PESAJ: Uso de medicamentos, cosméticos y alimento para animales durante Pésaj.

Para los judíos Sefaradim está permitido mantener en su posesión o utilizar durante Pésaj cualquier producto que no sea comestible, es decir, que no es normalmente consumido por humanos o animales, aun cuando estos productos puedan contener Jamets. Por ejemplo: Cosméticos, pegamentos, pinturas, champú, desodorantes, jabones, detergentes u otros producto de limpieza, etc. En todos estos casos no será necesario comprobar la ausencia de Jamets en estos productos, ni hace falta que tengan una supervisión especial para Pésaj (Rab Obadia Yosef, Yalqut Yosef, p. 360:31, 361:68) .
También está permitido el consumo de medicamentos que vienen en forma de cápsulas o pastillas no masticables, o sea, que se tragan con agua. ¿Por qué? Porque cuando un medicamento viene en forma de cápsula o pastilla dura no masticable se considera “no comestible”. Por lo tanto, aún si ese tipo de medicamento tuviera un elemento Jamets (lo cual hoy en día es altamente improbable, como lo vamos a explicar), se podrá tomar durante Pésaj  (Yalqut Yosef Mo’adim, p. 362:40).
Es recomendable entonces, cuando sea necesario y posible, solicitarle al médico que recete para Pésaj medicación en forma de píldoras no masticables (obviamente, en caso de una condición médica seria, se debe tomar cualquier medicamento que sea necesario).
El rabino Eliezer Melamed, una gran autoridad rabínica Ashkenazí en Israel y autor del libro Peniné Halajá, explica que hoy en día también muchos rabinos Ashkenazim siguen un criterio Halájico similar al del Rab Obadiá Yosef (ver Peniné Halajá Pesaj 102, 103).   Sobre el tema de las pastillas no masticables  el Rab Melamed hace una observación práctica importante, aclarando que en la actualidad, prácticamente todas las píldoras médicas se hacen con almidón de papa o maíz, cuyo consumo estaría permitido aún para los criterios más estrictos, y no con almidón de trigo, entre otras razones porque la proteína de trigo, el gluten, es perjudicial para pacientes celiacos.
Para más información sobre este tema vea aquí lo escrito por el Rab Melamed sobre cosméticos, medicamentos, etc. (Hebreo)
OPINIONES MÁS ESTRICTAS 
El Rab Guedalia Schwartz que preside el Bet Din de Chicago, (cRc), y que es una de las mayores autoridades halájicas de la comunidad Ashkenazí en EEUU dice, que cualquier medicamento no masticable estará permitido para Pésaj. Sin embargo, aclara que las vitaminas no son parte de esta categoría, es decir que según su opinión las vitaminas, aunque vengan en forma de cápsulas o pastillas no masticables, no pueden ser usadas en Pésaj a menos que uno verifique que no contengan Jamets.  Algunos rabinos Sefaradim (Rab Eliyahu Ben Hayim, por ejemplo) también están de acuerdo con este criterio. Consulte con el rabino de su comunidad.
Hay algunas otras diferencias entre Sefaradim y Ashkenazim. El Rab Schwartz y muchos otros rabinos Ashkenazim adoptan una postura más estricta en cuanto al uso de Jamets no comestible (perfumes hechos a base de alcohol de trigo, por ejemplo), que quedan expuestas una vez que uno lee lo escrito por el Rab Schwartz (ver aquí. Si alguno de los lectores tiene el tiempo para traducir la carta del Rab Schwartz al español, la podríamos publicar BH mañana, o en la próxima entrega de HOTD).

VITAMINAS,SUPLEMENTOS o MEDICAMENTOS LÍQUIDOS o MASTICABLESLas pastillas masticables, los jarabes, los suplementos alimenticios, vitaminas en polvo  y/o cualquier otro medicamento o vitaminas con gusto agradable, bebible  y/o masticable debe contar con la certificación “Kasher para Pesaj”, o uno debe asegurarse de que no contienen ningún ingrediente Jamets en su composición.  Muchos suplementos alimenticios y vitaminas están hechos con elementos que son 100% jamets (por ejemplo: fibras, germen o salvado de trigo, etc). De acuerdo a muchos rabinos Ashkenazim y Sefaradim, este mismo criterio se debe aplicar a los productos de perfumería o higiene personal (generalmente de uso oral) que tienen un gusto agradable : por ejemplo, pasta de dientes, o protectores labiales con sabor, etc. En estos casos también se debe verificar que no contenga algún elemento Jamets.

Como el lector podrá apreciar, en todas estas Halajot existen diversas costumbres y criterios.  Para un veredicto definitivo, consulte con el Rabino de su comunidad.
COMIDA para MASCOTAS
Está prohibido usar o incluso mantener durante Pésaj alimentos para animales que contengan Jamets. La mayoría de los alimentos para perros, gatos, pájaros, peces, etc. contienen Jamets. Si uno tiene un animal o mascota, deberá procurar alimentos para animales que no contengan ningún producto Jamets. Lea  aquí la lista de StarK, con productos para mascotas y animales autorizados para Pésaj



Preparando la cocina para Pésaj: Hornos, mesadas, electrodomésticos, etc.

Explicamos anteriormente cómo esterilizar para Pésaj los utensilios de cocina de diferentes materiales . Hoy nos dedicaremos un poco más a electrodomésticos y mesadas. Presentaremos también unos videos que pueden ser muy útiles para visualizar lo que hay que hacer.

Como ya dijimos hay dos formas de Jamets: el Jamets visible, o sea los restos de comida jamets, y el “invisible”, es decir el Jamets que en el proceso de cocción fue absorbido en las paredes o superficies de los elementos que usamos para cocinar o calentar comida.  Antes de Pésaj debemos remover esos dos tipos de Jamets.  Primero tenemos que estar seguros que no hayan restos de jamets visible. Luego, tenemos que hacer algo para “esterilizar” los utensilios, electrodomésticos, etc. del Jamets absorbido.

Algunos ejemplos:

MESADAS: Las mesadas de la cocina de metal, mármol o granito, deben limpiarse a fondo antes de Pésaj para eliminar todo residuo visible de Jamets. Como en nuestros días por lo general no apoyamos alimentos calientes directamente sobre estas superficies, y estas superficies no son porosas, una limpieza a fondo de estas superficies sería suficiente. Sin embargo, el rabino Obadia Yosef z “l recomienda que después de limpiar la superficie se vierta agua hirviendo sobre estas mesadas como una precaución adicional.

