Entre los egipcios y el mar

Falta una semana para que comience Pésaj. Mientras cumplimos con la Mitzvá de eliminar el jametz de nuestros hogares y nos preparamos para el Seder, los misiles siguen cayendo sobre Medinat Israel. Las sirenas interrumpen la noche, y nuestros hermanos en Israel se levantan de sus camas — varias veces cada noche — junto a sus hijos, sus bebés, sus padres y sus abuelos, para refugiarse en los miklatim (refugios). Y no parece que esto vaya a terminar pronto. Cuando uno piensa en la cantidad de enemigos que rodean hoy a Israel, es difícil imaginar una salida. Muchos se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara.

Hay un momento en la historia de Pésaj que quizás no recibe suficiente atención. No me refiero a las plagas ni a la apertura del mar, sino al instante justo anterior. Bene Israel de pie, frente al mar. El ejército egipcio avanzando por detrás. No hay adónde escapar. Se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara. Nadie — absolutamente nadie — ni siqueira Moshé– podía haber imaginado ¡que el mar se iba a abrir! .

La Hagadá no evade la realidad de la incertidumbre existencial del pueblo judío. Ayer, hoy y mañana. Y nos enseña que en cada generación se levantan enemigos que quieren destruirnos. Esto no es poesía. Es una descripción objetiva de la historia judía, repetida con implacable precisión a lo largo de miles de años —y también hoy.

Y junto a esa dura afirmación está Su promesa: que ה׳, de mil maneras diferentes, nos salvó y nos salvará.

Este año, cuando nos sentemos a la mesa del Seder, no estaremos leyendo historia antigua. Estaremos leyendo nuestra propia realidad.

Y rezaremos para que, así como ה׳ cumplió Su Promesa entonces, la siga cumpliendo ahora.

חג כשר ושמח לכל בית ישראל




TRIVIA: Preguntas para el Seder de Pésaj

🎯 TRIVIA DE PÉSAJ

Una de las ideas más útiles y prácticas para el Seder es preparar una lista de preguntas en diferentes niveles.
El adulto que dirige el Seder —el “MC” del Seder— debe tener estas preguntas a mano, junto con una bolsa de premios 🎁.

Cada vez que sea necesario recuperar la atención, comenzar una nueva parte del Seder o darle energía a la mesa, el MC puede hacer una pregunta y mostrar el premio. Los niños conectan con esto de inmediato.

Si hay invitados que saben mucho y siempre responden correctamente, el MC puede decidir quién responde primero, para que no gane siempre la misma persona.

Guarda los mejores premios para el final 🏆.

A continuación, 35 preguntas divididas por nivel:

🟢 NIVEL PRINCIPIANTE

  1. ¿En qué mes hebreo comienza Pésaj?
  2. ¿Cuántos días se celebra Pésaj fuera de Israel?
  3. ¿Qué celebramos en el séptimo día de Pésaj?
  4. ¿Quién lideró a Bene Israel fuera de Egipto?
  5. ¿Quiénes eran el hermano y la hermana de Moshé?
  6. ¿Cómo se llamaban los padres de Moshé?
  7. ¿Qué alimento comemos en el Seder para recordar el pan del Éxodo? 🫓
  8. ¿Qué alimento amargo comemos para recordar la amargura de la esclavitud? 🌿
  9. ¿Qué alimento dulce en el plato del Seder nos recuerda los ladrillos que hacían Bene Israel en Egipto?  
  10. ¿Cuántas copas de vino o jugo de uva bebemos en la noche del Seder? 🍷
  11. ¿Quiénes son los Cuatro Hijos mencionados en la Hagadá?
  12. ¿Cuáles son las primeras dos preguntas de Ma Nishtaná?

🟡 NIVEL INTERMEDIO

  1. ¿En qué día del mes de Nisán comienza Pésaj?
  2. ¿Por qué se les ordenó a Bene Israel marcar los postes de sus puertas en la noche del Éxodo?
  3. ¿Cuáles son los cinco granos que pueden convertirse en jametz? 🌾
  4. ¿Qué tres elementos son necesarios para que algo se convierta en jametz?
  5. ¿Qué es Bedikat Jametz? 🔍
  6. ¿Qué es Bitul Jametz?
  7. ¿Cuál es la diferencia entre matzá común y matzá shemurá?
  8. ¿Qué dos berajot decimos antes de comer matzá en el Seder?
  9. ¿Por qué nos reclinamos durante el Seder?
  10. ¿Qué es el Afikomán y cuándo lo comemos?
  11. ¿Qué simboliza mojar el karpas en agua salada? 🧂
  12. ¿Cuántos años vivieron Bene Israel en Egipto?

