¿Qué celebramos en Lag BaOmer?

En su libro “MEGUILAT HAMERED VEHAJURBAN” (“El relato de la rebelión y la destrucción”), el Dr. Jagui Ben Artzi, profesor de historia en la Universidad de Bar Ilan, cuenta la historia de la destrucción del segundo Bet haMiqdash y menciona una opinión desconocida (por lo menos para mí) acerca de por qué LAG LAOMER (también conocido como LAG BAOMER) se considera un día festivo. Recordemos que, de acuerdo a la Guemará, el 18 de Iyar (33 del Omer) fue el día en que los judíos que habían salido de Egipto celebraron en agradecimiento al Creador por brindarles el “man”, la maná, el alimento que cada día era provisto por Dios en el desierto. En segundo lugar, el dato más conocido es que entre Pésaj y Shabuot fallecieron 24.000 alumnos de Ribbi Aquibá, y el día 33 del Omer esta epidemia terminó. Y finalmente, como ya lo explicamos anteriormente, en este día celebramos la vida y los logros de Ribbí Shimón bar Yojai (ver aquí ).

LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES

El profesor Ben Artzi nos recuerda un acontecimiento más que tuvo lugar ese mismo día, alrededor del año 130 de la era común. Luego de la destrucción del segundo Templo, Jerusalem estaba en ruinas y a los judíos no les estaba permitido acceder a la ciudad. Cuando el emperador Romano Adriano llegó al poder en el año 117 de la era común, las cosas empeoraron aún más. Adriano estaba obsesionado con el pueblo judío y, como tantos otros después de él, buscaba “la solución final al problema judío”. Adriano prohibió el Berit Milá, bajo pena de muerte, y el estudio de la Torá. Estos tiempos fueron tan traumáticos que los Jajamim ni siquiera hablan de ellos, y llaman a este período de la historia SHEMAD, “destrucción”, de manera similar a como nosotros denominamos hoy en día SHOAH “Holocausto” a todas las tragedias que vivió nuestro pueblo durante la Segunda Guerra Mundial.

UNA CUESTIÓN DE NOMBRES

Pero eso no fue todo. Para asegurarse de que el nombre de “Israel” fuera “borrado”, cambió el nombre de “Judea” (Yehuda) por “Palestina”, atribuyéndole así falsamente a los Filisteos la pertenencia original de Israel. Irónicamente, “filisteos”, en hebreo “pelishtiim”, significa “invasores (extranjeros)” y alude al hecho de que estos pueblos salvajes llegaban desde el mar, saqueaban a los locales y tomaban por la fuerza todo lo que podían. Dicho sea de paso, los filisteos ya habían desaparecido en los tiempos de Adriano, ¡pero eso no importaba! Lo principal era cancelar la conexión entre Israel y el pueblo judío. Increíblemente, en nuestros propios días podemos ver hechos similares: en 2017 la UNESCO comenzó una cruzada para denunciar que los judíos somos los invasores de Israel, que es un “territorio palestino ocupado”. La UNESCO también cambió oficialmente en todos sus documentos el nombre de Jerusalem, especialmente el Monte del Templo, por “al-Haram al-Sharif” (ver más detalles aquí).

UN TEMPLO PAGANO EN EL LUGAR MÁS SAGRADO

Adriano, como la UNESCO, también intentó borrar el nombre Jerusalem. Hizo arar la ciudad para reconstruirla y la llamó “Aelia Capitolina”. ¿Por qué Aelia? Para celebrar su propia vanidad, ya que el nombre de Adriano, antes de ser emperador, era Aelio. Pero, ¿por qué el nombre “Capitolina”? Para erradicar la memoria del Bet HaMiqdash por el cual los Yehudim seguían llorando, la ciudad sería re-dedicada ahora a un dios pagano, Júpiter Capitolino. Y se construiría un enorme templo pagano en el mismo lugar donde estaba el Bet haMiqdash, para así garantizar que nunca más fuese reconstruido por los judíos. Los judíos se enteraron del plan de Adriano, y a pesar de que habían hecho todo lo posible para no reaccionar a las constantes provocaciones de Adriano, al escuchar esto decidieron que no podían quedarse de brazos cruzados. Y así comenzó la rebelión de Bar Kojbá, que fue apoyada por muchos Sabios, entre ellos Ribbí Aquibá.

LO QUE SE EVITÓ

Sin embargo, y a pesar del terrible precio pagado, hubo una significativa victoria de la cual mucho no se habla. El primer objetivo de los judíos era reconquistar Jerusalem y así evitar que Adriano concretara su nefasto e irreversible plan. Ben Artzi cuenta que los Yehudim, liderados por Bar Kojbá, finalmente comenzaron la rebelión y, luego de varias sangrientas batallas, derrotaron nada menos que a la poderosa décima Legión del ejército Romano, y finalmente retomaron el control de Yerushalayim. Al final, y luego de 3 a 4 años de sangrientas batallas, Adriano hizo algo sin precedentes: mandó a traer a TODO el ejército Romano, incluyendo militares que llegaban desde Inglaterra a Judea, y al final los Yehudim fueron derrotados. Sin embargo, gracias a la valiente decisión de retomar el control de Jerusalem, los romanos tuvieron que “suspender” la construcción del templo pagano en el lugar del Templo judío, y el plan de Adriano nunca se llevó a cabo.

De acuerdo con el profesor Ben Artzi, el día que los judíos reconquistaron Yerushalayim, evitando la profanación de las ruinas del Bet HaMiqdash, fue el 18 de Iyar, el 33 del Omer.

Rab Yosef Bittón




Ribbí Morris Jacob Raphall y el debate acerca de la esclavitud


Morris Jacob Raphall, conocido también como Moshe Yaakob, fue uno de los rabinos más destacados e influyentes del siglo XIX en Estados Unidos. Nacido en Estocolmo en 1798, su trayectoria como erudito y líder comunitario lo llevó desde Europa hasta el corazón de la vida judía estadounidense. Fue el primer rabino en pronunciar una oración ante el Congreso de los Estados Unidos, y un referente intelectual para su época. Pero su legado ha sido objeto de intensos debates, sobre todo por su controversial sermón sobre la esclavitud pronunciado en 1861, apenas unos meses antes del estallido de la Guerra Civil.

En un contexto donde la comunidad judía americana no tenía una postura unificada frente a la esclavitud —y donde muchos judíos, como el resto del país, se alineaban con la región en la que vivían— Raphall decidió abordar el tema desde la perspectiva bíblica. El 4 de enero de 1861, en respuesta a un llamado nacional del presidente James Buchanan a un día de ayuno y reflexión, Raphall subió al púlpito de la sinagoga B’nai Jeshurun de Nueva York y ofreció un sermón titulado “La visión bíblica de la esclavitud”.

Este discurso ha sido a menudo citado fuera de contexto, presentando a Raphall como un defensor de la esclavitud afroamericana. Sin embargo, un análisis detallado revela una postura mucho más compleja. Raphall no estaba defendiendo el tráfico humano ni las atrocidades del sistema esclavista sureño. Su enfoque se basaba en la halajá, y hablaba específicamente de la figura del eved ivrí, el siervo hebreo, tal como aparece en la Torá.

Raphall explicó que la esclavitud bíblica no se parecía en nada al sistema de plantaciones del sur de Estados Unidos. Un eved ivrí era una persona que, por dos motivos específicos, podía ingresar en una relación de servidumbre: si había cometido un robo y no podía restituir lo robado, o si había caído en una pobreza extrema. Incluso en esos casos, la Torá limitaba la duración de esta servidumbre a seis años, con la opción de liberación completa en el año del Yobel.

Raphall subrayó, citando a Maimónides, que quien adquiere un siervo hebreo en realidad está adquiriendo “un amo sobre sí mismo”. Es decir, debía tratar a su siervo con total dignidad. Si había una sola almohada en la casa, debía dársela al siervo; si solo había una ración de comida, el siervo debía recibirla primero. Cualquier trato denigrante quedaba completamente fuera del marco de la ley judía.