MESAS: La mesas de cocina o comedor, de madera o vidrio, deben ser limpiada a fondo y se acostumbra cubrirla con un mantel de Pésaj o un mantel nuevo.

LAVAVAJILLAS: Antes de Pésaj, se debe limpiar el lavavajillas de todo resto de alimento que puede haber quedad adherido en sus paredes o bordes de las bandejas. Una vez limpio, se debe realizar un ciclo de limpieza completo con detergente estando el lavavajillas vacío. Una vez terminado este ciclo de limpieza, el lavavajillas está listo para ser usado en Pésaj. 

HORNO: Primero debemos limpiar el horno a fondo antes de Pésaj para eliminar cualquier posible residuo visible de Jamets. Luego, se dejará el horno si uso por 24 horas. Y finalmente, 1. Si se trata de un horno que tiene un programa de auto-limpieza se deberá activar el ciclo de auto-limpieza  y el horno estará listo para Pésaj. 2. Si el horno no tiene un programa de auto-limpieza , entonces, después de limpiarlo a fondo y dejarlo sin uso por 24 horas, dejamos el horno prendido por aproximadamente una hora a máxima temperatura. De esta manera,  el horno quedará Kasher para Pésaj.

MICROONDAS: Primero, debemos limpiar el microondas a fondo para eliminar cualquier posible residuo visible de Jamets. Una vez que el microondas está limpio, tomamos un recipiente con agua y un poco de detergente y lo ponemos a hervir en el microondas durante unos minutos, hasta que las paredes del microondas se llenen de vapor. Este vapor expulsará (o neutralizará) cualquier substancia Jamets que pueda estar absorbida en las paredes el microondas, lo cual lo hará Kasher para Pésaj. Si no es posible hacer, esto y es necesario utilizar el microondas durante Pésaj,  se podrá calentar comida en ese microondas -siempre y cuando el microondas esté limpio de resto de comida- colocando la comida en un recipiente plástico cerrado, o en un Ziploc o en cualquier otra cobertura que cubra herméticamente la comida. Hay también quienes quienes acostumbran a no usar el microondas en Pésaj. Consulte con su Rabino.

Hemos presentado las opiniones más aceptadas, especialmente según la tradición Sefaradí y la tradición Ashkenazí siguiendo al Rab Eliezer Melamed de Israel.   Sin embargo, en todos estos casos hay diferentes costumbres y tradiciones comunitarias y familiares. Para un veredicto final consulte con el rabino de su comunidad.

¿COMO HACER KASHER LA COCINA? (Tradición Sefaradí)

¿COMO HACER KASHER LA COCINA? (Tradición Ashkenazí) 




PESAJ Y EL JAROSET

EL JAROSET

La Torá indica que hay dos comidas que debemos consumir en el Seder de Pésaj: la Matsá, que nos recuerda que fue Dios –y no Moisés o cualquier otro líder político– quien nos liberó de Egipto. Y el Maror, una verdura agria que nos recuerda el sabor de la esclavitud. Los Sabios agregaron dos alimentos más para ayudarnos a experimentar lo más físicamente posible la esclavitud y la libertad. Por un lado, introdujeron las cuatro copas de vino, para celebrar nuestra libertad. Y por otro lado, nos indicaron preparar el Jaroset, que de acuerdo a Maimónides es una Mitsvá establecida por los Rabinos, para recordar la esclavitud, especialmente al combinarlo con el Maror. El Jaroset es una pasta hecha con frutas frescas, frutos secos y vino o vinagre, que nos recuerda el color y la textura del barro. La imagen del barro en nuestras manos se ha grabado en la memoria colectiva de nuestro pueblo como un trauma nacional de la esclavitud y la opresión. Y el Jaroset nos lo recuerda en el Seder.

LA RECETA DE MAIMÓNIDES

Hay algo más. Siguiendo estrictamente lo que cuenta el Talmud, Maimónides indica que al Jaroset se le debe agregar “pedacitos de hierbas” (tebalin), que representen visualmente las pajillas que se agregaban al barro para construir los ladrillos. No sabemos cuáles eran específicamente esas hierbas comestibles, pero sí sabemos que no son para darle sabor al Jaroset sino para crear el “efecto visual” del ladrillo de barro o adobe. Por eso, Maimónides indica que estas hierbas no deben ser molidas sino cortadas en pequeños trocitos para que se vea como la paja (teben) y así el Jaroset se vea como el “barro con las pajillas” (טיט ותבן) que menciona la Torá. La presencia de este ingrediente, las hierbas o tebalín, que hoy muy pocos agregan al Jaroset, era un elemento imprescindible en los tiempos del Talmud. La Guemará en Pesajim relata que la costumbre generalizada en Jerusalén era que cuando la gente llegaba a los mercados para hacer las compras de Pésaj, los comerciantes anunciaban: “Vengan y llévense (gratis) las hierbas para cumplir con la mitsvá [el precepto del Jaroset con la hierba]”.

LA FUNCIÓN DE LAS HIERBAS

Ya que el efecto de estas hierbas es visual, no hay una especificación respecto al tipo de hierbas o vegetales que se deben usar para este propósito. Algunos rabinos mencionaron la canela, el jengibre, o las ramitas de hisopo, aclarando que NO deben ser molidas sino cortadas. El Rab Maharil (1366-1427) creo que fue el más explícito al decir que se usen hierbas cortadas en trozos largos y finos (מחותכין ארוכין) para darles el aspecto de “pajillas”. Hoy en día –por alguna razón que todavía no he podido comprender— casi todas las recetas del Jaroset incluyen especias o hierbas aromáticas. ¡Pero ninguna menciona estas hierbas que le dan al Jaroset el efecto visual que debe despertar en nuestra memoria…! Por alguna razón, este importantísimo elemento ha caído en desuso.

EL JAROSET COMO CONDIMENTO

¿Qué función cumple el Jaroset en el Seder? Imaginemos una cena formal en un restaurante de categoría. En la mesa nunca faltarán los aderezos obligados: sal, pimienta, vinagre y aceite de oliva. Ahora imaginemos la cena del Seder de Maimónides. En su mesa hay un elemento que esa noche reemplaza LITERALMENTE A TODOS los condimentos: el Jaroset es el aderezo «exclusivo» que debe acompañar a todas las comidas que consumimos durante la noche del Seder. Veamos.

