¿Era judío Cristobal Colón?

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN HALAJA OF THE DAY EN OCTUBRE DE 2015 
EL APELLIDO
El apellido Colón o Colombo era típicamente judío. Viene del nombre o apellido hebreo Yoná (como “Rabbenu Yoná”) que significa “paloma” o en italiano,  “colomba”.  Recordemos tambien que uno de los rabinos más famosos de esa época, y el más importante jurista (poseq) rabínico italiano de todos los tiempos, se llamaba Rabbí Yosef Colón (mahariq, 1420-1480).  En España, en uno de los más tempranos autos de fe (1461), fue quemado vivo Tomás Colón, junto con su esposa y su hijo, por cometer el delito de “judaizar” (=realizar alguna práctica judía, como encender velas o cambiarse la ropa un viernes por la tarde, o estar parado silenciosamente frente a una pared –recitando la ‘amidá, etc).
IDENTIDAD SECRETA
Por supuesto que, si Colón era judío, era de esperar que lo ocultara, especialmente si su intención era obtener el apoyo político de la corona de España para sus expediciones. En los tiempos de los reyes católicos Isabel y Fernando, ser judío no era un título que otorgara muchos privilegios en la corte española…. todo lo contrario.  Muchos judíos, probablemente más de 200,000, vivían una doble vida. Ellos o sus padres se habían convertido por la fuerza desde que comenzaron los “progroms” en 1391 y vivían exteriormente como católicos, pero en sus casas, en el seno de sus familias, vivían como judíos, muchas veces arriesgando sus vidas.  A estos judíos se los llamaba de muchas maneras diferentes: “marranos”, en el lenguaje popular, “conversos”, “cristianos nuevos”, “cripto-judíos” (judíos en secreto) o “chuetas” en el sur de España.
CERTIFICADO DE JUDEIDAD
Hay muchas evidencias que indican la judeidad de Colón, como su firma, etc. 
Otras menos conocidas son:
1. En su testamento Colón dejaba el 10% de todos sus ingresos a los pobres y a las doncellas que estén por casarse.  Estos gestos corresponden a dos preceptos muy importantes en el judaísmo, ma’aser kesafim, apartar un 10% de nuestros ingresos para caridad. Y dentro de la Mitsva de Tsedaqa, como dice el Shulján Aruj, el acto más meritorio y que tiene prioridad sobre cualquier otra noble caridad, es apoyar a las jóvenes que se van a casar y no tienen medios suficientes para hacerlo (hajnasat kalá, yore de’a 249:15).
2. Colón debía partir del puerto de Palos el 2 de Agosto de 1492. Ese año, el 2 de Agosto era el día de Tisha beAb, el día de duelo nacional del pueblo judío. Colón, por razones que nunca pudieron ser explicadas en términos climáticos, etc. embarcó a sus 90 hombres el 2 de Agosto, pero no partió del puerto hasta el día siguiente, el viernes 3 de agosto, media hora antes de que cayera el sol (comenzara Shabbat).  “Casualmente” el 3 de Agosto era también el último día que el infame Edicto de Expulsión establecía para que los judíos eligieran entre convertirse o abandonar España… 
 
3.  Todos los financieros que apoyaban a Colon eran judíos practicantes o secretos. Los fondos para la expedición de Colón no venían, como dice la leyenda,  “del dinero de las joyas  que vendió la reina Isabel”.  Colón necesitaba el apoyo político y legal de la reina para conquistar legalmente nuevas tierras, pero el financiamiento tenía que llegar de otro lado.  Entre los judíos que apoyaban a Colón estaban por ejemplo, el célebre Rab Don Isaac Abarbanel, uno de los hombres más pudientes  de España; el Rab Abraham Zacuto, el astrónomo más famoso de España en esos tiempos, que fue quien le entrego a Colón su astrolabio y su calendario Perpetuo, ambas herramientas nuevas y esenciales para la navegación. Otros donantes de Colón fueron los judíos conversos. Entre muchos otros Luis de Santangel y Gabriel Sanchez. Cuando Colón llega de su primera expedición escribe dos cartas de agradecimiento por el apoyo brindado: una a Sanchez y otra a Santanagel. Colón no escribió ninguna carta de agradecimiento a los Reyes. 
 
Pero , ¿por qué los judíos y conversos españoles apoyaban a Colón?
EL PLAN SECRETO
En su “Diario del Primer Viaje” de 1492, Colón revela su increíble plan maestro.   Allí Colón escribe que “con las ganancias de su empresa liberaría Hierusalem y construiría allí la Casa Sancta”. Esto lo dice Colón repetidas veces en sus diarios (ver aquí pag. 294). Lo que movía a Colón a conseguir oro y riquezas, según sus propias palabras, era su deseo de financiar un gran ejército de más de 100.000 soldados, liberar Jerusalem de mano de los moros y “construir allí la casa santa”.    Para los cristianos, la conquista de Jerusalén se justificaba con el fin de liberar el santo sepulcro. En términos cristianos,  la expresión “construir una casa santa en Jerusalem” no tiene ningún sentido… Evidentemente, como los judíos muy bien sabemos, la construcción de la “Casa Sancta en Hierusalem” no puede ser otra cosa que la construcción del Bet haMiqdash. La intención de Colón, y de los judíos que lo apoyaron con tanto entusiasmo era que con los fondos obtenidos se conquistara Jerusalem y los judíos, incluyendo a los 800,000 judíos que abandonaron España el mismo día que Colón partió del puerto de Palos, pudieran finalmente tener su propia tierra, volver a su hogar, Israel, y ver reconstruida allí su “Casa Sancta”  (בבי”א). Esta fue y sigue siendo, la mayor aspiración del pueblo judío, y por la cual , hasta hoy seguimos rezando.
 

Rab Yosef Bittón

Todo esto, hasta donde yo sé, y por razones que sospecho van más allá de lo académico, no es muy sabido y no se enseña en las escuelas. 
LA RELIGION DE CRISTOBAL COLON para CNN en Español
LA RELIGION DE CRISTOBAL COLON,
entrevista a Charles Garcia, para CNN en Español



VISPERA DE YOM KIPPUR

Hoy es un día muy importante: la víspera de Yom Kippur, el dia del perdón: las 24 horas más sagradas del año judío. Dedicamos el día de hoy a prepararnos para Yom Kipur, y esto es lo que hacemos hoy:

PEDIR PERDÓN: Los pecados cometidos contra otra persona no son perdonados en Yom Kipur, a menos que uno obtenga previamente el perdón de la persona a la que ha herido u ofendido. Por lo tanto, es necesario ir a ver (o al menos llamar por teléfono o enviar un mensaje de texto) a cualquier persona a quien uno le haya causado daño, ofendido o herido, y pedirle perdón. Esto incluye amigos, colegas, esposos y otros miembros de la familia. Se debe prestar especial atención a pedir perdón a nuestros padres.

PERDONAR: Es un hermoso gesto y un gran mérito perdonar unilateral y sinceramente a todos aquellos amigos y familiares que nos han herido u ofendido, eliminando todos los sentimientos negativos que pudieran estar anidando resentimiento en nuestros corazones. Recordemos lo que explicaron los Sabios: que Dios nos juzga y nos perdona de la misma manera que nosotros juzgamos y perdonamos a los demás. Los padres debemos perdonar a nuestros hijos en nuestro corazón, evitando así que sean culpables de transgredir el quinto mandamiento.

COMER: En la víspera de Yom Kippur debemos comer y beber más de lo habitual. Comer abundantemente nos dará la energía y la fuerza para poder ayunar. Según algunos rabinos como Menorat haMaor, la comida extra en la víspera de Kippur “compensa” por las comidas festivas (Yom Tob) que no tenemos en Yom Kipur, ya que Yom Kippur es, en esencia, un día de celebración. Antes de que comience el ayuno, hacemos la se’udat hamafseqet, es decir, la última comida antes de ayunar. Debemos terminar de comer unos 15-20 minutos antes de la puesta del sol (en NY la puesta del sol será hoy a las 6:19pm).

