RESUMEN de VAERA

EL PUEBLO ELEGIDO
La Parashá de esta semana comienza con la respuesta de Dios a Moshé luego que Moshé se quejara ante Dios porque el Faraón rechazó su pedido de liberar a los hebreos y encima dificultó más su trabajo. Dios le dice a Moshé que Él se reveló a los patriarcas y estableció con ellos un pacto para darles la tierra de Canaán. Y ahora ha escuchado los clamores de sus descendientes, los liberará de Egipto, los elegirá como Su pueblo y los traerá a la Tierra Prometida. Moshé transmite el mensaje a los judíos, pero la esclavitud era tan dura que les impidió aceptar las palabras de Moshé. Dios le dice a Moshé que instruya a Faraón para que deje salir a los israelitas de su tierra. Moshé le pregunta a Dios: «Si los mismos hijos de Israel no me escucharon, ¿cómo me va a escuchar el Faraón?”. La Torá hace una breve pausa y describe el linaje de Moshé y Aharón, enumerando sus árboles genealógicos.

LA INTRANSIGENCIA DEL FARAON
Dios le ordena a Moshé que hable con el Faraón, y le anuncia que Aharón será su portavoz. Dios le reitera a Moshé que Él endurecerá el corazón del Faraón y el monarca egipcio se negará a liberar a los judíos. Pero Dios «multiplicará Sus milagros» en Egipto hasta que reconozcan que Él es el verdadero Dios. Moshé y Aarón se presentan ante el Faraón. Aharón arroja su bastón al suelo y se convierte en una serpiente. Cuando los magos del Faraón hacen lo mismo con sus varas, la vara de Aharón se traga sus varas. El Faraón, que pensó que era un truco de magia, no se impresiona.
Y ahora entonces comienzan las plagas.

PRIMERA PLAGA
Aharon golpea el rio Nilo con su bastón y las aguas se convierten en sangre.

SEGUNDA PLAGA
Aharon estira su bastón sobre el Nilo y hace surgir una invasión de ranas que cubren todo el territorio, las casas de los egipcios y hasta el palacio del Faraón. El monarca egipcio llama a Moshé y le suplica que elimine la plaga, prometiendo que después liberará a los israelitas. Moshé ora a Dios, y las ranas mueren. Pero el Faraón no cumple su promesa.

TERCERA PLAGA
Aharón golpea la tierra con su vara y se produce una plaga de piojos que atacan a los egipcios y a sus animales. Los magos de Faraón reconocen que esto no es magia, sino intervención Divina.

CUARTA PLAGA:
Dios envía a Moshé a advertir al Faraón que su tierra se infestará de todo tipo de insectos y que solo la tierra de Goshen, donde vivían los hebreos, se salvará de esta plaga. Los insectos descienden sobre Egipto y destruyen todo lo que encuentran, pero no afectan la tierra de Goshen. El Faraón llama a Moshé y le ofrece permitir a los israelitas la libertad de servir a Dios, pero sin salir de los límites territoriales de Egipto. Moshé rechaza esta oferta. El Faraón ofrece entonces liberar a los esclavos judíos si la plaga llega a su fin. Moshé ora a Dios, la plaga termina, pero el Faraón vuelve sobre sus pasos y no cumple su promesa.

QUINTA PLAGA
El ganado de los egipcios muere por una epidemia. Pero los animales de los judíos no se ven afectados.

SEXTA PLAGA
Moshé y Aharón toman un puñado de cenizas y la arrojan al cielo. Estas cenizas descienden sobre todo Egipto e infectan a todos sus habitantes con dolorosas afecciones en la piel (sarpullidos, o llagas o una insoportable reacción alérgica). Moshé le transmite al Faraón un mensaje: así como Dios acabó con todo el ganado egipcio, también pudo haber acabado con el Faraón y con todo su pueblo, pero lo ha dejado sobrevivir para mostrarle Su poder y para que se reconozca Su nombre en toda la tierra.




Aharon Mendel HaCohen (1866-1927), el rabino Ashkenazí de El Cairo, Egipto

¿NACION O RELIGION?

Una de las historias más fascinantes, pero no muy conocidas, de principios de siglo XX es la del intento de recrear el Sanhedrín, esto es el Tribunal Rabínico Superior judío. Para comprender lo que significa el Sanhedrín hay que sacarse de la cabeza la idea de que el judaísmo es una religión, como el cristianismo por ejemplo, y asumir que los judíos somos una nación. Y como nación tenemos una tierra, Israel; un lenguaje en común, el idioma hebreo; una larga historia nacional y una constitución: la Torá. Lo que dificulta comprender la verdadera naturaleza de la “nación de Israel” es que por casi 20 siglos vivimos y sobrevivimos en la diáspora y nos seguimos guiando por nuestra “Constitución”. Esto nunca ocurrió con ningún otro pueblo del mundo, y por eso es difícil comprender y absorber el excepcionalismo del pueblo judío, y nos sentimos mentalmente más cómodos llamándonos religión.

CORTE SUPREMA

Milagrosamente, luego de casi 2.000 años de diáspora finalmente regresamos a nuestra tierra, Israel. Y si bien estamos muchos mejor que casi en cualquier otro momento de nuestra historia, uno de los problemas técnicos que aún sufrimos como pueblo es que al no haber tenido nuestra tierra no tuvimos nuestro Poder Judicial. Y así algunos detalles de la ley judía o Halajá fueron aplicados de diferentes maneras en las diferentes comunidades judías del mundo.Estas diferencias, que existen en cualquier país con sus leyes y constitución, suelen ser resueltas por el veredicto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que es la última autoridad para determinar la ley. Pero al no tener una Corte Suprema o Sanhedrin estas discrepancias no desaparecieron y crearon, por ejemplo, las diferencias ante Sefaradim y Ashkenazim.

DE RUSIA A EL CAIRO

Revivir la Corte Suprema de Justicia, una institución “nacional”, obviamente solo se puede realizar en Israel. Y a principios del siglo XX, cuando los judíos nos estábamos estableciendo en el Yishub “la nueva colonia judía en la Israel Otomana”, un grupo de rabinos muy prominente decidió que era tiempo de renovar el Sanhedrín. El rabino que encabezó este esfuerzo fue Aharón Mendel haCohén, un rabino Ashkenazí nacido en Tiberia, Israel, en 1866. En 1896 el Rab Aharón fue invitado a ser rabino de una congregación muy especial y única: la comunidad Ashkenazí de El Cairo, Egipto. Esta comunidad estaba formada por judíos que habían escapado de los progroms en Rusia y otros lugares de Europa a partir de 1880. Es de destacar que en los años 1920’s había en El Cairo una estación de radio y un teatro comunitario en Yiddish. El rab Aharón estuvo al frente de esa comunidad por unos 30 años y la hizo crecer y florecer. Una de las claves de su éxito fue su familiaridad con la comunidad judía Sefaradí de Tiberia, y la excelente relación que mantenía con los rabinos principales de las comunidades Sefaradies de Egipto: el rab Refael Aharon Ben Shimon de El Cairo y el Rab Eliyahu Bejor Hazan de Alejandría. Además, mantenía estrechos vínculos con dos rabinos muy importantes en Israel de fines del siglo XIX: el rab Abraham HaCohen Kook y el rab Benzión Cuenca.

