SHABBAT PARA

Este Shabbat se llama “Pará”,  es uno de los Shabbatot especiales antes de Pésaj. Se llama así por la lectura adicional de la Torá (maftir) que se hace en este día, tomada del Libro de  Bamidbar, capítulos 19:1-22, que detalla las leyes de la Pará Aduma (bovino pelirrojo) que debía ser sacrificada y sus cenizas se utilizaban para la purificación de que ellas personas que habían estado en contacto con un cuerpo muerto o algún otro tipo de impureza relacionada y, por lo tanto, necesitaban purificarse antes de llegar al Templo para la festividad de Pésaj.

El mandamiento de la Pará Adumá es considerado por muchos como un “joq”, un tipo de mandamiento cuya razón no la entendemos completamente,  un decreto divino más allá de la lógica humana, ya que esas mismas cenizas que purifican a alguien que está impuro , impurifican a que estaba puro.

Shabbat Pará se celebra siempre antes de que comience el mes de Nisán  y nos recuerda —incluso hoy en día— la proximidad de Pésaj y sus múltiples preparativos.

 

El Midrash (Bamidbar Rabbah, 19, 8) una historia aleccionadora:

“Un individuo no judío se acercó a Rabbán Yojanán ben Zakai y le pregunto provocativamente: “Ustedes los judíos, ¡practican magia! Traen una vaca, la degollan, la queman, toman sus cenizas la mezclan con agua, y si uno de ustedes se ha impurificado con un muerto – le echan dos o tres gotas, y le dicen: ‘Te has purificado’. ¿Qué clase de cosa es esa?

Rabán Yojanán, que conocía bien el fenómeno de los curanderos y el exorcismo, muy común entre los gentiles, le preguntó al gentil: ¿Qué hacen ustedes cuando alguien está poseído, y entra en él un espíritu de locura? El gentil respondió: ‘Traen hierbas y las queman debajo de él y le rocían agua encima, y el espíritu huye’. Le dijo Rabán Yojanán: Eso es exactamente lo que hacemos. Las gotas de agua con las cenizas de la vaca hacen huir al espíritu de impureza.

Después de que el gentil se retiró conforme con la respuesta que recibió, los discípulos dijeron a Rabán Yojanán: “Ahora, Rabí, danos la verdadera explicación (ya que en el judaísmo no creemos en el exorcismo).

Le dijo Rabán Yojanán a sus discípulos: .., ni el muerto realmente impurifica ni el agua intrínsecamente purifica, sino que el Santo, bendito Él lo ha decretado así. “Esta es una ley [arbitraria] que Yo he establecido, y no tienes permiso de transgredir Mi decreto’.

Para cada mandamiento tenemos explicaciones hermosas y convincentes. Pero al final necesitamos recordar que la razón verdadera por la cual obedecemos los mandamientos es que así lo mandó el Santo, bendito Él.  Nosotros solo somos sus soldados.




La escenografía del Seder de Pésaj

  מקימי מעפר דל מאשפת ירים אביון
    להושיבי עם נדיבים עם נדיבי עמו
“Desde el polvo, Dios levanta al pobre para sentarlo con los nobles…de su pueblo”.
Salmos (113:7-8)

EL SEDER COMO UN ESCENARIO

Una de las mitzvot más importantes de Pésaj es la celebración del Seder, una cena festiva muy especial en la que celebramos la salida de Egipto y el fin de nuestra esclavitud, y agradecemos a Dios por habernos rescatado. Durante esta cena, leemos la historia de la salida de Egipto y también realizamos ciertos rituales con el fin de recrear vivencialmente la experiencia de la esclavitud y de la libertad. Hacemos esto siguiendo la indicación de los Sabios que dijeron que durante esa noche “uno debe ‘mostrarse a sí mismo’ (es decir: actuar) como si hubiera salido de Egipto”.  El Seder de Pésaj, por esta razón, abunda en simbolismos destinados a “teatralizar” la esclavitud y la libertad. Esta es la razón por la que los rabinos indicaron que es obligatorio comer el maror, hierbas amargas, y el jaroset, una pasta marrón hecha con frutos secos que recuerda el barro que se usaba para elaborar los ladrillos que nos recuerdan el cautiverio. Y por otro lado, indicaron que durante el Seder debemos beber cuatro copas de vino para celebrar nuestra libertad.

Hay otro gesto simbólico –“teatral” si se quiere–  que representa la libertad (jerut) conocido en hebreo como hasibá, sentarse reclinados.

En las próximas líneas trataremos de entenderlo mejor.

EL TRICLINIO ROMANO

¿Cuál es el origen y la historia de esta costumbre? En la antigüedad, la gente normal, los ciudadanos o campesinos,  se sentaban a comer en el suelo. Pero a los esclavos, que en Atenas o en Roma por ejemplo constituían una gran parte de la población, no se les permitía sentarse a comer: así que comían de pie. Por otro lado, los nobles, la realeza y la aristocracia comían reclinados cómodamente en “triclinios”. Los triclinios eran sofas– de 3 a 6 muebles puestos en forma de “U”–  lo suficientemente amplios como para dar cabida a tres comensales por mueble, que se reclinaban sobre su lado izquierdo usando cojines” (ver aquí ).

Las mesas con bandejas (en hebreo qe’arot) donde se servia la comida, eran semi individuales, y como se puede ver abajo en la ilustración de un antiguo mosaico romano, estaban dentro de la “U” del triclinio.

Los triclinios se usaban especialmente en festividades o celebraciones.

Lo que también se ve en este mosaico es que los comensales comían reclinados sobre su lado izquierdo. ¿Por qué?  Los Sabios explicaron que al reclinarse sobre el lado izquierdo uno disminuye el riesgo de atragantarse, pero la razón más práctica de esta costumbre es que la mayoría de los comensales eran diestros y usaban la mano derecha para comer.

