¿Cuál es la mejor forma de hacer las Kapparot?

En muchas comunidades judías existe la costumbre (Minhag) de hacer Kapparot en la víspera de Yom Kippur. ¿Cuál es la mejor manera de hacer las Kapparot: con un pollo, o con dinero que luego será dado para Tsedaqá (caridad)?
En primer lugar, hay que aclarar que no hay una mitsvá en la Torá que indique la obligación de realizar las Kapparot o cualquier tipo de sacrificio animal en la víspera de Yom Kippur. En nuestros días, como Maimónides explica, en sham elá teshubá: “no existe nada fuera de la Teshubá para expiar nuestros pecados”. La Teshubá es un proceso de introspección mental, emocional y verbal muy serio que consiste en la admisión y la confesión de nuestros errores y nuestros malos hábitos, que en última instancia nos deben conducir a un cambio positivo en nuestro comportamiento.
Las Kapparot comenzaron como una práctica que fue iniciada por el pueblo —no por los Rabinos— en el tiempo de los Gueonim (años 800-1000). La Kappará se hace con un animal vivo, lo cual debe inspirar un sentimiento de Teshubá. ¿Cómo? Al ver la Shejitá (el sacrificio) de la gallina, debemos asumir la extrema fragilidad de la vida y concientizarnos de la importancia de hacer Teshubá, reflexionando sobre nuestra propia mortalidad. Esta es, por cierto, la explicación frecuente del efecto que los qorbanot, los sacrificios rituales, tenían sobre la conciencia del pecador en los tiempos del Bet haMiqdash.
Sin embargo, poco después de que la costumbre de Kapparot se hizo más popular, algunos rabinos muy prominentes como Najmánides elevaron sus voces en contra de esta práctica. El rabino más importante de aquella época, Marán Rabí Yosef Caro (1488-1575), autor del Shulján ‘Aruj, el Código de la Ley oficial de todos los judíos, desaprobó la práctica de Kapparot en la víspera de Yom Kippur de forma explícita y usando palabras muy duras. En la primera edición del Shulján ‘Aruj (Venecia 1565) está escrito, en el título del Simán 605, donde el rabino Yosef Caro desaprueba la costumbre de las Kapparot: מנהג כפרות בערב יום כפור מנהג של שטות הוא, “la costumbre de Kapparot en la víspera de Yom Kippur es una costumbre tonta” (eufemismo por “superstición”). Increíblemente, en las ediciones posteriores los editores borraron esta última línea. (Véase la edición original del Shulján ‘Aruj con esta cita aquí. Ver también en ese texto que el Ramá, que registra la costumbre ashkenazí, sí recomienda hacer las Kapparot con un pollo o una gallina, aunque menciona también la alternativa de Tsedaqá y el problema de los qorbanot).
Pero, ¿por qué la oposición de tan grandes rabinos a las Kapparot con animales?
En primer lugar, como dice Najmánides: mishum darké haemorí, “porque es similar a la práctica de los adoradores de ídolos”. Incluso hoy en día, muchos cultos como la macumba o el vudú utilizan un pequeño pollo como sacrificio a sus ídolos.
En segundo lugar, el hecho de que la realización de la Kappará es similar a la realización de los qorbanot o sacrificios hizo que muchos rabinos estuvieran muy preocupados, porque el sacrificio de un animal “como sacrificio” fuera del Bet haMiqdash pudiera ser considerado una grave transgresión (haqrabat jutz), una prohibición bíblica que conlleva el Karet. Por esta razón, muchos rabinos incluso prohibieron el consumo de un pollo que fue sacrificado de esta forma, o con la intención de un qorbán. (El Rashbá, aunque también se oponía a las Kapparot con pollo, permitía comer esos animales, que por lo general se ofrecían como caridad a los pobres, ya que el pollo no es uno de los animales que se ofrecían como sacrificio en el Bet haMiqdash).
En tercer lugar, como son muchas las personas que quieren hacer Kapparot en la víspera de Yom Kippur (esto suele suceder especialmente en Israel, en Nueva York y en otras ciudades con importante población judía), la Shejitá podría no hacerse con el debido cuidado y atención en términos de la revisación de los cuchillos y otros detalles rituales. Este fue el punto principal mencionado por el rabino Obadia Yosef z”l, y por el cual recomendó hacer las Kapparot con Tsedaqá en lugar de pollos (ver este artículo).
Hay otro problema relacionado con este punto, la alta demanda de Kapparot, que debe ser tenido en cuenta. Debido a la gran demanda y al corto tiempo para sacrificar tantos animales en la víspera de Yom Kippur, a menudo los animales son maltratados en el proceso, y a veces son dejados durante horas o incluso días en jaulas sin comida ni agua. Esta es una transgresión grave y explícita de un mandamiento de la Torá que nos indica tratar a los animales con compasión y evitar el sufrimiento innecesario de los seres vivos (tsa’ar ba’alé jayim). Uno de los rabinos principales de Israel, el Gran Rabino ashkenazí David Lau, abordó esta cuestión hace un par de años (ver aquí).
