TEHILIM # 8: El hombre: ¿Irrelevante o super importante?



מזמור ז׳ , פסוק י
Este Mizmor describe la Tefila que David haMelej compuso pidiendo la asistencia y ayuda de HaShem para salvarlo de sus enemigos.
Aunque abundan las opiniones respecto a la identidad de los enemigos a los que este Mizmor hace referencia, no parece que David se sienta amenazado por los enemigos nacionales, o sea, los pueblos gentiles que buscaban la destrucción de Israel, como por ejemplo los Pelishtim. Se trata aquí de los enemigos internos, de otros Yehudim que quieren atentar contra la vida de David haMelej. La mayoría de las opiniones dice que se trataba de los hombres del rey Shaul, quienes envidiosos de la popularidad de David, buscaban deshacerse de él. De acuerdo a esta opinión Kush ben Yemini (7:1) era Shaul haMelej. Malbim explica que Kush no era Shaul sino un enemigo de David cuya descripción no aparece en el libro de Shemuel.

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אִם-יִהְיֶה נִדַּחֲךָ, בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם מִשָּׁם, יְקַבֶּצְךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, וּמִשָּׁם, יִקָּחֶךָ. וֶהֱבִיאֲךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, אֶל-הָאָרֶץ אֲשֶׁר-יָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ וִירִשְׁתָּהּ; וְהֵיטִבְךָ וְהִרְבְּךָ, מֵאֲבֹתֶיךָ 4 ‘דברים ל En la Torá se habla de la recompensa y el castigo por las mitsvot que hacemos o dejamos de hacer. Hay penalidades establecidas para individuos y otras colectivas, que afectan a todo el pueblo judío. El castigo colectivo más severo que la Torá estipula por la rebeldía del pueblo de Israel es el exilio. Así dice por ejemplo en Debarim 28:64-65 “ Y entonces [si abandonan mi Torá] HaShem los dispersará por todas las naciones, desde un extremo de la tierra hasta el otro….en medio de esas naciones, no encontrarás paz ni lugar de descanso. … Tu vida siempre penderá de un hilo; día y noche vivirás con miedo, sin ninguna seguridad de seguir con vida…”.
Pero, así como la Torá predijo la rebeldia de Am Israel y los horrores del exilio, tambien predijo la reconciliacion y el regreso de Israel a su tierra (qibbuts galuiyot). En el capitulo 30 del libro de Debarim (Deut.) se describe este proceso de una manera explicita. Vamos a analizarlo versículo por versículo. En el capítulo anterior, como dijimos, la Tora prevé que si el pueblo de Israel abandona Tora serán llevados al exilio y viviran oprimidos y perseguidos por las naciones. Ahora, la Tora dice, que un nuevo pensamiento se despertará dentro del Yehudí. 30: 1 “Y cuando todas estas cosas [malas] te sucedan (= el exilio, las persecuciones, el sufrimiento) … y reflexiones en tu corazon, mientras te encuentras entre las naciones donde HaShem tu Dios te ha conducido …”. Este pasuq describe el comienzo de la Teshubá, nuestro regreso a HaShem. La Teshubá comienza por nosotros. En primer lugar, con una nueva forma de pensar. Entendiendo que todo el sufrimiento, lo malo que le sucedió a la nación de Israel, fue predicho por la Torá hace miles de años. Ahora bien , y éste es el “nuevo” pensamiento, si el abandonar a HaShem ha causado todo este sufrimiento, si regresamos a Él, nuestro exilio terminará. Este pensamiento debe despertar un sentimiento: sentirnos cerca de HaShem, quien nos quiere como un padre quiere a sus hijos. Esto es lo que dice el proximo pasuq 30: 2 “Y entonces, cuando tu te acerques a HaShem tu Dios y obedezcas su voz, como te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma.” Estos pensamientos y sentimientos se deben traducir en acciones: observar la Torá, nuestro pacto con HaShem. En cierta manera al observar las Mitsvot estaremos “reseteando” nuestro pacto con HaShem, reactivandolo. Una vez que nosotros damos el primer paso, es el turno de HaShem. El milagro más grande está a punto de ser detallado: 30:3 “Y entonces [cuando todo esto ocurra] HaShem vuestro Dios te traerá de vuelta de entre los cautivos (= los judíos que fueron exiliados entre todas las naciones de la tierra), y tendrá misericordia de ti. Y te reunirá de entre todos los pueblos donde HaShem tu Dios te haya dispersado.” La respuesta de HaShem a nuestra Teshuba es el qibbuts galuiyot, el terminar nustro exilio, trayendonos de entre todas las naciones de la tierra a nuestra propia tierra. Como dice el siguiente pasuq 30:4 “Aunque los exiliados se encuentrén más allá del horizonte, desde allí te recogerá HaShem tu D-s y desde allí te llevará [a tu tierra].” No importa lo lejos que estemos. HaShem nos traerá de vuelta desde el exilio. ¿Y a dónde nos llevará? 30:5 “Y HaShem tu Dios te llevará a la tierra que heredaron tus padres, para que tomes posesión de ella. Y te hará más próspero y más numeroso que tus antepasados.”
