PARASHAT VAYETSE: Los sueños no mienten

Nuestra Parashá abarca veinte años en la vida de Ya’aqob Abinu. Y en cierto sentido, estos veinte años transcurrieron entre dos sueños. El primer sueño se produjo cuando Ya’aqob salía de la tierra de sus padres, Abraham e Ytsjaq. Los valores de Ya’aqob y su educación están representados en el sueño que tuvo antes de salir de Erets Israel. En su sueño vio ángeles. El cambio de guardia de los ángeles de protección, o como explicó el rabino Shelomo Ibn Gabirol,  los ángeles / Talmidé jajamim (como Ya’aqob) que primero ascienden al cielo y luego vuelven a la tierra, trayendo con ellos la Torá celestial, es decir, haciendo accesible la Torá al resto de la gente. Lo importante es que Ya’aqob soñaba con ángeles. Y con una escalera (no menos importante!) que le recordó que estamos aquí para crecer «hacia arriba». Estamos aquí para llegar a lo divino. Este es un sueño muy espiritual. Y los sueños no vienen de la nada. Somos lo que soñamos. Y soñamos lo que somos. Y Ya’aqob es una persona muy espiritual.

Los sueños no mienten. El contenido de nuestros sueños refleja nuestras vidas. Las pasiones, deseos, miedos y ambiciones que experimentamos en nuestra rutina diaria. Si usted sueña que está volando, es probable que esté aspirando a avanzar en su vida pero se siente que está encadenado, atrapado. Y si usted sueña que está conduciendo un coche y los frenos no funcionan, probablemente usted siente que no está en control de su vida. O si en sus sueños está en público sin ropa, es probablemente un reflejo de su miedo que la gente descubra algo que usted desea ocultar. Los sueños dicen mucho de nosotros.  Ya’aqob Abinu vio ángeles en su sueño porque esa era su realidad. Vivía entre ellos: Sus padres, su abuelo Abraham y «Ohalah Shel Tora» de Shem y Eber.

Ya’aqob sueña de nuevo veinte años después. Pero, esta vez tiene un sueño muy diferente. En su segundo sueño no hay ángeles que suben una escalera sino animales subiendo uno encima del otro. «Los machos que subían a los rebaños, produciendo animales rayados, pintados o manchados» (31: 10-11). Los animales eran bienes materiales. Este segundo sueño es sobre ganar  dinero. Un ángel le habla a Ya’aqob, pero sólo para enseñarle a ser más inteligente que el astuto Labán. Este es un sueño materialista, impropio de Yaa’qob.

En ese mismo sueño HaShem le da una orden directa a Ya’aqob y le dice (31; 11) «ki raiti et asher laban ose imaj.» ….porque yo he visto lo que Labán ha hecho de ti».

Mi interpretación: HaShem le dice a Ya’aqob. Ahora veo lo que trabajar veinte años para Labán ha hecho de ti. Has cambiado. Puedo verlo en tus sueños. Hace veinte años eras un hombre espiritual. Soñabas con ángeles y con una escalera que unía la tierra con el cielo.  Ahora, tus sueños se han hecho horizontales. Los ángeles fueron reemplazados por cabras y las escaleras por establos. Estos son sueños de Labán, no de Ya’aqob.

Ya’aqob entonces recibe una orden directa de HaShem, sin ambigüedades. Es hora de volver a casa (31:11):»Ahora sal de esta tierra y regresa a tu tierra natal. » Tienes que regresar. Es necesario para vivir una vida que cambiará tus sueños.   Es necesario volver para que sueñes con ángeles y escaleras.   Tienes que vivir una vida que consista en construir esa conexión entre la tierra y los cielos. Tú tienes el potencial de convertirte en uno de esos ángeles que suben al cielo y traen la Tora a la tierra.

Y funcionó.

En la última pasuq de esta parashá 32: 1, tan pronto como Yaaqob llega a Eretz Israel, los ángeles volvieron a él.

Y ya’aqob, y nosotros, sus descendientes, aprendimos la lección: Vivamos una vida que nos haga soñar con ángeles y escaleras. Para eso estamos aquí.




Rabino Isaac Caro (1453-1535) de Zamora, España a Tsefat, Israel.