Es cierto que Raphall también hizo declaraciones muy desafortunadas respecto a la “maldición de Jam” y la supuesta inferioridad intelectual de los africanos, reflejo de los prejuicios comunes en su época. Estas expresiones, lamentablemente, han sido usadas por antisemitas modernos como Louis Farrakhan para presentar a Raphall como símbolo de racismo judío. Sin embargo, es fundamental entender que tales afirmaciones, aunque hoy inaceptables, estaban lamentablemente normalizadas en el discurso científico y social de mediados del siglo XIX.

Un ejemplo particularmente ilustrativo de ese clima intelectual es el caso del Dr. Samuel Cartwright, quien en 1851 publicó en el New Orleans Medical and Surgical Journal su teoría de la “drapetomanía”, una supuesta enfermedad mental que, según él, explicaba por qué los esclavos negros huían de sus amos. Cartwright recomendaba el “castigo moderado” como tratamiento médico. Este tipo de pseudociencia era tomado en serio por sectores de la academia y reforzaba la idea de que los africanos no tenían plena autonomía intelectual o moral. En ese contexto, las declaraciones de Raphall, aunque hoy nos resultan profundamente problemáticas, no eran excepcionales en su época.

De hecho, otro rabino contemporáneo, David Einhorn, líder del movimiento reformista en Baltimore, se pronunció con firmeza contra Raphall. Señaló que defender cualquier forma de esclavitud era incoherente con la esencia misma del judaísmo, cuya narrativa fundacional comienza con la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto. Einhorn denunció la hipocresía de aquellos que alababan diariamente la redención del yugo egipcio mientras justificaban la esclavitud moderna.

La polémica entre Raphall y Einhorn trascendió el plano teológico. Cuando Einhorn publicó sus críticas, su congregación —de inclinaciones pro-esclavistas— lo forzó a abandonar Baltimore, y su imprenta fue destruida por una turba. Einhorn tuvo que huir a Filadelfia. Por su parte, Raphall, aunque criticado, mantuvo su cargo en B’nai Jeshurun hasta 1866, año en que se retiró por razones de salud.

Además de su labor rabínica, Raphall fue un pionero en muchos aspectos. En Inglaterra, fundó la primera revista judía en inglés y tradujo obras fundamentales como tratados de la Mishná y textos de Maimónides. Es autor del libro Festivals of the Lord y de un manual de devoción para mujeres judías en América. Fue también uno de los primeros en utilizar el término “Antes de la Era Común” (B.C.E.) en lugar de “antes de Cristo”.

Su hijo, el teniente Alfred Raphall, sirvió en el ejército de la Unión y perdió un brazo en la batalla de Gettysburg, lo que demuestra el compromiso de su familia con la causa del Norte.

Raphall murió en Nueva York en 1868. Su vida fue reflejo de las tensiones morales, sociales y religiosas de su tiempo. No fue un racista ni un defensor del sistema esclavista estadounidense. Fue un rabino ortodoxo que trató —acertada o equivocadamente— de aplicar los valores bíblicos a una situación histórica concreta. Su historia nos recuerda que, en tiempos de crisis, incluso los líderes religiosos más sabios pueden ser malinterpretados o arrastrados por los dilemas éticos de su generación.




El Rab Yehudá Alqalai (1798- 1878) y el sueño de regresar a Israel

El rabino Yehudá Jai Alqalai (o Alkalai) nació en Sarajevo, Bosnia. Llegó a Israel con sus padres a la edad de 11 años. A una edad muy joven recibió la ordenación rabínica de parte del célebre rabino Eliezer Pappo, autor de Pele Yo’etz. Fue enviado desde Israel para servir como rabino de la importante comunidad Sefaradí de Zemun (cerca de Belgrado, Serbia).
En 1839, el rabino Alqalai se encontró con el rabino Yehuda Bibas, quien lo inspiró y compartió con él sus entusiastas ideas acerca del regreso de los judíos a la tierra de Israel.
En 1840, el mundo judío quedó conmocionado por el “libelo de de sangre de Damasco”, cuando los judíos fueron acusados de haber asesinado a un gentil para consumir . Los judíos del mundo entero se conmocionaron por que esas ridículas acusaciones, generadas por gente muy primitiva fueron aceptadas por las autoridades francesas en Damasco y también por los medios de comunicación modernos de esa época, quienes en lugar de desmentir estos prejuicios los repetían como si se tratara de algo cierto. Los judíos pensaron que el mundo moderno había superado esos prejuicios, especialmente la sociedad occidental, pero se equivocaron.
El libelo de Damasco y la falta de empatía de parte de los países europeos cristianos hacia los judíos de Damasco representó un punto de inflexión en la vida y en los pensamientos del rabino Alqalai. El Rab comenzó a pensar, hablar y escribir sobre un plan práctico para restaurar a los judíos a la tierra de Israel y obtener su independencia política, tal como había imaginado y predicado unos años atrás Rabbi Yehudá Bibas.
El rabino Alqalai publicó en 1841 su primer libro, Minjat Yehudá, donde llamó a los judíos a reunirse en la tierra de Israel. En su libro, que se escribió en ladino y en principio no tuvo mucha repercusión, el Rab delineó algunas ideas prácticos para el establecimiento de los judíos en Israel. Primero se refirió a enseñar y revivir el idioma hebreo, ya que el lenguaje de la Biblia se convertirá en un factor nacional unificador entre las diferentes comunidades judías de todo el mundo. También escribió sobre la necesidad de establecer un banco o fondo judío mundial para comprar tierras en Israel. También sugirió la formación de una sociedad entre el eventual banco judío y el Imperio Otomano, como una empresa ferroviario o una compañía de transporte marítimo, con el propósito de inducir al Sultán a transformar Palestina como un país judío tributario, similar a la forma que operaban los principados del Danubio con respecto al Imperio Otomano.
Vale la pena aclarar que el rabino Alqalai no habló del regreso de los Yehudim a Israel solo como una solución para el eterno problema del antisemitismo, sino esencialmente como la forma de cumplir con la aspiración judía de una normalización política: los judíos viviendo en su patria original. El Rab Alqalai entendió que el pueblo de Israel no necesitaba esperar pasivamente al Mesías para concretizar esta aspiración. Por el contrario, el regreso del pueblo judío a la tierra de sus antepasados es la manera de facilitar (y adelantar) la llegada del Mesías. En su libro Goral laHaShem, publicado en Viena en 1857, el Rabino Alqalai formuló los fundamentos religiosos de su visión y los pasos prácticos a seguir para restablecer la nación judía en Israel. El libro fue publicado en tres ediciones diferentes y traducido a muchos idiomas, incluido el inglés.
El rabino Alqalai hizo Alyiá a Israel en 1874. Se estableció en Yafo y junto con otros judíos del imperio otomano y del norte de África fundó la comunidad Mikvé Israel en el antiguo Yeshub de la ciudad. Murió cuatro años después y fue enterrado en Har Hazetim (Jerusalem).



YOM HAZIKARON: La primera víctima.

Hoy conmemoramos Yom HaZikarón (Día del recuerdo a los caídos), en homenaje a los soldados del ejército de Israel que sacrificaron sus vidas por el establecimiento del Estado de Israel y su continua  existencia. Los jóvenes soldados que dieron su vida en las guerras de Israel son los grandes héroes del Estado judío. “La bandeja de plata” sobre el cual el Estado de Israel nos fue entregado. Como dice Rabi Eliezer Melamed en su Peniné Halajá: “Estos soldados, la mayoría muy jóvenes, lo sacrificaron todo, para que podamos tener nuestra tierra, donde podemos cumplir nuestro sueño más grande: regresar a nuestra tierra para servir a HaShem y observar Su Torá…  debemos inspirarnos en su sacrificio y devoción para dedicar nuestras vidas a santificar el nombre de HaShem (leqaddesh shem Shamayim).