¿LIBRE O RICO?
Ahora podemos entender un poco mejor el simbolismo de la hasibá. Los Sabios del Talmud establecieron que para “mostrarnos” la noche del Seder como hombres libres debemos imitar la costumbre de los nobles y la aristocracia comiendo reclinados sobre el lado izquierdo. Así, desde el judío más pobre (que en el pasado eran la mayoría) hasta el más rico, actúan esa noche como personas “nobles”, imitando no solo la etiqueta sino también la prosperidad de la nobleza.
Los Sabios, creo, se inspiraron en el versículo de Tehilim que mencionamos al principio de este artículo que afirma que Dios eleva a los pobres de su indigencia y los hace “sentarse” junto a los nobles. Al actuar por una noche (o dos, en la diáspora) como la nobleza y la aristocracia, estamos afirmando nuestra libertad y nuestra dignidad como seres humanos.
EL TIEMPO PASA…
Con el tiempo la costumbre universal de comer en el triclinio cayó en desuso. Y algunos rabinos europeos, como el Raabán (Abraham ben Natán de Provence, Francia, 1155-1215), propusieron entonces interrumpir esta costumbre, ya que en Europa los nobles se sentaban en sillas y alrededor de una mesa como hacemos hoy, y reclinarse resultaría incómodo. Pero la gran mayoría de los rabinos insisiteron que debíamos preservar esta antigua costumbre y aclararon que si no nos reclinamos al comer la Matsá o tomar las copas de vino, no estaremos cumpliendo correctamente con nuestra obligación de comportarnos como nobles (derej jerut). Otros rabinos justificaron la readopción de esta antigua tradición reasignándola a una categoría diferente, pero muy importante en el Seder: shinui, es decir, la obligación de teatralizar durante esa noche gestos inusuales para llamar la atención de los niños, estimular sus preguntas y hacerlos quedarse hasta el final del Seder.

¿EL COMIENZO DEL FEMINISMO?

Otro tema que se discutió durante siglos es si las mujeres también tenían que reclinarse durante el Seder. El Talmud dice que no. Y esto se entiende mejor cuando tomamos en cuenta que en esa época no era parte del protocolo que las mujeres participaran del triclinio (en el mosaico romano solo se ven hombres). Sin embargo, a veces el Talmud menciona a mujeres de la aristocracia romana ishá jashubá, allegadas a la familia del emperador, que pertenecían a esta privilegiada élite y se conocían como “matronas” (matronitá en la Guemará), ver aquí. Basado en esta distinción, algunos rabinos de la Edad Media, especialmente de Europa (Tosafot, Rama, etc.) dijeron que las mujeres también deben reclinarse en el Seder, ya que todas “las esposas judías deben ser consideradas como mujeres de la aristocracia jashubot“.

¿Quién lo puede negar?

En la práctica, hoy en día se espera que tanto hombres como mujeres se reclinen al comer y participen así en igualdad de condiciones de la costumbre de la hasibá.




TSAV: No a la hipocresía religiosa

נפש כי תחטא ומעלה מעל בה’ וכחש בעמיתו בפקדון או בתשומת יד או בגזל או עשק את עמיתו
והיה כי יחטא ואשם והשיב את הגזלה אשר גזל או את העשק אשר עשק או את

Y habló HaShem a Moisés y le dijo: “Cuando alguien peque y cometa una falta engañando a su prójimo por robo o por extorsión, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, y recién entonces traerá al sacerdote su ofrenda de expiación para HaShem.

Levítico 5: 22-25

SACRIFICIO Y ARREPENTIMIENTO

La Parashá de la semana pasada y la de esta describen los qorbanot, los sacrificios y ofrendas que se ofrecían en el Mishkan o Tabernáculo, y que tenían varias funciones. Algunos eran parte del servicio diario en el Templo de Jerusalem. Otros se ofrecían durante las festividades, y algunos qorbanot eran ofrendas individuales, para agradecer a Dios o también como expiación de alguna transgresión cometida. Veamos un ejemplo de esta última categoría. La Torá describe el asham guezelot, un sacrificio que se traía cuando alguien robaba y luego se arrepentía y confesaba su falta. El sacrificio era, en este caso, el último paso de su expiación, la forma en que su falta quedaba finalmente cancelada. Hay dos puntos muy importantes sobre este qorbán que nos enseñan acerca de la altura moral del pueblo judío y de nuestra Torá.

UN BILLETE DE 100

En primer lugar, la Torá describe varias formas de robo. Además de mencionar el hurto directo, la Torá menciona, por ejemplo, el caso de alguien que encuentra algo que no le pertenece, un objeto que no se puede identificar a quién pertenece, como una moneda o un billete que uno encuentra en la calle: no hay forma de saber de quién es porque los billetes no tienen nombres, direcciones ni signos identificatorios que puedan ser usados para encontrar a su dueño. Pero hay objetos que uno sí puede identificar a quién pertenecen: por ejemplo, una billetera. Si encuentro una billetera, un celular o cualquier objeto identificable, y en lugar de procurar encontrarlo y devolverlo a su dueño me lo quedo para mí, la Torá lo considera como “robo”.

LA BICICLETA

Un segundo ejemplo es osheq, oprimir a una persona económicamente. Hay un caso muy específico que la Guemará reporta como el ejemplo más común de este tipo de opresión. Los Sabios lo describen con las palabras hebreas “LEJ VASHOB, LEJ VASHOB”, que significa, “vete (ahora) y regresa (mañana)”. Esto ocurre, por ejemplo, cuando yo le debo dinero a una persona, esa persona viene a cobrar su dinero y yo, aunque tengo el dinero para pagarle, le digo: “vete y regresa otro día”. Este acto (recuerdo que en Argentina a esta se lo llama  “bicicletear”) también requería un sacrificio expiatorio porque está clasificado por la Torá como “robo”, ya que me quedé con un dinero que no me pertenece, aunque sea temporalmente, y le “robé” tiempo a mi acreedor.

¿CÓMO NO “USAR” LA RELIGIÓN?