El Rabino Isaac (Yitsjaq) Caro nació en la ciudad de Toledo, España, en 1458. Su padre era el Rab Yosef Caro haZaqen, un gran rabino y Talmudista de su generación. Rab Isaac fue uno de los alumnos de rabbi Isaac Canpanton.
En 1492, el año de la expulsión de los judíos de España, el Rab Isaac escapó a Portugal y se estableció en Lisboa. En 1497, a los judíos de Portugal se les dio la opción de convertirse o abandonar el país. Así,  Rab Isaac escapó con su familia hacia Jerusalén. Ese viaje fue muy trágico para él: perdió a su esposa y a todos menos a uno de sus hijos. No llegó a Yerushalayim y se estableció en la ciudad de Constantinopla, Turquía (Estambul de hoy). Según algunas versiones, en un período posterior el rabino Isaac se embarcó de nuevo hacia Israel. En el camino pasó por Damasco, Siria, donde fue nombrado por un tiempo como dayan (=juez rabínico) de la ciudad. Al final de sus días, parece que finalmente llegó a Erets Israel, probablemente a Tsefat (Safed) donde vivía su sobrino, Rabbi Yosef Caro (1488-1575), el famoso autor del Shulján ‘aruj.
Su libro más famoso fue Toledot Yitsjaq, un comentario sobre la Tora. Como no podía pagar los gastos de impresión de un libro entero, el rabino Isaac publicaba su obra en pequeños folletos, Parasha por Parasha.
También escribió Jasde David, un libro de Derashot (sermones) de filosofía y Agadá (=el aspecto no Halájico de la literatura rabínica)

 

Rabí Yosef Caro menciona a su tío, el rabino Isaac, varias veces en sus libros. Por ejemplo, en Bet Yosef, OJ, 31, donde se discute la obligación de ponerse los Tefilín en Jol haMoed, los días intermedios de los días de fiesta de Pesaj y Sucot. Después de traer las diferentes opiniones dice que su tío, el rabino Isaac escribió que la tradición en Sefarad era no usar Tefilín en Jol haMoed.
Rabí Yosef Caro también menciona al rabino Isaac en dos casos más. Uno de ellos en relación con el debate sobre yibbum vs. jalitsá, i.e., si cuando el marido muere sin hijos su mujer debe casarse con su cuñado (levirato) o si debe realizar un ritual especial llamado jalitsa a traves del cual la viuda se libera de la obligación bíblica de casarse con su cuñado, y puede casarse con quien ella quiera.
Rabí Yosef Caro también cita a su tío en una discusión sobre el alquiler de la casa de un no-judío, en ese caso se trataba de uno de los funcionarios de la ciudad, por un asunto referido al ‘erub, o sea, la delineación de los límites de las ciudades y los barrios a los efectos de la leyes de hotsa-a en Shabbat.
Después de citar a su tío en estos casos (eben ha’ezer 392) Rabbí Yosef Caro escribe: «Esta responsa rabínica es de mi tío, el gran rabino R. Isaac Caro z» l, y la he copiado junto a mi propia responsa «.
Muchas de las respuestas rabínicas del rabino Isaac y sus sermones están todavía en manuscritos en bibliotecas y museos de Oxford y Nueva York.
Recientemente, el profesor Shaul Regev de la Universidad Bar Ilan publicó un nuevo libro con algunos de los sermones inéditos de rabbi Isaac Caro. Ver aquí
Para descargar el libro Toledot Yitshaq, impreso en Amsterdam 1708, haga clic aquí



MAIMÓNIDES: Cuando un Rabino recomienda la actividad física

En el cuarto capítulo de Hiljot De’ot, Maimónides dice que el mantenimiento de un cuerpo fuerte y saludable ayuda a prevenir las enfermedades, y nos permite servir a HaShem con todas nuestras fuerzas y energía.
«El mantenimiento de un cuerpo sano y fuerte es uno de los caminos de Dios (= hábitos que conducen a Dios) – pues no se puede entender ni tener ningún conocimiento del Creador, cuando uno está enfermo.»
En ese capítulo, Halajá 14, Maimónides explica la importancia de la actividad física.
Halajá 14
«Hay otro principio en materia de bienestar físico: Mientras uno haga ejercicios, se entrene intensamente, y no coma hasta el punto de saciedad … no va a sufrir enfermedades y crecerá en fuerza «
Esta Halajá, escrita hace más de 800 años, resuena como muy familiar en nuestros oídos modernos y nos permite apreciar que nuestros Jajamim anticiparon hace mucho tiempo atrás los principios fundamentales de la medicina preventiva.
Maimónides escribió en Hiljot De’ot un breve resumen de sus consejos médicos. Lo que quizás sea menos conocido es que Maimónides también fue el autor de numerosos tratados médicos, escritos para judíos y no-judíos por igual.
Me gustaría compartir con ustedes algunas de las recomendaciones médicas de Maimónides sobre la importancia de la actividad física.
«Hipócrates enseñó que el ejercicio es la piedra angular en la preservación de la salud y la prevención de las enfermedades. No hay nada que pueda sustituir la actividad física»
«Sin ejercicio físico, la dieta por sí sola no es suficiente para la preservación de la salud, y [si uno no se ejercita físicamente] con el tiempo,  necesitará intervención médica»
«Hipócrates dijo que alguien que hace habitualmente actividad física, incluso si sufre de alguna enfermedad crónica o si su edad ya es avanzada, posee más resistencia física [a efectos de resistir o evitar otras enfermedades]  que una persona completamente sana que no practica la actividad física»
(Este texto es parte de una carta que Maimónides responde a uno de sus pacientes) «En cuanto a lo que usted mencionó, que se siente débil después de practicar la actividad física, la causa de esto es la omisión de ejercicios regulares. Si Usted reanuda el habito de la actividad física regular, poco a poco va a recuperar su fuerza y vitalidad … «
En el cuarto capitulo de Hiljot De’ot Halajá 15, Maimónides termina este tema diciendo:
«… Aquella persona que se sienta inactiva y no hace ejercicio, … incluso si come los alimentos adecuados y se encarga de seguir las reglas de la medicina, inevitablemente sufrirá de dolencias. .. y su fuerza física se debilitará.»
Lista de las obras médicas de Maimónides
Maimónides escribió diez obras médicas en árabe.
1. Extractos de Galeno,
o el arte de la curación, que es esencialmente un resumen de los extensos escritos del famoso médico griego Galeno.
2. Comentario de los Aforismos de Hipócrates,
que Maimónides combina con sus propios puntos de vista.
3. Aforismos Médicos de Moisés

