Halel en Jerusalem ¡Lo más emocionante de Pésaj!

La fiesta de Pésaj se vivía con mucha intensidad en los tiempos del Bet haMiqdash (Gran templo de Jerusalem, destruido en el año 68 de la era común). Cientos de miles de Yehudim llegaban a Yerushalayim desde todos los confines de Israel y se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (=una ovejita o cabra) el 14 de Nisán.
Los que venían de afuera de Yerushalayim se hospedaban en casa de familiares o conocidos, o muchas veces, donde hubiera lugar. Las casas en Yerushalayim estaban abiertas para todos los que quisieran hospedarse. Y sólo cuando en una casa no había más lugar disponible, se anunciaba colgando un paño rojo arriba de la puerta. En nuestros días recordamos este gesto de hospitalidad cuando decimos al principio de la Hagadá: “que todo el que quiera participar del Seder de Pésaj, venga y participe”.
En las casas, la gente se juntaba en grupos de familias, amigos e invitados llamados “jaburot” o en singular “jaburá”. Cada jaburá, que podía consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartía un mismo qorbán.
La ovejita era llevada por la tarde del 14 de Nisán al Bet haMiqdash por uno o dos representantes de cada jaburá, y allí era sacrificada, mientras se recitaba el Halel.
Hay una hermosa costumbre, que pocos practican hoy en día, y que se practicó durante siglos en recuerdo a este Halel de víspera de Pésaj. ¿Saben cuándo solía la gente hornear las Matsot que se utilizaban en el Seder de Pésaj? ¡El 14 de Nisán! es decir, después del mediodía de la víspera de Pésaj. Exactamente cuando se acostumbraba a sacrificar el qorbán Pésaj. Este es el tiempo ideal para preparar las Matsot (mitsvá min hamubjar, la misma hora en la cual se preparan normalmente las jalot un día viernes). Y mientras se preparaban las Matsot en la víspera de Pésaj, ¡toda la familia cantaba el Halel!
Regresemos a Yerushalayim. Luego de ser sacrificado, el animal era asado en una sola pieza y llevado a la casa. Por la noche, siendo ya el 15 de Nisán, se realizaba el Seder de Pésaj más o menos como lo hacemos hoy. Se leía la Hagadá, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servía mucha comida, incluyendo otros qorbanot como jaguigá, y todo acompañado, por supuesto, de Matsá, Maror y Jaroset. La gente se sentaba sobre sofas o almohadones y comían reclinados, como los nobles. Bebían cuatro copas de vino templado, brindando por nuestra salvación, redención, libertad, y asignación como pueblo elegido. Al final de la cena, antes de la medianoche, se repartía el qorbán pésaj como afiqomán (última comida, o sobremesa) entre todos los miembros de la jaburá. Cada uno tenía que comer de ese qorbán por lo menos un pedacito del tamaño de una aceituna (kazait).
Hoy en día acostumbramos a poner en la bandeja de Pésaj, la que’ará, un hueso con carne (o entre los Ashkenazim, una pata de pollo) para recordar el qorbán Pésaj. Y también, al final del Seder comemos una porción adicional de Matsá, afiqomán diciendo: “[Comemos esta matsá ]en recuerdo al qorbánPésaj, que se comía una vez que uno está satisfecho”.
Al terminar de comer el qorbán Pésaj, se recitaba el Birkat haMazón, la bendición de agradecimiento a HaShem por nuestra comida.
Hacia la medianoche, una vez terminada la cena de Pésaj, llegaba un momento muy especial. La gente subía a las terrazas de sus casas y desde allí, mirando hacia el Bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, todo el pueblo cantaba el Halel, los Salmos de Tehilim, que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto. Creo que este era el momento más hermoso de la noche, cuando las voces de cientos de miles de Yehudim se juntaban para cantar el Halel, todos al mismo tiempo, con una misma melodía, y la ciudad se transformaba con ese extraordinario canto. La Guemará dice que las voces de ese multitudinario coro eran tan poderosas que las terrazas de la ciudad “temblaban”.
Hay quienes explican que hoy en día, para recordar ese hermoso Halel que cantábamos todos juntos al terminar el Seder, decimos todos juntos el Halel en la Sinagoga, antes de comenzar el Seder.
Quiera HaShem que el próximo año cantemos el Halel, en Yerushalayim, juntos, con una sola voz y con la misma melodía, frente a nuestro Bet haMiqdash. AMEN
יהי רצון שנזכה לחגוג את חג הפסח בבנין בית תפארתינו במב”י, אמן



¿Qué conmemoramos en Shabbat haGadol?

Rabbán Gamliel dice que hay tres palabras que se deben exponer en el Seder para cumplir mínimamente con la obligación de enseñar a nuestros hijos la historia de nuestro Éxodo de Egipto: Pésaj, Matzá y Maror. Maror representa el sabor de la esclavitud. Matzá representa el sabor de la libertad obtenido a través de la intervención divina.¿Pero qué es Pésaj? ¿Qué significa Pésaj y qué nos enseña hoy?

Pésaj era un sacrificio animal, una ofrenda. Pero a diferencia de los sacrificios mencionados en la Parashá de nuestra semana, Tsav el sacrificio de Pésaj tenía un propósito único. Un cordero –una oveja joven–tenía que ser sacrificado por los esclavos judíos el 14 de Nisan. HaShem le dijo al pueblo judío marcaran las puerta de sus casas con su sangre, y así no serían afectadas por la peste que condenaba a los primogénitos a la muerte.