AHARON HERSHLER z”l

El Ministerio de Defensa de Israel considera que la primera víctima judía del terrorismo árabe en Israel fue Aharon Hershler. Hershler fue asesinado el 1 de enero de 1873 a la edad de 23 años y está enterrado en el Monte de los Olivos,  הר הזיתים,  el cementerio más antiguo del mundo que aún está en uso. Hershler era un estudiante del Kolel “Shomeré haJomot”, y estudiaba Torá día y noche. Nació en Hungría en 1850, hijo del prominente Rab Yosef Shmuel Hershler. La familia Hershler vivía en Mishkenot Shananim, el primer barrio judío construido fuera de la Ciudad Vieja. Los registros señalan que en 1872 hubo abundantes lluvias, lo que significaba que los judíos no se vieron obligados a comprar agua de los residentes árabes de Shiloaj (Silwan en árabe). En respuesta, los residentes árabes decidieron atacar a los judíos y saquearlos. Varios árabes irrumpieron en la casa de Hershler el 1 de enero. Aharon interrumpió sus estudios de la Torá, los enfrentó y comenzó a perseguirlos. Los bandidos abrieron fuego contra Hershler y le dispararon 12 veces. Hershler fue llevado al hospital donde murió de sus heridas, luego de cuatro días de agonía. Hershler dejó a su esposa y a una hija.

Que HaShem atesore las almas de los héroes de Israel y las víctimas del terror, en el Gan Eden.

Que HaShem bendiga a sus familias y les conceda las fuerzas para soportar el insuperable dolor de la pérdida de sus seres queridos.

Que HaShem bendiga a los soldados de Israel y a sus habitantes, y los proteja de nuestros enemigos.

Que HaShem le conceda  a AM ISRAEL fuerza y ​​victoria, y que bendiga a Israel con la paz. AMÉN

Por favor, encienda hoy una vela por la elevación de sus almas (leiluy nishmat)

אֵ-ל מָלֵא רַחֲמִים שׁוֹכֵן בַּמְּרוֹמִים, הַמְצֵא מְנוּחָה נְכוֹנָה עַל כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה, בְּמַעֲלוֹת קְדוֹשִׁים, טְהוֹרִים וְגִבּוֹרִים, כְּזֹהַר הָרָקִיעַ מַזְהִירִים. לְנִשְׁמוֹת חַיָּלֵי צְבָא הֲגַנָּה לְיִשְׂרָאֵל שֶׁנָּפְלוּ בְּמִלְחֲמוֹת יִשְׂרָאֵל בִּפְעֻלּוֹת הֲגַנָּה, תַּגְמוּל וּבִטָּחוֹן, וּבְעֵת מִלּוּי תַּפְקִידָם, וּלְנִשְׁמוֹת כָּל לוֹחֲמֵי הַמַּחְתָּרוֹת וַחֲטִיבוֹת הַלּוֹחַמִים בְּמַעַרְכוֹת הָעָם שֶׁחֵרְפוּ נַפְשָׁם לָמוּת עַל קְדֻשֵּׁת הַשֵּׁם וּבְעֶזְרַת אֱלֹקי מַעַרְכוֹת יִשְׂרָאֵל הֵבִיאוּ לִתְקוּמַת הָאֻמָּה וְהַמְדִינָה וְלִגְאֻלַּת הָאָרֶץ וְעִיר הָאֱלֹקים. בַּעֲבוּר שֶׁאָנוּ מִתְפַּלְלִים לְעִלּוּי נִשְׁמָתָם, לָכֵן בַּעַל הָרַחֲמִים יַסְתִּירֵם בְּסֵתֶר כְּנָפָיו לְעוֹלָמִים וְיִצְרוֹר בִּצְרוֹר הַחַיִּים אֶת נִשְׁמָתָם. ה’ הוּא נַחֲלָתָם. בְּגַן עֵדֶן תְּהֵא מְנוּחָתָם, וְיָנוּחוּ בְּשָׁלוֹם עַל מִשְׁכָּבָם וְיַעַמְדוּ לְגוֹרָלָם לְקֵץ הַיָּמִין וְנֹאמַר אָמֵן”.




Nissim Guini z’l, 10 años, el soldado caído más joven del ejercito de Israel

La única foto que queda de Nissim Guini z”l
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LA GUERRA DE 1948
Yom haAtzmaut celebra la declaración de Independencia de Israel el 14 de Mayo de 1948. Pero esa declaración de independencia no fue el final de la dolorosa guerra que costó la vida al 1% de la población judía de Israel…  Al día siguiente todos los ejércitos de los países árabes comenzaron a atacar a la población judía de Israel, que en ese entonces era más o menos de 650,000 almas.
 
La historia de Nissim tiene que ver con el ataque de la poderosa Legión Jordana al barrio judío de la ciudad vieja de Jerusalem, el Roba Yehudí.
 
Nissim Guini nació en Yerushalayim en 1937 o 1938. Se estima que su nacimiento fue en Janucá, porque entre los Sefaradim se acostumbra a llamar “Nissim” a quien nace en esa festividad. Su padre, fue Ytsjaq Guini, un Yehudí observante de Esmirna, Turquía. Su madre era Miryam Waqnin, de Marruecos. Nissim tenía 2 hermanos, Natán y Meir, y una hermana, Jaya. Nissim estudiaba en el Talmud Torá de la ciudad vieja. Allí vivían 1.600 Yehudim, en permanente estado de tensión con sus vecinos árabes.  Los niños judíos sufrían la constante agresión de los niños árabes, pero se las arreglaban muy bien para defenderse.
 
EL ASEDIO A JERUSALEM
El mismo 14 de Mayo de 1948, cuando Nissim cursaba el 4 grado, con 9 años, comenzaron las hostilidades. La ciudad vieja quedó bloqueada y los 1600 habitantes judíos que vivían allí, quedaron totalmente aislados, con sólo 200 jóvenes soldados, con muy pocas municiones, defendiendo a la población. Los soldados resistieron todo lo que pudieron, pero muchos morían o eran capturados. El asedio recrudecía y cada vez quedaban menos combatientes judíos. Los civiles se sumaron a los esfuerzos de defender la ciudad. La situación de la familia Guini no era fácil. El padre, que tenía una panadería en Majané Yehudá, había quedado “atrapado” fuera de la ciudad vieja y no podia ingresar.  La madre de Nissim, completamente ciega por una enfermedad que no pudo tratar, estaba sola a cargo de sus 4 hijos. Jaya, la hermana mayor, que tenia sólo 14 años, comenzó a servir como voluntaria en Baté Majasé, una enfermería improvisada donde atendían a los heridos.
Muchos niños, como Natán, el hermano mayor de Nissim que tenía 12 años, también se ofrecían como voluntarios. Los niños llevaban café o comida a los soldaos y ayudaban en todo lo que podían.
 
EL NIÑO MAS VALIENTE
Nissim, de 9 años, también se ofreció como voluntario. Seguramente por su destreza en el juego de las escondidas, Nissim conocía a la perfección todos los rincones, los atajos y los pasadizos secretos de la ciudad vieja. Nissim, aparte era muy hábil, despierto y especialmente valiente. Nissim comenzó a ayudar a los soldados llevando armas y municiones de uno a otro.  Pero lo mas importante que hacia Nissim era escabullirse por la noche, sin que lo viera el enemigo, para informar a los solados judíos de los movimientos de las tropas jordanas. Cuentan los testigos que Nissim muchas veces corría bajo una lluvia de balas jordanas para cumplir con su misión. Nissim arriesgaba su vida acercándose a las posibles posiciones de los francotiradores jordanos para identificar e informar su presencia. Las tareas de inteligencia del pequeño Nissim resultaron absolutamente críticas para los valientes soldados judíos, y las acciones de este valiente niño, salvaron vidas.    
 