(Fusül Musa en árabe) Los «Capítulos de Moisés,» contiene 1.500 aforismos en los que se describen muchas condiciones médicas.
4. Tratado sobre las hemorroides

discute también el mecanismo de la digestión y la comida.
5. Tratado sobre la cohabitación,
contiene recomendaciones para una vida sexual sana.
6. Tratado sobre el asma,
discute los diversos climas y dietas y su efecto sobre el asma. Hace hincapié en la necesidad de aire limpio.
7. Tratado sobre los venenos y sus antídotos,
es un libro de texto de toxicología temprano que seguía siendo popular durante siglos.
8. Régimen de la salud

, es un discurso sobre la vida sana y la conexión mente-cuerpo.
9. Discurso y explicación de la moderación,
aboga por una vida saludable y evitar la sobreabundancia.
10. Glosario de nombres de medicamentos,
presenta una farmacopea con 405 párrafos con los nombres de los medicamentos en árabe, griego, sirio, persa, bereber y español.



HAGOMEL, tradiciones y costumbres

Bircat haGomel es una Berajá que decimos esencialmente como una expresión pública de gratitud a HaShem (Bircat hashébaj).

Cada comunidad tiene sus propias tradiciones en los detalles de este berajá.

Veamos algunos ejemplos.

MENORES: En muchas comunidades los niños menores de 13 años o las niñas menores de 12 años no recitan haGomel. En algunas comunidades, sí (ver Halajá Berura p. 164 en el nombre del Rab Obadia Yosef z «l, a diferencia de lo que dice en Yalqut Yosef).

MUJERES: Las mujeres también dicen Bircat haGomel, ya sea en la Sinagoga, desde el palco de las mujeres (‘azrat nashim, Halajá Berurá p.166)  o en sus casas, cuando hay diez hombres presentes. Según Mishná Berurá (tradición Ashkenazí) el marido puede decir haGomel en lugar de su esposa. De acuerdo al Bet Yosef (tradición sefaradí)  haGomel no es transferible, por lo que una mujer tiene que decir haGomel para sí misma.

DOS ESTUDIOSOS DE TORA: En principio y basados en el Salmo de Tehilim del cual se aprende esta berajá, haGomel debe recitarse en presencia de diez hombres dos de los cuales tienen que ser estudiosos de Torá (= que estudian Halajot). Pero si esto no es posible, se podrá recitar haGomel si se cuenta con un Minián. La tradición es recitar haGomel durante o después de la lectura de la Torá, lo que obviamente requiere la presencia de diez hombres.

TIEMPO: El momento ideal para recitar haGomel es dentro de los tres días del evento por el cual uno está diciendo haGomel. La «regla de los 3 días» tiene prioridad sobre otras consideraciones. Ilustración: Si una persona se recuperó de una enfermedad el Domingo y va a la Sinagoga el Lunes deberá decir haGomel el Lunes aunque no se lo llame a la Torá, y aunque sepa que va a ser llamado a la Torá el Jueves.

VENCIMIENTO: Si haGomel no se recitó durante los 3 primeros días,  se podrá decir más adelante. El Shulján ‘aruj (219: 6) es muy indulgente y dice que si uno no dijo haGomel durante los 3 primeros días, lo podrá decir en cualquier otro momento (kol zeman sheyirtze). Algunos rabinos son de la opinión de que cuando no se recita en su tiempo (3 días), haGomel podría decirse sólo durante los próximos 30 días. Algunos dicen que durante un año y otros dicen, apoyándose en el Shulján ‘aruj, que incluso se podría recitar después de un año. Lo ideal, sin embargo, es decir haGomel tan pronto como sea posible, mientras el recuerdo del evento por el cual agradecemos a HaShem está aún fresco en nuestra memoria (Penine Halajá).