🔴 NIVEL AVANZADO

  1. ¿Qué cantidad de jametz hace que un alimento esté prohibido en Pésaj?
  2. ¿Cómo se hace kasher un horno para Pésaj?
  3. ¿Qué representa la abreviación דצ״ך עד״ש באח״ב?
  4. ¿Cuál es el significado del texto Vehi She’amda en la Hagadá?
  5. Menciona cinco cosas por las cuales agradecemos a HaShem en Dayenu.
  6. ¿Qué lavado especial de manos hacemos durante el Seder que normalmente no hacemos en otras comidas? 🚿
  7. ¿Por qué nos reclinamos hacia el lado izquierdo durante el Seder?
  8. ¿Qué alimentos deben comerse reclinados?
  9. ¿Qué es el jaroset y qué representa?
  10. ¿Necesitamos verificar si el jabón o el champú son kasher para Pésaj? ¿Por qué sí o por qué no?
  11. ¿Cuáles fueron las diez plagas que afectaron a Egipto antes del Éxodo? En español y en hebreo 



Los 8 Preceptos de Pésaj

Esta lista de ocho mitzvot está basada en la introducción de Maimónides a Hiljot Pésaj, y no incluye las mitzvot relacionadas con el sacrificio de Pésaj (Korban Pésaj).

Hay tres mandamientos positivos (cosas que hacemos) y cinco prohibiciones (cosas que no debemos hacer) relacionados con Pésaj.


⭐ LOS 3 MANDAMIENTOS POSITIVOS

1. אכילת מצה

🫓 Comer Matza

En la primera noche de Pésaj comemos Matza. (En la Diáspora comemos Matza las primeras dos noches.)

La Matza nos recuerda que el pueblo judío salió de Egipto muy rápidamente, antes de que su pan tuviera tiempo de leudar.

Durante el resto de Pésaj está prohibido comer Jametz, pero técnicamente no hay obligación formal de seguir comiendo Matza.


2. והגדת לבנך

📖 Contar a nuestros hijos la historia de la salida de Egipto 

En la primera noche de Pésaj (en la Diáspora, las primeras dos noches) contamos a nuestros hijos la historia de:

➡️ la esclavitud en Egipto ➡️ cómo HaShem nos redimió

Lo hacemos leyendo y explicando la Hagadá en el Séder.

Esta mitzvá incluye muchas bellas tradiciones:

🍷 Beber las cuatro copas de vino 🪑 Reclinarse como personas libres 🥬 Comer maror (hierbas amargas) para recordar la amargura de la esclavitud 🍎 Comer jaroset, que nos recuerda los ladrillos que fabricaron nuestros antepasados en Egipto ❓ Hacer las Cuatro Preguntas y comentar la historia del Éxodo

Todas estas tradiciones nos ayudan a contar la historia y recordar lo que sucedió.


3. השבתת חמץ

🧹 Renunciar a la posesión de Jametz

Antes de Pésaj, debemos renunciar a cualquier Jametz que nos pertenezca, declarándolo “hefker” sin dueño (bitul).

Los Sabios agregaron que también debemos deshacernos físicamente de cualquier alimento Jametz  que haya en nuestra propiedad — nuestros hogares, autos, oficinas, etc. (Bi’ur).

¿Cómo nos deshacemos del Jametz?

Hay que retirarlo de nuestros hogares y luego podemos

🗑 Tirarlo a la basura fuera de la casa

🔥 Quemarlo

🐦 Dárselo a pájaros o peces (en un lago o río)

🎁 Regalarlo o vendérselo a un no judío

Esto debe hacerse en la víspera de Pésaj, el 14 de Nisán, hasta la cuarta hora de la mañana


⛔ LAS 5 PROHIBICIONES

4. איסור אכילת חמץ

🚫🍞 No comer Jametz ni Se’or

Durante Pésaj no está permitido comer Jametz.

El Jametz es cualquier alimento preparado con estos cinco cereales:

🌾 trigo 🌾 cebada 🌾 centeno 🌾 avena 🌾 espelta

Si estos granos fermentan o leudan, se convierten en Jametz.

El Se’or es la masa madre, utilizada para hacer pan durante el año. No podemos usar ni conservar esta masa durante Pésaj.


5. איסור אכילת תערובת חמץ

🚫🥨 No comer alimentos que contengan Jametz

También está prohibido comer durante Pésaj cualquier alimento que contenga Jametz o levadura natural.

La Guemará trae ejemplos de alimentos que contenían mezclas de Jametz, como:

🧀 Kutaj ha-Babli — un tipo de queso similar al cottage que contenía pequeños trozos de Jametz.

🍺 Shejar ha-Madi — una bebida elaborada con cereales, similar a la cerveza.


6. בל יראה 👀

🚫 El jametz o se’or no debe “verse” en nuestras propiedades.

Esta prohibición no es literal. Es decir, no se refiere a no “ver” algo de jametz. La prohibición consiste en que no puede haber jametz que nos pertenezca, sin importar dónde se encuentre.


