RESUMEN DE AJARE MOT-QUEDOSHIM

🕊️ 1ª Aliyá

Se establece el procedimiento del Cohen Gadol en Yom Kipur: su vestimenta especial 👕, los qorbanot (sacrificios y ofrendas) personales y del pueblo, y la ceremonia de los dos chivos expiatorios 🐐🐐 — uno como qorbán y otro enviado al desierto.
Se describe la purificación del Tabernáculo y del altar, así como la expiación del pueblo.
Se ordena ayunar 🍽️❌ y abstenerse de trabajar.


🩸 2ª Aliyá

Se prohíbe ofrecer qorbanot fuera del Mishkán: toda ofrenda debe presentarse en el Ohel Moed 🕍.
También se prohíbe el consumo de sangre 🩸❌.
Se establecen normas que prohíben comer carne de animales cazados o muertos naturalmente (nebelá).


⚠️ 3ª Aliyá

Se enumeran las relaciones prohibidas entre familiares y otras conductas ilícitas.
Se ordena no imitar las prácticas de Egipto ni de Canaán 🌍❌.
La Torá advierte que estas conductas contaminan la tierra y provocaron la expulsión de sus habitantes anteriores.


4ª Aliyá

Comienza la Parashá Kedoshim. HaShem ordena al pueblo: “Sean santos” ✨.
Se mencionan mitsvot fundamentales como:

  • respeto a los padres 👨‍👩‍👧
  • observar el Shabbat 🕯️
  • la prohibición de la idolatría 🚫
  • leyes de sacrificios voluntarios

También se instruye dejar parte de la cosecha 🌾 para los pobres 🤝.


⚖️ 5ª Aliyá

Se prohíbe robar, engañar y jurar en falso 🚫.
Se exige pagar los salarios a tiempo 💰⏰.
Se prohíbe maldecir al sordo 👂❌ y poner tropiezo al ciego 🚶‍♂️❌.
Se ordena:

  • juzgar con justicia ⚖️
  • no difundir chismes 🗣️❌
  • no vengarse

Y amar al prójimo como a uno mismo ❤️.


🌱 6ª Aliyá

Se prohíbe mezclar especies en animales, campos y vestimenta 🌱❌.
Se regulan casos de relaciones ilícitas y leyes de árboles frutales nuevos 🌳.
Se prohíben prácticas mágicas 🔮❌ y la búsqueda de poderes ocultos.
También se prohíbe cortar los bordes de la barba ✂️ y hacerse tatuajes.


🤝 7ª Aliyá

Se ordena respetar al anciano 👴 y amar al extranjero y al converso 🌍❤️.
Se exige actuar con integridad y honestidad en el comercio ⚖️💼.

HaShem, que sacó al pueblo judío de Egipto, ordena ahora abandonar y remover de la mente las prácticas idólatras 🧠❌, y cumplir todas Sus leyes y decretos 📜.




QUEDOSHIM: Rabenu Bajiyá Ibn Paquda y los Deberes del Corazón

Entre los gigantes intelectuales que florecieron durante la Época de Oro del judaísmo sefaradí, ninguno penetró con tanta profundidad en la vida interior del judío como Rabenu Bajiyá Ibn Paquḍa. Su obra revolucionó para siempre la manera en que comprendemos la práctica religiosa.

Vida y contexto histórico

Rabenu Bajiyá nació alrededor del año 1045 en Zaragoza, en el norte de la Península Ibérica, en plena efervescencia cultural del Al-Ándalus. Vivió en una época extraordinaria: la España musulmana era entonces uno de los centros intelectuales más brillantes del mundo conocido, donde convivían —con tensiones pero también con notable fertilidad— tres civilizaciones: la islámica, la cristiana y la judía.

Dentro de esa comunidad judía floreciente, Rabenu Bajiyá ocupó el cargo de Dayán, juez en la corte rabínica comunitaria. En aquella época, este cargo era ejercido de manera voluntaria, como servicio a la comunidad, por los estudiosos más respetados. Más allá de ese dato, la vida de Bajiyá permanece en gran medida en la oscuridad. No sabemos mucho sobre su familia, sus maestros directos ni las circunstancias precisas de su muerte, ocurrida alrededor del año 1120. Lo que sí sabemos es que dedicó su vida al estudio profundo de la Torá, la filosofía y la ética, y que dejó como legado una obra que ha nutrido a generaciones de judíos hasta el día de hoy.

El libro que cambió todo

La obra cumbre de Rabenu Bajiyá es el Jovot HaLevavot —“Los Deberes del Corazón”. Fue escrita originalmente en árabe, la lengua de su época y su entorno, bajo el título Hidāyat al-Qulūb. Décadas más tarde, el célebre traductor Rav Yehudá Ibn Tivón la vertió al hebreo, dándole la forma en que la conocemos y estudiamos hasta hoy.

¿Qué son los deberes del corazón?

El Rab Ibn Paquda divide los mandamientos en dos categorías:

  1. Los preceptos que realizamos de una manera física, con nuestro cuerpo, nuestros bienes, etc. (jovot ha’evarim).
  2. Los mandamientos que realizamos con nuestro corazón (jovot ha’levavot), es decir, con nuestra mente y nuestro intelecto.

Era la primera vez que un rabino hacía notar esta diferenciación.

Rabenu Bajiyá afirma que los mandamientos más importantes de la Torá se cumplen con “el corazón”, esto es, con nuestro aparato psicológico, emocional e intelectual (hoy diríamos “cerebro” o “mente”).

Algunos ejemplos

SHEMA ISRAEL: “Escucha Israel, el Eterno es nuestro Dios, el Eterno es Uno”.
Este versículo nos demanda “saber” que Dios existe y que solo Él existe. Este mandamiento no nos ordena nada específico que debamos hacer. Sin embargo, es absolutamente transformador.

Veamos. El hombre antiguo percibía que las fuerzas naturales eran independientes unas de otras y se enfrentaban entre sí: la oscuridad contra la luz; la enfermedad contra la salud; el mal contra el bien; la guerra contra la paz; la muerte contra el nacimiento. Para el hombre pagano era evidente que estas fuerzas provenían de orígenes diferentes. Imaginaban que los “dioses” estaban enfrentados en un conflicto cósmico eterno. En este universo politeísta, los seres humanos son meros espectadores involuntarios de estas guerras mitológicas, sobre las cuales no tienen control. El mundo no fue creado, sino que apareció accidentalmente como producto de las batallas entre los dioses. La vida del hombre pagano no tenía ningún sentido trascendental: el objetivo era satisfacer los instintos y evitar que los dioses desataran su ira.

El monoteísmo de la Torá es contraintuitivo. Para el hombre antiguo era casi imposible percibir el poder de un único Creador que también gobierna el mundo. Saber que hay un solo Dios Creador eleva al individuo a un nivel diferente de comprensión: el Creador estableció un diseño inteligente donde, deliberadamente, operan fuerzas opuestas que mantienen el mundo en equilibrio. Saber que un Creador inteligente nos creó le da propósito a la vida y nos impulsa a buscarlo y acercarnos a Él.

El monoteísmo es evolución. O revolución. El Shema Israel, como mandamiento, exige una transformación total de nuestro “corazón”, de nuestro pensamiento: apartarse mental y culturalmente del pensamiento idólatra y pagano.

VEAHAVTA ET HASHEM ELOQEJA: “Y amarás al Eterno tu Dios”.

Uno no puede amar a Dios si vive amargado, si no valora todo lo que tiene, es decir, todo lo que ha recibido del Creador. Esta mitzvá —amar a Dios— no se puede cumplir a menos que uno sea feliz. Y ser feliz requiere una transformación existencial.

Ser feliz no consiste en tener todo lo que quiero, sino en apreciar todo lo que tengo. Hay personas que tienen dinero, familia y salud, y aun así son infelices, porque no han desarrollado la capacidad de valorar. Este mandamiento no se cumple de una manera física, pero, al igual que el anterior, es profundamente transformador —incluso más que muchos mandamientos que cumplimos con el cuerpo.

VEAHAVTA LEREAJA KAMOJA: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Amar, en este contexto, significa aceptar. Este mandamiento nos enseña que así como uno se ama a sí mismo a pesar de sus defectos, debe aprender a amar al prójimo a pesar de los suyos.

