VAYERA: Lot y el síndrome del sapo a la cacerola

הכריזו בסדום ואמרו: כל מי שהוא מחזיק ידו בפת לחם לעני לגר ולאביון יישרף באש

LA PEOR DECISIÓN DE TU VIDA

Lot y Abraham vivían en la misma zona geográfica. Pero cuando los pastores de Abraham y de Lot se pelean por territorio, Abraham le sugiere a Lot que cada uno tome caminos separados. «Mira la tierra que está frente a ti», le dijo Abraham a su sobrino, «y elige dónde quieres ir … Si eliges ir para el norte, yo iré para el sur. Y si eliges ir hacia el sur, yo iré hacia el norte». Lot no lo dudó y eligió establecerse en Sedom (Sodoma). ¿Por qué? Porque Sedom era una ciudad de riqueza y estabilidad económica. En ese entonces, esa área poseía abundantes ríos que surgían del Jordán, como el paradisiaco delta del Nilo egipcio, dice explícitamente la Torá. Los habitantes de esa próspera ciudad no dependían de la lluvia, y las sequías no los afectaban. Seguramente Lot imaginaba que allí, en Sedom, iba a construirse una hermosa casa, iba a tener el mejor carro, y casarse él y sus descendientes con familias de mucho dinero. ¡Qué vida tan exitosa le esperaba a Lot en Sedom!

SODOMA Y EL TERCER REICH

Pero la Torá también advierte que las personas de Sedom eran realmente malas y egoístas. No dejaban que nadie compartiera sus riquezas. Y en lugar de asistir, oprimían y explotaban a los extranjeros oa cualquiera que no perteneciera al exclusivo club. Los Jajamim dijeron que en Sedom se estableció una ley que decía que «aquel que ayudase a un pobre, a un huérfano o a un extranjero sería ejecutado». La filosofía de Sedom siempre me hizo acordar al pensamiento de Nietzsche, que luego adoptó el Tercer Reich: al débil o al enfermo no se le tenía que tener compasión y asistir, ya que esto representaba un desperdicio de los recursos del estado. La sociedad Aria debía deshacerse de los más débiles –y así lo hicieron– y dedicar todos sus recursos al progreso de los hombres y mujeres sanos, aplicando una ley natural elemental aprendida de Darwin: la supervivencia del más fuerte.

LA IMPORTANCIA DEL MEDIO AMBIENTE

Lot venía de un ambiente que no podía ser más diferente a Sedom. Lot había sido criado en el hogar de Abraham Abinu. En una casa abierta para todos los necesitados. Lot tuvo que haber absorbido estas lecciones de Abraham. Y me imagino que cuando Lot se dio cuenta de la naturaleza de los habitantes de esa ciudad, se habrá preguntado a sí mismo: ¿Y ahora qué hago? ¿Me quedo en esta ciudad o me voy de aquí? Lot decidió quedarse. Quizás pensó que él tendría la fortaleza emocional suficiente como para no dejarse influenciar por los demás…. Pero se equivocó. Y si bien es cierto que conservó algunas de las características de Abraham, por ejemplo, recibió a extranjeros (malajim) arriesgando su vida, vemos que todo lo hizo solo. A diferencia de Abraham, que junto con su esposa Sará prepararon el banquete para sus visitantes, la esposa de Lot no aparece… él mismo, y solo, tuvo que preparar la comida para sus huéspedes. Es decir: Lot ni siquiera pudo influir en su propia familia. Su esposa y sus hijos, porque la cultura de Sedom ya se había hecho parte de los valores de ellos. Cuando Abraham le pidió a Dios que no destruyera la ciudad de Sedom si se encontraban en la ciudad 10 personas justas, Abraham estaba pensando en Lot y su familia: él, su esposa, sus dos hijas casadas, sus maridos, y sus dos hijas solteras y sus prometidos. Eran en total 10 personas. Pero Dios al final destruye la ciudad porque estas 10 personas no eran individuos justos y rectos. Lot, por más que lo intentó, no pudo aislar a su familia de la corrupción de Sedom. Y lo que es más:Lot ofrece a sus propias hijas solteras para que los habitantes de la ciudad las violen, lo que deja en claro que, en realidad, Lot mismo terminó influenciado por la inmoralidad de Sedom. Se transformó, sin darse cuenta, en una víctima más de la cultura Sodomita.

SAPO A LA CASSEROLE

Una de las lecciones más importantes que escuché en mi vida es la del sapo hervido. ¿Cómo se cocina un sapo?(No sé si esto es verdad o es una leyenda urbana, pero en cualquier caso, por favor, no lo intenten en sus casas, ya que aparte de ser tremendamente cruel, no es Casher :). Para los franceses y los chinos, el sapo a la cacerola es un manjar exquisito. El tema es que al sapo hay que cocinarlo, ¡mientras el sapo está vivo! ¿Cómo se cocina al sapo? Si se lo pone directamente en agua hirviendo, el sapo inmediatamente saltará afuera de la olla. Pero si se coloca al sapo vivo en una olla con agua a temperatura ambiente y a fuego lento, ¡el sapo no se escapa de la olla! ¿Cómo puede ser?

NOSOTROS Y EL SAPO

El cuerpo del sapo puede detectar cambios de temperatura drásticos. Por eso, si de una temperatura de 20 grados lo exponemos a los 100 grados de agua hirviendo, saltará para afuera. Sin embargo, el cuerpo del sapo tolera «pequeños» cambios de calor, se adapta a la nueva temperatura y es incapaz de «sumar» esos pequeños cambios en su cerebro y detectar un gran cambio. Me explico: una vez que el sapo está en el agua y el fuego lento lleva la temperatura del agua de 20 a 25 grados, su cerebro de sapo le dice: «5 grados no es nada. No hay peligro.» Y se adapta a los 25 grados. Cuando el agua llega a los 30 grado, su cerebro, ya adaptado a los 25, le dice al sapo: «son solo 5 grados más, no es nada». Y cuando llega a 35, dice lo mismo: «5 grados, no me afectan». ¡El sapo va tolerando y adaptándose a esos pequeños cambios y es incapaz de sumar esos cambios y decirse a sí mismo: «De 20 a 45… son 25 grados! Esto no me está gustando nada, y puede terminar mal»,Finalmente, cuando llega a los 100 grados, ya es demasiado tarde para el sapo….