El proceso de regreso a la tierra de Israel está teniendo lugar en nuestros días. Más y más judíos regresan a la tierra que HaShem le concedió a nuestros padres. Israel es un país muy próspero, y el número de Yehudim que viven allí, nunca fue tan alto. Sin duda todavía queda mucho por hacer y mejorara pero nuestra reconciliación colectiva con HaShem ha comenzado. Somos, probablemente, la generación más privilegiada de toda la historia del pueblo judío. Estamos viviendo esta milenaria y hermosa profecía. Es más: “SOMOS” esa profecía. |
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לעילוי נשמת פרופסור
MARCOS GRIMBERG
ז״ל
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El Rab David Qimji (Radaq, 6:1) que David haMelej compuso este Salmo de Tehilim en un tiempo que estuvo muy enfermo. Desde el principio del Mizmor vemos que David atribuye su enfermedad a HaShem.Los rabinos explicaron que no todos los trastornos de salud se deben atribuir al cielo. Ellos dijeron explícitamente: “Todo viene del cielo, excepto los resfriados y la insolación “. Lo que significa que es la responsabilidad del hombre protegerse, por ejemplo, de las inclemencias climáticas o de cualquier otro elemento que lo pueda afectar físicamente. Muchas enfermedades son el resultado de la negligencia del hombre. De no tomar los recaudos apropiados para cuidar de nuestra salud.

והוי דן את כל האדם לכף זכות
Juzgar a los demás con el beneficio de la duda es una Mitsvá de la Torá. ¿Dónde aparece esta Mitsvá? En el libro de Vayiqrá 19:15 dice: betsedeq tishpot ‘amiteja, “con justicia juzgarás a tu prójimo”. Los Jajamim explicaron así esta Mitsvá:
Hay 3 categorías de personas: el hombre justo, el hombre malvado y el hombre medio. El justo o tsadiq es aquel que tiene un record impecable de buenas acciones. Esas personas que son más angeles que humanos. No son muchos. Digamos, el 5% del total. En el otro extremo tenemos a los verdaderos malvados, resha’im, aquellos individuos egoistas, con malas intenciones y con un prontuario y un record que los condena. También serán un 5% de la población total (el libro “The sociopath next door”, afirma que los sociópatas son el 4% de la población). Y luego tenemos a las personas promedio: nosotros, aquellos individuos que por lo general tenemos intenciones nobles. Hacemos cosas buenas, pero tambien nos equivocamos. A veces somos egoístas y a veces somos altruistas. Este es el 90% de la población.
La Torá dice 3 cosas:
1. Al hombre justo, al tsadiq, tienes que juzgarlo con indulgencia. Incluso cuando percibas una situación sospechosa, mientras no tengas todas las evidencias frente a ti, juzgalo con el beneficio de la duda.
