PERASHAT BESHALAJ: Miriam y la audacia de su optimismo

PERASHAT BESHALAJ: Miriam y la audacia de su optimismo

0 358

ותקח מרים הנביאה את התוף בידה

Miriam, la hermana de Moshé (Moisés), fue probablemente la persona más optimista en la historia de Am Israel.  Creo que cuando nuestros Sabios dicen que los judíos pudimos salir de Egipto gracias al mérito de las mujeres virtuosas, se estaban refiriendo especialmente a Miriam.

La carrera de Miriam como profetisa del optimismo comenzó a una temprana edad: cuando era un niña. En ese momento su padre Amram, que era un líder muy respetado en la comunidad judía, decidió que a partir del decreto de Faraón que ordenaba matar a todos lo varones judíos recién nacidos, se iba a separar de su esposa para no traer más hijos al mundo. ¿Para qué tener más hijos, para verlos morir?, razonaba Amram.   Todos los esposos judíos escucharon a Amram y desde la desesperación, decidieron dejar de traer hijos al mundo, para no ver morir a sus pequeños. Pero allí donde todos veían muerte, desesperanza y pesimismo, una mujer, una pequeña niña llamada Miriam, vio las mismas cosas desde una perspectiva diferente.  Miriam visualizaba la posibilidad de un futuro mejor. Y le dijo a su padre: “El Faraón condenó a morir sólo a los niños varones, pero tus actos y tu ejemplo condenarían también a las mujeres de Israel a la extinción”. Las palabras de Miriam tuvieron un gran impacto en su padre. Amram volvió con su esposa Yojebed y así nació Moshé.  Todos los Yehudim de Egipto siguieron su ejemplo. Y así Israel se salvó de su auto-extinción, gracias a la audacia de una pequeña niña llamada Miriam.

Cuando nació Moshé, y antes de que los oficiales egipcios lo arrebataran de las manos de su madre para alimentar con él a los cocodrilos, Yojebed, su mamá, lo llevó al rio Nilo. Luego de colocar la canastilla con su bebe en el rio Yojebed desaparece de la escena, quizás para no ver morir a su hijito….  Pero cuando todos veían el inevitable y trágico final, una joven adolescente llamada Miriam,  hermana de Moshé, tuvo la audacia de tener esperanza. Y guiada por  un optimismo “ilógico” o profético, siguió a la canastilla de su hermano y su increíble optimismo se cristalizó. Moshé fue rescatado por la última persona que alguien hubiera imaginado: Batyá, la propia hija del Faraón.  Miriam se hizo presente y le sugirió a la madre adoptiva que el bebe fuera amamantado por una mujer hebrea, antes de llevarlo al palacio. Lo que a veces no notamos es que fue gracias a la providencial intervención de Miriam que Moshé fue criado por su propia madre ¡ y así fue como Moshé supo que él era Yehudí! Y así fue también como un día decidió salir a ayudar a sus hermanos….   Fue gracias a Miriam que nació Moshe , y fue gracias a Miriam, y a su obstinado optimismo, que Moshé supo que era Yehudí. Fue gracias a Miriam que Moshé se trasformó en el líder del pueblo judío.

En la Parashá de esta semana encontramos otra evidencia del increíble espíritu optimista de Miriam. La salida de Egipto fue presurosa. Casi sorpresiva. “Hay que salir YA, en la mitad de la noche. Y hay que viajar con lo que llevamos puesto y dejar todo lo demás atrás.” Los hombres piensan principalmente en llevar las cosas de valor…. y las mujeres, me imagino, habrán pensado en llevar algo de comida para su familia.   Como todos sabemos, no había tiempo ni siquiera para esperar que la masa del pan fermente.  En ese momento uno piensa con mucho miedo en los posibles peligros de aventurarse al desierto: ¿Qué peligros nos esperan en el desierto? ¿Tendremos comida, agua, sombra? ¿Qué pasa con los animales, serpientes, escorpiones?  A la hora de salir de Egipto todos pensaban en los riesgos de lo desconocido y en los peligros de la travesía.   Todos, con una sola excepción: Miriam.  Cuando Miriam hizo sus valijas, lo primero que preparó fueron sus TUPIM (una especia de “panderetas”) ¿Pero para qué van a servir la panderetas? ¿Para que llevar cosas de más?   Una vez más, cuando todos veían peligros y dificultades e imaginaban un escenario incierto y problemático, Miriam se atrevió a pensar distinto.  Miriam tomó las panderetas porque pensó en celebrar. Todavía no se sabia que HaShem iba a abrir el mar y el pueblo de Israel cruzaría hacia su libertad. Pero aunque no estaba segura de qué era lo que exactamente se festejaría, Miriam tuvo la audacia de pensar en la libertad, en la victoria ¡y en la celebración!  Y se dijo a sí misma: “Hay que estar preparados para cantarle a HaShem y agradecerle por todo lo que hizo por nosotros.” Y así fue. Cuando el pueblo de Israel cruzó el mar, Miriam salió con sus TUPIM a celebrar la libertad e invitar a todos a cantar en agradecimiento a HaShem.

Al salir de Egipto, cuando todos imaginaron los peligros de la travesía, Miriam tuvo la audacia de la esperanza. Miriam visualizó la libertad, la victoria, la celebración y la gratitud a HaShem.

SHABBAT SHALOM

ARTÍCULOS SIMILARES