CAMBIAR SIN QUE SE NOTE

Con los seres humanos pasa algo muy parecido en el campo de las«influencias». Si nos rodeamos de personas malas, por ejemplo,comenzamos a absorber esos valores de forma muy gradual. Tan gradual que es casi imperceptible percibir los cambios. Con el tiempo, nos pasa como al sapo: No percibimos que los pequeños cambios se van sumando. Y cuando nos queremos dar cuenta, ya es demasiado tarde. Lo bueno es que este mismo principio sucede cuando nos rodeamos de gente buena: los pequeños cambios son imperceptibles en el día a día, como cuando un adolescente crece en estatura o como cuando nos ponemos viejos. La lección que aprendemos de Lot es que tenemos que elegir con mucho cuidado el ambiente donde vivimos,y dónde nos educamos y criamos a nuestros hijos. ¡Que no nos pase como a Lot, o al sapo!




El Rabino Benzion Frizzi (1756–1844) y las bacterias en el Talmud

El Rab Benedetto o Benzion haKohen Frizzi fue uno de los pensadores judíos más extraordinarios del judaísmo italiano; también fue médico e ingeniero. Su educación en ciencias, medicina y matemáticas le ayudó a demostrar que la Torá y la ciencia no se contradicen, sino que se complementan en la búsqueda de la verdad y en el acercamiento al Creador.

Nació en Ostiano, Italia, y desde joven mostró una inteligencia fuera de lo común. Sus padres lo enviaron a estudiar Torá, Talmud y gramática hebrea en la escuela rabínica de Fiorenzuola. En 1769 se trasladó a Mantua, donde completó su formación en la academia del rabino Yaakov Saraval (1707 – 1782). Allí cursó también estudios de filosofía, latín y matemáticas.

Increíblemente, a los 16 años ya estaba certificado como agrimensor, experto en ingeniería y topografía. Luego ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pavía, donde se graduó en 1787. Dos años más tarde, en 1789, aceptó una invitación del gobierno imperial y se mudó a Trieste, donde ejerció la medicina con gran prestigio. En 1816 fundó allí un hospital judío que brindaba atención gratuita a los pobres, uno de los primeros de ese tipo en Europa.

El médico del Pentateuco

Su curiosidad científica nunca lo alejó de su amor por la Torá; todo lo contrario. Frizzi veía en la Torá un auténtico código de salud pública. Entre 1787 y 1790 publicó seis volúmenes titulados Dissertazioni di polizia medica sul Pentateuco (Disertaciones sobre las políticas médicas en el Pentateuco), donde explicaba que “los preceptos de la Torá, además de apuntar a la elevación moral y espiritual del hombre, forman un verdadero código de salud”.

En su visión, las leyes divinas no solo purifican el alma, sino que también protegen el cuerpo y la sociedad. Para él, el médico judío debía ser también un filósofo moral, un profesional que entendiera la salud como armonía entre cuerpo, mente y espíritu.

Defensor del pueblo judío

Pero la medicina no era su única especialidad. En 1784 publicó Difesa contro gli attacchi fatti alla nazione ebrea (Defensa contra los ataques a la nación judía), una brillante respuesta a las acusaciones antisemitas de Giovan Battista D’Arco, quien había afirmado que los judíos eran perjudiciales para la economía. Frizzi refutó cada punto con argumentos históricos y económicos, demostrando que los judíos habían contribuido al desarrollo comercial y social de Europa gracias a su honestidad, su trabajo constante y su ética profesional inspirada en la Torá.

Petaj ‘Enayim: abrir los ojos de los perplejos
La obra judía más importante de Frizzi fue Petaj ‘Enayim (Apertura de los ojos), publicada en Livorno entre 1815 y 1825. En este libro, el rab Frizzi cita todas las aggadot del Talmud —las partes no halájicas, recopiladas en el famoso Ayin Ya‘aqob— y demuestra que los sabios judíos de la antigüedad poseían un conocimiento comparable con los descubrimientos científicos modernos.

El rab Frizzi vivió en una época complicada para el pueblo judío. Por un lado, el iluminismo europeo trataba de secularizar a los judíos y, para lograrlo, atacaba y despreciaba el Talmud, presentándolo como un compendio de ideas anticuadas, irracionales y supersticiosas. Así buscaban justificar el abandono de la tradición judía. El rab Frizzi dedicó muchos años de su vida a demostrar que el Talmud no era superstición, sino una forma de sabiduría profunda y anticipatoria.

Esta afirmación fue escrita entre 1815 y 1825, es decir, unos tres años antes de que el famoso químico Christian G. Ehrenberg acuñara el término bacteria en 1828. La descripción de Frizzi anticipa por décadas la teoría microbiana de Pasteur, formulada en 1860. Es decir, mientras la medicina europea aún se aferraba a la teoría de los miasmas —los “aires” o rujot dañinos—, el rab Frizzi percibió en las palabras del Talmud una auténtica anticipación científica.

Los Sabios habían descrito, con el lenguaje de su tiempo, la existencia de agentes patógenos invisibles. Con esta lectura, el rabino y médico de Trieste transformó una Aggadá en una hipótesis científica, mostrando que la sabiduría rabínica no se oponía a la ciencia, sino que —bien interpretada— la anticipaba.

Su legado
El rab Frizzi demostró así que la Torá no es moderna, sino eterna, y que cada generación debe encontrar la manera de aplicarla y comprenderla sin reformarla, como pretendía el iluminismo secular.