EL PROYECTO DEL SIGLO

El rab Aharón escribió muchos libros y reguló las costumbres de la comunidad Ashkenazí del Cairo. Pero su obra mas famosa fue “SEMIJAT JAJAMIM” (“La Ordenación rabínica”) , donde formula su proyecto de ordenar oficialmente a 71 rabinos para que se cree en Israel el nuevo Sanhedrín (también conocido como Bet haDin haGadol ShebiYrushalayim). Para lograr esto el Rab Aharón tendrían que reunir a la mayoría de los rabinos, especialmente en Europa, y establecer un Consejo rabínico internacional al que llamaría “La Gran Keneset» (en hebreo: keneset haguedolá) y contar con su apoyo para elegir a los representantes del Sanhedrín. En 1903 el rab Aharón junto y el rab Eliyahu Hazan organizaron un congreso especial en Cracovia, Polonia. Los gastos fueron pagados por la afluente comunidad de Alejandría y particularmente por el mecenas judíos de esa comunidad, el Barón Jacques de Menashé (ver aquí).

RENOVACION DE LA SEMIJA

La idea del rab Aharón era revivir el proyecto del rab Yaakob Berab (1474-1546). Ordenar oficialmente a un grupo de rabinos y que ellos puedan ordenar a otros hasta llegar a formar un Sanhedrín. Esta idea comenzó cuando los judíos expulsados de España empezaron a asentarse en la ciudad de Safed (Tsefat) alrededor de 1530. Si bien este proyecto no fue ejecutado hasta al final, entre otras cosas por conflictos internos, de este proyecto nació por ejemplo el Shulján Aruj, escrito por Ribbí Yosef Caro (14880-1575), el alumno principal del rab Berab, y fue aceptado  por todo el pueblo judío (o sea: “nacionalmente”) porque el rab Caro fue uno de los primeros rabinos ordenados con esta nueva Semijá.

MISION NO CUMPLIDA

Y si bien la idea del Rab Aharón contaba con el apoyo de más de 500 rabinos de la Diáspora, Ashkenazim y Sefaradim, lamentablemente y principalmente debido a los grandes conflictos que sufrían las comunidades judías del mundo en los años previos a la primera guerra mundial, este proyecto tampoco tuvo éxito hasta el final. Pero la idea en sí no desapareció, ya que hubo otros intentos de renovar el Sanhedrín en 1950 e incluso en el 2002 y en el 2004 y no me sorprendería que estos esfuerzos de unificación se repitan. Es más, creo que es una asignatura pendiente, y una condición sine qua non para la llegada del Mashiaj.

ZIONISMO DE VERDAD

El rab Aharón haCohen también contribuyó al fortalecimiento del joven Yishub en Israel en los difíciles primeros años del siglo XX. Alentó a un grupo de mecenas judíos para que comprasen tierras en Jerusalem. Esas tierras son hoy barrios residenciales muy prestigiosos como Bet Hakerem y Bayit VaGan.  El Rab Aharón falleció y fue enterrado en Haifa, en 1927.

 

Para descargar el fascinante libro סמיכת חכמים que describe el proyecto del Rab haCohen ver aquí.

Lista de los Rabinos que de Israel que encabezaron el proyecto del nuevo Sanhedrin en 1903.

בארץ ישראל
רבי יעקב דוד רידב»ז, בעיה»ק צפת
רבי אברהם יצחק הכהן קוק, אב»ד עיה»ק יפו
רבי חיים מ[שה] אלישר, ראשון לציון
שלושה אב»ד התימנים בירושלים
רבי בן ציון מ[איר חי] עוזיאל, חכם-באשי יפו
רבי יונתן בנימין הורוויץ, רב דכולל אמשטרדם בירושלים
רבי בן ציון אברהם קואינקה, מו»ל המאסף בירושלים
רבי ברוך מארקוס, רב דעיה»ק חיפה
רבי יעקב משה טולידאנו, איש טבריא

בחוץ לארץ

רבי רפאל אהרן ן’ שמעון, חכם-באשי קיירה
רבי יעקב מאיר, חכם-באשי סאלוניק
רבי חזקיה שבתי, חכם-באשי ארם צובה
רבי יעקב דאנון, חכם-באשי דמשק
רבי אליהו אבולעפייא, אב»ד איזמיר
רבי נסים דאנון, חכם-באשי איזמירנה
רבי יעקב יוסף הכהן, אב»ד בירוט
רבי חיים משה ן’ נאים, ראש אב»ד גיבראלטיר

Para la lista completa de rabanim ver aquí:




VAERA: El milagroso rechazo del cese al fuego

(Escrito en julio de 2014)
Me gustaría referirme a la Parashat Vaera, la segunda Parasha del libro de Shemot, y a su personaje principal, el Faraón.

Moshé primero le ofrece al Faraón una solución pacífica y civilizada: «Deja libre a mi pueblo. No queremos venganza por 210 años de esclavitud, ni queremos  que usted o su gente sufra. Solo queremos ser libres y servir a nuestro Dios». Pero el Faraón se negó a liberar a los esclavos hebreos.  Moshé aclaró que él hablaba en nombre del Dios de los hebreos, que considera al pueblo de Israel como Su hijo, y que si el Faraón no dejaba que Sus hijos  fueran liberados, Egipto sufriría las consecuencias. El Faraón se negó otra vez. Entonces HaShem envió la primera plaga: sangre. Pero el vanidoso Faraón no se dejó intimidar «Un gran truco de magia», razonó, y continuó con su negativa. Las ranas invadieron Egipto y entonces el Faraón pensó «Bueno, esto podría no ser un truco de magia, pero tal vez se trate de una coincidencia cósmica». Entonces Egipto se llenó de piojos (kinim) y luego de insectos (‘arob). El Faraón pidió un «alto al fuego humanitario». Le pidió a Moshé que removiera esa plaga y le prometió que les permitiría salir en libertad.   Sin embargo, después que la plaga desapareció el Faraón se negó nuevamente a dejarlos salir. Incluso después de la quinta plaga (deber, enfermedades del ganado) el Faraón continuó con su negativa.

Ahora, el Faraón estaba viendo el colapso de la economía egipcia y también las primeras víctimas de la batalla. Sin duda muchos civiles egipcios habían muerto a causa de la obstinada  actitud del Faraón y su negativa a detener las hostilidades. Pero el Faraón nunca dirigió el dedo a sí mismo. Nunca se hizo cargo de las consecuencias de sus decisiones.