Pésaj representa entonces el sacrificio que el pueblo judío tuvo que hacer para merecer su libertad. Me explico: los cambios socioculturales generalmente tardan muchos años o décadas en ocurrir. En el caso del pueblo judío, todo sucedió en unos pocos díás y comenzó el día 10 de Nisán, que celebramos todos los años como Shabbat haGadol. Dios ordenó a los judíos que tomaran una oveja y la tuvieran con ellos hasta el día 14 de Nisán, en el cual iba a ser sacrificada. Recuerden que los egipcios adoraban a los animales porque creían que poseían poderes sobrehumanos dado por los dioses. Las ovejas, especialmente el macho adulto llamado «carnero», representaban la virilidad y el poder de la procreación. Los israelitas ahora enfrentaban un serio desafío: Dios, por un lado, les había ordenado tomar uno de los «dioses egipcios» para sacrificarlo. Al hacerlo, los israelitas demostrarían a Dios, pero principalmente a sí mismos, que se habían liberado de la cultura idólatra de los egipcios y de sus supersticiones. Fue muy difícil porque los judíos vivimos en la sociedad egipcia durante 210 años y obviamente, estábamos influenciados por todo tipo de supersticiones de la sociedad aboda zara (idolatría). Matar a un cordero, por lo tanto, presentaba una gran dificultad psicológica más allá del posible peligro físico, ya que para los egipcios esto sería más que una acto de rebeldía: prácticamente una declaración de guerra contra Egipto. Los egipcios se sentirían ofendidos, y podrían matar a los esclavos hebreos. Pero esto no sucedió. Providencialmente (y posiblemente por el efecto de las 9 plagas anteriores) los egipcios no pudieron reaccionar. Y luego de 4 días, en la víspera de Pésaj, el pueblo judío sacrificó el cordero, y en un extraordinario acto de valentía y coraje, se liberaron de la cultura de la idolatría y sus supersticiones. Esa noche, al hacer el sacrificio de Pésaj, los judíos abandonaron mentalmente Egipto y le demostraron a HaShem que estaban listos para seguirlo a Él.




El Moises de Netflix

ESCRITO el 26 de Abril de 2024

Varios lectores de Halajá of The Day me han pedido que les escriba mi opinión respeto a “Testament: the Story of Moses”, una serie documental de Netflix sobre la vida de Moisés que consta de 3 capítulos. La serie está acompañada de comentarios que representan diferentes religiones y culturas. Para evaluar esta serie, no lo voy a hacer estrictamente desde un punto de vista rabínico ya que el documental está dirigido a una audiencia básicamente no judía, muy amplia y muy diversa. Decenas de millones de personas –o más– que han visto o verán este popular documental probablemente no tienen ningún conocimiento bíblico previo.

Con este pensamiento en mente, me parece que si bien no es perfecto, el documental de Netflix refleja de una manera honesta lo que relata el texto bíblico (con algunas excepciones, leer hasta el final, por favor).

LO QUE PUDO SER

Mi sensación positiva se basa en primer lugar en comparar a este documental con lo que Hollywood ha producido en los últimos 40 o 50 años sobre temas bíblicos. Por ejemplo, los documentales de History Chanel o National Geographic, que se refieren al éxodo de Egipto, son definitivamente “anti-texto”. Es decir, no toman al texto bíblico tal como se presenta a sí mismo , no nos ayudan a visualizar o recrear sus narraciones ya que por lo general están producidos con la intención de negar el texto: que Israel nunca estuvo en Egipto, que las plagas no existieron, que fueron eventos naturales, que la salida de Egipto no ocurrió, y que los judíos no cruzamos el desierto “porque no se encontraron vasijas de arcilla” (ver más aquí ). La industria del cine documental ha sido siempre hostil al texto bíblico. Ha seguido los pasos de los profesores liberales de las universidades que niegan “por principios ideológicos” la historicidad de la Torá. Para ellos, todo lo que relata la Biblia es mentira hasta que se demuestre lo contrario, o en algunos casos, “aunque se demuestre” lo contrario. En este sentido, el documental de Netflix es afortunadamente diferente. Respeta mayormente la narrativa bíblica, y NO es anti-texto.  Esto no debe ser dado por sentado.

DIVERSIDAD

Los judíos que ven esta serie y se apuran a criticarla deberían recordar que está dirigida a una audiencia universal muy amplia y diversa. Y a pesar de eso, la serie conserva una versión claramente judía. Y esto no es poca cosa. Hay más de diez comentaristas que participan. Judíos, cristianos y musulmanes, que presentan sus interpretaciones. Y aunque obviamente algunas veces lo interpretan de acuerdo a su religión (i.e., la sangre del Qorban Pesaj que en el cristianismo significa la sangre de Yeshu), en la mayoría de las ocasiones los comentarios no se apartan del texto bíblico en su versión original judía. Hay que valorar que en este film no se nota un intento de apropiación de parte de los comentaristas, es decir, de tomar la historia judía y trasformarla en cristiana o musulmana, como nos tienen acostumbrados otras religiones. Netflix ha elegido presentar al mundo una versión en la que Moisés no es “Moossa” y los protagonistas del éxodo son los hijos de Israel, y no las tribus palestinas de Canaan.

EXCEPCIONES

Una vez aclarado que mi primera impresión es positiva, paso a las críticas puntuales. Si bien el documental en su mayor parte se ajusta al texto, curiosamente hacia el final del tercer y último capítulo de la serie, luego de que cruzan el mar, parece otra película. El guión original se pierde. Algunas partes son inventadas,  como la visón de la madre de Moises Yojebed, o son lamentablemente omitidas o directamente contradicen el texto.

Dos ejemplos de esta última categoría:

1. Luego de que el pueblo de Israel peca con el becerro de oro, rebelándose contra Moisés y ofendiendo a Dios, el texto Bíblico dice que el líder judío ordenó a la tribu de Leví eliminar a los que participaron activamente de este evento. Cerca de 3.000 personas mueren. El documental de Netflix ignora el texto de Exodo 32:26 y cuando en el film alguien quiere eliminar a los instigadores, el Moisés de Netflix se despacha con el “no matarás” de los Diez mandamientos —que aparece aquí por primera vez — y lo impide.…

2. Por alguna razón que no puedo descifrar, los Diez Mandamientos son minimizados. No son pronunciados por Dios, como dice claramente el texto en Exodo capítulo 20, sino que son virtualmente formulados de manera casual por Moisés, y luego por Miriam, etc. Dios no aparece en este documental como el Legislador de Israel. Y es posible que esto quiera reflejar una visón más cristiana que judía de las Mitsvot.

En estos dos ejemplos, el documental contradice flagrantemente al texto bíblico.

¿RAMSES SEGUNDO?