KARPAS CON JAROSET

Luego de inaugurar el Seder de Pésaj con el Kiddush, lo primero que comemos es un pedazo de apio, o karpás. En la antigüedad, era común que una cena festiva comenzara con un aperitivo (apio u otra verdura fresca) antes de servir el plato principal, ya que así se estimulaba el apetito. Ahora bien, la costumbre general en el Seder es untar el Karpas en vinagre (o agua con sal) para recordar las lágrimas amargas que derramamos en nuestro cautiverio. Pero, de acuerdo a Maimónides, el karpás se debe untar en el Jaroset, y no en agua y sal. Vale la pena aclarar que la receta del Jaroset de Maimónides incluye el agregado de una cantidad significativa de vinagre de vino, que le da un sabor ácido.

MATSA CON JAROSET

La segunda vez que se usa el Jaroset, según Maimónides, es cuando recitamos la bendición por la Matsá (Motsí -Matsá). Ahí también debemos “untar” la Matsá con Jaroset, en lugar de usar sal como hacemos habitualmente al decir HaMotsí por el pan. Este gesto me recuerda a una hermosa costumbre que practicamos en algunos hogares en Rosh Hashaná: para desearnos un año bueno y dulce, cuando decimos haMotsí, untamos el pan en miel o lo sazonamos con azúcar en lugar de sal. Aunque vale la pena aclarar que la miel o el azúcar que se usa en Rosh Hashaná es más bien una tradición popular o folklore, mientras que el uso del Jaroset con la Matsá para Maimónides es un requerimiento formal halájico, una «Mitsvá rabínica» como veremos a continuación.

MAROR CON (UN POCO DE) JAROSET

El Jaroset se usa sobre todo para sazonar el Maror, la verdura amarga. En el caso particular del Maror, los rabinos indican que la presencia del Jaroset debe ser mínima, para que el sabor ácido pero dulce del Jaroset no nos prive de experimentar el gusto amargo del Maror. Por esta razón, algunos rabinos escriben que luego de untar el Maror en el Jaroset, el Jaroset debe ser removido para que solo quede una capa superficial del mismo impregnada en el Maror. Maimónides aclara que en este caso, al untar el Maror con Jaroset, estamos cumpliendo con un precepto rabínico, a pesar de que no decimos una bendición específica por el Jaroset (según algunas opiniones, esto es por iqqar y tafel, el Jaroset se considera accesorio al Maror, por el cual sí decimos la bendición, ‘al ajilat maror).

MATSA Y MAROR CON JAROSET

Por último, el Jaroset se agrega también al Korej, el sándwich de Matsá y Maror que nos recuerda al qorbán pésaj, el sacrificio ritual que se consumía durante el Seder de Pésaj en los tiempos del Bet haMiqdash. Al igual que en el caso del Maror, el uso del Jaroset en el Korej también es practicado por todas las comunidades judías.

LA RAZÓN DEL JAROSET

Como ya lo explicamos, el Jaroset no está mencionado en la Torá sino que fue establecido por los rabinos. De acuerdo a Maimónides, el Jaroset se elabora básicamente con frutos secos y vinagre de vino. La palabra más indicada para definir el sabor que debe tener el Jaroset es sin duda: “agridulce”. Y este concepto es también el que define el sabor de la noche del seder. Por un lado, recordamos de la manera más vivencial posible las amargas memorias de la esclavitud, la opresión y el genocidio que sufrimos en Egipto. Pero por el otro lado, ¡estamos festejando nuestra libertad! Cada uno de los elementos y las comidas del Seder representa un gesto de alegría y libertad, o un gesto de dolor. El Jaroset combina simultáneamente los dos.




SHABBAT PARA

Este Shabbat se llama “Pará”,  es uno de los Shabbatot especiales antes de Pésaj. Se llama así por la lectura adicional de la Torá (maftir) que se hace en este día, tomada del Libro de  Bamidbar, capítulos 19:1-22, que detalla las leyes de la Pará Aduma (bovino pelirrojo) que debía ser sacrificada y sus cenizas se utilizaban para la purificación de que ellas personas que habían estado en contacto con un cuerpo muerto o algún otro tipo de impureza relacionada y, por lo tanto, necesitaban purificarse antes de llegar al Templo para la festividad de Pésaj.

El mandamiento de la Pará Adumá es considerado por muchos como un “joq”, un tipo de mandamiento cuya razón no la entendemos completamente,  un decreto divino más allá de la lógica humana, ya que esas mismas cenizas que purifican a alguien que está impuro , impurifican a que estaba puro.

Shabbat Pará se celebra siempre antes de que comience el mes de Nisán  y nos recuerda —incluso hoy en día— la proximidad de Pésaj y sus múltiples preparativos.

 

El Midrash (Bamidbar Rabbah, 19, 8) una historia aleccionadora:

“Un individuo no judío se acercó a Rabbán Yojanán ben Zakai y le pregunto provocativamente: “Ustedes los judíos, ¡practican magia! Traen una vaca, la degollan, la queman, toman sus cenizas la mezclan con agua, y si uno de ustedes se ha impurificado con un muerto – le echan dos o tres gotas, y le dicen: ‘Te has purificado’. ¿Qué clase de cosa es esa?

Rabán Yojanán, que conocía bien el fenómeno de los curanderos y el exorcismo, muy común entre los gentiles, le preguntó al gentil: ¿Qué hacen ustedes cuando alguien está poseído, y entra en él un espíritu de locura? El gentil respondió: ‘Traen hierbas y las queman debajo de él y le rocían agua encima, y el espíritu huye’. Le dijo Rabán Yojanán: Eso es exactamente lo que hacemos. Las gotas de agua con las cenizas de la vaca hacen huir al espíritu de impureza.

Después de que el gentil se retiró conforme con la respuesta que recibió, los discípulos dijeron a Rabán Yojanán: “Ahora, Rabí, danos la verdadera explicación (ya que en el judaísmo no creemos en el exorcismo).

Le dijo Rabán Yojanán a sus discípulos: .., ni el muerto realmente impurifica ni el agua intrínsecamente purifica, sino que el Santo, bendito Él lo ha decretado así. “Esta es una ley [arbitraria] que Yo he establecido, y no tienes permiso de transgredir Mi decreto’.