Estudiar Torá, como enseña Maimónides, es también estudiar el mundo y el universo que Dios creó. La mejor defensa del judaísmo no es el aislamiento, sino el “judaísmo inteligente”, donde la Torá y el saber científico no se contradicen, sino que representan dos libros escritos por el mismo Autor.

Rab Benzion Frizzi falleció en 1844. Su Petaj ‘Enayim puede consultarse hoy en HebrewBooks o en este enlace.

 

TRADUCCION / EXPLICACION

GEMARA: Ribbí Levi dijo: “Quien se dedica al estudio de la Torá, los sufrimientos físicos se alejan de él.”

PETAJ ENAYIM: ¿Por qué? Porque quien se entrega al estudio y a la práctica de la Torá no vive persiguiendo sus apetitos: evita comer y beber en exceso y se aleja de los placeres físicos desmedidos. Al hacerlo, naturalmente mantiene un estilo de vida saludable y reduce muchas de las causas de enfermedades y dolores que provienen de satisfacer los instintos sin disciplina.

Además, un verdadero estudiante de la Torá aprende a estar feliz y contento con lo que tiene. Esta satisfacción interior le otorga tranquilidad y paz mental, reduciendo la tensión y la ansiedad —las raíces emocionales de muchos problemas físicos y enfermedades cardiovasculares.

Y si alguien ya está sufriendo una enfermedad física o mental, al estudiar y meditar en las palabras de la Torá encontrará sanación para todo su cuerpo; restaurará su equilibrio cuerpo-mente. Como dijo Shelomó HaMelej:
La Torá “será medicina para tu carne y sanación para tus huesos.” (Mishlé 3:8)

El estudio de la Torá, cuando se realiza con profundidad y reflexión, produce un efecto terapéutico natural que mantiene el cuerpo sano y previene la enfermedad.

Y sobre esto mismo dijo también el sabio rey Shelomó:
“Porque el Eterno al que ama lo corrige, como el padre al hijo a quien quiere.” (Mishlé 3:12). Y lo hace a través de la Torá y su sabiduría: “Feliz [y sano] el hombre que halla sabiduría, y el hombre que adquiere entendimiento.” (Mishlé 3:13)

Estos versículos enseñan que la sabiduría divina contenida en el estudio de la Torá purifica el corazón y sana el cuerpo. Son la verdadera medicina que cura todos los dolores y aflicciones que surgen de la naturaleza humana.




SEGUNDA PRUEBA: Hambre, en lugar de riqueza

ויהי רעב בארץ
PRUEBAS DE LEALTAD A DIOS
Nuestros Sabios indicaron que Abraham, nuestro primer patriarca, pasó por 10 nisiyonot, pruebas o experiencias de vida. Cada una de estas experiencias tiene que ser vista como una lección o un aprendizaje, que le enseña a Abraham cómo relacionarse con Dios . El aprendizaje es acumulativo y progresivo: Lo aprendido en la prueba anterior es necesario para pasar al próximo nivel y superar la prueba siguiente.  Recordemos cómo llegamos hasta aquí.  En su infancia, Abraham descubre por sus propios medios que existe un Creador. Luego de muchos años, el Creador se revela a Abraham. Abraham identifica la voz de Dios, la valida,y obedece la dificil orden: abandonar todo, ir a una tierra lejana y comenzar de nuevo. Abraham pasa la primera prueba de lealtad a Dios y comienza su largo. Abraham aprende que Dios no solo creó el mundo, sino que también se interesa por los seres humanos y los guía.
CUANDO LA PROMESA DIVINA NO SE CUMPLE

La vida de un hombre de fe, que cree en Dios y lo escucha, no es necesariamente más fácil que la de un hombre sin fe: ¡está llena de desafíos y dificultades ! Recordemos que cuando HaShem le ordena a Abraham partir hacia la tierra de Canaan, le promete que lo colmará de prosperidad y bendiciones. Es posible que Abraham haya imaginado que esa promesa se cumplirá de inmediato. Quizás haya pensado que al llegar a Canaan lo estarían esperando decenas de camellos cargados de riquezas y tesoros, como en un cuento de las mil y una noches. Pero para su sorpresa Abraham no encontró riquezas en Canaán. Por el contrario: al poco tiempo de arribar, cuando llegó el otoño, la lluvia no apareció y se declaró una sequía nacional.

NI LÓGICA NI EXPLICACIONES
Entendamos mejor la tremenda “prueba” a la cual es sometido Abraham: Dios le ordenó a Abraham dejar su próspera tierra y le prometió que en la nueva tierra encontrará bendición y riquezas…  Pero cuando Abraham llega a Canaán, se declara la sequía y se tiene que ir…  ¿Qué habrá pasado por la cabeza de Abraham en ese momento? ¿Habrá pensado que quizás Dios no es tan poderoso como él imaginó, o que no tiene control sobre la lluvia o el clima de Canaán?
Y algo más complicado: ¿qué habrá pasado por la cabeza de Sará, su esposa? Quizás hayan discutido y Sará le haya recriminado a Abraham haberla sacado de su prosperidad con promesas de grandeza para llevarla a la pobreza… o puede ser que haya sido al revés: quizás fue Sará la que alentó a Abraham a seguir adelante y no darse por vencido… El texto no nos revela estos detalles.   Pero los vemos siempre juntos. 
Para hacer esta situación  más difícil todavía, cuando Abraham más lo necesita,  la Voz Divina no se revela nuevamente para explicarle lo está sucediendo o lo que tiene que hacer.  En estas circunstancias, cualquier otro individuo, me imagino yo, hubiera dado por finalizada su aventura y hubiera regresado a su casa, Ur Casdim o Jarán, donde está su familia. 
Pero en lugar de rendirse, Abraham se aferra a su convicción de que Dios sabe lo que hace.  Este es un nivel muy alto de Emuná, la relación de confianza entre Abraham y el Creador. Abraham pone en práctica uno de los elementos más importantes de la fe judía: la paciencia, y decide seguir confiando en la Promesa Divina a pesar de la adversidad.  Con esto en mente, Abraham decide descender a Egipto para tener lo que comer hasta que acabe la sequía, y luego regresar a la tierra prometida y cumplir el mandato Divino. Es como que Abraham decide cumplir su parte a pesar de que, por ahora, Dios ח”ו no está cumpliendo la Suya… (esta idea, la lealtad incondicional y unilateral del pueblo judío a Dios, se desarrolla con toda su profundidad y belleza  en el hermoso Salmo 44 de Tehilim). 
 