Relevancia esta semana

Esta semana leemos en la Torá el mandamiento de veahavtá lereajá kamoja —“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Vayicrá 19:18). El Rambán y otros Rishonim señalan que este es uno de los principios más abarcadores de toda la Torá.

Rabenu Bajiyá nos ayuda a entender por qué este mandamiento pertenece a la categoría de los Jovot HaLevavot, los deberes del corazón. No basta con actuar correctamente en lo externo mientras uno siente desprecio o indiferencia por dentro. El precepto exige una transformación genuina: aprender a aceptar al otro con sus defectos, tal como nos aceptamos a nosotros mismos. No es un mandamiento de gestos — es un mandamiento de carácter.

Los deberes del cuerpo

El Rab también señala que todos los preceptos tienen como objetivo, directo o indirecto, la transformación del corazón. Uno no puede observar los preceptos de la Torá de una forma mecánica y fría. Debe hacerlo con su mente y su corazón abiertos.

Como explicaron los sabios: “el corazón crece y se nutre de nuestras acciones”.




De la vulnerabilidad a la fortaleza: la nueva realidad estratégica de Israel

POR SAUL SADKA de.   @Saul_Sadka

Al cumplirse el 78º aniversario de Israel, 150 años después de que los judíos comenzaran a regresar en masa a la Tierra Santa, con una población actual de 10.3 millones de habitantes — incluyendo casi la mitad de los judíos del mundo — y siendo uno de los pueblos más prósperos del planeta, la situación estratégica de Israel nunca ha sido tan favorable como hoy.

Israel fue atacado simultáneamente desde Gaza, Líbano y Siria. Su respuesta fue contundente: hoy controla zonas de seguridad militares en los tres frentes. Estas zonas actúan como escudos protectores — franjas de territorio donde el ejército israelí mantiene presencia física y control total, impidiendo que grupos terroristas puedan acercarse a la frontera y lanzar el tipo de ataque masivo y coordinado que ocurrió el 7 de octubre de 2023. Mientras esas zonas permanezcan bajo control israelí, un nuevo 7 de octubre se vuelve prácticamente imposible.

Y aunque pueda parecer paradójico, esta presencia militar israelí es también la mejor noticia para los propios habitantes de Gaza, Líbano y Siria. ¿Por qué? Porque mientras el ejército israelí controle esas zonas fronterizas, los grupos extremistas no pueden usarlas como base de operaciones. Sus territorios dejan de ser útiles para el terrorismo. Los yihadistas podrán seguir intentando atacar desde las fronteras, pero cada intento será más inútil y más costoso que el anterior. En la práctica, las zonas de amortiguación le quitan a los grupos terroristas la posibilidad de “secuestrar” un país entero — su gobierno, su economía, su población — y convertirlo en plataforma de guerra contra Israel. Eso es exactamente lo que ocurrió con Hezbolá en Líbano durante cuatro décadas, y con Hamás en Gaza durante casi dos. Ambos experimentos terminaron en ruina total para sus propios países. Las zonas de amortiguación israelíes son, en ese sentido, una vacuna contra la repetición de ese ciclo destructivo.

Esto nos lleva a una pregunta importante: ¿por qué Jordania y Egipto han logrado mantenerse relativamente estables y libres de este tipo de caos, a pesar de compartir largas fronteras con Israel? La respuesta es, en gran medida, geográfica. Entre Israel y Egipto existe el enorme y casi completamente despoblado desierto del Sinaí — una barrera natural prácticamente imposible de usar como corredor de infiltración a gran escala. Cualquier movimiento de tropas o armamento en ese desierto es visible desde el aire, y cualquier grupo que intentara cruzarlo para atacar a Israel estaría expuesto y vulnerable. Entre Israel y Jordania está el profundo Valle del Jordán — una frontera natural estrecha, fácil de vigilar y muy difícil de cruzar en secreto. En ambos casos, la geografía hace que convertir esas zonas fronterizas en plataformas terroristas sea un proyecto suicida. Y los grupos extremistas lo saben.

No así el sur del Líbano. Esa región es montañosa, densamente arbolada, llena de aldeas y túneles, y durante décadas estuvo poblada por unas 500,000 personas chiítas en su gran mayoría leales a Irán. Fue el terreno ideal para que Hezbolá se instalara, se armara hasta los dientes y operara con relativa impunidad durante cuarenta años — hasta que Israel, finalmente, actuó con toda su fuerza.

Las largas fronteras de Israel con Jordania y Egipto, al ser adyacentes a zonas de muy baja densidad poblacional en ambos lados, no representan actualmente fuentes potenciales de grandes amenazas. Pero ¿qué pasaría si uno de esos gobiernos colapsara? Es un escenario improbable, pero no imposible — las dictaduras y monarquías árabes han demostrado históricamente ser frágiles. En ese caso, Israel actuaría exactamente como lo hizo con Siria en noviembre de 2024: destruiría de forma preventiva todas las capacidades militares ofensivas del país — aviones, misiles, tanques, depósitos de armas — y establecería una zona de amortiguación a lo largo de la frontera. Sin fuerza militar organizada y sin territorio fronterizo accesible, ningún grupo terrorista puede amenazar seriamente a Israel.

Del mismo modo, Israel ha demostrado con creces por qué una invasión militar convencional a gran escala es hoy un escenario prácticamente descartado. Cualquier gobierno que intentara concentrar tropas y equipamiento militar en la frontera con Israel — como Egipto con el Sinaí — vería ese armamento destruido antes de poder utilizarlo. El mensaje es claro y ha sido recibido por todos los actores regionales.

En términos generales, el panorama estratégico de Israel es hoy el mejor de su historia. Sus fronteras están protegidas por zonas de amortiguación reales o por barreras geográficas naturales. Sus enemigos más agresivos han sido neutralizados o gravemente debilitados. Y el programa nuclear iraní — la amenaza más peligrosa que Israel ha enfrentado en su historia moderna, y el proyecto central del principal rival regional de los últimos cincuenta años — ha sido reducido a escombros. Irán, que durante décadas financió a Hezbolá, armó a Hamás y soñó con destruir al Estado judío, sale de este período completamente humillado.

Israel no solo sobrevivió. Salió más fuerte, más seguro y más consolidado que nunca.




QUEDOSHIM: ¿Honrar o respetar a los padres?

Cuando la Torá se refiere a nuestro relacionamiento con los padres, no nos indica un solo mandamiento — ¡nos da dos! Dos preceptos distintos en su contenido, en su orientación y en la etapa de la vida a la que se aplican. Confundirlos, o reducirlos a uno solo, empobrece nuestra comprensión de ambos. Vale la pena detenerse y examinarlos con cuidado.

Las diferencias fundamentales

El primero es el quinto de los Diez Mandamientos y dice: Kabed et avija ve’et imeja — “Honra a tu padre y a tu madre.” La palabra clave aquí es kabed, relacionada con kavod. Que no significa estrictamente “respetar”, sino honrar mediante acciones concretas: ocuparse de los padres, atender sus necesidades, y asistirlos cuando no se pueden valer por sí mismos.

El segundo mandamiento aparece en nuestra parasha, Kedoshim, y dice: Ish imo ve’aviv tira’u — “Uno debe respetar a su madre y a su padre.” La palabra clave aquí es tira’u, del verbo lira — “temer”. Pero no se trata de miedo, sino de “temor reverencial”: reconocer y respetar la autoridad de los padres en nuestras decisiones y comportamiento.

¿Cuáles son las diferencias entre ambos preceptos?

Primera diferencia: lo que se debe hacer vs. lo que no se debe hacer. El honor (kabed) se expresa en acciones positivas: ayudar, visitar, acompañar. El respeto (tira’u) se expresa principalmente en lo que no se hace: no desobedecer, no contradecir, no invadir el lugar de los padres.

Segunda diferencia: dos etapas distintas de la vida. El respeto se aplica principalmente cuando los hijos son niños o adolescentes y dependen de sus padres. El honor se aplica cuando los roles se invierten: cuando los padres envejecen y son ellos quienes dependen de sus hijos.

Tercera diferencia: ¿quién depende de quién? El mandamiento de tira’u pertenece al mundo de la educación y la crianza: parenting. Los padres deben mostrarse como autoridad, para que los hijos la internalicen como tal.