Hay otros detalles objetables pero que son más difíciles de detectar. Para mí, el más serio —pero que casi nadie lo nota— es que tal como ocurrió con el famoso film “Los Diez Mandamientos” de 1956, el faraón de Moisés es identificado como Ramsés Segundo.  El famoso egiptólogo moderno David Rohl explica que no existe ninguna evidencia arqueológica seria al respecto (lo del nombre Ramses en las construcciones realizadas por los israelitas es absurdo. Ver “Exodo: mito o historia”, de Rohl) . Y las fechas no coinciden con la historiografía bíblica. La Biblia Hebrea, el Tanaj, aporta una referencia fundamental para establecer el tiempo aproximado del Exodo: cuando el rey Salomón construye el Gran Templo de Jerusalem, el texto de Melajim Alef 6:1 dice que el Templo fue inaugurado “a los 480 años de la salida de Egipto” (en esos tiempos los judíos contábamos los años de esa manera, “desde que HaShem fue consagrado como nuestro Rey”, algún día tengo que escribir sobre este fascinante punto ). Hay consenso entre los historiadores académicos, judíos y no judíos, que el Templo de Jerusalem fue construido alrededor del año 960 antes de la era común (ver Wikipedia: Templo de Salomón), por lo cual la salida de Egipto ocurrió alrededor del año 1440 a.e.c. Por el otro lado, Ramsés Segundo vivió alrededor del año 1240 a.e.c., 200 años después de esa fecha.  David Rohl sugiere que los académicos que afirman caprichosamente que Moisés vivió en los tiempos del faraón Ramsés Segundo, lo hacen para desprestigiar así la historicidad de la Biblia y cancelar la historiografía judía.

¿430 o 210 AÑOS?

Hay detalles más sutiles que pertenecen al universo de la interpretación y tradición judía. El documental repite una y otra vez que los judíos estuvimos esclavizados por más de 400 años en Egipto. En este caso, el texto bíblico le da parcialmente la razón a Netflix: Exodo 12:40, dice que los judíos estuvimos 430 años en Egipto. Pero la tradición judía explica que esos años se cuentan desde que Abraham descendió por primera vez a Egipto, y que en realidad, los hijos y descendientes de Jacob que llegaron invitados por Yosef estuvieron en Egipto un total de 210 años, de los cuales, según Maimónides, 90 años fueron de bienestar y prosperidad y 120 fueron de esclavitud.

¿IDENTIDAD JUDIA O HUMANISTA?

En el documental hay un par de interpretaciones un poco caprichosas que parecen estar motivadas más por acomodar una idea contemporánea de diversidad y humanismo que por buscar la versión que más se ajuste al texto literal. Un ejemplo: ¿cuándo y de qué manera Moisés se entera de que es judío? El texto no lo explica, pero Exodo 2:11 afirma, que el joven Moisés abandonó el palacio del Faraón (recordemos que su madre adoptiva era Bityah, la hija del Faraón) “y salió al encuentro de sus hermanos, vio su sufrimiento… y vio a un egipcio azotando a uno de sus hermanos hebreos”.  Se aprecia claramente que Moshé sabe su identidad, reconoce a los hebreos como sus hermanos y abandona su privilegiada vida aristocrática para ayudarlos. Pero para el documental de Netflix, Moisés se entera que es hebreo ¡recién a los 80 años! Cuando regresa a Egipto para liberar a los esclavos hebreos, se encuentra providencialmente con su hermano Aharón, quien le revela su identidad hebrea. Pero ¿por qué Netflix se aparta aquí del texto? Me parece que toda esta pirueta interpretativa alrededor del texto esta diseñada para justificar —o invitar— un par de comentarios anacronistas que comparan a Moisés con Martin Luther King y que afirman que Moisés, más que el liberador de los judíos fue “el precursor universal de la justicia social”. Solo ignorando que el texto bíblico describe que Moisés vio el sufrimiento especifico “de sus hermanos” se puede llegar a esta conclusion, que no es necesariamente negativa, pero que contradice al texto original.

TEXTO Y MIDRASH

Algunas “inexactitudes” del documental respecto al texto tienen su origen curiosamente en interpretaciones rabínicas de la época del Talmud. Ejemplo: en el documental, Moisés se lamenta de que los primogénitos egipcios tienen que morir en la última plaga. El texto nunca menciona este lamento de Moises. Pero la tradición judía registra que luego de cruzar el mar, los soldados del ejército enemigo —que hostigaron al pueblo de Dios durante mas de un siglo— yacían muertos en la orilla del mar. El Midrash dice que en ese momento los ángeles quisieron cantar en alabanza al Eterno, pero Dios no se los permitió y les dijo: “¿Cómo van a cantar mientras mis criaturas [los egipcios] se están ahogando en el mar?” Para representar esta idea, fuera de los dos primeros días de Pésaj, los judíos no cantamos el Halel Shalem, y no expresamos un sentimiento de regocijo con la muerte de otros seres humanos, “aunque se trate del enemigo” בית יוסף בשם המדרש “לפי שנטבעו המצרים, ובנפול אויבך אל תשמח. La idea de que un judío sufre con la muerte de otro ser humano , aunque sea su opresor, definitivamente no fue expresada por Moisés, pero aparece claramente en el Midrash y es parte de la práctica judía, justamente en la festividad de Pésaj.

En conclusión: este no pretende ser un análisis exhaustivo, pero espero que sea suficiente para afirmar que en el film de Netflix hay definitivamente detalles e interpretaciones que no se corresponden con la lectura literal del texto bíblico. Pero por el otro lado, la mayor parte del guión y los comentarios (con excepcion de la segunda parte del tercer episodio) reflejan con relativa honestidad el sentido literal del texto y la tradición rabínica –los mejores ejemplos son en mi opinión las diez plagas y el cruce del mar. Comparado con lo que hasta ahora se había producido en los medios de comunicación masiva respecto a la salida de Egipto u otras historias bíblica, y teniendo en cuenta que el destinatario de este documental es principalmente un público no judío, el documental de Netflix ¡no está nada mal!

@RYosefBItton




¿Cómo beber 4 copas de vino y mantenerse sobrio?