¿QUEDARME EN CASA MIENTRAS MUEREN MIS HERMANOS?
El 27 de Mayo de 1948, Nissim había ido a comer algo a su casa, pero antes que pudiera probar bocado, lo vinieron a buscar: “Tu reemplazo no llegó” le dijeron de parte de los soldados. “Te necesitamos en el puesto de observación”. Cuando Nissim se aprestaba a salir, su mamá, asustada por los disparos que cada vez se escuchaban más cerca, se opuso y dijo: “Déjenlo aquí, que afuera está muy peligroso”. Varios testigos recuerdan lo que Nissim le dijo a su mama en ese momento: ?מה את רוצה אמא, שאני אשב בבית ואחרים ימותו“  “¿Qué quieres mamá, que yo me quede en casa mientras los demás se mueren?”. Y Nissim se fue. Nissim llegó al puesto de observación, cerca de donde esta hoy la Yeshibá Porat Yosef, al lado del Kotel. En un momento fatídico, Nissim levantó su cabeza y un francotirador Jordano le disparó y lo hirió mortalmente. Nissim fue llevado a la enfermería de Baté Majasé. Allí, lo atendió su propia hermana, Jaya, quien trató desesperadamente de parar la sangre. Pero no tenían lo necesario para atender a Nissim, o hacerle una transfusión, y al otro día Nissim Guini murió.
 
LA CAIDA DE JERUSALEM
Ese mismo día, después de haber resistido heroicamente por 14 días, el Rab de la Ciudad Vieja de Yerushalayim, Ribbí Benzion Jazán, levantó la bandera blanca y la ciudad se rindió. Los Jordanos tomaron como 500 Yehudim prisioneros, y los demás fueron trasladados fuera de la ciudad.  El cuerpo de Nissim, junto a los cuerpos de otros 7 soldados fallecidos, quedó en la enfermería de Baté Majasé.
 
 
EL ENTIERRO DE NISSIM
En Junio de 1967, con la ayuda de HaShem y Sus multiples e increíbles milagros, el Ejercito de Israel conquistó Yerushalayim. Un ciudadano árabe de edad avanzada pidió hablar con el oficial de mayor rango. El anciano árabe llevó al oficial a un rincón de la ciudad y le dije: “Aquí están enterrados los cuerpos de algunos judíos. Yo mismo los enterré en 1948. Los jordanos querían quemar los cuerpos, pero yo no los dejé”. El ejercito desenterró los cuerpos, pero no se pudo identificar a los combatientes. Con excepción de uno: Nissim Guini, porque todavía tenía sus dientes de leche….
 
Los restos de Nissim fueron llevados por orden del Rab Shelomó Goren al cementerio del Monte de los Olivos, Har haZetim,
Después de unos años, el Ejercito de Israel reconoció a Nissim Guini como el soldado caído mas joven que ha servido en el Ejercito de Defensa de Israel, y en el cementerio militar Har Hertzel, se erigió una placa en su memoria.
 
Ver aquí, Sitio Web oficial de Tzahal
 
La corta vida del pequeño Nissim, su increíble sacrifico y valentía para ayudar a sus hermanos y defender, nada menos que JERUSALEM, es un motivo de gran orgullo e inspiración.
 
יהי זכרו ברוך
 
 
 



¿Por qué conmemoramos hoy Yom Hazikarón?

EL DIA DE LA INDEPENDENCIA 

El mandato inglés en “Palestina”, que comenzó oficialmente en 1922, culminó en 1948. Los ingleses anunciaron que se retiraban del territorio el día 15 de Mayo de 1948. Los judíos de Israel, cerca de 600.000, decidieron que anunciarían la creación de un Estado Judío independiente, Medinat Israel, inmediatamente después que los ingleses se retiraran. Pero el día 14 de mayo de 1948 era viernes. Y los ingleses se disponían a abandonar sus puestos ese viernes las 12 de la noche del 15 de Mayo. David Ben-Gurion y los demás líderes judíos, entre ellos muchos Rabinos, decidieron que para no profanar el Shabbat la declaración de la independencia se anunciaría y se firmaría el viernes al mediodía, antes de que los ingleses abandonaran el pais. ¡Y así fue! Ese día era el 5 de Iyar del año 5708 del calendario hebreo. 

LA INVASION ARABE

Los árabes, por su lado también se estaban preparando para la partida de los ingleses. Su plan era invadir Israel, asesinar a los judíos o echarlos al mar, y hacerse del territorio que dejaban los ingleses. Estaban completamente seguros que su enorme superioridad numérica y su cuantioso armamento les daría un segura y rápida victoria. Tan seguros estaban de su victoria que anunciaron por radio a todos los habitantes árabes de Palestina que dejaran sus casas, salieran brevemente del país y regresaran cuando ya no quedaran más judíos en la tierra de Israel. Dicho sea de paso, así fue como se creó el famoso tema de los refugiados palestinos, por el cual el día hoy se le echa la culpa al Estado de Israel, ignorando así la realidad histórica. 

«LA REINA HA CAIDO»

Mañana, Yom haAtzmaut, presentaremos BH algunas reflexiones acerca de la milagrosa victoria que Israel obtuvo en 1948. Pero hoy recordamos que nunca el incipiente estado judío fue tan vulnerable. Muchos Yehudim murieron en esa sangrienta guerra: 4.000 soldados y 2.373 civiles, mas del 1% dde la pobalcion judía total. Uno de los combates más feroces tuvo lugar en Gush Etzión, especialmente en el Kibutz Kefar Etzión. Los orígenes de este Kibutz religioso se remontan a 1927, cuando 160 judíos de Mea Shearim, Jerusalem, establecieron allí una colonia agrícola religiosa (Migdal Eder).   En 1948 los habitantes de este Kibutz junto con algunos soldados de la Haganá trataban de evitar el avance de las tropas egipcias, que querían llegar a Jerusalem. Sabían que esta era una misión suicida, ya que solo contaban con algunos revólveres y muy pocas balas, y se enfrentaban a un ejército con tanques y artillería. Pero tenian que hacer todo lo posible para detener o por lo menos retrasar el atque de los egipcios. El día jueves 14 de mayo de 1948, el 4 de Iyar de 5708, luego de un heroica batalla de dos días, los defensores de Kefar Etzión se rindieron (נפלה המלכה). Abraham Fischgrund llevó al comandante árabe una bandera blanca de capitulación, pero fue asesinado por los enemigos. Los árabes entraron al Kibutz y mataron a sangre fría a todos los que allí se eoncatrabna, entre ellos 20 mujeres que se habían refugiado en una bodega. Un total de 157 personas fueron asesinadas ese día, y solo 3 sobrevivieron. Un día después, como dijimos, se declaraba la independencia del Estado de Israel.

EL DIA DEL RECUERDO A LOS CAIDOS

En 1951, cuando el 5 de Iyar ya era celebrado como Yom HaAtzmaut, el gobierno de Israel decidió que el día anterior fuera conmemorado como Yom haZikaron, el día de recuerdo a los soldados y civiles que dieron su vida luchando y protegiendo a Israel. Esta fecha se eligió en honor a los heroes caídos en Kefar Etzión, ya que esa heroica batalla era emblematica del sacrificio que nustro pueblo tuvo que hacer para obetner su inmdependincia.  
Hoy recordamos a todos los caídos en defensa del Estado de Israel y a las víctimas del terror árabe, desde 1871 hasta nuestros días. 
El numero oficial de los heroes de Israel cuya memoria honramos en Yom haZikarón al día de hoy es 24.068, que incluye las bajas en el ejército israelí, y las victimas del terror palestino.  Desde el año pasado se han sumado 56 bajas en el ehjercio y otros 84 que han muerto a consecuencia de sus heridas o discapacidad y han sido reconocidas como víctimas de la guerra, por el ejército israelí.  

 

Como dice Rabi Eliezer Melamed : «Estos soldados, la mayoría muy jóvenes, lo sacrificaron todo, para que podamos tener nuestra tierra, donde podemos cumplir nuestro sueño más grande: regresar a nuestra tierra para servir a HaShem y observar Su Torá… debemos inspirarnos en su sacrificio y devoción para dedicar nuestras vidas a santificar el nombre de HaShem (leqaddesh shem Shamayim). 

