ZEJER LAMIQDASH: Una pared sin terminar

Aunque nuestro luto oficial por el Bet haMiqdash concluye oficialmente el día después de Tish’á beAb, nuestros rabinos mencionaron algunas tradiciones de duelo por el Bet haMiqdash que se mantienen durante todo el año, como un recordatorio permanente que nuestro Bet haMiqdash aún no ha sido reconstruido.

La Gemara en Baba Batra 60b menciona que cuando una familia judía construye una casa no debe decorar las paredes con cerámicas, tapetes excéntricos u otros revestimientos de lujo u ostentosos. Así dice Maimónides  משחרב בית המקדש, תיקנו חכמים שהיו באותו הדור, שאין בונין לעולם בניין מסוייד ומכוייר, כבניין המלכים; אלא טח ביתו בטיט, וסד בסיד, ומשייר מקום אמה על אמה כנגד הפתח, בלא סיד. “Cuando se destruyó el Bet haMiqdash, los rabinos de aquella generación decretaron que no se construya una construcción [una residencia privada] revocada y revestida como las residencias de los reyes. Cuando uno aplica la arcilla y la cal, se debe dejar un espacio de una AMA por una AMA sin cal”.   De aquí se ve que hay dos elementos a cuidar: no revestir las paredes de la casa con materiales excéntricos y que hay que dejar un espacio sin revestir (Peniné Halajá Ha’am veha-Arets, p. 186, de acuerdo al Bet Yosef Sh. A, 560)

Otros rabinos siguiendo la opinión del Tur (Rabbenu Yejiel ben Asher) fueron menos estrictos, y no limitaron el tipo de revestimiento que una casa judía puede tener. Dijeron que al construir una casa particular solo se debe dejar en la entrada de la casa, frente a la puerta principal, un pedazo de pared sin terminar y sin pintar. Y así recordar, cada vez que entramos a nuestra casa, que la casa de haShem, aún permanece en ruinas.

La mayoría de los rabinos contemporáneos siguen esta segunda opinion.

El tamaño de este cuadrado de pared sin revestimiento es aproximadamente de medio metro por medio metro ( אמה על אמה).  Y ese segmento de pared se debe dejar sin revocar, sin cal y sin pintura.  Del mismo modo, si una persona cubre sus paredes con papel en lugar de pintura, debe dejar un cuadrado de medio metro por medio metro sin empapelar.

De ser posible, este pedazo de pared sin terminar se debe dejar en la pared opuesta a la entrada, o lo más cerca posible de la puerta de entrada. Así todo el que entra en la casa lo puede ver. Entre los Ashkenazim hay quienes acostumbran a dejar el cuadrado de pared sin terminar, arriba de la puerta de entrada.

Cuando uno no construye su propia casa sino que compra una casa donde ya vivió otra persona ¿Tiene que remover el revoque y descubrir ese segmento de pared?

Eso depende. Si la persona que construyó y vivió en esa casa era un individuo judío, él tenía la obligación de dejar ese pedazo de pared sin terminar, y si no lo hizo, la obligación recae ahora sobre el nuevo habitante de esa casa, que deberá remover ese segmento de pared.  Sin embargo, si el propietario original no era judío, y por lo tanto no estaba obligado a dejar un área de la pared sin revocar, el nuevo propietario judío no tiene la obligación de hacerlo ahora (Shulján ‘Aruj, OH 560:1) aunque si quiere, obviamente, lo puede hacer .

En este último caso y en cualquier otro caso en que técnicamente no exista la obligación de dejar un cuadrado de pared sin revocar (una casa alquilada, por ejemplo), se podría colgar un cuadro o una pintura decorativa de Yerushalayim, de sus murallas o con las palabras אם אשכחך ירושלים…  “Si me olvidare de ti, Yerushalayim… “, para educarnos y educar a nuestros hijos a recordar el Bet haMiqdash




TEHILIM # 14: ¿A qué lleva una vida sin Dios?

Pasuq 1. De David. Dice el necio en su corazón: “No hay Dios.”  Los hombres se han corrompido, sus acciones son viles; ninguno de ellos hace el bien.

El rey David describe una sociedad sin Dios, y llama al  hombre que niega a Dios, y actúa en consecuencia, “nabal”, corrupto. Los rabinos del Talmud acuñaron una expresión que captura el sentimiento de aquellos que se comportan como si no hubiera D-s לית דין ולית דיין, “No hay juicio, ni hay juez.” En otras palabras, ellos piensan que cualquier delito está bien a menos que uno sea atrapado. Pero, si somos lo suficientemente astutos para evitar que nos atrapen los agentes de la ley, o  aquellos que son más malos que nosotros, entonces  no debemos preocuparnos por ningún castigo “divino” en esta o en la próxima vida. Porque la impunidad reina, y no existe un Juez Divino, y probablemente no existe una vida después de ésta …

Los corruptos tienen socios y admiradores que los ven como líderes. Estos seguidores no tienen un pensamiento independiente. Y como la negación de D-s, tarde o temprano, conduce a la corrupción, en este grupo de personas, la corrupción es epidémica.