Para cada mandamiento tenemos explicaciones hermosas y convincentes. Pero al final necesitamos recordar que la razón verdadera por la cual obedecemos los mandamientos es que así lo mandó el Santo, bendito Él.  Nosotros solo somos sus soldados.




La escenografía del Seder de Pésaj

  מקימי מעפר דל מאשפת ירים אביון
    להושיבי עם נדיבים עם נדיבי עמו
“Desde el polvo, Dios levanta al pobre para sentarlo con los nobles…de su pueblo”.
Salmos (113:7-8)

EL SEDER COMO UN ESCENARIO

Una de las mitzvot más importantes de Pésaj es la celebración del Seder, una cena festiva muy especial en la que celebramos la salida de Egipto y el fin de nuestra esclavitud, y agradecemos a Dios por habernos rescatado. Durante esta cena, leemos la historia de la salida de Egipto y también realizamos ciertos rituales con el fin de recrear vivencialmente la experiencia de la esclavitud y de la libertad. Hacemos esto siguiendo la indicación de los Sabios que dijeron que durante esa noche “uno debe ‘mostrarse a sí mismo’ (es decir: actuar) como si hubiera salido de Egipto”.  El Seder de Pésaj, por esta razón, abunda en simbolismos destinados a “teatralizar” la esclavitud y la libertad. Esta es la razón por la que los rabinos indicaron que es obligatorio comer el maror, hierbas amargas, y el jaroset, una pasta marrón hecha con frutos secos que recuerda el barro que se usaba para elaborar los ladrillos que nos recuerdan el cautiverio. Y por otro lado, indicaron que durante el Seder debemos beber cuatro copas de vino para celebrar nuestra libertad.

Hay otro gesto simbólico –“teatral” si se quiere–  que representa la libertad (jerut) conocido en hebreo como hasibá, sentarse reclinados.

En las próximas líneas trataremos de entenderlo mejor.

EL TRICLINIO ROMANO

¿Cuál es el origen y la historia de esta costumbre? En la antigüedad, la gente normal, los ciudadanos o campesinos,  se sentaban a comer en el suelo. Pero a los esclavos, que en Atenas o en Roma por ejemplo constituían una gran parte de la población, no se les permitía sentarse a comer: así que comían de pie. Por otro lado, los nobles, la realeza y la aristocracia comían reclinados cómodamente en “triclinios”. Los triclinios eran sofas– de 3 a 6 muebles puestos en forma de “U”–  lo suficientemente amplios como para dar cabida a tres comensales por mueble, que se reclinaban sobre su lado izquierdo usando cojines” (ver aquí ).

Las mesas con bandejas (en hebreo qe’arot) donde se servia la comida, eran semi individuales, y como se puede ver abajo en la ilustración de un antiguo mosaico romano, estaban dentro de la “U” del triclinio.

Los triclinios se usaban especialmente en festividades o celebraciones.

Lo que también se ve en este mosaico es que los comensales comían reclinados sobre su lado izquierdo. ¿Por qué?  Los Sabios explicaron que al reclinarse sobre el lado izquierdo uno disminuye el riesgo de atragantarse, pero la razón más práctica de esta costumbre es que la mayoría de los comensales eran diestros y usaban la mano derecha para comer.

¿LIBRE O RICO?
Ahora podemos entender un poco mejor el simbolismo de la hasibá. Los Sabios del Talmud establecieron que para “mostrarnos” la noche del Seder como hombres libres debemos imitar la costumbre de los nobles y la aristocracia comiendo reclinados sobre el lado izquierdo. Así, desde el judío más pobre (que en el pasado eran la mayoría) hasta el más rico, actúan esa noche como personas “nobles”, imitando no solo la etiqueta sino también la prosperidad de la nobleza.
Los Sabios, creo, se inspiraron en el versículo de Tehilim que mencionamos al principio de este artículo que afirma que Dios eleva a los pobres de su indigencia y los hace “sentarse” junto a los nobles. Al actuar por una noche (o dos, en la diáspora) como la nobleza y la aristocracia, estamos afirmando nuestra libertad y nuestra dignidad como seres humanos.
EL TIEMPO PASA…
Con el tiempo la costumbre universal de comer en el triclinio cayó en desuso. Y algunos rabinos europeos, como el Raabán (Abraham ben Natán de Provence, Francia, 1155-1215), propusieron entonces interrumpir esta costumbre, ya que en Europa los nobles se sentaban en sillas y alrededor de una mesa como hacemos hoy, y reclinarse resultaría incómodo. Pero la gran mayoría de los rabinos insisiteron que debíamos preservar esta antigua costumbre y aclararon que si no nos reclinamos al comer la Matsá o tomar las copas de vino, no estaremos cumpliendo correctamente con nuestra obligación de comportarnos como nobles (derej jerut). Otros rabinos justificaron la readopción de esta antigua tradición reasignándola a una categoría diferente, pero muy importante en el Seder: shinui, es decir, la obligación de teatralizar durante esa noche gestos inusuales para llamar la atención de los niños, estimular sus preguntas y hacerlos quedarse hasta el final del Seder.

¿EL COMIENZO DEL FEMINISMO?

Otro tema que se discutió durante siglos es si las mujeres también tenían que reclinarse durante el Seder. El Talmud dice que no. Y esto se entiende mejor cuando tomamos en cuenta que en esa época no era parte del protocolo que las mujeres participaran del triclinio (en el mosaico romano solo se ven hombres). Sin embargo, a veces el Talmud menciona a mujeres de la aristocracia romana ishá jashubá, allegadas a la familia del emperador, que pertenecían a esta privilegiada élite y se conocían como “matronas” (matronitá en la Guemará), ver aquí. Basado en esta distinción, algunos rabinos de la Edad Media, especialmente de Europa (Tosafot, Rama, etc.) dijeron que las mujeres también deben reclinarse en el Seder, ya que todas “las esposas judías deben ser consideradas como mujeres de la aristocracia jashubot“.

¿Quién lo puede negar?

En la práctica, hoy en día se espera que tanto hombres como mujeres se reclinen al comer y participen así en igualdad de condiciones de la costumbre de la hasibá.




TSAV: No a la hipocresía religiosa

נפש כי תחטא ומעלה מעל בה’ וכחש בעמיתו בפקדון או בתשומת יד או בגזל או עשק את עמיתו
והיה כי יחטא ואשם והשיב את הגזלה אשר גזל או את העשק אשר עשק או את

Y habló HaShem a Moisés y le dijo: “Cuando alguien peque y cometa una falta engañando a su prójimo por robo o por extorsión, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, y recién entonces traerá al sacerdote su ofrenda de expiación para HaShem.