DECIR HAGOMEL POR OTRA PERSONA: Si bien explicamos que HaGomel no es transferible, como en el caso de cualquier otra bendición, un individuo puede ser incluido en la recitación de otra persona, con la condición de que aquel que dice haGomel lo tenga en su mente cuando recita la bendición. Ilustración, si dos, tres o más individuos tienen que decir haGomel, uno de ellos podría decir haGomel por todos ellos, si cuando recita su berajá los tiene en su mente. Los que quieren estar incluidos, deben mantenerse de pie mientras escuchan y, en principio, tienen que responder Amén.

Debido a que hay muchas tradiciones en los detalles de esta berajá, en caso de duda se debe consultar con su propio Rabino y seguir la costumbre local.



SHABBAT, un regalo para nuestros hijos por Rabbanit Coty Bittón

Nosotros, los padres, sabemos muy bien cuál es la base adecuada para una relación positiva y afectiva con nuestros hijos. La atención personalizada. Escuchar lo que nuestros hijos tienen para decir. Estar presente. Demostrarles que ellos son nuestro interés más importante. Debemos dar a nuestros hijos lo que tanto necesitan: nuestra atención total.  Pero, qué difícil es aplicar esta idea. Con frecuencia nos vamos a dormir sabiendo que nos comportamos durante el día de manera que, lejos de acercarnos a nuestros hijos, hemos creados más distancia entre nosotros…
¿Por qué es tan difícil?
Nuestros horarios agitados hacen que una relación sólida con ellos sea muy difícil. Incluso cuando estamos con nuestros hijos, nos es casi imposible desconectarnos de nuestras preocupaciones y conectarnos con ellos tranquilamente. Transmitiéndoles el mensaje: «Aquí estoy, soy toda tuya». Nuestros hijos perciben que aún cuando estamos fisícamante con ellos, mentalmente estamos distraídos.  Hoy tenemos tanta riqueza material, que podemos darle todo lo que necesitan, menos lo que más necesitan: nuestro tiempo.
Hay más: en esta generación ambiciosa y ultra laboriosa, el calendario de nuestros hijos es también muy cargado.   La tarea escolar, los tutores, las clases de karate, los partidos de fútbol, las fiestas de cumpleaños…. Ellos tienen que hacer tantas actividades en tan poco tiempo!
Nuestro papel como padres es cada vez más difícil: no hay tiempo para cultivar una buena relación con nuestros hijos. Operamos como si nuestro única misión como padres fuera conseguir que nuestros niños estén vestidos, alimentados y fuera de la puerta a tiempo para la próxima actividad ….
Y sabemos muy bien cuál es la solución: Desacelerar.  Atesorar los momentos que estamos con nuestros hijos y disfrutar … y hacerles disfrutar de la cercanía de un padre o una madre feliz, relajada.
Es más fácil decirlo que hacerlo. Tratamos, y a veces  conseguimos por algunos momentos estar juntos, pero nuestros cerebros aún siguen conectados a las obligaciones pendientes. Nuestras vidas son demasiado complicadas y nos encontramos siempre corriendo contra el reloj.
Pero HaShem realmente nos quiere. Él es nuestro «Padre». Él nos ama, por lo menos tanto como nosotros amamos a nuestros hijos. Él nos dio la Torá y las Mitsvot que son un sistema de leyes que más allá de regular nuestro comportamiento son también bendiciones para nuestras vidas.
Piensen en el regalo de Shabbat.
Nuestros Sabios describen el Shabbat como el «regalo que Hashem nos dio de Sus tesoros». Hay muchos detalles que hacen a la observancia del Shabbat. Uno de ellos es que creamos un «espacio» especial de descanso. Un «Shabbat mode» (pienso en el «Airplane Mode» de nuestros celulares,  no hay asuntos entrantes  ni negocios salientes). Desacelerar nuestras vidas en Shabbat no es una opción. Estar presente es el «modus operandi» de Shabbat. El regalo de Shabbat es hoy más necesario que nunca. Caminamos con nuestros hijos a la sinagoga con nuestros oídos libres de auriculares.  En casa, no se nos permite ni siquiera hablar de nuestros negocios diarios. Hay que sentarse a la mesa y sentir como si ya se hubieran pagado todas nuestras facturas, como si todo nuestro trabajo estuviera ya completado, y toda la tarea del hogar ya concluida. Estamos libres de ocupaciones y también de preocupaciones.
Shabbat es el espacio  ideal para restablecer y nutrir la conexión con nuestros hijos. En la mesa de Shabbat, nuestro altar familiar, nos comunicamos, compartimos nuestras respectivas semanas, cantamos juntos, y más que nada, tenemos tiempo de escucharnos. Todo esto tiene lugar en un ambiente tranquilo y agradable, donde los texts, los iPhones y los X-Box no están permitidos.
El Shabbat es uno de los más importantes regalos que HaShem nos dio. Y hoy en día, es más necesario que nunca.