7. בל ימצא 🔎

🚫 No puede haber nada de jametz que nos pertenezca durante Pésaj.

Estas dos mitzvot (6 y 7) son “idénticas”. Enseñan exactamente la misma prohibición de poseer jametz en Pésaj, expresada en dos versículos. Son un

caso único y excepcional en la Torá. Por esta razón, los Sabios siempre mencionan estas dos Mitzvot juntas con la expresión בל יראה בל ימצא

“Ningún alimento jametz  debe encontrarse en tu posesión durante Pésaj.”


8. איסור אכילת חמץ ערב פסח אחר חצות היום

⏰🚫🍞 No comer Jametz en la víspera de Pésaj

El día antes de Pésaj debemos dejar de comer Jametz al mediodía, es decir, a partir de la la sexta hora conatdo desde el amencer  .

Los Sabios adelantaron esta prohibición, de modo que el Jametz solo puede comerse hasta el final de la cuarta hora del día.

Estas horas se calculan  dividiendo el tiempo desde el amanecer hasta el atardecer en doce partes.

📅 Para 2026:

El martes 31 de marzo por la noche hacemos la Bedikat Jametz; buscamos el Jametz en la casa.

Al día siguiente, el miércoles 1 de abril, es Erev Pésaj. Debemos terminar de comer Jametz antes de las 10:00 a.m. y eliminarlo (Bi’ur) y declararlo sin dueño (Bitul) antes de las 11:00 a.m. (estos son los horarios en UMJCA en NY. Para otras zonas de residencia, ver aquí.  https://www.myzmanim.com/search.aspx?lang=es).




GUIA DE ALIMENTOS KASHER DE EEUU PARA SEFARADIM

Esta guía es un servicio al público general y ha sido preparada por el rabino Yehuda Boroosan, empleado de la Unión Ortodoxa, la agencia de certificación kosher más grande del mundo, como Representante Rabínico de Campo y Mashgiach para la región sureste de Estados Unidos.

El Rab Boroosan cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria alimentaria y un amplio conocimiento de la producción comercial de alimentos y productos para el hogar. El rabino Boroosan obtuvo su semijá en el Colegio Rabínico Ner Israel y es rabino emérito de la Congregación Netzach Israel de Atlanta.

La Lista de Productos de Pésaj se basa en Heter Kitniot para Sefaradim. El Rab Boroosan hace esta guía por su cuenta, y ni como parte de su trabajo para la OU.

Nuestro objetivo al proporcionar esta guía es:
 Educar al público sobre las leyes de Pésaj
 Ayudarles con una guía fácil de entender para prepararse para Pésaj
 Proporcionar una lista alternativa de productos que son L’jatajilá/ (categóricamente) aceptables para los Sefaradim

https://www.dropbox.com/scl/fi/tekofju7siuq4khx4yqax/Rabbi-Boroosans-2026-Pesach-List.pdf?rlkey=y9onz6zsci8vpuh0u36i9kq6x&st=3e00egab&dl=0




RESUMEN DE VAYIQRÁ

OLÁ
Dios llama a Moshé desde el Mishkán (Tabernáculo) y le enseña las leyes del qorbán llamado olá, una ofrenda que se quema completamente en el altar y cuya carne no puede ser consumida. La Torá detalla qué animales domésticos pueden ser ofrecidos —vacas, ovejas o cabras— y también especifica las aves aptas para este sacrificio. A continuación, describe tres tipos de ofrendas voluntarias de origen vegetal: harina sin hornear, panes horneados y una masa que debía ser frita; todas ellas acompañadas de aceite de oliva y un tipo especial de incienso. La Torá agrega luego otras ofrendas de comida, incluyendo la ofrenda frita y la ofrenda de cebada —el Ómer— que se presenta el segundo día de Pésaj. También establece que todos los sacrificios, tanto animales como vegetales, deben llevar sal, como símbolo del pacto eterno con Dios, y prohíbe incluir levadura o miel en estas ofrendas.

SHELAMIM
Luego se presenta la ofrenda de paz, o shelamim, que podía traerse de vacas, ovejas o cabras. A diferencia de la olá, la mayor parte de este sacrificio era consumida por quien lo ofrecía, junto con su familia o invitados. Sin embargo, ciertas grasas del animal eran quemadas en el altar, y los Cohanim (sacerdotes) recibían una porción de la carne. La Torá prohíbe estrictamente consumir la sangre y el sebo, tanto en estos sacrificios como en los animales destinados al consumo común.