El Faraón se empezó a dar cuenta de algo más. Ahora entendió que quizás él  había calculado mal el poder de Aquel que estaba luchando por los Hebreos . Bajó sus «demandas» un poco, pero básicamente no se movió de su posición original y persistió en su rechazo .

En la octava plaga (arbe, langostas), vemos las primeras fracturas en el cabinete del Faraón. Los oficiales del Faraón le rogaban que dejase ir a los israelitas y que detuviera el lanzamiento de cohetes.   Pero el Faraón  no estaba dispuesto a ceder.

La gran pregunta es, cómo es posible que una vez que el Faraón entendió que Las Fuerzas de Am Israel eran tan poderosas ,y especialmente, una vez que vio la destrucción de Egipto y la muerte de civiles, cómo puede ser que se negó a aceptar la propuesta de Moshe? No tiene lógica.

La Torá dice que HaShem «endureció  su corazón», es decir, Dios intervino en los pensamientos del Faraón, lo cual afectó su juicio objetivo. Maimónides explica que normalmente haShem no interviene en nuestro proceso de toma de decisiones. Él concedió a los seres humanos el libre albedrío y nos hace responsables de las decisiones que tomamos. Pero el caso del Faraón fue una excepción. El Faraón tuvo cinco oportunidades de dar marcha atrás, detener las hostilidades y dejar que los judíos se fueran. Pero como algunos dicen, el Faraón nunca perdió la oportunidad de perder una oportunidad. Y desde su total libre albedrío,  se negó. Después de la quinta negativa, Maimónides explica, HaShem le quitó al Faraón su libertad de elección.

Otros comentaristas ofrecen una interpretación diferente de por qué HaShem intervino e impidió que el Faraón se rindiera. Algunos dicen que HaShem quería que todo el mundo, y especialmente  los judíos supieran que HaShem siempre tiene una forma de salvar a su pueblo de las manos del enemigo. Incluso, interviniendo en sus pensamientos.

Esta mañana he leído en los periódicos israelíes que los prisioneros de Hamas, que Israel capturó en la batalla, confesaron el plan macabro de la organización terrorista. Hamas planeaba atacar a Israel en este próximo Rosh Hashaná, enviando cientos de terroristas a través de la red de  túneles del terror que tenían armada. Los terroristas hubieran entrado así en el territorio de Israel en Rosh Hashaná 5775 y Jas VeShalom hubieran asesinado a miles de judíos.  Los titulares del diario Israelí decían: «El descubrimiento de estos túneles evitó una tragedia de las proporciones de la Guerra de Yom Kipur» (en la que  2.800 soldados israelíes murieron y 9.000 fueron heridos)

Me pregunté a mí mismo ¿Qué hubiera pasado si hace dos semanas, cuando Israel ofreció a Hamas «silencio y paz» para Gaza si Hamas simplemente suspendía el lanzamiento de cohetes contra Israel, Hamas hubiera dicho que sí»? Respuesta:  todos esos túneles todavía estarían allí!  ¿Qué pasó? ¿Por qué Hamas rechazó un cese al fuego? ¿Calcularon mal la posible respuesta del Ejercito de Israel o su determinación de entrar a Gaza?

¿Qué hubiera pasado si los líderes de Hamas hubieran aceptado el alto el fuego ofrecido por Egipto,o la Unión Europea,o Kerry o la ONU? Si Hamas hubiera aceptado las repetidas ofertas de cesar las hostilidades, los túneles, por lo menos la mayoría de ellos, no habrían sido descubiertos por Israel. E Israel estaría expuesta a una amenaza existencial.

Pero increíblemente, y contra toda lógica militar o social, Hamas se negó. Una y otra vez fue Hamas quien dijo NO al cese al fuego.

Tal vez, porque la historia de la negativa del Faraón se repitió en la negativa de Hamas, y HaShem intervino en los pensamientos de nuestros enemigos, de nuevo, para frustrar los planes de aquellos que buscan destruirnos.

Shabbat Shalom

שיר המעלות לדוד לולי ה’שהיה לנו יאמר נא ישראל
לולי ה’שהיה לנו בקום עלינו אדם
אזי חיים בלעונו בחרות אפם בנו
אזי המים שטפונו נחלה עבר על נפשנו
אזי עבר על נפשנו המים הזידונים
ברוך ה’שלא נתננו טרף לשניהם
נפשנו כצפור נמלטה מפח יוקשים הפח נשבר ואנחנו נמלטנ
עזרנו בשם ה’עשה שמים וארץ
1. Canción de ascenso, [compuesta] por David, «¿Qué hubiera pasado si HaShem no hubiera estado de nuestra parte?» Que todo Israel proclame.
2. «¿Qué podría haber pasado si HaShem no hubiera estado de nuestra parte cuando esos hombres [= los enemigos de Israel] nos vienen a atacar?
3. ¡Nos hubieran tragado vivos, en su ardiente odio contra nosotros!
4. Como [torrentes de] agua nos hubieran cubierto; aguas que nos hubieran ahogado.
5. Esas aguas mortales de violencia, se habrían desbordado contra nuestras propias vidas.
6. Bendito es HaShem, que no dejó que nos destrozaran con sus dientes.
7. Escapamos, como un pájaro que escapa de la trampa del cazador. La trampa se rompió, y pudimos liberarnos.

8. Nuestra ayuda viene de HaShem, el Creador del cielo y la tierra.




SHEMOT: Resumen de la Parashá

Esta semana comenzamos un nuevo libro: Shemot, “Nombres” o Exodo.

EL NACIMIENTO DE MOSHE
La Torá comienza mencionando los nombres de los hijos de Jacob y contándonos que sus descendientes fueron muy prósperos, fructíferos y poderosos en Egipto. Pero cuando surgió una nueva nueva dinastía, el Faraón se propuso debilitar a los judíos y empobrecerlos. Primero imponiéndoles impuestos y encargándoles duros trabajos. Pero por más que los oprimía los judíos seguían multiplicándose y no perdían su poder. El faraón entonces ordena a las parteras matar a todos los niños hebreos recién nacidos. Estas. mujeres, sin embargo, desafiaron la orden del Faraón y dejaron vivir a los niños. El Faraón llamó a las parteras para castigarlas por no seguir sus órdenes. Las parteras respondieron que las mujeres hebreas se valían por sí mismas para dar a luz a sus bebés. Dios recompensa a las parteras por su valentía y su temor al Cielo. El faraón ordena entonces a todo su pueblo a tomar parte en la eliminación de los niños judíos arrojando al Nilo a todos los varones recién nacidos. Cuando nace Moshé (Moisés) su madre, que temía por su vida, lo pone en una canasta impermeable y deja la canasta flotando en el Nilo. La hija del Faraón, Batyá, se está por bañar en el Nilo cuando ve al niño. Lo toma y lo adopta como suyo. Miriam, la hermana de Moshe, que observa lo que está pasando ofrece traer una mujer hebrea para amamantar al niño. La hija del Faraón acepta la sugerencia, y así Yojebed, la madre de Moshé se encarga de criar a su propio hijo hasta que éste crece.