LA REVOLUCIÓN DE ABRAHAM
A todo esto, y desde la perspectiva Divina, “Abraham está en observación”.  Tengamos en cuenta que es la primera vez que un evento de esta naturaleza se registra en la Torá. Es decir, que un hombre sigue fielmente el mandamiento Divino –en este caso, instalarse en la tierra de Israel–y persiste en su lealtad a Dios a pesar de que, por hacer lo que Dios le pide, sufre, y todo parece indicar que está lejos de alcanzar el bienestar prometido. Nosotros los lectores de la Torá sabemos que la historia tendrá un final feliz, y que la promesa que Dios le hizo a Abraham eventualmente se cumplirá. ¡Pero Abraham no lo sabe! Y nadie lo había instruido respecto a cómo reaccionar cuando las cosas malas le suceden a la gente buena En el mundo idólatra cuando un “dios” no le concede al individuo que lo sirve los resultados esperados, simplemente se lo reemplaza por otro dios que sea más poderoso y efectivo. En ese contexto cultural, es impresionante  y absolutamente revolucionario que Abraham decide no abandonar a Dios, confiar en su palabra y esperar.
אַבְרָהָם אֹהֲבִי
La situación de Abraham desafía la lógica y el sentido común: Dios es Todopoderoso. ¿Por qué no recompensa inmediatamente a aquellos que lo obedecen?  Abraham, en cierta manera, renuncia a la recompensa Divina. Y  sigue a Dios incondicionalmente.   Maimónides explicará 3000 años después que de Abraham aprendemos a servir a Dios incondicionalmente: ni por temor al castigo, ni por conveniencia, sino por amor a Dios. La conducta de Abraham nos enseña a sus descendientes que las recompensas que Dios le concede a un hombre de bien no son ni seguras ni inmediatas.    Abraham está aprendiendo que la relación con Dios debe ser diferente. Si solo obedezco A Dios para ser recompensado, entonces debo abandonar a Dios cuando no obtengo lo que espero. La clave de la supervivencia del pueblo judío es su lealtad incondicional a Dios, colectiva e individualmente. Aprendimos de Abraham a no abandonar a Dios incluso cuando sufrimos por ser judíos: es decir, por ser leales a Él y a Sus mandamientos. La lealtad (o “amor”) de Abraham hacia Dios es incondicional. Su relación con Dios no depende de la recompensa material. Para Abraham la mayor recompensa es su relación con Dios, en las buenas y en las malas.



LEJ LEJA: Caminar ante Dios

התהלך לפני והיה תמים

Camina ante Mi con integridad”

ABRAHAM Y NOAJ

Cuando la Torá describe la relación entre Dios y Noaj el texto dice: “ET HAELOQIM HITHALEJ NOAJ”, que significa: “Y Noaj caminaba con Dios”. Nuestros Sabios explicaron que esto significa que Noaj se apoyaba en Dios, y el Creador lo rescataba de sus problemas. Noaj obedecía a Dios y dependía de la asistencia Divina. Su mayor aspiración era que Dios lo llevara de la mano , que lo sacara del pozo. Por el otro lado, cuando el texto bíblico describe la dinámica entre Dios y Abraham en la Parashá de esta semana no aparece una relación horizontal. Dios le dice a Abraham “HITHALEJ LEFANAI”, “Camina ante Mi presencia… , o “Camina delante de Mí”. ¿Qué quiere decir este texto? Hay varias y muy profundas interpretaciones. Voy a presentar dos opiniones.

VIVIR BAJO SU MIRADA

El texto se puede entender en primer lugar como “Camina ante Mi presencia” es decir, condúcete en tu vida consciente de Mi presencia. Sabiendo que Yo estoy aquí, observándote. Es como lo que el Rey David dijo en Tehilim “SHIVITI HASHEM LENEGDI TAMID”, “Tengo a HaShem presente ante Mí, permanentemente” . Esta hermosa interpretación es compatible con el final de ese versículo que dice VEHEYE TAMIM, es decir: “[condúcete] … con integridad“. En otras palabras: en cada paso que des en tu vida, ten presente Mi existencia y dirígete con integridad. Actuar de acuerdo a lo que Dios indica es una forma de promover la idea de Su existencia. Actuar bien, con honradez, con nobleza y generosidad, cuando los demás saben que uno se guía por instrucción Divina, surte un efecto de “admiración” y un deseo e imitación de esa conducta. A esto se lo llama en hebreo “Kiddush HaShem”, santificar Su nombre, es decir, elevar la reputación del Creador a través de nuestro proceder.