JATAT
La Torá describe luego la ofrenda por el pecado, o jatat, que se traía cuando una persona transgredía un mandamiento de manera inadvertida. Se detallan distintos casos: el del Gran Sacerdote que peca, el del Sanhedrín que emite un fallo erróneo que lleva al pueblo a equivocarse, el de un líder político (nasí) y, finalmente, el de una persona común. También se introduce el qorbán olé veyored, una ofrenda variable que depende de la situación económica del individuo: quien tiene medios trae un animal, quien tiene menos recursos ofrece aves, y quien no puede permitirse eso, trae harina.

ASHAM
Finalmente, la Torá describe la ofrenda por la culpa, o asham, que incluye tres categorías principales: primero, la ofrenda de quien se apropia indebidamente de algo que pertenece al Templo (me’ilá, sacrilegio); segundo, la de quien jura falsamente sobre una deuda monetaria —aclarando que el sacrificio no lo exime de devolver lo que debe—; y tercero, la ofrenda de quien sospecha haber cometido una transgresión, aunque no tenga certeza absoluta.




La plaga número once

Rabbán Gamliel dice que hay tres conceptos que debemos mencionar en el Seder de Pésaj para cumplir con la obligación de enseñar a nuestros hijos la historia de nuestro Éxodo de Egipto: Pésaj, Matsá y Maror.

“Maror” representa la esclavitud que sufrimos los israelitas a manos de los egipcios.

“Matsá” nos recuerda la libertad que Dios le otorgó al pueblo de Israel mediante la intervención divina.

¿Pero qué es y qué significa Pésaj?

Pésaj es lo que el pueblo de Israel hizo para sí mismo. El Qorbán Pésaj fue el sacrificio, la ofrenda que los judíos hicieron para merecer su libertad.

Veamos. Dios le ordena a los israelitas tomar un cordero, una oveja joven, y llevarlo a sus casas. En la víspera del 15 de Nisán, ese cordero debía ser sacrificado, asado y consumido por los esclavos judíos, y su sangre debía ser aplicada a los postes y dinteles de las puertas, “del lado de afuera”. Si hacían esto, Dios protegería sus casas contra la plaga de los primogénitos; nadie moriría esa noche, y esa familia merecería salir desde la esclavitud de Egipto hacia la libertad.

Mitología egipcia

Para comprender maduramente Pésaj, es necesario adentrarse un poco en la mitología egipcia. Los egipcios tenían un panteón de dioses: el río Nilo (Hapi), el sol (Ra), el polvo de la tierra (Geb), y muchos dioses representados por animales, como Heket, una rana con cuerpo humano que representaba la fertilidad. Cuando Dios trajo las diez plagas a Egipto, cada una de ellas fue dirigida específicamente a uno de estos dioses egipcios. Dios primero afectó al dios Nilo y “lo hizo sangrar”, la principal fuente de vida se tranformó en una fuente de muertre . Luego Dios trajó a las ranas, haciéndolas reproducir en tal cantidad que invadieron y devastaron Egipto. Después, Moshe tomó un poco de la tierra sagrada de Egipto y la convirtió en piojos, lo que demostró que Geb se había vuelto contra Egipto. Así, uno por uno, los dioses egipcios eran vencidos o transformados en plagas incontrolables. La novena plaga, la oscuridad, mostró que el dios Ra era impotente ante el Dios de Israel. Finalmente, Dios trajo la muerte de los primogénitos, que eran los sacerdotes que en cada familia estaban dedicados al culto de sus dioses.

Carneros Sagrados

Volvamos a Pésaj. Los egipcios tenían un animal al cual adoraban sobre todos los demás: el carnero, el macho de la oveja, famoso por su virilidad (puede reproducirse solo con hasta 50 ovejas) . En todas las culturas paganas, el carnero representaba la masculinidad, la reproducción sexual y la creación de la vida. Para los egipcios, Amón, el dios carnero, había creado a los primeros seres humanos. Según Wikipedia, “El espíritu viviente de Ra en forma de carnero es un símbolo de su virilidad y vigor sexual como creador” .

¿Qué hizo Dios para neutralizar y demostrar la falsedad de este dios tan importante para los egipcios? Le pidió a los judíos que tomaran un cordero, es decir, un carnero joven, lo sacrificaran y expusieran su sangre en las puertas a la vista de todo Egipto. En otras palabras, los judíos debían llevar a cabo “la plaga número 11”: sacrificar con sus propias manos al gran dios egipcio Amón.

El golpe (maká) psicológico

Para los egipcios esta debe haber sido una plaga psicológicamente devastadora, ya que “sus esclavos” estaban tomando y sacrificando uno de los símbolos culturales más importanrews de su sociedad y su culto.

Para los esclavos judíos la orden de tomar y sacrifciar un cordero fue la prueba final: ahora tenían que demostrar que lo que habían presenciado durante las diez plagas —que HaShem es el verdadero Dios y los dioses egipcios son pura imaginación– había surgido efecto y estaban preparados para desconectarse de la religion pagana de Egipto y conectarse al Dios de Abraham, Isaac, y Jacob, el verdadero Creador del mundo y de la vida.