MOSHE SALE AL ENCUENTRO DE SUS HERMANOS
Moshé vive en el palacio del Faraón. Ya adulto, un día sale del palacio y percibe el sufrimiento de sus hermanos judíos. Ve a un egipcio golpeando a un hebreo. Moisés mata al egipcio y de alguna manera el Faraón se entera. Moshé se ve obligado a huir. Escapa a Midián y se queda allí por un tiempo. Allí se casa con Tsiporá, la hija de Yitró y tiene a sus dos hijos, Guershom y Eliezer.

DIOS RECUERDA SU PROMESA
En Egipto la situación de los esclavos judíos es cada vez peor. El pueblo clama a Dios y Dios toma en cuenta el pacto que había hecho con sus antepasados. Moshé está pastoreando los rebaños de Yitró en el desierto cuando llega a un monte. Allí ve un arbusto ardiendo, pero que no lo consumía el fuego. Cuando se acercó para entender lo qué pasaba, Dios le habla. Le dice que Él ha visto el sufrimiento de los israelitas y ha decidido liberarlos de los egipcios a través de él, de Moshé. Dios le da a Moshé instrucciones a Moshé. Debe reunir a los ancianos judíos e informarles que Dios los rescataría de Egipto y los llevaría de regreso a Israel. Luego Moshé debe hablarle al Faraón y pedirle que los deje salir para servir a Dios. Sin embargo, Dios le advierte a Moshé que el faraón no accederá a esta solicitud. Pero la redención habrá de llegar después de que Dios castigue a Egipto. Dios le presenta a Moshé tres milagrosas pruebas para que las realice ante los israelitas y le crean que Dios lo ha enviado. Moshé dice que él no es apto para esta difícil misión, debido a su impedimento para hablar coin elocuencia. Dios entonces asigna a su hermano Aharón para que sea su portavoz.

MOSHE SE DIRIGE A EGIPTO
Moshé toma a su esposa y a sus dos hijos y se dirige a Egipto. Dios especifica a Moshé que le debe decir al Faraón: “Israel es mi hijo primogénito. Deja libre a mi hijo para que me sirva. Y si te niegas a enviarlo, mataré a tu hijo primogénito”. Moshé se encuentra con Aarón, que había venido desde Egipto para recibirlo, y juntos llegan a Egipto. Reúnen a los ancianos y les presentan las pruebas de que Dios los había enviado.

MISION NO CUMPLIDA
Moshé y Aharón van al palacio del Faraón y le piden que deje salir a los judíos. El faraón se burla de ellos e instruye a sus capataces para que aumenten la carga del trabajo de los esclavos judíos. Los judíos no podían satisfacer las nuevas demandas del Faraón y como resultado son brutalmente golpeados. Moshé afligido y confundido se dirige a Dios: «¿Por qué has causado más sufrimiento a este pueblo? ¿Y para qué me has enviado? Por haberle hablado al Faraón en Tu nombre, el pueblo está sufriendo más….». Dios tranquiliza a Moshé y le responde que pronto vera lo que Él hará con el Faraón y que el monarca egipcio liberará a los judíos.




La Shoah, Pfizer, y la vacuna que salva millones de vidas en Israel

LA FAMILIA BOURLA
“Bourla” (también se escribe “Burla”) es el apellido de una famosa familia Sefaradí originaria de España. Luego de la expulsión en 1492 encontramos a esta familia en Salónica, Grecia,  y en Esmirna, Turquía. Con el tiempo, parte de la familia Bourla emigró a Erets Israel, donde vivieron durante siglos. Algunos ejemplos:
El rabino Israel Burla (fallecido en 1798) fue uno de los principales eruditos de Jerusalem en esos tiempos. Famoso por su misión en Europa para conseguir la ayuda de judíos europeos en beneficio de Jerusalem mediante la creación de un impuesto voluntario especial. Entre sus libros se encuentran “Mekor Yisrael”.  Su hijo fue el rabino Yehuda Burla, autor de Nachalat Yehudá. El hijo de Yehudá fue el célebre Yosef Nissim Burla (1828-1903) que participó en la construcción y se instaló en Mishkenot Shaannim, el primer barrio judío fuera de los muros de Jerusalem. Fue el autor de Leqet Yosef, una colección de Halajot ordenadas alfabéticamente; Va-Yeshev Yosef, Responsa Rabínica; Od Yosef Jai, Olat Shabat y otras. Yehoshua ben Bejor Burla (1852–1939), fue un encuadernador de oficio, y estaba a cargo de las tumbas de Rajel en Bet Lejem y de Shimon ha-Tsadiq en Jerusalem. Él fue el padre de uno de los escritores israelíes más famosos, Yehudá Burla (1886 – 1969), quien escribió sobre la historia y la cultura sefardí y especialmente sobre Yehudá Halevi. Yehudá Burla fue galardonado con el PRAS ISRAEl (Premio Israel), el premio más prestigioso otorgado por el Estado de Israel.
SALONIKA y AUSCHWITZ
Ayer mencioné que Salónica era probablemente la comunidad Sefaradí más grande a principios del siglo XX (ver aquí). Después del incendio de 1917, la población judía disminuyó. Muchos judíos abandonaron la ciudad y, afortunadamente, muchos de ellos emigraron a Israel. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial había aproximadamente 60.000 judíos en Salónica. Cuando los nazis llegaron a Salónica, se produjeron muchos acontecimientos trágicos: un posible acto de traición por parte de un miembro destacado de la comunidad (de cualquier manera, no es fácil juzgar lo que realmente sucedió en esos tiempos desde nuestra perspectiva posterior al Holocausto, así que mejor lo dejamos allí…). Los judíos de Salónica, prácticamente toda la comunidad, fueron deportados a los campos de concentración en marzo de 1943. La familia Bourla y todos sus hijos e hijas también abordaron los terribles vagones de ganado que llevaban a Auschwitz. El 95 por ciento de los judíos en Salónica, 54.000 judíos, fueron asesinados en Auschwitz-Birkenau, o murieron durante la terrible “Marcha de la Muerte” de enero a mayo de 1945 (ver más aquí). Un miembro de la familia Bourla sobrevivió el infierno. Se casó con una mujer sobreviviente del Holocausto, y en 1961 tuvieron un hijo, su único hijo, Israel Abraham Bourla, también conocido como Albert Bourla.
ALBERT BOURLA
Albert creció y se educó en Salónica. Recibió su doctorado en biotecnología reproductiva de la Escuela de Veterinaria de la Universidad Aristóteles de Salónica. A los 34 años abandonó Grecia. En 1993 se incorporó a Pfizer en EEUU. Ocupó muchos puestos importantes y en enero de 2016 se desempeñó como presidente del Innovative Health Group de la empresa. Al comenzar el 2020 Bourla comenzó a desempeñarse como CEO de Pfizer. En 2020, a la luz del brote global de COVID19, Bourla ordenó a los equipos de Pfizer que actuaran de manera agresiva para desarrollar una vacuna contra el coronavirus. En noviembre de 2020, la compañía Pfizer declaró que la vacuna que desarrollaron era efectiva en el 95% de los casos.
COVID19 y LA SHOAH
Simon Griver escribe en «Globes» (4 de enero de 2021): “No hay ningún misterio en cuanto a cómo Israel ya ha logrado vacunar a más de 1 millón de personas: en poco más de dos semanas, el 13,5% de la población, incluido el 52% de las personas mayores de 60 años estarán vacunados. Las  organizaciones israelíes de mantenimiento de la salud son eficientes, altamente digitalizadas y se han movilizado con enorme eficacia. Lo que no está claro es cómo Israel recibió tantas dosis de la vacuna Pfizer tan rápidamente… Israel había ordenado millones de dosis de la vacuna Moderna y AstraZeneca, pero no había ordenado ninguna dosis de la vacuna Pfizer.  El 18 de noviembre de 2020, Pfizer anunció que su vacuna tenía una efectividad del 95% contra Covid-19. Los altos funcionarios de salud de Israel se avergonzaron porque el país había apostado por el caballo  equivocado. Entonces, el primer ministro Benjamin Netanyahu habló de inmediato  con el CEO de Pfizer, Albert Bourla. Fue la primera de varias llamadas. Y en última instancia Israel recibió de cuatro a cinco millones de dosis de la mejor vacuna del mundo en existencia antes de finalizar el 2020: suficiente para vacunar y salvar la vida de al menos dos millones de personas”.
Es triste pensar cuántos millones de futuros y potenciales «Albert Bourla»s  se perdieron en la Shoah. Pero, por otro lado, es todo un milagro cómo los sobrevivientes del Holocausto se levantaron del polvo y de las cenizas, y por sí mismos o a través de  sus descendientes, salvan la vida de sus hermanos y hermanas en Erets Israel.