VAYERA: Educando a nuestros hijos a dar

Este viernes se puede sentir una sensación de emoción en nuestra casa. Mi marido me aviso que estamos recibiendo un grupo de jóvenes adolescentes de Sudamérica, que no conocemos, y necesitan un lugar para pasar Shabbat. Además de nuestros preparativos habituales para Shabbat, hay mucho trabajo extra. Preparar más comida, y por las dudas añadir una mesa extra en el comedor. Se necesitan más compras. Queremos que el menú de este Shabbat sea especial en honor a nuestros huéspedes.El viernes es mi momento mágico de Shabbat. Mi hija está cantando mientras pone la mesa. Mi hijo, que tuvo que dejar su habitación para nuestros huéspedes, ya fue dos veces al supermercado, pero no se quejó ni una vez. Todo el mundo está dispuesto a ayudar, y con entusiasmo.  La mitsva de hajnasat orjim (recibir huéspedes) es parte de nuestra misión familiar.
Pero también hay un poco de preocupación …. No sabemos cuántos jóvenes están llegando … «¿Y si son demasiados, mamá? ¿Qué pasa si no hay lugar en la mesa para todos nosotros» , mi hija menor me pregunta. La Mishná describe a los habitantes de Yerushalayim como muy hospitalarios. Durante las tres fiestas -Pesaj, Shabu’ot, Sukkot-  abrían sus hogares para recibir a sus hermanos que venían de todos los rincones de la tierra de Israel. Y «ninguna persona jamás dijo en Yerushalayim, el lugar es demasiado pequeño para mí». Creo que esto describe no sólo los sentimientos de los huéspedes, sino también lo que sentían los anfitriones. Le explico a mi hija que ningún lugar podría ser demasiado pequeño, porque la bondad expande tu mente, y te permite ver que tu casa es tan grande como tu quieres que sea.
«Pero, ima, ¿conocemos a estos chicos o a sus familias?». No, le dije. Pero ¿no crees que  es una gran oportunidad para conocer Yehudim que nunca antes conocimos?  ¿Recuerdas en la Parashá de esta semana la historia de Ribka? ¿Conocía Ribka a Eliezer? Y a pesar de que no lo conocía actuó hacia él con toda amabilidad.
En nuestra mesa de Shabbat nuestra tarea esta noche es hacer que nuestros invitados se sientan cómodos. Darles la sensación de que son bienvenidos. Debemos traer temas de conversación que sean interesantes para ellos, no sólo para nosotros. El foco de esta noche pasará de nuestra propia satisfacción al bienestar de nuestros huéspedes. Vamos a permitirles que vean la intimidad de nuestra familia. Y al mismo tiempo vamos a estar expuestos a sus vidas y experiencias.
Y yo pienso para mí misma: la razón de esta mitsva es hacer Jesed (= bondad) con nuestros invitados. Ayudar a los demás, que tengan comida y un lugar para dormir. Pero la verdad es que hajnasat orjim es una experiencia que transforma a toda mi familia!  El verdadero jesed lo estamos haciendo con mis propios hijos!  Uno de los regalos más hermosos que puedo darle a mis hijos es que se sientan útiles y necesarios. Especialmente hoy, cuando la sensación de que «YO lo merezco todo»  es epidémica. Esta hermosa mitsva permite que cada uno de mis hijos se desconecte del «yo» y se reconcentre desinteresadamente en el otro. Recibir invitados es una oportunidad invaluable para abrir las puertas de nuestras casas y las ventanas a nuestras vidas a nuestros hermanos e hijos de Am Israel.
Cuando Eliezer pidió un lugar para quedarse, Ribka generosamente le ofreció a él, a sus hombres y sus camellos descansar en la casa de sus padres. Allí Eliezer se dio cuenta de que ella era la mujer indicada para mantener la tienda de Sara abierta de par en par.  Ribqa va a ser la mujer capaz de llenar el espacio vacío que quedó después de la partida de Sara de este mundo. Ella va a continuar el camino iniciado por Abraham y Sara. Y eso es lo que yo quiero que sepan mis hijos. Que para ser un buen Yehudí hay que practicar la bondad y el Jesed con los demás.