Levítico 5: 22-25

SACRIFICIO Y ARREPENTIMIENTO

La Parashá de la semana pasada y la de esta describen los qorbanot, los sacrificios y ofrendas que se ofrecían en el Mishkan o Tabernáculo, y que tenían varias funciones. Algunos eran parte del servicio diario en el Templo de Jerusalem. Otros se ofrecían durante las festividades, y algunos qorbanot eran ofrendas individuales, para agradecer a Dios o también como expiación de alguna transgresión cometida. Veamos un ejemplo de esta última categoría. La Torá describe el asham guezelot, un sacrificio que se traía cuando alguien robaba y luego se arrepentía y confesaba su falta. El sacrificio era, en este caso, el último paso de su expiación, la forma en que su falta quedaba finalmente cancelada. Hay dos puntos muy importantes sobre este qorbán que nos enseñan acerca de la altura moral del pueblo judío y de nuestra Torá.

UN BILLETE DE 100

En primer lugar, la Torá describe varias formas de robo. Además de mencionar el hurto directo, la Torá menciona, por ejemplo, el caso de alguien que encuentra algo que no le pertenece, un objeto que no se puede identificar a quién pertenece, como una moneda o un billete que uno encuentra en la calle: no hay forma de saber de quién es porque los billetes no tienen nombres, direcciones ni signos identificatorios que puedan ser usados para encontrar a su dueño. Pero hay objetos que uno sí puede identificar a quién pertenecen: por ejemplo, una billetera. Si encuentro una billetera, un celular o cualquier objeto identificable, y en lugar de procurar encontrarlo y devolverlo a su dueño me lo quedo para mí, la Torá lo considera como “robo”.

LA BICICLETA

Un segundo ejemplo es osheq, oprimir a una persona económicamente. Hay un caso muy específico que la Guemará reporta como el ejemplo más común de este tipo de opresión. Los Sabios lo describen con las palabras hebreas “LEJ VASHOB, LEJ VASHOB”, que significa, “vete (ahora) y regresa (mañana)”. Esto ocurre, por ejemplo, cuando yo le debo dinero a una persona, esa persona viene a cobrar su dinero y yo, aunque tengo el dinero para pagarle, le digo: “vete y regresa otro día”. Este acto (recuerdo que en Argentina a esta se lo llama  “bicicletear”) también requería un sacrificio expiatorio porque está clasificado por la Torá como “robo”, ya que me quedé con un dinero que no me pertenece, aunque sea temporalmente, y le “robé” tiempo a mi acreedor.

¿CÓMO NO “USAR” LA RELIGIÓN?

La Torá también aclara que el qorbán o sacrificio debía ser ofrecido solamente después de haber restituido lo que uno robó. De esta manera, la Torá afirma que el qorbán, un acto religioso, no puede reemplazar la restitución, un acto de justicia. Tal como ocurre en Yom Kippur, no puedo pretender que Dios perdone mis faltas hacia el prójimo a menos que yo primero obtenga el perdón del prójimo. En este caso, debo saldar las cuentas con la víctima de mi delito y recién después tengo derecho a buscar mi expiación religiosa. El Midrash Tanjumá dice que esta idea está formulada de manera explícita en las palabras de David haMélej, en Tehilim, Salmo 24. Allí, el rey de Israel se pregunta: מי יעלה בהר ה’ ¿Quién merece subir al monte de HaShem, y pararse en el lugar de Su santuario? Y la respuesta inmediata es נקי כפיים “Aquel cuyas manos están limpias” de robo o hurto, agrega el Midrash (Tanjumá, Parashá 1). Dios no acepta los sacrificios que vienen de los corruptos, que no se arrepienten ni tratan de hacerse cargo de sus errores o transgresiones. El sacrificio no es un soborno a HaShem. Es inaceptable y ofensivo que alguien traiga un sacrificio a Dios y pretenda el perdón Divino sin que antes obtenga el perdón humano y haya pagado por lo que robó. Nuestra Parashá, Tehilim y el Midrash apuntan a un mismo mensaje: “NO” a la hipocresía religiosa, que no era poco común en otros pueblos y religiones.




Shushán Purim y Yom haAtzmaut

En los tiempos de Ester y Mordejai los judíos de Shushán le pidieron al rey Ajashverosh (Xerxes, 486-465 sec) un día adicional para luchar contra sus enemigos. El rey concedió su petición y los judíos de Shushán lucharon el 14 de Adar y celebraron su victoria el 15 de Adar. En el capítulo 9 de Meguilat Ester se cuenta que Mordejai quiso que los judíos celebraran Purim durante 2 días seguidos, como si fuera un Yom Tob: el 14 y el 15 de Adar. Esta nueva celebración no fue aceptada.  Tal como ocurre hoy con la celebraciones de Yom haAtzmaut o de Yom Yerushalayim o la conmemoración de Yom haShoah, algunos judíos argumentaban que solo debemos celebrar las festividades mencionadas en la Torá.  

LOS YEHUDIM NO SE PONEN DE ACUERDO

Por este motivo, algunos se resistían a que Purim fuera declarado un día de festejo universal y otros, que aceptaban celebrar Purim, se negaban a festejarlo por dos días seguidos (v. 27).  ¿Por qué? Aunque el texto de la Meguilá no hace ninguna referencia directa al respecto, hay indicios de que había cierta tensión entre los judíos de Shushán y los que vivían en la tierra de Israel. ¿Cuál era el centro? ¿Cual era la capital, del mundo judío? Por un lado, Shushán era la Capital del imperio y todo lo que pasaba en el Imperio se decidía allí e influía a todos los judíos del mundo, incluyendo a los judíos de Israel. Lo que sucedió en Purim fue el mejor ejemplo. Jerusalem, por el otro lado, era solo una “pequeña” provincia del imperio persa, y a pesar de que el Segundo Bet haMiqdash estaba ya funcionando, la ciudad estaba en ruinas (esto solo cambió unos 25 o 30 años más tarde, con la llegada de Nejemiá a Yerushalayim).  

Para evitar estas tensiones y encontrar un consenso, la Meguilá cuenta (v. 29) que la reina Ester y Mordejai tuvieron que enviar un segundo edicto real (et kol hatoqef) en su noimbre donde se menciona, muy sucintamente, un acuerdo entre los judíos de Shushán y los judíos del resto del imperio (dibré shalom veemet). ¿Cuál fue este acuerdo?  