 

אֵ-ל מָלֵא רַחֲמִים שׁוֹכֵן בַּמְּרוֹמִים, הַמְצֵא מְנוּחָה נְכוֹנָה עַל כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה, בְּמַעֲלוֹת קְדוֹשִׁים, טְהוֹרִים וְגִבּוֹרִים, כְּזֹהַר הָרָקִיעַ מַזְהִירִים. לְנִשְׁמוֹת חַיָּלֵי צְבָא הֲגַנָּה לְיִשְׂרָאֵל שֶׁנָּפְלוּ בְּמִלְחֲמוֹת יִשְׂרָאֵל בִּפְעֻלּוֹת הֲגַנָּה, תַּגְמוּל וּבִטָּחוֹן, וּבְעֵת מִלּוּי תַּפְקִידָם, וּלְנִשְׁמוֹת כָּל לוֹחֲמֵי הַמַּחְתָּרוֹת וַחֲטִיבוֹת הַלּוֹחַמִים בְּמַעַרְכוֹת הָעָם שֶׁחֵרְפוּ נַפְשָׁם לָמוּת עַל קְדֻשֵּׁת הַשֵּׁם וּבְעֶזְרַת אֱלֹקי מַעַרְכוֹת יִשְׂרָאֵל הֵבִיאוּ לִתְקוּמַת הָאֻמָּה וְהַמְדִינָה וְלִגְאֻלַּת הָאָרֶץ וְעִיר הָאֱלֹקים. בַּעֲבוּר שֶׁאָנוּ מִתְפַּלְלִים לְעִלּוּי נִשְׁמָתָם, לָכֵן בַּעַל הָרַחֲמִים יַסְתִּירֵם בְּסֵתֶר כְּנָפָיו לְעוֹלָמִים וְיִצְרוֹר בִּצְרוֹר הַחַיִּים אֶת נִשְׁמָתָם. ה’ הוּא נַחֲלָתָם. בְּגַן עֵדֶן תְּהֵא מְנוּחָתָם, וְיָנוּחוּ בְּשָׁלוֹם עַל מִשְׁכָּבָם וְיַעַמְדוּ לְגוֹרָלָם לְקֵץ הַיָּמִין וְנֹאמַר אָמֵן».




Una nota de agradecimiento a los manifestantes de los Campus universitarios en EEUU

7 de mayo de 2024. Por Bret Stephens Columnista de Opinión del New York Times

Queridos manifestantes anti-Israel en el campus: Aunque puede que tarden algunos años en darse cuenta, los partidarios de Israel como yo tenemos razones para agradecer a los anti-sionistas militantes como ustedes. Recientemente, un amigo me preguntó qué habría pensado de sus protestas si no hubieran sido tan fervientemente unilaterales. Si, por ejemplo, los grupos de estudiantes pro-palestinos en Harvard y Columbia no hubieran condenado a Israel inmediatamente después de la peor masacre de judíos desde el Holocausto. O si los estudiantes y profesores judíos no hubieran enfrentado violencia, acoso e imágenes antisemitas de ustedes o sus aliados, desde Harvard hasta Columbia, Berkeley y Stanford. O si hubieran hecho un punto de reconocer la realidad de las violaciones del 7 de octubre o el sufrimiento de los rehenes de Israel y sus familias mientras exigían su retorno seguro. O si ustedes consistentemente condenaran y se distanciaran de Hamas. O si todos ustedes simplemente hubieran seguido las reglas que les otorgan todo el derecho a la libre expresión sin pisotear los derechos de los demás a un campus seguro y abierto.

En resumen, ¿qué pasaría si sus protestas se hubieran centrado en las políticas de Israel, ya sea en Gaza o en Cisjordania, en lugar de exigir la eliminación completa de Israel como un estado judío? ¿Qué pasaría si hubieran evitado demonizar a cualquiera que apoye el derecho de Israel a existir — lo que incluye a la gran mayoría de los judíos — como nazis modernos? En ese caso, le dije a mi amigo, habría estado en desacuerdo con sus opiniones pero no las habría despreciado. Tampoco lo habría hecho una amplia pluralidad de estadounidenses, incluyendo a muchos a mi izquierda. El resultado podría haber sido un movimiento que habría tenido argumentos más sólidos y un mayor impacto. Habrían podido convencer a los indecisos sobre su causa. Y yo habría tenido que luchar más duro para defender mi caso de que Israel debe deshacerse de Hamas. Me doy cuenta de que esto no es como algunos de ustedes lo ven. Los más radicales entre ustedes quieren “agudizar las contradicciones”, como dicen los marxistas. Su verdadero objetivo no es moldear la política del gobierno de EE. UU., al menos a corto plazo. Lo que ustedes realmente quieren hacer es normalizar el anti-sionismo, especialmente en los campus universitarios de élite, mientras esperan que el mayor beneficio llegue en 20 o 30 años, cuando aquellos a quienes han convertido a su causa se conviertan en senadores, gobernadores y presidentes de universidades.

Pero el problema con agudizar las contradicciones es que las contradicciones que están agudizando son las suyas propias. Por cada estudiante que se volvió ardientemente pro-palestino durante las protestas, otro, quizás un estudiante judío con sentimientos previamente indiferentes sobre Israel, finalmente vio la conexión entre el antisemitismo y el anti-sionismo. Por cada profesor que ha aparecido en su campamento para prestar apoyo, han perdido a un liberal de mente abierta con su eslogan de estilo maoísta y su desdén arrogante por los temores genuinos de algunos de sus compañeros judíos. Y por cada ceremonia de graduación cuya cancelación han forzado efectivamente, o que intentan arruinar, miles de estudiantes apolíticos — que no pudieron tener una graduación de secundaria adecuada gracias al Covid — han tomado un intenso y permanente desagrado hacia ustedes y todo lo que representan. En resumen, si agudizar las contradicciones es el juego que están jugando, está pagando mayores dividendos para mi lado que para el suyo. También es nada nuevo. Esas protestas de 1968 que están tratando de emular? Lo que principalmente ayudaron a lograr fue la elección de Richard Nixon seguido por casi 40 años consecutivos de gobierno de derecha en los Estados Unidos. Ni siquiera es la única ayuda que están dando a mi lado.

Soy sionista no solo porque apoyo el derecho de Israel a existir como un estado judío — un punto abstracto sobre otro país. También soy sionista por las razones más personales: porque veo a Israel como una póliza de seguro para cada familia judía, incluida la mía, que ha sufrido persecución y exilio en el pasado y entiende que podríamos no estar seguros para siempre en nuestros países anfitriones. Para cualquiera con una memoria histórica de Francia hasta Dreyfus, Alemania hasta Hitler o Irán hasta Khomeini, ese tipo de seguro es algo que los judíos no pueden permitirse perder. Lo que sucedió el 7 de octubre sacudió mi fe en la calidad de ese seguro: después de todo, ¿para qué existe el estado israelí si no es para proteger a su gente del tipo de carnicería que sufrieron ese día? Pero lo que sucedió el 8 de octubre — el momento en que comenzaron sus protestas — renovó esa fe, porque me dio un vistazo de lo que EEUU podría llegar a ser para los judíos, al menos si gente como usted llegara a tener poder real.

Entiendo que muchos, si no la mayoría de ustedes, se ven a sí mismos como idealistas dedicados que quieren poner fin al sufrimiento de los palestinos, abogar por la igualdad y oponerse a todas las formas de intolerancia. Hay formas en que podrían hacer eso sin hacer causa común con personas que odian a los judíos, quieren matarnos y a menudo lo hacen. Apoyar una solución de dos estados sería una de esas formas. Insistir en que los palestinos merecen mejores líderes que Hamas es otra. Construir puentes con los israelíes es una tercera. En cambio, sin saberlo, son mi recordatorio diario de para qué, sobre qué y contra qué es mi sionismo. Por eso, si no por otra cosa, gracias.