Pasuq 2 HaShem observa desde el cielo a todos ellos,  a ver si hay alguno de ellos comprende, si alguno de ellos piensa en Dios.

El rey David dice que HaShem observa estos hombres y espera a ver si entre todas esas personas corruptas se puede encontrar una excepción, alguien con el coraje de pensar diferente. Alguien que quizás no está totalmente seguro en su fe en Dios, pero en lugar de actuar mal, opta por buscar la verdad, tratando de encontrar a D-s.

Pasuq 3 Todos se desviaron, todos se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, ni siquiera uno.

Pero la búsqueda divina no prospera. En esa sociedad, no hay quein este pensando en D-s. La influencia del  “nabal” es demasiado poderosa. Y muchos están cómodos cuando alguien piensa por ellos.

Pasuq 4 Todos estos malvivientes ¿No saben nada? Ellos consumen a mi pueblo como si comieran pan; y nunca consideran a HaShem.

¿Quiénes son estas personas corruptas? ¿Los que niegan la existencia de Dios? Para algunos comentaristas estas personas son los enemigos de Israel, adoradores de ídolos que niegan al verdadero Dios. La idea que este salmo se refiere a los enemigos de Israel se basa en las palabras “Ellos consumen (= destruyen a) mi pueblo, como si comieran pan”.

Para otros comentarios, el rey David se está refiriendo a otros Yehudim, que se han vuelto corruptos porque han perdido su fe en HaShem (o viceversa). David dice que sus acciones son destructivas para el resto de Am Israel, es decir,  dañan, destruyen (=consumen) nuestro pueblo frente a los gentiles y/o influyen para mal en el resto del pueblo  judío.

Pasuq 5-6 Pero [los malvados eventualmente] serán presas del miedo, porque D-s está en el círculo de los justos. Los malhechores diseñan planes para engañar a los pobres, pero HaShem es su refugio.

El Rey David predice que al final los malhechores, tendrán su castigo que vendrá del D-s que ellos niegan. Los corruptos tratan de engañar a los pobres, intentan hacer caer a los ingenuos en sus trampas , pero HaShem ayuda a los que tienen menos, protegiéndolos de sus enemigos, o de aquellos que buscan abusar de ellos. HaShem tiene múltiples formas de castigar a los malhechores…. La impunidad no existe para D-s.

Pasuq 7 La salvación de Israel llegará desde Sión. Cuando HaShem restaure a su pueblo, Yaacob se regocijará e Israel se alegrará

HaShem estará siempre al lado de su pueblo. Incluso después de la derrota y el exilio, eventualmente, HaShem regresará a Sión y restaurará la felicidad de su pueblo.

Un pensamiento que viene a la mente cuando analizamos la sicología del hombre que niega a D-s y se comporta como un corrupto ¿Qué viene primero, la corrupción moral o la negación de Dios? En otras palabras, ¿La gente se comporta con falta de honradez porque no creen en Dios, o en realidad primero se comportan de manera deshonesta y luego, para justificar su comportamiento y excusar su corrupción  “necesitan”  dejar de creer en D-s? Porque si la creencia en Dios no llega a impedir  mi deshonestidad, entonces, mi fe sólo me creará culpa, por lo tanto, mejor me deshago de mi creencia en Dios, de mi conciencia,  y sigo adelante con mi vida corrupta…..




TEHILIM # 13: De la desesperación al optimismo

עד אנה ה’ תשכחני נצח

עד אנא תסתיר פניך ממני

עד אנה אשית עצות בנפשי יגון בלבבי יומם

עד אנה ירום אויבי עלי

13:2 ¿Hasta cuándo, HaShem te olvidarás mí? ¿Hasta cuándo ocultarás Tu rostro de mí?

David haMelej, el Rey David comienza con lo que parece ser un reclamo hacia HaShem. Hay distintas opiniones respecto a las circunstancias en las cuales este Mizmor fue compuesto. Algunos rabinos, basándose en las referencias que en este Mizmor se hacen a los enemigos de David, dicen que David haMelej compuso este Mizmor cuando estaba en territorio enemigo, rodeado de sus adversarios gentiles y escapando de los Yehudim que querían matarlo en Jerusalem. Su situación era desesperante, y no veía una solución posible…

13:3. ¿Cuanto tiempo deberé luchar contra mis pensamientos [para convencerme de que no me has abandonado], y [hasta cuándo] sufriré este dolor en mi corazón? ¿Hasta cuándo mis enemigo seguirán triunfando sobre mí?