Si los judíos se animaban a tomar y sacrificar el cordero ¡se habían liberados mentalmente de Egipto! Y viceversa.

La noche del Seder recordamos el sacrificio de Pésaj, ese increíble evento que tuvimos la valentía de hacer para merecer nuestra libertad.




Los milagros modernos en la guerra contra Irán

En Israel se viven días históricos, que nuestros nietos van a estudiar en los libros de historia. Hoy escuché nuevamente al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y sus palabras me ayudaron a entender la magnitud de lo que estamos viviendo. Netanyahu dijo algo muy claro: esta guerra no tiene calendario, no hay una fecha definida en la cual todo va a terminar. También dijo algo aún más importante: esta no es una guerra por territorio, no es una guerra política, es una guerra existencial: Israel está luchando por su supervivencia. ¡Y Baruj HaShem, está ganando!

Comparto tres reflexiones, eventos que considero milagros modernos.

ELIMINAR AL “TERCER REICH” EN UN DÍA

Hace solo 20 días, el 11 de Adar, Israel atacó a Irán en una de las operaciones más audaces de la historia moderna, eliminando al ayatolá Ali Khamenaí junto con sus secuaces. Khamenaí era un líder político y religioso mesiánico, cuya visión del Islam chiita extremista es prevalecer sobre todo el mundo y eliminar físicamente a todos sus enemigos. Estos enemigos no son simplemente enemigos que buscan la destrucción física de Irán: son enemigos porque son “infieles” y promueven la cultura occidental. El enemigo más grande en este sentido es EE.UU., a quien Khamenaí considera “el gran Satán”; luego está Israel, “el pequeño Satán”. Eliminar a EE.UU. es una tarea muy difícil, así que la prioridad de este régimen extremista era eliminar a Israel, el “Satán” que está cerca de casa. El objetivo de Khamenaí era muy parecido al de Hamán: “eliminar, asesinar y destruir” a todos los judíos, no en un solo día como quería Hamán, sino mediante un ataque nuclear, con una bomba atómica hecha por Irán y disparada por un misil especialmente diseñado para ese fin.

Milagrosamente, en un solo ataque letal, la Fuerza Aérea israelí eliminó a Khamenaí y a toda la cúpula del poder del régimen. Para entender esto, imaginemos que en 1938 Inglaterra lanza un ataque supercoordinado y elimina en un solo golpe a Hitler, Himmler, Eichmann, Goebbels y todo el núcleo nazi de la SS, que llevaba más de 7 años de preparación para invadir Europa y destruir al pueblo judío. ¿Cuántas vidas judías y no judías se habrían salvado? Eso es lo que ocurrió hace 20 días.

Para que se entienda por qué hablo de milagro: ChatGPT me acaba de decir que hubo más de “20 intentos de asesinar a Adolf Hitler. Muchos intentos estuvieron muy cerca de tener éxito, pero por fallas técnicas, casualidades o decisiones de último momento, Hitler sobrevivió hasta 1945”. Israel logró ubicar al “Hitler moderno” y eliminarlo junto a sus secuaces de una vez. Como, obviamente, no hubo videos, esta increíble operación no fue cinematográficamente tan difundida como la operación de los beepers, pero fue infinitamente más importante y consecuente: Israel previno una segunda Shoá y salvó potencialmente millones de vidas, judías y no judías.

LA ALIANZA ISRAEL–ESTADOS UNIDOS

El segundo milagro es político. La relación actual entre Israel y Estados Unidos, bajo el liderazgo de Donald Trump, no se puede dar por sentada. Trump no es solo “amigo de Israel”. Trump es un experto en distinguir entre el bien y el mal en este conflicto. Para comprender mejor la magnitud de este milagro político, compáremoslo con la administración de Barack Obama, hace unos 10 años. Obama firmó un “memorándum con Irán” —que a mí, como argentino, me trae asociaciones nefastas—, y como parte de ese acuerdo EE.UU. le entregó a Irán ¡150 mil millones de dólares!, lo que le permitió a Irán consolidar su programa nuclear, desarrollar su programa de misiles de largo alcance, financiar a Hezbollah, y fortalecer y armar a Hamas hasta los dientes, lo que eventualmente trajo el ataque a Israel el 7 de octubre.

En la administración de Biden, luego del 7 de octubre, Israel fue presionado y aislado en foros internacionales, especialmente en Naciones Unidas, para no ganar la guerra contra Hamas. En los momentos más sensibles, como cuando Israel tenía que conquistar la estratégica región de Rafah y esperaba el apoyo de EE.UU., el presidente Biden le dijo a Netanyahu: “DON’T” y amenazó con un embargo de armas.