La Torá también aclara que el qorbán o sacrificio debía ser ofrecido solamente después de haber restituido lo que uno robó. De esta manera, la Torá afirma que el qorbán, un acto religioso, no puede reemplazar la restitución, un acto de justicia. Tal como ocurre en Yom Kippur, no puedo pretender que Dios perdone mis faltas hacia el prójimo a menos que yo primero obtenga el perdón del prójimo. En este caso, debo saldar las cuentas con la víctima de mi delito y recién después tengo derecho a buscar mi expiación religiosa. El Midrash Tanjumá dice que esta idea está formulada de manera explícita en las palabras de David haMélej, en Tehilim, Salmo 24. Allí, el rey de Israel se pregunta: מי יעלה בהר ה’ ¿Quién merece subir al monte de HaShem, y pararse en el lugar de Su santuario? Y la respuesta inmediata es נקי כפיים “Aquel cuyas manos están limpias” de robo o hurto, agrega el Midrash (Tanjumá, Parashá 1). Dios no acepta los sacrificios que vienen de los corruptos, que no se arrepienten ni tratan de hacerse cargo de sus errores o transgresiones. El sacrificio no es un soborno a HaShem. Es inaceptable y ofensivo que alguien traiga un sacrificio a Dios y pretenda el perdón Divino sin que antes obtenga el perdón humano y haya pagado por lo que robó. Nuestra Parashá, Tehilim y el Midrash apuntan a un mismo mensaje: “NO” a la hipocresía religiosa, que no era poco común en otros pueblos y religiones.




Shushán Purim y Yom haAtzmaut

En los tiempos de Ester y Mordejai los judíos de Shushán le pidieron al rey Ajashverosh (Xerxes, 486-465 sec) un día adicional para luchar contra sus enemigos. El rey concedió su petición y los judíos de Shushán lucharon el 14 de Adar y celebraron su victoria el 15 de Adar. En el capítulo 9 de Meguilat Ester se cuenta que Mordejai quiso que los judíos celebraran Purim durante 2 días seguidos, como si fuera un Yom Tob: el 14 y el 15 de Adar. Esta nueva celebración no fue aceptada.  Tal como ocurre hoy con la celebraciones de Yom haAtzmaut o de Yom Yerushalayim o la conmemoración de Yom haShoah, algunos judíos argumentaban que solo debemos celebrar las festividades mencionadas en la Torá.  

LOS YEHUDIM NO SE PONEN DE ACUERDO

Por este motivo, algunos se resistían a que Purim fuera declarado un día de festejo universal y otros, que aceptaban celebrar Purim, se negaban a festejarlo por dos días seguidos (v. 27).  ¿Por qué? Aunque el texto de la Meguilá no hace ninguna referencia directa al respecto, hay indicios de que había cierta tensión entre los judíos de Shushán y los que vivían en la tierra de Israel. ¿Cuál era el centro? ¿Cual era la capital, del mundo judío? Por un lado, Shushán era la Capital del imperio y todo lo que pasaba en el Imperio se decidía allí e influía a todos los judíos del mundo, incluyendo a los judíos de Israel. Lo que sucedió en Purim fue el mejor ejemplo. Jerusalem, por el otro lado, era solo una “pequeña” provincia del imperio persa, y a pesar de que el Segundo Bet haMiqdash estaba ya funcionando, la ciudad estaba en ruinas (esto solo cambió unos 25 o 30 años más tarde, con la llegada de Nejemiá a Yerushalayim).  

Para evitar estas tensiones y encontrar un consenso, la Meguilá cuenta (v. 29) que la reina Ester y Mordejai tuvieron que enviar un segundo edicto real (et kol hatoqef) en su noimbre donde se menciona, muy sucintamente, un acuerdo entre los judíos de Shushán y los judíos del resto del imperio (dibré shalom veemet). ¿Cuál fue este acuerdo?  

Una parte de este acuerdo esta en el texto de la Meguilá. Y la otra parte, en la Mishná,

DIBRE HATSOMOT

El versículo 31 del capitulo 9 dice: “[Y Ester escribió y envió el segundo edicto real] para establecer estos días de Purim en sus tiempos señalados, tal como lo habían establecido para ellos Mordejai el Yehudí y la reina Ester, como habían fijado para ellos y sus descendientes los tiempos de ayuno y de lamentaciones. “

De acuerdo al Rab Abraham Eben Ezra, “los ayunos” que se mencionan en este versículo no se refiere al ayuno de Ester. En realidad lo que quiere decir es que finalmente todos los judíos del imperio, incluyendo a los judíos de Israel, aceptaron celebrar Purim “de la misma forma que ya habían aceptado observar los ayunos decretados por el profeta Zejariá unos años atrás (8:19) “Así ha dicho HaShem, Dios de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo mes, se convertirán para la casa de Yehudá en gozo y alegría…”. Estos ayunos, al igual que Purim, no habían sido mencionados en la Torá, pero habían sido aceptados universalmente. La Meguilá dice que finalmente, los Yehudim aceptaron también celebrar Purim y lo compara con la observancia de estos ayunos públicos.

SHUSHAN PURIM

También menciona la Meguilá que se aceptó celebrar el segundo día de Purim. Pero, como un día de festejos alternativo, no como un día adicional.  Los judíos que vivía en pueblos y aldeas, la gran mayoría de los judíos, festejarían Purim el 14 de Adar. Mientras que los judíos que vivía en ciudades “amuralladas”, esto es ciudades que por su importancia estaban fortificadas, festejarían Purim el día 15 de Adar

Ahora bien, el segundo Bet haMiqdash ya había sido construido, aunque precariamente, por Zerubabel, pero la ciudad de Jerusalem todavía estaba en ruinas. Por eso, quedó establecido que para guardar la dignidad y el honor de Yerushalayim, que las ciudades que habían sido amuralladas en los días de Yehousha bin Nun recibirían el estatus de “ciudades amuralladas” y esto incluye, por lo tanto, a Jerusalem, ¡aunque sus murallas aun estaban en ruinas!

Desde ese entonces, en Jerusalem y en sus alrededores se lee la Meguilá y se observa Purim, el 15 de Adar. Según algunas opiniones, la ciudad de Tiberia en el norte de Israel, también se considera una ciudad amurallada. Tiberias tiene murallas, pero solo en algunas partes de la ciudad. Y el lago Kineret, una fortificación natural de la ciudad, también se considera como una de las murallas de proteción de la ciudad.