TEFILA: Debemos repasar nuestras Tefilot y tratar de comprender lo que vamos a decir y muy especialmente el Viduy (la plegaria de confesión,ver aquí). Es aconsejable tener en mente una lista de las acciones incorrectas y los malos hábitos que hemos cometido y que podamos admitirlos, articularlos y con la ayuda de Dios, cambiarlos.

TSEDAQA y KAPPAROT: Es costumbre dar caridad extra en la víspera de Yom Kipur. Practicar la tsedaqá es una de las mejores maneras de demostrar nuestro renovado compromiso con la bondad y la rectitud. También es muy recomendable hacer las Kapparot con Tsedaqa (ver aquí).

MIKVEH: En muchas comunidades es habitual que los hombres se sumerjan en el Mikve (baño ritual) en la víspera de Yom Kippur. Esto nos recuerda al Kohen Gadol que se purificaba en el Mikve antes de realizar su Servicio Sagrado (‘abodat Yom haKippurim).

MINJA GUEDOLA: Se acostumbra rezar temprano la oración de Minjá de la víspera de Yom Kippur. En algunas comunidades la costumbre es rezar Minjá de hoy con Talit y Tefilin. Durante la Amidá recitamos el Viduy. Luego nos vamos a casa y nos preparamos para la última comida antes del ayuno (se’udat hamfseqet).

AÑADIR TIEMPO: Debemos abstenernos de las cinco prohibiciones de Kippur y de hacer cualquier trabajo prohibido en Yom Kippur, tal cmo lo hacemos en Shabbat (melajá) aproximadamente 15 – 20 minutos antes de la puesta del sol (ver aquí los horarios en su ciudad de residencia), cumpliendo con la Mitsvá de añadir tiempo en la víspera de Yom Kippur. Por esta razón también retrasamos la culminación de Yom Kippur después del anochecer.

ENCENDIDO DE LAS VELAS: Existen diferentes costumbres con respecto a la obligación de encender velas en la víspera de Yom Kipur, ya que el motivo principal de encender las velas antes de Shabbat y Yom Tob es tener luces para la cena, algo que en Yom Kipur, obviamente no ocurre. La opinión del rabino Obadya Yosef (Sefaradí) y del rabino Melamed (Ashkenazí) es que las mujeres deben encender las velas y decir la berajá como lo hacen antes de que comience Shabbat, unos 15-20 minutos antes de la puesta del sol. La Beraja este año que Kippur cae en Shabbat es: …. asher quiddeshanu bemitsvotav vetsivanu lehadliq ner shel Shabbat VeYom haKipurim.

Respecto a la Berajá Shehejeyanu, lo mejor es que las mujeres, al igual que los hombres, escuchen la bendición que se recita en el momento de Kal Nidre. Si esto no es posible, en muchas comunidades sefaradíes se acostumbra a que la mujer diga Shehejeyanu, pero debe saber que al decir esta bendición está recibiendo Yom Kippur, por lo tanto , no puede comer ni beber, ni hacer ningún trabajo prohibido ni calzar zapatos de cuero.

En algunas comunidades sefardíes las mujeres acostumbran a encender las velas sin recitar ninguna Berajá. Para comprender mejor este tema y para una revisión de otras opiniones halájicas, consulte este excelente artículo en inglés ver aquí.

תזכו לשנים רבות

מוצאי יום כיפור

Habdala al Final de Yom Kipur: Antes de que comience Yom Kipur, encendemos una vela (una vela memorial o ner neshama) que durará hasta el final de Yom Kipur para la ceremonia de Habdala. Incluso cuando Yom Kipur cae en Shabat, es preferible usar una vela previamente encendida para la Habdala. Si no se dejó una vela encendida, este año se puede encender una vela nueva, como lo hacemos en una Habdala regular.

No decimos la bendición de besamim (especias aromáticas) durante la Habdala, incluso cuando Yom Kipur cae en Shabbat. Algunos optan por decir besamim después de la ceremonia de Habdala.

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Resumen de los resultados de la ofensiva israelí en Irán

Este ha sido el primer ataque significativo a la República de Irán en 40 años. Esta reciente operación marca un momento histórico, siendo la primera vez en cuatro décadas que se lleva a cabo un ataque de esta magnitud en territorio iraní. Es un cambio notable en la estrategia regional.

No ha habido respuesta desde Líbano ni Hamas. A pesar de la magnitud de la ofensiva en Irán, no ha habido ninguna reacción desde el Líbano, donde Hezbollah tiene una fuerte presencia, ni de Hamas en Gaza, que son aliados naturales de Irán. Esto podría indicar una cuidadosa evaluación de la situación por parte de estos actores.

Es necesario tener paciencia y esperar que la ofensiva continúe con otros objetivos. Las operaciones militares no se pueden ejecutar de inmediato y en su totalidad. Hay que esperar con calma, ya que los planes se desarrollan de manera gradual y estratégica.

Se logró el desmantelamiento de sistemas de defensa aérea. Durante la operación, se neutralizó una parte significativa de las defensas aéreas iraníes, dejándolas expuestas y vulnerables. Este paso es crucial para futuras acciones de ataque aéreo.

Los misiles balísticos han sido eliminados. Otro objetivo crítico fue desmantelar la capacidad de Irán de lanzar misiles balísticos, una amenaza directa para Israel y otros países de la región.

El proyecto nuclear aún no ha sido tratado. Si bien ha habido un gran progreso en otras áreas, los sitios nucleares iraníes aún no han sido atacados. No obstante, las autoridades confirman que este tema está en los próximos pasos.

El régimen iraní sigue en pie. Aunque las operaciones han debilitado significativamente las capacidades de Irán, el régimen como tal no ha sido afectado directamente. Este es un tema complejo y se espera que se trate más adelante.

No por presión de EE.UU. evitó Israel atacar instalaciones críticas. Según las fuentes, la decisión de no atacar directamente las instalaciones de gas, petróleo o nucleares no fue debido a presión de los Estados Unidos, sino por razones estratégicas propias de Israel. Hay consideraciones internas para esperar antes de tomar ese paso.

Los daños para Irán han sido significativos. Aunque no se han atacado todos los objetivos estratégicos, el daño infligido a Irán ha sido considerable. Se estima que las capacidades militares y defensivas iraníes han sido severamente comprometidas.

Todavía queda mucho por hacer. A pesar de los logros alcanzados, queda un largo camino por recorrer. Las operaciones continúan y aún hay muchos objetivos que requieren atención antes de lograr una seguridad estable en la región.

Existe un plan bien estructurado. Los altos mandos militares aseguran que todo se está desarrollando de acuerdo con un plan meticulosamente diseñado. Cada paso se toma con cautela y dentro de un marco estratégico amplio.

“No pueden detenernos”. Las autoridades han sido claras al afirmar que Irán, a pesar de sus esfuerzos, no tiene la capacidad para frenar a la fuerza aérea de Israel. La determinación de continuar con la operación es firme y decidida.




Viduy, confesión, para nuestros días

Una de las Mitsvot esenciales del día de Yom Kippur es el Viduy, un texto que menciona las transgresiones que cometimos o pudimos haber cometido, especialmente durante el pasado año. El Viduy nos ayuda a identificar nuestros malos hábitos y las malas acciones que quizás hemos olvidado, borrado o suprimido inconscientemente de nuestra memoria, y nos permite arrepentirnos por ellas en Yom Kippur, el día del perdón.