AYUDAR A VER

Hay otra interpretación que no es menos profunda ni menos hermosa. Estas palabras también se pueden traducir como que Dios lke dice a Abraham: “Camina delante de Mí” como cuando una persona le dice a otra:”Tú camina adelante que yo te sigo…” Pero ¿qué puede significar que Abraham debe caminar adelante de Dios? Un Midrash dice Dios le pide a Abraham que vaya adelante de Él para mostrar al mundo la presencia de Dios. Como un sirviente que en la noche va adelante del carruaje real iluminando con una lámpara la presencia del Rey, para que sus súbditos lo puedan ver. Pero demostrar la existencia de Dios no es tarea fácil…

IDOLATRIA Y DEMAGOGIA

La primera misión de Abraham era mostrarle a la humanidad que la Abodá Zara, la idolatría, era falsa. Que, como explica Maimónides, los líderes religiosos de la idolatría habían inventado todos esos ritos y creencias para controlar y manipular a sus súbditos con miedos y fetichismo. Esos eran simplemente charlatanes que usaban las supersticiones –que ellos mismos habían inventado– para dominar y tener poder. Cuando Abraham denunció la falsedad de la idolatría se ganó muchos enemigos como el rey Nimrod. Abraham había convencido a la gente que a Dios no se lo puede ver, y que era absurdo representarlo por ídolos, pero ahora tenía que hacerles entender que aunque no se lo puede ver, Dios existe, y es omnipresente (está en todos lados). Los ojos físicos no alcanzan. Abraham enseñó que para “descubrir” al Creador tenemos que observar la Creación y recuperar nuestra capacidad de asombro.

¿EVOLUCION O CREACION?

Abraham también demostraba la existencia de Dios practicando el jesed, la benevolencia. Abraham se dedicaba a albergar huéspedes en su tienda, ofrecía sombra, agua y comida a gente que ni siquiera conocía. Y cuando le agradecían por su hospitalidad Abraham les decía: “No me agradezcan a mí”, nebarej sheajalnu misheló, “Bendigamos al Altísimo, a Dios que nos proveyó esta comida”. Practicar el bien es una forma de expresar nuestra creencia en Dios. ¿Por qué? Porque si no existe un Creador, si solo somos animales evolucionados, entonces debemos guiarnos por la ley elemental de la naturaleza: “la supervivencia del más apto”. Como decía Nietzsche (y como hicieron los Nazis): Tener misericordia por los más débiles te hará más débil a ti. El hombre sin Dios debe utilizar todos sus medios y esfuerzos para hacer más fuerte al que ya es fuerte y no desperdiciar sus esfuerzos en ayudar a los débiles. Por el otro lado, el jesed, hacer el bien desinteresadamente, solo se justifica cuando afirmamos que la creación es Divina, y que el Creador es el “Padre” de la humanidad, y como un padre que ama a sus hijos, espera que nos preocupemos unos por los otros.

MISIONES IMPOSIBLES

Abraham tiene varias misiones difíciles: 1. Vivir, pensar y actuar con integridad de manera que su comportamiento refleje la existencia de Dios. 2. Iluminar intelectualmente a la humanidad para desplazar las mentiras de los oportunistas y ayudar a los demás a descubrir al Creador 3. Hacer el bien y comportarse con integridad hacia los demás, es la mejor manera de llevar a la práctica la creencia en Dios.




LEJ LEJA: ¿Por que Dios eligió a Abraham? 

La Parasha de esta semana comienza con el llamado Divino a nuestro patriarca Abraham, “Lej Lejá”: “Deja tu tierra y ve a la tierra que te mostraré [Canaán, Israel].” Dios le habla a Abraham; l invita a dejar su tierra y establecerse en Israel, donde HaShem lo bendecirá con una multitud de descendientes. Muy hermoso. Pero el texto bíblico mantiene su silencio en un punto muy sensible. “¿Por qué Abraham?” ¿Qué hizo Abraham para merecer la elección de Dios?

¿EL LIBRO DEL PORQUÉ ?

Para aquellos que están familiarizados con el estilo literario de la Torá, la ausencia de una explicación acerca de por qué las personas hacen lo que hacen es la regla, más que la excepción. De manera similar, la Torá no siempre revela las causas por las que HaShem hace lo que hace. La Torá, por ejemplo, no explica las razones de muchos preceptos divinos, o por qué ciertos animales son puros o impuros, ni siquiera (y creo que este es el ejemplo más dramático) explica “por qué Dios creó el mundo”. No estoy seguro de cuál es la razón , pero es notorio que el hebreo bíblico no contiene la palabra “por qué” (la palabra lamá, por ejemplo, indica más el propósito de la acción, no la intención del sujeto; y algo similar ocurre con la palabra madua ‘). Tal vez, como escuché una vez, esto tiene que ver con nuestra creencia en la absoluta libertad de elección de Dios y del hombre: el “por qué”, un causal,  indicaría cierta limitación de nuestra total capacidad de elegir.

O tal vez la razón de esta ausencia sea,  como explicó el rabino Menashé ben Israel, que la Tora quiere dejarnos la tarea del “por qué” a nosotros, los lectores. Para que en cada generación cada individuo pueda seguir contribuyendo con un punto de vista diferente, jiddush,   y descubra nuevos niveles de comprensión en el infinito libro de HaShem. Y esto no sería posible si los “por qué” fueran explícitos.

Volvamos a nuestra pregunta inicial.

¿Por qué Dios eligió a Abraham?

¿ABRAHAM INICIÓ EL CONTACTO?

La primera respuesta es la historia que todo niño judío aprende a una tierna edad. Téraj, el padre de Abraham, producía y vendía ídolos. Estatuas de los dioses mitológicos que representaban las diferentes fuerzas de la naturaleza. Me imagino que la “idolatría” debe haber sido un gran negocio (como en algunos casos el “arte”) porque todo lo que el vendedor necesitaba para obtener una buena ganancia era convencer al comprador de que este ídolo tenía más poderes que el otro, y que eso justificaba un precio más alto. Todo iba bien para  Téraj hasta que se le ocurrió enseñarle su negocio a su hijo Abraham… allí sucedió algo inesperado. En lugar de ayudar a su papá a ganar más dinero, Abraham lo desafió con una lógica impecable, pero desastrosa para los negocios: “¿Cómo vamos a vender estos ídolos como si fueran nuestros creadores si los hicimos ayer con nuestras propias manos?  Tu y yo sabemos querido padre, que estas estatuas que no pueden ver, escuchar ni hablar: ¿cómo vamos a engañar a la gente y pretender que son dioses?” El padre de Abraham estaba furioso con su hijo que estaba arruinando su negocio. Pero así fue como Abraham comenzó su búsqueda de Dios. Y fue luego que Dios lo “llamó” a Abraham y lo invitó a mudarse a “Su tierra”.