La Mitzvá del respeto: parenting

Esto se traduce en conductas concretas. Lo que los hijos no deben hacer respecto a sus padres:

  • No llamar a los padres por su nombre propio — la manera correcta es con títulos afectivos como “mamá” o “papá”
  • No desobedecerlos
  • No contradecirlos
  • No ocupar su lugar en situaciones que son símbolos de autoridad: en la cabecera de la mesa, en su silla, o en el asiento del padre en la sinagoga

Este mandamiento establece una sana distancia que inspira respeto a la autoridad paterna y materna: “Yo soy tu padre, tú eres mi hijo. Te quiero, pero no somos iguales.” Esa distinción no existe para alimentar el ego de los padres, sino para generar seguridad emocional en los hijos. Sin límites claros y sin una autoridad reconocida, no hay verdadera educación. Un niño que aprende a respetar la autoridad de sus padres se prepara, eventualmente, para reconocer la autoridad de HaShem. Quien no ha aprendido a respetar a sus padres difícilmente podrá respetar al Creador.

La Mitzvá del honor: gratitud

El mandamiento de kabed pertenece a otra dimensión emocional y a otro momento de la vida — cuando los padres necesitan ser cuidados, atendidos, asistidos. Aquí la Torá nos exige una gratitud activa. Nuestros padres nos cuidaron, alimentaron, educaron y protegieron cuando éramos completamente dependientes de ellos. Ahora es nuestro turno — y la Torá nos pide cerrar ese círculo con amor y dedicación, no por obligación fría, sino como reconocimiento genuino de lo que recibimos. Honrarlos significa, de manera muy concreta:

  • Acompañarlos
  • Ayudarlos en sus necesidades cotidianas: trámites, documentación, papeleo
  • Llevarlos a sus citas médicas
  • Darles de comer si es necesario.
  • Ayudarlos a vestirse, si es necesario. Y mucho más… .

Reflexión final

El respeto se aplica cuando los hijos dependen de los padres; el honor es asistencia física, práctica. Y obviamente llega cuando los padres dependen de los hijos. Juntos, estos dos mandamientos describen una relación padres – hijos que abarca toda la vida — desde la infancia hasta la vejez — y que está fundada en dos valores esenciales: inspirar autoridad y actuar con gratitud.

Estas dos Mitzvot son el corazón de la estructura familiar judía. En una familia judía, los hijos aprenden a respetar la autoridad, y los padres ancianos son honrados y cuidados con dedicación. Esa estructura ha sido, a lo largo de los siglos, uno de los secretos más profundos de nuestra continuidad y supervivencia como pueblo judío.




Quedoshim y Los Diez Mandamientos

 


 

En la Perashá Quedoshim (Vayikrá 19–20) encontramos un número notable de Mitsvot. Cuando las analizamos en profundidad, vemos que muchas de ellas reflejan, desarrollan o detallan los preceptos expresados en los Diez Mandamientos.

La diferencia está en el enfoque: los Diez Mandamientos representan el momento solemne de la revelación divina en el monte Sinaí. Quedoshim, en cambio, traduce esa santidad a la vida diaria. Compararemos ambos textos y mostraremos cómo las Mitsvot de Quedoshim explican, complementan o expanden los principios del Decálogo.


1. “Yo soy HaShem su Dios”
Vayikrá 19:2 – Kedoshim tihiyu ki kadosh ani HaShem Elohejem
La Perashá comienza reafirmando la base espiritual de toda la Torá: la identidad del pueblo de Israel como una nación consagrada a Dios. HaShem es el Legislador supremo, cuya autoridad no está basada en el poder o el miedo, sino en la santidad. Sus leyes no son caprichosas ni opresivas, como las del faraón, sino que están orientadas al bien y dignidad del ser humano.


2. “No tendrás otros dioses”
Vayikrá 19:4 – Lo tifnu el ha’elilim
No se debe acudir a ídolos ni a supuestos poderes sobrenaturales. No se puede creer ni invocar ningún tipo de “superpoder”, energía mágica o fuerza espiritual fuera de HaShem. Esta Mitsvá es una declaración contra la superstición, el ocultismo y cualquier forma de idolatría moderna o antigua.


3. “No tomarás el nombre de HaShem en vano”
Vayikrá 19:12 – Ve’lo tishabe’u bishmi la’sheker
Aquí se detalla el uso indebido del nombre divino, especialmente en contextos legales. No se puede jurar en falso, ni utilizar el nombre de HaShem para justificar una mentira. Esta Mitsvá es una continuación directa del principio de reverencia absoluta por el Creador.


4. “Santifica el Shabbat”
Vayikrá 19:30 – Et Shabtotai tishmoru
Quedoshim menciona el Shabbat brevemente, en el mismo contexto que el respeto a los padres. Aun así, el solo hecho de mencionarlo como una orden divina refuerza su centralidad en la vida judía. Observar el Shabbat es un acto de emuná y un reconocimiento semanal de la creación divina.


5. “Honra a tu padre y a tu madre”
Vayikrá 19:3 – Ish imo ve’aviv tira’u
Aquí no se menciona el “honor” sino el “temor reverencial”. Los Sabios explican que honrar se refiere a asistir y cuidar físicamente a los padres, especialmente en su vejez. Temor, en cambio, implica no contradecirlos, no llamarlos por su nombre, no sentarse en su lugar. Ambas actitudes son necesarias para una relación sana con nuestros progenitores.


6. “No asesinarás”
Vayikrá 19:16 – Lo ta’amod al dam re’eja
Quedoshim no repite literalmente la prohibición de asesinar, pero da un paso más allá: prohíbe la indiferencia ante el peligro de vida del prójimo. Si alguien está en riesgo y tú puedes hacer algo para salvarlo, estás obligado a intervenir. La vida humana es sagrada, y no actuar ante el peligro también es una forma de violencia.


7. “No cometerás adulterio”
Vayikrá 20:10 – Ve’ish asher yinaf et eshet ish
Quedoshim aborda de manera directa las relaciones prohibidas. El adulterio se menciona con claridad y se establecen sus consecuencias. La santidad también se expresa en el ámbito familiar y conyugal.


8. “No robarás”
Vayikrá 19:11 – Lo tignovu
La misma palabra aparece, pero en un contexto diferente. En Quedoshim se refiere al robo de bienes materiales —propiedad, dinero, pertenencias—, mientras que en otros contextos se refiere al secuestro. Además, aquí se amplía la prohibición a todo tipo de fraude: mentir en los negocios, engañar al cliente, retener el salario del trabajador. El mensaje es claro: una sociedad justa se construye sobre la integridad económica.


9. “No darás falso testimonio”
Vayikrá 19:16 – Lo telej rajil be’ameja
Aunque no se menciona directamente el juicio, esta Mitsvá prohíbe el chisme, la calumnia y la difamación. Hablar mal del otro, divulgar rumores o crear divisiones dentro del pueblo también es una forma de dañar la verdad y la justicia, como lo es el falso testimonio.


10. “No codiciarás”
Vayikrá 19:18 – Lo tikom velo titor
Quedoshim nos advierte contra el deseo de venganza y el rencor, emociones emparentadas con la codicia. La Torá no solo exige control sobre las acciones, sino también sobre los sentimientos destructivos. Y concluye con una orden revolucionaria:
Ve’ahavta lere’aja kamoja – Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Una invitación a vivir en empatía, generosidad y solidaridad.



Quedoshim  amplía,  desarrolla, y baja a la tierra a  los Diez Mandamientos. Nos enseña que la santidad no es solo un concepto espiritual o teórico, sino una práctica diaria que se refleja en nuestras relaciones humanas, en el respeto, la justicia, la compasión y la verdad.




El Israel Bíblico de 2026

ISRAEL REACCIONA Y CRECE

En este Yom HaAtzmaut celebramos 78 años desde la declaración de independencia del Estado de Israel. Y no es un aniversario más: este año es, sin lugar a dudas, el más dramático, el más histórico y el más milagroso que hemos vivido jamás.

Israel todavía está en guerra — desde el 7 de octubre de 2023, cuando sufrió la masacre más terrible de su historia moderna. Y desde entonces ha combatido, y ha triunfado contundentemente, en más frentes que en cualquier otro momento de su existencia: Gaza, Líbano, Siria y ahora el propio Irán. Y está hoy, Baruj HaShem, más fuerte, más seguro y más central en los asuntos del mundo que nunca.