Más allá de sus problemas materiales, David haMelej sufría por sentir, quizás por primera vez en su vida, que HaShem lo había abandonado.  Este sentimiento puede ser mejor entendido cuando pensamos en algo parecido que le ocurrió a nuestro patriarca Yaaqob. Cuando Yaaqob se enfrentó a Esav declaró que tenía miedo (כי ירא אנכי אותו). Nuestros Sabios se preguntaron, ¿Cómo es posible que Yaaqob tuviera miedo de ser abandonado por HaShem, si HaShem había prometido proteger a Yaaqob? La respuesta de nuestros Rabinos fue que Yaaqob temió que tal vez ya no merecía la protección de haShem, ya que sus méritos se habían agotado  שמא יגרום החטא … Según esta interpretación, en ningún momento el Rey David duda de la bondad de HaShem. Más bien, duda de sí mismo: si sigue mereciendo la ayuda de HaShem.

13:4. Préstame atención y respóndeme, HaShem, mi Dios. Alumbra mis ojos, y no dejes que me duerma hacia la muerte.

 

De acuerdo a otras opiniones, que se basan en este pasuq (versículo), el rey David se encontraba muy enfermo y veía con desesperación que se acercaba su final, que “dormiría hasta morir”.   Es de notar que David nunca dudó de la existencia de D-s. Y es por eso que reza y le suplica a HaShem que le preste atención, que no se olvide de él.

13:5. Que no digan mis enemigos: “Lo hemos vencido”, y se alegren cuando yo colapse. 

Los comentaristas explican que en este salmo los problemas del Rey David se describen de mayor a menor.  Para David haMelej el problema mas acuciante era pensar que HaShem no lo estaba escuchando (13;2). En segundo lugar, el pensar de esa forma, el concebir que HaShem lo habia abandonado, lo angustiaba. Tenía que luchar y sobreponerse a esos pensamientos negativos y a sus sentimientos de abandono (13:3). Y por último, lo ponía mal su situación con sus enemigos. Sabía que aprovecharían ese momento de debilidad de David para intentar deshacese de él.

13:6. ¡Yo confío en Tu bondad [HaShem]; mi corazón se alegrará con Tu salvación! Cantaré a HaShem [alabándolo], por [todo] el bien que me habrá de conceder.

Ahora llega la resolución final de este Salmo.  Este es el pasuq más importante y el mensaje fundamental que nos quiere dejar el Rey David. ¡Yo confío en Tu bondad [HaShem]!. David haMelej se da cuenta que HaShem no lo ha abandonado. Percibe que se ha dejado llevar por un sentimiento de impotencia, por un bajón emocional y espiritual.  David haMelej recupera su confianza en D-s (Emuná) y declara su convicción de que, al final, HaShem lo salvará. Que la bondad de haShem es infinita, y por eso, aunque nuestros méritos no sean suficientes, igual podemos rezarle y pedir Su intervención.

¿Qué fue lo que produjo ese cambio en la actitud de David haMelej? ¿Esa transicion entre la desesperanza y el optimismo? ¿Cómo pudo pasar de un estado de desesperación a una situación de Emuná en HaShem?

Lo que le dió fuerza a David fueron sus propias palabras, su Tefilá. Al haberse dirigido a D-s, aún con palabras que se originaban en su angustia y desesperanza, restableció la conexión con HaShem. Y así el rey David se dio cuenta que HaShem nunca lo habia abandonado,  era la desesperación de David lo que no le permitía sentir la presencia de HaShem.

Ese es el inmenso poder de la Tefilá. Lo que nos hace sentir que HaShem está lejos de nosotros o que no nos está escuchando es nuestro propio pesismismo (יאוש). Pero cuando nos dirigimos a HaShem, aunque sea desde el desánimo y el abatimiento, ese contacto que restablecemos con Él, nos permite sentir que Él puede ayudarnos. En este sentido, la Tefilá (la plegaria), no sóloexpresa nuestra fe y esperanza en haShem, más bien las alimenta.




BEN HAMETSARIM: Música durante las tres semanas (2nda Parte)

Ayer hemos comenzado a examinar la cuestión de escuchar o tocar música durante las tres semanas, entre el 17 de Tamuz y el 9 de Ab. Hemos demostrado que la música representa una expresión de felicidad, y que hay precedentes Halájicos que indican la prohibición de escuchar música en tiempos de luto.

Como ya lo hemos mencionado, el rabino Eliezer Melamed (Penine Halajá, Zemanim, 141-146) explica que no todo tipo de está prohibida durante estos días, lo que debemos evitar es la música alegre o de celebración.

Ahora bien, el Rab Obadia Yosef z”l tiene una opinión diferente. Y lo interesante en este asunto es que las dos opiniones se basan en un mismo texto, haciendo hincapié, cada uno en una palabra diferente de este texto.

El texto al que nos referimos es de Maimónides. En Mishné Torá, Ta’aniot 5:12-15, Maimónides escribe los que los rabinos del Talmud dicen sobre la música, en lo que respecta al duelo por el Bet haMiqdash. Maimónides enumera una larga lista de tradiciones de duelo que los rabinos establecieron después de la destrucción del segundo Bet haMiqdash. Entre esas restricciones, dice (5:14) “וכן גזרו שלא לנגן בכלי שיר וכל מיני זמר וכל משמיעי קול של שיר אסור לשמוח בהן ואסור לשמען מפני החורבן …”. “Los rabinos también prohibieron tocar instrumentos musicales y todo tipo de música y cualquier forma de canciones, está prohibido alegrarse con esta música y escucharla, en recuerdo a la destrucción del Bet haMiqdash.”