«Viduy», que literalmente significa «confesión» o «admisión», es el paso central del proceso de Teshubá, que consta de tres etapas: 1. identificar nuestras transgresiones (hakarat hajet), 2. la articulación y confesión de las mismas (viduy), y 3. la decisión de abandonar nuestras malas acciones y hábitos negativos (‘azibat hajet ).

Si bien el Viduy lo decimos en voz baja, para nosotros mismos, no debemos leer el Viduy mentalmente, sino que tenemos que pronunciar cada palabra, articulando lo que leemos. ¿Por qué? Porque solo cuando verbalizamos nuestras transgresiones (como una forma de catarsis), realmente hemos admitido nuestra culpa y entonces HaShem acepta nuestro arrepentimiento y nos perdona.

Decimos el Viduy en plural, confesando también transgresiones que posiblemente no hayamos cometido. Esto nos enseña que nuestra responsabilidad moral va más allá de nuestra responsabilidad personal. Pensemos por ejemplo en una persona sobre la cual ejercemos cierta influencia: un hijo, un familiar, un amigo, etc. Cuando este individuo actúa equivocadamente debemos advertirle sobre lo que está haciendo mal. Y si no lo hacemos, somos parcialmente responsables de esa acción equivocada. Y extendiendo esta idea un poco más, el pueblo judío se considera una gran familia en la que todos debemos sentirnos responsables unos por otros.

El texto original del Viduy de Yom Kippur está escrito en hebreo y se presenta en orden alfabético. Es importante aclarar que si leemos la versión hebrea del Viduy y no entendemos lo que estamos diciendo, entonces, la admisión, la confesión, el arrepentimiento y la contrición ¡NO han tenido lugar! Es por eso que, a diferencia de otras oraciones, es imperativo entender claramente las palabras del Viduy. Por lo tanto, no sólo está permitido sino que es necesario leer el Viduy en un lenguaje que uno entienda.

Hay excelentes traducciones del Viduy en muchos Majzorim modernos de Yom Kippur. Aquí presento una versión del Viduy que preparé en base al texto que los Sefaradim recitamos en las Selijot.

La traducción NO es literal y deliberadamente he extendido el significado del texto original tratando de expresar en este Viduy algunos conceptos que considero relevantes para nuestros días. La idea es que al comprender las palabras del Viduy identifiquemos nuestras faltas y se facilite nuestro sincero arrepentimiento.

Esta versión no pretende reemplazar a otros textos de Viduy, sino complementarlos. Recomiendo imprimir este Viduy, tenerlo junto al Majzor y recitarlo en algún momento de Yom Kippur.

(Obtener AQUI la versión de este Viduy en PDF)

 

TEXTO DEL VIDUY EN ESPAÑOL  

ANA HASHEM ELOKENU…
Por favor, Oh HaShem, nuestro Dios y Dios de nuestros padres, ¡que nuestra oración llegue a Ti! Por favor, nuestro Rey, ¡no ignores nuestra súplica! Porque no somos tan insolentes ni tan necios para decir [falsamente] delante de Ti: «HaShem, nuestro Dios y Dios de nuestros antepasados, somos justos y no hemos pecado». [Nos presentamos frente a Ti reconociendo] que hemos cometido transgresiones, iniquidades, y pecados, tanto nosotros como nuestros antepasados y los miembros de nuestra familia.

JATATI HODI’AJA
«Mi pecado reconozco ante Ti, [HaShem], no niego mis transgresiones, me digo a mí mismo: ‘confesaré mis pecados a HaShem’ y espero que así Tú perdones mis faltas.»
(Ahora comenzamos a leer una larga lista de las transgresiones que pudimos haber cometido)

ASHAMNU: Hemos pecado a sabiendas; plenamente conscientes de que estábamos haciendo algo mal.

AJALNU MAAJALOT ASUROT: Hemos comido alimentos prohibidos.

BAGADNU: Hemos traicionado nuestro pacto contigo. Tú confiaste en nosotros y nos encomendaste Tu Torá, pero nosotros no hemos cumplido lo que prometimos en el Monte Sinai: mantener Tu Torá y observar plenamente Tus mandamientos.

BITALNU TALMUD TORATEJA: Hemos perdido nuestro tiempo en vanidades, frivolidades y asuntos banales, en lugar de dedicarnos a estudiar y profundizar las palabras de Tu Torá, que nos acercan más a Ti.

GAZALNU: Hemos hurtado. Hemos tomado, usado o gastado lo que no nos pertenece.

GANABNU: Hemos robado bienes materiales. Hemos robado a mucha gente, de maneras diferentes. Hemos robado el tiempo de nuestros empleadores, y no hemos hecho nuestro trabajo con honestidad.

GAINU: Hemos sido arrogantes. Hemos actuado de manera altiva con nuestros amigos, familiares y colegas.

DIBBARNU DOFI VELESHON HARA’: Hemos diseminado chismes y comentarios destructivos sobre otras personas. Hemos escuchado y repetido críticas hacia otros individuos, y ni siquiera nos ha importado si esas críticas eran ciertas o falsas. Hemos multiplicado rumores negativos sobre otros. Rumores, que si se dijeran sobre nosotros, nos harían sentir avergonzados y heridos.

DIBBARNU EJAD BAPE VEEJAD BALEB: Fuimos cínicos e hipócritas. Hemos dicho algo con nuestra boca, mientras sentíamos otra cosa en nuestros corazones.

HE’EVINU: Hemos practicado la corrupción, la injusticia y la iniquidad.

HIRHARNU HIRHURIM RA’IM BAYOM…: Hemos buscado deliberadamente pensamientos promiscuos durante el día, provocando la impureza durante la noche.

VEHIRSHA’NU: Hemos procedido con maldad, y hemos causado que otros imiten nuestro mal comportamiento.

VIADNU ATSMENU LIDBAR ABERA: Visitamos lugares inapropiados. Nos hemos reunido con amigos o conocidos para propósitos indecentes.

ZADNU: Hemos pecado deliberadamente. No con inocencia, sino con plena conciencia.

ZANINU AJAR LIBENU…: Nos dejamos llevar por nuestros ojos y por nuestros impulsos para practicar la promiscuidad.

JAMASNU: Hemos explotado a otras personas. Hemos abusado de nuestros empleados, deudores o acreedores. Hemos tomado lo que no nos pertenece.

JAMADNU: Hemos tenido envidia de los demás. No supimos sentirnos felices, satisfechos y agradecidos con todo lo que Tú, HaShem, nos has dado.

TAFALNU SHEQER UMIRMA: Hemos mentido premeditadamente. Hemos inventado historias engañosas para cubrir nuestras mentiras previas. Engañamos a nuestros amigos y colegas, y mentimos a nuestros clientes para ganar dinero deshonestamente.

YA’ATSNU ‘ETSOT RA’OT…: Hemos dado malos consejos deliberadamente. Hemos aconsejado a los demás hacer lo que era bueno para nosotros, en lugar de aconsejarles hacer lo que era bueno para ellos. Traicionamos la confianza de aquellos que confiaron en nosotros buscando nuestra opinion de buena fe. Sacrificamos nuestra integridad para obtener un beneficio personal.

KIZABNU: Hemos dicho mentiras. Mentimos a nuestros amigos y a los miembros de nuestra familia.

KA’ASNU: Hemos perdido la paciencia y hemos reaccionado con ira y enojo. Sabiendo que la ira es un pecado que se compara con la idolatría, por su irracionalidad y su destructividad. Hemos actuado sin paciencia con nuestros hijos, con nuestro esposo o esposa, enojándonos con ellos injustamente.

LATSNU: Hemos actuado con frivolidad, sin pensar en las consecuencias de lo que hemos hecho o dicho. Hemos perdido la conciencia de nuestra mortalidad y de la brevedad de nuestra vida, desperdiciando nuestro tiempo en vanidades, sin tener en cuenta la irrecuperabilidad del tiempo perdido.