Bret Stephens es columnista de opinión del Times, escribe sobre política exterior, política doméstica y cuestiones culturales.




ISRAEL ¿En quién puede confiar el Estado de Israel?

ESCRITO EN MAYO DE 2020 

 

אין לנו על מי להשען אלא אבינו שבשמים

En la guerra de 1948, Israel, milagrosamente derrotó a los 5 países árabes que la habían atacado luego de haber declarado su independencia el 5 de Iyar, 14 de mayo, de ese mismo año. Como ya lo habíamos comentado, ninguna de las potencias mundiales de ese momento, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, salió a defender a Israel. Por el contrario, estos países establecieron un embargo de armas que favorecía a los árabes y ponía a Israel al borde de su exterminio. El triunfo de Israel en 1948 fue, en mis propias palabras, un milagro de proporciones bíblicas.

LA PARÁLISIS DEL ENEMIGO Luego del primer cese al fuego, cuando la guerra recomenzó, las fuerzas árabes estaban como paralizadas. A pesar de tener a Israel cercada por todos lados, no avanzaban. Era como si algo las detuviera. Israel, por otro lado, comenzó su contraofensiva, recuperaba territorios y conquistaba tierra más allá de las fronteras originales. Se cumplían las profecías que la Torá había anunciado en la Parashá que leímos este último Shabbat, donde el Creador le promete a Su pueblo (Levítico 26:7-8) que estaría con ellos cuando salieran a la guerra: “Tú perseguirás a tus enemigos, y ellos caerán por la espada ante ti. Cinco de ustedes perseguirán a cien, y cien de ustedes perseguirán a diez mil, y sus enemigos caerán por la espada delante de ustedes”.

“NO SERÁS DESAGRADECIDO” Los judíos debemos estar infinitamente agradecidos a HaShem por Su Providencial intervención. Como lo escribió el rey David en sus Salmos, cuando se salvó de una muerte segura: “porque cantaré Tus alabanzas y no me quedaré callado; HaShem, mi Dios, te agradeceré por siempre”. Un Yehudí, que se entrena permanentemente para ver la Intervención Divina en su vida personal, que no ve o no declara su agradecimiento a Dios por el nacimiento y la supervivencia de Medinat Israel, en mi opinión, no sólo está espiritualmente ciego sino que también cae en el gran pecado de la ingratitud. Y no hay peor ingratitud que la ingratitud a Dios.

INGLATERRA Y LOS ÁRABES De los 3 países mencionados el que más perjudicó a Israel fue Gran Bretaña. Que se mantuvo pasiva mientras pensaba que Israel iba a perder. Y comenzó a intervenir contra Israel cuando se dio cuenta que Israel comenzaba a ganar.

Un par de ejemplos.

* Jordania contaba con el apoyo directo de los ingleses. Los ingleses habían entrenado a sus tropas y supervisaban todas sus operaciones, especialmente en la lucha por Jerusalén, lo cual costó muchas vidas judías. Cuando Israel empezó a contraatacar y bombardeó la capital de Jordania, Amán, en reacción a los permanentes bombardeos a Tel Aviv, Inglaterra amenazó con destruir los aeropuertos de Tel-Aviv con su Royal Air Force. Israel tuvo que replegarse.

* A comienzos de enero de 1949, Israel, contra todos los pronósticos, estaba ganando la guerra. Había bombardeado El Cairo y Damasco y su ejército seguía avanzando hacia el canal de Suez. En ese momento las Naciones Unidas se apuraron a exigir un cese al fuego y a declarar un armisticio. Israel, contra sus propios intereses, aceptó el armisticio. Pero Israel ya había conquistado Gaza, Rafiah y gran parte de la península del Sinaí. Y de acuerdo con la ley internacional, los territorios conquistados en la guerra pasan a ser territorio del país que gana la guerra. TAL COMO OCURRIÓ CON TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO A TRAVÉS DE LA HISTORIA.

ISRAEL ES DIFERENTE Ahora bien: En una acción que iba contra todos los precedentes históricos y conquistas militares, incluyendo las conquistas militares de las propias colonias inglesas, Gran Bretaña le negó a Israel este derecho. Y amenazó a intervenir militarmente contra Israel si el estado judío no devolvía a Egipto el territorio conquistado, la península del Sinaí, Gaza, Rafiah (A history of Israel. Howard Sachar, page 346). David Ben Gurión se oponía enérgicamente a esta concesión sin precedentes. Ben Gurión consideraba injusto e inconcebible que los árabes no pagasen un precio por la guerra que ellos mismos habían iniciado. Y nadie hubiera exigido a los árabes renunciar a sus conquistas militares, si hubieran derrotado a Israel. Ben Gurión dijo: “Vamos a devolverles a los árabes sus territorios cuando ellos nos devuelvan a los 6.000 judíos que murieron en la guerra que ellos comenzaron”

¿CÓMO SE DICE PRESIÓN EN INGLÉS? Pero la presión internacional fue tanta que Israel, completamente aislado, tuvo que ceder. Hasta el día de hoy Israel sigue pagando el precio por esta concesión.

¿Por qué?

En primer lugar porque la inexplicable impunidad internacional que goza cualquiera que ataque a Israel es el mejor incentivo para atacar nuevamente a Israel.

En segundo lugar, porque sin quererlo Israel sentó un precedente muy peligroso: ¡Israel está dispuesta a aceptar condiciones que no se le exigen a ningún otro país del mundo! Como “devolver” territorio militarmente conquistado, o repatriar a los enemigos (los refugiados palestinos) que huyeron voluntariamente de una guerra ¡que sus propios aliados comenzaron!.

En lugar de “traer paz”, las permanentes concesiones de Israel solo alentaron a los países árabes, con el beneplácito de las grandes potencias, a demandar más y más de Israel.

Hasta hoy en día, en las Naciones Unidas, Israel no es considerado como un país más. Israel es el único país del mundo al cual se lo puede amenazar de exterminio sin temor a represalias mundiales. E Israel es el único país que es condenado permanentemente, acusándolo de los crímenes que sus acusadores perpetran con impunidad, con el silencio cómplice de las Naciones Unidas.

Como dijo proféticamente Bil’am en el desierto (23:9): “es un pueblo que vive aislado [por las naciones] y que los demás pueblos no lo consideran [como una nación más, es decir, normal]. Olvidar que las grandes potencias nos abandonaron a nuestra suerte cuando más las necesitábamos: “Quién olvida su historia, está condenado a repetirla”.

CARTA DE LECTOR

Recibo muchos emails de lectores de Halaja of the Day . Hoy quiero referirme a uno de ellos.

En su email el lector nota que yo escribí:

Oportunamente recibo sus trabajos, los cuales me resultan muy interesantes y muy profesionales, muchas gracias

La victoria de Israel en la guerra de su independencia que comenzó el 15 de Mayo de 1948 y duró 10 meses no tiene precedentes en los anales de la historia militar. Esto se debe por un lado, el increíble coraje, ingenio y sacrificio de nuestros líderes y nuestros soldados que lo dieron todo para triunfar. Y a la intervención Divina que, batalla tras batalla, milagro tras milagro lo hizo posible. Para entenderlo mejor, es importante recordar lo siguiente. El lector recomienda que la intervención Divina, sea mencionada en primer lugar. Y menciona otros ejemplos como el caso del rey Jizquiahu.

Entonces, ¿se debe mencionar la intervención en “primer” lugar?

