezco para conversar con el presidente sobre el tema religioso. Una persona inteligente como él podría comprender el universo doctrinal del catolicismo y revisar su inclinación al judaísmo.
Extractos del artículo “La apostasia presidencial ” por Hector Aguer, ex arzobispo de La Plata, Buenos Aires, ARGENTINA
Ver articulo completo aquí (https://infovaticana.com/blogs/cigona/importante-articulo-del-arzobispo-emerito-aguer/)
ANTISEMITISMO SIN QUERER
Hace unos días, en uno de los numerosos chats en los que participo, recibí un artículo escrito por el ex-arzobispo de La Plata, Héctor Aguer . El arzobispo emerito se refiere allí a la “incomprensible” transición religiosa del presidente argentino Javier Milei desde el catolicismo, la religión de su niñez, hacia el judaísmo. Mis amigos me lo mandaron como un ejemplo más del antisemtismo en los medios. Yo me niego a catalogarlo así. Para ser más claros: no hay duda de que a este arzobispo no le simpatiza el judaísmo. No hay duda de que repite insensateces antisemitas como que el Talmud aspira que los judíos dominen el mundo, lo cual me hace pensar que Aguer no descree del infame “plan andina”, pero más allá de esas necedades, Aguer se enfoca más en las doctrinas teológicas de su propia fe.
El principio número uno del cristianismo —su razón de existencia— es que la iglesia vino a reemplazar al judaísmo. Que la Torá —que tanto admira Milei— ya caducó. La iglesia se proclamó como “el nuevo pueblo de Dios”, literalmente: el nuevo Israel, y creó un update de la Torá: el Nuevo Testamento, que cancela al antiguo testamento en el plano práctico, y deja sin validez todos sus mandamientos. El plan funcionó. Excepto por un pequeño detalle: los judíos, los supuestamente remplazados, ¡NO desaparecieron del mapa! Se resistían a desaparecer. La iglesia, por su lado, hizo todo lo posible para que esto sucediera: los demonizó, los humilló, los exilió, los persiguió, y trató de convertirlos por la fuerza. Convertir a un judío no era un ejercicio más de misionerismo universal. Convertir a un obstinado judío significaba para la iglesia un desesperado acto que legitimaba sus dogmas más básicos. Porque mientras existiera el judaísmo práctico, no cancelado y relevante, la legitimidad del reemplazante —la iglesia— quedaba en duda.
Y es por eso que la inclinación judía de Milei, es una terrible pesadilla para Aguer. Y su resentimiento “teológico” hacia lo judío, es de alguna manera, indistinguible de su sentimiento antisemita subconsciente.
MILEI Y LA TORA
El ex arzobispo expresa un “mea culpa”, ve con ojos de fracaso que el presidente de su país este considerando “involucionar” hacia el viejo judaísmo. Para el arzobispo, Milei simplemente, ¡se les escapó de las manos!. No estuvo en el radar de la iglesia argentina que no se interesó en Milei, ¡porque no pensó que iba a ganar las elecciones presidenciales! Fue un error de marketing. Y Aguer sugiere corregir este error y se ofrece gentilmente a hablar con Milei para abrirle los ojos y enseñarle al presidente que el judaísmo ya pasó.
En ningún momento se le ocurre a Aguer que Milei puede haber descubierto la relevancia de la Torá para su vida y también para su vocación de servicio público. .
¿Qué puede haber encontrado Milei en el viejo testamento?
Veamos.
A lo mejor a Milei le apasiona la historia bíblica del joven Moisés que un buen día la vio: abrió sus ojos, observó la esclavitud de su pueblo y decidió dejar la comodidad del palacio y comenzar su cruzada contra la corrupción del Faraón.
A lo mejor Milei se identifica con el Moises adulto, el líder que formuló por primera vez “las ideas de la libertad”, que llevó a su pueblo hacia su independencia política y religiosa, que enseño al mundo la transparencia en el manejo de los fondos publicos (ver aquí) y le transmitió a su pueblo una constitución Divina con 613 artículos que son la base de la ley y el orden universal, hasta el día de hoy.
Esa Torá de Moisés, que según Aguer caducó, contiene preceptos que impulsan el libre mercado, el respeto irrestricto a la propiedad privada y –un tema menos conocido– la idea de una justicia social que se basa en la solidaridad personal (tsedaká, terumot uma’asrot) sin la intermediación de un estado. Todo muy relevante para la Argentina con la que sueña Milei en 2024.
A lo mejor Milei descubrió que fueron las leyes bíblicas Noájicas las que por primera vez defendieron el derecho a la vida del feto, equiparando al aborto con el homicidio (Gen 9:6). O que la Torá atribuye el diluvio y la destrucción de la humanidad a la corrupción de los más poderosos —la casta política– que tanto condena el presidente argentino.
A lo mejor Milei admira esas leyes Noájicas que además de promover el monoteísmo, también demandan el respeto supremo a las cortes de justicia, la honestidad a rajatabla (kedé perutá), el rechazo a la inmoralidad sexual y hasta los derechos de los animales (eber min hajai), un punto que parece ser tan importante para la vida privada de Milei.
A lo mejor Milei encontró inspiración en la historia del rey Salomón, otro héroe del antiguo testamento. El joven rey rechazó la oferta Divina de riquezas y honores y le pidió al Dios de Israel que le concediera sabiduría para guiar a su pueblo. A lo que Milei, al mejor estilo talmúdico, comenta: “Sabiduría para distinguir entre el bien y el mal, coraje para elegir el bien, y templanza para persistir en ese camino”, a pesar de que todo el mundo esté en contra.
¿No será que en la antigua Torá de Moises, Milei ha encontrado la sabiduría no solo en la dimensión espiritual sino también política, algo que no abunda en el Nuevo Testamento que delega por completo la administración publica al Cesar de turno?
¿No debería estar usted contento, arzobispo Aguer, como líder espiritual, de que por fin hay un presidente que demuestra una fe inquebrantable en “las fuerzas del cielo” (una expresión no-judía), que es antiabortista, anti-woke, anticorrupción y que está determinado a eliminar la pobreza combatiendo la emisión monetaria que produce la inflación?
¿Está seguro que quiere conversar con él y revisar su inclinación al judaísmo?
¿No será usted el que no la ve?
Rab Yosef Bitton