Celebrar Purim con alcohol o con Jesed

BEBIENDO CON MODERACIÓN

Una importante mitzvá que celebramos el día de Purim es el mishte, la comida festiva de Purim. Hoy, martes 7 de marzo, a media tarde, participaremos en una comida festiva o se’udat Purim. En este banquete, cantamos, nos regocijamos y expresamos nuestra gratitud a Hashem por habernos salvado del decreto de Hamán. Es costumbre servir vino en este banquete (MT Megilla 2:15) y así “brindar” por nuestra salvación. Consumir un poco más de alcohol de lo habitual está bien, pero aún debemos beber con moderación. Así, el Rosh (1250-1320) escribió en su libro “Orchot Hayim”, “[Aunque se sirva alcohol durante el banquete de Purim], no debemos emborracharnos porque emborracharse es una prohibición grave. En realidad, no hay transgresión mayor, ya que la embriaguez lleva a una persona a actuar de manera promiscua y podría incluso hacer que una persona [involuntariamente] mate a otra (pienso en los accidentes automovilísticos fatales que a veces son el resultado de la embriaguez. Y.B.) o cometa otras transgresiones [graves] similares”.

DR. MAIMÓNIDES EXPLICA LA BORRACHERA

Maimónides (1135-1204) aclara que la medida del consumo de alcohol en Purim es וירדם בשכרות “hasta que uno se sienta adormecido por los efectos del alcohol”. El alcohol con moderación hace que uno se sienta entumecido y mareado, ya que es un relajante muscular con efectos sedantes. Maimónides aclara en un contexto diferente que beber alcohol en exceso, como una manera de estimular la embriaguez, es un comportamiento inapropiado, y sus efectos pueden causar el pecado más grave en el judaísmo: “Hilul Hashem” (profanación del nombre de Dios). En Mishne Tora De’ot 5:2, escribe, “Kol hamishtaker… emborracharse es un pecado y es deplorable y hace que una persona pierda su sabiduría. Y si [un erudito de la Torá] se emborracha frente a otras personas (‘am ha’arets), ha profanado el nombre de Dios (חלל את השם)”.

LA FELICIDAD COMO RESULTADO DE CHESED

Nosotros, el pueblo judío, deberíamos sentirnos las personas más privilegiadas del mundo por haber sido elegidos por Hashem y por tener la oportunidad de estar más cerca de Él estudiando Su Torá y haciendo Su voluntad. En Purim, también celebramos que Hashem, cumpliendo Su promesa de que nunca permitirá que el pueblo judío desaparezca, nos liberó de un gran peligro. Nuestra felicidad debe provenir de esta conciencia, no del alcohol. Pero, ¿qué pasa si aún no estamos en ese nivel espiritual/intelectual y necesitamos algún estímulo externo para ser más felices? ¿Qué podemos hacer para estimular nuestra alegría en Purim? Maimónides explica que la felicidad de uno aumenta cuando hacemos algo por los demás o compartimos lo que tenemos con quienes tienen menos. En MT Megila 2:17, aclara cómo podemos ser más felices en Purim: “No hay felicidad más grande y sincera que hacer felices a los necesitados, los huérfanos, las viudas y los extranjeros. [Porque] la persona que ayuda a otros siente la felicidad de imitar las acciones de Hashem [middame bashekhina] como está escrito, ‘porque Hashem… reanima el espíritu de los pobres y el corazón de los oprimidos’ (Yesha’ayahu 57:15)”.

ADVERTENCIA

Purim no debe usarse como excusa para beber en exceso, declara el rabino Weinreb, un líder de la ortodoxia en Estados Unidos. “En estos días, en los que muchos de nuestros jóvenes son propensos a experimentar con drogas o alcohol, debemos advertir contra los peligros del abuso de alcohol, especialmente en Purim… No se nos ordena   emborracharnos y perder la cabeza; más bien, se nos pide que estemos felices de una manera que aumente nuestra gratitud y amor hacia HaShem, en agradecimiento por los milagros que Él realizó por todos nosotros.”




ZAJOR: El antisemitismo no se detiene solo ¡hay que detenerlo!

El Shabbat que precede a Purim se llama Shabbat Zajor (= ¡Recuerda!). Durante este Shabbat sacamos dos libros de Torá: uno para leer la Parashá semanal, este año es Vayiqrá, y el otro Sefer Torá es para leer un Maftir especial en Debarim 25:17, “Zajor”.  «Recuerda … lo que Amaleq te hizo cuando dejaste Egipto … cuando atacó a los indefensos [de tu pueblo]  … ¡no lo olvides!».

LA HISTORIA DE AMALEQ

Cuando salimos de Egipto, escapando de un largo cautiverio de 140 años, Amaleq nos atacó. Fue un ataque no provocado, sin razón ni motivo real. Y para ser más destructivo y causar el máximo daño, Amaleq no atacó de frente. Atacó a la retaguardia: a los enfermos, a los ancianos, a los niños. No había nada específico en los judíos que desencadenara el odio original de Amaleq. Los judíos no tenían poder ni dinero: de hecho, acabábamos de escapar de un largo cautiverio. Tampoco era un problema territorial: estábamos en el desierto ¡Y el territorio de Amaleq no estaba en nuestros planes de conquista! Lo que caracterizó el ataque de Amaleq fue que su odio hacia los judíos fue completamente injustificado, irracional. El odio del primer antisemita, Amaleq, no depende de lo que los judíos «tienen» o de lo que los judíos «hacen». Amaleq odia lo que «somos»: el pueblo de Dios. Es un odio existencial. Sin embargo, para justificar ante el mundo su odio irracional, Amaleq siempre va a cuestionar lo que los judíos tienen o hacen, como una excusa para disfrazar su odio de “políticamente correcto”. Amaleq y sus descendientes «ideológicos» (conocidos como «zéjer Amaleq») pueden ser claramente identificados por las siguientes características:

ODIO INCONDICIONAL

El odio de Amaleq hacia los judíos no está motivado por disputas territoriales, por venganza o por sentirse amenazado. Es un odio obsesivo hacia el pueblo judío. Basta recordar, por ejemplo, a Irán. Irán amenaza con borrar a Israel del mapa, aunque no tiene fronteras comunes con Israel y obviamente, no hay territorios en disputa entre los dos países.