Es imposible ignorar el eco de aquel famoso pasuk que describe la primera vez que fuimos oprimidos como pueblo, en Egipto:

📖 וְכַאֲשֶׁר יְעַנּוּ אֹתוֹ כֵּן יִרְבֶּה וְכֵן יִפְרֹץ

“Y cuanto más los oprimían, más crecían y más se expandían.” (Shemot 1:12)

En 2026, estamos viviendo este pasuk en tiempo real.

Y eso representa un desafío espiritual: sabemos rezar por milagros cuando estamos en dificultades, pero cuando vemos milagros transparentes — un Nes Galui, un milagro abierto y visible — tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de lo que estamos experimentando. Es como si estuviéramos cruzando el Mar Rojo, con las paredes de agua a nuestra derecha y a nuestra izquierda, y en lugar de abrir los ojos, asombrarnos y alabar a HaShem, nos quejáramos del barro en las sandalias, o discutiéramos con el vecino sobre quién camina más rápido.

Los milagros en Israel hoy nos rodean, nos envuelven, nos protegen. Estamos cruzando el mar abierto — y no lo vemos.

Por eso, en este Yom HaAtzmaut 78, quiero ayudar a descubrir los increíbles eventos que estamos viviendo. Lo haremos apoyándonos en los indicadores bíblicos originales de la Torá — las tres grandes áreas donde la Berajá de HaShem se hace visible y medible ante nuestros ojos:

La prosperidad económica de Israel

⚔️ La victoria sobre nuestros múltiples enemigos

👶 El crecimiento demográfico de su pueblo

No elegí estos tres temas al azar. Son los tres indicadores que la Torá presenta explícitamente como evidencia del pacto Divino con Israel — y los tres están ocurriendo hoy, simultáneamente, ¡en medio de una guerra!

PRIMER INDICADOR

💰 PROSPERIDAD EN LA TIERRA DE ISRAEL

La forma más frecuente en que la Torá describe la intervención Divina sobre el pueblo de Israel es a través de la bendición material. Leemos tres veces al día en el segundo párrafo del Shemá Israel que la lluvia en su tiempo era, en la época bíblica, el indicador principal de esa bendición. Cuando el pueblo cumple la voluntad de Dios, los campos florecen y hay abundancia. Cuando se desviaba, llegaban la sequía, la pobreza y el exilio.

La prosperidad no es un fenómeno aleatorio: es una señal visible de la Hashgajá Divina.

Y lo que está ocurriendo en la economía israelí hoy es, sencillamente, extraordinario.

📈 LA ECONOMÍA CRECE EN MEDIO DE LA GUERRA

Mientras países vecinos como Líbano, Turquía, Irán y Egipto enfrentan severas crisis económicas — y muchas economías europeas se estancan — Israel florece. El FMI proyecta un crecimiento de aproximadamente 3.9% en 2026, y esa es la estimación conservadora. El Banco de Israel proyecta 4.7%, y el propio Ministerio de Finanzas israelí prevé un 5.1%. Para comparar: Alemania crece casi cero, España alrededor del 2.5%, Francia un 0.8%, e Italia apenas un 0.7%. Israel las supera a todas — en plena guerra.

💰 EL PBI POR PERSONA: POR ENCIMA DE TODA EUROPA OCCIDENTAL

El PBI per cápita de Israel ha alcanzado aproximadamente $69,800 en 2026 — un aumento de casi $9,500 respecto al año anterior. El FMI ya coloca a Israel por encima de Alemania, Francia y el Reino Unido en términos nominales. No es una curiosidad estadística: Israel ha superado a las mayores potencias económicas de Europa, y consolida esa ventaja año tras año, en medio de una guerra activa en múltiples frentes.

📊 LA BOLSA BATE RÉCORDS HISTÓRICOS

En enero de 2026, el Índice Tel Aviv 35 cerró en un nuevo máximo histórico. El 14 de abril de 2026 — en pleno combate activo contra Irán — subió otro 1.55%, alcanzando un nuevo récord. En ese mismo período, las bolsas de Frankfurt, París y Madrid registraban caídas por incertidumbre geopolítica. Un país en guerra activa, con misiles cayendo y rutas marítimas interrumpidas, y su bolsa de valores bate récords. Los inversores internacionales no están huyendo — están comprando. Esto no es economía. Esto es otra cosa completamente distinta.

₪ EL SHEKEL: LA MONEDA MÁS SÓLIDA DEL MUNDO EN PLENA GUERRA

En contextos normales, una guerra prolongada devalúa la moneda nacional. Pero en abril de 2026, el dólar cayó por debajo de 3 shekels por primera vez en más de 30 años — alcanzando 2.993 shekels por dólar. El dólar se ha depreciado aproximadamente un 25% frente al shekel desde abril de 2025. Mientras tanto, el euro, la libra esterlina y el franco suizo también perdieron terreno frente al shekel. El shekel se ha consolidado como la moneda más fuerte del mundo frente al dólar este año. Los inversores internacionales no están escapando del shekel — están corriendo hacia él.

🌍 EL MUNDO INVIERTE EN ISRAEL EN PLENA GUERRA

A principios de 2026, el Ministerio de Finanzas de Israel recaudó $6,000 millones en una emisión internacional de bonos, atrayendo demanda de más de 300 inversores en más de 30 países. Cuando el mundo hace fila para prestarle dinero a un país en guerra, eso no es finanzas — es una declaración de fe.

🛡️ TECNOLOGÍA Y DEFENSA: ISRAEL LIDERA AL MUNDO

Israel es hoy la tercera potencia mundial en innovación tecnológica y uno de los mayores exportadores de tecnología militar del planeta. Sus sistemas — Iron Dome, David’s Sling y Arrow 3 — han sido vindicados ante los ojos del mundo entero durante los masivos bombardeos iraníes de 2026. La venta del sistema Arrow 3 a Alemania por $3,500 millones — la mayor exportación militar en la historia de Israel — es especialmente simbólica: Alemania, la potencia militar más grande de Europa, le compra tecnología de defensa a Israel. Cada nación del mundo vio cómo la arquitectura de defensa israelí absorbió cientos de misiles balísticos y drones, y sobrevivió.

No ver la mano de Dios en todo esto es desconectar la Torá de nuestras vidas. Es ignorar el texto que leemos en el Shemá Israel tres veces al día.

SEGUNDO INDICADOR

⚔️ VICTORIA SOBRE LOS ENEMIGOS

Una segunda gran señal de intervención Divina en la Torá se manifiesta en la victoria sobre nuestros enemigos. Una y otra vez, el Creador promete que acompañará al pueblo de Israel en sus batallas:

📖 כִּי תֵצֵא לַמִּלְחָמָה עַל אֹיְבֶךָלֹא תִירָא מֵהֶם, כִּי ה׳ אֱלֹהֶיךָ עִמָּךָ

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos… no los temas, porque ה׳ tu Dios está contigo.” (Debarim 20:1)

📖 כִּי ה׳ אֱלֹהֵיכֶם הַהֹלֵךְ עִמָּכֶם לְהִלָּחֵם לָכֶם עִם אֹיְבֵיכֶם לְהוֹשִׁיעַ אֶתְכֶם

“Porque ה׳ vuestro Dios va con vosotros, para luchar por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.” (Debarim 20:4)

A pesar de haber sido víctima de un ataque salvaje y sorpresivo, Israel ha respondido — en cada frente — con una estrategia contundente, precisa y efectiva. Y algo que no ocurría desde 1967: Israel no solo está derrotando a sus enemigos — está consolidando territorio estratégico en todos sus frentes simultáneamente.

🟡 GAZA: DEL TERROR AL CONTROL

Tras la masacre del 7 de octubre de 2023, Israel lanzó una campaña militar sin precedentes. En primer lugar, y milagrosamente: la mayoría de los rehenes, Baruj HaShem, han regresado a sus hogares. Las Fuerzas de Defensa de Israel han transformado la Franja de Gaza más allá de todo reconocimiento. La infraestructura militar de Hamas ha sido desmantelada. Y lo más importante: Israel ha castigado a sus enemigos donde más les duele. El ejército israelí controla actualmente cerca del 58% del territorio de Gaza, habiendo establecido lo que el Jefe del Estado Mayor, Teniente General Eyal Zamir, llamó “una nueva línea fronteriza” — la llamada línea amarilla. Atacar a Israel le ha costado a Hamas más de la mitad de su territorio.