Obviamente, la intervención de Dios es el factor decisivo. Sin embargo, la intervención Divina tiene lugar “luego” de la intervención humana. Dios nos “ayuda” a que nuestros esfuerzos prosperen. Primero nos ponemos a trabajar. Y luego, pedimos la intervención Divina para que nos ayude a que nuestro trabajo dé frutos. Lo mismo ocurre en todo orden de cosas. Si uno no se pone a trabajar o no va a un médico cuando está enfermo, no puede pretender que Dios lo mantenga o lo cure. En la guerra ocurre lo mismo. La Torá repite varias veces “Cuando salgas a la guerra… Dios estará contigo”. La única excepción a esta regla fue cuando el pueblo de Israel recién abandonaba Egipto y cuando estaban frente al mar fueron acorralados por los egipcios. En ese momento, cuando el pueblo estaba absolutamente no preparado para luchar, Moshe le dijo al pueblo: HASHEM ILAJEM LAJEM VEATEM TAJARISHUN. ” Dios va a luchar por ustedes, y ustedes no tiene que hacer nada” . En la época de Yehoshua Bin Nun, la tierra de Israel fue conquistada por el ejército de Yehoshua que fue asistido por Dios.

En la guerra, como en virtualmente toda otra actividad, el hombre comienza con su esfuerzo, y Dios, en el mejor de los casos, hace que su esfuerzo prospere.




Parashá Quedoshim

En Parashat Quedoshim, HaShem le ordena al pueblo de Israel que se comporte con santidad.
¿Qué significa “santidad”?
Principalmente, comportarse con sensibilidad, generosidad y respeto hacia los seres humanos que nos rodean.
Y esta conducta especial no consiste en un acto aislado o esporádico.
Se construye en la vida diaria, a través de nuestras acciones con las personas que nos rodean.

La Parashá incluye decenas de Mitsvot. Algunas de las más conocidas son:

Respetar a la madre y al padre.
Esta es una Mitsvá diferente a la que mencionan los Diez Mandamientos, que hablan de honrar a los padres.
Respetar incluye todo lo que NO debemos hacer hacia ellos, como llamarlos por su nombre, sentarse en su lugar, interrumpirlos, etc.
Por lo general, se aplica cuando somos menores, vivimos con ellos y dependemos de nuestros padres.
Honrar se refiere a lo que hacemos por ellos generalmente, cuando nuestros padres nos necesitan en su vejez: asistirlos, ayudarlos, acompañarlos.

No poner tropiezo delante del ciego.
Este mandamiento no solo se aplica a quien es físicamente ciego.
También nos indica no aprovecharse de la ignorancia del otro, no manipular, no engañar, no inducir al error.
Es una Mitsvá que exige máxima honestidad y responsabilidad.

Juzgar con justicia al prójimo.
Ser imparcial, evitar favoritismos, actuar con equidad.
Y también juzgar a los demás con el beneficio de la duda.
No asumir lo peor, sino pensar bien antes de juzgar mal.

No odiar a nuestros hermanos Yehudim en el corazón.
La Tora prohíbe el odio pasivo y silencioso.
En lugar de guardar rencor, se debe hablar, corregir, escuchar y perdonar.

-No te quedes pasivo cuando se derrama la sangre de tu prójimo                           No ponerse en actitud pasiva ante la sangre del prójimo No ignorar el peligro o la necesidad del otro, especialmente cuando un o puede ayudar.
No hay que ser indiferente. La santidad requiere responsabilidad.

Amar al prójimo como a uno mismo.
Rabí Aqibá dijo que este es el principio general de toda la Tora.
Este amor no es sentimentalismo: significa empatía, sensibilidad y preservar la dignidad del otro.

Medidas y pesos justos.
La espiritualidad también se expresa en cómo nos comportamos con nuestro dinero.
Esta Parashá menciona el “no robar” (lo tignobu) en el contexto de no tomar lo que no es nuestro, no engañar y ser honestos en los negocios.

Respetar a los ancianos.
Levantarse ante los mayores.
Reconocer la experiencia y la sabiduría que dan los años.
Una sociedad que honra a sus mayores es una sociedad con memoria y valores.

No vengarse ni guardar rencor.
La Torá distingue entre vengarse (“como tú no me ayudaste, ahora yo no te ayudo”) y guardar rencor (“te ayudo, pero no olvido que tú no lo hiciste”).
Ambas actitudes están prohibidas.
Se espera de nosotros un corazón limpio.

No chismear ni esparcir habladurías.
Hablar mal de otros daña la convivencia y destruye la confianza.
La santidad se expresa también en cómo usamos nuestras palabras.

Dejar parte de la cosecha para los pobres.
Cuando recolectes tus campos, no tomes todo.
La Tora ordena dejar los bordes de la tierra y las espigas caídas para el necesitado.
La generosidad no es opcional: es parte esencial de nuestra identidad como pueblo.

Estas Mitsvot nos enseñan a vivir con integridad, justicia y sensibilidad.
La Kedushá consiste también —o principalmente— en cómo tratamos al prójimo.
Porque cada acción refleja que somos parte del pueblo de HaShem.





¿Negociar con Hamas o conquistar Rafiaj?

Los secuestros y la toma de cautivos no es una historia nueva. Era una práctica muy común en la antigüedad, tanto es así que la prohibición contra el tráfico humano fue legislada nada menos que en los Diez Mandamientos. ¡Sí! Así como lo escuchan. El octavo mandamiento, “No robarás”, no significa no robar el patrimonio del prójimo sino no “robar personas”, “no secuestrar”, lo cual, dicho sea de paso, la Torá condena con la pena de muerte.

LA MITSVA DE RESCATAR PRISIONEROS Y SUS EXCEPCIONES

El Talmud también destaca los esfuerzos que hay que hacer para rescatar a una persona cautiva. De acuerdo con la ley judía (Maimónides, Hiljot Matanot Aniyim, 8), es un precepto muy importante rescatar cautivos—por lo general se trataba  de prisioneros  de guerra o refugiados—  (Pidyón Shevuyim), y lo considera la forma más elevada de hacer Tzedaká. La Guemará explica que si una comunidad judía está juntando dinero para una sinagoga, por ejemplo, y luego se enteran que hay un Yehudí  secuestrado, la comunidad debe usar esos recursos para liberar al cautivo.  Es más, aunque ya se haya invertido el dinero en comprar los materiales de construcción, estos deberían ser devueltos o revendidos para usar ese dinero a fin de rescatar al cautivo. La historia de los esfuerzos que los judíos hemos hecho para rescatar cautivos es apasionante y larguísima. Pero voy a dejar esos detalles para el futuro y me voy a referir hora a una salvedad que la ley de Pidyón Shevuyim registra.

“No hay que pagar de más por el rescate de un cautivo” No se debe pagar más que “el precio del mercado”, esto es muy difícil de entender en nuestra época porque vivimos en tiempos históricos privilegiados, pero en el pasado, el tráfico humano era común, y había mercados de esclavos en los cuales los precios por las personas se estandarizaban. ¿Y por qué la ley desaconseja pagar un precio excesivo por un cautivo judío? Porque si una comunidad está dispuesta a pagar ese precio, ¡se estaría estimulando a los traficantes a seguir secuestrando judíos!

LOS SECUESTRADOS DEL 7 DE OCTUBRE

Ahora que entendemos esto, veamos el dilema que se está viviendo en el Estado de Israel en estos días. La tragedia del 7 de octubre de 2023 dejó un horrible saldo de más de 1300 israelíes masacrados y cerca de 300 secuestrados. En noviembre, el gobierno de Israel pudo liberar a más de 100 secuestrados interrumpiendo la guerra contra Hamas por 40 días y liberando a prisioneros palestinos de baja peligrosidad. En este momento quedan unos 135 secuestrados. Aunque este número es en realidad el de las personas desaparecidas desde el 7 de octubre, que no se ha podido verificar si están secuestradas vivas o muertas. Las negociaciones con Hamas nunca incluyeron una lista de sobrevivientes y ni la Cruz Roja ni las Naciones Unidas han exigido a Hamas esta información, e inexplicablemente, Israel no ha exigido esa información como condición para entregarle ayuda humanitaria a Gaza.

Volviendo a las negociaciones, las dos condiciones de Hamas para liberar a los secuestrados judíos son:1. Que Israel deje libres a cientos de terroristas palestinos, muchos de los cuales han participado en ataques y han matado a israelíes en el pasado. 2. El cese total de la guerra y la retirada permanente de Israel de Gaza.