LOTSATSNU: Nos hemos burlado de otras personas. Hemos abusado de los más débiles. Hemos avergonzado a amigos y parientes, privadamente o en público. Hemos llamado a otras personas con apodos embarazosos (bullying).

MARADNU: Hemos actuado con rebeldía hacia Ti. Y sabiendo claramente qué es lo que Tú consideras incorrecto, igual lo hicimos… Actuamos con arrogancia y con vanidad.

MARINU DEBAREJA: Hemos desobedecido Tus palabras. No tuvimos la voluntad ni el deseo de estudiar, aprender y entender lo que Tú nos has ordenado.

NI’ATSNU: Te hemos faltado el respeto, volviendo a hacer expresamente aquellas transgresiones por las cuales nos habíamos arrepentido, te habíamos pedido perdón y habíamos resuelto no volver a repetir.

NIAFNU: Hemos actuado con deslealtad hacia nuestro esposo o esposa. Nos hemos comportado de forma inapropiada con otros hombres o mujeres casados.

NISHBA’NU LASHAV VELASHEQER: Hemos jurado en vano y en falso.

NADARNU VELO SHILAMNU: Hemos prometido y no hemos cumplido nuestras promesas. No hemos mantenido nuestra palabra con honor. Hemos prometido colaborar con obras de bien o Tsedaqá y no lo hemos cumplido.

SARARNU: Nos hemos desviado de Tu camino, de la senda de rectitud y honestidad.

SORERIN UMORIM HAYNU: Hemos sido irrespetuosos con nuestros mayores, con los ancianos, con nuestros maestros, con los estudiosos de la Torá.

‘AVINU: Hemos practicado la injusticia. Hemos sido insensibles ante el sufrimiento de los demás. No hemos prestado atención a las necesidades de los pobres. No hemos sido sensibles con los huérfanos ni con las viudas.

‘ABARNU AL MITSVOT ASE… Hemos fallado en el cumplimiento de Tus mandamientos. Hemos transgredido Tus prohibiciones. Hemos violado los mandamientos que merecen la sentencia capital celestial (Karet).

‘ABARNU AL JILUL HASHEM: Hemos profanado Tu nombre. Hemos usado nuestra identidad religiosa para ganar la confianza de aquellos a quienes terminamos engañando. Hemos malrepresentado a tu Pueblo Israel y a Tu Ley. Nuestro mal comportamiento, nuestras malas acciones y nuestra deshonestidad han hecho que otros, judíos o gentiles, juzguen negativamente Tu Ley, y así Tu Nombre ha sido profanado.

PASHA’NU: Hemos pecado intencionalmente, con rebeldía, desafiando abiertamente y sin vergüenza Tu palabra, Tus mandamientos y Tu voluntad.

PAGAMNU BE-OT BERIT QODESH: Hemos profanado el signo de nuestro pacto, el Berit Milá, con nuestro comportamiento sexual inapropiado y promiscuo.

TSARARNU: Hemos oprimido a otros seres humanos, judíos y gentiles. Hemos maltratado a nuestros empleados y a los que trabajan con nosotros o para nosotros. Hemos humillado y herido a aquellos que merecen nuestra paciencia, respeto y amabilidad.

TSI’ARNU AB VAEM: Hemos provocado el sufrimiento de nuestros padres, al desobedecerles o al faltarles el respeto. No los hemos honrado suficientemente, sabiendo que la Torá nos demanda cuidarlos y atenderlos cuando ellos necesitan de nosotros, como está escrito en el quinto de los Diez Mandamientos.

QISHINU ‘OREF: Hemos sido obstinados. Hemos actuado con arrogancia y vanidad. No fuimos capaces de pedir perdón a nuestros amigos y familiares por haberlos ofendido o herido. Hemos sido tercos y necios, al ser incapaces de cambiar nuestra opinión o dictamen, aun cuando nos dimos cuenta de que estábamos equivocados.

QILQALNU TSINOROT HASHEFA‘…: Nos hemos privado a nosotros mismos de recibir Tus bendiciones, destruyendo con nuestras malas acciones, con nuestra envidia y con nuestro resentimiento, los canales de bendición a través de los cuales nos concedes Tu abundancia. Hemos optado por quejarnos de todo lo que nos falta, en lugar de estar agradecidos por todo lo que nos has dado.

RISHA’NU: Hemos actuado con maldad. A través de nuestras malas acciones hemos causado dolor a nuestros amigos, hijos, familiares y seres queridos.

RA’IM LASHAMAYIM…: Hemos actuado incorrectamente hacia Ti y hacia nuestros compañeros. Actuamos de acuerdo a nuestro limitado juicio, ignorando deliberadamente Tu infinito Juicio.

SHIJATNU: Hemos practicado la corrupción. Hemos engañado y mentido tantas veces que el engaño y la mentira ya se han convertido en parte de nuestra personalidad.

SHIQARNU: Hemos hablado falsamente y con engaño.

SHIJATNU ZERA QODESH…: Hemos desperdiciado y destruido nuestra simiente sagrada. No hemos mantenido nuestros ojos con pureza y alejados de la promiscuidad. Hemos procurado deliberadamente exponernos a imágenes inapropiadas, provocando que las semillas de la vida sean desperdiciadas y destruidas.

TI’AVNU: Hemos cometido abominaciones. Hemos practicado lo que Tú aborreces y lo que nos has exhortado a rechazar: la injusticia, la opresión y el engaño.

TA’INU VETI’ATANU: Hemos tomado las decisiones equivocadas. Hemos arrastrado a otras personas a unirse a nosotros en malos caminos. Influimos en otros, directa o indirectamente, llevándolos a cometer los mismos pecados que nosotros cometimos, para así sentirnos menos incómodos. Hemos dado un mal ejemplo a nuestros hijos e hijas, que observan e imitan lo que hacemos. No hemos enseñado a nuestros hijos, esas almas puras que Tú confiaste en nuestras manos, a practicar el bien y evitar hacer todo lo que es incorrecto a Tus ojos.

VESARNU: Nos hemos apartado de Tus mandamientos y de Tus preceptos. ¿Y de qué nos ha servido?

Ahora nos presentamos humildemente ante Ti, Tú que eres justo y recto en Tu juicio y en Tu veredicto.

Reconocemos que todo lo malo que nos rodea es fruto de nuestra propia responsabilidad. Tú nos has enseñado a buscar la verdad, la justicia y el bien, y nosotros hemos causado nuestro propio mal

Audio en ingles: UNDERSTANDING THE PRAYERS OF YOM KIPPUR




¿Cómo desaprovechar Yom Kippur?

Yom Kippur es el día más importante del año judío. El día que confesamos nuestros errores y malas acciones a Dios, y resolvemos mejorar nuestra conducta durante el año entrante, esperando que HaShem acepte nuestras disculpas, y nos inscriba y nos selle en el libro de la vida. Ahora bien, a pesar de lo importante que es Yom Kippur, si no hacemos nuestros deberes antes de Yom Kippur, el día más importante del año podría convertirse en la oportunidad desperdiciada más importante del año.

ANTES de que comience Yom Kipur, debemos pedir perdón a aquellos a quienes pudimos haber ofendido o causado algún daño, emocional o material. Durante Yom Kippur, las transgresiones entre nosotros y Dios (Shabbat, Kashrut, Tefilin, etc.) son inmediatamente perdonadas al confesarlas y decidir mejorar. Pero Dios no nos perdona aquellas ofensas hechas hacia otro ser humano:  engañar, mentir, robar, avergonzar, hablar mal de alguien (lashon hara’), etc. Todas estas transgresiones NO son perdonadas en Yom Kipur a menos que primero nos acerquemos a los que lastimamos y les pedimos perdón.