HASHEM LO LLAMÓ PRIMERO

La segunda respuesta tiene que ver con un texto que recitamos todos los días en nuestra Tefilá por las mañanas. “Tú eres HaShem, nuestro Dios, que elegiste a Abram, lo sacaste de Ur Casdim,  cambiaste su nombre a “Abraham” y encontraste que su corazón era fiel a Ti” אשר בחרת באברם והוצאתו מאור כשדים… ומצאת את לבבו נאמן לפניך. De acuerdo con este pasuq (Nejemia, 9: 7-8.) Dios primero elige a Abraham, casi arbitrariamente, y luego Abraham se transforma en Su siervo fiel. Irónicamente, y aunque recitamos este pasuq todos los días, este punto de vista es menos conocido (o menos popular). Según esta interpretación, HaShem fue quien inició a Abraham, lo preparó y lo entrenó a través de experiencias de vida muy difíciles (nisiyonot) para convertirse en el patriarca de la nación de Israel .

ADOPTAR UN HIJO

El rabino Jayim Sabato de Yeshiva Bircat Moshe en Maale Adumim (Israel) dice algo muy interesante. El texto que describe el pasado de Abraham Abinu (al final de la Parashá de la semana pasada) es muy breve en detalle. Excepto por un punto circunstancial pero revelador: Harán, el hermano de Abram, muere y su hijo huérfano Lot se convirtió ahora en parte de la familia de Abraham. ¿Qué ocurrió? Abraham adoptó a Lot como su propio hijo. Este supremo acto de bondad, adopción de un huérfano,  fue lo que hizo a Abraham fuera merecedor el llamado divino.

ABRAHAM ELIGIO A DIOS

La cuarta opinión, mi favorita, es la maravillosa respuesta del rabino Yehuda Alter (1847-1905) en su libro Sefat Emet. Allí, dice que “HaShem no buscó ni le habló exclusivamente a Abraham: HaShem anunciaba permanentemente y a muchas personas Su “Lej Leja”, el  llamado a dejar la tierra natal atrás e ir a Israel con Él, para tener Su bendición (המאמר ‘לך לך’ שנאמר מהשם יתברך לכל האנשים תמיד). Pero mientras que todos los demás rechazaban el llamado Divino, ignorándolo, Abraham “levantó el teléfono” y respondió afirmativamente al llamado de Dios, y todos los desafíos que este llamado implica. Me encanta esta respuesta por muchas razones. Pero sobre todo por su relevancia. HaShem nos llama permanentemente. Nos presenta una invitación abierta a seguirlo. Su Voz está en Su Libro. Y Su libro está abierto, esperando que atendamos Su mensaje.




Líbano, y el milagro del 7 de Octubre de 2023

Hace ya un mes que Israel ha penetrado en el territorio libanés y allí se está haciendo extraordinarios  descubrimientos.

En primer lugar, arsenales enormes con toda clase de armamentos: misiles, cohetes y municiones en cantidades increíbles, y mucho más avanzados que los que Hamas poseía en Gaza.

El ejército de Israel también ha informado que prácticamente todas las casas en el sur del Líbano han sido utilizadas como depósitos de armas. Hezbollah ha utilizado incluso sus mesquitas para almacenar armamento e instrumentos  militares. Es increíble —pero no sorprendente— que nadie en el mundo musulmán, ni ninguna autoridad religiosa, haya denunciado estas acciones.

Quizás lo más novedoso, es que se ha descubierto una gran cantidad de túneles de guerra, algunos de más de 1.5 km de longitud, excavados por Hezbollah. Se estima que la construcción de estos túneles pudo haber llevado hasta 15 años por túnel. A diferencia de los túneles de Hamas en Gaza, estas construcciones atraviesan montañas, lo cual presenta mayores desafíos de excavación. Y resulta decepcionante —pero no sorprendente— que las fuerzas de UNIFIL, que seguramente estaban al tanto de estos ruidosos proyectos de construcción, no hayan hecho nada para evitarlo, a pesar de que su misión exclusiva era precisamente prevenir la militarización del sur del Líbano.

También se descubrieron documentos con planes para la invasión de Israel por parte de las fuerzas terrorrisats de Radwan, con una lista de los objetivos civiles en las poblaciones del norte de Israel. El plan era la eliminación de decenas de miles de israelíes y detallaba acciones secretas adicionales que podrían llevarse a cabo.

A la luz de toda esta nueva información el periodista israelí Sharon gal escribió hace un par de días un artículo titulado “El Milagro del 7 de Octubre de 2023″

que dice así: “El 7 de octubre de 2023, la organización terrorista Hamás lanzó un ataque sorpresa de gran magnitud sobre Israel, que resultó en la muerte de más de 1,100 civiles y soldados israelíes. Recientemente, se descubrieron planes y armamento avanzado de Hezbollah en el sur de Líbano, lo que señaló el potencial de una amenaza significativa adicional para Israel.

Ofer Inbar, un soldado de reserva en Líbano, expresó su sorpresa ante la cantidad y la calidad del armamento encontrado en el sur de Líbano. En sus palabras: “Podemos decir que es el milagro de los milagros que lo que ocurrió en el área de Gaza no haya ocurrido en el norte. La cantidad de armamento que encontramos en Líbano es alucinante; no hay casa inocente en el sur de Líbano. En cada casa hay armamento, barriles azules llenos de equipo y planes muy organizados y listos para la acción. Tienen medios de combate muy avanzados y nuevos. Creo que incluso el ejército está sorprendido ante algunos de los descubrimientos y tipos de armamento.




Noaj y las primeras leyes Divinas.