Una parte de este acuerdo esta en el texto de la Meguilá. Y la otra parte, en la Mishná,

DIBRE HATSOMOT

El versículo 31 del capitulo 9 dice: “[Y Ester escribió y envió el segundo edicto real] para establecer estos días de Purim en sus tiempos señalados, tal como lo habían establecido para ellos Mordejai el Yehudí y la reina Ester, como habían fijado para ellos y sus descendientes los tiempos de ayuno y de lamentaciones. “

De acuerdo al Rab Abraham Eben Ezra, “los ayunos” que se mencionan en este versículo no se refiere al ayuno de Ester. En realidad lo que quiere decir es que finalmente todos los judíos del imperio, incluyendo a los judíos de Israel, aceptaron celebrar Purim “de la misma forma que ya habían aceptado observar los ayunos decretados por el profeta Zejariá unos años atrás (8:19) “Así ha dicho HaShem, Dios de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo mes, se convertirán para la casa de Yehudá en gozo y alegría…”. Estos ayunos, al igual que Purim, no habían sido mencionados en la Torá, pero habían sido aceptados universalmente. La Meguilá dice que finalmente, los Yehudim aceptaron también celebrar Purim y lo compara con la observancia de estos ayunos públicos.

SHUSHAN PURIM

También menciona la Meguilá que se aceptó celebrar el segundo día de Purim. Pero, como un día de festejos alternativo, no como un día adicional.  Los judíos que vivía en pueblos y aldeas, la gran mayoría de los judíos, festejarían Purim el 14 de Adar. Mientras que los judíos que vivía en ciudades “amuralladas”, esto es ciudades que por su importancia estaban fortificadas, festejarían Purim el día 15 de Adar

Ahora bien, el segundo Bet haMiqdash ya había sido construido, aunque precariamente, por Zerubabel, pero la ciudad de Jerusalem todavía estaba en ruinas. Por eso, quedó establecido que para guardar la dignidad y el honor de Yerushalayim, que las ciudades que habían sido amuralladas en los días de Yehousha bin Nun recibirían el estatus de “ciudades amuralladas” y esto incluye, por lo tanto, a Jerusalem, ¡aunque sus murallas aun estaban en ruinas!

Desde ese entonces, en Jerusalem y en sus alrededores se lee la Meguilá y se observa Purim, el 15 de Adar. Según algunas opiniones, la ciudad de Tiberia en el norte de Israel, también se considera una ciudad amurallada. Tiberias tiene murallas, pero solo en algunas partes de la ciudad. Y el lago Kineret, una fortificación natural de la ciudad, también se considera como una de las murallas de proteción de la ciudad.




Celebrar Purim con alcohol o con Jesed

BEBIENDO CON MODERACIÓN

Una importante mitzvá que celebramos el día de Purim es el mishte, la comida festiva de Purim. Hoy, martes 7 de marzo, a media tarde, participaremos en una comida festiva o se’udat Purim. En este banquete, cantamos, nos regocijamos y expresamos nuestra gratitud a Hashem por habernos salvado del decreto de Hamán. Es costumbre servir vino en este banquete (MT Megilla 2:15) y así “brindar” por nuestra salvación. Consumir un poco más de alcohol de lo habitual está bien, pero aún debemos beber con moderación. Así, el Rosh (1250-1320) escribió en su libro “Orchot Hayim”, “[Aunque se sirva alcohol durante el banquete de Purim], no debemos emborracharnos porque emborracharse es una prohibición grave. En realidad, no hay transgresión mayor, ya que la embriaguez lleva a una persona a actuar de manera promiscua y podría incluso hacer que una persona [involuntariamente] mate a otra (pienso en los accidentes automovilísticos fatales que a veces son el resultado de la embriaguez. Y.B.) o cometa otras transgresiones [graves] similares”.

DR. MAIMÓNIDES EXPLICA LA BORRACHERA

Maimónides (1135-1204) aclara que la medida del consumo de alcohol en Purim es וירדם בשכרות “hasta que uno se sienta adormecido por los efectos del alcohol”. El alcohol con moderación hace que uno se sienta entumecido y mareado, ya que es un relajante muscular con efectos sedantes. Maimónides aclara en un contexto diferente que beber alcohol en exceso, como una manera de estimular la embriaguez, es un comportamiento inapropiado, y sus efectos pueden causar el pecado más grave en el judaísmo: “Hilul Hashem” (profanación del nombre de Dios). En Mishne Tora De’ot 5:2, escribe, “Kol hamishtaker… emborracharse es un pecado y es deplorable y hace que una persona pierda su sabiduría. Y si [un erudito de la Torá] se emborracha frente a otras personas (‘am ha’arets), ha profanado el nombre de Dios (חלל את השם)”.

LA FELICIDAD COMO RESULTADO DE CHESED

Nosotros, el pueblo judío, deberíamos sentirnos las personas más privilegiadas del mundo por haber sido elegidos por Hashem y por tener la oportunidad de estar más cerca de Él estudiando Su Torá y haciendo Su voluntad. En Purim, también celebramos que Hashem, cumpliendo Su promesa de que nunca permitirá que el pueblo judío desaparezca, nos liberó de un gran peligro. Nuestra felicidad debe provenir de esta conciencia, no del alcohol. Pero, ¿qué pasa si aún no estamos en ese nivel espiritual/intelectual y necesitamos algún estímulo externo para ser más felices? ¿Qué podemos hacer para estimular nuestra alegría en Purim? Maimónides explica que la felicidad de uno aumenta cuando hacemos algo por los demás o compartimos lo que tenemos con quienes tienen menos. En MT Megila 2:17, aclara cómo podemos ser más felices en Purim: “No hay felicidad más grande y sincera que hacer felices a los necesitados, los huérfanos, las viudas y los extranjeros. [Porque] la persona que ayuda a otros siente la felicidad de imitar las acciones de Hashem [middame bashekhina] como está escrito, ‘porque Hashem… reanima el espíritu de los pobres y el corazón de los oprimidos’ (Yesha’ayahu 57:15)”.