🟡 LÍBANO: UNA NUEVA FRONTERA DE SEGURIDAD

Durante décadas, la frontera norte fue sinónimo de amenaza constante. Hoy, gracias a Dios y a la superioridad tecnológica e inteligencia precisa del Tzahal, Israel ha establecido una zona de seguridad de hasta 10 km de profundidad en el sur del Líbano — equivalente al 8% del territorio libanés — controlando 55 aldeas libanesas desde las cuales el enemigo no podrá volver a establecerse. Las ciudades de Metula, Kiryat Shemoná y otras comunidades del norte — evacuadas tras el 7 de octubre — están comenzando a volver a la normalidad. Esta situación sigue en evolución, y es posible que Israel deba avanzar y controlar más territorio, hasta el río Litani.

🟡 SIRIA Y EL GOLÁN: CONTROL ESTRATÉGICO TOTAL

Tras el colapso del régimen de Assad en diciembre de 2024, Israel tomó el control de la zona desmilitarizada de la ONU en el Golán — 266 km² — y estableció nueve posiciones dentro del territorio sirio, incluyendo el Monte Hermón, desplegándose hasta 15 km dentro de Siria. Tzahal destruyó la mayor parte del armamento estratégico de Siria y neutralizó su capacidad militar — sin sufrir bajas propias. Israel está protegiendo activamente a la población drusa del sur de Siria, y es posible que se establezca allí un estado druso que sería un aliado estratégico de Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel han triplicado el tamaño original de los Altos del Golán bajo control israelí. Desde esa posición estratégica, Israel puede monitorear en tiempo real los movimientos militares en toda Siria y el Líbano.

🔥 IRÁN: LA CABEZA DE LA SERPIENTE

Y ahora llegamos al desarrollo más dramático de todos.

El 28 de febrero de 2026, en una operación conjunta con los Estados Unidos denominada “Operación Epic Fury,” Israel lanzó una serie de ataques sorpresa contra Irán — eliminando al Líder Supremo Ali Jamenei y a decenas de sus altos funcionarios, y destruyendo las instalaciones nucleares iraníes, la infraestructura de misiles balísticos, la marina y las redes de mando y control.

Ali Jamenei — el hombre que durante 35 años financió a Hamas, armó a Hezbolá y a los Huzíes, amenazó a Israel con la aniquilación semana tras semana y dirigió el programa nuclear iraní — fue eliminado por Israel en una sola noche.

Los ataques llegaron tras meses de preparación estratégica conjunta entre EE.UU. e Israel, manipulando cuidadosamente las imágenes satelitales para que Irán no tuviera advertencia previa. Tres lugares separados donde se habían reunido funcionarios del régimen fueron atacados en menos de medio minuto entre sí en el ataque inicial.

Al momento de escribir estas líneas, hay un frágil alto al fuego y las negociaciones continúan. No sabemos cómo termina este capítulo. Pero esto sí sabemos: el mayor patrocinador estatal del terror en el mundo, el enemigo más peligroso que el pueblo judío ha enfrentado en la era moderna, ha recibido un golpe del que quizás nunca se recupere. Y nuestro pequeño y milagroso Israel — sigue de pie, más fuerte que nunca.

וְכַאֲשֶׁר יְעַנּוּ אֹתוֹ כֵּן יִרְבֶּה וְכֵן יִפְרֹץ

TERCER INDICADOR

👶 CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO

El crecimiento demográfico es la primera bendición que ה׳ dio a la humanidad y a nuestros Patriarcas. Y es notable que la Torá repite esta bendición tres veces — a cada uno de los tres Avot — siempre vinculada a la tierra de Israel.

📖 A Abraham (Bereshit 22:17): אֲבָרֵךְ אֲבָרֶכְךָ וְהַרְבָּה אַרְבֶּה אֶת זַרְעֲךָ כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם

“Te bendeciré enormemente, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo.”

📖 A Yitschaq (Bereshit 26:4): וְהִרְבֵּיתִי אֶת זַרְעֲךָ כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם

“Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo.”

📖 A Yaakob (Bereshit 28:3–4): וְאֵל שַׁדַּי יְבָרֵךְ אֹתְךָ וְיַפְרְךָ וְיַרְבֶּךָ

“Que El Shadai te bendiga, te haga fructificar y te multiplique.”

En la Torá, el crecimiento del pueblo de Israel en su tierra es una de las señales más claras del pacto eterno con el Todopoderoso. Y hoy, esa señal es visible y medible.

📊 ISRAEL SUPERA LOS 10 MILLONES DE HABITANTES

La población de Israel ha alcanzado los 10,368,000 habitantes, superando por primera vez en su historia ese umbral histórico. Mientras casi todo el mundo desarrollado envejece y se contrae, Israel crece.

👶 LA MAYOR TASA DE NATALIDAD DEL MUNDO DESARROLLADO

Israel mantiene una tasa de fecundidad de aproximadamente 3.0 hijos por mujer — la más alta entre todos los países desarrollados — frente a un promedio de la OCDE de apenas 1.5. Los números son elocuentes: en Japón y Corea del Sur la cifra ha caído por debajo de 1.3; en Alemania y España apenas supera el 1.4; en Francia, considerada una excepción europea, no llega al 1.8; en Estados Unidos — la mayor potencia del mundo — ha bajado a 1.6; y en Chile, uno de los países más desarrollados de América Latina, ronda apenas el 1.5.

Israel prácticamente duplica a la mayoría de estos países — en medio de una guerra.

Dentro del sector ortodoxo, la tasa supera los 6 hijos por mujer — más del doble del promedio nacional israelí.

🏫 MIENTRAS EUROPA CIERRA ESCUELAS, ISRAEL LAS ABRE

Mientras esas naciones se encogen, Israel construye nuevos barrios y abre jardines de infantes sin parar — incluso en medio de una guerra. Mientras otros países envejecen, Israel rejuvenece. Y creo que en el próximo Yom HaAtzmaut — o en el siguiente, בְּעֶזְרַת ה׳ — la mayoría del pueblo judío, más del 50%, estará viviendo en la Tierra de Israel.

Esto no es una tendencia demográfica. Es la continuación directa de las promesas hechas a Abraham, Yitschaq y Yaakob.

LO MÁS INEXPLICABLE

Hay un dato final que quizás sea el más sorprendente de todos.

Israel es el tercer país más feliz del mundo, según el World Happiness Report de 2026.

Un país en guerra activa. Con amenazas constantes. Con lluvia de misiles desde Irán, Líbano y Yemen. Con terroristas operando en territorios aledaños. Israel debería ser el país con más miedo, con más angustia, con más depresión. Y sin embargo — ¡está entre los tres países más felices del planeta!

No hay explicación racional. Es la Berajá de ה׳ manifestándose en la vida cotidiana de Su pueblo.

HASHGAJÁ PERATIT — LA MANO DE DIOS EN LA TIERRA

Todos estos datos tienen una enorme significación espiritual. Y resulta difícil entender por qué no son reconocidos, celebrados y verbalizados con entusiasmo por todos los Yehudim — especialmente por quienes conocen la Torá.

Quizás porque nos cuesta conectar la Torá con la realidad actual. O quizás porque, como los espías en el desierto, nos volvemos pesimistas, vemos solo lo negativo y no sabemos reconocer y agradecer el privilegio extraordinario de vivir en la época de Israel 5786.

Israel no es solo un milagro del pasado.

Es el escenario visible de la bendición Divina en el presente — diaria, medible y extraordinaria.

Que ה׳ continúe bendiciendo a Su pueblo y a Su tierra, y que seamos merecedores de la Geulá Shelemá.

חַג עַצְמָאוּת שָׂמֵחַ

¡Yom HaAtzmaut Sameach!