שתה ארבעה כוסות אלו מיין שאינו מזוג יצא ידי ארבעה כוסות ולא יצא ידי חירות
EL TAMAÑO DE LAS COPAS
Cuando mencionamos la cantidad de vino que se bebe durante el Seder de Pésaj, “4 copas”, uno podría pensar que la intención es terminar el Seder embriagados… ¿Por qué? Pensemos por ejemplo que si uno bebió dos o tres copas llenas hasta el tope de vino, dependiendo del nivel de alcohol del vino, no debería conducir un vehículo.   Hoy en día una copa de vino promedio contiene 200cc- 300cc. Por lo tanto, 4 copas de vino significaría que cada uno de los participantes del Seder estaría bebiendo como un litro de vino, en cada una de las dos noches del Seder…
En el Pésaj debemos estar felices y agradecidos a HaShem por nuestra libertad. Pero ¿acaso hay que embriagarse en el Seder para sentirse libre?
Para aclarar este importante punto debemos hacer un poco de historia y remontarnos a 2000 años atrás, cuando las directivas del Seder fueron formuladas por nuestros Sabios.
Las copas de vino en la antigüedad eran mucho más chicas que las copas de vino en nuestros días. En el cuadro que se ve arriba podemos apreciar el cambio dramático en el tamaño de las copas de vino, desde el siglo 17 hasta nuestros días. Coincidiendo con lo que se aprecia en este cuadro, los Sabios del Talmud mencionaron que el tamaño de las copas de vino que acompañan las bendiciones del Seder (y a todas las demás bendiciones y ceremonias religiosas) era mínimamente rebi’it. Esto es, más o menos, 86cc (o 3 oz. , hay otras opiniones). Lo cual obviamente es muchísimo menos que el promedio de una copa en nuestros tiempos.
Pero eso no es todo…
VINO DILUIDO
Maimónides (MT, Hamets uMatsa 7:9) explica que el vino que se bebe en el Seder debe ser mazug, diluido con agua. Y para la gran sorpresa del lector moderno la cantidad de agua que los Sabios del Talmud y Maimónides aconsejan es: 3/4 agua, 1/4 vino (sic.).  Los Sabios explicaron que para que el vino represente un gesto de libertad y nobleza, debe ser tomado de una manera placentera, saludable y moderada ( שתיה ערבה).  Maimónides aclara que si en el Seder uno bebe 4 copas de vino “puro”, es decir: sin agua, si bien cumplió con la obligación de las 4 copas, falló en cumplir con la obligación de jerut, es decir, de actuar como personas libres y nobles, que beben para celebrar pero no para embriagarse. Técnicamente, como también lo aclara Maimónides, el total de las 4 copas de vino debe contener un mínimo de … rebi’it, o 86 cc de vino puro, y el resto debe ser agua. Esto puede parecer  muy diferente a las costumbres modernas, ya que para nosotros el vino diluido se considera algo de menor calidad. En la antigüedad, sin embargo, el vino puro (יין חי), era casi un concentrado de vino, y se consideraba imbebible, o una bebida que no correspondía a personas nobles y educadas.
EL VINO CAMBIÓ…. 
Un lector que escuchó una clase que presenté esta semana sobre este tema, me refirió a un artículo de Wikipedia (“krater”, en inglés) que afirma que en los famosos simposios  griegos solían beber el vino diluido con 3 partes de agua. Exactamente igual que lo que dicen los Jajamim del Talmud. Cito:  ”El consumo de vino ákratos (sin diluir) era considerado un grave error de juicio en la antigua Grecia, suficiente para caracterizar al bebedor como un borracho y alguien que carecía de moderación y principios. Los escritores griegos antiguos prescribieron que una proporción de mezcla de 1 parte de vino, 3 partes de agua era la óptima…
Este articulo también cita la razón por la cual el vino diluido no perdía su esencia y sabor a vino, aunque estuviera diluido con tanta agua. Continúo la cita: “…siendo que estas mezclas producirían una bebida no apetecible y acuosa si se aplicara a la mayoría de los vinos elaborados al estilo moderno, esta práctica de los antiguos ha llevado a la especulación de que los vinos antiguos podrían haber sido elaborados con un alto grado alcohólico y un alto contenido de azúcar , p.ej. usando uvas deshidratadas, y ese vino podía resistir mejor la dilución con agua… “.
Así también lo explicaron entre otro Rashí y Maimonides: el vino en los tiempos del Talmud era mucho mas fuerte que el de hoy.
EN NUESTROS DIAS
La práctica habitual hoy en día es por lo tanto un poco diferente. El tamaño mínimo que la tradición judía requiere de la copa no se modificó. Sigue siendo de aproximadamente 86cc. En cuanto a mezclar el vino con agua varios rabinos contemporáneos explican que hoy en día si bien agregamos agua al vino, no se podría añadir tanta agua (3/4) sin que el vino perdiese su sabor. El Rab Obadiá Yosef, por ejemplo, indicó que en nuestros días la mayoría de la copa debe ser llenada con vino, para que el gusto y la esencia del vino prevalezca. Esto varía obviamente, según el tipo y la calidad del vino que se utilice. Personalmente, he notado que si se mezcla vino de calidad media con un tercio de agua, esta proporción satisface los dos requisitos esenciales: 1. templar el vino y 2. preservar el sabor del vino.



¿Cuánta Matsá se debe consumir durante el Seder de Pésaj?

Si bien no hay una cantidad máxima de la Matsá que uno puede o debe comer durante la cena del Seder de Pesaj, los Sabios establecieron un mínimo necesario para cumplir con nuestra obligación ritual.  

¿CUANTO ES EL MINIMO? 

El tamaño de un mínima porción de comida es denominada por nuestros Sabios, kazayit, esto significa literalmente, “que sea aproximadamente, como el tamaño de una aceituna”. Tomando en cuenta que en los tiempos Talmúdicos las aceitunas eran un poco más grandes que las aceitunas promedio en nuestros días. Ahora bien, traducido a la Matsá esta medida equivale a un tercio de una Matsa normal cuadrada (12 g.). Y a un cuarto de una Matsá redonda, abodat yad (11 g.).  Esta medida, que originalmente es de volumen, se obtiene al pulverizar la Matsá y medir ese polvo en un recipiente de 1 onza líquida.   Hay otros rabinos que sostienen que esta medida se debe calcular en peso y no en volumen. Y el tamaño de una minima porción es de 30 gramos, lo cual es significativamente mayor cuando se compara con el volumen. Ya que por ejemplo, calculando en peso la porción mínima es una Matsa cuadrada entera.   Consulte con el rabino de su comunidad.    

¿CUANDO?

Durante las dos noches del Seder de Pésaj, debemos comer esta medida de Matsa 3 veces. La primera vez luego de la Berajá por la Matsa: Motsí/Matsá (de acuerdo a algunas opiniones, aquí se debe consumir 2 porciones de matsá). La segunda vez, cuando comemos el Korej, el “sandwich de Matsa, Maror y Jaroset.  La tercera vez cuando comemos el Afikomán, al final de la cena. 

¿QUE MATSA?