ADVERTENCIA

Purim no debe usarse como excusa para beber en exceso, declara el rabino Weinreb, un líder de la ortodoxia en Estados Unidos. “En estos días, en los que muchos de nuestros jóvenes son propensos a experimentar con drogas o alcohol, debemos advertir contra los peligros del abuso de alcohol, especialmente en Purim… No se nos ordena   emborracharnos y perder la cabeza; más bien, se nos pide que estemos felices de una manera que aumente nuestra gratitud y amor hacia HaShem, en agradecimiento por los milagros que Él realizó por todos nosotros.”




ZAJOR: El antisemitismo no se detiene solo ¡hay que detenerlo!

El Shabbat que precede a Purim se llama Shabbat Zajor (= ¡Recuerda!). Durante este Shabbat sacamos dos libros de Torá: uno para leer la Parashá semanal, este año es Vayiqrá, y el otro Sefer Torá es para leer un Maftir especial en Debarim 25:17, “Zajor”.  «Recuerda … lo que Amaleq te hizo cuando dejaste Egipto … cuando atacó a los indefensos [de tu pueblo]  … ¡no lo olvides!».

LA HISTORIA DE AMALEQ

Cuando salimos de Egipto, escapando de un largo cautiverio de 140 años, Amaleq nos atacó. Fue un ataque no provocado, sin razón ni motivo real. Y para ser más destructivo y causar el máximo daño, Amaleq no atacó de frente. Atacó a la retaguardia: a los enfermos, a los ancianos, a los niños. No había nada específico en los judíos que desencadenara el odio original de Amaleq. Los judíos no tenían poder ni dinero: de hecho, acabábamos de escapar de un largo cautiverio. Tampoco era un problema territorial: estábamos en el desierto ¡Y el territorio de Amaleq no estaba en nuestros planes de conquista! Lo que caracterizó el ataque de Amaleq fue que su odio hacia los judíos fue completamente injustificado, irracional. El odio del primer antisemita, Amaleq, no depende de lo que los judíos «tienen» o de lo que los judíos «hacen». Amaleq odia lo que «somos»: el pueblo de Dios. Es un odio existencial. Sin embargo, para justificar ante el mundo su odio irracional, Amaleq siempre va a cuestionar lo que los judíos tienen o hacen, como una excusa para disfrazar su odio de “políticamente correcto”. Amaleq y sus descendientes «ideológicos» (conocidos como «zéjer Amaleq») pueden ser claramente identificados por las siguientes características:

ODIO INCONDICIONAL

El odio de Amaleq hacia los judíos no está motivado por disputas territoriales, por venganza o por sentirse amenazado. Es un odio obsesivo hacia el pueblo judío. Basta recordar, por ejemplo, a Irán. Irán amenaza con borrar a Israel del mapa, aunque no tiene fronteras comunes con Israel y obviamente, no hay territorios en disputa entre los dos países.

CIVILES

Cuando no pueden atacar frontalmente a Israel, Amaleq atacará y tratará de matar a civiles judíos: mujeres, ancianos o niños. ¿Recuerdan Ma’alot en 1974? 22 niños pequeños fueron masacrados por Arafat y la OLP en un jardín de infantes. ¿Recuerdan el asesinato de la familia Fogel en Itamar, incluyendo a una mujer, niños y un bebé? ¿Recuerdan la sinagoga de Har Nof en Jerusalén? Y muchos casos más. En los últimos años, representantes de Amaleq han matado a judíos en Israel y han apuñalado a judíos también fuera de Israel, en París, Milán, Londres, Bruselas, Miami, California, Buenos Aires, Nueva York, Pittsburgh, etc. Desafortunadamente, no hay señales de que esto se detenga.

ODIO SUICIDA

El odio de Amaleq por los judíos es suicida. Amaleq está dispuesto a practicar el martirio (autoinmolación, ataques suicidas, etc.) si como consecuencia logra matar a un judío. El odio de Amaleq hacia los judíos es mayor que el amor de Amaleq por sus propias vidas o incluso por la vida de sus propios hijos.

UNA OBSESIÓN ÚNICA

Amaleq puede odiar a otras personas temporalmente, pero su obsesión sin límites es contra Israel. Amaleq no odia a los judíos por lo que sucede en Israel. Por el contrario, Amaleq odia a Israel porque es un estado judío. El antisemitismo se disfraza de anti-sionismo para Amaleq.

ODIO EXISTENCIAL

El punto más importante y práctico a considerar en nuestra confrontación con Amaleq es que no es posible negociar con él. Porque Amaleq nunca estará satisfecho con la tierra, el dinero o incluso con que cambiemos nuestra religión. Piensen en la Shoah. Los nazis también mataron a aquellos judíos que habían renunciado a la observancia de su religión. Amaleq quiere que el pueblo judío desaparezca. Punto. Los políticos israelíes y los judíos de todo el mundo están divididos precisamente en este punto: todos los judíos deseamos vivir en paz. Pero algunos creen que la paz con nuestros enemigos se puede lograr mediante negociaciones. Otros entienden que nuestros enemigos (Irán, palestinos, Hezbolá, BDS, etc.) NUNCA dejarán de atacarnos, incluso si los judíos o Israel cedemos a sus demandas. El mayor conflicto interno de la política israelí tiene que ver con identificar o no identificar a nuestros enemigos modernos con el Amaleq sobre el cual nos advirtió la Torá.

AUTOODIO

Para muchos judíos, especialmente aquellos que no están familiarizados con el concepto bíblico de Amaleq, es extremadamente difícil reconocer y aceptar la verdadera naturaleza de Amaleq. Y dado que el comportamiento de Amaleq está más allá de la racionalidad, muchos judíos inteligentes, pero extremadamente ingenuos, consideran que algo “racional” debe estar desencadenando el odio de Amaleq hacia nosotros. Y en lugar de aceptar la naturaleza irracional del odio de Amaleq, ¡nos culpan a nosotros mismos! Asumen, por ejemplo, que los ataques terroristas o el asesinato de civiles judíos por parte de Amaleq, o la lucha del movimiento BDS para deslegitimar a Israel, son la consecuencia de una nueva colonia en Judea y Samaria, o que el odio hacia los judíos tiene que ver con que algunos judíos sean ricos o poderosos. Así, cuando un judío acepta la narrativa de Amaleq, termina odiando a su propio pueblo y religión en lugar de reconocer la monstruosa naturaleza de Amaleq.