HAGOMEL: Resumen de los 4 casos

Como explicamos la semana pasada, hay una diferencia fundamental entre Sefaradim y Ashkenazim en relación a la recitación de haGomel. Para la tradición Ashkenazí haGomel se recita sólo cuando uno se ha recuperado o salvado de una situación de peligro. Para la costumbre Sefaradí, haGomel se recita cuando alguién experimentó alguna de las siguientes cuatro situaciones: encarcelamiento, enfermedad, travesía marítima y viaje de por lo menos 72 minutos de duración en auto o en avión, aun cuando uno no haya corrido ningún peligro. En otras palabras, para la tradición Sefaradí estos cuatro escenarios representan la lista exhaustiva de los casos en los que se recita haGomel, mientras que para la tradición Ashkenazí estos cuatro casos son «ejemplos» de situaciones de peligro de vida, y haGomel debe recitarse en cualquier otro caso de peligro que uno haya experimentado: por ejemplo, un accidente automovilístico, un robo a mano armada, o si alguien ha sido atacado por un animal salvaje, etc. (Esta diferencia se expone explícitamente en el shulján ‘aruj 219: 9).
Veamos ahora un resumen de las reglas de haGomel según la tradición Sefaradí.
Prisión. Si una persona fue encarcelada, secuestrada o privada de su libertad física, cuando sale en libertad, tiene que recitar haGomel.
Enfermedad: Como ya lo hemos explicado, se recita haGomel al recuperarse de una enfermedad que requirió reposo en cama, aunque la vida de uno no haya estado en peligro (Shulján ‘aruj 219:8). Una mujer que dio a luz, yoledet, pertenece a esta categoría. Para Ben Ish Jay haGomel debe recitarse solamente cuando el reposo en cama duró tres o más días.
Viaje en el mar: Cuando uno va en un crucero o un barco o un incluso un bote de pesca, y se adentra en el mar abierto durante 72 minutos o más, tiene que recitar haGomel cuando regresa de esa travesía («mar abierto» a estos efectos se considera cuando uno no puede ver más la costa o tierra firme, Halajá Berurá, V11, p 208).
Viaje en auto o avión: La regla básica es que cuando uno viaja de una ciudad a otra y el viaje dura 72 minutos o más fuera la ciudad, se recita haGomel, ya sea que el viaje haya sido en auto o en avión.  La aplicación de esta halajá, especialmente en el caso de un viaje en automovil,  es de alguna manera sencilla en lugares como Israel, donde la delimitación de las ciudades es clara. En las grandes ciudades como Los Angeles o Nueva York es más difícil  definir cuando se ha dejado «la ciudad» a los efectos de esta Halajá. Si por ejemplo uno viaja de Manhattan Beach, NY  a Deal, NJ ¿es Manhattan Beach considerada «ciudad » para los efectos de esta berajá o lo es Brooklyn, o la municipalidad de Kings, o el estado de New York?
En éste y en otros casos similares, cuando no estamos seguros si las características de nuestro viaje se enmarcan en las categorías antes mencionadas, la mejor sugerencia es consultar con los Rabanim sobre el Minhag (precedentes halájicos) de cada comunidad. O, si esto no es posible, uno debería  participar (latset yedé jobá) de la recitación de haGomel de alguien que sin duda tiene que decirla.



¿Cómo diseñar 7.275.650.514 rostros diferentes?