Preferentemente, se debe comer esta noche Matsá Shemurá (ver aquí   ) que es una Matsa que se prepara con harina supervisada para Pésaj dese el momento de la cosecha del trigo. 

¿COMO? 

En estas 3 ocasiones la Matsá se debe comer sentados reclinados sobre el lado izquierdo. Esta posición representa el clásico símbolo de la libertad y nobleza (ver aquí  ) .




Arroz en Pésaj: Sefaradim vs. Ashkenazim.

Explicamos anteriormente que “Jamets” define a un alimento que proviene de uno de los 5 siguientes granos: trigo, cebada, espelta, centeno y avena. El arroz, por lo tanto, no es Jamets.

Aunque la Guemará menciona a un Rabino de Erets Israel, Ribbí Yojanán ben Nurí (siglo 1 de la era común), que sostenía que no se puede consumir arroz en Pésaj. Los Sabios de la Guemará, sin embargo, concluyeron que el arroz NO es Jamets y que SÍ se puede comer en Pésaj. La Guemará trae el caso de Rabá, un famoso rabino de Babel, que solía comer arroz en el Seder de Pésaj (Pesajim 114b) para no dejar duda que de acuerdo al veredicto rabínico, el arroz no es Jamets.

La costumbre Ashkenazí, sin embargo, es abstenerse del consumo de arroz, ¡pero no por considerarlo Jamets! Los judíos Ashkenazim se privan durante Pésaj de consumir todo tipo de legumbres, granos y cereales (qitniyot), incluyendo el arroz. Esta es una tradición muy antigua que sigue siendo respetada hasta el día de hoy en la comunidad Ashkenazí. Ahora bien, ¿cuál es la razón y el origen de la costumbre de prohibir granos, semillas y legumbres en Pésaj? Tomemos como ejemplo el caso del arroz. Es muy posible confundir el grano del arroz con el grano entero del trigo. Las espigas son muy parecidas. Los granos de arroz y trigo son del mismo color, al igual que la harina de arroz y la harina de trigo. Hay que tener en cuenta que hasta hace unos 40 o 50 años atrás, los productos alimenticios no se vendían como hoy, envasados y en supermercados, sino que se vendían por peso en los mercados públicos. No era poco común entonces que si alguien compraba arroz encontrase al llegar a su casa algunos granos de trigo mezclados con los granos de arroz. Ya que los granos de arroz (integral, enteros) y los granos de trigo se vendían en los mismos puestos del mercado, utilizando las mismas paletas y balanzas. También los campos donde el arroz se cosechaba solían estar cerca o dentro de los mismos campos donde se cosechaba el trigo. Era muy posible entonces que algún grano de trigo se mezclara con el arroz en el momento de la cosecha o en el momento de comprarlo en el mercado. Y como veremos más adelante, la prohibición de Jamets durante Pésaj es tan estricta que un solo grano de trigo transformaría a todo un plato hecho con arroz en Jamets. De aquí la costumbre Ashkenazí de abstenerse del arroz y otras legumbres en Pésaj.

Muchos no saben que esta no es una tradición exclusiva de los judíos Ashkenazim. Los judíos Sefaradim están divididos en la cuestión del arroz. Los Yehudim marroquíes y otros Yehudim de África del Norte también evitan el consumo de arroz durante Pésaj, mientras que los judíos de Israel, Irán, Irak, Siria y otros países del Medio Oriente consumen arroz durante Pésaj (al punto que el arroz se convierte en la comida más típica de Pésaj, algo así como las papas en la tradición Ashkenazí). Sin embargo, para evitar la posibilidad de la presencia accidental de un grano de trigo en el arroz, la costumbre de las comunidades persas, sirias, etc., es revisar el arroz tres veces antes de usarlo para Pésaj. Ahora bien, incluso los que siguen la tradición de abstenerse del consumo de arroz y otras legumbres (qitniyot) durante Pésaj, por los motivos que recién explicamos, pueden mantener el arroz y las legumbres en su posesión y propiedad durante Pésaj, y no hay necesidad de desechar o vender estos alimentos, ya que no son Jamets (Shulján Aruj, Rama, 453:1). También, como lo señala el Rab Eliezer Melamed en Peniné Halajá, aunque la costumbre Ashkenazí es prohibir estos productos (qitniyot) durante Pésaj, esto se aplica cuando los qitniyot son o constituyen la mayoría de ese producto alimenticio (Mishná Berurá idem, 9). Pero si los qitniyot son aditivos (fructosa de maíz, almidón de maíz, etc.), y están presentes en un alimento ya elaborado en una proporción menor a la mitad, ese alimento no estará prohibido durante Pésaj, aún para los que acostumbran a privarse de qitniyot. Consulte con el Rabino de su comunidad acerca de las tradiciones y costumbres a seguir.




¿Qué es qué no es Jamets?

איסור אכילת חמץ.

Durante Pésaj NO está permitido comer, beneficiarnos o incluso poseer Jamets. La prohibición de comer Jamets durante Pésaj comienza medio día antes de que empiece la festividad: desde la media mañana de la víspera de Pésaj (lunes 22 de abril). No solo está prohibido comer Jamets. La Torá también prohibe consumir cualquier alimento que posea Jamets.

¿Qué es Jamets?

En las próximas líneas lo vamos a explicar.

LOS CINCO GRANOS

Jamets (חמץ) es cualquier sustancia fermentada, sólida o líquida, proveniente de uno de los siguientes 5 granos: trigo, centeno, espelta, cebada y avena.

NO SOLO HARINA

El proceso de fermentación no ocurre solamente con “la harina” de estos granos o con alimentos sólidos. La cerveza por ejemplo, se elabora a partir de la cebada, los granos se mezclan con agua caliente y se dejan fermentar. La cerveza (al igual que el whisky, y otras bebidas alcohólicas a base de granos) también están en la categoría de Jamets, aunque el grano nunca fue convertido en harina.

FERMENTACIÓN NO JAMETS

Un producto alimenticio que no contiene ninguno de estos 5 granos no se considera Jamets, aunque haya pasado por un proceso de fermentación. El vino, por ejemplo, pasa por un proceso de fermentación, pero se hace de la uva. Lo mismo ocurre con otras bebidas alcohólicas como el sake (“vino de arroz” japonés) que se elabora a partir del arroz fermentado o la tequila, que se produce del agave.