CIVILES

Cuando no pueden atacar frontalmente a Israel, Amaleq atacará y tratará de matar a civiles judíos: mujeres, ancianos o niños. ¿Recuerdan Ma’alot en 1974? 22 niños pequeños fueron masacrados por Arafat y la OLP en un jardín de infantes. ¿Recuerdan el asesinato de la familia Fogel en Itamar, incluyendo a una mujer, niños y un bebé? ¿Recuerdan la sinagoga de Har Nof en Jerusalén? Y muchos casos más. En los últimos años, representantes de Amaleq han matado a judíos en Israel y han apuñalado a judíos también fuera de Israel, en París, Milán, Londres, Bruselas, Miami, California, Buenos Aires, Nueva York, Pittsburgh, etc. Desafortunadamente, no hay señales de que esto se detenga.

ODIO SUICIDA

El odio de Amaleq por los judíos es suicida. Amaleq está dispuesto a practicar el martirio (autoinmolación, ataques suicidas, etc.) si como consecuencia logra matar a un judío. El odio de Amaleq hacia los judíos es mayor que el amor de Amaleq por sus propias vidas o incluso por la vida de sus propios hijos.

UNA OBSESIÓN ÚNICA

Amaleq puede odiar a otras personas temporalmente, pero su obsesión sin límites es contra Israel. Amaleq no odia a los judíos por lo que sucede en Israel. Por el contrario, Amaleq odia a Israel porque es un estado judío. El antisemitismo se disfraza de anti-sionismo para Amaleq.

ODIO EXISTENCIAL

El punto más importante y práctico a considerar en nuestra confrontación con Amaleq es que no es posible negociar con él. Porque Amaleq nunca estará satisfecho con la tierra, el dinero o incluso con que cambiemos nuestra religión. Piensen en la Shoah. Los nazis también mataron a aquellos judíos que habían renunciado a la observancia de su religión. Amaleq quiere que el pueblo judío desaparezca. Punto. Los políticos israelíes y los judíos de todo el mundo están divididos precisamente en este punto: todos los judíos deseamos vivir en paz. Pero algunos creen que la paz con nuestros enemigos se puede lograr mediante negociaciones. Otros entienden que nuestros enemigos (Irán, palestinos, Hezbolá, BDS, etc.) NUNCA dejarán de atacarnos, incluso si los judíos o Israel cedemos a sus demandas. El mayor conflicto interno de la política israelí tiene que ver con identificar o no identificar a nuestros enemigos modernos con el Amaleq sobre el cual nos advirtió la Torá.

AUTOODIO

Para muchos judíos, especialmente aquellos que no están familiarizados con el concepto bíblico de Amaleq, es extremadamente difícil reconocer y aceptar la verdadera naturaleza de Amaleq. Y dado que el comportamiento de Amaleq está más allá de la racionalidad, muchos judíos inteligentes, pero extremadamente ingenuos, consideran que algo “racional” debe estar desencadenando el odio de Amaleq hacia nosotros. Y en lugar de aceptar la naturaleza irracional del odio de Amaleq, ¡nos culpan a nosotros mismos! Asumen, por ejemplo, que los ataques terroristas o el asesinato de civiles judíos por parte de Amaleq, o la lucha del movimiento BDS para deslegitimar a Israel, son la consecuencia de una nueva colonia en Judea y Samaria, o que el odio hacia los judíos tiene que ver con que algunos judíos sean ricos o poderosos. Así, cuando un judío acepta la narrativa de Amaleq, termina odiando a su propio pueblo y religión en lugar de reconocer la monstruosa naturaleza de Amaleq.

NEGACIÓN

Previendo el peligro de que un judío bienintencionado pero ingenuo “olvide” la naturaleza de Amaleq, la Torá nos dice no que debemos “recordar” (zajor) todos los años a Amaleq, sino que excepcionalmente, en el mismo texto, la Torá nos exhorta a “no olvidar” (lo tishkaj!) la obsesión suicida e irracional de Amaleq. Es una doble obligación: identificar y no permitir que nos olvidemos.

Nuestros sabios indicaron que debemos leer públicamente el texto donde la Torá menciona a Amaleq el Shabbat antes de Purim. ¿Por qué? Porque Hamán fue el primer descendiente de Amaleq que estuvo a punto de borrar del mapa a todo el pueblo de Israel.

La Torá nos asegura que HaShem no permitirá que Amaleq nos destruya. Pero nos exhorta a no ser ingenuos acerca de la verdadera naturaleza y las intenciones de Amaleq. Olvidar a Amaleq, pretender que no existe, puede costarnos vidas judías.

Parashat Zajor tiene el estatus especial de ser un texto bíblico cuya lectura es una obligación directa de la Torá. También se espera que las mujeres cumplan con esta obligación y asistan a la sinagoga para escuchar la Parashat Zajor.

R. Yosef Bitton




¿Qué significa la palabra Purim?

על כן קראו לימים האלה פורים על שם הפור

Cuando Hamán decide eliminar al pueblo judío,“echa las suertes”  para determinar qué día sería designado para llevar a cabo su malvado plan. 

El texto de la Meguilá lo describe así: 

“En el primer mes, esto es, el mes de Nisán, del año doce del rey Ajashverosh,  [se] echó “el Pur”, es decir la suerte, delante de Hamán, día por día y mes por mes hasta [que salió] el mes doce, que es el mes de Adar.” 

Los Persas celebraban el comienzo de la primavera, Nouruz, que iniciaba el nuevo año.  El primer mes del año era entonces el mes de Nisán, hacia finales de Marzo.  Los historiadores relatan que en el sexto día de ese mes se renovaba formalmente la coronación del rey (o Emperador) y este renovaba su juramento de lealtad hacia su pueblo. En el noveno día de Nisán, los persas continuaban sus festejos exhibiendo estatuas e ídolos de deidades paganas y celebrando con bebidas, danzas, etc.

