Site icon Halaja.org

Entre los egipcios y el mar

Ver en PDFImprimir

Falta una semana para que comience Pésaj. Mientras cumplimos con la Mitzvá de eliminar el jametz de nuestros hogares y nos preparamos para el Seder, los misiles siguen cayendo sobre Medinat Israel. Las sirenas interrumpen la noche, y nuestros hermanos en Israel se levantan de sus camas — varias veces cada noche — junto a sus hijos, sus bebés, sus padres y sus abuelos, para refugiarse en los miklatim (refugios). Y no parece que esto vaya a terminar pronto. Cuando uno piensa en la cantidad de enemigos que rodean hoy a Israel, es difícil imaginar una salida. Muchos se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara.

Hay un momento en la historia de Pésaj que quizás no recibe suficiente atención. No me refiero a las plagas ni a la apertura del mar, sino al instante justo anterior. Bene Israel de pie, frente al mar. El ejército egipcio avanzando por detrás. No hay adónde escapar. Se sienten atrapados, sin certezas, sin ver una salida clara. Nadie — absolutamente nadie — ni siqueira Moshé– podía haber imaginado ¡que el mar se iba a abrir! .

La Hagadá no evade la realidad de la incertidumbre existencial del pueblo judío. Ayer, hoy y mañana. Y nos enseña que en cada generación se levantan enemigos que quieren destruirnos. Esto no es poesía. Es una descripción objetiva de la historia judía, repetida con implacable precisión a lo largo de miles de años —y también hoy.

Y junto a esa dura afirmación está Su promesa: que ה׳, de mil maneras diferentes, nos salvó y nos salvará.

Este año, cuando nos sentemos a la mesa del Seder, no estaremos leyendo historia antigua. Estaremos leyendo nuestra propia realidad.

Y rezaremos para que, así como ה׳ cumplió Su Promesa entonces, la siga cumpliendo ahora.

חג כשר ושמח לכל בית ישראל

Exit mobile version