El Rab Yaakob Meir (1856-1939), primer Gran Rabino Sefaradí de Israel

El rab Ya’aqob Meir (su apellido original era “Mercado”) nació en Jerusalem en 1856. Era hijo de un comerciante muy exitoso y generoso, Caleb Mercado. Estudió con los rabinos Menajem Bejor Isaac y Aharon Azriel. Fue un eximio erudito talmúdico que hablaba perfecto el hebreo y otros cinco idiomas con fluidez. Mientras estudiaba se dedicó al activismo en beneficio de la incipiente comunidad judía de Palestina (Israel). En 1879, fue uno de los fundadores del Hospital Misgab Ladaj en Jerusalem.
 
KIBUTZ GALUYOT
En 1882 fue enviado como emisario a Bujara (Uzbekistán). Los judíos de Bujara, que no solían tener visitantes tan prestigiosos, lo recibieron con gran respeto. Y en su honor llamaron con su nombre a todos sus hijos que nacieron durante su estadía. El Rab los ayudó con la formulación de varias regulaciones religiosas y comunitarias y los animó a emigrar a Israel. Gracias a su estímulo, a partir de 1889 los judíos de Bujara comenzaron a emigrar en masa a Israel.

De 1888 a 1899 fue miembro de la corte Rabínica de Ya’aqob Shaul Elyashar, Gran Rabino de Jerusalem. En esta capacidad ayudó a establecer nuevos barrios, como Ezrat Yisrael, Yemin Moshe y el barrio de Bujara en Jerusalem (shejunat habujarim).
 
AJDUT ISRAEL
En esos tiempos las diferencias entre los judíos Sefaradíes y Ashkenazíes eran muy significativas, cultural e incluso religiosamente. Ambas comunidades querían tener sus propios Rabinos y no se ponían de acuerdo. El Rab Meir, consciente de la importancia de que los Yehudim nos mantengamos unidos, trabajó sin descanso para cerrar la brecha entre las dos comunidades. Uno de sus proyectos fue el establecimiento de la HITAJDUT, una organización de rabinos Sefaradíes “y” Ashquenazíes, algo sin precedentes hasta ese entonces. Una de las primeras cosas que hizo esta organización fue nombrar a Naftalí Hertz HaLevi, un rab Ashkenazi nacido en Białystok, Polonia, para que sirviera como el único rabino de la ciudad de Yafo, y fuera aceptado por Ashkenazim y Sefaradim.
 
LENGUAJE HEBREO
El rabino Meir también se destacó en su esfuerzo por revivir el idioma hebreo. El hebreo había dejado de ser una lengua hablada hacia 2000 años. El Rab Meir fundó la organización «Safá Berurá» junto con el Rab Jaim Hirchenson. Más tarde se unió a esta organización el famoso Eliezer Ben-Yehuda. Estos incansables voluntarios recorrían las escuelas y las Yeshivot del Yishub enseñando hebreo y fomentando su uso diario
 
POLÍTICA ISRAELÍ
Después del fallecimiento del rabino Elyashar, en 1906, el rabino Yaakov Meir era el candidato natural para ser el nuevo Rishon LeZion. Pero muchos líderes se opusieron a él y lo acusaron de ser “demasiado sionista” (una acusación que ciertamente lo enorgullecía). El Rab tampoco fue visto con buenos ojos por las autoridades Turcas-Otomanas, que gobernaron Palestina hasta 1917, y no estaban de acuerdo en la inmigración de tantos judíos a Israel.
 
SALÓNICA
En el verano de 1907, el rabino Meir fue invitado para ejercer como rabino principal en Salónica, Grecia. En esos tiempos esta era una de las comunidades Sefaradíes más grandes del mundo con cerca de 100.000 miembros. Salónica también se destacaba por ser la única ciudad con mayoría judía. El Rab permaneció en Salónica por 10 años. Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial hizo algo extraordinario: organizó un grupo de jóvenes judíos griegos, “La Legión Hebrea”, para luchar por la liberación de Palestina. También animó a muchos judíos de Salónica a establecerse en la tierra de Israel.
 
LO QUE EL FUEGO SE LLEVÓ
En 1917 hubo un trágico incendio en Salónica que devastó a la comunidad. Más de 50.000 judíos perdieron sus hogares en este incendio. 16 de las 33 sinagogas y el Rabinato, con todos sus archivos, fueron destruidos. La casa del rabino Meir también se vio afectada, y toda su biblioteca fue destruida. Lo peor y más trágico para el Rab Meir fue que el fuego también consumió sus manuscritos: los libros, las explicaciones, los comentarios y la responsa rabínica que había estricto durante 20 o 30 años… Nunca pudo encontrar consuelo para esta pérdida. Al no existir entonces libros escritos por él, sus palabras y opiniones quedaron registradas solo en los libros de otros rabinos, como el rab Ben-Zion Cuenca y el rab Isaac Abulafia. 
 