Luego, a partir del día diez de Nisán los ciudadanos consultaban con los magos y astrólogos sus resoluciones para el nuevo año. La clave era determinar qué días eran negativos o auspiciosos en el año entrante para celebrar bodas, hacer negocios, iniciar nuevos emprendimientos , etc. Los magos tiraban unas pequeñas piedras “purim” al azar y revelaban así la suerte de los días del año entrante. Una vez que los tiempos eran determinados, ni los dioses podían modificarlo…

Con esta interesante información histórica en mente entenderemos mejor los detalles de lo que ocurrió con Hamán.  

הוא חודש ניסן

El malvado ministro quizo asegurarse que su proyecto genocida se llevaría a cabo con éxito y para eso nada mejor que contar con la recomendación de los astrólogos, חכמים יודעי העתים los hombres más capacitados del imperio, para determinar cuál era el mejor día para que sus planes salieran bien.   

En el mes de Nisán, en el doceavo año del rey Ajashverosh , año 474 aec, los magos “echaron las suertes frente a (=para) Hamán” y así se fijó la fecha del genocidio judío en un plazo de  11 meses:  el 13 de Adar de ese mismo año. 

הפיל פור

Purim es el plural de “pur”. Hay quienes dicen que pur es una palabra persa, que indica como un recipiente donde se echaban las suertes. “Pur” también puede significar en hebreo una pequeña piedra. Cuando una roca se rompe en piedrecitas, o cuando un pan se deshace en migajas, se utiliza en hebreo el verbo “p/r/r” ( לפורר, פרורים etc. ).  Estas pequeñas piedras se tiraban (o “echaban”  להפיל) y de alguna manera indicaban al azar —cayendo sobre uno de sus lados, como los dados, o sobre un lugar especial, como en una ruleta— lo que los adivinos querían revelar a sus clientes. 

Esta y otras costumbres similares como los famosos oráculos, eran muy comunes entre los pueblos paganos. Y estaban asociadas con prácticas de idolatría (astrología, adivinación, cleromancia ,etc.) que nuestra Torá obviamente prohibe. 

הוא הגורל

En la Torá se menciona, y se aprueba, el uso del sorteo como una manera objetiva de resolver, y especialmente evitar, conflictos. La asignación de las tierras que en Israel le corresponderían a las tribus fue establecida por este tipo de sorteos, llamado “goral”. Ver aquí. En un sorteo no existe el elemento de superstición: las partes convienen obligarse a respetar el resultado, como una forma de resolver, decidir o asignar algo. Como se hace, por ejemplo, en un evento deportivo cuando se tira una moneda para decidir cuál de los dos equipos comenzará el juego.

PURIM y YONÁ

La mención del “goral” en la Meguilá nos recuerda lo sucedido con el profeta Yoná. Cuando Yoná intentó escapar de su misión Divina huyendo de Israel en un barco, y HaShem hizo que se desatara una inusual tormenta que amenazaba con destruir la embarcación, los marineros decidieron “echar suertes” para que las piedras revelen quién era el culpable. Cuando estudiamos ese texto expliqué que si bien está prohibido asumir la intervención divina y leer Su mensaje en una cuestión librada al azar, en esa ocasión especifica, Dios intervino para que “la suerte cayera sobre Yoná” y así el profeta reasumiera su importante misión. 

Es muy posible entonces que al conectar “purim” con el “goral” la Meguilá aluda sutilmente al evento de Yoná, indicando la clara intervención divina en ese evento.  

El Rab Eben Ezra explica que la intervención Divina determinó que saliera el mes más alejado de Nisán, el último mes del año, para que los judíos se arrepintieran de sus malas acciones, ya que había mucha asimilación, y merecieran ser salvados.

Aparte, como sabemos, el plan genocida de Haman fue desbaratado, y ese mismo día, el 13 de Adar, designado “por las suertes” como un mal día para los judíos, se convirtió en un día de salvación en el cual los Yehudim logramos deshacernos y terminar con los enemigos que buscaban nuestra muerte. 

De esta manera, el nombre de la festividad, “Purim”, nos recuerda que no son las piedrecitas, ni la suerte, ni el azar los que determinan el destino del pueblo de Israel, sino nuestra conducta y la Providencia Divina.




La increíble historia de los 2 edictos

El Edicto de Ciro (538, antes de la era común)
El último libro del Tanaj (= la Biblia hebrea) es Dibre haYamim “el libro de las  crónicas”. Este libro termina con una declaración muy especial. El anuncio de Ciro, el primer emperador persa. Dice en Dibre hayamim II, 36: 22-23, en los versículos que cierran el Tanaj. “En el primer año de Ciro, rey de Persia … HaShem movió el espíritu de Ciro, rey de Persa, y él emitió un pregón por todo su reino, oralmente y por escrito. “Así ha dicho Ciro, rey de Persia: HaShem, Dios de los cielos, me ha entegado todos los reinos de la tierra, y me ha encargado construir para Él un Santuario en Jerusalem, que está en Judea (= Israel). [Por lo tanto declaro que] cualquiera de ustedes, de Su pueblo, que Hashem esté con él y suba [a Israel. En el original hebreo, veya’al, “que haga aliya”] “.
Durante las guerras en invasiones de Asiria y Babilonia cientos de miles de judíos fueron asesinados. Finalmente, en el año 586 aec, Nebujadnezzar, el emperador de Babilonia, destruyó el Templo y 70.000 cautivos judíos fueron exiliados a Babilonia. Ahora, en el año 539aec los persas conquistaron Babilonia y, en lo que se puede considerar un gran milagro (nes galui) el Emperador Persa nos cuenta que HaShem despertó su espíritu, y lo inspiró para  invitar al pueblo judío a regresar a Israel y reconstruir el Bet haMiqdash. En ese momento más de 42.000 judíos regresaron a Israel liderados por Zerubabel y así comenzó la construcción del  segundo Bet haMiqdash.