4 DE IYAR: ¿Por qué conmemoramos Yom HaZikaron este día?

 

EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA

El Mandato Británico sobre “Palestina,” que comenzó oficialmente en 1922, llegó a su fin en 1948. Los británicos anunciaron que se retirarían del territorio el 15 de mayo de 1948. Los líderes judíos decidieron declarar la creación de un Estado judío independiente, Medinat Israel, inmediatamente después de la retirada británica. Sin embargo, el 14 de mayo de 1948 era viernes, y el ejército británico se preparaba para abandonar sus posiciones ese viernes a las 12 de la noche del 15 de mayo. David Ben-Gurion y los demás líderes judíos, entre ellos numerosos rabinos, decidieron que, para evitar la profanación del Shabbat, la Declaración de Independencia sería proclamada y firmada el viernes al mediodía, antes de que los británicos abandonaran el país. ¡Y así fue! Ese día correspondió al 5 de Iyar de 1948, año 5708 del calendario hebreo.

LA INVASIÓN ÁRABE

Los árabes, por su parte, también se preparaban para la partida de los ingleses. Declararon la guerra e invadieron Israel con el propósito de “matar a los judíos y arrojarlos al mar.” Durante esa Guerra de Independencia, el incipiente Estado judío era más vulnerable que nunca. Cuatro mil soldados y 2,373 civiles — más del 1% de la población judía total (600,000 personas) — perdieron la vida en esa guerra. Algunos de los combates más encarnizados tuvieron lugar en Gush Etzion, particularmente en el Kibbutz Kefar Etzion. Los orígenes de este kibbutz religioso se remontan a 1927, cuando 160 judíos del barrio de Mea Shearim, en Jerusalén, establecieron allí una colonia agrícola. En 1948, los habitantes de este kibbutz, junto con algunos soldados de la Haganá, intentaron detener el avance de las tropas egipcias que marchaban hacia Jerusalén. Sabían que era una misión suicida: solo contaban con unos pocos revólveres y muy escasas municiones, mientras enfrentaban un ejército equipado con tanques y artillería. Pero debían hacer todo lo posible para detener o al menos retrasar el ataque egipcio. El miércoles 13 de mayo de 1948, 4 de Iyar de 5708, tras una heroica batalla de dos días, los defensores de Kefar Etzion se rindieron. Abraham Fischgrund, uno de los combatientes, presentó al comandante egipcio una bandera blanca de capitulación, pero los enemigos lo mataron en el acto. Los árabes entraron al kibbutz y asesinaron a todos a sangre fría, incluidas 20 mujeres que se habían refugiado en un sótano. Un total de 157 personas fueron asesinadas ese día. Solo cuatro judíos sobrevivieron. Un día después, como dijimos, se declaró la independencia del Estado de Israel.

EL DÍA DEL RECUERDO

En 1951, cuando el 5 de Iyar ya se celebraba como Yom HaAtzmaut, el gobierno israelí decidió que el día anterior sería conmemorado como Yom HaZikaron — el Día del Recuerdo de los soldados y civiles que entregaron sus vidas combatiendo y protegiendo a Israel. Esta fecha fue elegida en honor a los héroes caídos de Kefar Etzion, ya que aquella batalla fue el símbolo más elocuente del sacrificio de nuestro pueblo para conquistar su independencia.

Los números hablan con una claridad desgarradora.

Según el Ministerio de Defensa de Israel, al día de hoy, 4 de Iyar de 5786, 25,644 soldados han caído en las guerras y operaciones militares del país desde 1860. Solo en el último año, 170 nombres más fueron añadidos a esa lista, junto con 54 veteranos heridos y discapacitados que fallecieron a causa de sus lesiones y fueron reconocidos póstumamente como soldados caídos.

Como dice el Rabino Eliezer Melamed: “Estos soldados, la mayoría de ellos muy jóvenes, lo sacrificaron todo para que podamos tener nuestra tierra, donde podemos cumplir nuestro mayor sueño: regresar a nuestra tierra para servir a HaShem y observar Su Torá… debemos inspirarnos en su sacrificio y devoción para dedicar nuestras vidas a santificar el Nombre de HaShem” (leqaddesh shem Shamayim).

יהי זכרם ברוך. Que su memoria sea una bendición.

אל מָלֵא רַחֲמִים שׁוֹכֵן בַּמְּרוֹמִים, הַמְצֵא מְנוּחָה נְכוֹנָה עַל כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה, בְּמַעֲלוֹת קְדוֹשִׁים, טְהוֹרִים וְגִבּוֹרִים, כְּזֹהַר הָרָקִיעַ מַזְהִירִים. לְנִשְׁמוֹת חַיָּלֵי צְבָא הֲגַנָּה לְיִשְׂרָאֵל שֶׁנָּפְלוּ בְּמִלְחֲמוֹת יִשְׂרָאֵל בִּפְעֻלּוֹת הֲגַנָּה, תַּגְמוּל וּבִטָּחוֹן, וּבְעֵת מִלּוּי תַּפְקִידָם, וּלְנִשְׁמוֹת כָּל לוֹחֲמֵי הַמַּחְתָּרוֹת וַחֲטִיבוֹת הַלּוֹחַמִים בְּמַעַרְכוֹת הָעָם שֶׁחֵרְפוּ נַפְשָׁם לָמוּת עַל קְדֻשֵּׁת הַשֵּׁם וּבְעֶזְרַת אֱלֹקי מַעַרְכוֹת יִשְׂרָאֵל הֵבִיאוּ לִתְקוּמַת הָאֻמָּה וְהַמְדִינָה וְלִגְאֻלַּת הָאָרֶץ וְעִיר הָאֱלֹקים. בַּעֲבוּר שֶׁאָנוּ מִתְפַּלְלִים לְעִלּוּי נִשְׁמָתָם, לָכֵן בַּעַל הָרַחֲמִים יַסְתִּירֵם בְּסֵתֶר כְּנָפָיו לְעוֹלָמִים וְיִצְרוֹר בִּצְרוֹר הַחַיִּים אֶת נִשְׁמוֹתָם, הַצְּדָקָה תְּצַלֵּחַ תַּחַת לְרַגְלֵיהֶם וּתְשַׁמְּעֵנוּ קוֹל מִמְּקוֹם זָכוּתָם וְיֹאמַר לָהֶם אָמֵן וְיֵהִי רָצוֹן.

אֵ-ל מָלֵא רַחֲמִים שׁוֹכֵן בַּמְּרוֹמִים, הַמְצֵא מְנוּחָה נְכוֹנָה עַל כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה, בְּמַעֲלוֹת קְדוֹשִׁים, טְהוֹרִים וְגִבּוֹרִים, כְּזֹהַר הָרָקִיעַ מַזְהִירִים. לְנִשְׁמוֹת חַיָּלֵי צְבָא הֲגַנָּה לְיִשְׂרָאֵל שֶׁנָּפְלוּ בְּמִלְחֲמוֹת יִשְׂרָאֵל בִּפְעֻלּוֹת הֲגַנָּה, תַּגְמוּל וּבִטָּחוֹן, וּבְעֵת מִלּוּי תַּפְקִידָם, וּלְנִשְׁמוֹת כָּל לוֹחֲמֵי הַמַּחְתָּרוֹת וַחֲטִיבוֹת הַלּוֹחַמִים בְּמַעַרְכוֹת הָעָם שֶׁחֵרְפוּ נַפְשָׁם לָמוּת עַל קְדֻשֵּׁת הַשֵּׁם וּבְעֶזְרַת אֱלֹקי מַעַרְכוֹת יִשְׂרָאֵל הֵבִיאוּ לִתְקוּמַת הָאֻמָּה וְהַמְדִינָה וְלִגְאֻלַּת הָאָרֶץ וְעִיר הָאֱלֹקים. בַּעֲבוּר שֶׁאָנוּ מִתְפַּלְלִים לְעִלּוּי נִשְׁמָתָם, לָכֵן בַּעַל הָרַחֲמִים יַסְתִּירֵם בְּסֵתֶר כְּנָפָיו לְעוֹלָמִים וְיִצְרוֹר בִּצְרוֹר הַחַיִּים אֶת נִשְׁמָתָם. ה’ הוּא נַחֲלָתָם. בְּגַן עֵדֶן תְּהֵא מְנוּחָתָם, וְיָנוּחוּ בְּשָׁלוֹם עַל מִשְׁכָּבָם וְיַעַמְדוּ לְגוֹרָלָם לְקֵץ הַיָּמִין וְנֹאמַר אָמֵן».




Rab Yehuda Alqalai (1798–1878) y los orígenes del Sionismo moderno

¿Qué es el Sionismo?

