Mas ideas para el seder de Pesaj

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והגדת לבנך היום ההוא לאמור
Como explicamos ayer, nuestra misión en la noche del Seder es “enseñar” la Hagadá no sólo “leerla”. Para enseñar la Hagadá, entre otras cosas, debemos hacerla presente y relevante, también para aquellos que no están familiarizados con la historia judía. Debemos demostrar que la historia que la Hagadá cuenta no es parte de un pasado olvidado sino sorprendentemente contemporánea. Con esta idea en mente vamos a analizar un pasaje de la Hagadá. Este párrafo, de cuatro palabras, describe la estrategia que los egipcios utilizaron para esclavizarnos sin ninguna oposición interna.
El pasuq dice: וירעו אותנו המצרים ויענונו (Deut. 26: 6). Por lo general este versículo se se traduce así “Y los egipcios nos hicieron mal y nos torturaron [esclavizaron]”. La palabra vayare’u la tradujimos aquí “nos hicieron mal”, “nos trataron con crueldad”.  Pero esta palabra hebrea, se puede leer también (o principalmente) en Hif’il, la construcción verbal transitiva. Y cuando se lee de esta manera el pasuq no dice: “Nos hicieron mal” sino que dice “Nos hicieron malos”, en otras palabras, “Nos hacían ver como malvados”, o en una sola palabra: nos “demonizaron”. Como mi hijo Ya’aqob escribe en su comentario a la Hagadá, el Faraón era “un dictador que señalaba al pueblo de Israel como una entidad irracionalmente mala, culpable de todas las desgracias que afectaban a los ciudadanos egipcios. La propaganda del Faraón era absurda. Básicamente, le decía a su pueblo:.. ‘Este pueblo,Israel, es muy astuto, tenemos que ser más astutos de lo que ellos son. Porque si no, cuando el enemigo nos ataque, los Israelitas se unirán a ellos por pura maldad . El objetivo de los judíos es hacernos daño y quedarse con nuestro dinero, nada más. De hecho, después de que nos ataquen, se escaparán de Egipto! “. “Los judíos son diabólicos”, repetía una y otra vez este precursor de Goebbels. Y de esta manera, sistemáticamente, culpaba a los judíos de todas las desgracias posibles. El Faraón tuvo éxito y logró erradicar la impresión positiva que Yosef había dejado en Egipto unos pocos atrás. Sin Yosef los egipcios se hubieran muerto de hambre. En ese momento, le dijeron a Yosef החייתנו “nos has salvado la vida!” Pero las contribuciones judías a la sociedad se olvidaron muy rápidamente, en el breve tiempo que le tomó al mensaje de odio irracional del faraón llegar a los oídos de sus súbditos, en ese sistema dictatorial.”
Este fenómeno, demonización> antisemitismo, fue iniciado por el Faraón, pero se repitió innumerables veces. En 1492 la reina Isabel de España expulsó a los mismos judíos que habían hecho tan exitosa a España, y que incluso habían ayudado a la reina en su guerra contra los árabes. Antes de expulsarnos, los judíos fuimos demonizados en toda Europa, no sólo como “deicidas” (asesinos de un dios) sino también como envenenadores de pozos, usureros, y asesinos de niños gentiles con fines rituales, es decir, para hornear con su sangre las matzot de Pésaj….
En 1506 en Portugal hubo una gran sequía en Lisboa, y el gentío culpó de le sequía a los judíos. Mas de 2000 judíos fueron torturados y masacrados “por haber causado la sequía” . Lamentablemente, la lista es larguísima. Y desgraciadamente, no termina allí.  Si Usted mira el website: memritv.org, verá que en el mundo Arabe se sigue acusando a los judíos de todos los males del mundo. Aquí hay un ejemplo.
Hoy en día, esta demonización se aplica sistemáticamente al Estado de Israel, que es el “judío” entre las naciones de la tierra. Israel es vilipendiado, atacado y acusado falsamente de todos los males imaginarios. El auge del antisemitismo en el mundo no es, como usualmente se suele racionalizar, la consecuencia de las “demoniacas” acciones del Estado de Israel, por el contrario, el antisemitismo es la causa de la sistemática denominación de Israel .
Como el lector podrá apreciar, los temas de la Hagadá, además de referirse a nuestra historia son absolutamente actuales y relevantes.  Éste fue solo un ejemplo.
No hay que olvidar el principal mensaje de Pésaj es, como dice el Rab David Sutton (ver abajo), fortalecer nuestra fe en HaShem (Emuná). Afirmar que a pesar de la demonización, esclavitud y tortura que sufrimos, HaShem nos protegió, nos salvó de enemigos mucho más poderosos que nosotros y nos rescató de allí con grandes milagros.    No tenemos que olvidar que “HaShem” es el principal “protagonista” de la noche del Seder. Y que por eso en la Hagadá no se menciona a Moshé, para que nadie piense que fue un ser humano quien nos salvó y  nos liberó de Egipto.  No olvidemos que en cada episodio histórico que se menciona en la Hagadá, la referencia final es “HaShem”.