El Edicto de Hamán (474, antes de la era común)

64 años más tarde tuvo lugar un edicto muy diferente. Hamán era el Primer Ministro y el hombre de mayor confianza del cuarto emperador persa, Ajashverosh (Asuero 486 – 465 aec). Hamán planeaba matar a todos los judíos del imperio Persa y le propuso al rey Ajashverosh, “Hay un pueblo, diseminado entre los pueblos, en todas las provincias de tu reino, que se mantienen separados. Sus costumbres son diferentes de las de todos los pueblos, y no obedecen las leyes del rey; no está en el mejor interés del rey tolerarlos. Si al rey le place, que se emita un decreto para exterminarlos, y yo confiscaré [de los despojos] diez mil piezas de plata que serán destinadas al tesoro real… [el Rey aceptó] y en el día 13 del primer mes,  en el año 12 de Ajashverosh, fueron convocados los escribas del Rey. Escribieron para cada provincia en su idioma y para cada pueblo, la orden de Hamán… estos documentos fueron escritos en el nombre del propio rey Ajashverosh y sellados con su propio anillo….con la orden de exterminar, matar y destruir a todos los judíos [del Imperio Persa] -jóvenes y ancianos, mujeres y niños, … Una copia del texto del edicto debía ser promulgado por ley en cada provincia del imperio y dado a conocer a los pueblos de todas las nacionalidades para que estuvieran listos para ese día. “. (Ester, capítulo 3).

Es importante recordar que el Imperio Persa durante el reinado de Ajashverosh se extendía desde la India hasta Etiopía, incluyendo partes de Africa, todo el levante, el medio Oriente e Israel. En realidad, todos los judíos del mundo vivían entonces en el Imperio Persa e iban as ser las víctimas de esta masacre, incluyendo aquellos judíos que 64 años antes habían llegado a Israel invitados por Ciro. Como todos sabemos, el decreto de Hamán fue revertido y el pueblo judío fue salvado por HaShem, a través de Mordejay y la reina Esther.



PEQUDE: Ser honrado y parecer honrado

ואת האלף ושבע המאות וחמישה ושבעים עשָה ווים לעמודים

En la Parashá de esta semana , Vayaqhel-Pequdé, seguimos leyendo acerca de la construcción del Mishkán, el Tabernáculo o Templo móvil que el pueblo de Israel erigió en el desierto. La construcción del Mishkán fue precedida por la recaudación de elementos de valor que fueron donados generosa y espontáneamente por los Yehudim. Las donaciones consistieron en telas, pieles, maderas, piedras y metales preciosos como bronce, plata y oro, entre otros. Lo que el pueblo donó no solo alcanzó para construir el Mishkán, sino que también, como el pasuk lo dice explícitamente, sobró. Moshé era, naturalmente, el administrador general de todos estos fondos. Y aunque se trataba del “más humilde de todos los hombres” y el único ser humano que “habló con Dios”, algunas personas de esa difícil generación del desierto cuestionaron la integridad de Moshé y sugirieron que Moshé pudo haberse quedado con fondos públicos. Cuando Moshé escuchó estos infundados rumores, dijo, de acuerdo con el Midrash: “Cuando termine la construcción del Mishkán, daré cuenta exacta de todo lo que se colectó y de todo lo que se gastó”. Y así es como comienza nuestra Parashá: “ele fequdé hamishkan...” que quiere decir: “Este es el reporte de [todo lo que se utilizó en] el Mishkán”. El registro de Moshé fue muy detallado y minucioso. En un pasuk que representa el preciso detalle de este reporte: “Y con las 1775 piezas de plata hizo los clavos de las columnas”, estos eran los clavos o ganchos que sostenían las cortinas del Mishkán.

Lo que ocurrió con Moshé fue muy doloroso. En realidad, era la primera vez que se recaudaban y se administraban fondos públicos en la historia del pueblo judío. Pero este lamentable episodio sirvió, desde entonces, como una inspiración para los líderes judíos: no solo se debe proceder con integridad, también hay que hacer todo lo posible para evitar que se despierten sospechas sobre la honestidad de quienes manejan o tienen acceso a fondos públicos.

En las palabras de nuestros Sabios: והייתם נקיים מה’ ומישראל “Uno debe ser honesto [procediendo con rectitud] a los ojos de Dios, y también a los ojos de Israel [evitando así que los demás sospechen de su integridad]”. La Guemará trae varios ejemplos de esta transparencia  que caracteriza a aquellos que manejan fondos públicos.

La familia Garmú estaba encargada de preparar el lejem hapanim en el Bet haMiqdash. Este pan, compuesto por 12 hogazas grandes que se colocaban en una mesa especial, debía ser preparado con harina blanca y extra fina. Existía una fórmula “secreta”, ya que debía permanecer fresco por una semana y algunos afirmaban que no podía llevar levadura. Esta receta era cuidadosamente guardada por una sola familia: los Garmú, quienes la transmitían para la preparación del pan de generación en generación. Sin embargo, la familia Garmú tenía una costumbre que también había sido transmitida de generación en generación: en sus casas nunca consumían pan con harina fina. El pan de los Garmú estaba elaborado con harina gruesa, o lo que hoy conocemos como “integral”, la cual en ese entonces era considerada como harina de pobres o de segunda categoría. Hacían esto para evitar que alguien sospechara que ellos utilizaban la harina del “lejem hapanim” para su consumo privado.

Por otro lado, había otra familia muy importante en Yerushalayim: los Abtinás, quienes estaban encargados de preparar el quetoret, es decir, el incienso que se usaba en el Bet haMiqdash y que se preparaba con especias y resinas sumamente valiosas. Ellos también tenían una fórmula secreta para preparar el quetoret. Aunque conocemos todos los ingredientes y cantidades utilizados para su elaboración, había una misteriosa plantita llamada “ma’ale ‘ashán” y unas hojitas de esta planta hacían que el humo del quetoret subiera verticalmente, lo cual era requerido ritualmente, en vez de expandirse. Solamente esta familia sabía identificar la planta que producía este efecto sobre el quetoret. Además, solo ellos conocían la fórmula para mezclar las 11 especies utilizadas para el quetoret. Los Abtinás tenían una buena costumbre: las mujeres de la familia nunca se perfumaban. Los perfumes, ya sean caseros o comerciales, se producían con los mismos elementos utilizados para la preparación del quetoret, y querían evitar que alguien pensara que habían usado los restos de las especies del quetoret para hacer sus propios perfumes. Cuando una novia se comprometía con algún miembro de la familia Abtinás, la hacían prometer que nunca usaría perfumes, para evitar cualquier sospecha de que utilizaban estos elementos públicos para su uso personal.