El Sionismo es el movimiento que propugna el retorno del pueblo judío a la tierra de Israel para fundar allí un Estado judío. Aunque el término fue acuñado por Nathan Birnbaum en 1890, la idea misma nació varias décadas antes, en la mente y en el corazón de dos rabinos sefaradíes: el rabino Yehudá Bibas y su discípulo y continuador, el rabino Yehudá Jai Alqalai.

El rabino Yehudá Bibas: el primer visionario

El rabino Yehudá Bibas (1776–1852) nació en Gibraltar, entonces colonia inglesa. Por parte de madre era nieto del célebre rabino marroquí Rabenu Jaím ben Attar, el Or haJaím haQadosh (1696–1743). Su familia paterna pertenecía a la ilustre familia Bibas de rabinos, dayanim y shojtim de Tetuán, Marruecos español. Durante muchos años fue el rabino de la prominente comunidad judía de Corfú, la bella isla griega.

Desde Corfú, el rabino Bibas fue testigo directo de la revolución griega contra el Imperio Otomano y de la fundación del Estado griego independiente. Aquello lo marcó profundamente. En 1835, con el Imperio Otomano cada vez más debilitado política y militarmente, el rabino Bibas llegó a una conclusión audaz: al igual que los griegos habían reconquistado su tierra de manos de los turcos, los judíos podían —y debían— hacer lo mismo. Viajó por toda Europa y el norte de África —Turquía, los Balcanes, Viena, Londres, Alemania, Hungría, Praga y muchas otras comunidades— predicando en todas partes el mismo mensaje: Teshubá. No la teshubá individual del judío que vuelve a HaShem, sino la teshubá nacional: el retorno del pueblo judío como nación a su tierra.

El rabino Bibas señaló que en el libro de Debarim (capítulo 30, versículos 1–11) la palabra teshubá aparece nada menos que ocho veces, y siempre en clave colectiva y nacional: primero como arrepentimiento del pueblo, luego como reconciliación nacional con HaShem, y finalmente como el retorno físico a la tierra de Israel. El exilio, explicaba el Rab, no es una condición neutral. Vivir fuera de Israel es, en cierto sentido, darle la espalda a HaShem. Como enseñaban nuestros sabios: el judío que vive fuera de Israel es como un judío sin Dios.

Lamentablemente, el rabino Bibas no logró publicar sus ideas o sus escritos no han llegado hasta nosotros. Fue su discípulo, el rabino Yehudá Jai Alqalai, quien llevó esta visión al papel y la difundió al mundo.

El rabino Yehudá Jai Alqalai: del ideal a la acción

El rabino Yehudá Jai Alqalai nació en Sarajevo, Bosnia, en 1798. Llegó a Eretz Israel con sus padres a los once años, y allí recibió su ordenación rabínica del célebre rabino Eliezer Pappo, autor del Pelé Yo’etz. Fue enviado desde Israel para servir como rabino de la importante comunidad sefaradí de Zemun (cerca de Belgrado, Serbia).

En 1839, el rabino Alqalai se encontró con el rabino Yehudá Bibas, quien lo inspiró profundamente y compartió con él su visión apasionada del retorno judío a la tierra de Israel.

Un año después, en 1840, el mundo judío quedó sacudido por el libelo de sangre de Damasco. Los judíos de esa ciudad fueron acusados de haber asesinado a un gentil para usar su sangre en rituales religiosos. Lo que resultó particularmente desmoralizador no fue solo la acusación en sí —tan absurda como primitiva— sino que las autoridades francesas en Damasco la tomaron en serio, y los medios de comunicación modernos de la época la repitieron como si fuera un hecho verificado, en lugar de desmentirla. El mundo judío había creído que la sociedad occidental moderna había superado esos prejuicios medievales. El libelo de Damasco demostró que se equivocaban.

Aquel suceso fue un punto de inflexión en la vida del rabino Alqalai. Comprendió con claridad que la seguridad y la dignidad del pueblo judío solo podían garantizarse en su propia tierra, y que era hora de actuar.

Sus libros y su plan

En 1841 publicó su primer libro, Minjat Yehudá, escrito en ladino. En él delineó las bases prácticas para el retorno judío a Israel. Propuso tres medidas concretas: primero, enseñar y revivir el hebreo como idioma nacional unificador de todas las comunidades judías del mundo; segundo, crear un banco o fondo judío mundial destinado a comprar tierras en Israel; y tercero, establecer una sociedad entre ese fondo y el Imperio Otomano —a través de alguna empresa ferroviaria o naviera— que indujera al Sultán a transformar Palestina en un principado judío tributario, similar a como funcionaban los principados del Danubio respecto al Imperio Otomano.

En 1857 publicó en Viena su obra más completa, Goral laHaShem, en la que formuló los fundamentos religiosos de su visión y los pasos prácticos para restablecer la nación judía en Israel. El libro tuvo tres ediciones y fue traducido a múltiples idiomas, entre ellos el inglés. Es fascinante leer las haskamot —cartas de recomendación— de importantes rabinos que acompañaron esta obra. La más notable es la del filántropo Sir Moses Montefiore (1784–1885), el líder judío más influyente del siglo XIX, quien escribió su carta originalmente en hebreo.

Una visión más profunda que el antisemitismo

Es importante subrayar que el rabino Alqalai —al igual que su maestro el rabino Bibas— no concibió el retorno a Israel simplemente como una solución al eterno problema del antisemitismo. Lo entendía, antes que nada, como el cumplimiento de la aspiración judía más profunda: la normalización del pueblo judío, viviendo en su tierra, gobernado por su ley, la Torá. Y comprendía que el pueblo de Israel no debía esperar pasivamente al Mashíaj. Por el contrario, el retorno activo a la tierra de los antepasados es precisamente el camino para facilitar y adelantar su llegada.

Su conexión con Herzl

Hay un dato histórico de enorme importancia que suele pasarse por alto: el abuelo paterno de Teodoro Herzl, Simón Loeb Herzl, era feligrés de la sinagoga del rabino Alqalai en Zemun, y ambos se trataban con frecuencia. El abuelo Herzl tuvo en sus manos una de las primeras copias del libro de 1857 del rabino Alqalai. Los estudiosos concluyen hoy que la visión sionista de Herzl estuvo, sin duda, influida por esa relación familiar.

Su Aliá y su muerte

En 1874, a los 76 años, el rabino Alqalai hizo Aliá a Israel. Se estableció en Yafo y, junto con otros judíos del Imperio Otomano y del norte de África, participó en la fundación de la comunidad de Mikvé Israel. Murió cuatro años después, en 1878, y fue enterrado en Har haZetim, en Jerusalem.

El rabino Yehudá Jai Alqalai fue un visionario que, décadas antes que Herzl, formuló con precisión los principios y los mecanismos del Estado judío moderno —desde la revitalización del hebreo hasta la compra de tierras y la búsqueda de apoyo internacional— todo ello desde una perspectiva profundamente judía y halájica.




TAZRIA-METZORA: ¿Qué es Lashón haRá?

“No difundas rumores entre tu pueblo.

La mayoría de la gente piensa en el Lashon Hará como “chisme” — conversación ociosa, rumores, cosas que se dicen a espaldas de alguien. Pero la definición de la Torá es mucho más amplia y, francamente, más exigente de lo que la mayoría de nosotros reconoce.

Lashon Hará — en hebreo correcto, Leshon HaRá — significa literalmente “la lengua del individuo malvado.” Se refiere a cualquier declaración negativa hecha sobre otra persona, incluso cuando lo que se dice es completamente verdad. Este es quizás el elemento más sorprendente de la prohibición: la verdad no es una excusa. Con algunas excepciones que discutiremos más adelante, si tus palabras dañan la reputación de alguien, hacen que otros lo vean con menos respeto, lo avergüenzan, o perjudican sus relaciones o su sustento — es Lashon Hará, independientemente de si los hechos son exactos.

Pero el Lashon Hará es solo una de tres prohibiciones relacionadas que la Torá nos impone sobre el habla.

El Motsi Shem Rá es la difusión deliberada de información falsa y negativa sobre una persona — una difamación directa. Dado que combina el discurso dañino con la deshonestidad, se considera aún más grave que el Lashon Hará.