Si tomamos esto con seriedad, debemos sentarnos durante unos minutos con lápiz, papel y un corazón humilde. Para repasar en nuestra memoria si pudimos haber causado dolor y daño a otras personas: amigos, compañeros o familiares, padres, pareja, etc.

Una vez que sabemos a quien ofendimos, deberíamos pensar en cuál es la forma más efectiva para disculparnos con cada individuo en particular. ¿Por teléfono o en persona? ¿Por un correo electrónico largo o por un corto mensaje de texto? ¿Deberíamos describir en detalle lo que hemos hecho mal, o deberíamos pedir perdón de una manera más general? Dado que cada persona es diferente y cada caso es único, no existe una fórmula absoluta para pedir perdón a cada individuo. Debemos usar nuestro sentido común y encontrar la manera de que nuestra disculpa sea sincera, creíble y efectiva.

Pedir perdón es probablemente una de las tareas más desafiantes que tenemos que hacer. Porque hay que admitir y decir: “ME EQUIVOQUE”. Se necesita mucha humildad y fuerza emocional para enfrentar a la víctima. Creo que ayuda si uno considera la humillación como una suerte de Kappara (expiación) dentro del proceso de nuestra propia Teshubá.

Una segunda lista que debemos escribir lo antes posible es la de nuestras deudas: dinero que debemos en nuestro negocio o a proveedores, a amigos o familiares, donaciones comunitarias no pagadas, Tzedaqa que prometimos dar, etc. Debemos priorizar aquellas deudas que han caducado o están a punto de caducar. Este es el momento adecuado para hacerlo: hoy o (literalmente) durante los dos próximos días.




TZOM GUEDALIA: ¿Por qué ayunamos hoy?

Hoy, domingo 6 de octubre (4to día de Tishrí), observamos Tsom Guedaliá, un día de ayuno instituido para recordar el asesinato de Guedaliá Ben Ajiqam, el gobernador de Israel durante los días de Nebujadnetsar, y el exilio definitivo de los judíos de la tierra de Israel en los tiempos del Primer Templo (Bet HaMiqdash).

Luego de la Destrucción del Primer Templo

Cuando Nebujadnetsar, el emperador de Babilonia, destruyó el Templo de Jerusalem en 586 a.e.c., asesinó a una gran parte de la población del reino de Judea (Yehudá). También llevó cautivos a decenas de miles de judíos a Babilonia. Muchos otros escaparon a las afueras de Jerusalem o a las naciones vecinas como Amón, Moab (hoy Jordania) o Edom. Una vez que Jerusalem fue destruida, el Estado judío independiente dejó de existir, y Nebujadnetsar declaró a Judea como una provincia del Imperio Babilónico. Los babilonios permitieron que un pequeño número de sobrevivientes —los heridos y los campesinos más pobres— permanecieran en Israel para trabajar la tierra y evitar así su desertificación.

Guedaliá Ben Ajiqam

Para gobernar a estos judíos que quedaban en Israel, Nebujadnetsar hizo traer de Babilonia a Guedaliá Ben Ajiqam, un noble hebreo, y lo nombró gobernador de Judea. Fue un evento inesperado, ¡todo un milagro!, que un Yehudí fuera nombrado para gobernar Judea. Guedaliá pertenecía a la familia Shafán, nobles judíos que se habían establecido en Babilonia durante el exilio de Yejoniá (597 a.e.c.) y gozaba de la confianza del emperador. Guedaliá se estableció en Mitspá, una ciudad al norte de Jerusalem. El rey de Babilonia dio por finalizada la guerra y aseguró que los judíos que habían escapado podían regresar a Israel y vivir allí en paz como sus súbditos. El profeta Yirmiyahu (Jeremías) se unió a Guedaliá. Juntos albergaban la esperanza de que algún día el emperador de Babel permitiera a los exiliados regresar y reconstruir el Templo.

Cuando los judíos sobrevivientes que habían escapado de Jerusalem escucharon que Guedaliá había sido nombrado gobernador, regresaron jubilosamente a Israel. Se establecieron en la tierra, la trabajaron y cosecharon sus frutos con gran éxito. Con Guedaliá a cargo, la esperanza de volver a una vida normal y reconstruir el Bet HaMiqdash era ahora una cuestión de tiempo, y parecía más real que nunca.

El Magnicidio

Entonces sucedió lo inimaginable. Ba’alís, el rey de Amón, era aliado de Egipto, el principal enemigo de Babilonia. Ba’alís sabía que, con Guedaliá como gobernador de Judea, sería más fácil para Babilonia conquistar su reino. Por eso, Ba’alís diseñó un plan para deshacerse de Guedaliá y desestabilizar Judea. Encontró a Yishma’el Ben Netaniá, un hombre violento y ambicioso, descendiente de la dinastía del rey David, y lo convenció de asesinar a Guedaliá y reclamar el gobierno de Israel. Ba’alís le ofreció ayuda logística y apoyo político, prometiéndole que él lo reconocería como el nuevo rey de Judea.

La peligrosa ingenuidad

Al comenzar el séptimo mes hebreo, Tishrí, Yishma’el y un grupo de hombres armados llegaron a la ciudad de Mitspá, donde fueron recibidos cordialmente por Guedaliá, que les ofreció los honores debidos a un descendiente de la dinastía de David. A pesar de haber sido advertido por un general judío sobreviviente, Yojanán Ben Quereaj, de que Yishma’el planeaba matarlo, Guedaliá ingenuamente desestimó la advertencia, convencido de que ningún judío mataría a otro judío y que tales rumores eran absurdos. Sin embargo, lo inexplicable ocurrió: Yishma’el y sus hombres asesinaron a Guedaliá y a los oficiales babilonios que lo acompañaban. Este asesinato, perpetrado por un judío, era un acto de guerra e insubordinación contra el emperador de Babilonia.

El Segundo Exilio

Yishma’el tomó como prisioneros a todos los judíos que estaban en Mitspá y se encaminó hacia Amón para proclamarse rey. Yojanán lo persiguió, e Yishma’el escapó con un reducido grupo de hombres, refugiándose con Ba’alis. Los judíos, ahora liderados por Yojanán, los últimos hebreos que quedaban en la tierra de Israel, no sabían qué hacer: quedarse significaba arriesgarse a que el rey de Babilonia, sin importar quién había planeado el asesinato de Guedaliá, los culpara y matara a todos por insubordinación. La otra opción era huir a Egipto y aliarse con los enemigos de Babilonia.

Yojanán le pidió al profeta Yirmiyahu que rezara y le pidiera a Dios orientación sobre si quedarse en Israel o huir a Egipto. Luego de 10 días de oración y meditación, Yirmiyahu recibió un claro mensaje divino: “Quédense en la tierra de Israel. El rey de Babilonia no les hará ningún mal. Dios los ayudará a establecerse y reconstruir el asentamiento judío. Pero si escapan a Egipto, la espada y el hambre que temen los alcanzarán allí.”

Inexplicablemente, Yojanán y los líderes de los refugiados judíos se negaron a escuchar a Yirmiyahu, acusándolo de mentir y de proclamar falsamente haber recibido un mensaje divino. Así, decidieron huir a Egipto bajo el liderazgo de Yojanán.

Tal como Yirmiyahu había anticipado, en Egipto enfrentaron hambre, persecuciones, calamidades y muerte.

La tierra de Israel quedó desolada y sin una población judía organizada por 52 años. Las esperanzas de regresar a Yerushalayim y reconstruir el Bet HaMiqdash se desvanecieron. Fue como si el Templo de Jerusalem hubiese sido destruido por segunda vez, esta vez por culpa de las propias acciones del pueblo judío: el asesinato de Guedaliá y la decisión de Yojanán de no escuchar la palabra Divina transmitida por el profeta Yirmiyahu.