El rabino Melamed explica que la prohibición tiene que ver con la intención de “alegrarse” con o “por” la música. Por lo tanto, permite escuchar música sin celebración.

El Rabino Obadya Yosef tiene una opinión diferente. Hace hincapié en que en el mismo texto Maimónides dijo: “Los rabinos también prohibieron tocar instrumentos musicales…”. Según el Rab Yosef, lo que hace de la música una fuente de alegría, no es su contenido o categorización, como afirma el rabino Melamed, sino el hecho de que la música sea tocada con o sin instrumentos. Es por esto que el rabino Yosef indica que está permitido escuchar o cantar canciones “a capella”, o sea, sin instrumentos musicales,  hasta Rosh Jodesh Ab, incluso si la música es de carácter festivo o alegre.

Tres observaciones

1. Como ya lo explicaremos más adelante,  de acuerdo a Maimónides, la prohibición de escuchar música no sólo se aplica durante las tres semanas, sino durante todo el año.

2. Nuestro caso es un buen ejemplo de cómo a veces tenemos dos o más opiniones Halájicas, incluso cuando los Rabinos analizan una misma fuente (= Maimónides). En este caso, dos rabinos disienten porque entienden de manera diferente la naturaleza de la “música celebratoria” . Para el rabino Melamed, tiene que ver con el contenido y la naturaleza de la música (melancólica, feliz, etc.) mientras que para el rabino Yosef, se trata de la forma en que la música se toca, es decir, a capella o con instrumentos musicales.

Como el lector puede ver que no hay un solo punto de vista sobre este asunto. Hay hasta una tercera opinión seguida en algunas comunidades sefaradíes de acuerdo a la cual uno debe evitar escuchar o tocar música instrumental en vivo desde el 17 de Tamuz, y evitar todo tipo de música (incluyendo la música electrónica) durante la semana del 9 de Ab.

3. Una de las razones por las que encontramos diferentes opiniones entre los rabinos contemporáneos respecto a la definición del tipo de música que está permitida o prohibida durante estos días, es que el Shuljan ‘aruj, cuando menciona las costumbres y las restricciones de estas tres semanas, y en particular las restricciones una vez que el mes de Ab comienza, no indica nada explícito acerca de escuchar o tocar música.

Cada individuo debe seguir las costumbres de su comunidad y de su familia.

SHABBAT SHALOM




BEN HAMETSARIM: Música durante las tres semanas (1ra Parte)

Como ya lo hemos explicado, durante las tres semanas entre el 17 de Tamuz y el 9 de Ab mantenemos ciertas costumbres de duelo. No celebramos bodas, no recitamos Shehejeyanu, algunos no se afeitan durante las tres semanas, etc.

¿Qué pasa con tocar música o escuchar música durante estas tres semanas? La respuesta no es un simple “sí” o “no”, y en última instancia, dependerá de la tradición de cada comunidad.

En las siguientes líneas vamos a explicar los diferentes puntos de vista sobre la música y el duelo en estas tres semanas y más allá.

En las fuentes judías, la música es una de las más altas expresiones de felicidad. Cuando el pueblo de Israel cruzó el Mar Rojo y se dieron cuenta que finalmente estaban libres de sus amos egipcios, el pueblo, liderado por Miriam, la hermana de Moshe Rabbenu, comenzó a cantar y tocar instrumentos musicales expresando así la alegría y la felicidad de ser libres. También se tocaba música en los casamientos y en muchas otras ocasiones festivas y alegres, desde tiempos talmúdicos o anteriormente.

La tradición judía también se refiere a la música en tiempos de duelo. Una persona que está de luto por su padre o por su madre no puede tocar o escuchar música, o asistir a una celebración donde se escuche música, por todo un año. Una persona de duelo podría asistir, por ejemplo, a la celebración religiosa de un Bar Mtsvá, pero no se le permite participar en la fiesta del Bar Mitsva si se tocará música allí.

Con todos estos elementos en mano debemos preguntarnos: ya que la música es una, o la mayor, expresión de felicidad, y la música se evita en tiempos de luto, ¿Se nos permite tocar o escuchar música durante estas tres semanas?

Hay varias opiniones sobre el tema, y como hemos dicho, depende en última instancia de las tradición de cada comunidad. De todas formas, vamos a explorar los puntos de vista de dos rabinos contemporáneos. Hoy vamos a ver la opinión del Rab Eliezer Melamed y mañana, BH la opinon del rabino Obadia Yosef z “l.

El rabino Eliezer Melamed (Peniné Halajá, Zemanim, 141-146) explica que no toda la música debe ser prohibida durante estos días.