RISHON LEZION
En 1919, el rabino Jacob Meir regresó a Erets Israel donde fue honrado y condecorado con el premio Comandante de la Orden del Imperio Británico por su servicio en la guerra. En 1921 con la ayuda del rab Abraham Kook, fue elegido como el rabino principal Sefaradí de Israel, o Rishon leZion. Ocupó este cargo hasta su muerte. Los años 20’s y 30’s eran tiempos muy críticos para el «asentamiento judío” que aún no era independiente. Y había mucho por hacer. Una de las principales contribuciones del rabino Meir fue el establecimiento de un Tribunal de Apelaciones Rabínico: aunque la ley de Palestina era establecida por las autoridades británicas, si un fallo legal se oponía a la ley judía, un judío residente en Israel tenía derecho a apelar y pedir ser juzgado por la ley judía en esa corte, que fundó y que era encabezada por el rab Meir.
 
PAZ CON LOS ARABES
En 1924 el Rab participó con el coronel Frederic Kish y David Yellin en reuniones en Ammán, Jordania, con Hussein bin Ali y su hijo Abdullah, en un intento de establecer buenas relaciones entre los árabes y los judíos israelíes, lo que en ese momento no era inconcebible. Los rabinos y líderes Sefaradíes (como Abraham Shalom Yahuda y otros) tenían una gran ventaja sobre otros rabinos y políticos en esta área: hablaban el idioma de los árabes, eran parte de una cultura oriental similar y compartían una mentalidad afín, y esto les permitía un diálogo más fluido y más diplomático con los árabes. 
 
El rabino Meir falleció en mayo de 1939.
El rab Ben-Zion Meir Jai Uziel ocupó su lugar como Rishon leZion.
 

 




RESUMEN DE LA PARASHA VAYIJI

Parashat Vayijí (ויחי) que significa “Y vivió…” , alude a los últimos 17 años de la vida del patriarca Jacob en Egipto.

1. LOS ULTIMOS DIAS DE JACOB
Cuando Jacob siente que su vida está llegando a su fin, llama a Yosef y le hace prometer que lo enterrará en Israel, y no en Egipto. Yosef accede a la solicitud de su padre. Cuando Jacob se enferma y cae en cama Yosef lo visita, acompañado de sus dos hijos Menashé y Efraim. Jacob le concede a Efraim y Menashé el estatus de “jefes tribales”, es decir, que Yosef, en lugar de heredar una sola tribu como sus hermanos heredará el doble: tendrá dos tribus, Menashé y Efraim, en lugar de una sola que se hubiese llamado “Yosef”. Yosef le pide a su padre que bendiga a sus hijos. Jacob cruza sus manos y posa su mano derecha, con la que se consagraba al primogénito, sobre la cabeza de Efraim, el menor de los dos hermanos. Y los bendice diciéndoles: «Que el ángel de haShem que me redimió de todo mal bendiga a los jóvenes, y que sean llamados por mi nombre y por el nombre de mis padres, Abraham e Isaac, y que se multipliquen en abundancia en toda la tierra.» Yosef se inquieta porque piensa que Jacob puso su mano derecha sobre Efraim por error, e intenta colocar la mano de su padre sobre Menashé. Pero Jacob se niega y le dice que él sabe quién es el hijo mayor, pero “el hermano menor será mayor, y sus hijos se llenarán de fama en las naciones». Luego Jacob los bendice diciendo que el pueblo de Israel bendecirá el uno al otro diciendo: «Que Dios te bendiga como a Efraim y Menashé».

2. LA BENDICION FINAL DE JACOB
Luego Jacob convoca a todos sus hijos y le dedica un mensaje o una bendición personalizada, según el carácter, los talentos, el futuro y el potencial de cada uno de ellos. Reubén es criticado por su impulsividad y por haber profanado la cama de su padre. Shimón y Levi también son reprendidos por su ira, que se expresó en la matanza de los hombres de Shejem. Yehudá es bendecido con la monarquía y el éxito en la batalla. Zebulún es bendecido por sus talentos en el comercio marítimo. Jacob compara a Isajar con un fuerte burro (el burro era un animal respetado en esos días) que trabaja sin descanso. Dan posee la habilidad de juzgar. Gad, valentía en la batalla. Asher , la capacidad de producir abundante aceite y comercializarlo. Naftalí, posee la velocidad de los ciervos. Yosef es reconocido por su encanto, su sufrimiento y su rectitud y recibe una gran variedad de bendiciones. Benjamín, finalmente, es comparado con un lobo feroz que enfrenta sin miedo a sus enemigos. Jacob también reitera ante todos sus hijos su solicitud de ser enterrado en Israel, en la Cueva de Majpelá en Hebrón. Luego de bendecir a sus hijos fallece con una edad de 147 años.

3. EL FUNERAL
Después de un período muy prolongado de duelo nacional donde todo Egipto llora por al muerte de Jacob, Yosef recibe el permiso del Faraón para trasladar el cuerpo de Jacob a Israel. Una gran procesión fúnebre compuesta por todos los ancianos de Egipto y toda la familia de Jacob se traslada a Israel para enterrar a Jacob.

4. LA FAMILIA NUEVAMENTE UNIDA
Luego, ya de regreso en Egipto, los hermanos de Yosef temen que ahora, una vez que Jacob ya no está vivo, Yosef se vaya a vengar de ellos por haberlo vendido como esclavo. Pero Yosef les asegura que no les guarda rencor. La familia de Israel finalmente vuelve a estar unida y en paz.

5. EL ULTIMO DESEO DE YOSEF
Yosef vive hasta la edad de 110 años. Antes de fallecer, le dice a sus hermanos que Dios eventualmente los sacará de Egipto y los devolverá a la Tierra de Israel. Yosef les hace prometer que cuando llegue ese momento sus restos mortales sean llevados con ellos para ser enterrados en la tierra de Israel, como hizo su padre.




VAYIJI: Prepararse para morir

VIVIR COMO MORTALES La idea de la muerte siempre me fascinó. Desde mi adolescencia, fue el concientizarme de la muerte, y su irremediable inevitabilidad, lo que me hizo pensar más profundamente en la vida. En el propósito de mi existencia. Lejos de darme miedo, la idea de la muerte, la mortalidad, fue lo que indirectamente me acercó más a la Torá.  Le debo a la explicación de Ribbí Meir (טוב מות) y a una invaluable frase de Borges en el cuento “Los Inmortales”, el haberme posibilitado entender que es la muerte lo que le da a la vida, al tiempo, el incomparable sentido de lo irrecuperable. Dos monedas pueden ser idénticas, intercambiables. Pero dos horas, o dos días, nunca pueden ser iguales. El día que pasó es un día que murió. Que no se repetirá y que ya no volverá jamas.  