NEGACIÓN

Previendo el peligro de que un judío bienintencionado pero ingenuo “olvide” la naturaleza de Amaleq, la Torá nos dice no que debemos “recordar” (zajor) todos los años a Amaleq, sino que excepcionalmente, en el mismo texto, la Torá nos exhorta a “no olvidar” (lo tishkaj!) la obsesión suicida e irracional de Amaleq. Es una doble obligación: identificar y no permitir que nos olvidemos.

Nuestros sabios indicaron que debemos leer públicamente el texto donde la Torá menciona a Amaleq el Shabbat antes de Purim. ¿Por qué? Porque Hamán fue el primer descendiente de Amaleq que estuvo a punto de borrar del mapa a todo el pueblo de Israel.

La Torá nos asegura que HaShem no permitirá que Amaleq nos destruya. Pero nos exhorta a no ser ingenuos acerca de la verdadera naturaleza y las intenciones de Amaleq. Olvidar a Amaleq, pretender que no existe, puede costarnos vidas judías.

Parashat Zajor tiene el estatus especial de ser un texto bíblico cuya lectura es una obligación directa de la Torá. También se espera que las mujeres cumplan con esta obligación y asistan a la sinagoga para escuchar la Parashat Zajor.

R. Yosef Bitton




¿Qué significa la palabra Purim?

על כן קראו לימים האלה פורים על שם הפור

Cuando Hamán decide eliminar al pueblo judío,“echa las suertes”  para determinar qué día sería designado para llevar a cabo su malvado plan. 

El texto de la Meguilá lo describe así: 

“En el primer mes, esto es, el mes de Nisán, del año doce del rey Ajashverosh,  [se] echó “el Pur”, es decir la suerte, delante de Hamán, día por día y mes por mes hasta [que salió] el mes doce, que es el mes de Adar.” 

Los Persas celebraban el comienzo de la primavera, Nouruz, que iniciaba el nuevo año.  El primer mes del año era entonces el mes de Nisán, hacia finales de Marzo.  Los historiadores relatan que en el sexto día de ese mes se renovaba formalmente la coronación del rey (o Emperador) y este renovaba su juramento de lealtad hacia su pueblo. En el noveno día de Nisán, los persas continuaban sus festejos exhibiendo estatuas e ídolos de deidades paganas y celebrando con bebidas, danzas, etc.

Luego, a partir del día diez de Nisán los ciudadanos consultaban con los magos y astrólogos sus resoluciones para el nuevo año. La clave era determinar qué días eran negativos o auspiciosos en el año entrante para celebrar bodas, hacer negocios, iniciar nuevos emprendimientos , etc. Los magos tiraban unas pequeñas piedras “purim” al azar y revelaban así la suerte de los días del año entrante. Una vez que los tiempos eran determinados, ni los dioses podían modificarlo…

Con esta interesante información histórica en mente entenderemos mejor los detalles de lo que ocurrió con Hamán.  

הוא חודש ניסן

El malvado ministro quizo asegurarse que su proyecto genocida se llevaría a cabo con éxito y para eso nada mejor que contar con la recomendación de los astrólogos, חכמים יודעי העתים los hombres más capacitados del imperio, para determinar cuál era el mejor día para que sus planes salieran bien.   

En el mes de Nisán, en el doceavo año del rey Ajashverosh , año 474 aec, los magos “echaron las suertes frente a (=para) Hamán” y así se fijó la fecha del genocidio judío en un plazo de  11 meses:  el 13 de Adar de ese mismo año. 

הפיל פור

Purim es el plural de “pur”. Hay quienes dicen que pur es una palabra persa, que indica como un recipiente donde se echaban las suertes. “Pur” también puede significar en hebreo una pequeña piedra. Cuando una roca se rompe en piedrecitas, o cuando un pan se deshace en migajas, se utiliza en hebreo el verbo “p/r/r” ( לפורר, פרורים etc. ).  Estas pequeñas piedras se tiraban (o “echaban”  להפיל) y de alguna manera indicaban al azar —cayendo sobre uno de sus lados, como los dados, o sobre un lugar especial, como en una ruleta— lo que los adivinos querían revelar a sus clientes. 

Esta y otras costumbres similares como los famosos oráculos, eran muy comunes entre los pueblos paganos. Y estaban asociadas con prácticas de idolatría (astrología, adivinación, cleromancia ,etc.) que nuestra Torá obviamente prohibe. 

הוא הגורל

En la Torá se menciona, y se aprueba, el uso del sorteo como una manera objetiva de resolver, y especialmente evitar, conflictos. La asignación de las tierras que en Israel le corresponderían a las tribus fue establecida por este tipo de sorteos, llamado “goral”. Ver aquí. En un sorteo no existe el elemento de superstición: las partes convienen obligarse a respetar el resultado, como una forma de resolver, decidir o asignar algo. Como se hace, por ejemplo, en un evento deportivo cuando se tira una moneda para decidir cuál de los dos equipos comenzará el juego.

PURIM y YONÁ

La mención del “goral” en la Meguilá nos recuerda lo sucedido con el profeta Yoná. Cuando Yoná intentó escapar de su misión Divina huyendo de Israel en un barco, y HaShem hizo que se desatara una inusual tormenta que amenazaba con destruir la embarcación, los marineros decidieron “echar suertes” para que las piedras revelen quién era el culpable. Cuando estudiamos ese texto expliqué que si bien está prohibido asumir la intervención divina y leer Su mensaje en una cuestión librada al azar, en esa ocasión especifica, Dios intervino para que “la suerte cayera sobre Yoná” y así el profeta reasumiera su importante misión. 

Es muy posible entonces que al conectar “purim” con el “goral” la Meguilá aluda sutilmente al evento de Yoná, indicando la clara intervención divina en ese evento.  

El Rab Eben Ezra explica que la intervención Divina determinó que saliera el mes más alejado de Nisán, el último mes del año, para que los judíos se arrepintieran de sus malas acciones, ya que había mucha asimilación, y merecieran ser salvados.

Aparte, como sabemos, el plan genocida de Haman fue desbaratado, y ese mismo día, el 13 de Adar, designado “por las suertes” como un mal día para los judíos, se convirtió en un día de salvación en el cual los Yehudim logramos deshacernos y terminar con los enemigos que buscaban nuestra muerte. 

De esta manera, el nombre de la festividad, “Purim”, nos recuerda que no son las piedrecitas, ni la suerte, ni el azar los que determinan el destino del pueblo de Israel, sino nuestra conducta y la Providencia Divina.