Hoy la situación es absolutamente distinta: EE.UU. e Israel están totalmente coordinados, y juntos forman una alianza estratégica que resulta letal para los regímenes que buscan su destrucción. No se trata solo de cooperación militar, sino de una alineación política, tecnológica y de inteligencia que multiplica su capacidad de acción y disuasión.

Creo que no hay precedentes en la historia de una coordinación tan estrecha entre Israel y Estados Unidos, que comienza por una alineación “moral” entre los dos líderes políticos: Trump y Netanyahu. Para mí, esto es absolutamente providencial.

(También es milagrosa, y muy reconfortante, la neutralización y la quiebra moral y económica de la institución más antisemita del mundo moderno: las Naciones Unidas. Pero ese tema lo dejamos para otro día.)

PÉSAJ = PROTECCIÓN

El tercer milagro creo que es el más visible y el menos difícil de explicar. En este momento, y durante casi 20 días, han estado cayendo sobre Israel cientos de misiles, lanzados desde Irán y también desde el norte por Hezbollah. Últimamente, Irán está disparando misiles de racimo de aproximadamente 17 metros de largo —del tamaño de un autobús grande— que explotan en el aire y se fragmentan en piezas de metal letales y pesadísimas que, al impactar, pueden destruir casas, autos, autobuses e incluso instalaciones completas. Estos misiles fueron diseñados específicamente para maximizar el número de bajas civiles judías.

Y sin embargo, el número de víctimas fatales —creo que hasta ahora B”H es menos de diez, y que obviamente lamentamos con enorme dolor— es increíblemente bajo en relación con la capacidad destructiva de estos misiles y el daño que, estadísticamente, deberían estar causando. Recordemos que un solo impacto directo ya demostró que puede matar a 20 personas y herir a más de 50.

La evaluación previa de esta guerra contra Irán, en junio de 2026, era que habría entre 5.000 y 8.000 muertos del lado israelí, por la enorme cantidad y presión de los misiles que Irán tiene en su arsenal. Recuerdo que otros estimaban que, solo con la intervención de Hezbollah, el número de víctimas fatales en Israel podría haber llegado incluso a 15.000 muertos.

LA PRESENCIA DIVINA EN LOS MIKLATIM

Un entendimiento más profundo de la idea de “Pésaj” nos ayuda a comprender mejor lo que estamos viviendo hoy en Israel. El verbo פ־ס־ח suele traducirse como “saltear”: en la noche de la salida de Egipto, cuando Dios castigó a los primogénitos, “pasó por encima” (Passover) de las casas judías y no las afectó.

Pero hay otra interpretación —menos conocida, pero más fiel al peshat, el sentido literal del texto bíblico— explicada por Onqelos y por Rabenu Menashé ben Israel. Según esta lectura, la plaga de los primogénitos (mashjit —una fuerza destructiva) no era selectiva. Era como una epidemia: podía afectar a todos por igual, egipcios y judíos.

Los judíos tenían que hacer dos cosas para gozar de la protección divina. Lo primero era marcar sus casas con la sangre del sacrificio de Pésaj. Y lo segundo, no salir afuera, quedarse dentro de sus casas. Dios se iba a ocupar del resto e iba a “pasaj” = proteger a los judíos que estaban dentro de sus casas, evitando que la muerte los afectara. Cuando esa fuerza letal fue liberada, no “salteó” las casas judías — Dios protegió las casas de los judíos, que se habían convertido en refugios, o miklatim, y evitó activamente que la fuerza de destrucción los afectara allí.

En el libro de Shemot 12:22–23 dice :

וְאַתֶּם לֹא תֵצְאוּ אִישׁ מִפֶּתַח בֵּיתוֹ עַד־בֹּקֶר׃

“Y tomarán un manojo de hisopo, lo mojarán en la sangre del sacrificio y pintarán el dintel [de la puerta] y ninguno de ustedes saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana.”

Y entonces:

📖 וּפָסַח ה׳ עַל־הַפֶּתַח וְלֹא יִתֵּן הַמַּשְׁחִית לָבֹא אֶל־בָּתֵּיכֶם לִנְגֹּף׃…

Traducción: “HaShem protegerá las puertas de vuestras casas y no permitirá que la destrucción –la muerte–ingrese a sus casas para dañarlos.”

Cuando suenan las sirenas en Israel, millones de familias judías entran en sus refugios —miklatim o mamadim—, se cierran las puertas y el resto “queda en manos de Dios”. Consciente o inconscientemente, cada vez que ingresan a sus refugios, los judíos de Israel se entregan a la Protección Divina, como en Pésaj de Mitsrayim.

Durante Pésaj recitamos un salmo muy especial de Tehilim, que creo que es muy aplicable hoy, en Pésaj 2026:

יֹדוּ לַה׳ חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם׃

Salmo 107:

“Agradezcamos a HaShem por Su bondad [con nosotros] y por los maravillosos milagros que hace para su Pueblo.”

