Eligiendo a nuestra pareja, con el corazón y la mente

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La decisión de elegir una esposa o esposo debe tomarse en base a dos factores que deben estar coordinados: nuestras emociones y nuestra mente. En otras palabras, si tenemos ciertos sentimientos hacia una persona,  como atracción, pero la mente dice que “no es una buena idea”, o si la mente dice “sí”, pero existen sentimientos negativos hacia esa persona, el Shiduj debe ser reconsiderado.

En el área de la mente, los Rabinos aconsejan asegurarse de que la persona tenga middot tobot,  buenas cualidades; que él o ella procedan de una familia decente y que los valores religiosos y morales sean más o menos compatibles. Algunos rasgos negativos deben ser vistos como señales de alerta, entre ellos: la arrogancia, la envidia y la irritabilidad. Esos son defectos de carácter que son difíciles de corregir.

En el área de las emociones, uno no necesita sentir una atraccióninmediata hacia la otra persona, por el contrario, esto podría ser un síntoma de que estamos mirando superficialmente a una persona. “Amor a primera vista”, puede ser una trampa peligrosa, ya que podría implicar un cierre  temporal de nuestra mente, que debe estar completamente activa en el momento de tomar una buena decisión. En el área de las emociones, uno debe ser consciente de que no exista un antagonismo emocional hacia la otra persona, o “rechazo a primera vista”.  Si esos sentimientos negativos están ahí, entonces, uno no debería proceder.

La mayoría de las parejas que conozco, durante las primeras veces que salieron juntos, no sintieron ni una atracción automática ni un rechazo automático el uno por el otro. Estaban emocionalmente “parve” en esta area. Entonces, como la cabeza decía que “sí”, los dos invertían tiempo para que las emociones se nutran de la interacción entre ellos y el conocimiento mutuo

Volviendo a “la cabeza”. El Shuljan Aruj (Eben ha’Ezer 2:2) indica que uno debe ser sensible a ciertas luces rojas en la familia de los posibles candidatos.

1. Se menciona que no es una buena señal si la familia del candidato o candidata siempre están peleando entre ellos o con otra familia. Uno debe buscar un cónyuge que venga de una familia donde reine la paz.

2. También se menciona que si por ejemplo, una familia siempre está tratando de delegitimizar a otras familias, esa familia es sospechosa de provenir de una estirpe ilegítima (pesulim). Como regla general, nuestros rabinos afirmaron que cuando uno es demasiado crítico hacia los demás en un área específica, es probablemente debido a su propia culpa o complejos en esa área específica. Por ejemplo, si alguien trata obsesivamente de demostrar que otras personas roban, es posible que el acusador sea culpable de ese delito. Los rabinos describieron este comportamiento con cuatro palabras: kol hapoesel bemumo posel, “Cuando alguien está criticando permanentemente a otros en un área específica, esa persona probablemente está proyectando sus propios defectos”. En nuestro caso, entonces, si una familia tiene una obsesión por la legitimidad de los demás, es posible que carezca de legitimidad. (como explicamos, este patrón de conducta se extiende más allá de la cuestión específica de “legitimidad”).

3. El Shulján Aruj también identifica la configuración genética de una persona judía con las siguientes palabras: los Yehudim somos innatamente compasivos, tímidos, y activamente bondadosos (rachmanim, baishanim, gomle jesed). Tan arraigados son estos rasgos de carácter en un individuo judío que los rabinos declararon que quien actúa con crueldad hacia los demás, o no muestra sensibilidad hacia el sufrimiento de otros o no tiene una dosis mínima de bondad o tiene un comportamiento desvergonzado, podría no tener ascendencia judía.

Cuanto más identificables sean estas tres virtudes en una persona, más solido será el caso para considerar que él o ella sean un buen candidato, y viceversa.