Cuando todos éramos persas

¿QUÉ PASO EN PURIM?

A menudo los judíos hemos estado amenazados por un pueblo u otro en diferentes momentos, como si las amenazas a los judíos fueran algo esperable, común y que no merece ser cuestionado. Sin embargo, lo que caracterizó el evento de Purim es que en ese momento todos los judíos del mundo vivían bajo un mismo “techo”: el Imperio Persa. En el año 475 a.C., Hamán, el primer ministro del Imperio Persa y la mano derecha del emperador persa Ajashverosh (Xerxes o Jerjes), emitió un decreto real que ordenaba asesinar a todos los judíos del Imperio, prometiendo a aquellos que participaran de las masacres quedarse con todos los bienes de los judíos. Este habría sido el primer Holocausto. Es importante destacar que este término nunca se usa con ligereza, y a diferencia de 1940, en los tiempos de Ajashverosh, todos los judíos del mundo vivían en el mismo Imperio. Purim iba a ser la “solución final” que todo antisemita soñó.

Es importante conocer esta información histórica para comprender la magnitud del milagro de Purim. ¿Cómo llegamos a ser ciudadanos del Imperio Persa? Después de salir de Egipto, los Yehudim vivieron por aproximadamente 800 años como un pueblo soberano en la tierra de Israel. En el año 586 a.C., el emperador de Babilonia Nebujadnetsar conquistó Yerushalayim. Cientos de miles de judíos fueron asesinados o murieron de hambre o enfermedades, el Bet haMiqdash, o el Gran Templo de Jerusalén, fue destruido y más de 50,000 judíos fueron tomados como cautivos y llevados a Babilonia. En el año 539 a.C., Ciro (llamado Koresh en hebreo) derrotó y conquistó al Imperio babilónico y se proclamó como el primer emperador del Imperio Persa. En el año 538 a.C., ocurrió un gran milagro: el Emperador Persa, inspirado por Dios, como él mismo lo admitió, invitó al pueblo judío a regresar a Yerushalayim y reconstruir el Bet haMiqdash. Este gran evento está registrado en las últimas palabras del Tanaj, la Biblia hebrea. Miles de judíos llegaron a Israel liderados por Zerubabel y en el año 516 a.C., después de 70 años de exilio, comenzó la reconstrucción del segundo Bet haMiqdash. Con el tiempo, la población judía

Miles de judíos llegaron a Israel liderados por Zerubabel y en 516 a.C., después de 70 años de exilio, comenzó la reconstrucción del segundo Templo, tal como había sido profetizado por Yirmiyahu. La población judía de Israel siguió creciendo y en la época de Purim, en la primera mitad del siglo V a.C., vivían en Israel al menos 50.000 judíos.

Diáspora voluntaria Sin embargo, no todos los judíos residían en Israel. La mayoría vivía fuera de Israel, como lamentablemente sucede en la actualidad, debido a que el imperio Persa, el imperio más grande de la historia de la humanidad, les brindó la oportunidad de establecer una red de comercio internacional muy exitosa. Los judíos se dispersaron por todo el Imperio Persa y llegaron hasta la frontera entre India y China. Aprovechando las rutas comerciales protegidas por la guardia imperial persa, establecieron una red de comercio internacional dedicada a la exportación e importación entre Indochina y occidente a través de la famosa “ruta de la seda”. Importaban seda y oro de China y exportaban especias, colorantes, jade, lapislázuli y vidrio.

Los primeros banqueros eran judíos El hecho de que los judíos estuvieran diseminados por todo el imperio Persa, tal como confirmó Hamán (M. Ester 3:8), facilitó el comercio internacional y les permitió a los Yehudim establecer una nueva industria, el crédito. Un documento escrito en hebreo por un judío de Turquía podía ser cobrado en la India al ser presentado a otro judío que vivía allí, lo que permitía a los comerciantes evitar el riesgo de transportar dinero, plata u oro a través de cientos o miles de kilómetros. Hay testimonios arqueológicos fascinantes sobre una familia judía de banqueros de la época, los Murashu.

Estos datos son importantes para entender:

  1. Que los judíos vivían voluntariamente dispersos por todo el imperio Persa.
  2. Que, como resultado del éxito de sus comercios, los Yehudim no tenían intenciones de regresar a Israel en ese momento, aunque apoyaban económicamente a Israel enviando donaciones permanentes para el Templo y para los judíos que residían allí.
  3. Que el edicto de Hamán no afectaba solo a los judíos de una ciudad o país, sino que hubiera podido llevar a la eliminación de todos los judíos del mundo

(para más información, ver este artículo en español ).

Rab Yosef Bitton
LA PROCLAMACIÓN DE KORESH (CIRO) PRIMER EMPERADOR PERSA
Con estas palabras concluye el Tanaj o Biblia Hebrea
DIBRE HAYAMIM 36: 22-23
22 «En el primer año del reinado de Ciro, rey de Persia, HaShem inspiró el corazón del rey para que este promulgara un decreto en todo su reino y así se cumpliera la palabra del Señor que había anunciado el profeta Jeremías. Tanto oralmente como por escrito, el rey decretó lo siguiente:
23 «Esto es lo que ordena Ciro, rey de Persia:
»HaShem, Dios del cielo, que me ha entregado todos los reinos de la tierra, y me ha encargado que le construya un templo en la ciudad de Jerusalén, que está en Yehudá. Por tanto, cualquiera que pertenezca a Yehudá, que vaya [y se dirija a Yerushalayim para construir el Bet haMiqdash, y que [HaShem] su Dios esté con él».