En la opinión del rabino Melamed, la restricción original de los Jajamim (que en teoría debería aplicarse más allá de estas tres semanas, como lo veremos BH mañana) de no escuchar música, como parte de nuestro duelo por el Bet haMiqdash, se refiere a música festiva, música en un ambiente de celebración, música que invita a bailar (bodas, Bar Mitzva, etc.), o un concierto en vivo.

También explica que no toda la música es música “celebratoria”. La música clásica o la música inspiracional o música de fondo en un centro comercial, no está relacionada con “celebración” o “felicidad”.  Lo mismo podría decirse de tomar  clases de música, escuchare el himno nacional, etc.

El rab Melamed explica que además de la música no celebratoria también hay música melancólica. El Talmud relata que en el antiguo Israel la música triste o melancólica se tocaba en los funerales con una flauta que inspiraba los corazones de los dolientes a entrar en un ánimo de tristeza (Shabbat 151a).

En base a la distinción de estos  tipos de música, el rab Melamed dice que: 1. Uno debe evitar escuchar música festiva o celebratoria  durante las tres semanas. 2. Hasta principios del mes de Ab, uno podría escuchar música inspiracional o no celebratoria  3. Una vez que comienza el mes de Ab y hasta el 9 de Ab, sólo se permitiría escuchar música judía melancólica.

 

(Continuará…)



SHEBA BERAJOT: Los siete días de celebración

Es un gran Mitsvá alegrar al novio y a la novia (לשמח חתן וכלה). Esta Mitsvá es cumplida cuando estamos presentes en su boda y bailamos con ellos o frente a ellos o cuando los elogiamos y felicitamos.
Esta Mitsvá se cumple durante el día de la boda y también durante los siete días siguientes a la boda, conocidos en hebreo como shib’at yemé hamishté.
A continuación presentamos algunos ejemplos de las leyes y costumbres de estos siete días. :
1. La novia y el novio deben evitar trabajar durante la semana después de su boda. Esta no es la misma prohibición que existe de trabajar en Shabbat o en días festivos (Yom Tob). Más bien, la pareja debe evitar las actividades para evitar distraerse de su regocijo. Sin embargo, hay algunas excepciones en las que se permite a la pareja, o a uno de ellos, llevar a cabo determinadas tareas incluso durante los siete días de celebración. Por ejemplo, un negocio que sólo se puede realizar durante un tiempo limitado, o que si no se realiza acarreará pérdidas (דבר האבד), un servicio público, obras comunitarias, etc.
2. Durante estos días la novia y el novio deben usar ropa de fiesta y celebrar con comidas festivas. Es una costumbre muy antigua que los familiares y amigos de los novios preparan las comidas para la pareja. Y en los tiempos del Talmud, las familias y amigos de los novios venían (con la comida) a celebrar en la casa de la nueva pareja (bet jatanim) durante estos siete días.
3. Durante esta semana, la pareja no está obligada formalmente a realizar de cada comida una celebración, sino que se les permite también comer comidas normales donde sólo ellos participan. Sin embargo, cuando la pareja asiste a, o celebra una comida festiva en su honor que satisface ciertas condiciones (como explicaremos más adelante), entonces se deben recitar los Sheba’ Berajot, las siete bendiciones para alegrar y bendecir a la novia y el novio, al final de Bircat Hamazón (la oración que se recita después de una comida con pan).
4. Las siete bendiciones se recitan sólo si se cumplen las siguientes condiciones:
a. Deben haber diez varones adultos presentes (el novio se cuenta como uno de ellos).
b. La comida festiva tiene que tener lugar en la residencia de la nueva pareja  (bet jatanim).
c. Debe haber al menos dos nuevos invitados (panim jadashot), que no participaron en la boda o de un sheba’ berajot.
Si no se cumple una de estas 3 condiciones, entonces si por lo menos tres hombres adultos participan de la comida festiva, se recitará bore peri hagefen y la barajá asher bará.
En muchas comunidades Sefaradies de la diáspora, las siete Berajot  se recitan aun cuando la comida se haga fuera de la casa de los novios (se debe consultar sobre este tema al rabino de la comunidad). Las otras dos condiciones, nuevos invitados y minyan, son idénticas para todas las comunidades Sefaradim.
La costumbre Ashkenazi también permite recitar los sheba berajot incluso cuando la comida no tiene lugar en la residencia de los novios y alcanza con que haya un sólo nuevo invitado (Rab Knohl), no dos.
5. Cuando se recitan las Sheba Berajot, la costumbre es tener dos copas de vino: sobre la primera copa se recitará el Birkat Hamazón y al final de las Sheba Berajot , la misma persona que recitó el Birkat hamazon dirá sobre esta copa “boré perí hagefen”. Sobre la segunda copa de vino, se dicen las otras seis Berajot. Al final, el vino de las dos copas se debe mezclar y se le da de probar de este vino a la novia y al novio. Cuando solamente se recita la berakha asher bará , la costumbre es decir primero boré perí hagefen y luego asher bará.