LA GENERACION DEL DILUVIO

Cuando Dios creó al hombre le concedió la neshamá, es decir: su alma, su inteligencia, su capacidad de pensar, y elegir.  Estas facultades con las cuales el Creador dotó al ser humano fueron definidas por el texto Bíblico como “la imagen y semejanza de Dios”.  El hombre, efectivamente, no fue creado al igual que otros seres vivos que habitan el planeta.  El ser humano fue concebido como un ser sobrenatural, con la posibilidad de elegir entre el bien y el mal: o seguir los dictamines del Creador o los deseos insaciables de su terrenalidad.

Diez generaciones después de ser creado, el hombre, colectivamente,  eligió el camino del mal. La humanidad comenzó a declinar. La Torá nos cuenta que en esa generación la corrupción y la violación se habían “normalizado” . Los más fuertes abusaban de los más débiles (Génesis 6). Y la ley que imperaba era la ley de la selva: la supervivencia del más fuerte. El hombre se degradó, sacrificó su imagen Divina y se transformó en un animal dedicado a satisfacer sus instintos naturales. A esta generación se la conoce como Dor haMabbul, la generación (corrupta) que mereció ser borrada de la faz de la tierra con el Diluvio.  

Pero el diluvio no sería el final de la humanidad. Un hombre llamado Noaj (Noé) resultó ser la excepción a la regla. Noaj era un individuo que en relación con el resto del mundo (o a pesar de la corrupción generalizada, según otra opinión)  se comportaba con integridad, y vivía consciente de la existencia de Dios, algo que ya había pasado de moda para el resto de los hombres. 

Dios salva a Noaj para darle otra oportunidad a la humanidad.  Noaj construye el arca y él, su esposa, sus tres hijos y sus esposas –un total de 8 personas–  sobreviven el devastador diluvio.

LA PRIMERA LEY

Al descender del arca, Noaj construye un altar y ofrece sacrificios a Dios en una claro gesto de gratitud por haberle salvado la vida.    Dios bendice a Noaj, le insta a reproducirse y repoblar la tierra, y le presenta un código que contiene dos leyes.  La primera ley tiene que ver con los animales. Dios autoriza a Noaj y a sus hijos a comer carne animal (Génesis 9:3). Lo cual hasta ese entonces no estaba permitido, ya que la dieta que Dios indicó a los primeros humanos, Adam y Eva consistía únicamente de plantas: semillas, vegetales y frutas.  Ahora Dios le permite a Noaj y a sus descendientes disponer de la vida de los animales. Sin embargo, el Creador establece un prerrequisito que deberá ser cumplido antes de consumir carne animal: no se puede mutilar a un animal vivo para consumir su carne, como hacen los depredadores carnívoros con sus presas. El hombre, antes de consumir la carne de un animal, debe sacrificarlo.

LA SEGUNDA LEY

La segunda ley que Dios le ordena a Noaj también tiene que ver con el acto de matar: el asesinato; matar a un ser humano. Esta ley está formulada de una forma muy básica y elemental. En lugar de “No Matarás” como dice en los 10 Mandamientos esta ley determina que el asesinato será castigado con la pena capital: “Si un hombre derrama la sangre de otro hombre, su sangre será derramada, porque el ser humano ha sido creado a imagen de Dios” (Genesis 9:6).   Esta ley llega en una gran medida para evitar que se repita el estado de corrupción generalizada que la Torá denunció en Génesis 6, cuando explicó que los hombres poderosos (bené elohim) abusaban de los mas débiles (bene adam). Aquí Dios le recuerda a la humanidad que, más allá de posiciones o posesiones, todo ser humano merece ser tratado con respeto por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios.

EL PACTO ENTRE  DIOS y NOAJ

En los próximos versículos (Génesis 9:8  a 9:17) Dios establece un pacto con Noaj y sus hijos.  Por un lado, los seres humanos respetarán la vida de otros seres humanos y el derecho de un animal a una muerte digna, con un minimo sufrimiento.  El Creador, por su parte , se compromete voluntariamente a no traer un diluvio, u otro cataclismo universal que destruya a la humanidad. El arco iris será el recordatorio que la lluvia se detendrá y Dios no borrará a la humanidad de la faz de la tierra.  

Para resumir: la fórmula Divina para evitar nuevamente la corrupción de la humanidad, y su destrucción, es el establecimiento de la ley y el orden.  Estas dos leyes básicas que recién mencionamos son el principio de lo que se conoce como las Siete Leyes de Noaj.     

Aclaremos que de acuerdo a la tradición judía Dios ya le había ordenado a Adam, el primer hombre, seis leyes básicas: la prohibición del asesinato, la prohibición de la idolatra, de la blasfemia, del robo y del incesto, y la obligación de establecer un mecanismo de justicia.

En los tiempos de Noaj Dios: 1. Las estableció como un pacto con la humanidad. 2. Determinó la pena de muerte por el asesinato. 3. Agregó la ley que prohibe el consumo de un animal mutilado.    

Las Siete Leyes de los hijos de Noaj constituyen el primer código Bíblico de Ley Divina, que Dios concibió para toda la humanidad. 




Audio de un soldado de Israel




SUCOT: Firewalls, Clouds y Iron Dome

“…para que vuestras generaciones sepan que Yo hice habitar en sukkot a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy HaShem vuestro Dios”.
Levítico 23:42

Esta noche, miércoles 16 de octubre, comenzaremos la celebración de la fiesta de Sucot, que nos recuerda nuestra travesía de 40 años en el desierto, desde Egipto hasta la tierra prometida: Israel.

La Torá dice claramente que la razón por la cual celebramos Sucot es para recordar “que Dios nos estableció en sucot” cuando nos sacó de Egipto.

Pero, ¿qué eran en realidad esas sucot? ¿De qué estaban hechas?