Por último, la mayoría de las personas que hacen la Kappará no consumen ese pollo, y a veces ni siquiera se lo entregan a un individuo pobre para su consumo, como menciona el Ramá que solía hacerse en el pasado (porque muchos piensan que los pecados se transfieren al animal, lo cual, insistimos, no es un concepto judío). En ese caso, cuando se mata a un animal innecesariamente, es decir, cuando no es para comer, se está transgrediendo otra prohibición bíblica llamada bal tashjit: la destrucción innecesaria de la vida de un ser vivo.
En conclusión, la mejor forma de hacer las Kapparot y evitar todos estos problemas es la Tsedaqá, es decir, entregar dinero o comida preparada para los necesitados. Cuando hacemos las Kapparot de esta manera: 1. evitamos todos los problemas mencionados anteriormente, y 2. antes de que comience Yom Kippur, cumplimos el mandamiento bíblico de Tsedaqá, que es una mitsvá sin perjuicios colaterales. Más aún: la Tsedaqá fue considerada por nuestros Sabios como el precepto activo (Mitsvat Asé) más importante de la Torá. Así escribe Maimónides: “Hay que ocuparse de la Mitsvá de Tsedaqá más que de cualquier otro mandamiento positivo” (MT, Matenot ‘Aniyim 10:1). Dar Tsedaqá trae una gran zejut (mérito) a quien ayuda justo antes de Yom Kippur, y un alivio, que puede ser muy necesario, para el destinatario: וצדקה תציל ממות.
Ver este video donde el rabino Shelomó Aviner, Rosh Yeshibat Ateret Cohanim, explica las formas de hacer Kapparot y menciona, entre otras cosas, que el rabino Kaddouri z”l y el rabino Shelomó Zalman Auerbach z”l hacían Kapparot con Tsedaqá en lugar de pollo.


En principio, una mujer embarazada debe observar el ayuno de Kippur normalmente, siempre que ella y el bebé estén en buen estado de salud y el embarazo no tenga complicaciones ni sea de riesgo para el bebé o para la madre. No obstante, si durante Yom Kippur la futura mamá se siente mal, y particularmente si vomita, si padece de hiperémesis gravídica o tiene cualquier síntoma de deshidratación, deberá interrumpir el ayuno y comer o beber de inmediato. Sin embargo, si la mujer embarazada sólo siente leves mareos o náuseas, primero debería intentar sentarse o recostarse en una cama y ver si esos síntomas desaparecen, ya que sentirse así se considera normal y tolerable en un día de ayuno. Si al acostarse los síntomas no desaparecen o empeoran, entonces se deberá interrumpir el ayuno y proceder como explicaremos a continuación.
Hace unos años, en la comunidad UMJCA de Great Neck, NY, tuvimos una conferencia con la doctora Jessica Jacob, una experta ginecóloga y obstetra, que también es una mujer observante y conocedora de la ley judía. Esta clase tiene información importantísima para mujeres embarazadas y lactantes. La Dra. Jacob explica por qué NO es arriesgado para una mujer embarazada, con un embarazo normal, ayunar en Yom Kippur, y en qué casos SÍ se debería cortar el ayuno en Yom Kippur. Hasta hace unos años, esta conferencia estaba disponible solamente en el audio original en inglés, y sólo podía ser aprovechada por aquellos que entienden inglés. Gracias a la iniciativa de Micaela Masri, lectora de Halajá of the Day de Buenos Aires, Argentina, la conferencia fue transcrita al inglés y, más importante todavía, FUE TRADUCIDA AL CASTELLANO. La información que esta conferencia posee, creo que es invaluable.
Para mantener un nivel mínimo de ayuno, cuando se debe evitar o se debe interrumpir el ayuno de Kippur por razones médicas, hay que proceder de la siguiente manera:
Para reducir el riesgo de deshidratación, uno debe hidratar su cuerpo con suficientes líquidos. Pero hay que hacerlo de la manera correcta. Beber una gran cantidad de agua justo antes del ayuno es un beneficio menor, ya que la mayor parte de esos líquidos son rápidamente eliminados, generalmente la misma noche de Yom Kippur. En lugar de beber mucha agua de una vez, uno debe beber pequeñas cantidades de agua durante las 48 horas previas al ayuno, es decir, este sábado 19 y este domingo 20 de septiembre. La cantidad recomendada es beber un vaso de agua mediano (160-200 ml.) aproximadamente cada hora durante los dos días previos al ayuno, para que todas las células del cuerpo se hidraten. Esta recomendación también se les da a los atletas antes de correr un maratón.