SHABBAT SHALOM




VAYAQHEL: ¿Puedes dejar de pensar en el dinero?

Es imposible —e incluso poco realista— no pensar en el dinero cuando a una persona le faltan las cosas esenciales: comida, abrigo, un techo que la proteja de la lluvia o acceso a medicinas.

Pero ¿qué ocurre cuando una persona, gracias a Dios,  tiene lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas y aun así no puede dejar de pensar en el dinero?

La mayoría de quienes leen estas líneas en su computadora o en su teléfono viven en una sociedad  privilegiada. Así lo explica muy bien “Superabundance”, un libro que considero casi de lectura obligatoria para entender que vivimos en una realidad extraordinariamente generosa.

En tiempos de superabundancia, nuestra relación con las cosas materiales puede volverse complicada. Si padecemos el “síndrome del rey Ajashverosh”, nos resultará imposible sentirnos satisfechos, incluso cuando no nos falte nada. Consciente o inconscientemente, tener más, consumir más y mejor —y mostrarle al mundo que tenemos más que nuestro vecino— termina convirtiéndose en una necesidad social.

Nos hemos acostumbrado tanto a esta mentalidad de acumulación que ya forma parte de nuestro estilo de vida. Y aun cuando queremos desconectarnos mentalmente del trabajo y del dinero, muchas veces descubrimos que no podemos hacerlo.

Nuestra Parashá Vayaqhel aborda este tema de manera sutil, pero muy clara.

El versículo que introduce el Shabbat se parece al de los Diez Mandamientos:
“Durante seis días trabajarás…” (ta’ase melajá).

Pero en nuestra Parashá aparece una diferencia pequeña y hermosa: al cambiar solo una vocal, el texto pasa a voz pasiva:
“Durante seis días se hará  [tu] trabajo” (te’ase melajá).

Es como si la Torá nos dijera: el trabajo ya está hecho, terminado, completado; relájate, deja de pensar en negocios o dinero, no te queda nada más por hacer. Cuando entramos en el modo de Shabbat, debemos asumir y sentir que nuestro trabajo ya está resuelto —y dejar de pensar en él.

Abstenerse de la preocupación económica es una de las formas más elevadas de espiritualidad: la capacidad de concentrarnos en aquello que trasciende este mundo y que sobrevive a la vida material.

Como escribe Jorge Luis Borges en Siete Noches, después de nuestros 120 años en este mundo, una de las experiencias más dolorosas en el mundo por venir será “anhelar elementos materiales”.      Por eso necesitamos entrenarnos para desconectarnos mentalmente del trabajo y del dinero y no necesitar más de lo que tenemos frente a nuestros ojos. Por este motivo es conocido  como Me’en Olam HaBa —un anticipo –una simulacion  — del Mundo Venidero.




“¿Dios no es un mito?”

Artículo atribuido por  @GiladNoamHadari al periodista británico Alister Heath del “Daily Telegraph”

Hay algo en Israel que incomoda a la gente — y no es exactamente lo que dicen. Hablarán de políticas, de asentamientos, de fronteras y de guerras.
Pero si uno rasca un poco debajo de la superficie del enojo, encuentra algo más profundo. La incomodidad no es por lo que Israel hace — sino por lo que representa. Una nación tan pequeña no debería ser tan fuerte. Punto.

Israel no tiene petróleo. No tiene recursos naturales especiales. Su población apenas tiene el tamaño de una ciudad estadounidense promedio.

A su alrededor hay enemigos.
Odio en las Naciones Unidas.
Un objetivo para el terrorismo.
Condenas de celebridades.
Boicots, difamaciones y ataques.

Y sin embargo — prospera ¡como si no hubiera final!

En el ámbito militar.
En la medicina.
En la tecnología.
En la agricultura.
En la inteligencia.
En la seguridad.
Y sobre todo — en espíritu y en una determinación inquebrantable.

Convirtieron el desierto en campos agrícolas.
Producen agua del aire.
Interceptan misiles en pleno vuelo.

Rescatan rehenes justo bajo las narices de los regímenes más brutales del mundo.

Sobreviven guerras que todos pensaban que los borrarían del mapa —
y las ganan.

El mundo observa — y no puede entender.

Y cuando una persona se encuentra con una fortaleza que no puede explicar, busca otra explicación:

Quizás es ayuda estadounidense.
Quizás es un lobby internacional.
Quizás es opresión.
Quizás es robo.
Quizás algún truco oscuro que dio a los judíos tanto poder.

Porque Dios no permita que sea la verdad.
Dios no permita que sea real.
Dios no permita que lo merezcan.

Y quizás lo peor de todo — que venga de lo Alto.

Se suponía que el pueblo judío debía haber desaparecido hace mucho tiempo.

Así suele terminar la historia de los pueblos que fueron perseguidos, exiliados y esclavizados.

