PIRQUE ABOT: Rabbi Yanai y el otro lado de la alfombra persa

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רבי ינאי אומר אין בידינו לא משלוות הרשעים ואף לא מייסורי הצדיקים

 

 

Rabbi Obadia de Bertinoro (Bartenura) explica así las palabras de Rabbi Yanai: No está en nuestra posibilidad comprender por qué los malvados prosperan y por qué los justos sufren.

El tema del sufrimiento de los justos es sin duda uno de los más críticos y difíciles para una persona de fe: ¿Cómo entender que

D-s, siendo Omnipotente (=que todo lo puede) y Omnivolente

(= todo bondad) permita que los justos sufran?

Esta pregunta no es nueva. Como ya lo explicamos alguna vez, el primer Yehudí que formuló esta pregunta fue nada menos que Moshé Rabbenu, lama tsadiq vera lo  ¿Por qué los justos sufren? La Gemará atribuye la autoría del libro de Iyob a Moshe. En otras palabras, el libro de Iyob, que cuenta la historia de un hombre justo que sufre “injustamente”, es la respuesta de Moshé a su propia pregunta.

Esta pregunta no es exclusiva del pueblo judío. Los filósofos le dieron un nombre especial: “Teodicea”.  Así dice wikipedia: “….Leibniz se refería con Teodicea a cualquier investigación cuyo fin fuera explicar la existencia del mal y justificar la bondad de Dios…”

Pero si bien otras culturas y religiones se hicieron esta pregunta, la respuesta que formuló Rabbi Yanai es única, y en mi opinion, digna de admiración.

¿Que tienen en común la historia de Moshé, la de Iyob y las palabras de rabbi Yanai? Que todas ellas dejan la pregunta abierta, sin respuesta. En una demostración, creo que sin paralelo, de honestidad intelectual e integridad, rabbi Yanai, uno de los rabinos más importantes de su generación, confiesa que no tenemos una respuesta satisfactoria para este inerrogante.

Hay que tener en cuenta que práctica y convenientemente todas las demás religiones se las han ingeniado para sacar de la galera cualquier tipo de respuesta que se acomode a la comprensión humana. Se han inventado todo tipo de rituales y hasta nuevas religiones para enfrentar este interrogante.  Para rabbi Yanai o para cualquier otro de los brillantes rabinos del Talmud, ¿no hubiera sido facilísimo inventar algún argumento que fuera aceptable para la gente?

Pero nuestros Jajamim eran íntegros, y cuando una información no la había recibido, no lo inventaban.  En este caso se podría decir que existe una tradición de escepticismo (o caución) respecto a nuestra posibilidad de comprender lo que HaShem hace. Es como que rabbi Yanai formuló una declaración de suma humildad y reconocimiento de nuestros limites intelectuales.

Pero, algo sí sabemos sobre este tema.  Sabemos por qué no lo sabemos.  O por lo menos lo podemos intentar: ¿Alguna vez vio Usted una alfombra persa? Esos tapetes con diseños tan hermosos y trabajados… ¿Y alguna vez vio Usted el otro lado del tapete, el reverso del tapete? Si observa bien verá que ese otro lado no conserva el diseño del frente. Es más, en el reverso del tapete los hilos de todos colores se cruzan unos con otros de una forma que parece errática, y caótica.  Cuando se mira el reverso de la alfombra persa no vemos un diseño, y las tramas no tienen sentido. Sólo cuando damos vuelta el tapete entendemos que el caos es sólo aparente, y que el diseño sólo se puede percibir de un lado.  Si tenemos en cuenta este ejemplo podremos comprender mejor lo que dice Rabbi Yanai: Sabemos que HaShem es Justo (dayan haemet) y Todopoderoso, y sabemos que todo lo que Él hace es parte de un diseño perfecto. El único problema es que no tenemos acceso a ese diseño.

Sólo podemos ver el otro lado de la alfombra….