CABAÑAS
De acuerdo con Ribbí Aquibá, las sucot eran simplemente “chozas”, cabañas con un techo de ramas, que no protegían de las inclemencias climáticas como un techo normal, pero servían para protegerse del sol, algo muy necesario en el desierto. Según esta opinión, al construir las sucot y habitar en ellas, rememoramos nuestra travesía en el desierto.

Hay por lo menos dos objeciones a esta interpretación “literal”:

  1. La Torá, cuando se refiere a los lugares de residencia de los judíos en el desierto, menciona la palabra hebrea ohel, esto es, carpas hechas probablemente de piel de animales, no menciona chozas ni cabañas.
  2. La segunda objeción es más aguda: ¿Por qué dice la Torá que “Dios” estableció a los israelitas en cabañas? Las chozas a las que se refería Ribbí Aquibá debieron haber sido construidas por los mismos judíos, no por Dios.

NUBES DE GLORIA
Ribbí Eliezer disiente con Ribbí Aquibá y sostiene que en este versículo “sucot” no se refiere a cabañas o chozas. Sin importar si las viviendas de los judíos eran de madera o pieles, lo que debemos recordar es que durante los 40 años de travesía en el desierto, el pueblo judío fue protegido por Dios. A esta Protección Divina, Ribbí Eliezer la llamó “nubes de gloria”. Siete “nubes” con las que HaShem protegió a Israel: cuatro nubes alrededor, una nube por encima, una por debajo y la séptima nube, que iba al frente, a tres días de distancia, para indicarles el camino.

¿Por qué eran necesarias estas nubes protectoras? Porque cruzar un desierto es arriesgado. El agua y la comida no son suficientes. Hay al menos cuatro desafíos serios al atravesar un desierto:

  1. Clima: El calor abrasador durante el día y el frío de la noche, junto con los vientos impredecibles y tormentas de arena. Recuerdo lo que ocurrió con el ejército de Cambises en Egipto. En el año 525 a.e.c., Cambises envió un ejército de 50,000 soldados para destruir el Templo de Amón en Siwa, Egipto. Tras siete días en el desierto, desaparecieron, probablemente enterrados bajo una tormenta de arena. ¿No es fascinante —milagroso— que ningún fenómeno climático afectara a los judíos durante 40 años en el desierto?
  2. Ataques: En el desierto hay bandidos y ladrones. En el caso del pueblo judío, después de la guerra con Amalek, no se registraron más ataques.
  3. Animales: En el desierto abundan serpientes venenosas y escorpiones. Es fácil pisar a uno de estos animales y ser atacado.
  4. Dirección: Moshé pidió a su suegro Yitró que los acompañara, pues conocía bien el desierto. Sin embargo, Yitró se negó. La séptima nube, el “amud esh ve’anan” (columna de fuego y nube), guió al pueblo como un GPS moderno.

¿NUBES INVISIBLES?
Ahora podemos comprender mejor la opinión de Ribbí Eliezer. La palabra “nube” en hebreo, ‘anan, no debe entenderse como las nubes blancas del cielo. Aquí “nube” se usa metafóricamente, refiriéndose a un mecanismo Divino que protegía al pueblo judío. Estas nubes invisibles, que protegían desde todos los lados, pueden compararse hoy a firewalls (barreras protectoras) que protegían de posibles ataques enemigos. La nube de arriba protegía de las inclemencias del clima, y la de abajo, de los animales venenosos. Finalmente, la séptima nube, la columna, guiaba al pueblo, indicando el camino.

Nuestros Sabios debatieron ambas opiniones y finalmente se pronunciaron a favor de la opinión de Ribbí Eliezer.

Cuando entramos a la Sucá, debemos recordar que HaShem protegió a nuestros antepasados de todos los peligros del desierto.

Este año podemos entender mucho mejor la protección de las Nubes de Gloria que protegieron a Israel en el desierto.

Sin las “nubes” que hoy protegen a Medinat Israel, como el sistema de defensa antimisiles Iron Dome que ha interceptado más de 500 misiles lanzados desde Irán, evitando víctimas judías, la situación sería trágica.

Que HaShem siga protegiendo a Israel como lo hizo con nuestros antepasados en el desierto.




SUCOT: Residir en la Sucá

La Torá dice: “En las Sucot habitaréis por siete días … para que vuestras generaciones sepan que Yo hice habitar [y así protegí] a los hijos de Israel en Sucot, cuando los saqué de la tierra de Egipto …” (Levítico 23).

Durante siete días dejamos nuestras casas y nos instalamos en la Sucá. Comemos, estudiamos y, si el clima y la salud lo permiten, dormimos allí. Este acto conmemora la travesía de cuarenta años desde Egipto hasta la Tierra Prometida, cuando Dios cubrió todas nuestras necesidades y nos protegió de los peligros del desierto.

Al residir en la Sucá, recreamos esa experiencia de confianza en la Protección Divina, que es lo que realmente nos debe importar.

Los rabinos explicaron que para cumplir con esta Mitsvá debemos transformar la Sucá en nuestra residencia principal durante los siete días de Sucot, y nuestra casa en una residencia temporal. Esto implica realizar en la Sucá las actividades cotidianas que normalmente hacemos en casa.

Algunos ejemplos:

COMIDAS: Excepto cuando llueve, debemos comer en la Sucá, especialmente las comidas formales que incluyen pan (hamotzi y birkat hamazon), para lo cual recitamos la bendición: “…asher quiddeshanu bemitzvotav vetzivanu liysheb basukká.”

MEZONOT: Alimentos como pasteles y galletas (mezonot) también deben consumirse dentro de la Sucá. Sin embargo, si se comen como un snack entre comidas, no se dice la bendición de la Sucá.

SNACKS: Alimentos ligeros como fruta o café pueden consumirse fuera de la Sucá, aunque es elogiable no comer ni beber nada fuera de ella durante Sucot.

DORMIR: Dormir en la Sucá es parte de la Mitsvá, pero depende del clima, la salud y otros factores como la seguridad o la presencia de animales  .