Pero los judíos no desaparecieron.

Regresaron a su tierra.
La reconstruyeron.
Revivieron su lengua antigua.
Y trajeron su pasado de vuelta a la vida — en memoria, identidad y fuerza.

Esto no es solo política.

Es casi bíblico.

No hay ninguna fórmula secreta que explique cómo un pueblo regresa a su patria después de dos mil años.

No hay un camino lógico que vaya desde las cámaras de gas hasta una influencia global.

No existe precedente histórico de sobrevivir a los babilonios, los romanos, los cruzados, la Inquisición, los pogromos y el Holocausto —
y aun así presentarse a trabajar un lunes por la mañana en Tel Aviv.

Israel no es solo lógica.

A menos que uno crea que existe algo más grande que la lógica.

Y eso es lo que inquieta al mundo.

Porque si Israel es real —
si esta pequeña y antigua nación todavía está viva, protegida y prosperando —
entonces tal vez…

Dios no es un mito.

Tal vez Él todavía forma parte de la historia.

Tal vez la historia no es aleatoria.

Tal vez el mal no tiene la última palabra.

Tal vez los judíos no son solo un pueblo…

sino un testimonio.

Y eso es lo que el mundo no puede soportar.

Porque en el momento en que se admite que la supervivencia de Israel no es solo impresionante — sino quizás también divina — todo cambia.

La brújula moral se altera.
Las suposiciones sobre el poder, la historia y la justicia se derrumban.

Y entonces uno se da cuenta de que esto no es el final de un imperio —
sino el comienzo de algo eterno.

Por eso lo niegan.
Por eso lo difaman.
Por eso atacan con furia.

Porque es mucho más fácil llamar a un milagro “fraude”

que enfrentar la posibilidad

de que Dios realmente cumple Sus promesas.




VAYAQHEL-PEQUDE: Shabbat y mi teléfono celular

La adicción a los dispositivos electrónicos es una preocupación creciente en nuestra sociedad. Porque nunca nos separamos de ellos. Cuando terminamos nuestro trabajo y volvemos a casa para relajarnos, seguimos conectados a nuestras computadores, cables, y Wi-Fi. Los teléfonos celulares son particularmente problemáticos, especialmente para los niños y adolescentes. Los maestros no saben qué hacer para controlar su uso. Muchos padres ya se han rendido, y un día se dan cuanta que sus pequeños hijos prefieran tener un iPhone en sus manos que darle la mano a su padres. El síndrome de “ansiedad por separación” que en el pasado reciente se refería al miedo de separarse de los padres, se ha convertido hoy en el pánico que sienten los adolescentes cuando no tienen sus teléfonos celulares a su alcance.

Poder desconectarse de esta adicción es hoy más importante que nunca. Pero parece que nadie sabe cómo hacerlo, excepto por el pueblo judío.En la primera parte de esta Parashá,  la Torá nos habla sobre el “descanso sabático”. El Shabbat es un regalo Divino cuya relevancia no es moderna:  es eterna. Milagrosamente, no tengo otra manera de explicarlo, el significado del Shabbat siempre se fue transformando, se fue adaptando,  a lo que más necesitamos en esos momentos. En los tiempos de esclavitud, cuando salimos de Egipto, el Shabbat nos ayudaba a sentirnos libres y experimentar el descanso que por generaciones no tuvimos.   En tiempos difíciles, en el exilio, el reposo sabático fue un refugio emocional, un espacio familiar, una identidad comunitaria, una isla de paz. En tiempos de pobreza, la mesa de Shabbat con sus “dos” panes obligatorios nos ayudó a recuperar el sentido de la dignidad.  

En los tiempos modernos, el Shabbat una vez más revela su mágica relevancia. Al punto que a mí me hace pensar que el Shabbat NUNCA fue más necesario que en 2023. Durante un poco más de 24 horas, desde el viernes por la tarde hasta el sábado por la noche, se suspende todo contacto con el mundo electrónico. En Shabbat, re-aprendemos a disfrutar de los verdaderos placeres del mundo real. Nos sentamos a conversar, ¡no a chatear! con nuestras queridas familias. No escuchamos música digital: cantamos junto a nuestros hijos. Hablamos de Torá sin la intervención de Alexa o Siri: nuestros hijos no escuchan un podcast, sino palabras que salen desde pulmones humanos y cuerdas vocales.

Las imágenes de nuestra familia alrededor de la mesa de Shabbat, no van a ser compartidas en chat de la familia ni van a terminar en una nube virtual: serán almacenadas en el corazón de nuestros hijos y crearán las memorias que se convertirán en identidad. Y en sentimientos que unirán padres e hijos por generaciones. El Shabbat nos invita a practicar la desconexión con el mundo virtual para construir una familia real.

Nunca fue tan necesario.