TEHILIM # 12: La mentira como profesión

1. Lamenatseah ‘al haSheminit, salmo de David.
Como casi todos los salmos, éste también ha sido compuesto por David haMelej, quien sufrió y presenció personalmente el inmenso daño que las personas sin escrúpulos pueden causar con sus palabras. David fue víctima de engaños y mentiras en su ejercito, en su corte y hasta en su propia familia.
2. Sálvanos Hashem, pues los hombres de bien han desaparecido, la rectitud se ha desvanecido entre los hombres.
David se pregunta, ¿Qué puede hacer un justo, el hombre de bien, cuando vive en una sociedad en la cual todos mienten y engañan? El hombre íntegro no tolera la mentira, su palabra es sagrada. Pero  ¿Qué le queda por hacer cuando la falsedad se ha instalado para quedarse y donde todos a su alrededor triunfan gracias a sus engaños y estafas? David haMelej teme que ya no queden hombres de bien. Teme que hasta las personas íntegras se hayan adaptado a la “nueva normalidad”, a la falsedad, no ya para triunfar, sino para sobrevivir.
3. Los hombres, unos a otros, sólo dicen vanidades, todos hablan el idioma del engaño, como si tuvieran dos corazones.
Los hipocritas tienen un corazón doble: por una lado (con un corazón) odian a una persona, pero por el otro lado (con el otro corazón) simulan amar a esa misma persona. Para engañarlo y eventualmente obtener algún beneficio personal. O en el caso de los enemigos del rey David, alababan al rey en su presencia, para ganarse su confianza y así cuando se presente la oportunidad, traicionar y matar a David para heredar su trono.
Pienso también en la relevancia de este Mizmor para nuestra sociedad contemporánea. En tantos hombres que viven del engaño y que se han convertido en estafadores profesionales. Pienso en las maniobras inmorales pero “legales”; en la letra chica  de los contratos; en las promesas que se hacen sabiendo que no se van a cumplir; en el periodismo que se vende al mejor postor; en las cortinas de humo que fabrican los conspiradores; en la política corrupta, etc. El engaño es endémico. Pareciera que la sociedad humana ha construido un modelo diseñado para que caigan los ingenuos y triunfen los estafadores.
4. HaShem partirá los labios de falsedad, y la lengua que practica la arrogancia. 5. [HaShem castigará a] esos hombres que dicen: “nuestra lengua nos hará poderosos, mientras podamos hablar con nuestros labios, quien nos podrá vencer”?
De acuerdo al rey David, la única esperanza de las víctimas de lamentira “legal” es la intervención Divina. Esperar que Él haga la justicia que los hombres de bien no pueden alcanzar. Que de alguna manera, D-s exponga las mentiras de los estafadores, destruyendo su herramienta de trabajo: su mal usada elocuencia.
6. “Desde el abuso a los pobres, desde el grito desesperado de los abusados, Yo Habré de surgir”, dirá HaShem, “venceré [a los estafadores] y los hare desaparecer”.
David le pide a HaShem que Él se encargue de castigar a los  que usan sus labios para embaucar y sus lenguas para hacer caer al hombre crédulo. La decadencia humana a veces sólo puede ser corregida por la intervención divina. Para David haMelej, la justicia de HaShem surgirá desde lo mas profundo, desde el dolor de los estafados. Desde el clamor de los abusados.
7. Las palabras de HaShem son puras, refinadas como la plata que ha sido pulida siete veces. 8. Tu HaShem protegerás [a los justos de los malvados], cuidarás [a los hombres de bien] para siempre. 9. Los oprimidos subirán [=surgirán desde los profundo], y los malvados estarán condenados a dar vueltas, [como perdidos, sin saber donde ir].
D-s ha prometido justicia. Y protección a los oprimidos. Y a diferencia de los hombres, Su palabra, Sus promesas, siempre se cumplen. En esta vida o quizás después.  Pero Él hará justicia.  Porque Él conoce la duplicidad del embaucador. Y no tolera la impunidad de los malvados.



Diferencias entre Sefaradim y Ashkenazim

Aunque los elementos básicos de la boda son exactamente los mismos para ambas tradiciones, hay algunas costumbres que difieren de una comunidad a otra, e incluso de una familia en familia en cuanto a la ceremonia de casamiento. En las siguientes líneas voy a presentar muy brevemente algunos ejemplos de costumbres que varían entre la tradición Sefaradí y la tradición Ashkenazí.

AYUNAR ANTES DE LA BODA

En muchas comunidades Ashkenazies la costumbre es que el novio ayuna el día de su boda.  Este ayuno es parte del proceso de Teshubá que el novio y la novia realizan, ya que de acuerdo a la Gemará en Yebamot 63b y en el Talmud Yerushalamí Bikurim 3:3,  a los novios se les perdonan todas sus transgresiones (cuando hacen Teshubá).  La costumbre entre los Sefaradim, particularmente de acuerdo al Rab Obadia Yosef, es que los novios no deben ayunar ese día, ya que entre otros motivos, para el novio el día de la boda es como su Yom Tob, es decir un día festivo, y la Teshubá debe ser llevada a cabo de otra manera, por ejemplo, rezando y estudiando con más intensidad durante ese día.

