YOM HAATZMAUT y la sinagoga de Marsella

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 אִם-יִהְיֶה נִדַּחֲךָ, בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם מִשָּׁם, יְקַבֶּצְךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, וּמִשָּׁם, יִקָּחֶךָ. וֶהֱבִיאֲךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, אֶל-הָאָרֶץ אֲשֶׁר-יָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ וִירִשְׁתָּהּ; וְהֵיטִבְךָ וְהִרְבְּךָ, מֵאֲבֹתֶיךָ
  4 ‘דברים ל
Hoy celebramos con mucha alegría y agradecimiento a HaShem el 68 aniversario de la creación del Estado de Israel. En al opinión de muchos rabinos, a la cual adhiero, la creación de Medinat Israel es parte de una profecía Bíblica que en nuestros días vemos concretarse.
En el capítulo 30 del libro de Debarim (Deut.),  la Torá dice que el pueblo judío será exiliado y perseguido si no cumple su parte del pacto con HaShem. Luego la Torá describe un proceso de reconciliación entre HaShem y Su pueblo que culmina con el regreso del pueblo elegido a la tierra de Israel. Este proceso es increíblemente compatible con lo que estamos viendo y viviendo en nuestros días.
Veamos:
Hace 3500 años la Torá anticipó que seremos exiliados, de nuestra tierra, pero a diferencia de TODOS los demás pueblos exiliados en la historia de la humanidad, nos aseguró la Torá que NO vamos a desaparecer en el exilio, seguiremos siendo “el pueblo de Israel”. En el exilio, viviremos como “extranjeros entre otros pueblos”, y el no asimilarse tendrá su precio: no seremos bienvenidos por nuestros anfitriones.    Esta antipatía universal, a su vez, nos protegerá de la tentación a asimilarnos…
La Torá también anticipó que, a diferencia de otros pueblos exiliados, que por lo general se reubicaron en un solo lugar, como los antiguos fenicios que se concentraron en Cartago, el pueblo judío se dividirá por todos los confines de la tierra…
Luego llega la profecía de la reconciliación:
El pueblo judío despertará de su letargo y apatía :
Capitulo 30: 1 Y cuando todas estas cosas [malas] te sucedan (= el exilio, las persecuciones, el sufrimiento) … reflexionarás en tu corazón…  30: 2 “Y regresarás a HaShem tu Dios y obedecerás Su voz… tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma.”
HaShem, entonces, hará posible que regresemos a casa …
30:3 “Y HaShem vuestro Dios te traerá de regreso del cautiverio (= exilio), y tendrá misericordia de ti. Y te reunirá de entre todos los pueblos donde HaShem tu Dios te haya dispersado.” 30:4 “y aunque los exiliados se encuentren más allá del horizonte, desde allí te recogerá HaShem tu D-s y desde allí te llevará [a tu tierra].”  30:5 “Y HaShem tu Dios te llevará a la tierra que heredaron tus padres, para que tomes posesión de ella. Y te hará más próspero y más numeroso que tus antepasados.” 
El proceso de regreso a la tierra de Israel desde todos los confines del planeta (desde Rusia a Sudáfrica, desde Norteamérica hasta Sudamérica, desde Suecia hasta Australia…) está ocurriendo en nuestros días. La tierra ya está allí, transformada en un país que nos espera con los brazos abiertos. Más y más judíos regresan a la tierra que HaShem le concedió a nuestros padres. Israel es un país muy próspero y moderno, y el número de Yehudim que allí viven, nunca fue tan alto. Sin duda todavía queda mucho por hacer en cuanto a mejorar  nuestra reconciliación personal y colectiva con HaShem. Pero este proceso de TESHUBA ha comenzado y sigue siendo cada vez más sólido.
Quiero terminar con una noticia que, me parece, es un símbolo inequívoco de esta profecía, y posiblemente marca una tendencia de consecuencias positivas inimaginables.
Uno de los desafíos más grandes para la concretización de esta profecía es la dificultad que para muchos judíos representa emigrar a Israel. Irónicamente, cuanto más próspero es el país donde un judío vive (piensen en Estados unidos, Inglaterra o Francia) más difícil resulta tomar la decisión de emigrar.
En este contexto, veamos lo que ocurrió en Francia la semana pasada. Esta es la noticia según reporta la BBC:   “For the first time… Por primera vez, una sinagoga en Marsella será vendida a una organización musulmana para ser transformada en una mesquita…. “.
Y aunque ésta parece ser la inevitable tendencia y el inexorable destino que Europa ha elegido para su propio futuro, cerrar una sinagoga, aparentemente,  representa una tragedia…
Pero creo que hay que evaluar esta “triste” noticia desde un ángulo diferente. Esta sinagoga no se cierra porque los judíos están abandonado el judaísmo ¡se cierra porque los judíos están abandonando Francia! En los últimos años la emigración de judíos franceses a Israel ha crecido exponencialmente. En los 90’s muy pocos judíos emigraron a Israel… En el año 2014, más de 7,000 judíos franceses se radicaron en Israel. En 2015, más de 8,000. Y se prevé que el próximo año lleguen otros 12,000.  Los judíos franceses, Baruj haShem, están “invadiendo” Israel: los vi en Netanya, en Ashdod, en Bet-Shemesh, en Yerushalayim… Los judíos franceses son, en su gran mayoría, muy tradicionalista. Y le puedo garantizar al lector que por cada sinagoga que se cierra en Francia, ¡por lo menos 50 nuevas sinagogas se inauguran en Israelpara los judíos franceses! 
Este milagro moderno sólo es posible y realizable porque HaShem nos dio el mérito de tener nuestro propio  estado judío, Medinat Israel.
Somos, probablemente, la generación más privilegiada de toda la historia del pueblo judío. Creo que, más que los testigos, somos los protagonistas de esta  profecía. “SOMOS” esa profecía.
IMPERDIBLE!!!
 
Hertzel Bitton, un chofer de autobús de Israel que evitó un atentado terrorista el año pasado, dijo estas hermosas y profundas palabras anoche en Jerusalem al encender una de las antorchas en la celebración oficial de Yom haAtsmaut