Analicemos estas dos condiciones una por una y veamos si el precio que se le demanda a Israel está dentro de lo que es un razonable o excesivo en cuanto a sus consecuencias.

CON TERRORISTAS NO SE NEGOCIA

La mejor ilustración para comprender las consecuencias potenciales de negociar con terroristas es recordar lo ocurrido con Gilad Shalit, un joven soldado israelí que fue secuestrado por Hamas y estuvo en cautiverio durante 5 años: entre junio de 2006 y octubre de 2011. Más de 1000 terroristas fueron liberados por este soldado. Pero una vez libres, el 50% de estos terroristas han regresado al terrorismo y han matado a muchos israelíes. El más notorio de estos terroristas liberados por Gilad Shalit es Yahia Sinwar, el jefe de Hamas, y el que organizó la matanza del 7 de Octubre . En otras palabras, por lo menos 1300 judíos han sido asesinados directa o indirectamente por los terroristas que fueron liberados en esa terrible negociación.

El 17 de octubre de 2011, de una manera profética, el profesor de la Universidad de Purdue, Louis Rene Beres, argumentó en contra de la liberación de Shalit. En una columna de opinión en el Jerusalem Post escribió lo siguiente:

“Ningún gobierno moderno tiene el derecho legal de liberar terroristas a cambio de sus propios ciudadanos secuestrados, militares o civiles. Según el derecho internacional vigente, cada estado tiene la obligación primaria de proteger a sus ciudadanos. Sin embargo, parece que mañana, el Primer Ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, intercambiará terroristas palestinos por el soldado secuestrado de las FDI, Gilad Shalit. Cualquier intercambio, por humano que sea para Shalit y su familia, pondría en peligro a miles de otros israelíes.”

¿Puede Israel repetir  una vez los errores del pasado? Hamas ya ha dicho reiteradas veces que ni bien pueda repetirá la matanza del 7 de Octubre.  ¿Cuántos israelíes mas morirán si Israel libera a los peligrosos terroristas  de Hamas?

SUSPENDER EL ATAQUE A RAFIAJ

La otra condición que pone Hamas es que Israel termine la guerra y se retire de Gaza. Esto, por supuesto, significaría la derrota total de Israel, la intuí muerte de l.os mas de 200 dolidos israelíes ya muertos en este conflicto —sin contar los miles de heridos—,  y pondría en peligro a Israel frente a sus voraces enemigos, ya que en Oriente Medio la debilidad atrae ataques terroristas.  Increíblemente, el mundo se está posicionando del lado de Hamas y no del lado de Israel en un momento muy delicado: cuando Israel está por entrar a la ciudad de Rafiaj, en el sur de la franja de Gaza.

¿Por qué Rafiaj es tan importante?

Para quien no conozca la geografía de Gaza, puede ser un poco difícil comprender lo que Rafiaj significa en este conflicto. Voy a tratar de explicarlo lo más brevemente posible. En primer lugar, un cuarto de los terroristas de Hamas siguen vivos en Rafiaj, incluyendo a muchos de los que participaron activamente en la masacre del 7 de octubre. Pero más allá de eso, Rafiaj tiene una importancia geopolítica fundamental.

La Franja de Gaza limita al oeste con el mar Mediterráneo, al norte y al este con territorio israelí y al sur, con Egipto. La frontera con Egipto supuestamente está cerrada, pero en realidad, hay decenas —o centenares— de túneles que unen Gaza y Egipto y por esos túneles ha habido un constante tráfico de armas, recursos financieros y combatientes. Si Israel, en teoría, no conquista Rafiaj, no podría declarar victoria sobre Hamas. Si deja esta frontera abierta, Hamas seguirá dominando Gaza, obteniendo recursos, dinero, armas, combatientes, etc., en fin, estaría permitiendo que Hamas sobreviva y eventualmente siga atacando a Israel.

En el pasado, Israel atacó Gaza para defenderse de los ataques de Hamas y traer seguridad a los ciudadanos de Israel, pero nunca llegó hasta el final, y las consecuencias fueron devastadoras. Pero esta vez, luego del mayor ataque a judíos desde la Shoah, creo que tiene que ser diferente. Esta vez, las fuerzas de Israel ingresarán a Gaza y han destruido ya cientos de túneles de guerra y están a un paso de terminar con la organización terrorista y establecerse militarmente en Gaza para evitar futuros ataques.

ESTADOS UNIDOS Y LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

Para comprender la importancia estratégica que supone para Israel conquistar Rafiaj, todo lo que se debe hacer es prehacer es prestar atención a la presión internacional devastadora y sin precedentes que sufre Israel en este momento, desde todos los países del mundo, y lamentablemente, con EE.UU. a la cabeza. Todas las demostraciones antisemitas en las universidades de EE.UU., aunque se disfracen de otras causas, tienen como objetivo presionar a EE.UU. para que presione a Israel de NO ATACAR RAFIAJ. En el momento que escribo este artículo, Antony Blinken está en Israel tratando de convencer a Netanyahu de que haga más concesiones para llegar a un arreglo con Hamas. Seguramente EE.UU. le ofrecerá garantías de que, si cede a las demandas de Hamas, EE.UU. defenderá a Israel. No quisiera estar en los zapatos del primer ministro de Israel y rezo para que no ceda. ¿Por qué? Porque los que olvidan la historia están condenados a repetirla.

Me explico. Israel cometió tres errores gravísimos en los últimos 30 años: en primer lugar, los Acuerdos de Oslo que solo trajeron más intifadas y muerte. Segundo, y como recién lo expliqué, liberar terroristas con sangre en la mano para devolver a Shalit. Pero creo que el peor error, el que más sangre nos ha costado, fue cuando Ariel Sharon retiró al ejército de Israel de Gaza. Según el periodista israelí Amit Segal, una de las cosas que convencieron a Sharon fue que el presidente Bush le dijo a Sharon algo así: “No te preocupes, que si algo sale mal, los EE.UU. te van a cubrir las espaldas. No vamos a permitir que los palestinos ataquen a Israel”. ¿De qué sirvieron esas promesas de nuestro principal aliado?

De absolutamente nada. Podemos repetir el error y especialmente con esta administración que se ha demostrado tan débil tratando con terroristas y está aquí capitulando al terror.

LA TORA Y EL RESCATE DE PRISIONEROS JUDIOS

Este martes por la mañana, último día de Pésaj, hablé en mi sinagoga sobre el tema del rescate de prisioneros en la Torá, particularmente  en el libro de Génesis, Bersehit .

Cuando Lot fue rescatado de Sodoma, Abraham reunió un ejército de más de 300 personas, persiguió y derrotó  a los que habían capturado a Lot y lo liberó a él y a todos los prisioneros de Sodoma. No hubo negociaciones, solo una operación militar (Génesis 14:14-16).

Cuando Dina, la hija de Jacob, fue violada y luego secuestrada, los hijos de Jacob, Shimón y Leví, fingieron negociaciones para sorprender a los habitantes de Shejem. Sorpresivamente atacaron la ciudad, mataron a todos los hombres que se resistieron, rescataron por la fuerza a Dina  e incendiaron la ciudad (Génesis 34).  No hubo negociaciones con los secuestradores, no tuvieron piedad de los terroristas ni de los ciudadanos de Sodoma, ni consideraron la desproporcionalidad de su violenta respuesta. Y de hecho,  esta desproporcionada reacción, creó un terror psicológico que se apoderó de los pueblos vecinos y los disuadió de intentar agresiones contra los hijos de Israel.

NUNCA SE DEBE NEGOCIAR CON TERRORISTAS Y LA RESPUESTA MILITAR DEBE SER DELIBERADAMENTE NO PROPORCIONAL PARA QUE EL ENEMIGO ENTIENDA QUE NO LE CONVIENE METERSE CON ISAREL .