El Ayuno de Guedaliá

En memoria de estas tragedias que sellaron nuestro primer exilio, los profetas de Israel establecieron el Tsom Guedaliá, un día de ayuno que se observa el día después de Rosh Hashaná. Generalmente, este ayuno se lleva a cabo el tercer día del mes hebreo de Tishrí, salvo cuando Rosh Hashaná cae jueves o viernes, en cuyo caso se conmemora el cuarto día de Tishrí.




A un año del 7 de octubre

 

Así como el 6 de octubre de 2023 nadie podría prever lo que estaba por suceder a las pocas horas, el 7 de octubre de 2023, nadie podía prever la nueva situación de Israel el 7 de octubre de 2024.

En 2023, durante las primeras horas de la masacre, había un gran temor de que Hezbollah, Irán y los árabes de Judea y Samaria se unieran al ataque de Hamas, y que, Dios libre, fuera el fin del Estado judío, ya que su ejército parecía no estar preparado para frenar a sus enemigos. Pero ahora, el 7 de octubre de 2024, gracias a Dios, la situación ha cambiado radicalmente. Las capacidades militares de Hamas están casi destruidas y sin posibilidad de rearmarse. Hezbollah ha recibido golpes sin precedentes —que nos dejaron a todos boquiabiertos—, e Irán le ha dado a Israel la oportunidad de desestabilizar su regimen tirano y golpear al pulpo —ya sin sus tentáculos más poderosos— directamente en la cabeza.

Paciencia y sabiduría

Recuerdo mi sorpresa y mi prematura indignación con Netanyahu los primeros días después del 7 de octubre por la falta de reacción de Israel. Había un silencio total de su parte. ¿Qué estaba pasando? ¿Israel se rindió?

Luego, Israel comenzó a atacar Gaza por aire. Después, inició la invasión terrestre. En uno de sus primeros discursos, Netanyahu prometió algunas cosas: Esta guerra será larga. Este es solo el principio. Nuestros enemigos van a pagar muy caro lo que hicieron. No vamos a olvidar lo que ocurrió el 7 de octubre. Y tampoco permitiremos que el mundo se olvide de esta matanza. Más tarde dijo: Israel va a cambiar para siempre el Medio Oriente. Hoy, un año después, comenzamos a ver esas promesas, más o menos, cumplirse.

Los ayatolás y el faraón

El eje iraní se está desintegrando, tentáculo por tentáculo. El plan de los ayatolás para atacar a Israel simultáneamente desde todos los flancos, gracias a Dios, está colapsando, y encima ¡Irán y los hutíes siguen atacando casi sin hacer daño a Israel, dándoles la legitimidad para acabar con ellos! Hace mucho tiempo, en Egipto, Dios endureció el corazón del faraón e intervino en su mente para que no dejara salir a los esclavos judíos. ¿Con qué propósito? La Torá lo dice explícitamente más de una vez ( Shemot 3:19-20): Dios le habla a Moshé y le revela que su plan no ese solo liberar al pueblo de Israel de la esclavitud sino también castigar a Egipto por su tiranía. Dios endurecerá el corazón del faraón y se negará a dejar ir al pueblo judío. Y así, Dios enviará Su “mano poderosa” y golpeará a Egipto con todos Sus portentos, es decir, las plagas que Dios enviará sobre Egipto, para demostrar Su poder y hacer que el faraón finalmente ceda, haciendo caer así al corrupto imperio faraónico. Según David Rohl (Exodus: Myth or History?), el colapso del reino egipcio después de las diez plagas permitió que los Hicsos, de origen semita, conquistaran y dominaran Egipto por los próximos 200 años.

Irán envió a su ministro de exteriores al Líbano para decirles que NO SE RINDAN, lo cual es casi una repetición textual, veraz, de lo que ocurrió en Egipto cuando, al ser advertido de la séptima plaga, los consejeros del faraón le ruegan que deje en paz a los judíos, advirtiéndole: ויאמרו עבדי פרעה אליו עד מתי יהיה זה לנו למוקש שלח את האנשים ויעבדו את ה׳ א׳ הטרם תדע כי אבדה מצרים“¿No te das cuenta que Egipto está al borde de la perdición?” . Beirut y el Líbano son el nuevo Egipto, que tal como ocurrió con Hamas, está al borde del colapso total, pero sigue atado de manos por el Faraón Persa que no les autoriza a bajar sus armas, y dejar a Israel en paz. Quizás todo esto impulse cambios dramáticos en el país vecino que tantos problemas nos ha traído por décadas. 

Los increíbles logros de Hamas en Gaza




El objetivo del Tashlij

מי אל כמוך נשא עון ועבר על פשע לשארית נחלתו לא החזיק לעד אפו כי חפץ חסד הוא   ישוב ירחמנו יכבש עונתינו ותשליך במצלות ים כל חטאותם   

En el primer día de Rosh HaShaná por la tarde, se acostumbra realizar una ceremonia llamada “Tashlij”. Los fieles se acercan a una fuente de agua: el mar, un río o incluso una pileta con agua. Allí recitan una serie de oraciones, incluyendo la lectura del texto del profeta Mijá, Capítulo 7: 18-19 “¿Quién es como Tú, oh Dios, que perdona el pecado e ignora las transgresiones de Su pueblo [Israel]? [¿Quién es como Tú, oh HaShem,] cuya ira no permanece para siempre, porque deseas perdonarnos y [cada año] nuevamente tienes compasión de nosotros. Ignoras nuestros pecados [cuando nos arrepentimos] y arrojas todas nuestras transgresiones al fondo del mar”.

ABRAHAM ABINU

Tashlij es una tradición relativamente nueva. No se menciona ni en el Talmud ni en el Mishné Torá de Maimónides ni en el Shulján Aruj de Ribbí Yosef Caro. El primero en mencionarlo fue el Maharil (1365 – 1427), el rabino Ya’akob ben Moshe Levi Moelin, famoso por sus obras que registran las costumbres de los judíos de Ashkenaz en la Edad Media. Según el Maharil, Tashlij consiste en visitar un río en Rosh HaShaná con el fin de recordar el sacrificio de Yitschaq. El Midrash relata que cuando Abraham Abinu se dirigía al monte Moriah para cumplir con la orden Divina, encontró un río—que no debería haber estado allí—y al intentar cruzarlo, el agua le llegó hasta sus narices… A pesar de tener la mejor excusa para suspender el sacrificio de Isaac—que finalmente fue cancelado por orden Divina—Abraham cruzó las aguas y siguió adelante con el mandato de Dios. El Tashlij, de esta manera, nos recuerda el sacrifico de Isaac que tuvo lugar en Rosh HaShaná y por eso lo mencionamos en las Tefilot de este día y le pedimos a HaShem lo tome en cuenta el mérito de este acto de obediencia incondicional de nuestro patriarca y que así nos juzgue con benevolencia. 

EL ASPECTO MÍSTICO DE TASHLIJ

Con el tiempo, y después de que Rabbenu HaAri HaQadosh elogiara esta costumbre, la ceremonia del Tashlij  fue adoptada por prácticamente todas las comunidades sefardíes. Sin embargo, el significado de este ritual se fue modificando, enfocándose más en el arrepentimiento que en el recuerdo del sacrificio de Isaac. Los Sabios de la Kabbalá asociaron el Tashlij con el Pasuk del profeta Mijá, que mencionamos arriba,  donde dice que HaShem “arrojará todas nuestras transgresiones al fondo del mar”. ¿Qué significa esta idea? Que al hacer Teshubá, al arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y transgresiones, Dios borrará por completo nuestras transgresiones y “las tirará al fondo del mar”, una expresión metafórica y poética que denota una eliminación total.