2. Al malvado, al que ya tiene un record de actuar con maldad, no le puedes dar el beneficio de la duda mientras no se arrepienta explicitamente y se corrija. Debes ser desconfiado, aun cuando parezca que quiere hacer algo noble (sobre este punto hablaremos más adelante).
3. ¿Y al hombre promedio? A la persona media debes juzgarla como si se tratará del “tsadiq”, le darás el beneficio de la duda, a menos que se demuestre lo contrario. En otras palabras, esta Mitsvá, “con justicia juzgaras a tu prójimo”, se debería leer más o menos así : ” Juzgarás a tu prójimo (al hombre promedio) al igual que juzgas al justo (al Tsadiq)” . Así, de acuerdo a la Torá, debemos juzgar con indulgencia ¡a casi todas las personas!
Dar el beneficio de la duda tiene sus grandes beneficios.
Veamos por qué.
LESHON HARA: Cuando hablamos mal de otras personas (Leshón haRa), muchas veces lo hacemos repitiendo algo que escuchamos sobre esa persona, de lo cual es posible que ni siquiera tengamos evidencia. Si juzgamos a los demás con el beneficio de la duda, nos cuidaremos mucho más de no repetir “sospechas” o no darles crédito. Si nos mantenemos en este principio evitaremos hablar Leshón haRa.
BAMIDDA SHEADAM MODED… “Con la misma vara que juzgamos a los demás, seremos juzgado en el cielo”. ¿Cómo queremos ser juzgados por HaShem, luego de 120 años? ¿Esperamos que nos juzgue con severidad, o con indulgencia? ¿Seguramente pretendemos que el Juez Supremo siempre encuentre un atenuante, una justificación para nuestros errores? Los Jajamim explican que HaShem nos juzgará con la misma vara que usamos para juzgar a los demás. Si aprendimos a juzgar a los demás con el beneficio de la duda, así seremos juzgados por HaShem.
Habria que agregar que no sólo HaShem nos juzga como juzgamos a los demás: por lo general nuestros gestos y actitudes se reflejan, son imitados por la gente que nos rodea: si quieres que las demás personas te juzguen con indulgencia, que no se apresuren a sospechar de ti, que no te condenen antes de tener toda la información en mano, entonces aprende a juzgar a los demás con el beneficio de la duda.
(Continuará…)

Desde el final de Pésaj hasta el día 33 del Omer tenemos la tradición de mantener ciertas costumbres de duelo, en memoria de los veinticuatro mil alumnos de Rabí Aqibá que murieron en ese período de tiempo en el año 130 de la era común.
1. No se realizan bodas o compromisos durante estos días. El primer día para permitir la realización de una boda, de acuerdo con la costumbre sefaradí es el día 34 del Omer, mientras que de acuerdo a la tradición Ashkenazí es el día 33.
2. Los hombres no se cortan el cabello hasta el día 34 del Omer. Las mujeres no están sujetas a ninguna restricción en cuanto a su cabello.
3. Es costumbre no usar ropa nueva sobre la que normalmente se diría la Berajá “Shehejeianu”. Siendo que esta costumbre no se menciona en el Shuljan Aruj hay cierta indulgencia al respecto. Por ejemplo: si una nueva prenda específica no estará disponible después del Omer, o si el precio de ese producto aumentaría después del Omer Lag, se permite adquirir esa nueva ropa. Comprar ropa nueva para una boda está permitido para la novia, el novio y la familia inmediata. La compra de ropa nueva para un Berit Milá también se permite para la familia.
4. La compra de una casa nueva está permitido, pero si es posible, uno debe mudarse sólo después del 33 de Omer. Si uno no tiene otra casa podrá mudarse a la nueva casa incluso antes del 33 de Omer. No está prohibido hacer un contrato de compra o venta de una casa u otro inmueble durante estos días.

Este año 5775 los dos últimos días festivos de Pésaj (Yom Tob) son celebrados el viernes 10 de abril (comenzando hoy, jueves 9 de Abril a la noche) y el Shabbat 11 de Abril. Y aunque la mayor parte de la comida para estos dos días festivos se prepara antes del inicio de Yom Tob, algunos preparativos para Shabbat también se podrían realizar durante el viernes 10 de Abril, en preparación para el Shabbat 11 de Abril.