JAMETS U MATSÁ

Ahora bien, no TODO lo que proviene de estos 5 granos es Jamets. De hecho, la Matsá debe ser elaborada a partir de uno de estos 5 granos. La Matsá es un tipo de “pan”, en hebreo se llama “pan pobre” o לחם עוני, y, en español se llama “pan ácimo”, que significa, pan no fermentado.

¿Cuál es entonces la diferencia entre el pan y la Matsá?

TIEMPO La diferencia fundamental entre el pan y la Matsá es el tiempo. El pan y la Matsá se preparan con los mismos ingredientes básicos: harina y agua. Pero cuando se elabora la Matsá, una vez que se mezcla la harina con el agua, no se deja reposar la masa: esta debe ser amasada y horneada en menos de 18 minutos. Ya que si se deja la masa inactiva y pasan 18 minutos o más, desde el momento en que la harina entró en contacto con el agua, esa masa es “Jamets”.El pan común se elabora con harina y agua (ver más abajo ‘levadura’). Pero antes de meter la masa al horno, se la deja reposar intencionalmente para que fermente y se haga más esponjosa. Al fermentar, la masa se agranda y se forma el pan con miga. La miga, que NO encontramos en la Matsá, es evidencia de la ausencia de la fermentación.

AGUA Si la harina procedente de uno de los cinco granos se mezclase “exclusivamente” con jugo de fruta, o con miel o con huevos, sin que se le agregue a esta masa nada de agua, no se produciría el Jimuts o la fermentación prohibida en Pésaj. En teoría, si se prepara una masa mezclando harina de trigo con puro jugo de frutas, sin agua, y se deja reposar, no se considera Jamets sino Matsá Ashirá y se podría consumir durante Pésaj.

SEOR En todos los ejemplos mencionados anteriormente no hablamos aún de la levadura, o en hebreo שאור. A la prohibición del Jamets se suma adicionalmente la prohibición del uso, o incluso la posesión de levadura durante Pésaj. La levadura no es un elemento comestible, sino un aditivo. Hasta hace unos años, cuando el pan se elaboraba en casa, la levadura también se preparaba en casa. ¿Cómo se hace la levadura? Mezclando harina y agua y dejando reposar esa masa por un periodo de 4-5 días. La “masa” ácida y con olor a alcohol se conoce en español como “masa madre” o “levadura natural” y se usa como catalizador del proceso de fermentación. En otras palabras, en el proceso de elaboración del pan casero, una vez que la harina y el agua se mezclan, se introduce un poco de esta levadura natural en la masa para acelerar y mejorar el proceso de fermentación. Por el efecto de la masa madre o seor, la masa fermenta más rápido y mejor y el pan sale mucho más esponjoso.

Todas las prohibiciones de Jamets (consumo, posesión, beneficio) se aplican también al seor, la masa madre o levadura.




PESAJ: Uso de medicamentos, cosméticos y alimento para animales durante Pésaj.

Para los judíos Sefaradim está permitido mantener en su posesión o utilizar durante Pésaj cualquier producto que no sea comestible, es decir, que no es normalmente consumido por humanos o animales, aun cuando estos productos puedan contener Jamets. Por ejemplo: Cosméticos, pegamentos, pinturas, champú, desodorantes, jabones, detergentes u otros producto de limpieza, etc. En todos estos casos no será necesario comprobar la ausencia de Jamets en estos productos, ni hace falta que tengan una supervisión especial para Pésaj (Rab Obadia Yosef, Yalqut Yosef, p. 360:31, 361:68) .
También está permitido el consumo de medicamentos que vienen en forma de cápsulas o pastillas no masticables, o sea, que se tragan con agua. ¿Por qué? Porque cuando un medicamento viene en forma de cápsula o pastilla dura no masticable se considera “no comestible”. Por lo tanto, aún si ese tipo de medicamento tuviera un elemento Jamets (lo cual hoy en día es altamente improbable, como lo vamos a explicar), se podrá tomar durante Pésaj  (Yalqut Yosef Mo’adim, p. 362:40).
Es recomendable entonces, cuando sea necesario y posible, solicitarle al médico que recete para Pésaj medicación en forma de píldoras no masticables (obviamente, en caso de una condición médica seria, se debe tomar cualquier medicamento que sea necesario).
El rabino Eliezer Melamed, una gran autoridad rabínica Ashkenazí en Israel y autor del libro Peniné Halajá, explica que hoy en día también muchos rabinos Ashkenazim siguen un criterio Halájico similar al del Rab Obadiá Yosef (ver Peniné Halajá Pesaj 102, 103).   Sobre el tema de las pastillas no masticables  el Rab Melamed hace una observación práctica importante, aclarando que en la actualidad, prácticamente todas las píldoras médicas se hacen con almidón de papa o maíz, cuyo consumo estaría permitido aún para los criterios más estrictos, y no con almidón de trigo, entre otras razones porque la proteína de trigo, el gluten, es perjudicial para pacientes celiacos.
Para más información sobre este tema vea aquí lo escrito por el Rab Melamed sobre cosméticos, medicamentos, etc. (Hebreo)
OPINIONES MÁS ESTRICTAS 
El Rab Guedalia Schwartz que preside el Bet Din de Chicago, (cRc), y que es una de las mayores autoridades halájicas de la comunidad Ashkenazí en EEUU dice, que cualquier medicamento no masticable estará permitido para Pésaj. Sin embargo, aclara que las vitaminas no son parte de esta categoría, es decir que según su opinión las vitaminas, aunque vengan en forma de cápsulas o pastillas no masticables, no pueden ser usadas en Pésaj a menos que uno verifique que no contengan Jamets.  Algunos rabinos Sefaradim (Rab Eliyahu Ben Hayim, por ejemplo) también están de acuerdo con este criterio. Consulte con el rabino de su comunidad.
Hay algunas otras diferencias entre Sefaradim y Ashkenazim. El Rab Schwartz y muchos otros rabinos Ashkenazim adoptan una postura más estricta en cuanto al uso de Jamets no comestible (perfumes hechos a base de alcohol de trigo, por ejemplo), que quedan expuestas una vez que uno lee lo escrito por el Rab Schwartz (ver aquí. Si alguno de los lectores tiene el tiempo para traducir la carta del Rab Schwartz al español, la podríamos publicar BH mañana, o en la próxima entrega de HOTD).