La semana pasada explicamos lo que significa la palabra TSUR (צור) cuando se utiliza para referirnos a HaShem. Dijimos que TSUR quiere decir «Roca», y a veces se usa para dirigirnos a HaShem como nuestro Protector, como la roca que protege al soldado de las flechas de sus enemigos.
También dijimos que de acuerdo al sentido metafórico original, según lo explica Maimónides, TSUR es la montaña rocosa, la Roca Madre, de la cual provienen todas las piedras.  En este sentido, cuando nos referimos a HaShem como TSUR queremos decir que Él es nuestro origen, nuestro Creador. Así, por ejemplo, en la Amidá usamos la hermosa expresión TSURENU, TSUR JAYENU, para decir que «HaShem es nuestro Creador, y Quien dio origen a nuestras vidas».
Hay una tercera explicación de TSUR, basada en el hecho que la palabra hebrea TSUR también está asociada con TSURA, diseño y TSAYAR, diseñador o artista.
La Gemará en Berajot analiza el versículo en Shemuel (I 2:2) en el que Janá alaba a haShem y dice  אין צור כאלקינו «No hay TSUR como nuestro Dios».  Aquí quizás se podría entender TSUR como origen: Janá le está agradeciendo al Creador que le dio a ella un hijo, Shemuel.  Sin embargo los Jajamim formularon una derashá, o sea, una interpretación no literal (o literaria) de la palabra TSUR y dijeron:  Aquí deberíamos entender TSUR (=Creador) como TSAYAR (=diseñador o Artesano). Janá se refería a que «No hay un artesano como nuestro Dios». La Gemará explica que las obras de HaShem son incomparables.  Janá observaba que un ser humano puede diseñar figuras o relieves, pero sólo HaShem puede diseñar figuras y relieves con vida, algo tan perfecto como el cuerpo humano, que respira y piensa (como su bebé recién nacido, Shemuel). Janá, que por muchos años no pudo tener hijos,  también alabó a HaShem por el milagro del embarazo: Sólo HaShem posee la sabiduría (y el arte) de poder crear a un ser humano que respira dentro de otro ser humano!
Todo esto llevó a Janá a expresar: אין צור כאלקינו HaShem es el Supremo e incomparable Diseñador.
En Masejet Sanhedrín (38a) los Jajamim, formularon una idea muy parecida, inspirada en el mismo pasuq. Dijeron que «cuando un ser humano acuña monedas usando el mismo molde, todas las monedas son idénticas. Pero cuando HaShem diseña a los seres humanos, utilizando el mismo molde, todos se ven diferentes. » HaShem utiliza el mismo molde: una nariz, dos ojos y una boca, y con esos pocos elementos puede diseñar mas de 7 mil millones de rostros diferentes.
Cuando decimos TSUR refiriéndonos a HaShem, debemos recordar que Él es el Supremo Creador, el incomparable Diseñador del mundo, que creó a cada una de Sus criaturas con el mismo molde pero con un diseño único.



El Rab Imanuel Abohab (1555-1628) y la Ley Mental

El Rab Imanuel Abohab nació en la ciudad de Porto, en Portugal, en 1555.  Fue el bisnieto del famoso rabino Isaac Abohab, también conocido como el Gaón de Castilla (f. 1493).
El Rab Abohab perdió a sus padres a una temprana edad y fue criado por su abuelo, Abraham Abohab. Recordemos que en Portugal los judíos debían vivir como anusim, cripto-judíos, o marranos, no pudiendo practicar su judaísmo. En 1585 el Rab Abohab se trasladó a Italia y desde entonces dedicó su vida a alentar a los anusim que vivían como gentiles a escapar de Portugal y España y abrazar el judaísmo en Italia, o, a partir de 1596, en Amsterdam, Holanda.
Pasó por varias ciudades de Italia como Pisa y Spoleto.  Su carrera como escritor comenzó de una forma inusual. En 1608 escribió todo un tratado sobre la la famosa frase en Latin,«Humanum est peccare, angelicum se emendare, diabolicum perseverare». «Errar es humano, enmendar [nuestros errores] es angelical y perseverar [en el mismo pecado] es perverso». En este breve tratado, el Rab Abohab analizaba esta frase desde el  ángulo de la Teshubá. Y lo hacia especialmente para convencer a los cripto-judíos, quienes conocían mejor el idioma latín y su cultura que el hebreo, a regresar a la práctica judía.
En 1615 se estableció en Venecia, un importante centro de vida judía en esos tiempos, donde fue invitado a servir como rabino de la comunidad judeo-portuguesa de aquella ciudad. Ese año comenzó su libro más importante: «Nomología o Discursos legales».
Hacia el final de sus días el Rab Abohab encabezó un grupo de Yehudim que hicieron Alia a Erets Israel y se estableció finalmente en Yerushalayim. Allí también continuó con su trabajo de alentar a los anusim a volver a sus orígenes.Falleció en 1628.
NOMOLOGIA O DISCURSOS LEGALES
Este libro fue escrito originalmente en Español y se publicó por primera vez en Amsterdam en 1629, un año después de la muerte del autor.
El libro «Nomología» trata principalmente sobre la Tora she be’al pe, normalmente conocida como la «Ley oral» ,  a la cual el rab Abohab, con excelente criterio, llama la «Ley Mental», la explicación, exposición y aplicación de las Mitsvot, según lo enseñaron nuestros Sabios, que es parte integral de la forma de pensar de los Yehudim.
Este tema era muy crítico para los anusim, ya que muchos de ellos habían sido educados en conventos, y si bien conocían muy bien el texto Bíblico, todo lo que habían aprendido era la explicación no-judía del mismo. No poseían la estructura mental judía que les permitiera comprender la Torá en su marco original. Un ejemplo: En su libro el Rab Abohab consagra dos Capítulos (Seccion 2, Cap. 18 y 19) a explicar cómo las traducciones cristianas contemporáneas se desviaban deliberadamente del sentido literal del texto Bíblico para acomodarlo a sus dogmas de fe.
El libro «Nomología» está divido en dos secciones. La primera sección contiene 25 capítulos y la segunda sección 30 capítulos.
Ilustraciones:
Sección 1
1:9 (en el idioma original del libro): «En el qual se prueva como es impossible entenderse el perfecto modo de la observancia de los preceptos divinos sin la doctrina de los Sabios» 
Desde el capitulo 15 al 21 de esta sección se explica cómo la Ley Mental es necesaria para la observancia de las Mitsvot y como ejemplo trae el cálculo del complejo calendario hebreo, que combina los ciclos del sol y de la luna.
En los capítulos 22, 23 y 24 el Rab Abohab expone los 13 principios de interpretación halájica (hermenéutica) de Rabbi Yshma’el.
Sección 2
En esta sección se explica cómo le fue entregada la Torá escrita y la «Ley Mental» a Israel; cómo se alcanza el nivel de la profecía; el nivel profético superior de Moshé Rabbenu y la historia de la transmisión ininterrumpida de la Ley Mental desde Moshé hasta sus propios días.  Uno de los últimos rabbanim que menciona es Rabbi Yosef Caro (1488-1575).
Capitulo 14. «En el que se trata el principio y institucion del Supremo magistrado de los setenta y un Senadores [Sanhedrín] y de la obediencia que le devia todo el pueblo de Israel».
Capítulo 26: «En el que se cuenta el destierro de los iudios de los reynos de Castilla en el año de cinco mil y dozientos y cinquenta y dos, y el de Portugal que sucedió de alli a seis años,las causas que movieron a aquellos Reyes a desterrarlos etc.»
Para descargar el libro Nomología , haga click aquí
NOTA: Al leer este libro, el lector debe saber que en Español antiguo la letra «S» al principio o en la mitad de la palabra, se solía escribir alargada, y da la sensación de ser una F.