SHABBAT JATAN

La tradición Ashkenazí es celebrar el Shabbat Jatán, es decir, el Shabbat en el que se invita al novio a subir a la Tora (Aliya) antesde la boda. Este Shabbat es conocido entre los Ashkenazim como el “Oifruf” (o Aufruf), que significa en idish “llamar” (=llamar al Jatán a la Torá). En las comunidades Sefaradíes el Shabbat Jatán o el Shabbat del novio tiene lugar el Shabbat después de la boda. Es también costumbre entre algunos Sefaradim que el novio sea llamado a la Torá el día de su boda, si se casa un lunes o un jueves.

BEDEKEN

En la tradición Ashkenazi, inmediatamente antes de la ceremonia de la boda, el novio acompañado de sus padres, amigos, y rabinos cubre el rostro de la novia con un velo, en medio del cantos alegres. El velado de la novia recuerda al evento en el que Ya’aqob Abinu tomó a Leah como su primera esposa, creyendo que era Rajel. La novia lleva el velo hasta la conclusión de la ceremonia de la Jupá.  En las comunidades Sefaradíes la novia ingresa a la Jupá con su velo, pero el velo es removido en el momento de los qiddushim, cuando el novio le entrega el anillo a la novia y al consagra como su esposa, ya que los testigos deben reconocer a la novia.

BAJO LAS ESTRELLAS

En muchas comunidades Ashkenazíes la costumbre es casarse bajo las estrellas, es decir que cuando el clima lo permite, la Jupá se lleva a cabo al aire libre y por la noche. En las comunidades Sefardíes no hay tal costumbre y las bodas se celebran al aire libre o en un salon cubierto, indistintamente. De acuerdo a la costumbre Sefaradí (minhag Yerushalayim) la boda se debe celebrar, preferentemente,  durante el día, antes de la puesta del sol.

CAMINAR ALREDEDOR DEL NOVIO

En la mayoría de las comunidades Ashkenazim, cuando la novia entra a la Jupá da vuelta siete veces alrededor del novio. Según fuentes cabalísticas, los siete rondas representan los siete días de la Creación: “Cada matrimonio es una recreación del proceso creativo, por eso ella da vueltas alrededor del novio para indicar que estos siete ciclos se repiten ahora”. Los judíos Sefaradim no practican esta costumbre.

EL JEDER YIJUD

En la tradición Ashkenazí, inmediatamente después de la boda, el novio y la novia se recluyen en un jeder yijud, una habitación cerrada donde permanecen juntos y solos por unos minutos. La mayoría de los rabinos Sefaradíes, y en particular el rabino Obadiá Yosef, rechazan esta costumbre. En la tradición Sefaradí la reclusión del novio y la novia tiene lugar no después de la ceremonia de la Jupá sino después de que termina la fiesta del casamiento, cuando el novio y la novia se retiran a su habitación privada.




¿Quiénes pueden ser testigos de la Ketubá?

Como hemos explicado ayer (ver  aquí) la ley judía requiere la presencia de dos testigos adultos hombres en una ceremonia de casamiento. No cualquier hombre es competente para actuar como testigo.

Algunos ejemplos:

La ley Bíblica descalifica el testimonio de un familiar. Esto se aprende del versículo de Deuteronomio 24:16 que describe la pena capital “Los padres no han de ser sentenciados por sus hijos …. ni los hijos condenados por sus padres”. La ley judía explica que de la misma manera que los familiares no son competentes para declarar en un caso criminal, tampoco son  competentes para declarar en cualquier otro caso: civil, comercial, etc. Ahora bien, una vez que sabemos que los familiares son descalificados como testigos, debemos precisar cuál es el grado y la naturaleza del parentesco que descalifica a una persona para ser testigo en una ceremonia de casamiento. Por ejemplo: es un primo segundo o tercero considerado un pariente cercano? Es un cuñado considerado un pariente cercano?  La ley que explica qué familiares están calificados  o descalificados como testigos es muy compleja y se puede encontrar en el Shulján ‘Aruj, Joshen Mishpat, capítulo 33.

Aquí presentamos tres ejemplos:

1. La Mishná en Sanedrín 3:4 menciona como testigos descalificados a los siguientes familiares: padres, hermanos, tíos, suegros, y cuñados. Esta exclusión se extiende a sobrinos, primos y a sus esposos.

2. Una regla muy importante conocida como ishto kegufo, lit. “Su esposa, como sí mismo” indica que el marido de un familiar cercano está descalificado. Por ejemplo: el esposo de la hermana o de la prima de la novia no podría actuar como testigo, a pesar de que no existen vínculos de sangre entre ellos.

3. Los testigos que son familiares entre sí, son incompetentes para dar testimonio juntos, incluso cuando no están emparentados con la novia o con el novio.