VITAMINAS,SUPLEMENTOS o MEDICAMENTOS LÍQUIDOS o MASTICABLESLas pastillas masticables, los jarabes, los suplementos alimenticios, vitaminas en polvo  y/o cualquier otro medicamento o vitaminas con gusto agradable, bebible  y/o masticable debe contar con la certificación “Kasher para Pesaj”, o uno debe asegurarse de que no contienen ningún ingrediente Jamets en su composición.  Muchos suplementos alimenticios y vitaminas están hechos con elementos que son 100% jamets (por ejemplo: fibras, germen o salvado de trigo, etc). De acuerdo a muchos rabinos Ashkenazim y Sefaradim, este mismo criterio se debe aplicar a los productos de perfumería o higiene personal (generalmente de uso oral) que tienen un gusto agradable : por ejemplo, pasta de dientes, o protectores labiales con sabor, etc. En estos casos también se debe verificar que no contenga algún elemento Jamets.

Como el lector podrá apreciar, en todas estas Halajot existen diversas costumbres y criterios.  Para un veredicto definitivo, consulte con el Rabino de su comunidad.
COMIDA para MASCOTAS
Está prohibido usar o incluso mantener durante Pésaj alimentos para animales que contengan Jamets. La mayoría de los alimentos para perros, gatos, pájaros, peces, etc. contienen Jamets. Si uno tiene un animal o mascota, deberá procurar alimentos para animales que no contengan ningún producto Jamets. Lea  aquí la lista de StarK, con productos para mascotas y animales autorizados para Pésaj



Preparando la cocina para Pésaj: Hornos, mesadas, electrodomésticos, etc.

Explicamos anteriormente cómo esterilizar para Pésaj los utensilios de cocina de diferentes materiales . Hoy nos dedicaremos un poco más a electrodomésticos y mesadas. Presentaremos también unos videos que pueden ser muy útiles para visualizar lo que hay que hacer.

Como ya dijimos hay dos formas de Jamets: el Jamets visible, o sea los restos de comida jamets, y el “invisible”, es decir el Jamets que en el proceso de cocción fue absorbido en las paredes o superficies de los elementos que usamos para cocinar o calentar comida.  Antes de Pésaj debemos remover esos dos tipos de Jamets.  Primero tenemos que estar seguros que no hayan restos de jamets visible. Luego, tenemos que hacer algo para “esterilizar” los utensilios, electrodomésticos, etc. del Jamets absorbido.

Algunos ejemplos:

MESADAS: Las mesadas de la cocina de metal, mármol o granito, deben limpiarse a fondo antes de Pésaj para eliminar todo residuo visible de Jamets. Como en nuestros días por lo general no apoyamos alimentos calientes directamente sobre estas superficies, y estas superficies no son porosas, una limpieza a fondo de estas superficies sería suficiente. Sin embargo, el rabino Obadia Yosef z “l recomienda que después de limpiar la superficie se vierta agua hirviendo sobre estas mesadas como una precaución adicional.

MESAS: La mesas de cocina o comedor, de madera o vidrio, deben ser limpiada a fondo y se acostumbra cubrirla con un mantel de Pésaj o un mantel nuevo.

LAVAVAJILLAS: Antes de Pésaj, se debe limpiar el lavavajillas de todo resto de alimento que puede haber quedad adherido en sus paredes o bordes de las bandejas. Una vez limpio, se debe realizar un ciclo de limpieza completo con detergente estando el lavavajillas vacío. Una vez terminado este ciclo de limpieza, el lavavajillas está listo para ser usado en Pésaj. 

HORNO: Primero debemos limpiar el horno a fondo antes de Pésaj para eliminar cualquier posible residuo visible de Jamets. Luego, se dejará el horno si uso por 24 horas. Y finalmente, 1. Si se trata de un horno que tiene un programa de auto-limpieza se deberá activar el ciclo de auto-limpieza  y el horno estará listo para Pésaj. 2. Si el horno no tiene un programa de auto-limpieza , entonces, después de limpiarlo a fondo y dejarlo sin uso por 24 horas, dejamos el horno prendido por aproximadamente una hora a máxima temperatura. De esta manera,  el horno quedará Kasher para Pésaj.

MICROONDAS: Primero, debemos limpiar el microondas a fondo para eliminar cualquier posible residuo visible de Jamets. Una vez que el microondas está limpio, tomamos un recipiente con agua y un poco de detergente y lo ponemos a hervir en el microondas durante unos minutos, hasta que las paredes del microondas se llenen de vapor. Este vapor expulsará (o neutralizará) cualquier substancia Jamets que pueda estar absorbida en las paredes el microondas, lo cual lo hará Kasher para Pésaj. Si no es posible hacer, esto y es necesario utilizar el microondas durante Pésaj,  se podrá calentar comida en ese microondas -siempre y cuando el microondas esté limpio de resto de comida- colocando la comida en un recipiente plástico cerrado, o en un Ziploc o en cualquier otra cobertura que cubra herméticamente la comida. Hay también quienes quienes acostumbran a no usar el microondas en Pésaj. Consulte con su Rabino.

Hemos presentado las opiniones más aceptadas, especialmente según la tradición Sefaradí y la tradición Ashkenazí siguiendo al Rab Eliezer Melamed de Israel.   Sin embargo, en todos estos casos hay diferentes costumbres y tradiciones comunitarias y familiares. Para un veredicto final consulte con el rabino de su comunidad.

¿COMO HACER KASHER LA COCINA? (Tradición Sefaradí)

¿COMO HACER KASHER LA COCINA? (Tradición Ashkenazí) 




PESAJ Y EL JAROSET

EL JAROSET

La Torá indica que hay dos comidas que debemos consumir en el Seder de Pésaj: la Matsá, que nos recuerda que fue Dios –y no Moisés o cualquier otro líder político– quien nos liberó de Egipto. Y el Maror, una verdura agria que nos recuerda el sabor de la esclavitud. Los Sabios agregaron dos alimentos más para ayudarnos a experimentar lo más físicamente posible la esclavitud y la libertad. Por un lado, introdujeron las cuatro copas de vino, para celebrar nuestra libertad. Y por otro lado, nos indicaron preparar el Jaroset, que de acuerdo a Maimónides es una Mitsvá establecida por los Rabinos, para recordar la esclavitud, especialmente al combinarlo con el Maror. El Jaroset es una pasta hecha con frutas frescas, frutos secos y vino o vinagre, que nos recuerda el color y la textura del barro. La imagen del barro en nuestras manos se ha grabado en la memoria colectiva de nuestro pueblo como un trauma nacional de la esclavitud y la opresión. Y el Jaroset nos lo recuerda en el Seder.

