Historia del 17 de Tamuz: MOSHE DESTRUYE LAS TABLAS DE LA LEY

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El próximo martes 11 de  julio de 2017 conmemoraremos el día 17 Tamuz del calendario hebreo. El 17 de Tamuz es un día de ayuno público (תענית ציבור) que también inaugura un periodo de 3 semanas, desde el 17 de Tamuz hasta el 9 del mes de Ab, el cual esta dedicado a guardar cierta medida de duelo por la destrucción de nuestro Bet haMiqdash (=Templo de Jerusalem) y otras tragedias ocurridas al pueblo judío.

Veremos hoy, y en los próximos días, qué ocurrió el 17 de Tamuz .

Cinco tragedias sucedieron al pueblo judío en este día.

1. La tablas de la ley fueron destruidas.

2. Un ídolo fue colocado en el Santuario del Bet haMiqdash.

3. La ofrenda del sacrifico diario fue interrumpida.

4. Apostomus quemó publicamente un Rollo de la Torá (Sefer Torá).

5. Los muros de la ciudad de Jerusalem fueron destruidos.

LAS TABLAS DE LA LEY:

El 17 de Tamuz ocurre cuarenta días después de Shabuot. Moshé ascendió al Monte Sinaí el 6 de Siván, y permaneció allí durante cuarenta días. El pueblo de Israel hizo el becerro de oro en la tarde del 16 de Tamuz, cuando pensaron que Moshé ya no iba a regresar. Al descender Moshé del Monte Sinaí y al ver a los Yehudim adorando al becerro de oro, rompió las tablas que contenían los Diez Mandamientos.

Hay varios comentarios muy interesantes respecto a este episodio. En primer lugar hay quienes explican que Moshé destruyó las tablas para tratar de proteger al pueblo de Israel. ¿De qué manera? El Segundo Mandamiento dice: “No tendrás otros dioses delante de Mí…no harás para ti ninguna imagen [de idolatría]…”. Los Jajamim explican que al romper las tablas, Moshé destruyó el documento que dejaba en evidencia la terrible “traición” del pueblo judío a HaShem, al adorar a otros dioses.  Los Rabinos presentaron la siguiente metáfora:  “Imaginemos a una mujer que se casa y a los pocos días se escuchan cosas no muy buenas sobre esta mujer (se sospecha de adulterio) . ¿Qué hizo uno de sus familiares? Tomo la Ketubá , el acta de matrimonio, y la destruyó. Dijo: mejor que esta mujer sea considerada soltera y no casada. Asimismo Moshé, al romper las tablas dijo: Si yo no destruyo este documento [incriminatorio] el pueblo de Israel no tendrá esperanzas de ser perdonado. Por eso, rompió las tablas y luego le dijo a HaShem, tratando de abogar por el pueblo de Israel: ¡Perdónalos! Nunca llegaron a leer lo que estaba escrito en las tablas!

De cualquier manera la destrucción de las tablas de la Ley significó una gran tragedia.  En primer lugar por lo que significaba tener las tablas escritas “directamente” por HaShem, que luego fueron reemplazadas por tablas escritas por Moshé. Y en segundo lugar porque la destrucción de las tablas nos recuerda la causa de este infortunio : la adoración del becerro de oro.

Finalmente, los rabinos del Midrash también nos enseñan un aspecto positivo del recordar la destrucción de las tablas de la ley el día 17 de tamuz.  Dijo Ribbí Yehoshúa Ben Leví (Masejet Abodá Zará 4b) que del episodio del becerro de oro aprendemos que HaShem es capaz de perdonar hasta las ofensas más graves. De manera que uno nunca puede perder la esperanza y decir: “Yo he cometido demasiados pecados. HaShem nunca me va a perdonar. Estoy más allá de una posible redención.“  Según Ribbí Yehoshúa Ben Leví ninguna transgresión puede superar la gravedad de la idolatría practicada con el becerro de oro. Y vemos que, al final, después del arrepentimiento y las Tefilot (plegarias)  HaShem perdonó a Am Israel.  Creo que este es un mensaje muy adecuado para el día de ayuno, el cual debe ser dedicado a hacer Teshubá: arrepentirnos de nuestras malas acciones y acercarnos más a  HaShem.

Yosef Bittón

rabbibitton@yahoo.com

¿Rabbí, Ribbí, Rabbi, Rab, Rabí, Rabino?

Varios lectores me preguntan porque estoy escribiendo “Ribbí” y no “Rabbí”, para la transliteración de la palabra hebrea רבי . Por ejemplo, en la Halajá de hoy escribimos Ribbí Yehoshúa Ben Leví  y no Rabbí . Hace un tiempo atrás comenté que el Rab Tashbets (Shimón ben Tsemaj, 1361–1444) explicó que la pronunciación correcta de la palabra hebrea רבי (las palabras en hebreo no llevan las vocales integradas) se debe leer “Ribbí”, lo cual significa en castellano “RABINO” o “EL RABINO…” . Encontramos también esta pronunciación en la mayoría de los Siddurim: Ribbí Natán, Ribbí Yehudá, etc.  Mientras que la palabra “Rabbí”  significa literalmente  “MI RABINO”.

Tampoco hay que confundir “Rabbí” con la palabra en ingles “Rabbi” (sin acento en la “i”) que significa en inglés “Rabino” (se pronuncia “rabai” y es el equivalente de palabra “Rab” o “Rabí” en castellano) .