Aparte de los familiares, la ley judía también descalifica a un menor para actuar como testigo, hasta que llegue a la edad de 13 años. En algunos otros casos, para testificar sobre la compra o venta de bienes raíces por ejemplo, la edad mínima requerida por la ley judía es de 20 años (MT, Edut 9: 6).

También hay cuestiones de carácter que pueden descalificar a un testigo. Los impíos (resha’im) son incompetentes para actuar como testigos. Esto incluye: delincuentes, estafadores, personas que han cometido delitos, ladrones, usureros, estafadores; los jugadores y los apostadores. También los holgazanes, es decir, personas que deliberadamente dejan de trabajar o estudiar, ya que son sospechosos de pasar su tiempo libre en actividades delictivas (ver más detalles en el Shulján ‘Aruj Joshen Mishpat Capítulo 34).

Un hombre que no tiene conocimientos básicos de la Tora (la Biblia) o de la Mishna, o de las normas básicas de conducta civilizada (derej erets), se presume que es ocioso y que su vida es reprochable y por lo tanto se lo considera incompetente como testigo. Esta presunción, sin embargo, es refutable si hay evidencia de que, a pesar de la ignorancia de este hombre, su conducta es intachable.

Una persona llamada a declarar junto con otra persona, que él sabe que es incompetente como testigo, debe negarse a testificar, ya que la incompetencia de un testigo invalida el testimonio de todo el grupo de testigos.

Por todo esto, en una ceremonia de matrimonio el rabino seleccionará muy cuidadosamente a los dos testigos e indicará al novio asignarlos “excluyendo a todos los demás testigos potenciales”, es decir, a todas las otras personas presentes en la ceremonia que podrían ser descalificados como testigos.




Los testigos de la Ketuba y del casamiento

Después de que la Ketubá se lee,  es firmada por  dos testigos. El papel de los testigos es, obviamente, testificar el estado civil de la pareja, cuando fuera necesario. En este sentido el requisito de la presencia de los testigos en una boda judía es similar a la exigencia de testigos en otros eventos legales, religiosos o seculares. La mayoría de los estados en los Estados Unidos, por ejemplo, requieren la presencia de dos testigos en un matrimonio civil (aunque en algunos estados, como California, se puede tener una boda “privada” sin testigos).

En la ley judía los testigos juegan otro papel muy importante. Los testigos, de hecho, validan el matrimonio. Técnicamente hablando, la presencia del rabino no es un requisito sin-a-qua-non para la realización de un matrimonio judío como lo es la presencia de un Ministro religioso para otras religiones, o como es la presencia de un juez para la validez de un matrimonio civil. En teoría, todo lo que se necesita para que una pareja judía se considere casada es la presencia de dos testigos durante los momentos claves de la ceremonia (ver más adelante). Los testigos actúan como notarios que validan y dan un estado público (en oposición a “privado”)  a la ceremonia del casamiento . Sin la presencia de dos testigos, una ceremonia de matrimonio judía no es válida, aunque hubiera un Rabino presente.

La presencia de los testigos es necesaria dos veces durante la ceremonia:

(1) qiddushin: Cuando el novio le entrega a la novia el anillo, diciéndole: “He aquí que eres consagrada para mí, como mi esposa, por este anillo, de acuerdo a la Ley de Moisés y de Israel”.

(2) Ketubá: Cuando la Ketubá es aceptada por el novio, a través del qinyan. Los dos testigos también firman la Ketubá.

Aunque halajicamente no es necesario , en muchas comunidades es costumbre que quienes actúan como testigos en el acto de qiddushin sean también los testigos del qinyán y firmen la  Ketubá.

De acuerdo a lo que explicamos anteriormente, que los testigos son los que validan la ceremonia de matrimonio, el lector entenderá que una de las responsabilidad más importantes del Rabino que preside la ceremonia de casamiento, quizás la más crítica,  es la cuidadosa elección de los testigos. Ya que si uno de los testigos no es apto para actuar como tal, el matrimonio no es válido.

A continuación veremos algunas reglas que se relacionan con la asignación de los testigos

a. ¿Cuántos testigos hacen falta? En la ceremonia de la boda se necesitan dos testigos. Esta es la regla general no sólo en el caso de un matrimonio sino también para casi todos los actos legales (hay muy pocas excepciones en las cuales el testimonio de un solo testigo es suficiente, por ejemplo, aguná).  El rabino que preside la ceremonia está a cargo de asignar a los testigos y generalmente le pedirá al novio que reasigne a esos testigos “con exclusión de cualquier otro testigo.” Esto es necesario porque si alguien por su cuenta llegara a actuar como testigo ocular y no fuera apto para ser un testigo (por ejemplo, un familiar de la novia o el novio) todo el testimonio, y el casamiento mismo, quedaría invalidado. Por eso es que el novio tiene que asignar a los testigos, generalmente diciendo, ate tihyiu ‘edai (Ustedes serán los testigos de mi matrimonio), excluyendo explícitamente a cualquier otra persona a funcionar como un testigo adicional.