La Rekhilut — frecuentemente traducida como “chisme malicioso” — se refiere a repetir información sobre personas de una manera que genera conflicto o discordia, incluso cuando la información en sí no es particularmente negativa. Contarle a la persona A lo que la persona B dijo sobre ella, por ejemplo, es Rekhilut — aunque lo que B dijo haya sido leve — porque aviva el resentimiento y daña relaciones que de otro modo habrían permanecido intactas.

Juntas, estas tres prohibiciones — Lashon Hará, Motsí Shem Rá y Rejilut — abarcan prácticamente todas las formas de discurso dañino.

¿Por qué la Torá trata todo esto con tanta severidad? Porque el daño es real y, con frecuencia, irreversible. Nuestros Sabios compararon el Lashon Hará con matar — y la comparación no es hipérbole. Destruir la reputación, la carrera, el matrimonio o el buen nombre de alguien es, en ciertos aspectos, como quitarle la vida. El nombre de una persona es su posesión más preciada. A diferencia de una pérdida económica, que a veces puede recuperarse, una reputación arruinada puede no sanar jamás del todo.

El Talmud añade una observación llamativa: el Lashon Hará no daña a una sola persona sino a tres simultáneamente — al sujeto, al oyente y al hablante. Exploraremos esto en un artículo aparte. Por ahora, basta señalar que nadie sale ileso del discurso dañino.

También es importante entender que el Lashon Hará no se limita a las palabras habladas. Escribir una publicación negativa en redes sociales, enviar un mensaje dañino por WhatsApp, reenviar una imagen humillante, dejar un comentario malintencionado — todas estas son formas de Lashon Hará. La plataforma es irrelevante. Lo que importa es el daño causado. El acoso — ya sea en persona, en un chat grupal o en línea — es una de las formas más destructivas de Lashon Hará en nuestro tiempo, y la preocupación de la Torá por la dignidad de cada ser humano es tan urgente hoy como lo ha sido siempre.

Comprender qué es el Lashon Hará — y qué no lo es — es el primer paso para cuidar nuestras palabras. En los próximos artículos exploraremos por qué se lo compara con un arma mortal, cuándo hablar es en realidad una obligación, y cómo protegernos de participar en el discurso dañino incluso cuando quienes nos rodean lo hacen.

 

Las grandes personas hablan de ideas. Las personas promedio hablan de eventos. Las personas bajas hablan de otras personas. 




La solución de los dos estados (1918-1922).

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד לוּלֵי ה’ שֶׁהָיָה לָנוּ יֹאמַר-נָא יִשְׂרָאֵל: לוּלֵי ה’ שֶׁהָיָה לָנוּ בְּקוּם עָלֵינוּ אָדָם

LA LIGA DE LAS NACIONES 

Una vez finalizada la Primera guerra mundial se creó la Liga de las Naciones, el primer organismo internacional en la historia, creado para mantener la paz mundial y evitar el surgimiento de otros conflictos bélicos. Esta Liga estaba encabezada por las naciones que triunfaron en la primera guerra mundial: Gran Bretaña, Francia, Italia, etc. El 23 de Abril de 1920, hace casi 100 años atrás, la Liga de las Naciones se reunió en la ciudad italiana de San Remo para reorganizar el “orden mundial” y promover la paz. Uno de los temas que trataron fue la division y administración de las tierras de Medio Oriente. Hasta 1918 el medio oriente era parte del imperio Otomano, que otorgaba el mandato local a diferentes jefes de grupos étnicos, clanes y tribus árabes. La Liga de la Naciones estableció un plan para reemplazar la estructura de gobierno del imperio Otomano. Los diferentes territorios se mantendrían bajo el mandato o protectorado de los franceses o ingleses. ¿Por qué? En realidad, hasta antes que terminara la primera guerra mundial las grandes potencias no tenían mucho interés en estas zonas áridas, prácticamente desocupadas, sin agua suficiente e inútiles para la agricultura.  Sin embargo, hacia finales de la guerra se descubrió que estas tierras eran ricas en reservas de petróleo, y así surgió un mayor interés en medio oriente. Francia obtuvo el mandato de lo que hoy es Siria y Líbano. Gran Bretaña tenía el mandato de Mesopotamia, esto es hoy Irak, y Palestina, esto es hoy: Israel y Jordania; y también tenía el protectorado de Egipto.

 
SAN REMO Y LOS DOS LADOS DEL RIO JORDAN

En la declaración Balfour de 1917, Inglaterra se había comprometido a la creación de un Hogar Nacional para los judíos en la tierra de Israel, que comenzaba a llamarse ahora “Palestina” (¡nadie pudo haber soñado en ese entonces con el nombre “Israel”!). La declaración Balfour también fue ratificada legalmente por Francia (14 Febrero de 1918) , Italia (9 de Mayo de 1918 , y los Estado unidos (31 de agosto de 1918). Ahora en San Remo se le daba a la declaración Balfour su reconocimiento internacional definitivo. Creo que lo más destacable es que ese Hogar Judío en Palestina incluía lo que es hoy el estado Israel –con Gaza, Jerusalem, Judea, Samaria, etc– y también incluía todo el territorio de lo que hoy es Jordania.  Arriba se puede ver el mapa del territorio concebido por la Liga de las Naciones en San Remo, 1921, para establecer allí el Estado Judío. En San Remo, las naciones le asignaron a Gran Bretaña la función de implementar el establecimiento del hogar nacional judío. Para esto, Inglaterra asignó a un Alto comisionado (gobernador) inglés: Sir Herbert Samuel (1870-1963), que fue también el primer judío observante que llegó a ser miembro del gabinete británico (ver aquí)

CHURCHILL y EL LIBRO BLANCO

Pero los líderes árabes no estaban contentos. No aceptaron la decisión de la Liga de las Naciones y comenzaron a atacar y matar civiles judíos en Tel Jai, Yerushalayim, Yafo, etc. Esta táctica terrorista les “dio resultado”: el día 3 de junio de 1922 se firmó lo que se conoce como :”El libro blanco ” (White Paper) Este documento fue firmado por Winston Churchill , que visitó Jerusalem en 1921 y se reunió con representantes árabes y judíos (ver video abajo). Churchill decidió que “Palestina” se iba a dividir en dos estados: uno, en el margen oriental del rio Jordan, que se le cedería al clan árabe Hashemita para que estableciera allí su reinado y gobernara sobre los árabes de la región, y el otro estado, en el margen occidental del rio Jordán, que sería el territorio destinado para todos los judíos del mundo. La Organización Sionista se quejó amargamente ante las autoridades inglesas que habían cedido a la presión y a la violencia árabe, estableciendo así un peligrosísimo precedente, cuyos ecos siguen hasta nuestros días. Una de las voces que denunciaron esta traición fue la del célebre líder judío Zeev Jabotisnky. En esos días se escuchaba la canción que hizo famoso al movimiento BETAR, predecesor del moderno partido Likud: שתי גדות לירדן, זו שלנו זו גם כן “El rio Jordán tiene dos orillas (el territorio oriental y el occidental), una es nuestra y la otra también” .  Esta división que cedía a los árabes dos tercios del territorio designado para los judíos, fue finalmente ratificada por la Liga de las Naciones, como una forma de llegar a un “acuerdo pacifico y negociado que permitiría, de ahora en adelante, a las dos naciones a vivir en paz”. 
Los judíos no tuvimos más remedio que aceptar “la solución de los dos estados”, con la (ingenua) esperanza de que por fin viviríamos en paz y armonía con nuestros vecinos árabes….

¡Espero que hayamos aprendido la lección!

Continuará…

[Para clarificar, “Palestina” es el nombre que en esos tiempos se le daba a la tierra de Israel y al Hogar nacional Judío bajo el mandato Británico. Nunca existió allí un estado palestino árabe, ni una nación o un pueblo palestino, ni nada que se le parezca. En todo caso, de acuerdo a lo que escribimos hoy, “el estado designado para los árabes en Palestina es Jordania“].

Continuará 

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JERUSALEM 1921

En este video se pueden ver a los Grandes Rabinos de Israel que salen de una conferencia con Winston Churchill. Rab Abraham Isaac Kuk, Rabino Principal de la comunidad  Ashkenazí en Israel (con sombrero de piel); Rab Yosef Jaim Zonnenfeld, Rabino de la Eidah Jaridit (con larga barba blanca);  Rab Yaacob Meir, Rabino principal de la comunidad Sefaradí (con turbante circular). 

VER VIDEO AQUI