EL VALOR DE LO EFIMERO Y es por eso que un día desperdiciado es irreparable.  Podemos arrepentirnos y corregir muchos errores. Si tomamos plata ajena, por ejemplo, eventualmente, la podemos devolver.  Si ofendimos a alguien,  podemos pedirle perdón, etc.  Pero no hay forma de compensar por el tiempo perdido. Es imposible rectificar un día malgastado.  Imagino que no hay peor forma de morir que sintiendo que nuestra vida no tuvo trascendencia. Que fue inútil. Esa es la única muerte que debería darnos miedo.  El miedo a la muerte es el miedo a reconocer que nuestra vida fue en vano.

LA MUERTE CON OJOS EGIPCIOS  La Parashá de esta semana está dedicada principalmente a la descripción de la muerte de nuestro patriarca Jacob. El énfasis del relato bíblico, cuando uno juzga por la cantidad de versículos, está enfocado en la conmoción y el duelo que se sintió en Egipto cuando supieron de la muerte del padre de Yosef; en las delicadas negociaciones entre Yosef y el Faraón para que su padre pudiera ser enterrado en la tierra de Israel, tal como lo había manifestado antes de morir, en la preservación y el traslado de su cuerpo; su funeral; su impresionante cortejo y su monumental entierro.  Del momento de su muerte, el texto bíblico habla menos.   Pero el Midrash lo compensa.  Y entre los dos relatos nos dejan en claro que el ideal judío es morir como murió Ya’akob Abinu. Una muerte que no da miedo. 

MORIR SATISFECHO (Voy a dejar para otra ocasión la descripción de la importantísima bendición que Jacob le da a sus hijos antes de morir, ya que este evento merece un extenso comentario particular).   La Torá nos cuenta que en el momento de su muerte, nuestro patriarca estaba en su cama, plenamente consciente, y rodeado de sus hijos (y posiblemente sus nietos, bisnietos. Esto, hoy en día, es un “privilegio” el cual la medicina moderna, irónicamente, por lo general no nos permite tener. Son pocos los que mueren conscientes, que están alerta hasta que expiran por última vez. recomiendo sobre este delicadísimo tema el libro ”Being Mortal” del Dr Atul Gawande).   El Midrash enriquece este relato bíblico con un detalle muy hermoso.   Antes de morir, Ya’aqob quiso asegurase que todos sus descendientes eran leales al pacto de Abraham, que ninguno había abandonado ni pensaba abandonar la senda del Todopoderoso. No lo podemos culpar a Ya’aqob por sus sospechas. No todos los hijos de Abraham o de Yitzjaq siguieron el mismo camino que sus padre (y eso que en ambos casos solo se trataba de 2 hijos!) . En los últimos minutos de su vida, con las últimas fuerzas que le quedaban, Ya’aqob le pregunta a sus hijos, les demanda saber, si todos ellos seguirán fielmente su camino y el de sus padres. La respuesta de sus hijos no pudo ser mejor. El Midrash nos sorprende afirmando que allí se escuchó por primera vez el versículo: “SHEMA ISRAEL HASHEM ELOQENU HASHEM EJAD”.  “Escucha [nuestro padre ] Israel: [Todos nosotros, tus hijos, afirmamos que ] HaShem es nuestro Dios, y que HaShem es uno” . 

LA MUERTE QUE NO DA MIEDO

Jacob, en su lecho de muerte, termina su vida escuchando de la boca de sus hijos nuestra declaración oficial de principios, la promesa de lealtad al judaísmo.  En ese épico momento Jacob se da cuenta que sus permanentes dificultades y sufrimientos –147 años de lucha literalmente desde el vientre materno–no habían sido en vano.   En sus últimos minutos de vida Yaaqob se da cuenta que su familia, “los hijos de Israel”, unidos física y espiritualmente,  están ahora preparados para el próximo paso: transformase en el pueblo de Israel. 
Los Tsadiqim, los hombres y mujeres justos, se preparan toda su vida para morir así. Para dejar este mundo con la incomparable satisfacción existencial de sentir que han cumplido su misión en este mundo.




El año nuevo y los judíos

EL ORIGEN DEL AÑO NUEVO CIVIL
El año nuevo civil 2021 comienza hoy, 1 de enero. Según la tradición cristiana, el día de año nuevo celebra la circuncisión (sic) de Yeshu. El 1 de enero es el octavo día, contando desde el 25 de diciembre. Irónicamente, la práctica de la circuncisión fue anulada en los primeros años del cristianismo. ¿Por qué? En su libro “La historia del Cristianismo” Paul Johnson explica que muchos romanos se sentían muy atraídos hacia el monoteísmo y la ética judía. Pero no estaban dispuestos a dejar de trabajar los sábados, dejar de comer cerdo (una comida muy popular en Europa) y les daba terror la idea de circuncidarse. Especialmente por este último motivo, no tantos romanos se convirtieron al judaísmo (cabe aclarar que los judíos, si bien aceptamos conversos, nunca los buscamos activamente). Johnson cuenta que los primeros apóstoles buscaban activamente conversos entre los romanos y vieron que si anulaban la circuncisión miles de romanos se convertirían a la nueva religión. Y así fue como formularon entonces una versión light del “judaísmo”, que luego se fue convirtiendo en el cristianismo. Y fue irónicamente en Yerushalayim, en el concilio de Jerusalén del año 50 que la circuncisión fue definitivamente anulada. Hasta ese entonces los primeros cristianos no eran muy diferentes de otros judíos disidentes, como los Tsadoquim o los Mityavnim, por ejemplo. Pero a partir de la anulación del Berit Milá–la circuncisión– que representa el pacto de Dios con Abraham y su descendencia, el cristianismo se desprendió definitivamente del judaísmo.
LA CELEBRACION DEL AÑO NUEVO
El rabino Terumat Hadeshen (1390-1460) y el Ramá (1530-1572), ambos de Europa occidental, se refirieron al día del año nuevo cristiano como una festividad religiosa cristiana, a la que llamaron: el octavo día de navidad (ver Darjé Moshé, Yoré De’á 148: 12). Y si bien hoy en día el 1.º de enero es una celebración mayoritariamente civil, en ese entonces era evidente que los judíos no participaban de las “celebraciones” del año nuevo. Primero porque este tenía un significado enteramente religioso, como Navidad, y segundo porque implícitamente se celebraba la abolición del judaísmo,y del pacto de la circuncisión. Para los judíos que vivían en tierras cristianas, Navidad y año nuevo no eran tiempos muy felices. Eran días donde los discursos religiosos y los decretos y las persecuciones contra los judíos se intensificaban.
EL PAPA Y LOS JUDIOS
Tomemos como un pequeño ejemplo lo que ocurrió en los tiempos del Papa Gregorio XIII (1502-1585), que instituyó el nuevo calendario, llamado en su nombre “gregoriano” y también popularizó la celebración del año nuevo en los países católicos el día 1 de enero. Cabe destacar que este Papa se considera históricamente “favorable hacia los judíos», ya que los protegió en el gueto de Roma. Sin embargo, el día de año nuevo de 1577 el Papa Gregorio XIII estableció algunos nuevos decretos: primero ordenó que todos los judíos romanos, bajo pena de muerte, escucharan los sermones de conversión al catolicismo en las sinagogas después de los servicios religiosos de los sábados. Estos discursos eran pronunciados por judíos apóstatas que se habían convertido al cristianismo. Gregorio también prohibió que los judíos practicasen la medicina y atendieran a pacientes cristianos. El día de año nuevo de 1578, Gregorio obligó a los judíos a pagar un impuesto especial para financiar una «Casa de Conversión», concebida con la intención de convertirlos al cristianismo. En el año nuevo de 1581 Gregorio ordenó a sus tropas confiscar toda la literatura hebrea de la comunidad judía romana. No mucho para celebrar, ¿verdad?
EL ORIGEN DEL AÑO NUEVO JUDIO
Los judíos celebramos nuestro año nuevo el primer día del mes de Tishrí. ¿Por qué ese día es elegido como el comienzo de un año nuevo? Porque en ese día Dios creó a Adam, el primer hombre. La creación del Mundo material (el universo, nuestro planeta, la vida animal, etc.) se celebra todas las semanas: en Shabbat. Y una vez por año, el 1.º de Tishrí, los judíos celebramos la creación de la humanidad.  Por este mismo motivo el año nuevo judío es también conocido como Yom haDín, el día del juicio. De acuerdo a nuestros Sabios en ese día la humanidad es juzgada, individual y colectivamente. Y es por eso que durante el día de Rosh haShaná se hace sonar el Shofar. El sonido del Shofar es la forma judía de anunciar que Dios es el Rey y la Autoridad Suprema. El pueblo judío, en nombre de toda la humanidad, declara a Dios como Juez y se somete a su juicio existencial. Dios nos concedió la vida y por lo tanto, cada año que pasa, debemos darle cuenta a Él de lo que hemos hecho con el año que ha pasado. Para el pueblo judío el día del juicio es el día de del auto-juicio. El 1ero de Tishrí nos juzgamos a nosotros mismos frente a Dios, y comenzamos un proceso de Teshubá, arrepentimiento y cambio, comprometiéndonos a vivir el próximo año según Su voluntad.