LA RECETA DE MAIMÓNIDES

Hay algo más. Siguiendo estrictamente lo que cuenta el Talmud, Maimónides indica que al Jaroset se le debe agregar “pedacitos de hierbas” (tebalin), que representen visualmente las pajillas que se agregaban al barro para construir los ladrillos. No sabemos cuáles eran específicamente esas hierbas comestibles, pero sí sabemos que no son para darle sabor al Jaroset sino para crear el “efecto visual” del ladrillo de barro o adobe. Por eso, Maimónides indica que estas hierbas no deben ser molidas sino cortadas en pequeños trocitos para que se vea como la paja (teben) y así el Jaroset se vea como el “barro con las pajillas” (טיט ותבן) que menciona la Torá. La presencia de este ingrediente, las hierbas o tebalín, que hoy muy pocos agregan al Jaroset, era un elemento imprescindible en los tiempos del Talmud. La Guemará en Pesajim relata que la costumbre generalizada en Jerusalén era que cuando la gente llegaba a los mercados para hacer las compras de Pésaj, los comerciantes anunciaban: “Vengan y llévense (gratis) las hierbas para cumplir con la mitsvá [el precepto del Jaroset con la hierba]”.

LA FUNCIÓN DE LAS HIERBAS

Ya que el efecto de estas hierbas es visual, no hay una especificación respecto al tipo de hierbas o vegetales que se deben usar para este propósito. Algunos rabinos mencionaron la canela, el jengibre, o las ramitas de hisopo, aclarando que NO deben ser molidas sino cortadas. El Rab Maharil (1366-1427) creo que fue el más explícito al decir que se usen hierbas cortadas en trozos largos y finos (מחותכין ארוכין) para darles el aspecto de “pajillas”. Hoy en día –por alguna razón que todavía no he podido comprender— casi todas las recetas del Jaroset incluyen especias o hierbas aromáticas. ¡Pero ninguna menciona estas hierbas que le dan al Jaroset el efecto visual que debe despertar en nuestra memoria…! Por alguna razón, este importantísimo elemento ha caído en desuso.

EL JAROSET COMO CONDIMENTO

¿Qué función cumple el Jaroset en el Seder? Imaginemos una cena formal en un restaurante de categoría. En la mesa nunca faltarán los aderezos obligados: sal, pimienta, vinagre y aceite de oliva. Ahora imaginemos la cena del Seder de Maimónides. En su mesa hay un elemento que esa noche reemplaza LITERALMENTE A TODOS los condimentos: el Jaroset es el aderezo «exclusivo» que debe acompañar a todas las comidas que consumimos durante la noche del Seder. Veamos.

KARPAS CON JAROSET

Luego de inaugurar el Seder de Pésaj con el Kiddush, lo primero que comemos es un pedazo de apio, o karpás. En la antigüedad, era común que una cena festiva comenzara con un aperitivo (apio u otra verdura fresca) antes de servir el plato principal, ya que así se estimulaba el apetito. Ahora bien, la costumbre general en el Seder es untar el Karpas en vinagre (o agua con sal) para recordar las lágrimas amargas que derramamos en nuestro cautiverio. Pero, de acuerdo a Maimónides, el karpás se debe untar en el Jaroset, y no en agua y sal. Vale la pena aclarar que la receta del Jaroset de Maimónides incluye el agregado de una cantidad significativa de vinagre de vino, que le da un sabor ácido.

MATSA CON JAROSET

La segunda vez que se usa el Jaroset, según Maimónides, es cuando recitamos la bendición por la Matsá (Motsí -Matsá). Ahí también debemos “untar” la Matsá con Jaroset, en lugar de usar sal como hacemos habitualmente al decir HaMotsí por el pan. Este gesto me recuerda a una hermosa costumbre que practicamos en algunos hogares en Rosh Hashaná: para desearnos un año bueno y dulce, cuando decimos haMotsí, untamos el pan en miel o lo sazonamos con azúcar en lugar de sal. Aunque vale la pena aclarar que la miel o el azúcar que se usa en Rosh Hashaná es más bien una tradición popular o folklore, mientras que el uso del Jaroset con la Matsá para Maimónides es un requerimiento formal halájico, una «Mitsvá rabínica» como veremos a continuación.

MAROR CON (UN POCO DE) JAROSET

El Jaroset se usa sobre todo para sazonar el Maror, la verdura amarga. En el caso particular del Maror, los rabinos indican que la presencia del Jaroset debe ser mínima, para que el sabor ácido pero dulce del Jaroset no nos prive de experimentar el gusto amargo del Maror. Por esta razón, algunos rabinos escriben que luego de untar el Maror en el Jaroset, el Jaroset debe ser removido para que solo quede una capa superficial del mismo impregnada en el Maror. Maimónides aclara que en este caso, al untar el Maror con Jaroset, estamos cumpliendo con un precepto rabínico, a pesar de que no decimos una bendición específica por el Jaroset (según algunas opiniones, esto es por iqqar y tafel, el Jaroset se considera accesorio al Maror, por el cual sí decimos la bendición, ‘al ajilat maror).

MATSA Y MAROR CON JAROSET

Por último, el Jaroset se agrega también al Korej, el sándwich de Matsá y Maror que nos recuerda al qorbán pésaj, el sacrificio ritual que se consumía durante el Seder de Pésaj en los tiempos del Bet haMiqdash. Al igual que en el caso del Maror, el uso del Jaroset en el Korej también es practicado por todas las comunidades judías.

LA RAZÓN DEL JAROSET

Como ya lo explicamos, el Jaroset no está mencionado en la Torá sino que fue establecido por los rabinos. De acuerdo a Maimónides, el Jaroset se elabora básicamente con frutos secos y vinagre de vino. La palabra más indicada para definir el sabor que debe tener el Jaroset es sin duda: “agridulce”. Y este concepto es también el que define el sabor de la noche del seder. Por un lado, recordamos de la manera más vivencial posible las amargas memorias de la esclavitud, la opresión y el genocidio que sufrimos en Egipto. Pero por el otro lado, ¡estamos festejando nuestra libertad! Cada uno de los elementos y las comidas del Seder representa un gesto de alegría y libertad, o un gesto de dolor. El Jaroset combina simultáneamente los dos.