LA OPOSICIÓN

Algunos rabinos famosos, como el Gaón de Vilna o el rabino Yejiel Epstein, autor del Arukh haShuljan, se opusieron a Tashlij. Y lo mismo ocurrió con muchos judíos yemenitas—que siguen estrictamente a Maimónides—y los judíos sefardíes de la comunidad hispano-portuguesa de Amsterdam y Londres. ¿Por qué se opusieron al Tashlij? En algunos casos, como el de la comunidad hispano-portuguesa, por ejemplo, dejaron fuera de la liturgia tradicional, es decir, de las oraciones y plegarias formales, muchas de las costumbres provenientes de la Kabbalá. ¿Por qué? Porque después de lo sucedido con Shabetai Tzevi—el falso Mesías que abusó de la Kabbalá y la presentó como superstición para dar credibilidad a sus falsas afirmaciones—decidieron no permitir las profundas ideas místicas para que no sean malinterpretadas por la gente menos informada.

¿CÓMO HACER TESHUBÁ SIN HACER TESHUVÁ?

Creo que en el caso del Tashlij, ¡esos temores no son infundados! ¿Por qué? Porque muchas personas creen inocentemente que al hacer el Tashlij “están arrojando todos sus pecados al mar”, y de esta manera quedan mágicamente absueltos de sus transgresiones. Como si el Tashlij fuese un reemplazo de la Teshubá.  Esto es completamente falso. No es lo que dice el profeta Mijá, ni tampoco es lo que quisieron transmitir los que formularon esta costumbre. El proceso de la Teshubá o arrepentimiento es muy serio, y esta vision equivocada —pero muy popular—del Tashlij la trivializa.  

LA TESHUBÁ GENUINA

La Teshubá es un proceso “transformador” a través del cual no solo cambiamos lo que hacemos sino también lo que somos. Dedicamos 10 días a la Teshubá: desde el comienzo de Rosh HaShaná hasta el final de Yom Kippur.

Voy a describir brevemente los pasos principales de la verdadera Teshubá:

1. Al escuchar el shofar, debo despertar de mi letargo espiral y visualizar que estoy frente a Dios, que por ser mi Creador es también “mi Juez” (aquel que evalúa si valió o no la pena haberme creado) .

2. Debo reconocer ante el Juez Supremo que soy responsable por mis acciones.

3. Debo admitir mis errores y reconocer las malas decisiones que tomé en el año pasado.

4. También debo identificar mis malos hábitos, algunos de los cuales ya son parte de mi personalidad.

5. Durante los días entre Rosh HaShaná y Yom Kippur, debo reparar e indemnizar a quienes perjudiqué. Y disculparme y pedir perdón a aquellos a quienes ofendí o herí.

6. En Yom Kippur, debo confesar mis malas acciones , articulando en voz baja y sintiendo que estoy frente a Dios mis errores, mis malos hábitos y mis adicciones.

7. Debo pedirle al Creador que me perdone y me conceda otra oportunidad.

8. Y finalmente, debo tomar la decisión de cambiar y mejorar, y planear una estrategia seria y viable para que los cambios sean reales y permanentes, y que mis resoluciones no sean simples palabras vacías.

La idea popular de que Tashlij reemplaza a la Teshubá es escandalosa. Y contraproducente. ¿Cómo podemos reemplazar todo este proceso de acercamiento a Dios, introspección, arrepentimiento y crecimiento con la idea de que uno puede “arrojar al mar todos sus pecados”?

CONCLUSIÓN

El Tashlij es una costumbre muy arraigada, especialmente en las comunidades sefardíes y no es mi intención cuestionarlo. Sin embargo, es necesario que los maestros y los líderes rabínicos expliquen en sus comunidades que el Tashlij NO hace desaparecer nuestras transgresiones mágicamente. Recitamos  el Tashlij para recordarnos a nosotros mismos que el proceso de Teshubá es muy serio. Y para reconfortarnos con la idea de que si nos arrepentimos y cambiamos, Dios perdonará todas nuestras transgresiones pasadas. Y no quedarán registros de las mismas, sino que desaparecerán, “como si se las hubiera tragado el mar”.

AMEN




SEDER DE ROSH HASHANÁ

De acuerdo a la tradición de los judíos de Alepo, Siria.

Por Morris Arkin

Uno de los más notables costumbres de Rosh Hashaná son las frutas y verduras especiales que comemos en la primera noche y, en algunos hogares, en ambas noches de Rosh Hashaná. El Hakham Yisshaq Shehebar A”H fue citado en el libro “Derekh Eress” especificando que la costumbre en Halab era servir estas frutas y verduras solo en la primera noche de la festividad. Esta opinión también se encuentra en el Kaf HaHayyim (Sofer) 583:7. Además, era costumbre en la mayoría de los hogares comer estos alimentos después de HaMossi, pero algunos tenían la costumbre de servirlos justo después de Qiddush antes de realizar la Netilat Yadayim (Derekh Eress pgs. 114, 187).

El origen de esta costumbre se encuentra en la Gemara. Está registrado en Masekhet Horayot (12a) y en Masekhet K’retot (6a). Masekhet Horayot dice que uno debe ver estas verduras/frutas, pero en Masekhet K’retot dice que uno debe comerlas. En el Shuljan Aruj, Maran escribió que uno debe comerlas (OH 583:1). La Gemara solo enumera cinco alimentos: calabaza, frijoles negros, puerro, acelga suiza y dátiles. En el Shuljan Aruj, Maran añadió la cabeza de cordero basado en los escritos del Mordekhi en Masekhet Yoma, citando a los Geonim (ver el Bet Yosef OH 583 en el último párrafo que comienza con Katub). Sin embargo, Maran omitió la manzana dulce en miel que está registrada en el Tur (OH 583) y la granada que Maran mencionó en el Bet Yosef en nombre del Abudarham (siglo XIV en España). Aun así, muchos rabinos posteriores de Oriente Medio incluyeron tanto la manzana como la granada en su lista de frutas y verduras para la(s) noche(s) de Rosh Hashaná. Tanto la manzana como la granada se encuentran en las listas de H. Abraham Hamway en su Mahzor Bet Din (Halab del siglo XIX), el Ben Ish Hai (Nissabim 1:4), el Kaf HaHayyim (Sofer-OH 583:25), H. Yisshaq Shehebar (Halab/Argentina del siglo XX – ver Derekh Eress pg. 187) y H. Obadyah Yosef (Hazon ‘Obadyah-Yamim Noraim pg. 97 citando al Ben Ish Hai). Y esto es lo que se encuentra en nuestro Mahzor comunitario, Shelom Yerushalayim, que se basa en un Mahzor anterior conocido como Zekhor L’Abraham.

Al revisar todas estas fuentes, noté que cada una presenta la lista de frutas y verduras en un orden diferente. Uno de los problemas es si comenzar con los dátiles o las manzanas. Según la Halajá, deberíamos tener los dátiles antes que las otras frutas, ya que cuando uno tiene varias frutas frente a él, debe recitar la bendición “Bore’ P’ri Ha’Ess” sobre una fruta de las siete especies asociadas con la tierra de Israel. En nuestro caso, los dátiles tienen prioridad sobre las manzanas, e incluso sobre la granada debido a su posición en el versículo en la Torá que enumera las siete especies. Sin embargo, H. Abraham Hamway, el Keter Shem Tob, el Mahzor Zekhor L’Abraham y posteriormente el Mahzor Shelom Yerushalayim todos comienzan con la manzana. La costumbre de tener una manzana con estas frutas y verduras se originó con los ashkenazíes, como especifica el Tur (OH 583), y su costumbre era empezar con una manzana sumergida en miel para comenzar el año con algo dulce.