VAYIJI: Menashé, el héroe olvidado del libro de Génesis

Este Shabbat terminaremos de leer el libro de Bereshit (Génesis).

El primero de los cinco libros de la Torá incluye una fascinante historia, entre las lineas de la narrativa principal, que vale la pena analizar.  Se trata de la historia de la fraternidad, la relación entre hermanos.  A lo largo de Bereshit esta relación se va desarrollando, va evolucionando, desde el asesinato hasta la armonía.  

La historia de los primeros hermanos de la Torá, como ya sabemos, terminó muy mal. Abel ofreció un sacrificio a HaShem, en agradecimiento a todo lo que recibió del Creador. Abel ofreció lo mejor que tenía. Y su sacrifico fue aceptado.  Cain, por el otro lado, se comportó con más avaricia y fue menos apreciativo. Su ofrenda a HaShem consistió en ofrecerle a HaShem lo que a él le sobraba. Y su sacrificio fue rechazado (Aclaremos por las dudas que el Todopoderoso «no necesita» las ofrendas humanas; es el hombre el que se beneficia con lo que le ofrece a Dios, ya que gracias a ese gesto de gratitud, aprende a valorar y a identificar de Quien le llega todo lo que tiene). Cuando Caín vio que su ofrenda no fue recibida, se deprimió. HaShem trató de hacerle entender a Cain su error. Y para evitar que repitiera el error de su padre Adam, la transferencia de culpa, le explicó lo que tenía que hacer, «halo im tetib, se’et«, «Si te esfuerzas más, tu sacrifico será aceptado». Pero Cain no quizo escuchar. Y en lugar de reflexionar en lo que él había hecho mal, ¡se enojó con Abel!, como si su hermano tuviera la culpa de su propio fracaso. Su frustración personal se trasformó en una profundísima envidia que llevó a Cain a asesinar a su hermano Abel.

En las próximas generaciones, la relación entre hermanos no mejoró mucho. En realidad, en el libro de Bereshit la fraternidad parece la relación humana más difícil de mantener….  Ishmael envidió –y de acuerdo a los Sabios, intentó matar– a su hermano Itsjac.  Las situación no mejoró con Ya’aqob y Esav, quienes se enfrentaron desde el vientre materno.

Luego llegan los hijos de Ya’aqob, donde nuevamente encontramos conflictos parecidos. Celos, envidias y una nueva lamentable dimensión: «vaisneu oto», «y los hermanos odiaban a Yosef». Aquí la amenaza del fratricidio (=el asesinato entre hermanos) fue parte de un plan real, que HaShem providencialmente evitó. 

La semana pasada leíamos como Yosef, luego de recrear un escenario en el cual sus hermanos tuvieron que optar una vez más por abandonar o proteger a uno de sus hermanos (Biniamin) está vez se rectificaron y actuaron diferente. Hicieron Teshubá y Tiqún (reparación), como lo explica Ramban.  Yosef, por su lado, demostró el altruismo a su máximo nivel, donde no sólo no existieron reproches, sino que el perdón total: «No se sientan mal (=culpables). No fueron Ustedes quienes me enviaron aquí. Fue HaShem. Ustedes fueron parte de un plan Divino para evitar que mucha gente muriera de hambre.».    
Estas palabras de Yosef cambiaron para siempre el tema de la fraternidad, y llevaron a la conclusión del ciclo de celos, odio y competencia entre hermanos que desencadenó Cain. Las palabras de Yosef cicatrizaron las viejas heridas y abrieron la posibilidad de una nueva sana relación entre hermanos. 

El altruismo de Yosef tuvo su efecto inmediato.  Cuando Yaaqob llama a los hijos de Yosef, bendijo al menor antes que al mayor. Este acto podía haber abierto nuevamente el ciclo de celos, envidias y hasta fratricidio Efraim y Menashé. Sin embargo, no escuchamos celos, reproches ni tensiones de parte de Menashé.    Los dos hermanos viven en paz, armoniosamente. 

Cuando bendecimos a nuestros hijos, la costumbre es desearles que HaShem los bendiga como a Efraim y Menashe. ¿Por qué? ¿Por qué no los bendecimos como Abraham, Itsjac, Yaaqob, Yosef, o Yehuda? Una vez escuche que la razón es justamente porque por un lado queremos que nuestros hijos sean Tsadiqiim, rectos e íntegros hacia HaShem. Pero también queremos que sea buenos hermanos, como Efraim y Menashé. No solo que no se envidien, sino que aprendan a estar felices, uno por  el éxito del otro.  

Bereshit comienza con un acto de fratricidio y termina con dos hermanos que viven en paz.

SHABBAT SHALOM