¿De dónde salen las piedras?

Uno de los nombres con los que llamamos a HaShem es TSUR (צור). Este nombre de HaShem aparece muchas veces en la Tora y en el Tanakh, particularmente en Tehilim, y lo utilizamos comúnmente en nuestra Tefilá, por ejemplo al final de la Amida (  ה’ צורי וגואלי).
En hebreo la palabra TSUR significa «roca». Cuando HaShem le ordena a Moshe extraer agua de la roca, la Tora utiliza dos palabras indistintamente: una es sela’ (סלע, o «piedra» BeMidbar 20:8 ) y la otra es TSUR (o roca, Shemot 17:6).Pero ¿Por qué la Torá llama a HaShem «roca» ?
Hay tres explicaciones. No posibles sino complementarias.
La primera explicación, que parece ser el peshat (el significado literal) la trae Maimónides en el Moré nebujim (1:16). HaRambam explica que la palabra TSUR es utilizada metafóricamente para referirnos a HaShem como «nuestro origen». Como todos sabemos los Yehudim en el tiempo del Tanaj eran expertos en extraer, transportar y trabajar la piedra.  La tierra de Israel es árida y montañosa y la extracción de la piedra era una de las industrias más comunes.   Hasta el día de hoy existe una piedra famosa en todo el mundo que se llama en hebreo EBEN YERUSHALMI, la piedra típica de Yerushalayim, las piedras del Kotel y la única piedra que se permite utilizar para construir en la ciudad vieja de Jerusalem.
Todas las piedras tenían un mismo origen.  La montaña rocosa o «Roca madre».   De acuerdo a esta hermosa metáfora Bíblica, nosotros somos a HaShem lo que las piedras son a la «Roca madre» o a la «cantera». Así dijo Yesha’ayahu (51:1) al pueblo de Israel, exhortándolos a volver a Dios:  «Escuchen, ustedes,  los que persiguen la justicia y buscan HaShem, observen La Roca (צור חוצבתם) de la cual fuisteis extraídos….» .
De acuerdo a esta explicación, cuando decimos TSUR refiriéndonos a HaShem debemos pensar que Él es el origen de todo lo que existe. La Tora usa la palabra TSUR para referirse a HaShem como YOTSER, el Creador de todo y de todos (la palabra TSURI es : «Mi Creador»).
La segunda explicación (o aplicación) de la palabra TSUR refiriéndose a HaShem la aprendemos de David HaMelej. Por ejemplo, Tehilim 144, el Salmo en el cual David reza (o, le habla) a HaShem en el campo de batalla. En el primer pasuq David  llama a HaShem TSURI. Allí no se refiere a HaShem (solamente?)  como creador sino como su Protector. En el campo de batalla, la roca ayuda al soldado a esconderse y a protegerse de las flechas del enemigo. David haMelej sabía que Quién lo protegía de las armas del enemigo y Quién lo hacia invisible a los ojos del enemigo, no era una piedra sino HaShem, su Protector.
En este sentido TSUR se utiliza para decir que HaShem, más allá de ser mi Creador,  es también mi Protector.
(continuará…).