Para poder preparar comida durante el viernes para Shabbat hay que establecer un ‘erub tabshilin, como lo explicaremos a continuación. .
Como ya sabemos, a diferencia de Shabbat, en los días festivos (Yom Tob) está permitido cocinar. Así lo aprendemos de Shemot 12:16 “…No haréis ningún trabajo en estos días [= Yom Tob], con excepción de la preparación de alimentos para comer, esta es la única [tarea] que se podrá realizar”. Nuestros Jajamim explicaron que sólo se permite cocinar durante Yom Tob lo que será consumido durante ese Yom Tob, pero no podemos preparar o cocinar en Yom Tob comida que se consumirá después de ese día. Por lo tanto, cuando un día de Yom Tob cae en un viernes no podríamos cocinar durante ese viernes para Shabbat. No obstante, si bien está prohibido comenzar a cocinar en Yom Tob para Shabbat, los Jajamim permitieron continuar cocinando en Yom Tob para Shabbat, siempre y cuando se haya preparado una comida básica antes de Yom Tob para Shabbat.
Este plato de comida es lo que llamamos ‘erub tabshilin.
El ‘erub tabshilin consiste enonces en (1). Preparar antes de que comience Yom Tob (el jueves 9 de Abril antes de la puesta del sol) algunos alimentos cocidos y horneados. (2) Declarar que estamos preparando esta comida para el Shabbat. (3). Guardar esos alimentos hasta Shabbat (4). Comer estos alimentos durante Shabbat.
Ahora lo explicaremos en términos prácticos: hoy jueves antes del comienzo de Yom Tob, preparamos un plato con algunos alimentos. Se acostumbra a preparar por lo menos una Jalá (u hogaza de pan) y un huevo. Muchas personas también añaden en este plato: carne, arroz u otros tipos de alimentos cocinados. Este plato es lo que llamamos el ‘erub. Este plato de comida lo guardamos hasta Shabbat, y lo comeremos durante Shabbat.
La siguiente Berakha se recitará mientras sostenemos el plato con los alimentos (=el ‘erub) en nuestras manos:
“Baruj Ata A-donay E-lohenu Melej Ha’olam Asher Qiddeshanu beMitsvotav veTsivanu ‘al mitsvat ‘erub”
Luego leemos el siguiente texto en el que declaramos que mediante la preparación de este ‘erub nos estará permitido preparar y cocinar lo necesario para Shabbat durante Yom Tob.
De esta manera, siendo que un mínimo de alimentos ya fue preparado para Shabbat antes de Yom Tob, lo que cocinemos o preparemos durante el viernes para Shabbat será considerado una “adición” o en términos más precisos “una extensión” (en este contexto, la palabra ‘erub significa “extensión”) de los alimentos que ya se han preparado antes de que comience Yom Tob.
Jag Sameaj y Shabbat Shalom!

El día antes de Pésaj, el 14 de Nisan, era un día muy intenso en el tiempo del Bet haMiqdash. Cientos de miles (y hay quien dice “millones” ) de Yehudim que habían llegado a Yerushalayim desde todos los confines de Israel se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (=la ovejita que se sacrificaba y se consumía por la noche). La gente se juntaba en grupos de familias llamados “jaburá”. Cada jaburá, que podia consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartían un mismo qorbán. La ovejita era llevada por la tarde del 14 de Nisan al bet haMiqdash por uno o dos representantes de cada jaburá, donde era sacrificada. Luego el animal era asado entero. Por la noche, que ya era el día 15 de Nisan, la jaburá realizaba el Seder de Pésaj, mas o menos como lo hacemos hoy. Se leía la hagada, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servia mucha comida, incluyendo otros qorbanot como jaguigá, y por supuesto matsa y maror. La comida se comía estando reclinados, se bebían las cuatro copas de vino, y al final de la cena, antes de la medianoche, se repartía el qorbán pésaj como afiqomán (ultima comida, “postre”) entre todos los miembros de la jaburá. Cada uno tenía que comer de este qorbán por lo menos un pedazo del tamaño de una aceituna (kazait). Luego del qorbán Pésaj se recitaba el Birkat haMazón. La Gemará cuenta que hacia la medianoche, una vez terminada la cena de Pésaj, la gente salía a las terrazas de Yerushalayim, y desde allí, mirando hacia el Bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, cantaban el Halel (los salmos de Tehilim que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto). Las voces de cientos de miles de Yehudim cantando el Halel, todos al mismo tiempo, llenaban la ciudad de una melodía inigualable. La Gemará describe que esas voces eran tan poderosas que (metafóricamente) hacían “colapsar” las terrazas de la ciudad.