¿Cómo pudieron darle prioridad a la manzana sobre los dátiles? El Kaf HaHayyim (Sofer) aborda esta pregunta (OH 583:13) y escribe que sacaban la manzana primero antes que los dátiles. Dado que los dátiles no estaban en la mesa cuando comían la manzana, recitaban “Bore’ P’ri Ha’Ess” sobre la manzana. Otros comían la manzana con miel en un pedazo de pan para evitar recitar “Ha’Ess” sobre la manzana. Luego podían recitar “Ha’Ess” en los dátiles cuando los comían después. Esta costumbre ashkenazí fue adoptada por los judíos de Oriente Medio debido a su significado cabalístico. La manzana representa el “Haqal Tapuhin Qaddishin” (un Campo de Manzanas Sagradas), que es una expresión cabalística que se refiere a la Presencia Divina (Bet Din 29b:19, Keter Shem Tob 6 pg. 97). Dado que la manzana representa la Presencia Divina, es apropiado comenzar con la manzana. Algunas familias halabíes comienzan con los dátiles (como se registra en H. Yisshaq Shehebar – Derekh Eress pg. 187), pero otros comienzan con la manzana (registrado por H. Abraham Hamway – Bet Din pg. 29b). H. Abraham Hamway citó varias opiniones con respecto a la bendición sobre la manzana, incluyendo recitar “Ha’Ess” sobre la granada después de Qiddush (antes de Netilat Yadayim), cubrir la manzana y los dátiles que se servirían después de HaMossi. Aun así, los dátiles deberían preceder a la granada, por lo que tal vez recitar “Ha’Ess” sobre una aceituna antes de HaMossi sea una opción más preferible. Y luego no tendrías que recitar “Ha’Ess” nuevamente después de HaMossi.

Aunque la costumbre original ashkenazí era sumergir la manzana en miel, muchos judíos de Oriente Medio usan azúcar blanco en su lugar. Cabalísticamente, el azúcar representa Hesed (bondad) en contraposición a la miel que representa Geburah (valentía). Dado que Hesed es más apropiado para el día del juicio, se prefiere el azúcar (Kaf HaHayyim (Sofer) citando a Y’feh L’Leb 3:1). Además, también es costumbre mojar el pan en azúcar en lugar de sal en Rosh Hashaná (Bet Din 27b). Algunas personas tenían la costumbre de mojar el pan en sal antes de mojarlo en azúcar (o miel), sin embargo, la costumbre de la mayoría es mojar el pan solo en azúcar (Costumbres de Aram Soba-Halab-H. Yosef ‘Abadi Sha’yo pg. 74:4). H. Abraham Hamway respaldó esta costumbre cuando escribió que el azúcar es comparable a la sal, y algunos dicen que se puede usar en lugar de sal al ofrecer un sacrificio. Y así concluyó: “Y si es así, Yafeh Minhagam Shel Yisrael (la costumbre judía es apropiada) mojarlo en azúcar en Rosh Hashaná en lugar de sal” (Bet Din 27b).

También es costumbre recitar una breve oración (Yehi Rasson) al comer cada fruta/verdura. (Shuljan Aruj 583:1, basado en Rab Hai Gaon) Muchos tienen la costumbre de recitar el Yehi Rasson antes de comer cada elemento (y antes de Bore’ P’ri Ha’Ess al comer la primera fruta), como se encuentra en nuestro Mahzor Shelom Yerushalayim (pg. 107). Sin embargo, según H. Yisshaq Shehebar, en Halab era costumbre recitar el Yehi Rasson después de probar cada alimento (Derekh Eress pg. 187). ¡Que todos merezcamos un año de salud, felicidad y prosperidad, y la reconstrucción del Bet HaMiqdash con la venida del Mashíaj!




Las plagas en Egipto y los beepers en el Líbano

PLAGA SELECTIVA

El Faraón no dejaba en paz al pueblo de Israel. Lo martirizaba y atormentaba constantemente, sometiéndolo a un estado de esclavitud y sufrimiento. Fueron diez las plagas que azotaron Egipto, todas terribles. Pero la que finalmente doblegó al faraón y causó pánico en todo Egipto fue la última: la plaga de los primogénitos.

¿Por qué esta plaga fue tan devastadora? En primer lugar, porque después de muchas advertencias previas de Moshé, donde instaba al faraón a liberar al pueblo de Israel o enfrentar las consecuencias, la plaga de los primogénitos fue la primera que resultó mortal. Representó el último recurso del Creador luego de muchas advertencias. Pero hay algo más, mucho más profundo que a menudo pasa desapercibido. Esta plaga no fue como las demás; no fue masiva, sino selectiva. Mientras que las plagas anteriores afectaron áreas generales, ya sea el río Nilo, la superficie terrestre o el cielo (como el granizo y la oscuridad), lo que hizo “única” a la última plaga fue su precisión: atacó directamente y exclusivamente a los BEJOROT, los primogénitos de Egipto. ¡Los primogénitos no estaban reunidos en un solo lugar; estaban dispersos por toda la tierra de Egipto, cada uno en un lugar diferente! Los egipcios se preguntaron con asombro: ¿Cómo pudo suceder que una plaga pudiera identificar y eliminar simultáneamente a todos los primogénitos, independientemente de dónde estuvieran? No podían comprender cómo el Dios de Israel logró identificarlos, ya que los primogénitos no tenían ninguna característica física o biológica que los distinguiera claramente del resto de las personas. ¿Qué tipo de “inteligencia” utilizaron los judíos —o su Dios— para eliminar a los primogénitos con absoluta precisión? Cuando sufrieron esta plaga se dieron cuanta que estaban enfrentando un poder muy superior a su entendimiento.

BEJOROT Y BEJIRIM

Es importante aclarar que los primogénitos de Egipto (bejorot en hebreo) no eran individuos comunes. Eran los cabecillas, los líderes de las familias egipcia, que representaban al poder y a la autoridad del tirano faraón. Esta plaga selectiva desmanteló la estructura de poder que sostenía al Faraón, dejando a Egipto sumido en la confusion y el pánico. Tan grande fue el impacto que, en medio de su desesperación, los egipcios exclamaron:¡Dejemos salir a los judíos porque si no “todos vamos a morir!” (ki amerú kulanu metim).

En la historia de los conflictos militares cuando se ataca un área, todos los que se encuentran allí, buenos o malos, culpables o inocentes, militantes o civiles, resultan afectados. Un ataque como la décima plaga, que solo afectó a un grupo específico de líderes criminales y de manera simultánea en diferentes lugares, es algo que ocurrió una sola vez en la historia.

Hasta la semana pasada.

El martes de la semana pasada, Israel llevó a cabo una operación de inteligencia increíblemente precisa y selectiva. Miles de beepers, pagers y walkie-talkies explotaron al mismo tiempo, eliminando a los líderes (en hebreo bejirim) de la organización terrorista Hezbollah que opera en el Líbano, dejándolos expuestos y sin medios de comunicación. Este acto de inteligencia desató el pánico entre los miembros y aliados de la organización terrorista. Muchos de sus lideres ya han sido eliminados por otros medios, y los que no, se encuentran huyendo en un éxodo desesperado.

ULTIMO TESTIGO

En la historia de Egipto, el Faraón, a pesar de ser también un primogénito, no fue eliminado junto con los demás. ¿Por qué? Los Jajamim (sabios) explican que el Faraón sobrevivió para servir como testimonio viviente de la derrota del mal frente al bien. Tal como ocurrió con el soberano egipcio hace 3500 anos atrás, hoy el jefe del grupo terrorista Hezbollah observa con sus propios ojos la destrucción que su propia obstinación y obsesión contra Israel ha traído sobre su gente. Quizás, como el Faraón, su final esté también por llegar (o quizás Israel lo preserva para no convertirlo en un mártir).

כִּימֵי צֵאתְךָ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם אַרְאֶנּוּ נִפְלָאוֹת

Basado en este versículo de Mijá, los Sabios anticiparon que en los tiempos de la Gueulá (la redención), HaShem nos hará ver proezas y milagros como los que vivimos en Egipto.

Solo debemos mantener nuestros ojos bien abiertos.