Leer un comentario del primer Mizmor de Halel aquí
¿QUÉ HACEMOS HOY?
Ajilat Matsá

VIERNES 3 de ABRIL
Ajilat Matsá

¿Qué se solía hacer en la víspera de Pésaj?
El dia antes de Pésaj, el 14 de Nisan era un dia muy intenso en el tiempo del Bet haMiqdash. Cintos de miles, y hay quien dice, millones de Yehudim que habían llegado a Yerushalayim desde todos los confines de israel se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (la ovejita que se sacrificaba y se consumía por la noche). La gente se juntaba en grupos de familia, llamados “jaburá”. Cada jaburá, que podia consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartían un mismo qorbán. La ovejita era llevada al bet haMiqdash por uno o dos representares de cada jaburá, donde era sacrificada. Luego el animal era asado entero. Por la noche, que ya era el dia 15 de Nisan, la jaburá realizada el Seder de Pésaj, mas o menos como lo hacemos hoy. Se leía la hagada, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servia mucha comida, incluyendo otro qorbanot como jaguigá, y por su puesto matsa y maror. La comida se comía estando reclinados, se bebían las cuatro copas de vino, y al final de la cena, antes de la medianoche, se repartia el qorbán Pésaj como afiqomán (ultima comida, “postre”) entre todos los miembros de la jaburá. cada uno tenia que probar de este qorbán por lo menos un pedazo del tamaño de una aceituna. Al finalizar el qorbán Pesah se recitaba el Birkat haMazon. La Gemará cuenta que al final de la cena la gente salía a las terrazas de Yerushalayim, y desde allí, mirando hacia el bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, cantaban el Halel, una serie de salmos de Tehilim que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto. Las voces de cientos de miles de Yehudim cantando el Halel llenaban la ciudad de una melodía inigualable. La Gemará describe que esas voces eran tan poderosas que (metafóricamente) hacían “colapsar” las terrazas de la ciudad.
Luego de la destrucción del bet haMiqdash, ya no podemos sacrificar el qorbán Pésaj. Pero aun recitamos el Halel, al final de la hagada, después de comer el Afiqoman. hay una hermosa costumbre, virtualmente olvidada hoy en día, que se hacia en recuerdo a ese famoso Halel del Bet haMiqdash. Como ya sabemos,en nuestros días el qorban pesah es simbolizado por la matsá. Por ejemplo, al final del Seder comemos nuevamente Matsa, de “postre” y decimos [Comemos esta matsa ]“en recuerdo al qorban Pesaj que se comía una vez que uno estaba satisfecho” . La olvidada costumbre a la cual me f=refiero es que por siglos los Yehudim no comprábamos las matsot: las hacíamos en casa. Adivinen cuando hacíamos las matsot? El 14 de Nisan, después del mediodía (=hoy al mediodía). Exactamente cuando se acostumbraba a preparar el qorban Pésaj. el Shuljan aruj dice que esta es la forma ideal de preparar las matsot, y y el mejor tiempo . El Shuljan Aruj también dice que cuando se preparaban las matsot en la víspera de Pésaj, se acostumbraba a “cantar” mientras se amasan las matsot. Y que se cantaba? El Halel! Hoy en día, esta costumbre lamentablemente se perdió. Excepto en algunas familias Yemenitas y de Kurdistán.